Hola chicas, Quiero desearles un Feliz año nuevo 2019 con mucha prosperidad. Que todos los planes y deseos se puedan concretar con la ayuda del altisimo, y bien espero terminar pronto esta historia. Les agradezco infinitamente sus comentarios, sus sugerencias u opiniones, realmente han sido muy valiosos para mi, pues ayudan en gran manera. La vida es así, a veces no hayamos lógica en ciertos asuntos, pero ese es el vivir, reconocer y aprender y yo les agradezco sus criticas simplemente soy una aficionada inexperta que gusta de escribir.


por Angy Granchester

Susanna había quedado atrás llena de furia viendo desaparecer el auto entre el bullicio y el humo negro que quedó disperso en el ambiente. Su mente era un huracán de pensamientos y sentimientos confrontados ¿Algún dia podrá entender que Harry ya había dado vuelta a la página y solo quería rehacer su historia? ¿Podrá a su vez aceptar también que lo suyo con Terence Granchester dejó ser hacía mucho tiempo?. Tuvo dos oportunidades y ninguna supo valorar ni aprovechar. La personalidad de Susanna era simplemente insoportable; desde posesiva y egoista hasta mucho más, Mcgregor se hartó de ella. Alguien que conociera a Susanna y dijera o negara todo lo que esa mujer implicaba seria etiquetado como un tonto ciego y estúpido. Eso en un principio lo reconoció así, al haber permitido que ella entrara de nuevo en su vida. Jamás debió haberlo hecho. Robert lo sabía y aunque le doliera que su querida Susanna estuviera sola, debía aceptar que es lo que ella escogió para vivir. Tuvo todo, pero la Marlow odiaba a Harry y todo lo que el significaba. ¿Cómo entender lo que hay en su mente? ¿Por qué culpar a un hombre que solo le habia dado un lugar? ¿Acaso no es lo que buscaba?. Harry representaba su derrota como mujer, por quedarse con un hombre solo porque otro no responderia a sus caprichos. Odiaba a Terry por su desprecio después de decirle muchas veces que la amaba. Odiaba a Candy y ahora Karen se habia sumado a su lista porque según por su causa Harry no volvió. Lo ha perdido todo. Por un momento pensó en olvidarse de todo y seguir con su vida quizás lejos de todos ellos- Eso sería aceptar mi derrota-musitó. Su orgullo y su vanidad no se lo iban a permitir, mientras los celos sobresalian más fuertes que su razonamiento- ¡Nada tuvo sentido!-Se dijo internamente- Por supuesto que nada tuvo sentido. Susanna no coordinaba entre sus acciones y sus palabras. Sintió que un vacío se alojaba en su corazón frío y pesado y la imagen de Terry no se apartaba de su mente, pensarlo con otra mujer poseyéndola como lo hizo con ella le produjo que en sus entrañas se removiera el odio exhalando un suspiro doloroso y sintiéndo en sus venas un hilo asfixiante recorrer como un tempano de hielo que le paralizó la sangre. Se sentía humillada. Volviendo en sí, regresaba sobre sus pasos hasta el estacionamiento.


Conducía por la Avenida del Times Square con los ojos fijos en la carretera y su ceño fruncido que demostraba su molestia.

-Karen, ¿Qué dijo el Señor Robert cuando le comentaste nuestra situación? ¿En realidad lo tomó sin importancia?

-No te niego que me dio mucho temor en un principio, sin embargo me armé valor y supe que debía hacerlo Harry. No sé si hacía mal al no esperar que tú hablaras con el, pero no deseo tener malos entendidos. Pensé en que en cualquier momento podría saberlo, recuerda que nos hemos expuesto y bien cambiar las cosas a su conveniencia- suspiro profundamente- Creí que me despediría en ese instante, por su lealtad y cariño con Susanna, después de todo es como su hija, pero extrañamente lo comprendió.

-De todos modos hablaré con él cuando se presente la oportunidad.

-Pienso que no es necesario, el es muy consciente de las cosas. De hecho me dijo que ese asunto es mio y tuyo y de nadie más y que, somos libres y estamos en el derecho de hacer nuestras vidas.

-Tú… ¿te sientes tranquila?

-Lo estoy… es lo que debía hacer y de cierto modo siento que las cosas se han resuelto de buena manera.

-Si…¡Tienes razón!...- giró- ¿Quieres ir a Casa o a algún otro lugar?

-¡Solo dejame en mi departamento por favor! No deseo en estos momentos ir a ningun otro lugar y si gustas podria preparar algo de cenar.

-Me parece buena idea...Será como tú digas.


-¡Susi!, hija, por favor abre- Había llegado sin decir nada e inmediamente echó llave a su habitación- La madre solo alcanzo a ver las puntas de su largo cabello lacio al entrar

-Mamá, no me molestes…¡No quiero hablar!..Vete por favor.

-Es hora de cenar Susi, no deberías...

-¡Dejame en paz!- grito histérica- He dicho que no me molestes.

-¡Esto ya ha sido suficiente!- La paciencia se había disipado y de golpe abrió la puerta sin su autorización- no sé qué es lo que pretendes con tu infantil actitud, haces de tu vida un desastre y ahora ¿te encierras?...enfrenta tu situación, tus problemas, me tienes cansada y si quieres estar sola, pues entonces te dejaré sola y me iré de esta casa.

-Oh, no, no, por favor madre no te vayas…. ¡Perdóname!, es solo que no me siento bien. Nada está bien, pero por favor no te vayas.

