Bueno, no ha habido muchos reviews... aunque también es cierto que... ha fallado terriblemente fanfiction y llegaron... ¿3, 4 correos? ¿De los cuales la mayoría fallaban? Cosas que pasan. Así que os pongo ya el segundo capítulo y a ver si os gusta.
Regina Mills
No me sentía tan segura como de costumbre. Podía notar a mis compañeros de casa mirándome por encima del hombro. Siempre pensé que esas cosas no me importarían pero… supongo que su respeto y admiración era algo que daba terriblemente por sentado. Suspiré, pensando en las clases. Seguía siendo la primera de la promoción… era eso en lo que debía centrarme.
Así que estaba en la habitación, de nuevo, con los apuntes. Había sacado una media de EXTRAORDINARIO en todos mis TIMOS, y no podía estar más orgullosa. Pero no por eso iba a poder permitirme relajarme. Los estudios seguían siendo lo primero. Y se iba a empezar a recrudecer, especialmente en mi caso, que había escogido el máximo de asignaturas posibles.
Según mi horario, al día siguiente tendríamos clase de Defensa contra las artes oscuras. Y tenía curiosidad por saber quién la impartiría. No se había presentado en el gran comedor durante el banquete.
_ Ah, estás aquí._ Pansy tenía los brazos cruzados._ Te has escabullido antes de los postres. No es propio de ti. ¿Va todo bien?
Pansy era muy perceptiva conmigo. No se le escapaba nada.
_ Sí… es sólo que… tengo que acostumbrarme. Me siento como un ratón en un nido de serpientes._ Comenté, sincerándome.
_ Se les pasará. Es por la novedad, tú deberías saberlo mejor que nadie. Cuando ganes algún partido volverán a ponerse de tu parte, ya lo verás._ Me cogió la mano._ Sigues siendo la número uno en todo lo que te propones. Tendrán que verlo. Tus victorias no quedan tan lejos.
_ Sí, razón no te falta._ Sonreí._ ¿Has visto el temario para el EXTASIS?
_ No, Regina. Sólo tú y Hermione miráis esas cosas el primer día._ Puso los ojos en blanco._ Deberías divertirte un poco. No sé, ir a buscar a Emma y…
_ Pansy… ya ha pasado el toque de queda._ Le comenté, alzando una ceja.
_ Eso no te detuvo el año pasado, Regina._ Me recordó._ Nos pasamos semanas en la sala común de Gryffindor.
Soltó una pequeña risita al respecto. Era cierto. Había roto las normas por Emma… como si eso fuese una norma más. Para acabar con mis dudas… para estar a su lado. Ni tan siquiera lo había pensado.
_ Pero ella no sabría que voy…
_ Oh… sí que lo sabría._ Pansy sonrió._ Porque tu mejor amiga se lo ha dicho ya.
_ Ahora sí que no me puedo quedar aquí… eres una manipuladora, Pansy Parkinson._ Dije, poniéndome en pie.
_ A veces necesitas un empujoncito, Gina._ Dijo, sentándose sobre la cama._ Que te vaya bien.
Había visto a Emma apenas hacía unas horas… pero sin embargo, esa necesidad imperiosa de volver a verla, seguía dentro de mí. Demasiado preocupada por ello, no me percaté del ruido que estaba haciendo mientras me movía por los pasillos, hasta que el sonido de unos tacones y alguien aclarándose la garganta me dejaron helada en el sitio.
Y al girarme, me topé de bruces con una mujer desconocida. Lo cierto es que, de llevar uniforme, habría dado por hecho que era una alumna de séptimo. Pero no, no lo llevaba. Debía ser parte del personal. No había visto nunca a alguien tan joven trabajando en Hogwarts.
_ Señorita…_ Me dirigió una mirada inquisitiva.
_ Mills, Regina Mills._ Dije, tragando saliva.
La mujer expresó una curiosa sonrisa, apartándose un mechón de su cabello oscuro del rostro. Sus ojos casi parecían escanearme con la mirada.
_ Señorita Mills… sí. Me han hablado sobre usted. La primera de su promoción. ¿Cierto?
_ Sí… bueno. Así es.
_ ¿Qué podría llevar a una estudiante tan aplicada a saltarse las normas?_ Preguntó, dando un par de pasos de un lado a otro._ Oh… un chico, quizá.
_ Una chica, señora._ Dije, avergonzada.
_ Oh, una chica, ¿Eh?_ Alzó una ceja._ Bueno, Regina. Tienes que entender que, como tu profesora, no puedo permitir que vayas por los pasillos sin autorización.
