Espero guste de este capitulo.
Mientras pasaban los dias, su mente no lograba delucidar el por qué Terry habia tomado esa estupida decisión. Le parecía un tanto cobardía de su parte, pero ¿Quién puede comprender lo que Terry sentía en esos momentos?
-Candy, debes entender que no todas las personas actuaremos de la misma manera. ¿Qué habrías hecho tú en su lugar? y no pienses que estoy justificando su accionar, incluso Archie piensa lo mismo que yo. Conociéndote tanto como creo... estoy segura que te habrias marchado sin meditar en nada- La Rubia lo pensó y sí, Annie tenia razón, es probable que ella hubiere hecho lo mismo.
-¡No es igual!- Annie no quiso hablar más del asunto. Sabía que a veces Candy era muy testaruda y no habia nada que la hiciera cambiar.
Si bien la actitud de Terry no había sido la mejor, lo comprendía y no lo juzgaba. A veces se necesita un poco de distancia para tener la cabeza fria y saber qué dirección debe tomar nuestra vida, saber que decisiones son las mejores. No todos tenemos la misma resiliencia ante las adversidades diarias. Terry por su parte se preguntaba a menudo si había sido buena idea. La realidad es que no soportaba un dia más estar lejos de ella y de su hijo, extrañaba mucho a su familia, asi que arregló sus documentos, sus pertenencias y regresaría lo mas pronto posible a New York luego de dos meses. No tenía sentido seguir en Londres, paradógicamente solo había conseguido sentirse culpable al dejarla sola. Se despidió de sus padres y al dia siguiente salía en el primer vuelo a Nueva York. Era el momento de enfrentarla y hacerlo consigo mismo.
Pasaron las horas y cuando finalmente llegó a la ciudad una punzada de agitación sintió su corazón. Luego de dos meses de ausencia que para él habia sido mucho tiempo sus nervios le delataban por su deseo de volverla a ver. Abordó inmediatamente un taxi y en el transcurso del camino miles de preguntas y respuestas se le aglomeraban en su mente: ¿Que diria al verlo? ¿Cual seria su reacción? Trato de eliminar sus preocupaciones. Ella mientras tanto se ponia al dia en algunos quehaceres de la casa, con la oposición de Laura, pero a Candy le gustaba ayudarle. Minutos después subía a la recámara de Richard para supervisar que todo estuviese bien, cuando de pronto escuchó el ruido del motor de un auto acercarse.
-¡Señora Candy!...¡Señora!
-¿Qué pasa Laura?
-¡El Señor Granchester está en casa! – el corazón de Candy se agitó fuertemente como si pasara un huracán dispuesto a desprenderlo. Una extraña conexión le hizo saber a la Rubia mucho antes quien habia llegado. Bajaba sigilosamente hasta detenerse al pie de las escaleras. Terry se encontraba de espaldas viendo el jardin que estaba más hermoso de cuando se habia ido. Sabía que ella estaba alli, a su espalda, lo sabia por el olor de su perfume y hasta por su respiración.
-¡Candy!...Hola- sus palabras quedaron envueltas en un hilo de suspenso-¡He vuelto!...- Candy clavó su mirada seria en el azul de sus ojos y todo su ser se envolvió en un nerviosismo inquieto al tenerla frente a frente.
-Oh, si ya veo…. ¿Y qué quieres que te diga?- dijo exasperada - ¿Qué te aplauda?- sus ojos denotaban enfado y Terry no dijo nada- ¿Quieres que te reciba con los brazos abiertos Terry?
-No, claro que no espero tal cosa, yo solo creí... pensé que...
-¡Ese es tu problema Terry!, que siempre piensas por los demás y actúas sin saber...siempre piensas que los demás deben estar de acuerdo con lo que tú decides y hagas. Te fuiste y ahora vuelves como si nada ha pasado.
-¿Pensar por los demás? ¿Qué me dices de ti Candy? es muy fácil para tí ver solo mis errores, ¿cierto?, Yo estoy consciente de todo, sí, sé que los he cometido, pero también acepto mi parte, pero claro es mucho más fácil ser juez que ser enjuiciado.
-¡No se a que te refieres!
-Al dia que te fuiste de Londres...¿Lo recuerdas? cuando todavía no podía caminar y me dejaste...¿Que hiciste?, lo mismo Candy- Ella calló con un gesto interrogante.
-¿Que tiene que ver?
- No he venido a discutir contigo, de verdad amor….Yo solo quería que te sintieras bien, que mi presencia no te incomodara... tener un poco de distancia para saber que era la mejor para ambos, pero en definitiva me equivoqué, por favor disculpame- sus ojos entristecidos buscaban los de ella.
-¡Lo mejor para ambos!- una amarga sonrisa asomó en su rostro- lo que tú considerabas que era lo mejor para ambos. ¿Qué fácil?... tu opción fue largarte. Dejar a tu familia, si, porque el Señor no sentía bien...¿y yo?, ¿Te has preguntado cómo me sentía Terry?, ¿Realmente lo comprendías? tú solo pensaste en ti y seguias pensando solo en ti...¡Qué egoista has sido! Te fuiste para estar en paz tú, pero yo me quede aqui con mas dolor y hasta con culpabilidad...- lo ultimo dicho hizo sentir un atisbo de sorpresa.
