Capítulo 4: El trío problemático

Disclaimer: Love Live! Pertenece a su creadora Sakurako Kimino y a ASCII media works junto con Sunrise.

NdelA: ¡Hola! como en cada capítulo agradezco que hayan tomado su tiempo de leer y dejarme un reviewsito. En especial a: pankeke, Susy Cullen, Chipiel, anon chido, Yui Funami Sonoda, Alondra Scarlett, krishellsolis y Mag Max Kuv Bigotes.

Me alegra que les esté gustando, para quien preguntó si había un poco de tensión entre You y Chika, si es verdad, hay tensión entre ellas y vamos a descubrir por fin qué fue lo que pasó. Como en todo capítulo agradezco la ayuda de mi coautora y beta Mag Max que es además la encargada del drama entre el trío tortuoso (como yo les llamo) de las de segundo. Espero que lo disfruten.

Riko Sakurauchi llegó a Uranohoshi como estudiante transferida, procedente de Otonokizaka una escuela ubicada en Tokio. Ella era una chica de ciudad acostumbrada al bullicio propio de la metrópoli y a una cantidad abundante de personas yendo y viniendo sin parar en una ciudad que nunca duerme, el cambio fue brutal para ella cuando pasó a vivir a Uchiura. Un pueblo pequeño, pocas personas que se conocían unas a otras, la tranquilidad de un pueblo costero que se dedicaba mayoritariamente a la pesca y cuyo mayor atractivo era un pequeño acuario y sus templos sintoistas.

Su pasión desde pequeña había sido tocar el piano. Amaba recorrer las teclas creando música, era como una droga para ella, sin embargo de un momento a otro todo se acabó, esa pasión que sentía se esfumó de sus manos y sus dedos no volvieron a tocar una tecla más del piano, tuvo problemas para tocar y muchos más para componer música.

En parte esa fue la razón por la cual aceptó irse de Tokio con su familia cuando su padre recibió la oportunidad de un nuevo trabajo en aquel pequeño pueblo. Era su chance de poder recuperar lo que había perdido y ansiaba volver a encontrar.

Al principio creía que el cambio le bastaría para ayudarla a retomar lo que había perdido, pero los días pasaban y seguía sintiéndose incompleta. La primera amiga que hizo en éste nuevo lugar fue Takami Chika, una chica de cabello del color de las mandarinas que inyectaba gran energía a todos los que la rodeaban donde quiera que estaba. Se llevó una gran sorpresa al saber que serían compañeras de clase.

La mejor amiga de Chika era Watanabe You. Otra jovencita con la que compartía clase, de humor alegre y pícaro, con un encanto natural que la hacía resaltar haciendo que más de uno o una volteara a verla, tenían un cierto atractivo que la hacía popular entre las personas. Las tres chicas tuvieron gran afinidad desde el principio, se divertían mucho y lo hacían prácticamente todo juntas.

Gran casualidad fue que Chika y Riko encima de todo fueran vecinas, por lo que no fue sorpresa que Chika le confesará a Riko que estaba enamorada de ella pasado un tiempo. Se habían vuelto tan cercanas que la amistad que sentían la una por la otra estaba difuminando los límites de su relación y era evidente que Chika gustaba de Riko más allá de sólo amigas.

El problema fue que Riko se había enamorado de alguien más.

Por esa razón dudó al momento de responder a su proposición y dar el sí. No podría corresponder los sentimientos de Chika de esa manera cuando su corazón estaba ilusionado con alguien más y es que Riko se enamoró del carácter juguetón de Watanabe You, de su mirada infantil y sincera, de su carácter tan espontáneo, de su atlético cuerpo, de su entusiasmo y de la manera de ser cuando estaba juntas.

El problema venía cuando la miraba interactuar con otras chicas. You siempre fue popular, siempre rodeada de personas, además de Chika, siempre con alguien que estaba interesado en ella y la chica correspondía a la atención de todos. Por esa razón Riko se sentía insegura de si acercarse a You pues consideraba que no la tomaría en serio o que simplemente declinaría sus sentimientos en favor de alguien más. De hecho en algún punto llegó a sentir celos de la misma Chika pues era la mejor amiga de You y You estaba demasiado apegada a ella, Riko tenía la seguridad de que You quería a Chika como más que solo una amiga.

Todo se volvió confuso.

