||AUTORA: EAGLE QUEEN||
DISCLAIMER: °LOS PERSONAJES Y LOS ESCENARIOS AQUÍ NOMBRADOS SON PROPIEDAD DE MASAMI KURUMADA Y TOEI ANIMATION°
CAPITULO 9
ENCUBRICIDIO.
Pasaron dos días desde que Shaina había escuchado la conversación entre Marín y Aioria, la pelirroja no había tenido noticias de algo malo hasta que alguien tocó a su puerta, se dirigió tranquilamente a abrir cuando de frente se encontró con la regordeta figura de Gigas.
-El patriarca solicita tu presencia con urgencia- dijo el sanbocho sonriendo con la malicia que lo caracterizaba.
La pelirroja asintió a las palabras de este y discretamente echó un vistazo a Aioria, quien se encontraba a una distancia prudente mirando con curiosidad aquella escena.
La cámara patriarcal se alzaba majestuosa, luciendo sus paredes con elegantes cortinas de terciopelo rojo bordadas con oro, la alfombra lucia más pulcra que de costumbre y los enormes pilares de mármol blanco se elevaban imponentes ante sus ojos, para Marín todo aquello jamás lució tan lúgubre como ese día.
Gigas entró al templo papal seguido por la amazona del águila quien caminaba sigilosamente, estaba nerviosa e intentaba calmarse para no empeorar lo que estuviera por venir, al llegar frente al patriarca hincó una rodilla en el piso e inclinó ligeramente la cabeza ofreciéndole una reverencia.
-De pie- dijo la voz detrás de la máscara papal. –Puedes retirarte Gigas- dijo el, mientras veía al sanbocho salir del templo.
-Marín caballero del águila, he mandado a llamarla porque tengo un asunto de suma importancia que tratar con usted- observó cuidadosamente el lenguaje corporal de la amazona notando el implacable espíritu de hierro que la hacía permanecer sin ninguna emoción aparente.
-Usted dirá su ilustrísima- respondió.
-Los guardias me han reportado la ausencia de Shaina de ofiuco, tengo reportes que indican el incumplimiento de sus obligaciones en las rondas nocturnas que están a cargo de ambas, inclusive se dice que el caballero de ofiuco escapó del santuario, ¿Qué tan cierto es eso? - preguntó el patriarca.
Marín enarco una ceja bajo la máscara, intuía que la ausencia de su compañera podía estar ligada a la plática que escuchó anteriormente entre Aioria y ella, sabía que había altas posibilidades de que Shaina hubiera ido en busca de Seiya y no precisamente para matarlo, tiempo atrás la pelirroja descubrió que la de ofiuco estaba enamorada de su alumno y por ende lo protegería de aquellos que quisieran dañarlo, ahora en una peligrosa jugada del destino debía mentirle al patriarca para salvar a la italiana de un castigo cruel y seguro.
El patriarca al ver que la japonesa no respondía, le dijo –Si sabes lo que le pasa a los que huyen del santuario, ¿verdad? O dime tu, si necesito recordarte lo que pasó con el traidor de sagitario hace trece años. Recuerda que mentir para encubrir también es traición contra el santuario y contra la mismísima Athena- recalcó el gran papa.
Marín tensó sus facciones detrás de la máscara pues sabía que el patriarca había lanzado una amenaza para ella, después de escucharlo dijo –Lo sé su ilustrísima. Sin embargo, mucho me temo que una parte del reporte es errado, el caballero de ofiuco no ha hecho las rondas conmigo porque se encuentra en cama, ha tenido mucha fiebre y por esa razón no ha cumplido con sus obligaciones, ni se le ha visto en el santuario- Marín rogaba internamente a Athena porque el patriarca no cuestionara más de lo que debía.
-¿Dónde está ella? ¿Por qué no ha solicitado una doncella que se haga cargo de ella? Ahora mismo enviaré a una que la revisen- dijo el gran papa, dudando de la veracidad de las palabras de Marín.
-¡No!- se precipitó a responder la amazona. –No es necesario, inclusive no la solicitamos porque yo me estoy haciendo cargo de ella en mi cabaña y si me lo permite quisiera que siga siendo así, ella y yo… aprendemos a tolerarnos más día a día y quisiera demostrarle que podemos hasta ser buenas amigas- dijo la pelirroja hablando con toda la seguridad que podía.
La carcajada seca del patriarca retumbó por las paredes del templo erizándole la piel a Marín que no sabía cómo reaccionar ante ese inesperado gesto. –Me gusta, parece que finalmente ambas aprendieron su lección. Enseguida enviaré a una doncella con algunos brebajes para que su recuperación sea más rápida-
El patriarca no era tonto, no enviaría a ninguna doncella sino al bribón de Gigas. El, sería el encargado de verificar que la historia de Marín fuera cierta.