-Candy, ni siquiera dejabas acercarme a ti, ni que te tocara, ni mucho menos hablar...¿Cuántas veces me decías que te dejara sola?...muchas veces Candy, muchas ¿Que podia hacer a todo eso? sentí tu rechazo y que ya no querias saber de mi, el estar aqui no ayudaba en nada y solo hice lo que en ese momento senti que era necesario hacer...Darnos un tiempo y darte un espacio y asi saber realmente que es lo que ambos necesitabamos.
-Muy buena tu retórica Terry, pero ¿qué fue lo que te hizo regresar?...Quizás habría sido mejor que te quedaras donde estabas ¿Acaso sabes que es lo que quieres?
-¡Candy!, ¿Por qué me dices esto?...Yo...
-¡Nos abandonaste Terry! Te largaste dejando una nota tonta y escueta…. ¿Qué piensas que debo hacer? ¿Recibirte con besos y abrazos?- dijó con ironia- que te diga la falta que me hiciste y lo mucho que te extrañé y que...
-¡Basta Candy! no es así...amor, por favor escuchame...entiendo tu enojo, pero quiero que sepas que yo no los abandoné…no…...Perdóname, Perdoname si eso te hice sentir, no fue mi intención - sus manos sostenian los hombros femeninos para que le viera a los ojos, pero ella giro soltándose de su toque para a subir a su habitación .
- ¡No quiero hablar más contigo!...
-¡Candy!
-Por favor dejame- una vez más se alejaba y Terry quedaba en el desconcierto.
No sirvió de nada su ausencia al contrario encendió mas el problema. Estuvo allí de pie por algunos minutos mirándola alejarse hasta desaparecer. Contra todo pronóstico en realidad se esperaba esa reacción.¡ Era lógico!- pensó- y quizas él también actuaría igual. La pregunta es ¿Qué hacer entonces ahora?. Había resultado peor el remedio que la enfermedad- se dijo en un susuro y de inmediato subió a ver a su pequeño hijo a quien encontró en su cunita jugando. Terry a su vez le sonrió y lo alzó en sus brazos mientras el niño le llamaba con inquietud "¡Pa-pá!"-Richard estiraba sus bracitos y tocó el rostro de su padre. Terry se sentía feliz, era la primera vez que lo escuchaba decir (Papá). Pasó toda la tarde en el cuarto de su hijo. Terry no se cansaba de ver que su pequeño empezaba a dar sus impulsos con su minima fuerza. Eran 8 meses y era muy probable que pronto diera sus primeros pasos
La hora de la Cena se acercó y Laura avisó a los señores que todo estaba dispuesto para servir.
-Laura, ¿Le ha dicho mi Esposa si estará en la mesa?
-Si Señor...dijo que enseguida estará con usted.
-Bien, muchas gracias Laura.
En principio Candy habia pensado en no hacerlo, pero ese no era el comportamiento de una Esposa. En la mesa se estableció un silencio incómodo, pesado, como si fuesen un par de desconocidos. Hasta que el castaño no pudo más y se decidió a romper el hielo.
-¡Candy!...Sé que no deseas hablar conmigo, pero solo necesito saber como está mi hijo, según los médicos.
-Richard esta muy bien, ya lo has visto… ¿no es así?, está sano y su desarrollo va muy bien.
-Sí…..Lo he visto...Richard está creciendo rápidamente... hoy…hoy me dijo Papá- Ella sonrió por lo bajo -Nuestro hijo esta hermoso…Le agradezco a Dios porque tú eres su madre, has cuidado muy bien de él.
-Es el tesoro más grande que tengo Terry, mi hijo es el regalo mas hermoso que Dios me ha dado y...y gracias a ti también por ser el padre de mi hijo...Richard tiene el mejor padre del mundo.
-Gracias Candy y lamento mucho no ser el Esposo que deseabas tener...
-¡Terry!...Yo..
-Mi amor, por favor dame una oportunidad, dame la oportunidad de demostrarte que puedo ser el hombre que te merezca- sus manos las de ella estaban entre las suyas, sabía que era sincero y que le hablaba con el corazón. Lo de sus acusaciones pasadas ya lo había olvidado, pero ahora lo que la molestaba era la decisión de haberse distanciado, para Candy fue un (Me voy no me importas), lejos de eso no era así. Terry también tenia sentimientos, pero a Candy le cegaba su testarudez.
-¿Darte una oportunidad? No es tan fácil Terry….no es tan fácil – dijo levantándose de su asiento mientras el castaño iba tras ella. Ambos llegaron a la habitación del niño.
-Candy, sé que no puedo borrar todo lo que dije. Si hubiera la oportunidad de retroceder el tiempo cambiaria muchas cosas, pero es imposible…mi error fue hecho y no lo puedo cambiar, pero por favor solo te pido que dejemos de lamentarnos por el pasado y me des una oportunidad. No he dicho que sea fácil, por supuesto que no…¿es que acaso has dejado de quererme?
-No lo sé...yo...