Riko le dijo a Chika que en realidad quería a alguien más a lo que ella le pidió que le diera la oportunidad de enamorarla y ver si las cosas podrían funcionar, por lo que ambas comenzaron a salir ocultandolo de su amiga, solo que no era nada serio ni real. Sin embargo era notorio el hecho de que Riko fue haciéndose más y más celosa y posesiva con You. Al grado de que eso generó algunos roces en su incipiente relación con Chika.

Del mismo modo en que Chika se acercó a Riko, You no pudo evitar acercarse también. You admiraba a la chica y la animaba a intentar volver a la música, a hacer lo que amaba y a dejarse llevar. De algún modo comenzaron a pasar más tiempo juntas, incluso cuando Chika no estaba, de hecho preferían así. Hubo un punto en el cual estando las dos a solas y con el ambiente propicio, You se aventuró a besar a Riko y está fue correspondida.

Las cosas no podían ser mejores y peores a la vez.

Ahora Riko no sabía qué hacer para confesarle la verdad a Chika y terminar lo suyo. Al final la bomba acabó explotando cuando Chika se enteró de todo ésto, demás está decir que lo tomó bastante mal haciendo pasar muy malos momentos a sus amigas, ya que ninguna supo manejar la situación y terminaron distanciandose. Antes de todo esto, las tres habían acordado unirse al mismo club, para pasar juntas el mayor tiempo posible, pero después de que Chika descubriera besándose a You y a Riko en el cuarto de esta última, todo acuerdo previo se rompió y Chika terminó postulandose para presidenta del consejo estudiantil para evitar volver a verlas.

Pocas fueron las palabras que cruzaron después de eso, Chika les hizo imposible a sus amigas explicarle qué fue lo que pasó realmente y su amistad se rompió. Hubo diversos intentos por arreglar las cosas y aunque pudieron al menos llevar las cosas en paz, aún permanecía esa platica pendiente para sanar las heridas y volver a retomar su vieja amistad. Se hizo imposible y dejaron solo que el tiempo se hiciera cargo. Las cosas se tranquilizaron en apariencia pues cada que estaban en un mismo lugar alguna de las dos partes afectadas, el ambiente se tornaba extraño y alguna terminaba retirándose para evitar una confrontación.

Haciendo de lado ese hecho, durante las vacaciones Riko y You tuvieron el tiempo necesario para afianzar su relación. Riko entendía la tristeza que You sentía de haber perdido a su mejor amiga y aunque trataba de no sentir culpabilidad, muchas veces se encontró tratando de llenar ese vacío para You, quien cada que lo notaba, la detenía para recordarle que ella era su amada novia y no necesitaba que reemplazara a Chika, el lugar de Chika iba a permanecer intacto para cuando su amiga decidiera perdonarlas y pudieran recuperar su vieja amistad.

Fue entonces cuando Riko recuperó la pasión que había perdido por la música, pudo componer de nuevo, lo hacía para ella y lo hacía para expresar todas esas cosas que You le hacía sentir. Se encontraba llenando de música todo momento y por primera vez en mucho tiempo se sintió verdaderamente feliz. Las cosas buenas y malas que había pasado le sirvieron de experiencia y el amor que sentía la impulsó a volver a expresar todos sus sentimientos a través del piano y sus composiciones.

Aunque había un pequeño problema. Riko amaba a You y You amaba a Riko, pero eso mismo que le provocó inseguridad al inicio, seguía haciéndola sentir insegura después. You era muy llevadera con todas las chicas que conocía y a pesar de siempre estarle recordando a Riko cuanto la amaba, está no podía evitar sentir celos de todas esas chicas que se acercaban a su novia para platicar con ella. Por lo que en más de una ocasión tuvieron alguna riña con respecto de ese tema.

~•~

Por fin había llegado el tan ansiado viernes. Había sido una semana muy larga. Había iniciado sus prácticas con el equipo de natación, estaba muy feliz de haber pasado las pruebas de admisión y que Matsuura-sensei la hubiera dejado unirse al equipo, así podría disfrutar de pasar más tiempo con You-chan, aunque en el fondo era porque no quería dejarla sola con otras chicas que quisieran aprovecharse.

La mañana había transcurrido con tranquilidad y a la hora del almuerzo se escabulló a escondidas de You para conseguir un rico postre para ambas y darle la sorpresa. Tomó el camino corto hacia la cafetería y cuando iba pasando por la oficina del consejo estudiantil se topó con la actual presidenta Ruby Kurosawa y comenzaron a platicar.

