𝑨𝒅𝒗𝒆𝒓𝒕𝒆𝒏𝒄𝒊𝒂: 𝑅𝑒𝓁𝒶𝒸𝒾𝑜𝓃𝑒𝓈 𝓈𝑒𝓍𝓊𝒶𝓁𝑒𝓈 𝑒𝓃𝓉𝓇𝑒 𝒸𝒽𝒾𝒸𝑜𝓈.

𝐑𝐢𝐑𝐞𝐧

Otra vez...

Restregó su ojo izquierdo aún recostado en la cama, su cuerpo estaba extendido por todo el colchón y era cómodo; pero algo hacía falta.

Se enderezó hasta quedar sentado y miro toda la habitación por un largo rato a como se había acostumbrado. Cada vez que despertaba solo, no podía evitar quedarse ahí un rato más esperando algo que no conocía pero que le hacía falta.

Y aquellos sueños extraños tampoco le ayudaban mucho, pues ya no podía ver al castaño a los ojos sin que esos sueños aparecieran de golpe en su memoria. Quiso hablar con el Dr. Jeager sobre aquello pero no podía llegar un día y decirle que soñaba constantemente con que él y Eren follaban.

Simplemente no podía hacer eso.

Suspiró recordando las veces que había soñado con el castaño: varias veces simplemente eran imágenes de ellos caminando o haciendo cosas normales como ir a comprar la comida de cada mes o cocinado y eso estaba bien, de hecho pensaba que esos podían ser leves recuerdos que tenía con el castaño así que al despertar escribía aquello en una libreta y luego le preguntaba a Eren quien le confirmaba aquello.

Así que asumió eran algunos recuerdos que estaban volviendo.

Pero últimamente eran puras imágenes sexuales que realmente estaba tentado a escribir pero se limitaba hacerlo con los recuerdos normales, pues aquello no lo hacían los amigos y Eren no podía leer eso.

Aunque lo más extraño para él era el hecho de que esas imágenes se quedaban gravadas en su memoria, incluso habían varios sueños en los que estaba con el castaño hablando y de vez en cuando se besaban.

Levi Ackerman por primera vez en su vida no entendía que pasaba.

Y a pesar de todo cada vez recordaba o escribía alguna de esas escenas su corazón parecía volverse loco tan rápidamente que estuvo a punto de pensar que morirá.

En sus sueños los labios del castaño se sentían suaves y cálidos contra los suyos y la curiosidad de saber si realmente eran así lo estaba volviendo loco.

¿Cómo podía un sueño sentirse tan real?

Incluso habían ocasiones en las que estaba sentado con Eren viendo televisión o hablando de su día en la universidad y las ganas de besarle y tomarlo entre sus brazos se hacían presentes con fuerza.

— ¡Levi! —el azabache soltó una maldición por lo bajo antes de que la puerta de su habitación fuera abierta lentamente dejando ver una cabellera castaña—. Ya está el desayuno.

Aviso el oji-esmeralda mirando detenidamente al azabache que estaba sentado en medio de la cama con las sábanas sobre sus piernas y el pecho descubierto.

A Levi no le gusta dormir con camisa...ni pantalones, recordó el castaño mordiendo su labio.

—Iré en seguido—respondió el oji-plata observando curioso el gesto que hacía Eren mientras mordía su labio.

—D-de acuerdo. Te veo allá—y cerro la puerta con más fuerza de la necesaria para salir corriendo hasta la cocina con el rostro sonrojado y los recuerdos del azabache desnudo en su mente.

Ya había pasado un mes desde que vivían juntos de nuevo y algunas cosas eran raras entre ellos.

Lo que más le llamaba la atención eran los supuestos sueños que Levi tenía acerca de ellos. Siempre le hablaba de cosas triviales pero luego su grisácea mirada se quedaba clavada en el y lo seguía con la mirada si hacía algún movimiento.

El conocía bien al azabache y sabía que había algo por ahí que no le estaba contando.

Pero también había algo que nunca le permitiría decir que sabía lo que pasaba por la cabeza del otro.

Pues Levi era escritor completamente aleatorio, había escrito tanto novelas eróticas como algunas de terror sumamente sangrientas y de vez en cuando sacaba borradores románticos envueltos de misterio que hacían creer a Eren que realmente podía existir una pareja perfecta.

Y por eso habían tantas editoriales actualmente tratando de que Levi dejara Smith-Art. Ofreciéndole un salario con números que el no podría decir.

La misma Kuchel le decía que ella se limitaba a saber sus gustos y no a leer su mente; pues la mente de un escritor siempre estaba en otro lugar, uno que no muchos podían entender, que la imaginación de un escritor era sumamente extraña y extraordinaria al mismo tiempo.