-Sé que me amas aún, por eso deja que nuestro amor vaya sanando poco a poco esas heridas- Ella le dió la espalda sin mediar otra palabra evitando así alguna discusión absurda o la oportunidad que su Esposo le pedía, mientras tanto Terry se acercaba hasta su hijo quien estiraba sus bracitos para que lo cargara. La Rubia se limitó a observar la ternura con que Terry le hablaba a su hijo. Sin duda Terry es un buen Padre, uno muy cariñoso.
-Harry… lo he pensado bien y… lo mejor es que… no deberíamos vernos más- dijo apretando sus manos la mujer que lo acompañaba en un Restaurant lujoso de la ciudad.
-¿Por qué me dices eso? Mira, reconozco que es poco tiempo que nos conocemos, pero...¡yo no quiero dejar de verte!
-Esto es una locura, esto está mal, muy mal...es una tontería….tú sigues casado y yo no puedo continuar con esto….podría tener serios problemas si tu esposa se entera que tú y yo salimos. Estoy segura que dirá que ya somos amantes cuando entre nosotros no ha pasado nada.
-¡No quiero dejar de verte!...yo estoy cansado de luchar sin sentido- dijo con un hálito suave- ... te prometo no provocarte problemas, pero no me digas que no nos veamos más... te pareceré un hombre egoista y puede que tengas razón, pero... ¡por favor no me pidas que me aleje de tí!... ¡Perdóname! perdóname, pero siento algo muy fuerte y no voy a dejarte pase lo que pase….
-¡Harry!...No quiero llevar esto a otros extremos. No puedo salir contigo, tu condición no lo permite...por favor no me llames, ni me busques...no mientras sigas casado. Perdoname tú, pero las mujeres siempre somos la comidilla en cualquier parte del mundo somos destrozadas en una situación como ésta, seré catalogada como la amante, la otra, la que destruyó tu matrimonio y no, no quiero ese titulo para mi.
-¿Me vas a dejar?- los ojos del hombre estaban húmedos. La mujer no podia creer que ese hombre bello que tenia enfrente se hubiese enamorado de ella. Suponía ser un capricho del millonario, más porque conocía de los problemas de ese matrimonio.
-Quisiera decirte que no, pero…. ¡Tengo miedo! ...no quiero arriesgar mi reputación. Aunque aparente lo contrario no soy como todos creen.
Esa mujer que Harry había conocido tiempo atrás le había robado el suspiro, aunque estaba centrado en su matrimonio tratándo de recobrar algo que ya no tenia sentido no dejó de llamarle la atención. No fue sino tiempo después que la tuvo a escasos pasos que la reconoció inmediatamente y tuvo el impulso de hablarle. Le había visto un par de veces muy de cerca y le pareció muy hermosa. Una mujer que cautivaba con solo una mirada pues era poseedora de unos ojos brillantes y muy llamativos. El, como muchas personas sabían sobre el estilo de vida que llevaba por el entorno en el que desenvolvia a diario. Ella es una mujer de espiritu libre, independiente y muy segura de si misma. si, un estilo muy distinto al suyo, pero probablemente eso le había atraído de esa mujer.
Los días pasaban y en dos meses entre ellos crecía una atracción inesperada e inexplicable. Desde entonces Harry Mcgregor estaba saliendo con esa mujer, pero su relación era limitada, pero el tiempo se encargara de darles a conocer si lo que sienten es o no amor verdadero o solo era la soledad de ambos que había entrado en juego. Ella sin embargo aunque había puesto sus limitaciones, no sabia si soportaria mucho tiempo, como lo suponia en él.
El sol se colaba por las hendijas de las ventanas. El castaño se removía cuidadosamente para no despertar a su hijo que estaba a su lado. ¡Fue imposible! El pequeño también abría sus ojos azules y observaba fijamente a su padre quien le sonrió. Recordó que la tarde anterior estuvo en habitación y luego se lo llevo al suyo. Fue allí donde Candy los encontró después que lo dejó solo con Richard y posteriormente subió a verlos encontrando la escena entre padre e hijo, una escena tan tierna que Candy no quiso despertarlos, asi que mejor decidió observarles algunos minutos. Era como ver a un par de niños dormidos.
-Buen dia...¡Al fin!...han despertado, dormilones…
-Buen día Candy…me quedé dormido con Richard. Siento no dejarlo en su cuarto- el niño se encontraba a horcajadas en la cintura de su padre- pero ni me di cuenta la hora en que nos quedamos dormidos.
-¡Esta bien!, solo quiero que no se mal acostumbre. Después no podrá dormir solo.
-Si, tienes razón.
….- ¡Vamos Richard!, ven vamos a desayunar…¡Terry! te esparamos.
-¡Enseguida estaré con ustedes!