—Riko-senpai, ¡buen día! —le dijo la presidenta del consejo estudiantil quien poseía los mismos ojos esmeraldas que Dia-sensei, diferenciándose en el color de cabello que era de un tono rosa, por lo general peinado en dos coletas que le daban un aire de inocencia y que hacían difícil creer que ella fuera la máxima autoridad entre los estudiantes.

—¡Ruby-san buen día! —respondió Riko gentilmente devolviendo el saludo.

—Me da gusto que te hayas decidido por el club de natación, tienen grandes expectativas y grandes metas para éste año y serás un buen elemento entre sus filas para ayudarles a lograr sus objetivos —a pesar de ser más joven, Ruby tomaba su papel muy en serio y estaba al tanto de lo que ocurría con todos los clubes escolares.

—¡Oh si muchas gracias Ruby-san! ¡Rayos! —dijo de pronto recordando algo importante—. Olvidé entregar la solicitud para unirme al club de natación —se llevó la mano a la frente enérgicamente.

—Descuida Riko-senpai, ya You-senpai me entregó ambas solicitudes ayer —explicó Ruby para tranquilizarla.

—¿Ambas solicitudes? —preguntó Riko curiosa de que dijera aquello.

—Si, ayer por la tarde, ya casi cuando me iba vino You-senpai con una chica de cabello rubio, es una nueva estudiante —hizo una pausa tratando de recordar su nombre—, O'hara Mari-san, creo que así se llama.

—Espera, ¡¿qué?! —la sonrisa en la cara de Riko se había ido—. ¿You-chan estuvo aquí con O'hara Mari? ¿La misma O'hara que está en nuestra clase?

—Es la única O'hara que hay en toda la escuela así que me arriesgaría a decir que es ella a quien te refieres, ¿pasa algo Riko-senpai? —Ruby notó un cambio de humor en la chica, era como si una nube negra se hubiera posado sobre su cabeza.

—No… no pasa nada, gracias Ruby-san —Riko trato de desviar la atención pero tenía la mirada ausente y no notó cuando alguien más ingresó a la oficina.

Una voz ya conocida para ella fue quien la sacó de sus pensamientos haciéndola volver a la realidad.

—¡Buen día Ru…! —la animada voz se apagó dando paso a una más cortante—. Ruby-chan, no sabía que estabas ocupada, regresaré más tarde.

La persona que había llegado no era otra que Chika, quien acostumbraba visitar la sala del consejo estudiantil en las horas libres para acompañar a Ruby, distraerse y sobretodo para escapar del salón que compartía con You y Riko.

—Chika-chan, no te vayas, soy yo quien ya se iba —Riko se dió la vuelta rápidamente para detenerla tomándola por el brazo para parar su huida.

No dió tiempo a la chica de contestar, simplemente la dejó en dónde estaba y salió apresurada por la puerta sin darle tiempo a replicar.

Chika siempre había sido una persona muy feliz, era una persona muy optimista y trataba de ver el lado de bueno de las cosas. Su mejor amiga de la infancia era You y compartieron cada paso del camino juntas, desde la primaria hasta la preparatoria. Fue un gran shock para ella enterarse que la que se decía ser su mejor amiga le había "robado" a su primer amor, aunque técnicamente no había sido suya, pero esas cosas no las entiende el corazón.

Se había deprimido mucho después de ver a la pareja a través de la ventana de su cuarto compartiendo en un fogoso beso y fue aún peor cuando las encaró y ninguna negó lo que estaba ocurriendo. Ella prefirió alejarse de ambas para evitar que sus sentimientos interfieran más en su amor correspondido.

Poco tiempo después tomó la decisión de unirse al consejo estudiantil poniendo tierra de por medio, fue electa presidenta mediante votación general sin tener mayor competencia. Fue un gran reto para ella, aunque todos la apoyaron, ya que dentro de sus talentos no se encontraban las actividades administrativas que el puesto requería. Para su fortuna, hubo alguien que estuvo con ella desde el inicio.

Ruby Kurosawa ingresó al consejo estudiantil inmediatamente después de iniciar su primer año en la preparatoria y se encontró teniendo gran afinidad con Chika generando amistad rápidamente. Fue su gran confidente cuando tuvo que atravesar todos sus problemas amorosos y se mantuvo como su pilar cuando tomó el cargo de presidenta del consejo.