-Como usted diga su ilustrísima- dijo ella haciendo una reverencia antes de retirarse, sentía que sus piernas temblaban y el sudor en sus manos delataba lo nerviosa que se encontraba, salió del templo papal y corrió a toda prisa por los templos, solo al llegar a su cabaña se permitió quitarse la máscara para respirar en paz.
Se dejó caer de espaldas en su cama y observó con detenimiento el techo de la cabaña, suspiró pesadamente al darse cuenta que estaba en problemas más serios, encubrir a Shaina era prácticamente un suicidio y aun así estaba dispuesta a pagar por ello, después esbozó una tenue sonrisa al saber que con seguridad Aioria no correría peligro y que Shaina estaría bien al lado de Seiya.
La noche comenzaba a caer sobre el santuario, mientras la luna esplendorosa hacía su aparición en el firmamento para iluminar tenuemente la penumbra que caía presurosa.
Marín tenía la guardia nocturna con su siempre fiel vigilante: Aioria.
-Necesito que hagas algo por mí- dijo ella, mientras sentía al león acercarse a sus espaldas.
Aioria sonrió. -¿Qué necesitas, Marín?- preguntó intrigado.
-Por alguna razón, sospecho que mis explicaciones no dejaron satisfecho al patriarca… sé que tratará de indagar más a cerca de Shaina. Quiero saber si puedes ir a su cabaña para buscar alguna máscara vieja y su ropa de entrenamiento- dijo pensativa.
-Claro que puedo ir Marín, pero, ¿para que lo ocupas? Claro, si es que puedo saberlo- dijo arqueando una ceja, intrigado por saber lo que la amazona estaba pensando.
-Alguien dispuesto a ayudarme, es alguien que merece saber mis planes- dijo sonriendo detrás de la máscara mientras le daba la cara al león. –No sé qué vaya a pasar, el patriarca dijo que enviaría una doncella y no hubo señales de ella… esto me da mala espina, Aioria. Si alguien viene tengo que estar preparada, yo estoy dispuesta a usurpar la identidad de Shaina de ser necesario. Ella está exponiendo su vida por Seiya y yo lo haré por ella-
Aioria la observó sorprendido mientras su rostro se tornaba pensativo –La única falla en su plan, señorita Marín, es que sus cabellos de fuego la delatarán. No puedo permitir que se exponga de ese modo-
-Ya pensaré en algo para ese problema. Por lo pronto te agradecería que vayas por lo que te he pedido- dijo mirando como Aioria asintió y se marchó perdiéndose en la oscuridad que reinaba esa noche.
La amazona del águila subió a la colina ubicada en el recinto de las amazonas, desde ahí podía observar las casas zodiacales en todo su esplendor, de pronto sintió un cosmos diferente acercándose a ella y giró repentinamente para encarar al dueño de esa cosmoenergía que sentía.
-No me temas, no te haré daño. Tú debes ser Marín de águila, ¿cierto? – sus cabellos verdes eran ondeados suavemente por el ligero correr del viento, sus ojos verdes reflejaban una absoluta paz y ternura que Marín no había visto antes, los labios del extraño se curvearon levente ofreciéndole una sonrisa amigable.
-¿Quién eres?- preguntó la amazona mientras trataba de explicarse como la cosmoenergía de un completo extraño le transmitía tanta paz que le era prácticamente imposible poder atacarlo para defender el santuario.
-Yo soy Shun de Andrómeda y he venido hasta aquí para darte un mensaje de Shaina. Ella me dijo que tendrías la guardia de la noche. ¿Podemos hablar en un lugar más privado?- preguntó mientras se acomodaba la pandora box que cargaba en su espalda.
-Nadie puede verte aquí, vamos a mi cabaña- dijo la pelirroja.
Al llegar a la cabaña, Aioria estaba saliendo de ahí, motivo por el cual Shun se extrañó y esto no pasó desapercibido para Marín.
-Y… puedo saber quién es este individuo y… ¿Por qué lo meterás a tu cabaña? - preguntó el león visiblemente enfadado poniéndose frente a Shun de manera retadora.
Marín rodó los ojos interponiéndose entre los dos. –A ver, ya- dijo mientras empujaba levemente a Aioria hacia atrás. -Shun él es Aioria, el caballero dorado de leo y Aioria, él es Shun de Andrómeda. Tiene un mensaje de Shaina para mí, ¿sería tan amable de entrar a la cabaña con nosotros, señor de leo?- preguntó la amazona mientras abría la puerta.