La mañana siguió con pasos agigantados. Después de atender al pequeño se fue a la Terraza, el sol pronto se ocultaría y la vista desde ese lugar era maravillosa. Esa vista le recordaba su niñez, cuando acostumbraba a pasar largos ratos sobre la rama de los árboles esperando que una buena familia que amara tener a una niña llegara por ella, pero esa familia nunca llegó, al menos no con la que ella soñó. La Terraza era un lugar donde ella llegaba para darse un poco de sosiego, pese a que esos momentos en los que meditaba le hacian recordar momentos dificiles de su vida, pero que tambien le dieron la fortaleza para seguir adelante. En el lugar habían plantas grandes y pequeñas y unos muebles blancos de fina elaboración. Un sofá con varios cojines de colores y una pequeña mesita al lado con un hermoso jarrón que a diario cambiaba con rosas de su jardín. Un arbol frondoso cuyas ramas daban hasta donde ella se encontraba, podia escuchar el canto de los pajarillos. Allí se encontraba ella recostada viendo hacia el inmenso cielo mientras la luz del Sol iluminaba las capas altas.
-¡Candy!
-¡Terry!...pensé que estabas fuera de Casa.
-He estado toda la mañana en el estudio ensayando algunas escenas para la próxima película… a trabajar muy fuerte ahora después del tiempo que me he tomado y que ha sido suficiente …..-Candy se levantó para servirle un poco de té- Gracias- dijo tomando la bebida que le ofrecía.
- ¡Que bien! supongo que debes estar desesperado por volver a la Compañia Terry
-¡Ciertamente!, extraño mi trabajo, pero cuando estoy allá los extraño mucho a ustedes, lo que me ayuda a soportarlo es saber que al final del dia he de verlos y saber que estan bien.
-Terry…y cuánto tiempo…. ¿Cuánto tiempo tenías previsto estar en Londres?- una pregunta que en esos momentos no se lo esperaba, sin embargo era un buen momento que trajera el asunto a colación.
-En realidad ni yo mismo tenía la certeza del tiempo o si de verdad lo necesitaba. Todo ha sido tan confuso y difícil que, eso fue lo que se me ocurrió después de todo, creí que era la solución...-Suspiró profundamente- de lo único que si estaba seguro eran mis deseos por verte, sabía que no soportaría estar más tiempo lejos de ti y de mi hijo. Me era ya insoportable el continuar en la Ciudad – lo escuchaba en silencio y su mirada era penetrante.
-Si te hubieses quedado más tiempo, mi odio hacia a ti habría crecido el doble….Si,…jamás te perdonaría por eso, por abandonarnos, por huir y dejar a tu familia, por egoista y no tener el valor de enfrentar las cosas. ¡Me habria arrepentido de haberte conocido!- exclamó sin pensar en sus palabras.
-¿Odiarme?.…pero...Candy, yo…¡siento haberlo arruinado todo!- ocultó su rostro dandole la espalda, sus ojos se habian humedecido al escuchar sus duras palabras...-¿Odiarlo?, entonces ¿Candy lo odia?.
-Oh, no, no quise decir eso….Terry, yo...-recapacitó sobre sus palabras -…discúlpame.
-¡Te entiendo!, no necesitas disculparte, tienes razón en... odiarme.
-No, Terry yo no te odio, no quise decir eso...yo...Terry es que estoy muy enojada contigo, muy enojada.
-Perdóname por resentir mi ausencia. Perdóname por todo lo mal que te causé, pero lo único que tengo en mi defensa es tan solo decirte que te amo Candy, te amo y lo siento tanto… sé que con solo mis palabras no puedo solucionar nada, por eso quiero, por eso te pido, que me des la oportunidad de volver a tener tu confianza y tu amor. No puedo pretender a que las cosas sean como antes así de repente, pero dejame entrar de nuevo en tu corazón y ser el hombre que deseas.
-…Cuando te conocí, te amé tal como eras y como eres Terry, con tus defectos y con tus virtudes, nunca he querido que te conviertas en el hombre que deseo, no quiero que cambies porque siendo así me enamoré de tí, de tu esencia como persona, ese ser humano tan tierno, tan dulce...tu sonrisa brillante solo es para mi, asi te quise y desde entonces te amé porque solo a mi me dejaste entrar en ese espacio de tu corazón y que pude tocar. No quiero que cambies, nunca he querido que lo hagas... solo quiero... tan solo quiero que seas el hombre con quiera vivir y compartir todo, lo bueno y lo malo, tus penas y tus alegrias, tus triunfos y tus fracasos…solo eso…. es todo lo que deseo...vivir con el hombre que amo...y tú eres el hombre que amo Terry. Mi hijo y tú son lo que más quiero en esta vida, son lo único puro y valioso que tengo y no quiero que estemos peleados, no quiero una familia desunida, pero también quiero que entre nosotros no hayan más desconfianzas, más temores.
-Quiero ser ese hombre Candy... y no volveré a ser un idiota- besó sus manos con profundo amor .
-¡Terry!
- Candy… Yo, quisiera….Claro si tú lo deseas salir a cenar esta noche y luego podemos ir donde tú quieras…. ¿Qué dices?- su mirada anhelante esperaba su respuesta
-¿Una invitación?
-Sí. Solo una invitación. Te lo prometo. No será más que una invitación.
-Bueno...si, yo….- pese a su tono indeciso no se desalentaba.
-¡Por favor!, solo te pido salir esta noche.
-¡Esta bien!- pensó que hacia un tiempo que no salían y que la rutina y la costumbre estaba devorando su matrimonio- !saldremos! En realidad hace mucho que no lo hacemos.