Chika y Ruby fueron aprendiendo juntas sobre las actividades del consejo, ayudadas por la experiencia que Ruby había adquirido observando a su hermana en sus años de preparatoria. Como era de esperarse, al término de la gestión de Chika fue Ruby quien la relevó casi por votación unánime, era muy evidente para toda la escuela que ambas chicas hacían un gran equipo y que la transición de una a otra no causaría problemas, al contrario, le daba continuidad al trabajo ya realizado.

Conforme había pasado el tiempo, se hicieron más cercanas, pero las cosas aún eran confusas y no habían puesto en palabras qué tipo de relación tenían, porque había algo más que solo amistad y buenos deseos, solo que la necedad de Chika al aferrarse a su desamor había frenado todo intento, sin contar que la timidez de Ruby no ayudaba al propósito.

Chika se quedó inmóvil en el lugar en donde Riko la había dejado, el toque de la chica generó una tormenta en su interior pero no atinó a decir algo ni hizo gesto alguno, sólo dejó que una lágrima solitaria surcara su rostro, lo cual fue suficiente para que la chica menor corriera a abrazarla para ofrecerle su hombro.

Ruby la tomó entre sus brazos y a pesar de la diferencia de altura, Chika se acurrucó en el pecho de su amiga y dejó salir el sentimiento que Riko le había generado, aún dolía demasiado. Ruby la consolaba acariciando su espalda mientras la sostenía susurrando palabras de aliento.

Estuvieron así durante varios minutos hasta que la chica mayor se calmó, y aún después de eso Ruby le dio suaves besos en sus mejillas jugando con mechones de cabello que estaban en su rostro en su intento por demostrarle su amor.

El momento fue roto cuando escucharon un suave toque en la puerta entreabierta y se separaron de un brinco quedando a una distancia considerable la una de la otra.

—Buen día chicas, ¿hay algún problema? —era Día Kurosawa quien lucía un tanto molesta viendo a Chika y a Ruby siendo tan... tan cercanas.

—Buen día Dia-senpai, no hay ningún problema —fue Ruby quien contestó, pues Chika aún permanecía de espaldas a la puerta, componiendo un poco su semblante.

—¿Esta bien Takami-san? Pude notar que está algo… perturbada —Dia quería saber qué estaba pasando pues al pasar frente a la puerta del consejo estudiantil pudo ver cómo su hermana llenaba de besos el rostro de su senpai.

Dia siempre fue sobreprotectora con Ruby, le costó mucho cambiar su actitud cuando regresó de la universidad, para ella era como si todo permaneciera igual y Ruby fuera su siempre pequeña hermana que necesitaba que alguien la cuidara, pero Ruby se había vuelto más madura y fuerte en su ausencia, eventualmente dejó de depender de alguien que la protegiera y Dia aun tenía problemas para entenderlo, no quería renunciar a su papel de hermana mayor.

—Estoy bien Kurosawa-senpai —dijo Chika colocándose frente a Ruby con voz decidida— sólo ha sido un día un tanto complicado para mi.

—Ah muy bien, te ví algo afectada y quería saber si pasaba algo con Ruby, es todo —el lado sobreprotector de Dia salió a flote y Chika lo reconoció de inmediato—. ¿Me permitirías un momento a solas con Ruby, por favor Takami-san?

—Si claro Kurosawa-senpai —Chika se despidió de Ruby únicamente con un gesto indicando que la vería más tarde y salió de la sala del consejo.

Así fue como las hermanas Kurosawa estuvieron a solas en la habitación con un silencio incomodo que se posó ante ellas.

—¿De qué querías hablar onee-chan? —Ruby tuvo que recordarle a Dia que fue ella quien pidió un momento a solas cuando pasaron algunos minutos sin que dijera nada.

—¿Qué está pasando con Takami-san? —fue directo al grano—. Y no digas que nada porque yo ví lo que estaban haciendo antes de que las interrumpiera.

La orejas de Ruby se pintaron inmediatamente de un tono escarlata delatando su culpabilidad y vergüenza al haber sido descubierta.

—Na… nada onee-chan —la voz de Ruby sonaba muy apenada y apenas era audible—, no pasa nada con Chika-chan, ella sólo es mi amiga y estaba pasando un mal momento que la ayudó a sobrellevar, es todo.