Aioria suspiró pesadamente mientras suavizaba el gesto en su rostro y se adentró a la cabaña.
Shun sonrió al darse cuenta de los celos de Aioria y de cómo Marín lo calmaba con tan poco.
-Bien Shun, habla- dijo la amazona rompiendo el silencio incómodo que había surgido.
-Lo primero que debes saber es que Shaina y Seiya están bien, están a salvo- dijo sonriendo. -Shaina me envió para contarte como están realmente las cosas, esto es algo delicado, sobre todo para ti Aioria- dijo mirando con compasión al caballero de leo, quien frunció el ceño al escuchar eso último. –Athena no está realmente en la cámara del patriarca, como él se los hizo creer tantos años, hace trece años, el caballero Aioros de sagitario la salvó de morir a manos del patriarca. El trató de huir con la bebé Athena en brazos, pero uno de los caballeros de la orden se lo impidió hiriéndolo a muerte. El patriarca tejió una treta para que todos se pusieran de su lado y culparan a Aioros de traición -
Conforme el relato de Shun avanzaba el color del rostro de Aioria palidecía, Marín entendía perfectamente lo que sucedía con él.
-Si lo que dices es cierto, ¿Quién te lo ha dicho? - preguntó el de leo con una mezcla de incredulidad y dolor en el rostro.
Shun lo miró fijamente a los ojos comprendiendo que le estaba causando un enorme dolor al caballero dorado de leo. –un turista llamado Mitsumasa Kido encontró a Aioros momentos antes de morir, este le encomendó a la bebé que llevaba en brazos y también le dio la armadura dorada de sagitario, le explicó todo lo que debía saber y le pidió que formara un séquito de guerreros que se encargaran de proteger a la diosa, después de eso, el señor Mitsumasa se fue llevándose consigo a la diosa Athena y la armadura-
-¿Dónde está el en este momento? Necesito hablar con él- dijo Aioria sintiendo un leve ardor en los ojos, Marín se colocó detrás de él acariciando suavemente su hombro con empatía.
-Dudo mucho que puedas hablar con él Aioria, el señor Mitsumasa falleció hace unos años… él le contó a Tatsumi el origen de la señorita Saori, Saori es la reencarnación de la diosa Athena en este siglo- dijo el peliverde. –Siento mucho lo que ocurrió con tu hermano… pero este es el momento de hacer que su muerte no haya sido en vano, debemos unir fuerzas y derrocar al patriarca-
-De eso quiero hablarte- dijo la amazona haciendo una breve pausa. –Pero, primero dime, ¿la princesa Athena sabe si realmente fue Shion quien intentó matarla?-
-No. Por desgracia… Aioros falleció antes de decirle al sr Mitsumasa detalles del asesino- dijo Shun agachando levente el rostro pues sabía el dolor que podía estarle causando al caballero de leo al recordarle la muerte de su hermano. –¿Por qué la pregunta, Marín?- preguntó con marcada intriga.
Aunque el león trataba de ocultar sus sentimientos, lo abatido que se encontraba en ese momento era muy difícil de disimular.
-Yo, necesito un poco de aire fresco Marín- dijo saliendo sin decir más.
Una vez afuera de la cabaña se permitió suspirar profundo empapando sus ojos color esmeralda de dolor y de lágrimas. Caminó hasta llegar a la playa cercana al santuario donde Aioros solía entrenarlo cuando era un niño, se agachó tomando un puñado de arena en su mano y con tristeza observó cómo se desvanecía entre sus dedos, arrojó al mar lo poco que le quedaba y se soltó en un amargo llanto.
-¡¿Por qué?!- Gritó con fuerzas mientras caía hincado sobre la arena al mismo tiempo que alzaba sus ojos esmeraldas al cielo como pidiendo una respuesta que no obtuvo. –¡Aioros! ¡¿Por qué?!- gritó nuevamente con todas sus fuerzas sintiendo como estas le abandonaban poco a poco y lo hacían presa fácil del dolor que se había acumulado en su pecho durante tantos años. Estaba molesto consigo mismo, sentía rabia, dolor, impotencia… sentía que se le iba la vida misma.
El sol comenzaba a salir resplandeciente y celoso de la tímida luna que se ocultaba, reclamaba su territorio, el alba se apoderaba poco a poco de la playa tiñendo sus aguas de tonos rojizos regalándole a Aioria uno de los amaneceres más hermosos y amargos que había tenido en su vida, escuchó el graznido de las gaviotas y sintió la suave brisa del mar acariciando su piel de bronce, no sabía por cuanto tiempo había llorado su pena, pero decidió que era momento de seguir, se levantó y sacudió la arena de su cuerpo para marcharse a su templo, quizás un baño de agua tibia lo relajaría un poco.
