#21: "La melodía termina"

Se dejó distraer mientras sonaba la melodía del violín que podía distinguir por sobre el resto de los instrumentos. Siguió llevando a cabo su papel, ansiosa por el momento en el que Len le diera la señal.

Se sentó en las mesas a hablar con cada grupo de invitados como indicaban las normas de cortesía. Su reciente esposo se mostraba aliviado con el cambio de actitud.

Concentrada en seguir el engaño ficticio no se percató de que en un momento el violín había dejado de sonar.

-Me alegra tanto que haya mejorado tu humor, Rin -besó su mano donde estaba el anillo aprovechando que los habían dejado solos unos minutos-. Len-san tenía razón después de todo, te conoce bien.

-¿Len? -lo miró alarmada- ¿Hablaste con él? -no se suponía que él supiera de la existencia del violinista.

-Tuve la oportunidad de conocerlo brevemente y me di cuenta que era cercano a tí, es una persona maravillosa. Voy a estarle eternamente agradecido de que haya aceptado tocar en nuestra boda habiéndoselo pedido el día anterior…

-¿Se los has pedido tu? ¿Cómo pudiste…? -sintió que se le iba la sangre del cuerpo conmocionándose. Su rostro se volvió pálido mientras lo observaba incrédula.

Si era cierto él no había venido para buscarla y que escaparan juntos, no venía de incógnito, no estaba tocando para darle un mensaje. Lo habían traído a su casamiento con otro, la había visto besarlo y sonreír complacida aunque fuera una farsa ¿habría creído que era real como el resto?

Lo buscó velozmente con la mirada y su corazón se agitó al no encontrarlo entre la gente, ni en la parte de la orquesta ni con los otros invitados. ¿Cuándo había dejado de escucharlo?

Se levantó abruptamente de la mesa con sensación de pánico y un mal presentimiento. Debía huir de allí y encontrarlo.


Hola!
Estamos cerca del final...
Nos leemos!