Capítulo 2: Neófita.
Hellsing no me pertenece le pertenece a Kouta Hirano.
Fanfic regalo para Lechuga Loca integrante de la "mansión Hellsing".
El sol se ocultaba en el horizonte y Seras Victoria llegó, con el rostro preocupado mientras observaba la habitación destrozada de Integra, ella no era tonta, sabía de sobra lo que su amo pretendía al pedirle que se fuera esa noche en especial; ella en un acto de romanticismo hacia ellos, había aceptado a pesar de que el rostro de su maestro le daba el indicio de lo que ocurriría una vez que abandonara Hellsing Manor.
Pero después de todo, quien mejor que su maestro para cuidar a la terca de la sir. Al menos es lo que se repetía a lo largo del día para sentir menos culpa, decidida, decidió limpiar la evidencia de lo acontecido, preocupada de saber que explicación daría cuando se le cuestionara del paradero de la noble, Alucard le dijo que alegara que Integra se había ido de vacaciones, que amenazara para que no hondaran más en detalles, que su misión era cuidar la mansión, no dar explicaciones a los chismosos. Cuando había terminado de limpiar los vidrios rotos y las almohadas destrozadas, una mano toco su hombro y un ojo la miro con cariño.
— Mignonette, ya acabe de limpiar la cama, ese Alucard es todo un pillo, se nota que se dio una divertida de lo lindo con la sir— se burló Bernadotte recibiendo un pellizco por parte de Seras que solo río de la mueca del mercenario por el golpe. Alucard le había dado el secreto para poder expulsar de su cuerpo la alma del capitán de una manera tangible, todavía recordaba la conversación con su amo aquella noche:
— Seras, ¿Has entendido como hacerlo? — la rubia miraba con concentración a su maestro, pero por más que intentaba seguir las instrucciones de su mentor, estas no salían como ella esperaba — solo debes concentrar tu energía lo suficiente, y pronto tendrás a ese imbécil a tu lado—. Sonrió el vampiro en una mueca irónica, ante la cara asombrada de la chica policía que no podía disimular su felicidad al ver que podría volver a ver físicamente a Bernadotte.
— Maestro, si usted puede hacer las almas incorpóreas en algo tangible, ¿Por qué no hace lo mismo con la señorita Integra?— pregunto con curiosidad, ante eso Alucard cambio su gesto suavizándolo solo un poco y poniendo una mano en su cabeza, le explico que aunque él quisiera, la alma del soldado Schrödinger le impedía absorber más almas, o si no volvería a desparecer de nuevo como aquel día.
— Ahora entiendo — suspiro Seras — por eso, es que no quiere que este hoy en la mansión, no es así, maestro — la sonrisa de su maestro se ampliaba ante esas palabras.
— Chica policía, espero que no me falles — amenazo.
— Pero… ¿Qué diré cuando la señorita Integra y usted se marchen? ¿Qué explicación daré de su ausencia? — la drakulina estaba algo temerosa de los miembros de la corte, que podrían sospechar algo de lo acontecido.
— Esa bola de estirados esperan el momento en que Integra muera para hacerse de todo esto— la furia era palpable en sus palabras, mientras abría sus manos para señalar la mansión—. Explica que Integra se fue de vacaciones, pocos saben de mi regreso, no sospecharan nada; Seras prométeme que no sentirás culpa por esto, después de todo no quieres ver por mucho tiempo a nuestro amo.
Alucard usaba su encanto con Victoria, ella sabía que en el fondo, su amo se negaba a perder en algo tan banal, llevarse a Integra de las garras de la muerte era más importante que cualquier cosa.
— Sí, maestro— dijo la chica policía, con una sonrisa — otra pregunta… ¿Por qué espero hasta el día de hoy para poder convertirla?
— No recuerdas que Integra me ataco con una pistola de plata al yo intentar morderla aquella noche— se burló de sí mismo el vampiro al pensar en ese crucial momento— pero bueno escogí esta fecha en especial, porque hoy fue cuando ella me trajo de regreso con su deliciosa sangre a este mundo, quitándome los sellos que puso el imbécil de Arthur, es por eso que le daré el día de hoy el regalo de la inmortalidad, chica policía aunque ella me termino odiando, no dejare que la muerte se lleve su alma, así tenga que quedármela yo.
Seras termino su pensamiento abruptamente, al mirar la cantidad de sangre derramada en la cama, esperaba que su sexto sentido, no la hubiera hecho equivocarse.
A kilómetros de ahí, Integra se observaba en el espejo de cuerpo completo de su habitación, en su mente se burlaba de las leyendas de vampiros donde su imagen no era vista en ellos, a su espalda estaba el nosferatu divertido de que la noble estuviera tan descolocada, él sabía de las consecuencias que podían acarrear que una persona con la personalidad de la sir pudiera desarrollar los mismo poderes que él como "rey de la no vida" poseía.
La rubia miraba aterrada el cambio en su apariencia, la piel lozana, su cuerpo intacto, en especial la regeneración de sus ojos, antes azules que ahora mostraba un color rojo demoníaco, el vampiro sonría de esa manera tan peculiar suya, a costas de su sufrimiento.
— Deja de reírte de mí Alucard — protesto la noble, girando hacia él, la apariencia del vampiro era la misma, pero su usual atuendo rojo había cambiado. Sus ropajes era más ancestrales, él le brindo una sonrisa enigmática al saberse observado, ella desvió la mirada.
— En un momento bajaremos a "desayunar", mis sirvientes han traído nuestros alimentos, condesa — dijo el vampiro dándose media vuelta, Integra se quedó sin habla ante lo dicho por el "conde" quien agrego burlón —. Subirán tu ataúd Integra, después de todo como le dijiste a Seras tiempo atrás, dormir en una cama solo te debilitara, espero que lo valores, tiene la tierra de tu amada Inglaterra.