Entró a su templo cabizbajo y con pereza se quitó la ropa, abrió la llave del grifo y dejó que el agua callera suavemente por su cuerpo, las gotas acariciaban cada centímetro de su bronceada piel como intentando calmar las ansias y el dolor que su alma despedía, el agua escurrió entre sus risos castaños llevándose consigo los últimos rastros de arena, frotó con ambas manos su cara mientras el agua resbalaba por aquel rostro aniñado de facciones griegas, hasta que de pronto la imagen de la bella pelirroja llegó de golpe a sus pensamientos, por primera vez en lo que iba del día esbozó una sonrisa a medias y terminó de bañarse.
De pronto escuchó una voz que reconocía perfectamente bien… era Gigas.
Presuroso se amarró las botas y salió a toda prisa de su templo, ¿su objetivo? La cabaña de Marín.
Marín se disponía a salir en busca de Aioria cuando lo vio visiblemente agitado y a punto de tocar en su puerta.
- ¿Qué pasa?- preguntó con preocupación la amazona.
-Es Gigas… creo que viene para acá, tienes que sacar a Shun de acá si es que aún no se va-
-Es imposible Aioria, si Gigas está cerca nos descubrirá, además es posible que venga a verificar si Shaina está aquí como se lo hice saber al patriarca-
-Será un suicidio disfrazarte de Shaina, no tienes el mismo tono de cabello Marín. No puedo permitir que te pase algo malo- dijo tomando entre sus manos las manos de la amazona para besarlas suavemente, acto que ruborizó a Marín.
La amazona retiró sus manos bruscamente por miedo a que alguien los viera.
-Tiene que haber otra solución que te ponga en menos riesgo- dijo el león visiblemente desesperado.
-No la hay Aioria y ahora vete, no quiero exponerte a ti también- dijo cerrándole la puerta en las narices.
-Marín, escúchame- dijo Aioria tocando con más fuerza la rústica puerta de madera. -Hay una solución más viable y por mucho, más creíble, deja que hablé con Shun por favor, no tenemos tiempo- dijo suplicante el de leo.
Al no obtener respuesta de la pelirroja Aioria se retiró y pocos minutos después Gigas se plantó frente a la puerta tocándola con fuerza.
-Ya voy- escuchó decir a la amazona.
-Vamos caballero que no tengo su tiempo- dijo el sanbocho visiblemente de mal humor. –Aioria, ven acá y tira esta maldita puerta- ordenó Gigas. El caballero de leo se acercó a él con el ceño ligeramente fruncido, no deseaba hacerlo, pero Marín estaba levantando sospechas y negarse solo las aumentaría. Se dispuso a darle una patada a la puerta cuando de pronto se abrió.
-No es necesario Gigas, Shaina se estaba poniendo su máscara- dijo la pelirroja.
Gigas entró observando toda la cabaña con detenimiento, hasta que vio a Shaina acostada en la pequeña cama de Marín, estaba tapada con una frazada desde los pies hasta el cuello, dejando expuesta la máscara rota y los cabellos verdosos que se distinguían perfectamente bien en la almohada blanca.
-El patriarca te manda estos brebajes Shaina- dijo esperando obtener una respuesta, pero solo obtuvo un ligero movimiento de cabeza afirmativo de la peliverde.
-Ella esta afónica Gigas, pero te escucha y no te preocupes, yo le daré personalmente esto para que se recupere pronto-dijo la amazona del águila.
-Eso espero Marín, en cuanto a ti Shaina, cuando te recuperes pasa a ver al patriarca y a Mu de Aries para que repare esa máscara rota- como era de esperarse solo obtuvo una apenas perceptible inclinación de cabeza por parte de Shaina.
El sanbocho se fue satisfecho con lo que había visto y desapareció al comenzar a subir por la colina que llevaba a los templos zodiacales.
-Por todos los dioses Marín, me vas a matar- dijo Aioria mientras se adentraba preocupado a la cabaña y sin pensarlo se abalanzaba sobre la amazona para abrazarla.
Shun vio la escena algo sorprendido por la muestra de afecto y suspiró entendiendo todo, era evidente el cariño que existía entre esos dos como amigos, casi tan evidente como que Aioria estaba enamorado de Marín y el de June.
