Aquel día se acercó y yo estaba sumamente nervioso rayos conocería a mis fans, mis fans conocerían a su tan querido Aisu y de seguro se desilusionaran, valor Kaito valor, demonios ¿Cómo se tomara Gakupo que lo estuve engañando todo este tiempo? que yo no era un escritor cualquiera sino uno de sus escritores favoritos.

Me lanzará por la ventana si no estuviera en el piso veinte y yo no le temiera a la muerte, o fuera un suicida pero no soy suicida solo me gusta auto flagelarme porque nada es más bonito como que te destruyas tú mismo ¡Yai! Esa mañana me desperté temprano lo cual sorprendió a Gakupo de que yo tocara la puerta de su departamento para desayunar porque seamos sinceros él cocina delicioso y lo mío bueno es intento de comida pero no he muerto por intoxicación así que no es tan mala.

Estaba comiendo los panqueques con bastante chocolate crema batida y frutos que Gakupo me había servido, me gustaba ver la sonrisa en su rostro aunque no entendía porque pero bueno a veces no entiendo muchas cosas de él, después de todo él es muy raro, pero es mi raro favorito.

-¿Qué? –pregunte relamiéndome los labios observando como nuevamente me miraba –

-Nada –Respondió –

-Hice una mueca para suspirar levantándome para lavar el plato –Gakupo. . .

-Dime –Contestó podía sentir como se levantaba abrazándome de la cintura mientras colocaba su barbilla en mi hombro –

-Pase lo que pase hoy…me prometes que no me adiaras ¿sí? –Hablé –

-¿por qué te odiaría? –me pregunto –

-Tú solo…solo promételo –murmure –

-Está bien –pronuncio –pase lo que pase hoy, prometo no odiarte –Beso mi cuello y sentí como sus manos se adentraban por mi camisa estaban frías –

-Dentro de poco tienes que ir a trabajar –murmure –

-Lo sé –Gruño dejando otro beso en mi cuello para alejarse –puedo decirte lo mucho que te deseo.

-Yo también te deseo –Volteé para besarlo y que cielos devorara mis labios de esa manera tan salvaje que solo él podía hacerlo –

Se separó diciendo algo de; si no me alejo no iré a trabajar, así que salí de su departamento se despidió con un último y largo beso para luego irse y que yo me adentrara a mi departamento, me sentía un poco más calmado, tomé un baño, me vestí me arregle lo mejor que pude y luego salí de mi departamento con destino a la librería.

Cuando llegue a la librería noté que había una larga fila sentí mi corazón latir con agitación y la emoción correr por mi cuerpo, salí del auto encontrándome con Sr. Hiyama quien me sonrió, señalo hacia la larga fila y con una sonrisa nerviosa les salude a todos.

Un chillido de emoción se escuchó y solamente reí porque me sentía feliz, me adentre a la librería junto con Sr. Hiyama.

-Te ves bien Sr. Shion –Habló Sr. Hiyama ya que llevaba un pantalón de vestir negro, un chaleco blanco una camisa manga larga azul claro, y llevaba un prendedor con conitos de helado para dar a denotar la parte de "Aisu" –

-Gracias –Respondí algo nervioso realmente lo estaba como saldrá esto –

Varias de mis lectoras pasando hablándome de las cosas que le habían hecho experimentar mis escritos y cuál era su favorito y yo la escuchaba atentamente porque era feliz de hacerlo, cuando ya era el medio día y Sr. Hiyama hablaba sobre ir a un restaurante a almorzar yo solo no dejaba de pensar; ¿Dónde estaba Gakupo? ¿Por qué no llegaba? al cabo de un rato Sr. Hiyama me llamó para que le acompañara a un restaurante caro.

No es que no estuviera acostumbrado solía venir con Gakupo, pero… Sr. Hiyama no es Gakupo y me quede en un profundo silencio luego de pedir la comida entonces Sr. Hiyama intentaba hacerme conversación pero siempre quedábamos en silencio realmente ¿Gakupo estará tan ocupado con la pastelería? no me responde ni los mensajes…lo extraño, no puedo dejar de pensar en él.