-Hija, me duele verte así. Me duele que no pongas nada de tu parte para seguir adelante. Un divorcio no es el fin del mundo, no eres la primera ni la última. Eres joven y bonita, empieza de nuevo Susi- su tono era casi de manera suplicante.

-Mamá, ¿por qué no puedo ser feliz? ¿Por qué no pude tener lo que quiero?

-Lo tuviste hija, pero no le diste el valor que se requería...Disculpame pero yo no puedo dejar de decirte que ha sido la cosecha de lo que sembraste en tu vida, con tu proceder. Tuviste un hombre que te amó y que te dió un hijo y sigues reclamándole a la vida- La muchacha descansaba su cabeza sobre una almohada y sus lágrimas salian sin poder detenerlas.

- No pude tener a Terry para mi…también me olvidó por esa fulana insipida ¿en qué fallé mamá? Yo lo amaba tanto y era capaz de todo por él...y ahora Harry me deja por una estúpida actriz...Yo soy mil veces mejor que ellas- En realidad Susanna amaba a Terry, pero su amor era retorcido y enfermo.

-¡Olvídalos!...empieza otra vez... No tiene que te lamentes por eso...¡Dejalos en tu pasado!... puedes encontrar la felicidad solo si tú quieres, tienes a tu hijo que necesita de tí y quien sabe si en un futuro encuentres a alguien que te ame….para empezar con eso debes tener amor por tu hijo. Si no has logrado ser madre, no creo que puedas ser una buena mujer.

-¡Mi hijo!... Mi hijo fue un error en mi vida.

-¿Cómo puedes decir eso?. Mi nieto no tiene la culpa de que lo trajeras al mundo. No se merece que no lo quieras Susi.

-Lo digo y punto….no solo me case con Harry, sino que además le tuve un hijo...¡Qué estúpida fui!

-¡Qué cruel eres!

-Por favor dejame sola y vete…..no quiero tu lástima ni tus consejos...No quiero nada, nada- esos cambios de ánimos, el no aceptar la realidad de su vida le preocupaban mucho.


Tras una semana de haber vuelto miraba a través de la ventana de su habitación todavía recuperándose. Las heridas iban sanando poco a poco así mismo su mente se aclaraba y las resoluciones tomadas se hacian mas fuertes. Se detuvo a pensar en todo lo que había hecho de su vida. La crianza de la madre y la actitud aislada del Padre habian hecho mella en su caracter y eso le trajo consigo acciones inaceptables, sin embargo como adulto debia saber que camino era el correcto. Recordó las últimas palabras de Candy de tener una segunda oportunidad para empezar de nuevo. Vino a su mente el día en que se despidieron en aquella habitación del hospital. Seguía teniendo sentimientos por Candy, pero comprendía que no tenía nada que hacer allá, porque jamás sería suya, era momento de hacer un giro y dar una nueva dirección en su vida. Candy era muy feliz con su marido y con su hijo y no tenía derecho de molestarla más. Era momento de ver hacia el frente y reconstruir un futuro propio.

El padre de Neal estuvo de viaje por negocios, no apareció durante su estadía en el hospital , pero estuvo pendiente del muchacho. A su regreso y en principio estaba muy molesto con él, pero luego de saberlo dispuesto a trabajar en sus Empresas una vez se recuperara ablandó su furia. Ellison pasaba unos dias en la Mansión de sus suegros a petición de Eliza que quería estar segura de que su hermano estaba bien.

-¿Cómo te sientes Cuñado?...Le sorprendió el hombre al entrar- estuviste a punto de dejar este mundo….Mira que tus amiguitos te jugaron una mala pasada- el comentario de Ellison le ardió en la sangre.

-Deberías pedir permiso antes de entrar, ¿No te parece?- dijo molesto mientras lentamente se acercaba de nuevo a la cama.

-¡Tú y tus delicadezas!...¡Mira como te dejaron!- sonrió burlonamente

Ese tipo no le caía nada bien, pero tratándose del marido de su hermana se lo tenía que aguantar, bueno a ver hasta donde lo soportaría- No son delicadezas, a eso se le llama educación, pero parece que pese a todo no conoces de ello.

-Agradece que he venido a verte...

-No te lo he pedido, pero de todos modos gracias Ellison...Ahora por favor, ¿puedes retirarte?, necesito descansar.

-Yo no te caigo para nada bien, ¿cierto?- Neal le sostuvo la mirada- pues estamos a mano.

-Bueno ya que estamos siendo sinceros he de decirte que estás en lo cierto...Me caes tan mal...

-No entiendo por qué...Soy el marido de tu hermana y...

-Nunca estuve de acuerdo con ese estúpido matrimonio. Eliza es una mujer joven. Ustedes no tienen nada en común.

-¡Te equivocas cuñado!...si lo hay...tu hermana ama el dinero tanto, como todo lo que tengo y yo estoy dispuesto a darselo- Neal apartó su mirada- bueno no he venido a hablar de mi, solo quise ver como estabas...Adios.

No lo podia soportar era áspero y grosero. Le chocaba la presencia de ese tipo, un par de veces no le gustó el trato que le daba a su hermana, sin embargo consideró que debia mantenerse al margen.