No le dio tiempo de reclamar nada, Alucard salió por la enorme puerta de caoba negra y la dejo sola en su miseria; Integra tuvo un ataque de furia en el precisos momento que el vampiro abandono la habitación, comenzando a romper todo el mobiliario de la recamara, se percató que su fuerza física había incrementado, y con ella, levanto como si de una pluma se tratara la ceremonial cama donde hace uno momentos había despertado, aventándola por el balcón de la ventana.
— Al fin de cuentas, ya no podré dormir en ella — pensó con sarcasmo, mirándose de nuevo en el espejo que ahora estaba quebrado en varios lugares, reflejaba la imagen de una joven mujer vestida con una bata llena de sangre y con una mirada maniaca, Integra avergonzada de su arranque de furia se cubrió el rostro y por el coraje de lo acontecido, la tristeza de su vida humana que había llegado a su fin, provocaron que lagrimas color carmín salieran de sus ojos.
Fuera de aquel cuarto, los sirvientes de la mansión estaban sorprendidos que la nueva esposa del amo aventara la cama por la ventana, y ahora estaban temerosos de llevarle la ropa que él había destinado para ella; El señor había estado siglos ausente, y generaciones de gitanos, otomanos y uno que otro turco, se había quedado a servir a la noble familia Dracul, cuidando su castillo y todas sus posesiones, sabían que su amo había sido capturado pero aun así mantenían las cosas en buen estado, en parte por fidelidad inculcada, y algo de miedo. Uno de ellos se acercó a Alucard que estaba sentado en una bella silla ceremonial.
— Señor, la comida a llegado— dijo un gitano corpulento al vampiro — cuando usted y la señora estén dispuestos, lo traeremos a sus aposentos.
— Esta bien, puedes retirarte yo los llamare— ordeno el vampiro despidiéndolo con un movimiento de mano.
Alucard tomo un sorbo de vino, esperaba encontrar la paciencia perdida, Integra aun no entendía su nueva vida, él estaba obligado a guiarla, su sonrisa se ensancho al pensar en lo hermosa que se veía cubierta de su misma sangre, cuando usara la ropa que dispuso para ella, la condesa habría surgido.
Integra maquilaba en su mente, como podría salir de esa situación e intentaba recordar más detalles de su transformación, así tal vez dejaría de sentir esa sed que amenazaba su garganta, pensaba en las palabras dichas por el vampiro, una parte de ella se negaba a creer que había tenido relaciones carnales con él, en parte se sentía aliviada y decepcionada de no recordar lo acontecido, pero muy en su interior, ella sabía que lo deseaba, que no solo lo veía como su sirviente, pero la soberbia siempre ganaba en su juicio, él había tenido que tomar por la fuerza, lo que ella siempre se negó a darle. Y no sé decidía, si odiarlo o entenderlo, después de todo la naturaleza de Alucard siempre había sido salirse con la suya.
Además se preguntaba. ¿Qué habría pasado con Seras? que artimaña habría usado Alucard para convencerla de traicionarla, eso era algo que descubriría tarde o temprano, y después de lo acontecido con Walter, que la drakulina no hubiere estado para protegerla, le dolía mucho.
— Sí te sirve de consuelo, ella pensó que te había convencido— mintió una voz detrás de ella.
— ¡¿Qué haces aquí?! ¡Me repugna tu presencia Alucard!— grito con fuerza— ya has conseguido tenerme para siempre, pero óyeme bien, si piensas que seré una "condesa" condescendiente con mi "conde" como te empeñas en llamarnos estas equivocado, te arrepentirás de haberme convertido—. Agrego sumamente furiosa, poniéndose de pie y mirándolo con sus fríos ojos rojos.
— Integra si piensas por un momento que paso por mi mente que serias como mis antiguas novias, estas muy equivocada, después de todo desde que te vi por primera vez has sido un reto para mí— la voz sonaba a burla y el hombre le dio una sonrisa—todavía eres una neófita, tengo que cuidarte mientras aprendes a estabilizar tus nuevas fuerzas.
— Se todo lo referente a los vampiros recién convertidos— le dijo digna— no olvides, que dedique toda mi vida a la destrucción de tu especie.
— A nuestra especie, condesa, no lo olvides, en vista que sabes todo sobre el tema, deberás entender que la sensación de sequedad en tu garganta se debe a que no has bebido más sangre que la mía, en mi habitación esta lo que mis sirvientes han traído para tu primer banquete, recuerda que en Rumania, no hay bancos de sangre como en Londres— río al ver la cara de Integra que había comprendido lo que le quería decir el Nosferatu.
Tendría que beber sangre humana…
N.A. Hola una disculpa a todos por no actualizar, la facultad me tenían muy estresada, además que la "imaginación se fue de paseo un rato", espero siga siendo de su agrado la historia.
Ahora si a contestar los reviews que me dejaron que fueron bastantes, muchas gracias a todos por su apoyo.
Mercyredhead: lo se esta pareja me encanta por eso, y se pondrá peor.
047z. : gracias.
diego uzumaki uchiha : esa es la idea :3.
Lechuga Loca: ohh que bueno que te gusto *guarda lo corazones en una bolsa* se que has leído bastante AluGra que pensé que no te gustaría la trama, te prometo que el final será muy dramático, pero no te spoileare mas de la historia, y pues espero que este capitulo no te decepcione.
Romi: gracias por tu comentario la reduje mucho por que la idea era un one-shot pero no quise dejarlo en eso.
Palomixta : gracias por tu comentario, no se si ponga esa escena o algo de lemon, soy malísima para escribirlo
Chiara Polairix Edelstein: gracias por tu review espero que el capitulo no te decepciones.
Saludos a todos