-Entonces Sr. Shion ¿qué piensa? –me pregunto pero yo no sabía de qué me estaba hablando –

-¿eh? si, si bien –Contesté pensando en ¿por qué rayos la comida se tardaba tanto? puede que extrañe a Gakupo pero ¡tengo hambre! –

-¿enserio? ¡Realmente no te arrepentirás! –tomó mi mano con una gran sonrisa ¡¿por qué rayos está tomando mi mano?! –

-eh… ¿arrepentirme de qué? –pregunte –

-¿no prestaste atención? –Negué para que él suspirara –Debí imaginarlo.

-¿de qué hablas Sr. Hiyama? –pregunte uh, estoy realmente confundido por esto, ¿por qué la comida no llega aun? ¿Por qué el helado es tan delicioso? ¡¿Por qué Gakupo no ha ido?! Quiero unas galletas… ¿de qué rayos hablo esté cuatro ojos? –

-Suspiro – Sr. Shion yo soy muy feliz por ser su editor –Yo asentí –Realmente es alguien que termina su trabajo a tiempo y nunca a faltando –Asentí –Y además es hermoso –Volví a asentir –Cuando leí su primer trabajo siempre soñé con conocerlo – ¿A dónde quiere llegar? –Y ahora me siento muy feliz, es bastante dedicado en su trabajo y aunque Sra. Sakine dijo que usted era un completo problemático me parece que es todo lo contrario –apretó mi mano ¡Esperen! ¿Por qué no ha soltado mi mano? – Cada vez que sé que tengo que ir a buscar su preciado trabajo me emociono y mi corazón late tan acelerado porque le veré nuevamente.

-¿eh? –No, no me gusta a donde está llegando esto –

-Me gustas… me gustas tanto Sr. Shion ¡No! puedo decir que estoy sumamente enamorado de usted – ¡Sabía que no iba a gustarme! –

-eh….eh –baje la mirada –uh…son muy lindas sus palabras Sr. Hiyama.

-No, no, no digas nada aun solo piénsalo un poco ¿sí? –expreso, no, no puedo pensarlo –

-Sr. Hiyama yo tengo novio, le conozco hace dos años siempre estamos juntos… él es quien ha inspirado mis nuevos proyectos –murmure –

-oh…vaya, ya entiendo –susurro –No lo sabía.

-No es que lo ocultemos en realidad, salimos mucho –Respondí –pero bueno están acostumbrados a vernos juntos ¿supongo?

-si –La comida al fin llego –Espero sean muy felices.

-ah sí, lo somos –Contesté mientras comenzaba a comer –

-Pero si no funciona yo siempre estaré allí para ti –Y me atragante con mi carne bien cocinada, demonios quiero salir corriendo de aquí ahora, pero el hambre no me lo permite ¿me quedo comiendo o salgo corriendo? –Porque estoy seguro de que siempre sentiré esto tan fuerte por ti.

-Al diablo con el hambre yo no me voy a aguantar esto –Este… puedes pagarlo yo luego te paso el dinero si, gracias adiós –me largue de allí caminando a paso acelerado y cuando llegue a la puerta me eche a correr hasta tomar un taxi –

Quería ir a la pastelería de Gakupo pero no quería que me viera aun así que termine comiendo una hamburguesa lo cual con mi vestimenta es muy raro y estaba horrible, en este momento odio Sr. Hiyama, lo odio profundamente ¡¿Sabe lo que es hacerme comer una hamburguesa con un horrible sabor solo por medidas desesperadas?! Desgraciado sin sentimientos.

Regrese a la firma de autógrafos luego de comerme un helado para quitarme el mal sabor de la hamburguesa, me senté nuevamente en la mesa no estaba Sr. Hiyama por ningún lado gracias al cielo suspire un poco desanimado en primera porque aún no veía a Gakupo en segunda porque espere tanto por una comida que apenas y pude medio probar, pero ese pedacito de carne con el que me ahogue sabía tan delicioso, uh mi estómago vuelve a rugir por hambre pero bueno ya comeré la cena deliciosa que de seguro preparara Gakupo.