— ¡Eren Jeager! —el mencionado da un brinco en su lugar y gira su cuerpo rápidamente hasta la puerta de la cocina donde Levi está recostado—. Llevo más de cinco minutos tratando de hablar contigo, ¿en qué estás pensando?

Un ligero rubor se expande por el rostro del castaño al caer en cuanta de que su mente se alejó tanto pensando en Levi que olvidó que tenía al mismo Levi junto a él.

—Cosas de la universidad—respondió lentamente camiando hasta el desayunador bajo la atenta mirada del oji-plata.

—Ocupo preguntarte algo—hablo el azabache sentándose frente al castaño quien no apartaba la mirada de sus tostadas—. ¿Sabes en qué estuve trabajando antes del accidente? Estuve viendo todos los borradores que hay en la computadora y algunos cuadernos pero todo tiene una fecha de hace casi un año.

Entonces Eren se dio cuanta de que no tenia idea sobre aquello, sabía que el azabache estaba trabajando en algo sumamente importante pues algunas veces se quedaba al menos tres días seguidos encerrado en el estudio de trabajo que tenían y compartían.

Era lo suficientemente grande para los dos y estaba dividido a la mitad para no combinar sus cosas y siempre les había funcionado, allí el azabache pasaba algunas noches en vela tratando de escribir y otras era Eren quien se quedaba estudiando o haciendo trabajos de la universidad.

Recuerda que por primera vez la pared tras el escritorio del azabache habían varias hojas pegadas con pequeños chinches que desaparecían horas después y no había rastros de ello.

Era algo grande, de eso estaba seguro pero no tenía la menor idea de que era.

—No sé—respondió y se atrevió a mirar al azabache quien frunció el ceño—. Se que era importante para ti o eso parecía pero nunca me comentaste nada de eso.

—De acuerdo.

Y no dijeron nada más, cada quien empezó a comer para poder seguir su rutina.


— ¿Entonces? —pregunta la castaña tras la pantalla mirando con curiosidad al azabache.

—No se joder—respondió—. Por eso te estoy llamando. ¿Tu no sabes?

—Claro que no enano—aseguro ella causando un chasquido de lengua en el azabache—. Sino lo sabe Eren no lo sabe nadie más.

— ¿Que tiene que ver eso, cuatro ojos de mierda? —cuestiono el azabache un poco molesto.

—Ya sabes—dijo ella solamente y el azabache le sacó el dedo—. ¡Son pareja desde hace cinco años! Nadie además de Kuchel te conoce tan bien como Erencito

Levi quedó en shock ante las palabras de Hanji quien se tapo la boca cuando se dio cuenta de sus palabras, pero ya era demasiado tarde.

El azabache tenía la mirada perdida sobre la pantalla de su computadora y sus manos apretaban fuertemente el borde de su escritorio.

¿Pareja? ¡¿Pareja por cinco jodidos años?!

—Levi...—llamo la castaña con la intención de arreglar las cosas pero el oji-plata cerro la computadora de golpe cortando la llamada.

—Tal vez no fue tan buena idea llamar a esa desquiciada—hablo el azabache para si mismo.

Para el era normal sentir orgullo cuando Eren llegaba a casa y le mostraba sus exámenes o trabajos con notas excelentes, también era normal emocionarse cuando sabia que el castaño llegaría temprano de la universidad.

Pero no era normal ese deseo que tenía por besarle desde que empezaron a convivir, tampoco las ganas de abrazarlo cuando estaba en el sofá viendo películas y menos era normal querer que fuera el quien ocupara el vacío de su cama.

Aún con la noticia en la garganta salió del estudio hasta llegar a la sala del apartamento y por instinto empezó a buscar alguna cosa que diera crédito a las palabras de la castaña.

Pero no había nada allí...

Hasta que una idea cruzo por su mente; si eran pareja desde antes del accidente probablemente el castaño quitó las cosas porque el no lo notaría y sacó cosas de la habitación en la que dormía el ahora.

Y recordó que Eren dormía en la habitación de invitados así que sin perder más tiempo se encaminó hasta allí, con la mano en el pomo de la puerta se dio cuenta de que había algo a lo que le temía.

¿A qué temía? ¿Que podía encontrar tras esa puerta?

Averigüémoslo, pensó antes de girar la perilla y abrir la puerta de par en par.

Extrañamente todo estaba ordenado y decente, así que entró buscando alguna pista y la encontró cuando noto algunas fotografías en la mesa de noche que tenía el castaño.

Eran tres fotos: en la primera que vio el tenia agarrado a Eren por la cintura y besaba su mejilla mientras el castaño sonreía a la cámara y sostenía un libro en sus manos que reconoció de inmediato, fue su primer libro publicado.