Ellison tenía 48 años y su primera esposa Linda Hooker tuvieron muy jovenes a Cristhopher Ellison un hombre de 30 años. Christopher Ellison se desligó de sus padres años atrás y solo regresó cuando recibió la noticia de la muerte repentina de su madre a quien no pudo ver antes de morir, yendose de nuevo a Boston. Las diferencias de carácter entre los dos Ellison había hecho el distanciamiento, sin embargo habia pensado mucho en su padre y decidio que regresaria creyendo que continuaba solo y que quizás necesitara de la compañía de un hijo y dejaría a un lado su resentimiento.


Dias después entre las cuatro paredes de la Mansión Ellison se discutía sin parar un asunto privado. Fuera de esas paredes todo parecía normal. Los sirvientes miraban una pareja amorosa y un esposo comprensivo y dedicado. El asunto privado era simple y llanamente que la nueva Señora Ellison no se sentía bien y no quería volver a tener intimidad con su marido. Ellison estaba harto y enfurecido porque si bien era un viejo, era de buen vestir con presencia y elegancia y ante los demás era otra persona, pero no resultaba atractivo a los ojos de Eliza. En la primera noche, pensó que sería algo así como "hasta no probar no sabes si te gustará".¡Gran error! no resultó como lo esperaba, era simple, tosco y torpe, un perfecto animal que cada noche lo llevaba con engaños con tal que no volviera a suceder, pero no sabía cuánto tiempo le duraría sostenerse. Eliza le afirmaba siempre que lo amaba y no entendía su comportamiento.

-¡Todas las noches me dices lo mismo!….¡Estoy cansado! Siempre te sientes mal. Deberiamos ver a un médico... Estamos recién casados y puedo contar con los dedos de una mano las veces que has estado conmigo... De haber sabido todo eso no me habría casado con una mujer inservible como tú- Eliza tenía la oportunidad de dejarlo, pero no pensaría nunca en un divorcio, eso sería más vergonzoso según ella. Además que le pesaban más los millones de Ellison.

-¡Que culpa tengo!...quisiera estar bien y poder cumplirte, pero no puedo….No seas egoísta Marcus, si de verdad me quisieras no actuarias de esa manera…solo piensas en ti y en tus satisfacciones. ¿Qué te cuesta esperar?

-¡Empiezo a creer que no tienes nada! Y que todo es una farsa para no estar conmigo...Debería entender que éste matrimonio solo fue por tu conveniencia...por mi dinero.

-No, claro que no...Me casé contigo porque te amo...No sé de dónde sacas tantas tonterías. En este momento no me siento bien.

-¡Quiero tener un hijo contigo Eliza!, pero de esta manera creo que nunca se dará.

-¿Un hijo?- preguntó con terror abriendo sus ojos.

-Si, ¿Por qué te sorprendes?...soy tu marido, lo mas normal es que tengamos un hijo.

-¡No!...es decir...no tan pronto- Ellison abrió la puerta y salió furioso-…. ¿dónde vas?

-No tengo nada que hacer aquí…- salió azotando la puerta y dirigió hasta la terraza.

-¡Viejo estúpido!...¿Tener un hijo con eso?...Oh, no no, pero...- Eliza pensó que debería cambiar su actitud si quería mantener su matrimonio.

-¡Espera!- fue tras él- Marcus…Yo…- la vio fijamente- Yo… voy a darme una ducha y te espero en la recámara- sonrió y Eliza se dijo internamente "total solo debo fingir otra vez que este viejo es un hombre extraordinario", pero ni loca le tendría un hijo a este anciano decrepito"..."primero muerta"

Minutos después Marcus estaba en la habitación esperándola, al salir de la ducha él clavó su mirada en ella y observó que su Joven esposa era muy bonita y hermosa sintiendose orgulloso de tener una mujer como ella en su cama. Si Eliza podía fingir un momento de placer perfectamente podía fingir una sonrisa. Así que con toda la garra y el soporte de lo que le producía su marido se entregó a él nuevamente y en cada roce de las manos de Marcus le crecían cayos a su corazón. Esa noche Ellison durmió como un animal y a ella le fue difícil conciliar el sueño.


Dos semanas pasaron como una rafaga de viento y en el hospital de Nueva York Candy se encontraba con su entrenamiento a las enfermeras entre teórico y práctico el tiempo pasaba veloz y antes de mediodía ella emprendía su viaje de nuevo a su Residencia ansiosa de ver a su hijo. Acomodaba su tiempo entre el trabajo y su familia. Un trabajo que le gustaba y que equilibraba su vida, ¿por que no hacerlo? no le consumía tiempo, regularmente llegaba a la hora de la comida y se encargaba completamente de su hijo desligando de toda responsabilidad a Laura quien después se reunía con Sandra la otra persona que habían contratado en los asuntos de la casa que era inmensa. Laura se habia convertido en el ama de llaves de los Granchester.

Llegada la hora de la cena la conversación giró en torno a sus trabajos, lo que hicieron durante el día así como sus proyectos como familia, la comunicación entre los esposos relucía siempre y eso era muy bueno.

-¿Regresaste temprano?- preguntó observando el perfil de su Esposa.

-Sí Terry...y no te preocupes que todo está bien..-El hombre se incorporó inquieto- ¿Qué pasa Terry?

-¡Quisiera retenerte en Casa!, pero no quiero ser un estúpido machista. Quiero...- sus verdes ojos lo miraban fijo- ¡no tienes por qué trabajar!- lo dijo de una vez sabiendo su reacción.

-¡Terry!, esto ya lo hablamos…

-Candy…

-Terry… ¿Por qué ahora?...Todo va bien amor...por favor...