Me quede firmando los autógrafos sonriéndoles e interactuando con ellas y a eso de las tres de la tarde lo vi entrar por la puerta mi corazón se aceleró, se veía un poco desarreglado como si recién saliera de la pastelería lo cual no dudo, hablo con uno de los de la tienda mostrando su pase y lentamente lo guiaron hasta a mí, tragué saliva observando su expresión que al verme cada vez se tornaba más de sorpresa.

-Aquí está…

-¡¿Dulzura?! –Exclamo – tú… tú…

-Si –Asentí levantándome sonriendo –

-¡No! –Yo solo asentí, se tapó la boca un momento – ¿por qué no me lo dijiste? –me pregunto –qué tú eras Aisu…

-Bueno en primera estaba mi contrato con la editorial –contesté –y yo no sabía cómo te lo tomarías.

-Y… ¿Cómo debería tomarme el hecho de que mi novio es mi escritor favorito? –Respondió yo solo me encogí de hombros bajando la cabeza –

-No sé realmente –Y me abrazó –

-Feliz –Susurro –Rayos debí suponérmelo, esos regalos que nadie más tenía, las cosas que solo tú sabías… no podía ser realmente porque alguien de la editorial te lo dijera o te lo diera.

-jajá…yo solo trataba de hacerte feliz –Respondí sonrojado – ¿no estás molesto?

-¿Estarlo? ¡Estoy extasiado! –Contestó sonriendo –

-¡¿Y por qué tardaste en llegar?! –Le golpee el pecho alejándolo –Yo te hacía de primero –me queje –

-Ya te lo dije –Contestó –la pastelería ha estado en su máximo punto, hay mucha demanda en pasteles, galleta, dulces, etc.… cada vez que quería venir Gumi me agarraba y me metía de nuevo a la cocina… casi no me tira al horno –Comentó –

-Tienes un poquito de harina en la mejilla –hablé mientras se la quitaba –

-Te lo dije estuve muy ocupado hoy –Respondió –me sorprende que Gumi me dejará ir.

-Tú eres su jefe y ella te trata como esclavo –él solo suspiro –

-Que te puedo decir –Se encogió de hombros –

-Que la fila debe avanzar así que mejor te doy tu autógrafo –Hablé para colocarme nuevamente en mi silla –

-¿ah? ¿Solo un autógrafo? ¿Y no puedo obtener un beso? –pregunto con una de sus sonrisas hermosas que tanto adoro y que siempre usa para chantajearme –

-No, porque no trajiste mis galletas favoritas –negué para que soltará un quejido mientras yo reía –

-¿Y si te las doy en casa? –me pregunto apoyándose en el escritorio –Y te preparo tu comida favorita.

-Te escucho –su sonrisa se hizo más grande y yo no pude evitar sonreírle de vuelta, nuestras miradas estaban fijas la una en la otra –

-Bueno pensaba en un buen vino –Se alejó lentamente –una Mus de chocolate

-Y me estás convenciendo –Reí mientras tomaba las cosas que eran para los pases diamante entregándoselas –Disfrútalos.

-y…mi

-Sr. Shion –Oh no, ¿por qué él? mire hacia donde estaba Sr. Hiyama y no me jodas Meiko también –Yo lamento lo del almuerzo.

-No se preocupe –Enarque una ceja mirando hacia Meiko – ¿y tú?

-Yo solo vine a ver como haces el ridículo –Yo rodé los ojos –

-uh… bueno dulzura ¿te veo en casa? –Expreso Gakupo el ambiente repentinamente se volvió más tenso –

-Si querido, esta noche seré yo quien necesite un buen trago de vino y una dosis de mi medicina favorita –le guiñe un ojo mientras él reía –

-Claro dulzura –Beso mis labios y se marchó tomando las cosas mientras yo suspiraba, mire a Meiko quien estaba con la boca abierta y a Sr. Hiyama quien se encontraba con la mirada baja –

Termine con la firma de autógrafos para salir de allí, camine hasta el estacionamiento sacando mi automóvil para irme al departamento, ni Sr. Hiyama ni Meiko me dirigieron la palabra y eso era algo bueno para mí, estuve conduciendo tranquilamente hasta que sentí como alguien chocaba contra mi auto ¿qué demonios? ese deportivo rojo lo reconozco es el de Meiko… ¿pero qué? nuevamente volvió a impactar contra mi auto intentado sacarlo de la vía, acelere intentado alejarlo, me choco de atrás las ruedas derraparon y lo último que podía ver era el muro de un edificio y escuchando la colisión demonios, no podré cenar con Gakupo.