Una hora después se encontraban listos y aunque no lo demostraban, estaban contentos en su interior. De nuevo tendrian una cita como cuando se conocieron y fueron novios y después esposos, debido a sus trabajos que les consumían el tiempo a los dos, las salidas se habian anulado, pero luego que Candy dejó el hospital para estar con el niño las cosas no habian cambiado al respecto, ¿Qué había pasado?...la rutina los estaba consumiendo.
Se dió cuenta que no tenía sentido seguir sosteniendo una indiferencia hacia Terry. Era momento de apostar por ese amor. El queria salvar su matrimonio era obvio y ella no quería tampoco cavar un hoyo en donde todo se fuera a pique. Cuando el castaño le propuso la invitación, su corazón sintió una caricia suave e indescriptible que le besó su alma, solo Terry era capaz de provocarle las más hermosas y arrebatadas sensaciones tan delirantes...Lo amaba, claro que lo amaba y cada vez que veía su reflejo en los azules ojos de su marido se perdía en estos, nadaba en esas profundas lagunas hasta sentir ahogarse y cuando besó sus manos una ternura infinita había invadido su ser. Amaba a ese hombre tanto con su corazón, como con su alma, la debilitaba y él sabia cuando sucedia, porque la mirada de él proyectaba tanta intensidad como la suya.
-¡Terry!, qué bonito lugar. Me gusta muchisimo...Hay muchas plantas y el lugar es bastante cálido.
-Sabía que te encantaría. Cuando vine por primera vez, era porque buscaba un lugar asi para algo especial que deseaba hacer entonces... y me dije que quedarías fascinada al verlo. Reservé una mesa en un espacio intimo para evitar el ruido.
-¿Cuándo fue la primera vez que viniste?
-Fue… a ver dejame recordar...si, fue antes de irme a Londres….
-¿Algo especial?, pero eso fue hace más de dos meses.
-Así es... sé que te estarás preguntando mucha cosas, pero hace un poco más de dos meses que tenía contemplado hacer esto, las circunstancias no lo permitieron-¡Candy! yo, no sé si es ahora el momento…. Pero, esto te pertenece- una pequeña cajita negra extrajo de uno de sus bolsillos de su saco- ¡Mira Candy!...Los compré hace tiempo y no….no pude dártelo… ¡Por favor ábrelo!
-¡Terry!, ¿Es lo que supongo que es?...¿son nuestros anillos de matrimonio?- Preguntó con un brillo en sus ojos y su sonrisa.
-Si
-¡Son maravillosos!- Los anillos eran preciosos lisos con una piedra cuadrada de color azul y el de Terry poseía una pequeña piedra verde incrustadas. Sus padres le habian dicho anteriormente que ellos les regalarian los anillos de su boda, pero obviamente como era de esperar Terry los rechazó queria ser de su dinero que los comprara, con el resultado de su trabajo- !Terry...son perfectos!
- El color de la piedra verde es para recordar siempre el color de tus ojos mi hermosa Esposa.
-Y el azul es para recordar los tuyos Terry...mi bello Esposo.
-... Discúlpame por no dartelos el dia que nos casamos...¿Te gustan?
-¡Me encantan Terry!
-¿Si?...Estos anillos simbolizan nuestra unión y nuestro compromiso Candy, pero más allá de eso quiero que represente mi promesa y mi amor hacia ti. Siempre estaré contigo y no volveré a comportarme como un imbécil- dijo mientras ubicaba la pieza en su fino y delicado dedo y ella hacia lo mismo con él.
-Terry…aún estoy muy enojada contigo, pero, también…
-Yo solo quiero que estemos juntos- con sus fuertes brazos la atrajo delicadamente hacia si- Que seamos la familia que hemos querido. Comprendo que el dolor que te cause fue inevitable…estabas en todo tu derecho, pero olvidemos todo eso y...
-Y no quiero sufrir por estar sin ti Terry- dijo abriendo su corazón y él sonrió ampliamente por sus palabras.
-Yo tampoco mi amor, no quiero estar sin ti. Eres mi mundo y mi razón de ser.
You're my world, you're every breath I take
You're my world, you're every move I make
Other eyes see the stars up in the sky
But for me they shine within your eyes
As the trees reach for the sun above
So my arms reach out to you for love
With your hand resting in mine
I feel a power so divine
You're my world, you are my night and day
You're my world, you're every prayer I pray
If our love ceases to be
That is the end of my world for me
With your hand resting in mine
I feel…
(Letra de Umberto Bindi, en la voz de Tom Jones.)
