El Reino Rouge es una de las regiones más pobladas de toda la tierra de Şahmat. Se encontraba dividida en pequeños distritos con rutas comerciales que iban de uno a otro. El palacio era maravilla de la arquitectura, con sus columnas de mármol pulido y distintivos en brillantes colores escarlata, ahí habitaban el rey, la reina, los alfiles, los caballeros y las torres. Estaba cerca de las academias militares y cerca del mercado más importante de la región.
El aire siempre festivo de este reino se veía empañado por la reciente muerte del rey. Había pasado una semana desde que había acabado la gran Tetraguerra y se había firmado el armisticio entre todos los reinos. Después de la semana de luto por la muerte del rey Norovyn, era momento de escoger al nuevo rey.
Generalmente la elección del rey era más complicada que la de la reina, en lugar de un concurso por ver quién era el guerrero más fuerte del reino, se realizaba una serie de pequeños torneos en un pequeño tablero donde los aspirantes debían demostrar que tan buenos estrategas eran. Tan solo los que se habían graduado de las academias Alfil, Torre o Caballero con todos los honores y que fueran recomendados por las instituciones podían presentarse como candidatos.
En el Reino Rouge tan solo había 4 candidatos- Uno era un joven alto de cabello castaño oscuro con dos mechones de cabello que se elevaban hacia el cielo. El segundo candidato era un joven de cabello negro con la mirada perdida que lucía increíblemente aburrido. El candidato número tres era un joven de tez morena que parecía estar meditando en un rincón de la habitación y el último era un joven alto, rubio y de ojos azules. La reina Yao estaba preparando el torneo con su consejero, el alfil Francis.
-¿Ya están listos los soldados de simulación?-preguntó mientras trataba en vano de arreglarse el cabello. Estaba nervioso, pero jamás lo admitiría. Francis asintió y le ayudó a colocarse la corona en la cabeza-Antes de empezar el torneo quiero hablar con cada candidato para saber a que nos enfrentamos- El alfil asintió. Prepara una de mis habitaciones- el joven de cabello rubio hizo una reverencia y se retiró.
Mientras la reina entrevistaba a los candidatos, el alfil se acercó al caballero, que estaba cuidando la habitación de la reina, con una sonrisa traviesa y le tocó el trasero haciendo que el caballero, un joven rubio de cejas pobladas, saltara.
-¡Francis, compórtate!-gruñó el caballero mientras le abría la puerta al primer candidato para que entrara a la entrevista con la reina.
-Relájate, estás más tieso que una escoba-comentó él con una sonrisa pícara-¿has encontrado algo interesante entre los candidatos?
-No los he visto bien, pero uno de ellos tiene un ave en el hombro-dijo el joven de los ojos verdes negando con la cabeza- y otro parecía aburrido y antipático…
-Esperemos que, quien gane, al menos no ponga el reino de cabeza-comentó Francis y le tocó el trasero una vez más antes de salir corriendo para evitar que el caballero lo golpeara. Cuando la reina entrevistó a todos los candidatos, inició el torneo.
Todos los habitantes del reino se reunieron en el lugar donde se llevaría a cabo el torneo. El pequeño tablero de pruebas tenía sus 64 escaques que medían dos metros por dos metros. Las tarimas alrededor estaban a reventar. La torre del rey se paró en el centro del tablero y se hizo silencio
-Ahora dará inicio el torneo-dijo solemnemente. Era bastante alto, su cabello grisáceo brillaba bajo los rayos del sol. Su característica nariz y sus ojos violetas llamaban la atención- ¡El primer candidato es Jack de la academia de torres!-Los simpatizantes comenzaron a aplaudir mientras el joven de cabello castaño oscuro entraba al tablero con sus soldados. Jack saludó a todos los presentes con una amplia sonrisa- y su oponente, el segundo candidato es… ¡Neeraja de la academia de alfiles!- del otro lado del tablero entró un joven delgado de cabello negro que tenía las palmas de las manos juntas. Sonrió suavemente al escuchar a la afición aplaudiéndole.
-¡Que comience la batalla!-ordenó la reina y Jack fue el primero en moverse. Su impaciencia le costó caro pues sus peones fueron los primeros en caer. Neeraja era cuidadoso y calculador, lograba mover a todos sus hombres a tiempo para evitar el peligro. Jack utilizó a su reina para todos los movimientos difíciles y logró capturar a un alfil y un caballero de su contrincante sin embargo, pronto notó que estaba perdiendo por ventaja numérica.
En las gradas, la reina negaba con la cabeza. Ese chico debía practicar más su paciencia antes de buscar un puesto tan importante como era el ser rey de Rouge. Finalmente, la batalla terminó cuando Jack perdió a todos sus hombres y fue capturado por una torre. Todo el mundo estalló en aplausos.
-Jugaste muy bien-dijo Neeraja acercándose a su rival con una suave sonrisa- Debes aprender a relajarte…
-Si… creo que si… gracias-Jack estaba decaído, pero mejor haber perdido aquí y no en una verdadera batalla en la cual, seguramente, habría muerto.
-¡Muy bien, la siguiente batalla será entre el candidato número 3, Li Xiao, también de la academia del alfiles!-dijo la torre colocándose nuevamente en el centro del tablero. A su señal entró el joven de mirada perdida y aire aburrido quien tan solo movió una mano para agradecer los aplausos- contra el cuarto candidato… ¡Alfred de la academia de caballeros!- en ese momento entró el joven alto, rubio y de ojos azules quién, con una enorme sonrisa, aceptó los aplausos, agradeciendo con ambos brazos.