Cuando abrí los ojos observe esa luz clara y molesta, uh… no recuerdo bien, estaba saliendo dirigiéndome a mi departamento para toparme con Gakupo quien me iba a dar mi buena dosis de helado mi medicina favorita hasta que… Meiko, ella golpeaba contra mi auto.

-Veo que has despertado –Hablo alguien, un doctor –que bueno, no hemos llamado a ningún familiar ya que no tiene familiares cercanos.

-¿y Gakupo? –pregunte –

-¿Es un familiar? –me pregunto –

-Es mi novio –contesté, el medico asintió –

Hizo unos chequeos para que luego se retirara me dijo que tenía un brazo lastimado, además de que había tenido una operación por sacarme vidrios incrustados en mi cuerpo, la colisión podía haberme dejado con heridas más graves, en coma o peor aún muerto, pero que no paso a peores gracias a Dios.

Lastimosamente me tenía que quedarme algunos días en el hospital para observar mi avance, suspire mirando por la ventana será muy aburrido estar aquí sin hacer absolutamente nada, mire mi brazo lastimado, esto no le gustará nada a la editorial.

¡Cierto! ¡La editorial! Llame a una de las enfermeras para que me comunicara con algunos de la editorial por suerte no era el Sr. Hiyama, era el presidente de la editorial quien se presento estuvo hablando conmigo preguntándome ¿Qué había sucedido? Yo le conté lo que había pasado él no podía creerse que Meiko fuera la causante de mi accidente.

Pero también me conto que esa misma noche se fue del país, suspire por lo que había pasado, el presidente de la editorial hablo conmigo sobre que iban a atrapar a Meiko por lo que había hecho, nada se podía quedar sin justicia y mucho menos algo que hizo sin lógica o razón alguna.

El presidente de la editorial se retiró porque además de hacer lo de Meiko tenía que atender unos asuntos importantes y hablar con la prensa que querían saber sobre mi estado de salud, ya que se había revelado que yo era Aisu, en la tarde me llegaron muchos regalos todo de mis fans esperando que mejorara mi salud.

Peluches, chocolates, arreglos florales, globos con dedicatorias, cartas, tarjetas, jamás me había sentido tan querido, estaba tan feliz por recibirlos, cuando la tarde estaba casi cayendo un gran alboroto se hizo afuera, la puerta se abrió de golpe para rebelar a Gakupo que al verme sonrió se veía mal hasta que dos hombres vestidos con uniforme de guarda espaldas lo sujetaron.

-¡Suélteme! –Exclamo Gakupo –Ustedes mastodontes sordos GRR –Gruño cuando lo golpearon, los doctores no dejaban de gritar órdenes las enfermeras de intentar calmar todo, Gakupo pataleaba y todo se movía en cámara lenta –

-¡Alto! ¡Suéltenlo! –Pedí – él es Gakupo Kamui ¡Es mi novio!

Todos se detuvieron y al fin los guarda espaldas soltaron a Gakupo, suspiro para que los doctores se disculparan los hombres se retiraran y le accedieran el paso a Gakupo, suspiro para sentarse en la silla respiraba con bastante agitación y había un moretón en su mejilla, me sonrió con su labio roto le mire preocupado.

-¿Qué paso? –pregunte –

-Yo también estoy encantado de verte querido –menciono mientras yo sonreía –Estuve desde que me enteré del accidente intentado entrar –Expreso –. . . –Tomó una gran bocanada de aire –pero esos mastodontes no me dejaban entrar, yo les hablaba de que me dejaran entrar de que era tu novio pero aun así solo pensaron que era otro fan enloquecido.

-Pero yo le avise a un doctor que tú eras mi novio –Pronuncie se encogió de hombros por ello –

-Cuando no pude esperar más logre colarme y bueno este fue el resultado –Señalando a su mejilla magullada y su labio roto –pero noquee a dos de ellos.