—¿Chika-chan? —Dia resaltó la familiaridad con la que había pronunciado su nombre—. No me parece que eso sea todo Ruby-chan —su mirada era pesada sobre su hermana, como queriendo ver a través de ella—, pero no es este el lugar para estar hablando de éstas cosas. Espero me puedas contar en casa qué es lo que pasa con ustedes dos.

—No hay nada que contar onee-chan, pero tienes razón, éste no es el lugar para hablar de cuestiones personales —Ruby desvió la mirada señalando el reloj—, de cualquier manera el descanso está apunto de terminar y ambas tenemos que atender a una clase.

—No hemos terminado esta plática Ruby-chan —replicó Dia dando un suave toque en el hombro de su pequeña hermana—, quisiera que volvieras a confiar en mí como antes y me contaras lo que te sucede.

—Nunca he dejado de confiar en ti onee-chan, es sólo que hay cosas que me suceden que ni yo entiendo —respondió el gesto de su hermana poniendo su mano sobre la suya y dando una suave caricia—, pero gracias por preocuparte.

~•~

La semana no había sido tan productiva como Kanan esperaba. Sí, se presentaron alumnas para las pruebas, pero fuera de You, no había una que la hubiera impresionado, ya fuera por su técnica o su velocidad, todas estaban dentro del promedio. Tendría mucho trabajo para hacer que se volvieran un equipo competitivo que aspirara a algo más que las regionales.

Al llegar a la pequeña oficina destinada al entrenador del equipo de natación, que era algo parecido a una bodega con un pequeño escritorio en el centro rodeada de boyas y cubetas con químicos para la alberca, se encontró que la capitana del equipo, You la esperaba con una actitud muy entusiasta lo que elevó su estado de ánimo al instante al contagiarse de su energía.

—¡Buenas tardes You-san! Aún es temprano para el entrenamiento —llevó su mirada hacia su muñeca consultando la hora en su reloj—, ¿pasa algo?

—Nada Kanan-sensei —dijo la chica mostrándole una carpeta que se encontraba en su mano—, sólo hago mis labores como capitana. Le he traído la lista oficial de integrantes que ya ha sido autorizada por la directora.

—Gracias You-san —se acercó a ella y tomó la carpeta revolviendo el cabello de su alumna, como si de un cachorro se tratara, como señal de agradecimiento.

—De nada sensei, voy a cambiarme y la veo en un rato —respondió contenta después de recibir su premio.

La chica salió apresurada de la oficina dejando a Kanan revisando la lista. Iba a empezar formando equipos tratando de balancear las habilidades de sus miembros para ponerlas a competir entre ellas. Confiaba que un poco de competencia amistosa sacaría la mejor parte de cada una y motivaría a todas a alcanzar la meta más rápido. Al revisar la lista, un nombre resaltó sobre el de las demás.

"¿O'hara Mari? Debe ser un error, éste nombre no tendría porque estar aquí." Pensó Kanan muy segura de que si ella hubiera hecho la prueba seguramente lo recordaría, O'hara Mari no era una chica que se pudiera olvidar tan fácil.

A la hora de la práctica juntó a sus estudiantes alrededor de la alberca para iniciar el calentamiento y explicarles la forma en la que pensaba manejar el equipo. Para su sorpresa, encontró a la chica de rubios cabellos formada entre ellas y se lamentó de verla allí.

—Señorita O'hara, no recuerdo que usted fuera parte de éste equipo. ¿Qué es lo que hace aquí? —la cuestionó poniéndose a su altura para hablar con ella.

—Lo que todas, supongo —dijo Mari quien a diferencia de sus compañeras no se había tomado la molestia de cambiarse el uniforme y mucho menos de usar su traje de baño.

—¿No le informaron que para ser parte de mi —hizo énfasis en la palabra— equipo, tiene que hacer una prueba? —se cruzó de brazos esperando una respuesta.

—No es su equipo, es el equipo escolar y la directora autorizó que yo estuviera aquí, con o sin prueba —dijo en su tono soberbio.

—Eso no fue lo que pasó —interrumpió You en la discusión con la entrenadora, ganándose una mirada asesina por parte de Mari—. Te expliqué que debías hacer una prueba para la entrenadora antes de ser aceptada —Kanan se golpeó la frente al ver a la responsable de todo esto.