Un fuerte suspiro salio del pecho de Terry- No me hagas caso…soy un tonto que, no quiere que andes por las calles conduciendo, puede ser peligroso.

-No ando por las calles todo el tiempo conduciendo -dijo molesta- no me pasará nada.

-¡Tienes razón!, sigo actuando egoístamente.

-¡No digas eso mi amor!…entiendo tu preocupación, pero te juro que estaré bien- lo abrazó por la cintura y el apartó su mirada - por favor Mírame….confía en mí- Terry le dió un beso en sus labios mientras sus manos se ubicaban en la nuca de Candy atrayéndola hacia sí para profundizar más el beso. Al separarse ambos sonrieron y con las yemas de sus dedos acarició los labios femeninos.

-¡Te amo! – volvió a tomar sus labios y se fundió en ella, sus manos acariciaban la espalda de Candy y moldeaba su cintura como si fuera un alfarero. Ella por su parte sentía que la respiración le fallaba cuando tomaba su boca.

-Te amo Terry y no me cansaré de decirtelo.

-Tú también eres el amor de mi vida, de mi cuerpo de todo lo que soy.


Al siguiente dia luego que Candy había terminado su horario quiso tomarse un café y aprovecho que Nohemí se encontraba en el lugar. Desde que se habian visto de nuevo no habian tenido la oportunidad de hablar.

-¡Qué bien que te encuentro! Supongo que estas de descanso y podemos aprovechar un rato para hablar.

-No quiero que te retrases Candy.

- Tenemos una conversación pendiente. ¿Recuerdas?...Bueno eso si tú quieres que hablemos.

-Bueno, si...hace tiempo que no conversamos y necesito de mi amiga, que me escuche

-Seré directa Nohemi….¿Que paso contigo y Michael?

-Eh, nada...No pasó nada.

-¿Nada?¡No te entiendo!

-En efecto no paso nada... ya sabes él se fue a España cuando hicimos seria la relación, "si se le puede llamar una relación" y bueno aunque nos mantenemos en comunicación creo que esto no funcionará.

-Pero, me dices que hay comunicación, sabes que se fue por trabajo...¿Por qué dices que no funcionara? ¿Es que no lo amas? si no me equivoco Michael esta pronto a volver...Recuerdo que un poco antes de dar a luz a Richard me dijiste que él se había ido.

-Si

-Sé que no es facil asimilarlo, entiendo un año esperándolo, pero un año no es un siglo y no creo que hayas dejado de quererlo, o ¿Sí?... él pronto volverá...Nohemí, Michael es un hombre maravilloso…. ¡No dejes que el amor de ustedes se pierda!

-¡No sé!, no sé qué pensar o esperar de esto. En realidad lo quiero mucho, pero no es el tipo de relación que busco...Imaginate que tenga que volver a irse y entonces...¿Cómo será mi vida?...yo se que es un médico y que es algo inevitable, pero...

-Entonces, ¿Piensas dejarlo?

-Candy….

-Si mantuvo contacto contigo es porque guarda la esperanza que al regresar tu amor seguirá intacto…. Si no estuvo contigo no quiere decir que no te ame.

-No estoy muy segura de eso Candy...

-Solo haz lo que tu corazón te dicte y si entre ustedes hay algo no lo dejes ir, de lo contrario solo se sincera con él.

- Gracias por tus palabras, las tomare en cuenta, en verdad yo quiero mucho a Michael... desde que lo vi me gustó mucho ese hombre, pero ya ves que soy tan impredecible y muchas veces digo las cosas sin pensar, bien no sé que pasará con mi vida...Quizás tengo miedo de enfrentar los cambios, siempre me han dado miedo los cambios, pero ya es hora de darle la cara...¿verdad?

-Asi se habla amiga, pero te repito...solo haz lo que tu corazón te diga, únicamente escuchalo.

-Gracias...Ahora debo irme. Sabes, estoy en el pabellón donde atiende tu amigo el Rubio hermoso.

-¡Santo Dios!

-Solo digo lo que veo y la verdad es que ese bombón está precioso- Candy rodó los ojos e hizo un gesto de negación con su cabeza- Descuida amiga….ja ja ja...¡Adiós!


El sol apenas empezaba a salir y en el hospital se encontraba la mayoría del personal, enfermeras se iban y otras regresaban. La noche anterior Nohemí había hecho turno y solo quería llegar a su departamento que justo quedaba interno, darse un baño y regresar a las 7 de la mañana. Atravezaba las puertas del edificio. Anteriormente habia dejado todos sus utencilios listos para un nuevo dia de trabajo.

-¡Buenos dias Nohemi!- ¿Cómo estás?- preguntó Albert al verla llegar

-¿Doctor? ¿usted tan temprano por aqui?- dijo viendo su reloj de mano- ¡Tal parece que lo botaron de la cama!- cayó de inmediato- ups, perdón...yo...

-Ja ja ja...No te preocupes...Has trabajado mucho y supongo que ni siquiera te has tomado un Café.

-Supone bien….apenas me dio tiempo de ir y darme un baño.

-Quiso madrugar porque hay muchas cosas pendientes, Vamos a la cafeteria que yo también me muero por un café y de paso platicamos sobre los pendientes….Te invito- Dentro de la cafetería además de sus tazas de cafe necesitan comer. Nohemí admiraba al guapo rubio e hizo comparaciones con Michael que no se quedaba atrás y de este último sí que estaba enamorada, solo que la distancia y el tiempo aún le pesaba en su corazón.