_ Sí, lo sé, profesora.
_ Pero creo que ninguna de las dos quiere que esto figure en tu expediente._ Intentó inclinarse para quedar a mi altura, pero no me llevaba altura suficiente para que ese fuese un gesto natural._ Así que, por esta vez, puedo dejarlo pasar. Deberías ir a tu dormitorio ahora mismo.
_ Sí…_ Dije. Pensando en Emma.
No podía ir a avisarla, estando varias plantas más arriba. Ni tampoco iba a decirle a la profesora su identidad.
_ Slytherin, entonces._ Dijo._ La acompaño.
_ Sí, profesora._ Dije, mientras bajaba de nuevo las escaleras y maldecía una vez más en silencio.
Llegar a las mazmorras no había sido especialmente difícil, aunque notaba la atenta mirada de la mujer sobre mi nuca. Me producía una sensación intranquila. Llegué ante la pared a un ritmo mucho más rápido que con el que comencé el avance, pero sin llegar a correr.
"Basilisco" Murmuré ante la pared, en voz baja, que se hizo a un lado para dejarme pasar. La mujer sonrió y me miró una última vez.
_ Nos veremos mañana, señorita Mills. Intente no meterse en lios.
La pared se cerró entre las dos, pero tuve que dar un par de pasos para sentirme del todo segura. En ese momento extrañaba mi lechuza. Podría haberle mandado una nota a Emma para decirle que no me esperase en la sala común.
Emma Swan
Eran las seis cuando me despertó Hermione. Allí estaba, tirada en la sala común, hasta que Herms me dio un golpe en el hombro que me hizo despertar.
_ ¡Eh! ¿Qué pasa?_ Pregunté, poniéndome en pie rápidamente.
_ Te has dormido._ Me dijo, en un susurro.
_ Regina me ha plantado._ Bufé, incorporándome._ Esta se la hago pagar. Seguro que me ha sustituido por sus apuntes de historia y ese Herpo el Loco, sea quien sea.
_ Emma, estoy segura de que Regina tiene buenas razones para no haber venido a verte. Ya viste cómo se derretía por ti en el tren.
_ Sí, razón no te falta._ Dije, mientras me ponía en pie._ Por favor, dime que tenemos pociones hoy.
_ Después del descanso. A primera hora Defensa contra las artes oscuras dobles con Slytherin.
_ Bien… Así se lo haré pagar a mi Ginita._ Dije, poniéndome en pie.
_ ¿Te recuerdo lo que pasó la última vez que os batisteis?_ Alcé una ceja.
_ Déjame, que de ilusiones también se vie, Hermione._ Dije, mientras subía escaleras arriba para cambiarme.
Regina Mills
No pude evitar sentirme culpable mientras me sentaba a la mesa del gran comedor. Emma apareció a mi lado y me dio un beso en la mejilla. No pude evitar darle una sonrisa tristona.
_ Lo siento, Swanie… me pillaron._ Le dije, bajando la cabeza._ Estaba de camino y me vio la nueva profesora.
_ Eres un caso, Mills._ Dijo, imitando mi tono de voz._ Qué mal se te da romper las normas. Pero no pasa nada… te perdono porque eres guapa.
_ ¿Sólo por eso?_ Pregunté, poniendo morritos._ Y yo que pensaba que me querías por otras cosas.
_ Oh, no seas tonta._ Me puso la mano sobre la mejilla._ Te quiero porque me partiste el brazo… ¿No era eso?
Se me escapó la risa floja.
_ Siempre sabes cómo animarme._ Le confesé._ Anda, ve a desayunar. ¿No tienes que ponerte morada?
_ Sí, sí que tengo. Este cuerpo no se mantiene solo._ Me dio un beso en la mejilla, robó un bollo de la bandeja que tenía frente a mí y salió corriendo a la mesa de Gryffindor.
_ Amo a esa chica… _susurré, poniéndome las manos bajo la barbilla.
_ Eso salta a la vista._ Pansy me devolvió a la realidad._ Pero que no te quite el apetito. Tenemos muchas clases hoy y tienes que estar en forma para pensar en las alineaciones del equipo.
Pansy tenía razón. Tenía mucho que hacer. Y muchas cosas en las que pensar durante el desayuno. Sin embargo, cuando quise darme cuenta, ya nos encontrábamos tomando asiento en el aula de Defensa contra las artes oscuras. Emma estaba a mi lado, con los libros desordenados sobre la mesa. La pluma fuera de sitio y con la mirada sobre mí.