En la segunda Eren vestía una toga, tenía un gran ramo de rosas entre sus brazos y el estaba a su lado sosteniendo un título, de nuevo tenía a Eren por la cintura y logró distinguir una pequeña sonrisa en sus labios.

En la última Eren solamente estaba usando el uniforme que reconoció como el de la secundaria de Mikasa, lo que más le sorprendió es que el estaba alzando a Eren por los muslos mientras se miraban a los ojos y el mismo ramo de rosas estaba en sus manos. Y esta misma tenia una más pequeña al lado derecho en la que estaban besándose y listo.

Entonces se quedó en silencio y entendió que aquellas imágenes que lo hacían vagar por las mañanas mientras detallaba el rostro del castaño y donde se besaban cada vez que había oportunidad o hacían el amor hasta quedar exhaustos, no era su imaginación quien lo provocaba.

También eran recuerdos.

Porque no existía otra explicación para aquel beso de la fotos, ¿por qué besaría el a Eren? ¿Por una apuesta?

Ni siquiera le gustaba apostar.

Y Levi se conoce a sí mismo lo suficiente para saber que, si ellos eran pareja entonces debe existir alguna otra prueba de aquello que Eren no conozca.

¡Mis trabajos!, pensó de repente y se encaminó hasta el estudio nuevamente.

Reviso la computadora, hasta que de alguna manera termino en ajuste de cuenta y se dio cuenta de que tenía un perfil secundario en su computadora.

¿Cómo no se dio cuenta? Porque nunca apaga la computadora.

Sabia que Eren no podía usarlo porque el tenia su propia computadora y nunca se acercaba a su escritorio.

"Eren A. Jeager"

Y no entendió que hacía aquella "A" antes del apellido del castaño y menos porque estaba con contraseña.

Así que empezó a probar con todas las contraseñas o estupideces que se le ocurrieran hasta que apareció el indicio de contraseña.

031230259691

Levi bufo y golpeo el escritorio con el puño cerrado ante la pista que, obviamente le había ayudado.

¿Que diablos había guardado ahí?

Pero Levi no era un hombre tan complicado, se limitó a copiar los números que vio y ¡boom!

Ya se estaba iniciando sesión en ese otro perfil que tenía agregado.

Cuando la computadora termino de cargar la pantalla se quedó asombrado pues toda la pantalla estaba llena de carpetas que indicaban cuales capítulos estaban dentro.

Lo que más lo sorprendió fue que la mayoría de las carpetas contenían más de veinte capítulos cada una.

Y el ya había revisado los documentos de sus libros publicados y algunos borradores. Siempre guardaba todo en una carpeta pero ahora todo estaba dividido.

Coloco su mano sobre el mouse y sin pensarlo mucho dio click en una carpeta aleatoria y empezó a leer.


𝑪𝒂𝒑𝒊𝒕𝒖𝒍𝒐𝒔 𝟑𝟎-𝟒𝟔

Era normal que luego de ir a la editorial por esas aburridas pero supuestamente importantes reuniones Eren me estuviera esperando recostado en el sofá principal mirando alguna película cliché y comiendo de esas chucherías que siempre compraba a escondidas.

Porque esa era su manera de mantenerse despierto hasta tarde y llenar su estómago para luego pedirme que comiéramos juntos.

Pero el no sabe que yo amo que lo haga, me encanta poder regresar a casa y saber que el estará ahí esperando por mi. Porque siempre soy yo quien lo espera por la madrugada cuando hace sus prácticas en el hospital o lo voy a traer cuando ya es demasiado tarde para que este solo por ahí.

Aunque también estas las excepciones donde Eren termina dormido en el sofá con todas las luces encendidas y de vez en cuando alguna bolsa de papitas tirada en el suelo.

Pero ya no me preocupa porque se la razón de aquello, así que siempre como algo y hago todas mis necesidades para luego tomarlo en brazos como a un bebé para llevarlo a nuestra habitación.

¿Saben porqué hago todo antes de acostarlo?

Porque Eren siempre termina enredando sus brazos en mi cuello y sus piernas a mi cadera para no soltarme más, así que debo quedarme en la cama con el.

Algunas veces Eren despierta mientras lo cargo entonces me da la bienvenida y algunos besos que me hacen perder la noción del tiempo rápidamente, y sin darme cuenta termino haciendo el amor con el...


Justo ahí cerró la ventana y se negó a leer más de aquel capítulo.

El lo había escrito, podía reconocer fácilmente su manera de escribir en primera persona.

Pero hablaba de su vida con Eren.

