#19: "El Violinista habla con el Noble"

-Len - volvió a presionar un poco su brazo para llamar su atención la joven de cabello verde-. No comprendo qué hacemos en la boda de Kamui-sama, no me has dicho a dónde veníamos y no entiendo esto… -trató de que la mirase a los ojos buscando alguna emoción en el rostro inexpresivo de su esposo.

-Quédate aquí un momento -su voz era ausente. Al ver los ojos llorosos de su mujer suspiró internamente pretendiendo actuar con normalidad, como debía hacerlo: esbozando una sonrisa que intentaba ser amable y tranquilizadora-. No tardaré mucho, Miku, no estés preocupada, estamos aquí por trabajo -besó su frente de forma fugaz y se alejó hacia un grupo de hombres que rodeaban al novio. Éste al ver acercarse al violinista suspiró aliviado apartándose un poco para poder hablar con él con más tranquilidad.

-No sabe cuánto me alegro de verlo aquí -le estrechó su mano-. Rin estaba actuando muy extraño esta mañana, le dijo a todos que no había dormido bien por los nervios pero pude ver que tenía los ojos rojos de llorar…

Esas palabras le dolían pero trató de mantener el rostro inexpresivo, por dentro se sonrió a sí mismo con melancolía. Ella estaría bien, era joven y tenía un gran futuro esperándola en el extranjero; con el viaje y con las nuevas tareas de su papel como esposa olvidaría tarde o temprano los rastros de ese sueño de colores vivos y seguiría adelante.

-No debe preocuparse, Gakupo-sama, cualquier dama tiene miedo al casarse o siente miedo por dejar su hogar y a todos los que conoce… No se torture a sí mismo por algo así, seguramente ahora mismo esté ansiosa por la ceremonia -se obligó a decir y el otro sonrió satisfecho.

-De todas formas me alegra que usted esté aquí para despedirla, eso seguro podrá alegrarla -echó una mirada a la esposa del violinista alejada unos pasos de allí que los miraba nerviosa-. Realmente le debo mucho…

-De eso quería hablarle -lo miró con tranquilidad pero con seriedad.

-¿De dinero? -alzó una ceja sin esperárselo- ¿No quedó satisfecho con lo que le alcanzó mi subordinado? ¿Hubo algún inconveniente?

-No no no. No es eso -se apresuró a frenar su línea de pensamiento-. No vengo a pedirle dinero. Me gustaría pedirle un favor importante.

-¿Un favor? -suspiró mirando a su alrededor cómo empezaba a llegar más gente para saludarlo- No creo poder hacer mucho por usted…

-Necesito que sea usted el que me haga este favor. Miku está esperando un niño, tiene un embarazo problemático y necesita que alguien la acompañe -su voz era tranquila y no dejaba de mirarlo a los ojos. El mayor volvió a desvíar la mirada a la mencionada sorprendido del cambio de tema-. Si me sucediese algo ella no tiene a nadie, si pasara cualquier cosa me quedaría tranquilo sabiendo que alguien estará cerca de ella aunque yo faltara.

-¿De cuántos meses… Está embarazada? -el rubio esbozó una media sonrisa.

-Siete meses -el noble alzó las cejas algo agitado recordando que era esa la época cuando él llegó a la ciudad y había acudido a la sastrería-. No le estoy pidiendo que se responsabilice por nada. Sólo le pido que la ayude si algo me pasara. Dándole algún trabajo, hablando con ella, sólo eso…

-Yo… -se sentía completamente inferior bajo la mirada apacible del violinista que no lo acusaba y se mantenía en calma- Lo haré -afirmó solemnemente-. No tengo palabras para darle una disculpa adecuada o…

-No, Gakupo-sama. No pretendo ningún tipo de disculpa, tampoco haré nada en su contra. Si acaso el que debería disculparse soy yo por descuidarla a ella y tampoco puedo juzgarlo siendo que aún usted era soltero -hizo una reverencia-. Debo acercarme al resto de la orquesta, le deseo prosperidad y deseo de todo corazón que pueda hacer feliz a su esposa -se alejó a donde se encontraba Miku con su violín.


Actualización :)
Feliz Navidad para todos.
Nos leemos!