_ Emma…
La frase que iba a decirle murió en mis labios cuando la puerta que se hallaba frente a todos nosotros se abrió. Allí estaba, la mujer que me había descubierto en mis correrías. Tan bien vestida, tan correcta. Se puso frente a la pizarra y escribió dos palabras.
"Athenea Williams"
_ Antes de comenzar, hay un par de cosas que quisiera dejar claras. Sé que muchos de vosotros querréis cuchichear sobre lo escaso del tiempo que hace que yo misma estaba sentada en un aula recibiendo instrucción. Algunos incluso cuchichearéis sobre la desesperación que ha de haber tenido el profesor Dumbledore para elegirme a mí para este puesto._ Hizo una pausa._ Pero puedo aseguraros que vuestros temores están infundados. No tendré ningún inconveniente en hacer una demostración privada al que tenga algo que decir al respecto.
Algo en la forma en la que sonrió me hizo pensar, al igual que al resto de la clase, que aquello era una pésima idea.
_ Lo siguiente que quiero tratar… parte de la misma línea. Sé que muchos estaréis sorprendidos de ver cómo la media de EXTRAORDINARIO que exigían los profesores Moody o Umbridge ha sido rebajada a una de ACEPTABLE. Quiero dejar clara una cosa a ese respecto. Quizá haya tenido la bondad de abrir mis manos a todos los alumnos capaces de sostener la varita correctamente… Pero eso no significa que mi asignatura… sea sencilla. He sido generosa daba vuestra descompensada educación. Pero aquellos que vengan pensando que podrán obtener créditos fácilmente deberían retirarse en este momento.
Hizo un pase con la varita y la puerta tras nosotros se abrió repentinamente, de forma sonora y dramática.
_ No perdáis mi tiempo… haced el favor… sed honestos con vosotros mismos.
Noté que Emma temblaba sobre la silla y hacía el amago de levantarse, pero puse la mano sobre su pierna y negué con la cabeza. Sin embargo, sí que hubo un par de alumnos que se pusieron en pie y se marcharon del aula.
_ Muy bien, como habéis leído, soy la señorita Williams. Y me gustaría comenzar con algo para calibraros. ¿Habéis oído hablar del encantamiento Patronus?
Hermione y yo, como de costumbre, alzamos la mano al mismo tiempo. Era ya una costumbre. Si no nos llevásemos tan bien, lo más probable es que nos odiásemos a muerte.
_ Sí, ¿Señorita…?
_ Granger, profesora Williams._ Dijo ella, muy orgullosa._ El encantamiento patronus es un reflejo de las emociones positivas del mago. Se utiliza en la defensa de los dementores. Un mago con talento es capaz de darle la forma corpórea de un animal que le represente.
_ Excelente, señorita Granger. Diez puntos para Gryffindor._ Dijo la profesora._ En la clase de hoy quiero ver cómo practicáis este encantamiento. Pero no os desilusionéis si no lo conseguís ahora. Es un hechizo complejo.
_ ¡Expecto Patronum!
Cuando alcé la varita, sujetando la mano de Emma con la otra mano, un elegante caballo de luz surgió de su extremo y recorrió el aula, galopando. Tras un breve relincho frente a la profesora, el animal desapareció.
_ Vaya… parece que lo que dicen los profesores sobre la señorita Mills no es exagerado._ Me miró, alzando una ceja. Sentí que quería recalcarme lo que me había dicho el día anterior._ Sin embargo, aún no había autorizado a que comenzase.
_ Lo siento, profesora._ Dije, bajando la mirada.
_ No importa._ Dijo, sin mirarme directamente._ En cualquier caso, la ejecución de la señorita Mills es de admirar, y supongo que no le importará ayudar al resto.
_ Será un placer._ Le dije.
_ Oh, que no se me olvide. Ganas cincuenta puntos para Slytherin por esa demostración.
Me brillaron los ojos. Después de semejante envite mis compañeros tendrían que reconocer que seguía siendo la mejor, y quizá incluso acallase algunas bocas. No me equivocaba, mi talento me seguiría manteniendo en lo más alto si no me dormía.
_ Eso ha sido impresionante._ dijo Emma._ Vas a tener mucho trabajo para que yo haga algo parecido.
_ Oh, vamos, cielo._ Le dije._ Has tenido una vida feliz, no te será tan complicado… por lo pronto, inclina la varita un poco más hacia arriba.
_ Estás muy subidita._ Me dijo, alzando una ceja._ Ya verás en pociones…