Así que se puso a leer la pequeña descripción que estaba acostumbrado hacer antes del primer capítulo y solo había una palabra ahí;

Autobiografía

Eso y al parecer también el nombre del libro: "Océano verde"

Bueno, no tenia idea del porqué estaba escribiendo aquello pero no perdía nada leyendo.

Porque le habían ocultado aquel importante detalle sobre su vida, le contaron sobre su inicio como escritor anónimo y algunas experiencias que tuvo cuando Hanji aún se mantenía en Alemania antes de irse hace cuatro años. También le hablaron sobre lo acosador que era el jefe de la editorial donde trabaja y la secretaria de medio tiempo que siempre intentaba que el le hablara más allá de un saludo.

Ya había tenido altercados con ambos, pues cuando tuvo que ir a explicar su situación médica le pidió a Eren que le acompañara y quizá aquello no había sido buena idea.

Erwin quiso aprovechar su pérdida de memoria y le contó supuestas aventuras que ellos tuvieron ganándose el repertorio de groserías que conocía desde su infancia eso y que Eren casi se lanza a golpearlo de no ser por el.

Luego estaba Petra quien llegó unos momentos después de ellos y al enterarse de la situación llegó corriendo hasta el para abrazarlo pero fue detenida por un Eren que se había parado frente a él haciéndola chocar contra su espalda; aquello había sido un poco más divertido pues Petra no dejaba de gritar que no la trataban como la delicada dama que era.

Entonces Levi empezó a considerar la idea de cambiar de editorial, Eren ya le había dicho que ofertas no le faltaban.

Lo peor era que su suegro lo atendía en el hospital cuando iba a sus chequeos médicos y por las pastillas para la lesión de su pierna que ya estaba mejorando así que podía volver hacer ejercicio...tal vez debía obligar a Eren hacerlo también.

Y dejando aquellos pensamientos de lado trato de prepararse mentalmente para empezar a leer aquella autobiografía que, según el primer capítulo comenzó a escribir hace tres años. Todo lo que estaba ahí era de su vida con Eren...

Valía la pena leerlo, claro que sí.

El castaño hacia que su corazón se volviera loco y provocaba cosas en el que no conocía, porque no recordaba su vida con ese chico pero su cuerpo siempre lo buscaba por inercia y se encontraba que si mismo pensando en ese mocoso sin darse cuenta.

Varias veces veía a Eren recostado y le picaban las manos por tomar sus mejillas y recostarse con el, cuando lo notaba estresado por asuntos de su universidad siempre lo obligaba a dejar las cosas de lado e ir a verla televisión con el. Porque saber que Eren estaba mal causaba que su corazón se apretara.

Por qué Eren aún estaba en su corazón aunque su memoria no le permitía recordar aquello, la memoria de su corazón seguía intacta.

Cuando iba casi por el segundo capítulo su cabeza empezó a doler más de lo normal, pensó que era la falta de sus lentes así que se levantó para buscarlos pues los había dejando en su habitación.

Al llegar y ponerse sus lentes el dolor de cabeza había aumentado por lo que se sentó en la cama para luego recostarse.

Era la primera vez que aquello le pasaba.

Fue ahí cuando empezó a sudar y sus manos empezaron a temblar sumando a que su visión se estaba volviendo borrosa aún con sus lentes, todo dentro de su cabeza se estaba moviendo y reaccionando a algo que el realmente no conocía.


— ¡Levi! ¿Estas ahí? —no hubo respuesta así que el castaño se dio la libertad de entrar a la habitación.

— ¿Levi? —pregunto de nuevo el oji-esmeralda acercándose a la cama, lo movió un poco y casi de inmediato el azabache abrió sus ojos.

—Eren—llamo el azabache extendiendo su mano derecha hacia el rostro de menor—. Hace mucho no te veo.

Eren rió un poco: —Me fui hace poco Levi. ¿Quieres comer algo?

— ¿Saliste temprano? —pregunto ignorando olímpicamente las palabras de menor.

—Son las 22h48—respondió Eren con ternura ante un desorientado Levi que seguía acariciando su mejilla—. Te quedaste dormido y no te diste cuenta. ¿Quieres comer algo?

Levi no pensó mucho sus acciones luego de aquellas palabras por parte del menor.

—Sí, quiero comer algo—Eren asintió antes de levantarse y quitar la mano del oji-plata de su rostro pero antes de que pudiera irse el azabache le tomó por la muñeca inclinándose hasta quedar sentado—. A ti

Eren se volteó sonrojado y asombrado por las palabras de Levi, abrió la boca para replicar y buscar el chiste en aquello pero fue jalado por el azabache hasta hacerlo sentado en sus piernas.

—L-levi que h-...—y sus palabras murieron en los labios del mayor quien le tomó por la cadera hasta juntar aún más su cuerpos.