Mientras tanto las cosas entre Harry y Susanna no iban bien. La rubia estaba sospechaba que su marido tenía a otra mujer y por eso había cambiado tanto con ella. Temía quedarse sin nada, pues Harry le aseguraba dejarla sin un céntimo al probar ante la ley su infidelidad y abandono de su hijo. Susanna tenía todo que perder, no había ya una salida buena para ella, ese era el resultado del camino que había escogido desde entonces. Mcgregor continuaba con aquella mujer, pese a lo que le había pedido, Harry no desistia en buscarla, pero siempre en los términos que ella sugería. Cada dia estaba más que enamorada de ese hombre , pero aunque su corazón le dictara una cosa su razón le decdía lo contrario. ¿Cuánto tiempo podrán soportarlo?. Se estaba involucrando demasiado con ese hombre y de cometer lo irrazonable estaría perdida para siempre. Harry Mcgregor, un hombre cariñoso y atento era capaz de enamorar a una mujer como ella. Debía entonces poner las cartas sobre la mesa y hablar muy en serio con Susanna, ya no podía esperar más nada dentro de un matrimonio muerto y a estas alturas aunque su esposa dijera cambiar y entregarse rebajando su dignidad por seguir siendo una mantenida, no estaría dispuesto a seguir con ese juego absurdo y estúpido. El solo quería una mujer de verdad que lo amara sinceramente y a quien él pudiera amar con tanta fuerza y con pasión.
-Susanna, necesito hablar contigo- la decisión dura y fría en sus palabras le recorrió un escalofrios.
-¿Hablar conmigo? ¿Tiene que ser ahora?... ¡tengo mucho sueño!, es momento de irnos a la cama ese estúpido capricho tuyo de dormir separados.
-Yo no tengo sueño y no iré a ningun lado contigo. Asi que no nos vamos a dormir hasta que hablemos. Además es muy temprano, apenas son las 7 de la noche.
-Tendrá que ser mañana Harry, lo siento, pero yo estoy cansada...
-¡Lo siento!, pero no puedo esperar un día más. Es necesario aclarar nuestra situación ahora.
- Henry estuvo inquieto todo el día y yo si necesito descansar.
-¡Pretextos!, mi querida Susanna… ¿A que le temes? ¿Por qué huyes?
-¿Huir? No sé de dónde sacas esa tontería….huir de ¿ti?, ¿miedo? estas totalmente loco, no tengo por qué huir, menos de ti.
-¿Entonces? Quédate que tenemos que hablar seriamente. No te iras de aquí hasta aclarar de una vez por todas nuestra situación.
-¿aclarar nuestra situación? ¿Aclarar que cosa? ¿De que hablas?
-De nuestro divorcio Susanna. He decidido que nos debemos divorciar, no tiene caso continuar con este matrimonio que ha sido una mentira.
-¿Divorcio?... ¿acaso has enloquecido Harry?...tu y yo no podemos hablar de divorcio. Tenemos un pequeño hijo que necesita que sus padres estén juntos.
-Sí, pero el estar juntos es lo menos que ha pasado en nuestro matrimonio, un matrimonio que ya no es nada. Nuestro hijo vivirá mejor sin ti que en una familia disfuncional. Una madre que no está, unos padres que viven cada quien por su lado, no Susanna, creo que eso no es lo adecuado.
-Pero, pero…¿y que es lo adecuado según tú?
-No quiero que sigas conmigo por Henry, no quiero que te sacrifiques por él, aunque no podría llamarle sacrificio a lo que tú haces. Estupidamente crei hacer lo correcto que estuvieras con tu hijo, pero no, no lo es, yo me equivoque pensando que esto podía funcionar y que cambiarias, pero nada resulto como esperaba. Continuaste siendo la misma o peor aún, pensé que nuestro hijo nos uniría y seriamos la familia de la que hablabamos cuando nos casamos… ¿Te acuerdas? Me decías que era lo que tanto querías, una familia conmigo y te creí. ¡Tú nunca me quisiste Susanna!...y nunca me querrás….pero ¿sabes?, eso ya no me importa.
-Podemos intentarlo de nuevo Harry. ¡No todo está perdido!
-No, yo ya no deseo intentar nada más contigo. Tú jamás dejarás de ser quien eres y yo me cansé de ir contra la corriente. Me cansé de ti Susanna, me cansé de esta vida a tu lado, una farsa, una vida fría y monótona que trate de mantener por el bien de todos. Te dí mi apellido y quise que fueras una dama respetuosa, pero ni tú misma te has respetado y no puede continuar así.
-Todo esas cosas que me acusas, de serte infiel, eso no es cierto Harry…no es así….te lo puedo….
-¡No jures en vano!. No te creo más y sabes que estoy diciendo la verdad . Ya no pretendas retener una mentira porque he descubierto todo, pero descuida que no te haré ningun daño pese a que has pisoteado mi nombre y te has burlado de mi...No Susi no más, no vale la pena que ensucie mis manos con alguien como tú. Por favor si todavía sientes por ti misma un poco de valor, no lo pierdas.
-¡Harry!- sus lágrimas salieron. No había más que decir- Yo…
-¡Quiero el divorcio!, lo más pronto posible. La evidencia me da todo a ganar y es mejor que no pongas obstáculos. No te recomiendo que lo hagas. No tienes opción, sino aceptarlo.
-No, por favor dame una oportunidad. Te prometo que esta vez las cosas cambiaran….pero no quiero que nos divorciemos...¿Qué dirán de nosotros? seremos la comidilla de los medios y de toda la sociedad...no por favor Harry no lo hagas.
-¡Basta ya! He dicho mi última palabra, si no aceptas te irá mucho peor.