-Ese chico va a perder-le murmuró Arthur a Francis mirando al rubio-le pasará exactamente lo mismo que a Jack, se irán directamente al ataque y perderá todos sus soldados
-Uhm… no lo sé… -ambos observaban desde las gradas- Creo que si podrá ganarle…-el menor negó con la cabeza- ¿Quieres apostar, cejotas? Yo apuesto 50 monedas de oro a que gana el rubio… hecho, vas a perder…
-Hecho-aceptó el caballero estrechando la mano del alfil- No lo creo, ya lo verás…
-¡Qué comience la batalla!-anunció la reina. Ambos participantes se observaron mutuamente, como si estuvieran midiendo a su rival, en ese momento, Alfred fue el primero en mover a uno de sus caballeros hacia el frente.
-¿Ves? ¡Te dije que sería el primero en atacar! Lo harán puré…-se burló el cejón. Lo mismo debió pensar el joven de cabello negro porque, con un movimiento desganado, envió a una de sus torres a atacar. Tarde se dio cuenta de que era una trampa y uno de los peones de su enemigo eliminó a la torre- ¡¿Cómo hizo eso?! ¡Acaba de atacar con un peón! ¡UN PEÓN! –el público gritó de emoción
-Te dije que no te confiaras, ese chico va a ganar, ya lo verás-Francis sonreía encantado mientras Alfred dirigía su segundo ataque usando a su caballero para avanzar, siempre respaldado por los peones que se encargaban de atacar o sacrificarse por el caballero.
Li Xiao observaba como el simple caballero se abría paso en su ejército. Trató de bloquearlo con sus dos alfiles pero fue inútil, la reina los hizo retroceder por lo que decidió cambiar su estrategia, en lugar de detener al caballero, eliminaría a los alfiles que protegían al rey para acabar pronto con esa batalla.
-¡CUIDADO!-gritó Arthur al ver como uno de los caballeros se acercaba sigilosamente al rey- ¡ESTÁ CERCA DE TI!-pero en ese momento, con gran habilidad, Alfred esquivó el ataque saltando al escaque de enfrente y uno de los alfiles se sacrificó por él. El caballero enemigo fue eliminado por el segundo alfil- ¡Vaya! ¡Eso fue increíble!
-"Ese chico va a perder"-se burló el alfil imitando a su compañero cuando Alfred terminó de rematar a su enemigo con la ayuda de un peón y una torre- "Lo harán puré" blablabla, te dije que ganaría-el mejor le dio a regañadientes una bolsa con 50 monedas de oro- me encanta hacer negocios contigo…
-¡Cállate! –Gruñó el caballero viendo cómo los dos ejércitos se preparaban para la final- Están muy parejos, no sé quién vaya a ganar…-y efectivamente, los movimientos de ambos, aunque diferentes, eran muy efectivos. Alfred trataba de acorralar a Neeraja pero éste siempre se escapaba, sin embargo, el joven de cabello negro tampoco lograba acercarse al rubio, cada vez que lo intentaba, una de las torres lo bloqueaba.
La situación comenzó a volverse más intensa cuando eliminaron a todos los peones y a las reinas de ambos ejércitos y Alfred tenía a sus dos alfiles, sus dos torres y un caballero mientras Neeraja tenía a sus dos alfiles, dos caballeros y una torre. Estaban parejos.
Yao observaba muy interesado sin saber quién ganaría. Entonces Alfred decidió usar su movimiento especial, uno que él había inventado. Para eso mandó a sus dos alfiles a esquinas separadas del tablero al igual que a sus dos torres quedando solo protegido por el caballero.
-¡Ese movimiento es muy estúpido!-gritó Arthur poniéndose de pie notando como los dos alfiles se acercaban rápidamente. Entonces, justo cuando iban a capturarlo, Alfred saltó al frente esquivándolas. Pero cayó en la trampa de Neeraja quién lo atacó con sus dos caballeros. Logró esquivar a uno de los caballeros mientras el otro lo detuvo su propio caballero, sacrificándose.
-Has perdido-dijo Neeraja notando que Alfred estaba solo en el centro del tablero- En el proximo turno te eliminaré con mi torre.
-No si te elimino primero-respondió Alfred y fue en ese momento que su enemigo se dio cuenta de que al lanzar a sus dos alfiles y dos caballeros contra el otro rey había quedado solo con su torre a merced de las dos torres y los dos alfiles del rubio. Los dos alfiles se cerraron en forma de cruz, la torre eliminó a uno y Neeraja esquivó al otro pero no pudo esquivar las dos torres- ¡Jaque Mate!
-Bien jugado, chico-dijo Neeraja aceptando su derrota con una sonrisa y estrechó la mano del menor antes de retirarse.
-Muy bien-Yao sonrió y bajó al tablero junto con el ejército oficial-De ahora en adelante, yo te nombro, Alfred, ¡Rey de Rouge!-El público estalló en aplausos gritando el nombre del vencedor mientras la reina colocaba una corona de oro blanco con rubíes sobre la cabeza del rubio-¡Larga vida al Rey Alfred!
Gracias por leer
Norovyn: Mongolia
Jack: Australia
Li Xiao: Hong Kong
Neeraja: India
Gracias por sus comentarios
Chiara: Me alegra que te haya convencido Feli como rey jeje
Piero: Pobre Gil, tengo una necesidad patológica de matarlo xD Larga vida al rey Feli! Pasta para todos!
El próximo reino: Zelenyy!
Espero que les haya gustado y no olviden comentar.