Eren está confundido hasta decir basta. Levi, su Levi lo estaba besando nuevamente y el sentía que moriría pues había pasado un largo tiempo desde aquello, sus labios temblaban y su cuerpo se calentó casi de inmediato al sentir las manos del oji-plata apretando su trasero.

Cuando tuvieron que separar sus labios por la falta del aire Eren estaba vulnerable ante el mayor, habían pasado más de tres meses desde la última vez que el azabache lo besaba y ahora de repente llegaba y hacía todo aquello.

Luego, su cuello fue atacado por los labios del mayor quien no perdía el tiempo en nada: pasó su lengua por toda la extensión desde su clavícula hasta llegar a la mandíbula del castaño y dar una pequeña mordida allí.

Sus manos viajaron dentro de la camisa verde que usaba Eren hasta dar con sus pezones y apretarlos con suavidad causando más gemidos que terminaban en su oído junto a varias mordidas en sus hombros.

—L-levi—jadeó el menor cuando ahora sus manos eran sustituidas por sus labios alrededor de sus pezones, chupando y mordiendo con ganas—. B-basta—pidió enredando sus dedos en el cabello de Levi y tirando de el para alejarlo.

Todo eso era demasiado raro y temía que si llegaban a algo más terminara por perder la poca conciencia que le quedaba y no pudiera detenerlo a tiempo.

Porque siempre era así, las caricias de Levi eran como una droga que lo ponía en un trance casi de inmediato que le nublaba la mente y lo llevaba al éxtasis.

Pero como siempre, Levi ignoro la petición del menor y en su lugar empezó a sacar la camisa de Eren con un poco de fuerza obligándolo a soltar sus cabellos para que pudiera salir.

Cuando separo su boca de los rosados e hinchados pezones del castaño quedo unido a ellos por un hijo de saliva que se rompió cuando lo tomó por la cadera y giró su cuerpo para colocar al menor contra la cama quedando frente a frente y aquella vista lo dejo embelesado; tenía sus labios rojos de tanto morderlos, su rostro estaba coloreado y las marcas en su cuello ya se notaban.

—Tan hermoso—susurro antes de lanzarse contra los labios del castaño quien aún intentaba en vano alejarse del mayor, separó sus labios para liberar un gemido causado ante un apretón sobre su erección y casi de inmediato la lengua del azabache se escabulló dentro de su boca comenzando una danza entre sus lenguas que terminó ante la falta de aire.

Eren sentía que se ahogaría, el calor lo estaba sofocando y ahora tenia un hilo de su saliva con la de oji-plata deslizándose por su mejilla.

Su pene estaba duro, su cuerpo sumamente sensible y tenía al amor de su vida sobre el deslizando su lengua desde su cuello hasta llegar a su ombligo donde empujó con su lengua causándole escalofríos.

Aquel era uno de sus puntos estratégicos.

Luego su pantalón fue desprendido de su cuerpo y varias mordidas en el hueso de su cadera le hicieron jadear el nombre el azabache.

¡Ah! —una pequeña corriente eléctrica se paseó por la columna del castaño cuando su pene fue mordido sobre la tela que quedó húmeda ante la saliva del azabache—. L-levi

Jadeó.

El oji-plata tenía un debate mental entre hacerle un oral a Eren o simplemente prepararlo y hacerlo suyo; pero Eren merecía más y aquella era su manera de hacerlo ahora.

Dio pequeños besos alrededor de su cadera y volvió a hundir su lengua en el ombligo del castaño quien arqueó un poco su espalda y llevó su mano derecha hasta el cabello del mayor invitando hacerlo de nuevo.

Siguió con ello mientras sus manos se deslizaban por las largas piernas de Eren hasta detenerse en el borde del bóxer y tirar de él con suavidad dejando toda la piel expuesta ante el.

Deslizo el bóxer café del menor por su pierna derecha lo tiró a un lado de la cama. Cuando Eren le jalo el cabello hacia el y le miro; se topó con su verdosa mirada llena de lujuria, un cuerpo bronceado y hermoso que lo atraía como imán aumentado sus ganas de poseerlo.

—Desnúdate—ordenó el castaño tirando de la camisa a cuadros que usaba el mayor con un puchero.

El estaba expuesto y Levi tenían puestos hasta sus zapatos.

Claro, Levi obedeció casi de inmediato tirando su camisa a una esquina al igual que las tenis negras que andaba seguidas de su pantalón pero sus boxers rojos los dejó donde estaban.