-CLARO, ¡DE SEGURO TE ANDAS REVOLCANDO CON ALGUNA MUJERZUELA BARATA QUE ENCONTRASTE!, pero yo sé que me amas a mí y que solo lo haces para castigarme, para hacerme sufrir, pero no te voy a dar el divorcio, ¿me oyes? no te daré nada, la calentura que tienes por quien sea se te pasará y ya vendrás de nuevo a mi buscándome.
El rio por su desfachatez, por su desvergüenza ¿Quién se creía esa mujer? ¿Se piensa que es la única en el mundo entero?- se cuestionó internamente -Escúchame bien porque no lo repetiré de nuevo...Me voy a divorciar de ti y para que no digas que soy malo te daré a escoger, de sobra sabes que tendré la razón en cuanto me presente ante un juez y le muestre las pruebas de tu infidelidad, pero no quiero ponerte en ningún predicamento, pese a todo aún te respeto y por mi hijo no llegaré a ese punto, así que solo tienes que aceptar mis términos- la mujer no tenía palabras, sus ojos habían perdido la chispa y el brillo, sus hombros bajos denotaban su derrota-….-¡Ah! y otra cosa más , te daré una pensión por seis meses mientras consigues con qué mantenerte, no dejaré a la madre de mi hijo sin nada mientras tanto tu empiezas a valerte por ti misma….¿entendido?. Mañana mismo empezaré con los trámites…. Ahora si puedes ir a dormir, espero que consigas conciliar el sueño- Giró dispuesto a retirarse y dirigirse a la otra habitación donde hacia un tiempo había estado durmiendo.
La mañana siguiente llego con nuevos bríos para algunos y no muy buenos para otros, mientras Harry y Susanna se prepararían para una separación sin retroceso. Terry y Candy trataban de recuperar su matrimonio. La noche anterior había sido maravillosa y después de cenar fueron a un lugar a bailar un rato para luego irse a su Residencia a descansar cada uno en su habitación. A partir de ese momento seria como un inicio en su relación, aun quedaban pequeñas cosas que debían resolver. Lo más íntimo de esa noche había sido un beso fugaz.
Terry se disponía a volver a la Compañía, a la vista estaba un nuevo desempeño en la próxima película. Además tenía ya varias ofertas de trabajo muy remuneradores en revistas. El castaño seguía siendo un hombre tan apuesto que los dueños de las editoriales siendo la mayoría mujeres no dudaban en que siguiera formando parte de sus portadas y una que otra ocasión hubiera una plana dedicada a informar sobre la vida profesional del actor," El caballero inglés,el actor mas importante y guapo de Broadway". Los ejemplares se vendían rápidamente, muchas mujeres por solo tener una foto de ese hombre las compraban en cambio habían otras con diferentes perspectivas que querían seguir muy de cerca la trayectoria y el desempeño del joven actor. Para la editorial cualquiera que sea el motivo no importaba si dejaba bastantes dividendos a sus Compañías, lo importante era satisfacer a sus lectores con lo que se les vendía.
Dos días después las cosas legales entre Harry y Susanna tomaban forma. Mcgregor no quería perder más el tiempo y estaba decidido a divorciarse, por lo que le había anunciado que su abogado estaba avanzado en los trámites correspondiente. Ella se tenía que tragar cada palabra que en su garganta quedaban atoradas, quiso defenderse y justificarse, pero era tarde ya. Tuvo tantas oportunidades y ninguna aprovechó. Harry había dejado de amarla. Por pensar en su hijo soportó hasta donde pudo la situación, pero también debía pensar en él y sabía que aunque siguiera atado a esa mujer no significaba que algún día pudiera cambiar.
-Te daré lo que prometí, por 6 meses tendrás cierta cantidad de dinero que depositaré en esta cuenta- dijo extendiéndole un número escrito en un papel- y vivirás en una propiedad que pondré a tu nombre, es una casa bastante cómoda que pienso que para ti es más que suficiente.
-¡Cuanta generosidad de tu parte!
-¡No debería hacerlo!, no te mereces siquiera eso. ¿Qué pensabas?... ¿Creíste que tenías derecho a la mitad de mis bienes?...claro que no Susanna, no los tienes. Después de eso consíguete un trabajo, porque no seguiré manteniéndote.
-Harry todo eso es una mentira, esas pruebas no son una base sólida para que me taches de infiel y no se de cuantas cosas. Esa mujer no soy yo…. ¡Te lo aseguro!
-No finjas más y no trates de engañarme. ¿Se te olvida que tengo demasiado dinero para que alguien te pueda seguir a todas partes? ni cuenta te diste, queridísima Esposa que hacia un tiempo que alguien seguía cada pasó que dabas, cada gesto que hacías, alguien que era como tu sombra.
-¡Eres un estúpido!, ¿cómo te atreviste a hacer eso?
-Estaba en todo el derecho…ahora te conozco tan bien. Diviértete Susanna, ya no tendrás la carga de "cuidar de mi hijo"
-También es mi hijo que no se te olvide. No puedes evitar que lo vea. Me necesita - Harry sintió que su sangre hervía de la impotencia y de manera peligrosa se acercó.
-Eres tú la que olvidó que tenía un hijo- le señaló con un dedo- Eres tú la que no quisiste estar a su lado…tu actitud lo grita…así que espero que te largues pronto.