-Ya Aioria, basta- dijo la pelirroja soltando el abrazo que, aunque no podía negar que le había gustado, la había hecho sentir incómoda en presencia de Shun. –Yo no tenía idea de que Shun había tomado la ropa de entrenamiento y la máscara para ponérsela, hasta que te cerré la puerta-
-Me quedé aquí por eso. Shaina me dijo que era muy posible que Gigas estuviera husmeando en su cabaña o en la tuya, me pidió que te ayudara- dijo sonriendo.
-Entonces ambos te lo agradecemos Shun- dijo el león. –Has sido de gran ayuda…gracias por venir hasta acá y contarnos lo que sucede-
-No tienen nada que agradecer, con lo que Marín me dijo podemos armar un mejor panorama de cómo están las cosas aquí. Es momento de irme- dijo el santo de Andrómeda.
-Espera Shun, Marín y yo te guiaremos hasta la playa más cercana, es mi día de ronda y no habrá nadie más por ahí- dijo Aioria.
El caballero caminó seguido por Shun y Marín, al llegar a la playa ambos se despidieron de Shun. –Quiero que le entregues esto a la princesa Athena como prueba de lo que Marín encontró en star hill- dijo mientras se quitaba el collar que contenía el emblema de géminis y la pluma de sagitario.
Shun asintió a las palabras de este observando con curiosidad el collar que contenía un cosmos residual de Shion. –Estén atentos y manténganse a salvo, pronto sabrán de nosotros- dijo Shun mientras ondeaba la mano en el aire y caminaba hasta desaparecer.
-No creí que te desprendieras de eso… imaginaba que era algo muy significativo para ti- dijo Marín mientras caminaba a la orilla de la playa con el caballero de leo.
-Lo era… pero tengo un par de cosas más que son muy significativas para mí, ¿Quieres saberlas? - preguntó sonriente mientras volteaba a ver a la amazona quien lo observaba con curiosidad detrás de la máscara asintiendo a las palabras del joven leo.
SÚPER NOTA
El año pasado estúpidamente dije que: "El 2017 no había sido bueno conmigo" y jamás imaginé todo lo que venía, evidentemente me equivoqué al decirlo ... no diré que el año pasado fue el peor, porque aprendí que siempre que te va mal, te puede ir peor, pero puedo decir que s sabido lo que venía, jamás me hubiera referido así al 2017, ahora entiendo que por mucho, fue el mejor año que tuve.
El 2018 me marcó mucho desde el principio, porque defraudaron mi confianza dejándome un corazón roto , muchas noches de insomnio y días enteros nublados...tuve el estrés y la depresión a full, desafortunadamente todo me pasó factura y mi salud se vio muy afectada, después de que las cosas se reacomodaron un poco en mi vida personal, tuvieron que operarme de emergencia por un posible cáncer(Que al final se descartó) , durante ese lapso de tiempo gané amigos que no sabía que tenía y otros más se perdieron en el camino.
Y así, llegó el mes de Septiembre... un año más de vida para mí y el último año de vida para mi padre... perdí a un amigo, perdí un confidente, perdí a una persona que significaba mucho en mi vida y estúpidamente no lo sabía.
La vida en ocasiones tiene que golpearnos fuerte para que podamos abrir los ojos y darnos cuenta que, no por que tengamos adversidades nuestra vida es miserable, todo tiene un aprendizaje y el año pasado yo aprendí muchísimo. No diré que el 2018 fue malo, porque gracias a dios tengo salud y muchas bendiciones en forma de personas, aún falta una prueba más de salud por superar con mi magical girl favorita (Mi madre), pero sé que de la mano de Dios todo saldrá bien con ella.
No planeo justificar tanta ausencia con esto, solo quiero que sepan que en ocasiones tenemos motivos lo suficientemente fuertes para alejarnos un poco de todo y reacomodar nuestras vidas.
Si tú, que lees esto en este momento tienes adversidades, recuerda qué hay personas que están pasando un peor momento y no se rinden, sigue adelante.
Deseo de todo corazón que hayan empezado el año con bienestar en todos los sentidos, disfruten y vivan, amen, rían, perdonen y que jamás en la vida les falte un motivo para ser felices.
NO SE OLVIDEN DE DEJARME SUS COMENTARIOS QUE ME HARÁN MUY FELIZ Y DÍGANME SI LES GUSTÓ ESTE CAPÍTULO.
GRACIAS A TODOS LOS QUE ESTUVIERON PENDIENTES DE MI, SUS MENSAJES DE APOYO SIEMPRE SON MOTIVACIÓN EXTRA.
Y FANFIKEROS… ¡GRACIAS POR ESPERAR PACIENTEMENTE!