-¿Cuántos eran? –pregunte –

-Estoy muy bien gracias, todo valió la pena si pude volver a verte dulzura –Sonrió –Eran cuatro noquee a dos por eso me golpearon con más ganas

-Extendí mi mano hacia él para que se acercara y propinarle un beso en los labios –lo siento, no pude ir a cenar.

-No te preocupes lo que me alegra es que estés bien –respondió sonreí –Te amo dulzura.

-Yo también te amo querido –Respondí acariciando su cabello –

Las enfermeras volvieron para atender las heridas que los guardaespaldas habían causado en Gakupo, luego de eso nos quedamos un rato hablando hasta que se hizo de noche, observarlo allí sentado durmiendo con algunas curas en su rostro y unos parches fríos, me hizo pensar en ciertas cosas que no he hecho en mi vida.

Tengo ya veintisiete casi veintiocho años, me han faltado tantas cosas por hacer de las que me he cohibido durante todo este tiempo, memorizando en mi accidente estuve tan, pero tan cerca de la muerte ¡Y no he disfrutado absolutamente nada! No lo he hecho, no digo que salir a la disco y tomar es lo que deseo hacer.

No, es todo lo contrario ¡Quiero viajar! ¡Quiero conocer! ¡Explorar nuevos horizontes! Y cielos no he hecho definitivamente nada de eso, además de comer como un enloquecido, arrepentirme hacer gimnasio y luego de rebajar volverme a comer como un enloquecido en un obscuro y amargo circulo vicioso.

Entonces una pequeña idea llego a mi mente y sonreí ¡Oh vaya que sería una grandiosa idea!

Cuando al fin logre salir del hospital y me recupere de los yesos lo primero que hice fue hablar con el presidente de la editorial sobre que quería tomar unas vacaciones en los años que llevaba trabajando para la editorial no había tomado vacaciones ni una sola vez ya era hora.

Al hablarle al editor sobre mis vacaciones obviamente no se lo tomó muy bien ninguno de mis lectores estaba acostumbrado a mis hiatus, porque de hecho no había entrado en hiatus en ningún momento que yo recuerde con verdadera claridad siempre había sido responsable con mis fechas de entregas por mucho que me costara tenía una constante de así sea escribir dos páginas por día obligándome a ello aun con mi falta de ideas, tomarme un tiempo de descanso luego de llevar años de no hacerlo se le haría extraño a todos, pero como lo necesitaba.

Termine convenciendo a mi editor ¡Por un demonio me merezco un descanso! al llegar a casa sonreí pues la habitación de un hospital no en lo que más me gustaba estar, su olor a cloro, desinfectante incluyendo el hecho constante de la sensación de muerte junto con la pesadez que suele embriagarte con ello no era nada divertido, un hospital era el comienzo y el final de muchos, nunca fue uno de esos lugares en lo que me gusto pasar parte de mi vida ni cuando me enfermaba.

Un dulce aroma lleno mi olfato al abrir la puerta de mi departamento fui recibido por una sonrisa de Gakupo quien había preparado mis dulces favoritos además de la cena, le sonreí respondiendo a su; Bienvenido a casa con un; estoy de vuelta, sentí aquel ambiente cálido y hogareño que solo él me hacía percibir siendo una de las sensaciones que más me agradaba, dejé mis cosas en la habitación para ingresar al comedor donde Gakupo se encargaba de servir la cena que conformaba de arroz, un salteado de carne con vegetales además de dos vasos de limonadas, el postre de seguro uno de sus deliciosos pasteles o no podré decirlo en realidad no lo pude ver bien.

La conversación era amena hasta que guarde un momento silenció pensando en cómo le diría que estaba de vacaciones, además de que su próximo libro no saldría en la fecha de entrega al pasar largo rato en silencio no tardo en preguntar que si me pasaba algo, su mirada zafiro denotaba su preocupación le sonreí negando –Estaba pensando –Exprese –En ciertas cosas.