-¡Tienes mucha premura por deshacerte de mí! Descubriré que es lo que hay detrás de todo esto Harry….tú no das pasos por nada. Tarde o temprano lo sabré y entonces me las pagarás te lo juro….
-Y ¿que se supone que harás?- le interrumpió bruscamente fijando su furibunda mirada en ella- por favor Susanna, no me amenaces, no estoy para tus jueguitos caprichosos que no estás en posición de hacer absolutamente nada.….Mañana mismo tomas tus cosas y te vas de una vez...Permiso- terminó dejándola en la sala llena de ira y frustración mientras él se dirigía donde Lucia en busca de su pequeño hijo.
-¡Mil veces maldito Harry!- despotricó a solas una vez el hombre desapareció. Ella tenia sus manos empuñadas debido a la ira que atravesaba su corazón.
Los días seguían su curso. Susanna no tuvo más remedio que irse de la Mansión y vivir en su nueva casa que, no estaba nada mal. Realmente Harry había sido muy generoso al otorgársela, si bien no estaba llena de sirvientes, cualquier persona en su sentido diría que era un lugar excelente y de buena estructura, nada que envidiarle a la mansión en su fachada. Sin embargo estaba tan sola que pensó en llevarse a su madre a vivir, quien por una parte no quería dejar la casa en la que había vivido por muchos años con su Esposo, el padre de Susanna y por otro lado su hija la necesitaba y aunque estaba enojada por su comportamiento y sobre todo por su nieto, accedió a irse con ella y hacerle compañía.
-Hija, la casa está preciosa. No es tan grande como la Mansión de Harry, pero pienso que te ha dado demasiado.
-No es lo que merezco… Harry debió….
-Harry te dió lo que era justo.
-Soy su Esposa y me ha dado prácticamente una limosna. Él tenía que darme la mitad de todo, de todo madre.
-Eres mi hija, pero no puedo apoyar lo que has hecho y si acepté estar aqui contigo es porque pese a todo soy tu madre y se que me necesitas. Tú estás mal hija, muy mal. Acepta esto y deja de una vez tu prepotencia y tu rencor.
-No puedo aceptarlo. Después de 6 meses me dejará de dar dinero y tendré que buscar un trabajo…otra vez.. Mi padrino no me aceptará en la Compañía. Estoy perdida…no sé qué hacer.
-Ejerce tu profesión. Sí, eso puedes hacer Susi…Lamento mucho decírtelo, pero sabias que estabas arriesgando demasiado con tu forma de ser. Harry no es un tonto y te lo dije no hace mucho tiempo que si seguías así, lo perderías todo…No quisiste escucharme.
-¡Basta ya Mamá!….no quiero escuchar más tus reproches. ¡Estoy harta de escuchar que todos me recriminan por todo!
-¿Y qué se supone que deba decirte? ¿Que has hecho bien las cosas?, no hija ha sido tu culpa que ya no pueda ver como antes a mi nieto. No puedo perdonarte por eso.
-No mamá- rodó los ojos- ...claro que Harry dejará que lo veas, eres su abuela y tienes derecho de verlo...no sé la frecuencia...no te pongas asi.
-Dices las cosas y es como si no te importara nada. Susi...es tú hijo. ¿Cómo puedes decir con tanta tranquilidad todo esto? una verdadera madre en tu lugar estaría realmente destrozada.
-Mamá, aunque no lo creas, aunque nadie me crea...yo quiero a Henry, por supuesto que quiero a mi hijo, pero no me voy a atar a un hombre que no quiero. No negaré que Harry es un buen hombre, buen padre y todo lo que tú quieras, pero no, yo no lo amo.
-Sigues pensando en el actor, ¿verdad?
-Nunca he dejado de pensar en él. Sabes que Terry, fue mi primer amor, fue mi vida y mi todo. Nunca me resigné ni me resignaré el que me haya dejado. Mi unión con Harry fue un escape, fue solo una salida porque no podia soportar saber que el hombre que amaba era un invalido un hombre inservible...una nada en este mundo y...
-Si lo hubieses amado, te habrias quedado a su lado luchando...No Susi, tú no amas a nadie...ni siquiera te quieres a ti misma. Lo tuyo solo es capricho, porque no aceptas que haya sido él quien te dejó y ahora con Harry pasa lo mismo.
-¡Calla!...No es cierto...yo lo queria mucho, si es verdad que me sacó de su vida como si fuera una nada...a veces pienso que lo que le pasó fue un castigo de Dios por abandonarme.
-¡No puedo creer lo que escucho!..¿cómo puedes decir eso?
-Yo si lo amaba Madre...yo lo amaba de verdad...todavía lo amo y sé que también me ama, si está con esa mujer solo es por agradecimiento. Lo conozco muy bien a Terry. Supe que fue ella la que le ayudó a recuperarse, por eso Terry se siente comprometido porque en cierta manera le salvó la vida, pero él me quiere a mi.
La madre quedó pensativa y por un momento no reconoció a Susanna. ¿En qué mundo vivia para no darse cuenta que ni Terry ni Harry querian saber de ella?. Lamentaba mucho el proceder de su hija, pero era el camino que escogió. Haría lo posible e imposible por hacerla recapacitar.
continuará...
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