—¿Crees que eres mejor que tus demás compañeras O'hara-san? —Kanan regresó su atención a la chica—. Todas se han ganado su lugar para estar aquí, no eres mejor que nadie y tendrás que respetar este sitio.

—No sé por qué me habla, sólo siga con su clase y déjeme en paz —Mari había elevado el tono de voz sobrepasando por mucho el de Kanan que ya estaba perdiendo los estribos.

La paciencia de Kanan se estaba agotando y no podía darse el lujo de perder en ésta discusión puesto que su credibilidad como entrenadora se vería dañada y la confianza del equipo se mermaría y no quería eso. Recordó las palabras de Dia y trató de mantener la calma.

—No sé si todo en su vida se le ha puesto en bandeja de plata, pero si usted quiere pertenecer a éste equipo tendrá que esforzarse —comenzó su discurso mostrando la disciplina que esperaba recibir de las alumnas—. Si lo que sucede es que usted no sabe nadar, entonces dígalo de una vez para que le de un cómodo asiento en la banca del equipo y nos deje de quitar el tiempo —Kanan había cambiado la estrategia completamente y era ahora ella quien empujaba los botones de su alumna.

Notó inmediatamente que tocó una fibra sensible, pues Mari comenzó a temblar conteniendo su ira y una pequeña venita saltó en su frente. "El que se enoja pierde", repitió Kanan en su mente al recordar las palabras de su amiga.

—Si usted se cree tan buena para juzgarnos a todas entonces la reto a una carrera —Mari había perdido la compostura y lo que usualmente decía en forma despectiva ahora estaba cargado de rabia.

—No tengo por qué competir contigo, éste es mi equipo y no tengo nada que demostrar —la petición de la rubia había tomado por sorpresa a Kanan que no esperaba un reto de ese tipo.

—Entonces si no tiene nada que perder, compita conmigo —Mari empezaba a hablarle en tono de burla, por lo que ambiente se tornó denso cuando algunas chicas hicieron un sonido de ¡uuhh!

Tras cabilarlo un momento Kanan respondió, no iba a permitir que la situación se saliera de su control.

—Está bien O'hara-san, competiré contra usted, pero lo haremos con mis reglas y mis condiciones —concluyó mostrándose confiada.

Mari se sorprendió por la respuesta de Kanan, no esperaba que cediera tan... fácil. Tomó un momento para apreciar a las demás chicas que sólo volteaban la cabeza de un lado al otro siguiendo la conversación entre ellas dos. De todas ellas solo You se notaba preocupada por lo que estaba haciendo y su orgullo se vio golpeado por lo que al fin habló.

—Como quiera —aunque sonaba muy confiada, una parte de ella había entrado en nerviosismo—, de cualquier manera ganaré —dijo esto último altanera.

—Muy bien, si tanta es su confianza, ésto es lo que haremos. Nadaremos 200 metros en estilo libre. Cuando yo gane, entonces usted tendrá que hacer todo lo que tanto la capitana del equipo o yo le indiquemos, sin peleas y sin indisciplinas de su parte, ¿entendió? —sonrió de lado como con burla lo que hizo enojar más a Mari.

—Me parece bien, pero entonces —añadió la chica para darle la vuelta—, no ha dicho qué pasará si yo gano.

—Usted no ganará señorita O'hara —dijo la entrenadora tajante aún con la sonrisa en su cara.

—Sé que tengo todo en mi contra así que no tiene nada que perder entrenadora —Kanan hizo el gesto de que continuara y Mari decidió ir hasta el fondo—. Si yo gano usted renuncia al equipo.

Murmullos se alzaron en señal de protesta y You se colocó frente a la entrenadora tratando de hacer desistir a la chica de su reto pero Kanan la deslizó a un lado dejando el camino libre entre Mari y ella.

—Si es lo que quiere está bien, pero le advierto que no tiene posibilidades de ganar —a pesar de todo Kanan siguió en su actitud de superioridad para no dar lugar a dudas entre quien era mejor frente a las demás alumnas.

El orgullo de ambas mujeres había sido tocado y ahora querían demostrar que eran mejor que la otra pasará lo que pasará.

You se acercó a Kanan y le habló en voz baja preocupada por todo aquello.

—Kanan-sensei, no tiene que hacer ésto, usted es el futuro del equipo y aunque ella es compañera de todas, usted es nuestra prioridad —dijo a su manera de tratar de hacerla desistir.