Una vez más admiro la desnudez de Eren, se relamió los labios antes de separar las largas piernas y hundir su cabeza en medio. Eren jadeó tan solo al sentir la respiración del mayor contra su pene que tembló de anticipación. Tomo el pene del castaño con su mano izquierda para empezar a masturbarlo lentamente sacando múltiples suspiros y jadeos en Eren quien no dejaba de morder sus labios y apretar la almohada bajo su cabeza.

La pierna izquierda del castaño se elevó sobre la cabeza de Levi hasta quedar en su cuello y obligarlo a llevar su rostro hasta su entrepierna, porque Eren estaba desesperado por ser tomando y los juegos que esta aplicando el mayor lo estaban volviendo loco.

El solamente quería sentir como el azabache se hundía en su interior como hace tiempo, sentir sus dientes sobre sus hombros y escuchar gruñidos.

—C-chupa Levi—pidió entre jadeos mientras la mano del mayor seguía deslizándose sobre su pene hasta que decidió que aquella era una buena idea y metió el pene del oji-esmeralda en su boca de improviso.

Eren se arqueó y gimió ante la sensación del cálido interior de la boca del azabache, seguido de aquello Levi pasó su lengua desde la base hasta el glande del pene de Eren como si fuera una paleta luego lo envolvió con sus labios por completo y volvió a bajar hasta la base para comenzar un sube y baja en el que aumentaba la fuerza cada vez que subía mientras su mano izquierda se entretenía en masajear los testículos del castaño.

Eren estaba abochornado, tenia una ligera capa de sudor cubriendo su cuerpo pues la luz de la habitación seguía encendida además de que la saliva acumulada en su boca ahora se estaba deslizando por sus mejillas hasta llegar a su cuello o caer en la almohada y no podía evitar prensar el cuerpo de Levi con sus piernas cada que succionaba el glande o rosaba sus dientes en torno a su pene por completo.

—Levi~—jadeo el castaño girando un poco su cuerpo—. D-dentro

A pesar de que era una sola palabra Levi entendió de inmediato y su pene palpito con anticipación ante la sola idea de estar dentro del castaño.

Estaba realmente entretenido en chupar el pene del castaño, aún así separó un poco su boca y casi de inmediato la punta empezó a rebosar de pre-semen.

Lo pensó un poco antes de llevar sus dedos hasta la boca del castaño quien enredando su lengua en ellos le dedico una mirada de lujuria que lo excitó en más. Y cuando estuvieron bien ensalivados los retiro de sus boca rápidamente para llevarlos hasta la entrada del castaño quien tembló al sentir el dedo corazón del mayor rozando aquella zona.

—Abre las piernas—ordenó el azabache con su voz ligeramente ronca causando escalofríos en el menor quién obedeció casi de inmediato y Levi aprovechó a tomar la pierna izquierda para elevarla hasta su hombro e insertar su dedo de inmediato.

Eren apretó los dientes conteniendo un gemido de dolor ante la repentina intromisión; había pasado mucho tiempo desde la última vez y lo peor de aquello era que su mente aún reconocía que el pene de Levi lo llenaría hasta decir basta y pensó que moriría cuando eso pasara...

Pero sería por placer y en manos de Levi, así que estaba bien.

—Du-duele—susurro el castaño tratando de esconder su rostro contra la almohada...

Levi se mantuvo en silencio y se dedicó a mover su dedo lentamente formando pequeños círculos hasta que escuchó un jadeo de placer por parte del oji-esmeralda, entonces aprovechó a poner otro dedo para empezar el moviendo de tijeras tratando de ensanchar la apretada entrada del menor.

El cuerpo de Eren no dejaba de temblar con las sensaciones que le causan los dedos del azabache quien ahora llevo su mano izquierda hasta el pene del menor y se inclinó sobre el para morder los rosados pezones del castaño.

—M-más. ¡Ah! L-levi—gimió el castaño enterrando su rostro contra la almohada para luego arquear su espalda al sentir tres dedos hurgando en su interior y los múltiples apretones que recibía su pene en el constante sube y baja de la mano del azabache.

Entonces el cuerpo del menor se estremeció por completo al sentir una corriente eléctrica desde su espina dorsal hasta la punta de sus dedos que le hizo arquear su espalda una vez más, sus cortas uñas se clavaron en los brazos del mayor al mismo tiempo que su orgasmo llegaba haciéndole eyacular en la mano de Levi y en su abdomen...

Levi estaba deslumbrado con la imagen que le regalaba el castaño; con sus ojos todos llorosos y perdidos en el techo de la habitación, un sonrojo que se expandía desde sus mejillas hasta su cuello lleno de chupetes, su pecho subía y bajaba con fuerza y mantenía algunas manchas de su propio semen que habían salpicado hasta ahí.