-Muchas gracias por la invitación Doctor, de verdad que me moría de hambre- dijo mientras tocaba su plano estómago- y pensar que hasta la hora de la comida le daria cabida.

-No fue nada. ¿Sabes que me recuerdas mucho cuando era joven claro, cuando estudiaba y empecé a ejercer esta profesión?

-¿Si?, pero usted no es tan viejo para que diga "cuando era joven".

-Quizás no, pero no soy más aquel muchacho que vivía solo y que muchas veces sacrifiqué mi estómago primero por mis estudios y luego por mi trabajo, si...Recuerdo que pasaba noches de desvelo, dias que me levantaba muy temprano y todo para lograr lo que ahora soy.

-Lo bueno es que ahora usted está casado y ya no debe pasar por esas calamidades.

-Así es.

-Su esposa debe sentirse muy orgullosa de tener un hombre como usted, que ha luchado mucho. Además que, Candy me ha contado la gran ayuda que fue cuando cuidaba a Terry cuando no podía caminar... Siempre valora su ayuda como algo invaluable

-Si, y me lo ha dicho...Digo mi Esposa y ella.

-¡Qué bonito!... digo, tener a alguien que le diga a uno lo valioso que es y la importancia que tiene en su vida...

-Bueno, ¡Candy siempre exagera!

-Sí, eso es verdad ja ja ja-ambos rieron, Nohemí al recordar que cada vez que se refería a Albert como el bello bombón la rubia entornaba los ojos llena de sorpresa.

-¿Nohemí?- se escuchó una voz detras de ellos haciendo que se incorpore de golpe.

-¡Michael!... ¿Qué haces aquí?... digo… ¡que sorpresa verte!

-Buenos Días Albert

-Hola Michael…mucho gusto de volver a verte

-Igualmente

-Bueno yo me retiro Nohemí….Michael...los dejo y luego te veo.

-Adiós…y gracias por todo.

La miraba fijamente esperando algo más de ella, pero no llegó. Después de un año ¿Qué esperaba? Quizás lo habia olvidado.

-Espero no haber interrumpido algo importante…-arguyó molesto

-No, de hecho debo irme. Es hora de tomar mi turno- La enfermera esquivaba su mirada

-Nohemí….tenia tantos deseos de verte, pero parece que no puedo decir lo mismo de ti. ¿Qué sucede?

-¿Que dices?...No pasa nada...solo es...

-Supones mal si piensas que creeré que no pasa nada, cuando después de un año me preguntas que, ¿que hago aquí?.

-Oh, no…ya sabes como soy…siempre digo las cosas sin pensar….eso es un gran defecto que no superaré nunca- comentó contrariada

-¿Te gusta Albert?

-¿Queé?...Eres un tonto… ¿Cómo puedes decir eso?...él es un hombre casado…no puedo negar...es precioso y todo, pero...

-¡Pero te gusta!

-¡Claro que no idiota!...yo te amo a ti- se soprendio por sus palabras y con sus manos cubrió su boca y sus mejillas se enrojecieron de la vergüenza.

Michael sonrió al escuchar que ella lo amaba- ¿Eso también fue dicho sin pensar? Espero que sea lo contrario- porque yo también te amo.

-Michael….yo

-Shhhh- puso un dedo en sus labios- No digas nada….vendré por ti cuando salgas… ¿entendido?- le dio un beso fugaz y se retiró.

-Sí.


-Terry…haz estado muy bien en las grabaciones. Tienes un rostro radiante, de muy buen ánimo...pero- se detuvo un momento- con cara de bobo feliz.

El castaño sonrió de medio lado- ¡soy Feliz!...y puedo decir lo mismo de tí….una sonrisa permanente en tu rostro, aún cuando quieres ser sarcástica, odiosa e insoportable.

-¡Terry!

-Es verdad….si pudieras verte ahora mismo en un espejo …. tienes una sonrisa de idiota que llega hasta tu mirada…- Karen se sonrojó porque en efecto, todo para ella era hermoso.

-Bueno es que tengo una razón importante….

-¿Y eso?

-¡Harry y yo nos vamos a casar!.

-¿Cierto? Te felicito cascarrabias, pero ese tipo aún no ha hablado conmigo- dijo con tono serio

-¿contigo?, pero ¿Por qué tiene que hablar contigo?- ella sabía que sus bromas querían llevarla al límite, pero no le daría el gusto y le seguiría su juego.

-Bien, porque tú no tienes quien te respalde y yo como tu amigo tengo la función así, como de un hermano…. ¿o no?...Así que tiene que hablar conmigo.

-Terry….bueno, es verdad …. ¡Tienes razón!….no tengo a nadie y en realidad necesito de….

-¡Un hermano!... ¿Lo ves?

-Si, ¡por supuesto!

-Puedo serlo….Karen... Quiero ser yo quien te lleve en tu boda...¿Qué dices?

-¿Qué, qué digo?...Bueno… que si Terry.

-Tenemos tiempo de descanso ahora ...vamos al restaurante de aquí cerca, te invito y de paso seguimos conversando sobre tu tonta cara ...

Le recriminó con la mirada -Te tomo la palabra. Capaz y te arrepientas de todo...Tengo que aprovechar el momento...no siempre estás de buenas.