—Agradezco tus palabras You-san, pero ésto es algo que tengo que hacer —le puso la mano en el hombro—. Cuando hay una piedrita en el zapato, hay que eliminarla para que no siga molestando.

Mari alcanzó a escuchar el último comentario y no pudo evitar sentir algo de dolor al escuchar tales palabras. Fue lo último que necesitó para decidir dejar todo y más en esa carrera. Iba a demostrarle a esa maestrita que ella era más que solo una alumna rebelde y estirada como la consideraban los demás.

Ambas competidoras se dirigieron a los vestidores en silencio y se prepararon no solo mentalmente para la prueba, se vistieron con sus trajes de baño y salieron de nuevo hacia la piscina.

You y las demás integrantes del equipo, prepararon la alberca para la carrera, colocando las boyas para separar los dos carriles donde iban a competir. Kanan entregó su cronómetro a You y se colocó en el área de salida y poco después, a su derecha llegó Mari.

Mari estaba muy nerviosa, no había nadado en lo que le parecían ser años, al menos no de forma activa. Mientras estuvo en el extranjero, nunca se molestó en nadar más allá de algo meramente desestresante puesto que sus "actos de rebeldía" no incluían la práctica de algún deporte, pero confiaba en su velocidad que siempre había estado por encima del promedio y su resistencia que era aún mejor que la de cualquier nadador promedio de su edad.

You se colocó estratégicamente en donde ambas la escucharan bien y sin más ceremonia, tocó el silbato de salida después de hacer el conteo regresivo. Todas se mantuvieron como espectadoras esperando el desenlace de tal reto.

Ambas mujeres saltaron al agua con gran habilidad, y durante los primeros metros no se apreció diferencia alguna entre ellas, estaban nadando muy parejo, por momentos se apreciaba que Kanan se iba a la delantera pero al llegar a la marca de los primeros 50 metros, tocaron exactamente al mismo tiempo. Los otros 100 metros fueron iguales, ninguna de las dos cedía terreno. Si una pasaba a la cabeza, la otra hacia todo lo posible para igualarla y pasarla.

Las alumnas miembros de club aplaudían en ánimos para las dos, esto no era de verse todos los días y les emocionaba el despliegue que estaban haciendo de sus habilidades.

Los últimos 50 metros fueron decisivos, Kanan no había pensado que sería una competencia tan reñida y aunque todavía le quedaba mucha energía guardada, tuvo que dar un esfuerzo extra para pasar a su alumna en los últimos 30 metros, terminando con un par de segundos de ventaja.

Mari no esperó a que su entrenadora dijera algo y en cuanto tocó la pared para dar por concluida la carrera, salió a toda velocidad por las escaleras sabiendo que había sido derrotada.

—Perdiste —habló Kanan en voz fuerte y clara para que todas la escucharan.

—Lo sé —respondió Mari.

—Ahora cumplirarás tu palabra —Kanan saboreaba la victoria llenándose la boca con ella, había pensado en un castigo para su joven alumna—. Serás la encargada de limpiar la alberca el fin de semana, así que la quiero limpia para el lunes.

—¿Limpiar la alberca? ¿Es ese su castigo ejemplar profesora? —Mari no sabía darse por vencida y estaba empeorando su castigo retando a Kanan todavía más.

—No, mi castigo es que lo hagas tú sola, cada sábado, de aquí hasta que ganemos las nacionales, sin objeción alguna —sonrió autosatisfecha.

Kanan salió del agua y se acercó a Mari tomando la toalla que estaba a su lado.

—En mi equipo no tengo lugar para princesas, si no puede con esto, la puerta está muy grande señorita O'Hara —le señaló la salida del área de la piscina—. Puede irse cuando quiera.

Mari se había sonrojado ante la cercanía de Kanan pero le sostuvo la mirada en todo momento sin inmutarse.

—No soy una princesa y se lo demostraré —dijo por último antes de retirarse.

Después de la carrera Kanan dio por terminada la clase, había sido un momento muy estresante para todas y quería aliviar la tensión. Las despidió a todas y les dejó ejercicios de movilidad para el fin de semana como práctica.

~•~

Las últimas en retirarse fueron You y Riko quienes se habían quedado levantando los carriles de la alberca.

