Ella se sentía estúpida por ponerse a llorar con semejante declaración y aunque tenía el rostro bañado en lágrimas colocó su cara en el hueco del cuello del slytherin y se permitió disfrutar de su perfume, la tranquilidad que le infundía el estarde esa manera.

Con el paso del tiempo se fue calmando y aceptando la situación que estaba viviendo pese que le parecía muy surreal. Como muy lejos del Gran Salón no estaban, al pasillo les llegaban suaves melodías de la música que se estaba emitiendo en el baile; una balada lenta fue a reproducirse en ese momento, Draco decidió susurrarle al oído:

-¿Me permites esta pieza? – El aliento de él contra su oído hizo que la atravesara una corriente eléctrica que hasta el mismo Draco llegó a sentir. No cabía en sí misma de emoción por lo que sonrió de manera tímida y subió sus brazos al cuello del rubio quien sólo tuvo que colocar sus manos en la cintura de la chica.

Comenzaron a moverse al compás de la canción, de manera lenta y coordinada siendo Draco quién la llevaba a la castaña al tener él más experiencia. Ahora mismo se encontraban en una burbuja donde solamente ellos existían; detrás no había un baile con el resto de los estudiantes del colegio y tampoco hubo un historial de peleas y discusiones acaloradas incontables entre ambos.

Casi al acabar la pista se oyeron unos pasos apresurados provenientes del pasillo anterior al que se encontraban ellos.

-Herrmion. – Decía Krum con su acento búlgaro marcadísimo. Pese a que Draco y Hermione creían que llevaban ahí tiempo incalculable, en la vida real Hermione había huido del Gran Salón hacía menos de 15 minutos [Tiempo en el que tardó Viktor en notar la ausencia de su pareja de baile]. - ¿Estás por aquí? – Volvía a llamar el joven.

Con los brazos en la cadera de Hermione, Draco se tensó y sin darle tiempo a su cerebro a reflexionar, sujetó a la castaña por la muñeca y tiró de ella escaleras arriba.

-¡Herrmion! – Se oía la voz del joven extranjero esta vez más alta, como si hubiese pegado un grito.

Draco sintió que Hermione se venía riendo detras de él lo que lo motivó a seguir con ella hasta dos pisos más arriba donde se perdieron, casualmente, en el mismo pasillo en el que habían discutido casi un año atrás.

La chica gryffindor se recostó contra la pared para sostener su estómago que le dolía por las carcajadas que propinaba, al mismo tiempo, se quitaba esos tacos asesinos de pies para quedar descalza y darle un respiro a los desafortunados.

En definitiva, habían dejado al neandertal varios pisos abajo y quedaron a una distancia que le parecía la adecuada, a Draco, para mantenerse alejados de cualquier estudiante inoportuno que interrumpiera la burbuja de felicidad que estos dos jóvenes estaban compartiendo. Colocó un brazo a uno de los costados de Hermione, por encima de su hombro, y también quedó arrimado a la pared para recuperar el aire perdido. Lo dejaron fascinados las risas puras por las que la castaña estaba siendo víctima de un ataque, por lo que se dejó contagiar aunque en menor grado.

-Malfoy, eso fue demasiado grosero. – Fingía estar molesta Hermione aunque sus labios se curvaron ligeramente al hablar.

-Pues fue inoportuno de su parte interrumpirnos, sabelotodo. – Ahora la chica fruncía el ceño un poco contrariada por la pulla, aunque el ojigris lo hizo más por costumbre que por mala intención. – Aunque nos ha ahorrado la molestia de que algún otro estudiante nos encuentre sin advertirnos.

-Pero ahora ya no tenemos música. – Se quejó Granger, a pesar de que había sido divertido huir y llegar a una zona más libre de intrusos. – Ya no podemos bailar. -Dijo con la nostalgia del baile que hacía poco habían compartido.

En un arranque de valentía impropia de Slytherin, el ojigris levantó su mano en dirección al rostro de Hermione para acercarlo un poco al suyo. Se veía bellísima esa noche, con sus mejillas sonrosadas producto de la carrara de hace solo unos minutos y con un ligero toque de brillo labial en sus labios. Sus ojos castaños relucían de la emoción y tenía en iris agrandado.

Hermione nuevamente sintió un brinco en su corazón cuando Draco, de manera inesperada, atrajo su rostro hacia el de él. Con la cercanía notó que el joven también lucía agitado y su cabello se había deshecho un poco, para sólo tener 14 años lucía tan varonil en ese momento. Pero en lugar de pasar lo que Hermione esperaba [inconscientemente], Malfoy sólo procedió a acariciarle la mejilla de manera suave y tierna, como se acaricia la piel de un bebé. Acto seguido Hermione cerró los ojos presa del incontable número de sensaciones que había sentido a lo largo de la noche que cada vez la atacaban de modo más intenso.

En el cerebro del sangrepura se estaba llevando a cabo una batalla épica entre besarla o no besarla, y es que ese tenía que ser el momento; con tanta intimidad, tanta cercanía, tanta expectación. Todo en él le pedía a gritos que la besara pero no sabía qué se lo impedía. Para su suerte, no hubo muertos en su guerra interna porque, fue la chica quien tomó la iniciativa.

Ya recuperado por completo el aliento de Hermione y, a pesar, de que aún estaba teniendo problemas cardíacos, tomó la decisión por él.

El haberse quitado los tacos le impedía que el siguiente paso sea fácil de llevar a cabo, ya que Draco era alto, lo bueno era que el joven, al acercar sus rostros, le había quitado complejidad al movimiento, así fue como Hermione poniendo sus pies de puntitas alcanzó los labios rosados de Draco Malfoy regalándole su primer beso. Sintió cómo con la mano que tenía en la mejilla le recorrió el cuello hasta llegar a la nuca y con la otra, colocándola sobre su cintura, contribuyó a que Hermione no perdiera el equilibrio antes de ella poner sus manos alrededor del cuello del rubio.

Con 14 años y siendo el primer beso de parte de uno de los participantes no se podía esperar mucho, les faltó la experiencia que se tiene al haber besado a muchas personas restándole sensualidad y precisión, pero lo que efectivamente no faltó fue: emoción y sentimientos. Ambos se sintieron rodeados de una nube de magia y luces brillantes al, por fin, poder soltar esa tensión que estuvieron acumulando por casi un año.

Y así, donde una vez hubo una pelea, una declaración inesperada y dos chicos en un pasillo vacío, ahora se encontraban aquellos dos jóvenes disfrutando de lo que sería el desenlace de una historia que [aunque de manera contradictoria] apenas comienza.

Hello, aquí les traigo el final de esta historia dejandola como un TwoShots, espero les guste cómo ha quedado y no decepcionarlos. Nos leemos luego, bebés uwu 3
Pd: Gracias por todos los reviws del 1er cap, son geniales motivando 3