-¿qué clase de cosas? –me pregunto dándole un bocado a su carne –

-Tomaré vacaciones Gakupo, desde que comencé a trabajar no lo he hecho y pienso que es el momento –él asintió por ello parecía tomarlo bien –la fecha de entrega del próximo libro se ha atrasado por ello –el gesto que hizo con su ceja me denotaba para mí que no estaba del todo conforme con ello –Quisiera viajar durante mis vacaciones –Trago saliva asintiendo –Quiero que tú me acompañes.

-¡¿Ah?! –menciono –

-Siempre he querido viajar pero jamás he tenido el verdadero deseo, salir solo sin tener con quien divertirme haciendo comentarios fuera de contexto nunca ha sido uno de mis placeres –Hablé –Pasarla contigo durante este tiempo ha sido lo mejor que he hecho pero. . . luego del accidente y mi casi muerte pensé que. . .estuve tan pero tan cerca de la muerte y no he hecho nada de lo que siempre he soñado hacer, me gustaría pasar esos momentos de mi vida a tu lado y cuando muera tener al menos esos recuerdos para mí –Susurre –Toda mi vida me la he pasado encerrado en cuatro paredes no tengo mucho que llevarme a ser sinceros.

-Él abría y cerraba la boca por momentos su expresión denotaba preocupación combinada con la tristeza ambos habíamos hablado en el hospital sobre la desesperación que le había sentido cuando se había enterado sobre el accidente y aunque no fuera con mi intención que aquello pasara me sentí demasiado culpable por el hecho de preocuparlo de semejante manera, luego de un rato suspiro –Si te acompañaré –Sonreí por ello –Aunque Gumi quizás quiera matarme –Solté una ligera carcajada a lo que él luego me imitó –

Gumi no estuvo muy contenta por las vacaciones de Gakupo pero acepto, ella estaría a cargo mientras tanto siendo siempre la segunda al mando de la pastelería un constante apoyo para él, ambos preparamos las cosas para nuestro viaje el primer lugar a donde iríamos sería a Francia siempre quise visitar Francia el museo del vino, luego la torre Eiffel, tantas cosas estaba tan emocionado por ir.

Llegamos a Paris avanzada la noche, cansado fuimos al hotel que había reservado con anterioridad, tenía un toque elegante y acogedor el lugar, llegamos a la habitación que compartiríamos me sentía un poco nervioso, durante el tiempo que llevábamos jamás habíamos dormidos juntos en sí, lo hacíamos en habitaciones separadas, el cuarto tenía un toque bastante romántico sabanas de satín rojo acompañaban a las muñidas almohadas, decorados que en realidad me hacían sonrojar todo parecía listo para una noche llena de amor.

-Jajá –Reí nervioso jamás me esperaba esto, Gakupo se dejó caer en la cama ignorando toda la decoración a mi parecer lo bastante cansado creía yo, en realidad le había hecho cargar el equipaje – ¿Qué te parece todo hasta ahora? –le pregunté –

-me sorprende que sepas hablar francés en realidad –murmuro para que yo riera –me impresionan muchas cosas de ti, supongo que comenzaré a conocer nuevas facetas ¿Cuántos idiomas sabes?

-¿Además del francés? Inglés, italiano, alemán y español –Contesté me observo con gran expresión de asombro–Siempre planee visitar esos lugares así que pensé que aprender los idiomas mientras planeaba mis viajes entonces sería más sencillo –Me senté en la cama mirando a través de la ventana estaba abierta dando paso al balcón que mostraba la iluminada ciudad, sus brazos pasaron a rodear mi cintura – También aprendí latín para escribir de mejor manera la caída de la luna menguante.

-¿Enserio aprendiste latín solo para escribir bien esa historia? –Yo asentí –Quien lo diría mi novio es muy inteligente –Se incorporó un poco sin quitar los brazos de mi cintura para besar mi mejilla –

-Me ofendes querido –exprese mientras soltaba su largo cabello hizo un ruido en señal de queja pero no me importo me gustaba ver su cabello suelto, era como una especie de fetiche –Siempre he sido especialmente bueno en lo que respecta al área de literatura, artes e idiomas.

-Yo en matemáticas, física, química y deportes –expresó –pero todo lo que tenía que ver con arte, geografía e idiomas me resultaba completamente frustrante, tenía que empeñarme mucho más en esas áreas, al final solo aprendí a hablar inglés por que pase unos años en Inglaterra.