-Nohemí….siento mucho haber estado tan lejos por todo este tiempo siendo esto parte de mi trabajo, pero quiero que sepas que….que no deje de pensar ni un instante en tí y por eso siempre estaba en contacto contigo...era por lo único que soportaba la espera, el pensar que tú me esperabas me daba fuerzas para seguir adelante. Quizás no lo creas y lo entiendo, pero realmente te quiero mucho y quiero que tú y yo...

-Que tú y yo…. ¿Qué Michael?

-Que tú y yo nos casemos y pronto….no deseo esperar más tiempo.

-¿Casarnos Pronto?

-Sí, Bueno...Disculpa...que tonto he sido...ni siquiera sé si deseas continuar conmigo...

-No, es decir... te quiero mucho Michael, pero casarnos tan pronto no. Pienso que deberiamos conocernos, antes de irte fueron pocos meses que nos vimos y luego...

-Es verdad... perdona...Nohemi, entiendo que necesitas tiempo y te lo daré….no deseo actuar como un ser que solo piensa en sí mismo...disculpame nuevamente.

- Michael…sabes bien que desde que te vi, yo sentí algo muy especial por ti y también me enamoré, quizás mucho más antes que te acercaras a mí. Yo, yo te veía de lejos y decia que eras alguien inalcanzable, luego cuando lo hiciste, me sentí tan feliz, porque el hombre que me gustaba me miraba a mí y después ¿Qué pasó?….me sentí muy sola otra vez cuando te fuiste y la tristeza volvió a mi...traté de olvidarte aceptando ir a Chicago, pero fue imposible...es verdad...siempre estabas conmigo llamándome...¡era imposible!

-Precisamente no queria que eso pasara, no queria que me olvidaras. Talvez te resulte nefasto e insistente, pero era la única forma que podía estar junto a tí. Siempre te consideré mi novia y te quiero…Esta bien...tendremos el tiempo, pero por favor no quiero que te alejes de mí.

-No, no me voy a alejar...¡Te lo prometo! Michael. En el fondo de mi ser, siempre te esperé y ansiaba que algun dia me dijeras todo esto.

-¡No sabes lo feliz que me haces sentir!¡Te amo!...te amo- se fundieron en un beso tierno sellando así la promesa de amor de estar juntos y algun dia no muy lejano unir sus vidas en matrimonio.


Caminaron con rumbo al restaurante que quedaba a tres calles al Este de la compañía cruzando luego una de cuatro avenidas. No había necesidad de ir en auto. Además que una pequeña caminata no les caería mal si se trataba de distraerse después de varias horas ensayando y grabando.

-Y Cuéntame, ¿ya empezaron con los preparativos de la boda?

-Sí, Harry ha buscado a alguien que se encargue de todo. Ya sabes…

-Claro…el dinero lo puede todo… ¿Sabes? Candy y yo solo estamos casados por el civil. Sé que su sueño es que nos casemos por la iglesa, ella no me lo dice, pero lo sé y le cumpliré ese deseo.

-No sabía eso, pero quizás ella no le da importancia Terry, supongo que lo importante es que esten juntos formando una bella familia y que se amen….Bueno es solo mi opinión….la verdad que deberías consultarlo con ella y si se deciden no dudes en pensar en mi….yo quiero ser partícipe.

-Por supuesto….no lo dudes...serás la primera en enterarte.

Cuando llegaron un poco más adelante del semáforo se detuvieron, debian cruzar la calle de cuatro vias cuando en ese momento los peatones podian hacerlo. Fueron solo unos cuantos pasos sobre la carretera cuando un ruido ensordecedor rechinó en el pavimento. Ambos quedaron impávidos al ver que ese auto se dirigía hacia ellos con toda velocidad. Al parecer la persona que conducía debía estar fuera de sí para no ver que se pasó un rojo cuando a su izquierda un auto que tenía la ventaja se estrelló contra ese costado provocando que el auto diera un par de vueltas y el otro cambiara de dirección. El estruendoso ruido hizo que todos los que transitaban se quedaran atónitos. Terry y Karen pensaron que de ese accidente no podía quedar nadie vivo. El castaño recordó la tarde en que ocurrió su trágico evento, un accidente parecido al que veían sus ojos y pensó en la persona que ahora se encontraba en su misma situación o quizás peor dentro de toda esa chatarra.

-Oh, Terry….¡santo cielo!...que horrible accidente...

-Sí, ha sido un terrible accidente- su mirada seguía fija en esa dirección-…sería un milagro que alguien viviera.….esa persona seguramente llevaba tanta prisa que no pudo prever lo que ocasionaría.

-¡Es un inconsciente!...quizás es un borracho, una persona que tiene un gran problema, pero un inconsciente al fin y al cabo...estuvimos tan cerca.

La curiosidad les hizo acercarse y poco a poco llegaron hasta el lugar que se empezaba a llenar del bullicio de los demás automoviles, el paso se vió logicamente interrumpido y los muchachos perdieron el voraz apetito que tenian. La escena era realmente sacada de una película de ficción, el auto del conductor que se pasó la luz roja había quedado inservible, el costado izquierdo totalmente chatarra y el lado derecho habia pegado con una barda que lo destruyó. El cuerpo de bomberos hizo su llegada inmediatamente e hicieron todo lo posible por sacar a su conductor que entre los fierros se retorcía. Después de tantos intentos en minutos que fueron como horas lograron sacar a la persona que condujeron directamente a la camilla de la ambulancia, en ese instante pudieron ver de quien se trataba. Estaban confundidos con lo que había pasado y a lo lejos escuchaban gritos y murmullos confusos, ambos volvian a ver a la mujer que era atendida.

