Autora: Tooru
Palabras: 735
Advertencias: OoC en un grado casi descarado, posibles faltas de ortografía y gramática, descripciones poco realistas.
Prompt: Deep throat


Al igual que el año pasado, voy a tratar de hacer todo lo posible por hacer el Kinktober de este año. Igual ya voy súper atrasada, pero culpo completamente a mi vida estudiantil. So, trataré de ponerme al día a la brevedad...sobre todo porque este año armé mi propia tabla de prompts y decidí enfocarme únicamente a mi OT3 (TakaMidoHimu).

So...la narrativa es muy básica, y hay errores por todos lados porque el smut no es algo que se me dé del todo. Pero aquí estoy, intentando mejorar en ese aspecto.


—¿Se siente bien? —cuestiona el mayor, con una sonrisa ladina y masajeando con la punta de sus dedos el miembro que, hasta hace un par de segundos, todavía estaba en su boca.

Midorima no responde, al menos no de la manera que se esperaría de él. El más alto solo jala su cabeza hacía atrás y aguanta la respiración por un par de segundos en un fallido intento por callar el ronco gemido que sale de su garganta.

El calor se instala en sus mejillas, y respirar le parece una tarea cada vez más difícil al sentir la cálida y húmeda boca de Tatsuya engullir, de nueva cuenta, su erecto y adolorido miembro.

La boca de Himuro es caliente, y la agradable textura de su lengua pasando reiteradamente sobre la sensible piel de su pene, chupando y lamiendo de la forma que lo único que provoca en Midorima es que el más alto apriete los puños sobre las sábanas en fallidos intentos por no dejar salir ningún sonido.

El orgullo de Shintarō se pierde en el infinito en el momento que siente como cada vez Tatsuya parece meter más de su polla en su cálida boca, hasta que el pelinegro termina por engullir el miembro ajeno por completo.

La expresión de Midorima es indescifrable. Y Tatsuya sonríe, con la boca llena, a la vez que remueve el cabello de su cara para dejar su rostro completamente descubierto. Hay un par de segundos en el que Shintarō voltea a verle, con sus ojos nublados de placer, pero con expresión asustada –aunque Himuro sabe que está, más bien sorprendido por la situación–, y el pelinegro no puede evitar soltar una risita que se escucha rara gracias al pedazo de carne que tiene en la boca.

No pasa mucho tiempo para que Himuro, sin ningún aviso o advertencia, empiece con un lento vaivén –meter, sacar, volver a meter...–, y de su boca solo se escapa el característico sonido de chupar algo, acompañado de algunos suspiros y ligeras arcadas por parte de Himuro y los roncos gemidos que salen de los labios de Shintarō.

Tatsuya, con el paso de los segundos, aumenta el ritmo de las embestidas a su boca. Midorima mueve sus caderas al ritmo impuesto por el mayor, totalmente intoxicado por el placer que le genera follarse la caliente y húmeda boca del pelinegro que solo se queja cuando el agradable ardor en su garganta le impide respirar correctamente.

Después de varios minutos, Midorima siente el placentero calor juntarse de a poco en su abdomen bajo, señal de que está a punto de correrse. Tatsuya siente las palpitaciones del pene de Midorima, que le indican que está a punto de lograr su cometido, y aumenta aún más el ritmo con el que, literalmente, se está comiendo el miembro ajeno.

Pasan algunos minutos más, y Midorima –que no sabe en qué momento sus manos se posaron sobre el suave cabello negro– siente el orgasmo llegar a su cuerpo en placenteras descargas eléctricas que recorren desde su espalda baja hasta morir en las puntas de sus dedos.

Tatsuya sonríe pocos segundos después de sacar el miembro del menor de su boca, y espera a que Shintarō volteé a verle. Cuando los ojos verdes se posan sobre Himuro, el pelinegro ensancha su lasciva sonrisa y se traga la corrida del menor de manera provocativa.

Midorima desvía la mirada un par de segundos, y Tatsuya suelta una suave risita con el único propósito de avergonzar aún más al menor.

Shintarō le devuelve la mirada después de un rato, y aunque tiene el ceño fruncido, Tatsuya lo encuentra adorable al ver el marcado sonrojo en el contrario.

Did you like it? —pregunta el mayor con la voz más suave y tersa que puede, y Midorima solo frunce más su ceño.

Tatsuya ríe ante la reacción de Midorima, pero no dice nada más a pesar de que desea seguir provocando al menor.

Where did you learn to… —intenta preguntar Midorima, y su marcado acento en el inglés se escucha incluso más curioso en su estado.

—Shintarō… —murmura Himuro— ...creo que no es sorpresa que tengo bastante porno para mi edad —el mayor alza los hombros, y Midorima se sonroja aún más al escuchar tal respuesta.

Aunque no puede quejarse, no cuando gracias a los AV's que tiene Tatsuya es que pudo disfrutar de una de las mejores corridas de su vida.


Traducciones para los que no se manejan con el inglés:

[1] ¿Te gustó?

[2] ¿En dónde aprendiste a...?