-¿Tus padres estuvieron en Inglaterra? –Asintió por ello respondiendo con un suave; cuatro años –Interesante saber que mi novio es un bruto –comenté mientras él reía, sus besos comenzaron a esparcirse por mi frente, mejillas hasta llegar a mi cuello donde lo sentí morder y chupar, su lengua caliente recorriendo, me mordí el labio intentado silenciar un quejido que quiso escapar al sentirlo morder fuerte, sus manos comenzaron a adentrarse en mi camisa, mi palpitar era más acelerado sus manos tibias se sentían tan bien sobre mi cuerpo, cerré los ojos dejando escapar una exhalación –

Nunca habíamos tenido la oportunidad siempre interrumpían ya sea en su departamento o en el mío, ya sea Gumi yéndolo a buscar o él teniéndose que ir a trabajar, me mordí el labio sabiendo que esta era la noche, en la que al fin yaceríamos como pareja, trague saliva por la anticipación observando cómo se deshacía de su camisa dejando su bien esculpido cuerpo a la vista mis manos no podían evitar acariciar desde su abdomen, pecho y espalda me susurro en el oído; ¿te gusta lo que ves? ¡¿Qué si me gustaba?! Dios santo me encantaba lo que veía y eso que aún no había visto abajo.

Poco a poco cada prenda se hizo demasiado estorbosa cayendo en algún lado de la habitación el frío que se colaba a través de la ventana no era suficiente para apaciguar el calor que sentía en esos instantes, mi voz se hacía más aguda, con el toque de sus manos que parecían maestras al recorrer mi piel, con su boca y lengua dejando marca en mí, el sonido de su voz que opinaba hacía eco en la habitación.

Esa noche no quise dormir, me aferre a las sabanas, mordí mis labios, rechine mis dientes y mi voz, no podía creer que mi voz podía llegar a ese tono, nunca había tenido relaciones sexuales con absolutamente nadie así que aquella siendo mi primera vez, fue el cielo exquisito. Todos hablaban de lo bien que se sentía mantener relaciones sexuales pero entregándome completamente al hombre al cual amo sin duda alguna, mientras siendo como llena lo más profundo de mi, con el sonido de su voz gruesa soltando aquellos gemidos bajos junto con ligeros gruñidos, acabamos cuando estábamos satisfechos, los estremecimientos por el orgasmo me recorrían era algo exhaustivo pero embriagante.

-él me sonrió sus ojos tenían un brillo, una mirada tan llena de amor que hacían a mi corazón latir más acelerado si aquello era posible –Te amo –me susurro acercándose besando mis labios, mi frente, mi cabello, me abrazo me hizo sentir querido –Te amo mucho Kaito.

-Sentí muchas emociones en ese momento, mi cuerpo temblaba tenía ganas de llorar sin saber por qué pero sonreí –También te amo demasiado Gakupo, no sabes cuánto –Me volvió a besar secando mis lágrimas, me susurro palabras bellas, poco a poco fui cediendo por el sueño –

Nunca estuvo en mis planes estar tanto tiempo siendo virgen, la razón en más fue porque yo mismo generaba un rechazo absoluto a entregarme solo por placer a alguien, jamás planee tampoco entregarle mi virginidad a alguien, nunca tuve en cuenta tener una relación, todo lo que estaba pasando estaba muy fuera de mis planes, pero me agradaban, me agradaba que Gakupo fuera llegado a mi vida, me sentía muy feliz a su lado.

Entonces esa mañana cuando desperté y las sabanas estaban frías, cuando no le vi al levantarme, me asuste, tuve mucho miedo, me levante de golpe sintiendo el dolor recorrer cada parte de mi cuerpo, desamparado, desolación, desosiego. Sentí un nudo en mi estómago y algo que se atoraba en mi garganta, llorar, podía llorar en cualquier momento, ¿Qué es esa sensación de suciedad? el calor de sus manos en mi piel queman mi cuerpo.

