— Nejire lo que tengas que decirme ¿por qué no lo hiciste en la mesa?
Tamaki miraba curioso como Nejire lo jalaba de un lado a otro en aquel salón de baile. Era el baile de navidad en la escuela, y su pareja había estado actuando extraña desde que llegaron. Parecía buscar algo con la mirada en cada ocasión.
— Tranquilo Tamaki-kun, te gustará — y río muy pilla, haciendo Tamaki le mirara extrañado.
Se de tuvieron entonces cerca de arco que daba dirección al jardín, ella volteo a mirarlo y él noto sus mejillas sonrojadas de más.
— ¿Nejire?
— Tamaki-kun, mira arriba de tí.
El no entendió a la primera, pero siguiendo el dedo indice de ella alzo la mirada, y... Sus ojos se abrieron de par en par, sus mejillas se calentaron y sintió los nervios recorrerle. La miró de nuevo, y ella solo no dejaba de mirarlo con sus preciosos ojos azules brillantes.
— Muérdago — casi se atraganto el chico ¿era lo que buscaba con tanto anhelo desde que llegó?
— No puedes escapar, no se puede ignorar una vez caes en el— le señala acercándose más a él.
— Pero...
— Tamaki-kun, realmente quiero besarte — hace un puchero—. Y si no ocurre, nos caerá una maldición ¿eso quieres?
él negó.
— Entonces vamos! — le guiño un ojo.
Tamaki miro a todos lados nerviosos. Obvio quería, pero nunca esperó iba a ser esa misma noche. Aun ni eran novios oficiales. Pero... Miro de nuevo al muérdago, luego la volvió a mirar a ella mirándole tan irresistible. Mojo sus labios y asintió despacio.
Nejire rió y lo abrazo feliz. No perdiendo tiempo, se paro de puntillas y pasando sus brazos por su cuello lo atrajo hacia ella, uniendo finalmente sus labios.
Nejire conocía a Tamaki, su timidez no le dejaba tomar mucho la iniciativa. Por eso todavía no eran novios oficiales. Pero al menos quería su beso. Así que tuvo que mover sus piezas para que ocurriera finalmente.
...
No me quedó como quería, pero ya editare (?