Aún con ligeros espasmos recorriendo su cuerpo seguía jadeando cada vez que los—ahora tres—dedos del azabache se movían en su interior y todo estaba bien hasta que los largos dedos dieron contra su próstata.

— ¡AH! —entonces Levi supo que había llegado al lugar correcto cuando presenció aquella hermosa reacción así que sin perder tiempo siguió estimulando aquella zona con los gemidos del castaño de fondo y cuando notó la nueva erección del oji-esmeralda retiro sus dedos de improviso ganándose un gruñido.

Eren levantó un poco la vista solo para ver a Levi hundirse en su piernas y dejar un beso en la punta de su pene que lo volvió loco.

Sin embargo, Levi estaba desesperado por hundirse en el castaño con fuerza y no salir de allí nunca más; así que en un abrir y cerrar de ojos se quitó su bóxer que estaba mojado por el pre-semen desde hace rato, así que terminó tirándole por algún lugar de la habitación.

Volvió abrir las piernas del castaño a más no poder y luego las envolvió en su cadera; sus penes se estaban rozando, aquel simple contacto lo estaba volviendo loco porque el quería y necesitaba más contacto con aquel hermoso cuerpo bajo el suyo.

Eren seguía soltando jadeos cada vez que las cálidas manos del mayor se paseaban por toda su piel, presionando sus sensibles pezones antes de inclinarse provocando el constante roce de sus penes, se acercó hasta su rostro y mordisqueo sus labios con suavidad antes de dejarle un casto beso y volver a enderezarse.

—Respira—susurro el azabache tomando su pene para masturbarse y poder extender todo el pre-semen que tenía en la punta y usarlo como lubricante.

Eren obedeció e intento relajarse, sabía que dolería pero estaba dispuesto aquello sin embargo igual se tensó al escuchar como el azabache escupía en su mano y luego sintió la punta de su pene contra su entrada y en un acto de reflejo apretó un poco.

El azabache gruñó cuando notó aquello así que llevo sus manos rápidamente a los rosados pezones para apretarlos logrando distraer al menor lo suficiente; así que empujo con suavidad su cadera logrando deslizar su glande con un poco de dificultad pues casi de inmediato las paredes anales del menor se apretaron alrededor.

Un gemido salió de sus labios ante la poca pero satisfactoria sensación de calidez que lo envolvía, las uñas del castaño estaban enterradas en su brazo izquierdo y sus largas piernas se apretaban cada vez más entorno a su cadera provocando que su pene entrara cada vez más.

E-ren basta—gruñó el azabache soltando una de sus piernas y obligándole a subirla hasta su hombro nuevamente.

No quería lastimar a Eren, no se lo perdonaría por nada del mundo y menos mientras le hacía el amor aquel hermoso ser.

Por su parte Eren pensó que realmente terminaría por desfallecer con solo una pequeña parte de aquella extensión de carne que ahora le empezaba a llenar. Aún faltaba un poco para que el pene del mayor estuviera dentro por completo y ya sentía que sería desgarrado. Además tenía una imagen increíble de Levi que solo lograba excitarlo más;

Su cabello estaba pegando a su frente por el sudor y podía ver la mordida en su hombro que hizo más temprano juntos a las marcas de sus uñas en sus brazos. Se estaba mordido el labio con insistencia tratando de controlar las ganas por entrar completamente, ya lo conocía.

Desde el accidente no se había tomado el tiempo para el mismo sin embargo ahora estaba siendo tocado por el hombre que más amaba en el mundo y su cerebro no lo dejaba pensar con claridad, la mejor opción para el era intentar relajar su cuerpo y derretirse entre los dedos de Levi.

Levi sentía que los impulsos lo controlarían así que optó por seguir moviendo sus cadera con delicadeza hasta estar completamente dentro del menor quien largo un gemido con sus nombre dejando caer algunas lágrimas acumuladas en sus ojos.

Los únicos pensamientos de Levi era lo bien que se sentía estar unido con el castaño, poder ver sus expresiones y escuchar su nombre salir de aquellos carnosos labios de una manera tan erótica no le ayudaba mucho en su concentración.

Se acercó hasta los labios del oji-esmeralda hasta poder pasar su lengua por su labio inferior hasta que decidió juntarlos en un beso lleno de pasión, enredaron sus lenguas en una batalla que ganó el azabache al morderla y succionarla cuando obligó al menor a gemir por dar una pequeña embestida.

Susurrando sus nombres entre besos ambos soltaban gemidos que los obligaba a separar sus labios de en vez en cuando.

Entonces las caderas del azabache comenzaron un vaivén que enloquecía al castaño.

Las embestidas que recibía lo dejaban sin aire por momento sumando a las manos en su cuerpo que apretaban toda la carne disponible dejando sus dedos marcados en ella.