-Dulzura traje el desayuno –Entró por la puerta, ya vestido, arreglado, se veía hasta descansado – ¿Qué pasa? –Me pregunto mientras yo contenía un quejido, negué, me abrazó y besó mi frente – ¿pensaste que me había ido? –Quería negar pero, no podía porque eso era lo que había hecho –Tonto, jamás te dejaría además ¿Cómo podría irme si estoy en un país donde no entiendo el idioma? Estoy atrapado contigo aquí dulzura.

-¿Y cómo pediste el desayuno? –pregunte –

-Fue un suplicio a decir verdad, situaciones locas pasaron y… bueno aquí estoy con un buen desayuno para ti, pero creo que tenemos que cambiarnos de hotel –menciono aclarándose la garganta –Opino que no están contentos conmigo a decir verdad, o el hecho de que quizás…. use la cocina sin permiso –Yo reí para darle un beso en los labios –

-Estás demente, querido –mencione sonriendo –

-Lo sé dulzura –me tomó de la barbilla para besarme –Y estás hundido hasta el fondo en esta demencia.

-Así como me la hundiste anoche –Se sonrojo por ello y yo empecé a reír –

-No puedo creer que me dijeras eso –Comentó, mientras yo reía por ello –

-Tu expresión valió la pena –intente detener la risa por un ligero dolor que recorrió mi cuerpo –

-Bueno dulzura cuando te recuperes –Se acercó a mi oído –Te la hundiré más profundo que anoche –Me sonroje por ello sintiendo como mordía mi oreja dejando un soplido de aire que me hizo estremecer, él comenzó a reír –

-Le tomé de un mechón de su cabello acercando nuestros rostros lo bese mordiendo su labio inferior para sonreír –Estaré esperando ansioso a que me hundas profundo tu amor.

Esa tarde no la pasamos encerrados en la habitación más por el hecho de que no podía caminar bien que por lo que había hecho Gakupo mientras yo estaba dormido, cuando salimos los de la recepción en realidad no estaban contentos, lo vi alejarse silbando mirando hacia el techo en forma inocente, pero ellos si le dedicaron muchos improperios más parecían reacios a contar. Eso a ser sinceros me da más curiosidad por saber, nos cambiamos de hotel, visitamos aquellos lugares que a los cuales yo quería ir, realmente a ambos parecían gustarnos cosas similares.

Viajamos a todos los lugares que yo quería y porque negarlo hubo bastante sexo durante todo el viaje, decir que podía volverme adicto a la sensación que él me generaba eso era poco, suspire cuando regresamos a Japón tanto tiempo fuera me hizo sentir un poco de nostalgia por mi departamento, saque mi cámara comenzando a guardar las fotos en mi adorada y querida laptop para luego postear algunas en mis redes sociales, donde ya que algunos sabía que yo era Aisu tenía más agregados y más me gustas en las fotos, estar tan lejos y a la vez tan cerca de Gakupo era extraño me había acostumbrado a despertar con él en las mañanas, poco fue el tiempo en que dormimos en camas separadas ya que o él dormía en mi departamento o yo en el suyo.

Pasaron dos años que se hicieron tres, tres que pasaron a ser cuatro y así sucesivamente, fueron tantas cosas, tantas sorpresas, tantos cambios, yo ya no era tan encerrado en realidad, fui cambiando para lo que él dice bien, interactúe mas con mis lectores, iba a los distintos eventos acompañado de mi pareja claro está, fue extraño cuando salió en la primicia que nosotros éramos pareja me hizo reír porque lo decían como un bombazo cuando en realidad era algo que ni siquiera escondíamos de las personas, pase navidades con sus padres, socialice más aunque siendo sinceros jamás cambiare aquel dulce carácter con el cual obtuve a mi amado y querido esposo.

Yo jamás pensé en obtener el amor de hecho creía que moriría solo, pensé que jamás nadie llegaría a mi vida, que las cosas para mí no funcionaban que de hecho era un rechazo constante que no servía para nada, pero en realidad y literalmente el amor toco a mi puerta por ayuda aunque yo se la avente a la cara, se quedó allí para mí.

Lo que es para uno se quedará allí y se hará realidad así de simple, no importa cuánto tarde, o en qué momento llegue, tocará, se hará realidad.

Fin.