-¿Estás pensando lo mismo que yo Terry?- susurró

-¡Ni siquiera quiero pensarlo!... no vale la pena remover ni decir nada...

-Sí, esto es tan doloroso….Vámonos debemos avisarle al señor Robert.

-De inmediato al Jacobo…Confiemos en Dios y pueda salvarse. Yo hablaré con la policía. No tenemos mucho por ahora- La ambulancia arrancó y todos los curiosos quedaron con una sensación de dolor luego de que la policía identificara a la occisa y se comunicara con los familiares para ser llevada al instituto forense, pues debía ser el lugar donde se certifique lo sucedido y sus consecuencias. El oficial pidió despejar el área para hacer un estudio de campo y verificar todo lo concerniente. Algunas personas dijeron haber visto el accidente, toda la información que se pudiera obtener era importante para esclarecer como se originó ese accidente con pruebas muy tangibles que determinen el hecho.

Hathaway se encontraba muy contento al ver los progresos excelentes en su Compañía cuya importancia había llegado más allá del continente Americano. Había recibido una invitación para que algunos de sus actores realizaran una película en el cine Francés siendo este una fusión de actores franceses e italianos de gran renombre.

-¡No lo puedo creer!, nuestro éxito ha ido más allá de lo que me podía imaginar- dijo internamente- Londres e Inglaterra han sido una catapulta fabulosa , sin lugar a dudas- sonrió saboreando el éxito, pero fue interrumpido.

-Señor Robert…- entraron nervioso y Terry decidió hablar.

-¿Qué pasa? ¿Hay algún problema con las grabaciones?- pregunto mientras daba una bocanada a su puro.

-Oh, no

- Ustedes están muy raros…desde ahora les digo, permiso no hay.

-No, no Señor – dijo Karen- no se trata de eso

-¿Entonces?

-Señor….se trata de su ahijada Susanna.

-¿Susanna?...Ahora que ha hecho Susanna- dijo con un tono de fastidio- ya no sé qué hacer con esa muchacha- los castaños se vieron sin encontrar las palabras exactas- ¿Me lo van a decir o no?

-¡Susanna ha sufrido un accidente Señor!- exclamó Terry apesadumbrado.

-¡Queee!- se incorporó de inmediato apagando su puro-¿Cómo que ha sufrido un accidente?- preguntó incrédulo.

-Sí, hace unos minutos... Nosotros vimos el accidente cuando íbamos por la calle- mencionó Karen

- Pero, y ¿Cómo sucedió? ¿Dónde está ella?

-Ella está en el hospital San Jacobo... hay que avisarle a sus demás familiares.

-¡Dios Santo!...espero y no sea nada grave – volvieron a mirarse el uno al otro sabían que los paramédicos habían dicho que iba muy mal- ….yo…tengo que ir a verla…

De forma inmediata el accidente se convirtió en noticia de primer momento en los medios de primera instancia aún no tenían claramente el motivo de todo el suceso, pero pronto las investigaciones determinarían los hechos. Hablaban de la muerte de Lina Hogdson originaria de Filadelfia, ese era el nombre la mujer madura de 45 años que conducía el otro vehículo y que venía de ver a su hija y sus nietos y también hablaban de la otra persona que se encontraba muy grave en el hospital San Jacobo, Susanna Marlowe. Es todo lo que se sabia hasta ese momento. Tres horas después las investigaciones iban dando una clara explicación de todo. En el lugar de los hechos se encontraba un edificio que tenía instaladas cámaras de seguridad y una de ellas señalaba en esa dirección, pero eso no era todo, El semáforos tiene camara integrada que los oficiales revisaron y al dueño de las otras con una orden solicitaron revisar las suyas, de tal manera poder ver todo el accidente en diferentes angulos. La culpabilidad fue tan clara, su imprudencia y el colapso entre ambos autos.

-Robert, Robert…. ¡Dime como está mi hija!- el miedo y el dolor evidente en la mirada de la madre de Susanna

-No lo sé, aun los médicos no salen para decirme su condición.

-¿Qué es lo que pasó Robert?

-No, no me detenido a preguntar sobre eso mujer, es importante saber en qué estado esta Susi. Lo único que me dijeron es que…que tuviéramos fe en Dios.

-¡Oh, Dios!...- llevó sus manos a su rostro y limpiar sus lágrimas

-¡Calma por favor!. No podemos ponernos de esta manera. Lo único que nos resta es esperar...confiar en Dios y en los médicos...ella estará bien….solo debemos esperar.

-Mi hija Robert….mi hija….un accidente...

-Familiares de la Señora Susanna Marlowe- el Doctor salía después de varias horas en el quirofano.

- Doctor yo soy su madre….dígame como esta mi hija… ¿está bien?

-Debo ser sincero con ustedes – la preocupación en el rostro del galeno le encogió el corazón- su hija está muy grave.

-No,….no me diga eso…Doctor

-El accidente fue muy fuerte, demasiado fuerte para su columna. Ella sufrió un fuerte golpe. Las contusiones e inflamaciones serán supervisadas para descartar hemorragias internas y hemos logrado estabilizarla. No pueden verla todavía... debemos agotar todo para lograr una estabilización completa.

