#22: "La última melodía"
El violinista observaba el amplio parque de la mansión desde la glorieta. Podía distinguir las luces a lo lejos y el murmullo de las voces a la distancia. Había dejado el violín en su estuche a un lado.
Había tocado ya su última melodía.
Suspiró con una sonrisa amarga en el rostro mientras la brisa nocturna despeinaba su cabello. Ella estaría bien, de hecho estaba bien. No sabía por qué una parte de él se desilusionaba con aquello, debería estar más tranquilo ahora que sabía con certeza que ella sería feliz. Despertaría y seguiría adelante.
Él no.
Había intentado, se había esforzado por apartarla de su mente, engañarse a sí mismo de que las cosas irían mejor para poder continuar.
Pero ya no podía hacerlo, olvidarla a ella era imposible, olvidar la sensación cálida de estar a su lado, hablar sin las preocupaciones del pasado, sin la culpa de la guerra, sin remordimientos, ser libre, besar sus labios.
Ya no había nada más.
Miku estaría bien, incluso mejor sin él y Rin… Rin lo olvidaría rápido… Quizás podía darse el lujo de creer que él formaría parte de algún tierno recuerdo del pasado. Su futuro la alejaría por completo de él y eso estaba bien.
Él necesitaba deshacerse del dolor.
Cerró los ojos con tranquilidad, la tranquilidad que le daba haber tomado una decisión. Tomó valor imaginando el rostro alegre y sonriente que le había mostrado ella. Acercó la daga plateada que tenía en su mano hasta su cuello sin titubear.
Habría pedido pasar más tiempo con ella, pero haberla conocido ya había sido su milagro en la vida.
Había conocido la alegría del mundo de sueños de los pétalos de cerezo.
¿Cómo están? :D
Dejó al anteúltimo capítulo por aquí.
Nos leemos :)