—You-chan, he estado esperando todo el día para hablar contigo —dijo Riko aprehensiva y You trago saliva.

Desde la mañana que había hablado con Ruby se quedó intranquila puesto que You no le había contado sobre su encuentro con Mari y durante la discusión entre la rubia y Kanan-sensei, You había confirmado que estuvo con ella el día de ayer. Riko podía llegar a ser insegura y eso se reflejaba en su carácter celoso y un tanto posesivo sobre su novia.

—Perdón Riko-chan —You se rasco la cabeza—, pensé que te lo había contado —sonrió nerviosa—, de cualquier forma no fue nada relevante —llevó los ojos hacia atrás para ayudarle a recordar los detalles del encuentro—. Ayer después que nos despedimos fui a la oficina del consejo estudiantil para pedir tu hoja de ingreso al equipo, de regreso escuché a Mari-chan discutir con la directora y en un momento de la discusión, la directora le dijo que la iba a expulsar de la escuela si no se unía a un club. Pensé que esa era una razón muy tonta para ser expulsada y aprovechando que traía tu hoja de ingreso le dije a la directora que Mari se uniría al equipo. Eso fue todo lo que pasó Riko-chan —trató de abrazar a su novia pero Riko no se lo permitió, aún no estaba contenta con la explicación.

—¿Y por qué no me lo habías contado antes? —Riko aún sonaba enfadada y You no entendía la razón de su enojo.

—Porque no creí que fuera relevante. ¿Hice algo mal? —la confusión aún reinaba en la mente de You. "¿Por qué mi novia es tan complicada?", fue uno de los tantos pensamientos que pasaron en su cabeza.

—Umm… —Riko curvó la boca con disgusto—, no me gusta esa chica, You-chan, siempre está sobre ti y quiere algo más, mejor guarda tu distancia con ella —Riko sonaba decidida, más que una petición parecía una orden y su novia se rascó la cabeza.

—Pero Riko-chan, no puedo hacer eso, tenemos el trabajo de literatura por parejas y ahí sí que tengo que trabajar con ella, además que la estaremos viendo en el equipo de natación y por como veo las cosas están tensas entre ella y Kanan-sensei —estaba intentando hacerla entender su punto—. Además es muy probable que me ponga a entrenar más de cerca con ella. ¿Viste su velocidad? ¡Es impresionante! Por un momento pensé que le ganaría a la entrenadora.

Riko no sabía si enfadarse más ante las palabras de su novia por adular tanto a la rubia o simplemente dejarla ahí, claramente la conversación no estaba llegando a ningún lado y ella solo estaba quedando como la novia celosa e incomprensiva. Riko optó por la segunda opción y se dió la vuelta dejando a una confundida You quien solo la miraba incrédula.

—Riko-chan, no te enojes —le pidió—. ¿Te vas ya? —preguntó levantando la voz para que alcanzara a la chica.

—¡You-chan baka! No entiendes nada. Hablaremos otro día se detuvo un instante para girarse y decirle aquello.

You corrió tras ella y la abrazó fuertemente por la espalda. Riko forcejeó ante el gesto para liberarse pero el agarre de You se afianzó más sin dejarla ir.

—Riko-chan no te enojes, yo solo te amo a ti —la tomó por los hombros y la volteó para quedar cara a cara.

Encontró que las lágrimas bajaban por las mejillas de Riko y la chica hacía un esfuerzo descomunal para no llorar. Con un dulce beso detuvo la caída de esas lágrimas, acarició su rostro y posó un suave beso en sus labios para calmarla.

—¿Qué tengo que hacer para que me creas? —le regaló su sonrisa más tierna afianzando sus brazos alrededor de su cintura.

El llanto de Riko cesó y se rodeó a You en un fuerte abrazo hundiendo su rostro en su pecho no queriendo dejarla ir.

—No me dejes You-chan, yo también te amo— lo dijo casi en un susurro tan bajo que erizó el cabello de la chica y el corazón de You se llenó de ternura de ver a su novia así.

—¿Te parece si vamos por un helado y pasamos a tu casa un rato antes de que tenga que regresar a la mía? — propuso poniendo su cara pícara y Riko se rió golpeando suavemente su pecho.

— ¡Eres una indecente! —se comenzó a reír—. ¡Ya sé que es lo que quieres! —jugó con su cuello—. ¡Esta bien pero yo mando esta vez!

~•~