-Doctor usted dijo que sufrió golpes en la columna, la operación tardó demasiado...por favor diganos la verdad

El galeno suspiro con gesto preocupante- Es muy pronto para saberlo, solo puedo decirles que su lesión es muy delicada….no quiero decirles algo que no se puede precisar con exactitud, pero esa es la realidad por ahora….permiso.

-Robert – la mujer no pudo contener su llanto-¿Por qué mi Susi?

-Ya has escuchado al Doctor…hay que esperar…lo importante es que está viva gracias a Dios- dijo abrazándola y brindándole consuelo. La mujer estaba destrozada.


-¡No puedo creer todo eso Terry!...si no es porque lo escucho en las noticias no les creería. Su madre debe estar sufriendo mucho y ella...

-Fue tan terrible…muy terrible. Terry y yo íbamos caminando y todo fue tan rápido que aún no salgo de mi asombro.

-¡Susanna!

-Así es Candy. Fue tan increíble…que….solo espero que este bien- comentó Terry

El sonido del motor podía escucharse .El vigilante tenia autorización de dejarlo pasar hasta el estacionamiento, pero Harry quiso quedarse en la entrada- Oh, es Harry…ya tengo que irme...

-¡Espera! – dijo Terry- por favor acompañennos a cenar.

-Yo ire contigo Karen, Candy iba tras ella mientras que Harry se encontraba en el umbral de la puerta

-Buenas Tardes señora Granchester...

-Buenas Tardes Harry…pero por favor pase...no se quede alli en la puerta.

-No deseo importunarles.

-No es asi y por favor acepten una invitacion para cenar con nosotros. Así podremos conocer al que pronto será el esposo de nuestra amiga, ¿verdad Terry? - dijo al ver que su marido se acercaba.

-Sí, por favor señor Mcgregor. Sirve que hablemos sobre el asunto...Claro si ustedes asi lo prefieren

-Señor Granchester...Esta bien

-Muchas gracias Señora...¿Qué dices Karen?

-Yo,- se detuvo al ver la mirada de Terry con fingida seriedad. Al parecer el castaño empezaria a tomar su papel- si, seria perfecto.


Para la Señora Marlowe las horas pasaban lentamente, pero en su corazón el dolor se acrecentaba con rapidez. Sentía la desolación que la sumergía en un abismo. Seguía esperando tener noticias, pero nada. Robert tuvo que retirarse con la firme promesa de estar al pendiente de cualquier cosa que pudiera surgir- Me llamas sin dudarlo, por favor- Le había dicho antes de irse- En cuanto pueda tener un momento libre vendré, pero por favor no dudes en solicitar mi ayuda. No están solas y sabes que yo las aprecio mucho- se retiró de una vez recalcando el cariño de padre hacia Susanna.

El amanecer perezoso disipaba las sombras de la oscuridad, la noche fue dura pero el dia había que afrontarlo ahora. Su cuerpo adormecido por la incomodidad del lugar le dolía completamente y abriendo los ojos se detuvo a pensar que quizás todo lo que estaba viviendo era una pesadilla, que Susanna no podía estar en ese cuarto de hospital sin reaccionar.

-Señora Marlowe…

-Dígame enfermera- la mujer se levantó de inmediato previendo alguna información sobre su hija- ¿mi hija ha reaccionado?

-Señora Marlowe, siento mucho incomodarla, pero no...

-Yo a usted la conozco….- la observaba detenidamente- Si, usted es la Esposa del Actor Granchester

-Sí lo soy y trabajo en este lugar- Candy le ofrecía un café que había llevado para la mujer, sabiendo lo difícil que fue para ella pasar la noche allí.

-Lo supongo por sus vestimentas, gracias…. pero dígame…. ¿tiene alguna información sobre la salud de mi hija?

-No, no tengo esa información y también quisiera saber cómo esta ella.…

-¿Usted?- la interrumpió- ¿Por qué quiere saber de mi hija? ¿Para qué?

-No me lo tome a mal, pero quiero que ella se recupere. Es verdad...no soy amiga de Susanna, pero tampoco su enemiga...claro que no señora Marlowe, eso no quiere decir que no sienta lo que pasó y que sea indiferente con su dolor. Solo le pido a Dios que se recupere pronto.

-¡Ay muchacha!.. no me dicen nada…y ya me estoy desesperando. El doctor solo me dijo sobre una lesion en la columna nada más- Candy sabia lo que eso significaba.

-No se precipite… tenga confianza en Dios.

-Gracias...gracias por venir a saber de ella, aunque mi hija no se ha portado nada bien con usted...

-No se preocupe y olvide todo eso. Lo que importa es la salud de su hija...- la mujer asintió- bien debo retirarme….Adiós y de nuevo disculpe.

Continuará...


Entre el infinito y la nada te encontré

Y justo allí empecé a quererte

Entre la primavera y el verano me mostraste tu alma, la conocí.

Entre las mañanas de otoño, entre el calor de mi cuerpo y el tuyo

Entre la piel de mis manos y tú alma desnuda.

Noches grises, noches oscuras cada una pasó por mis ojos

El murmullo del viento traía notas dulces de tu voz y conversaba con el cuándo me perdía en mis pensamientos.

Recordándote, amándote. Bajo aquella manta de luces brillantes te imaginé y todas las noches en mi plegaría decía que te amaría toda la vida.

(autoria Angy G)


Gracias a todas por sus comentarios. Buenos y malos todos son valiosos para mi.