—E-eren...

—L-levi~ ¡Ah!

Dos destacadas más y el mayor retiro su pene del interior de Eren pasando sus manos tras su dócil cuerpo para dejarse caer de espalda a la cama llevando a Eren consigo y dejarlo sobre sus caderas con su pene entre sus nalgas.

Levi no tenía que decir nada, se limitó a dejar sus manos en la cadera del menor.

A pesar de toda la situación Eren se sonrojo ante la posición tan comprometedora; tenía sus manos sobre los pectorales del azabache y podía sentir claramente aquel trozo de carne erguido y entre sus nalgas, definitivamente estaba ansioso y deseaba poder tenerlo dentro de nuevo.

En un intento por dejar los nervios se concentro en las sensaciones y el amor que sentía a través de aquel acto dejando todo lo demás de lado.

Llevo sus ojos hasta los de Levi solo para asegurarse de que realmente estaba ahí y que no estaba soñando; cuando conectaron pudo ver algo más que simple deseo en aquellos ojos que parecían encerrar una gris tormenta de sentimientos.

Decidido alzo un poco sus caderas para llevar su mano derecha tras su espalda hasta tomar el pene de Levi y alinearlo con su entrada y dejarse caer sobre el de golpe.

Levi gimió con ganas su nombre al sentir como su pene era succionado y apretando por el cálido interior de Eren, y aunque sabía que le estaba doliendo el placer le estaba nublando la vista hasta que sintió las uñas del castaño enterrarse en su pecho.

Los ojos de Eren estaban fuertemente cerrados y sus piernas se apretaba a los lados de su cadera mientras tiraba la cabeza hacia atrás.

El pene del azabache se abrió camino fácilmente contra su ano hasta dar de lleno en su próstata dándole espasmos de placer a ambos y haciendo a Eren olvidar el dolor de aquello rápidamente.

E-eren—llamó el mayor con su voz entrecortada dándole leves caricias desde la piel de sus caderas hasta deslizar sus manos por el trasero del menor y separar un poco sus nalgas.

—Espera—dijo el castaño tomando varias respiraciones antes de empezar a mover sus caderas en círculos lentamente.

No quería levantar su trasero y que el pene de Levi saliera; estaba presionando contra su próstata directamente y aquella sensación era increíble. Podía ver el rojo rostro del azabache perlado en sudor como todo su cuerpo también cuando cerraba los ojos y jadeaba su nombre cada vez que movía sus caderas.

—Uh... tan grande—jadeo Eren empezando a mover sus caderas de arriba hacia abajo dejando solo la mitad del pene del azabache dentro antes de volver a bajar con ganas, disfrutando el como era llenado.

Levi ahora tenia sus manos en las caderas del menor ayudándole en aquel sube y baja que tanto le gustaba, cada vez que Eren bajaba apretaba aún más sus paredes anales.

Cuando Eren se inclinó hacia el para besarle, fue recibido gustosamente por los del azabache con sus manos pasando hasta su trasero ayudando a que siguiera moviéndose.

—N-no aprietes tanto—pidió el oji-plata elevando sus caderas al notar que Eren bajaría.

— ¡Levi~! ¡Hah!

Aquella fue al única respuesta que recibió que fue seguida por sus jadeos y otros gemidos más del castaño cada vez que subía sus cadera y lo penetraba aún más profundo.

La próstata de Eren estaba cada vez más sensible y casi todas las embestidas eran certeras a ese lugar que llevaba al castaño al éxtasis.

Sin avisar el oji-esmeralda termino entre su abdomen y pecho con fuerza.

Podía sentir algunas gotas resbalar por su pecho y podía ver otras deslizándose por el cuerpo del castaño.

Eren se inclinó hacia el para recostar su cabeza en su hombro y morder ahí de nuevo; —S-sigue, quiero q-que termines dentro.

El azabache no se hizo se rogar pues giró sus cuerpos dejando a Eren de lado antes de pedirle que se pusiera boca abajo, el oji-esmeralda a como pudo giro su cuerpo y elevo sus caderas hacia el azabache quien no dudo en embestir contra el abusado interior del menor.

Sus piernas temblaron y pensó que caería pero fue sostenido por el azabache, Eren pensó en solo disfrutar de la exquisita sensación que le brindaba ser llenando por el mayor. Pero la mano izquierda del mayor alrededor de su cuello obligándole a levantar el resto de su cuerpo le indicó que no podría.

Su espalda chocó contra el pecho del mayor antes de recibir una estocada profunda, sus labios se abrieron al recibir una dura mordida en la unión de su cuello y hombro.

—Eres tan perfecto—susurro Levi continuando con sus embestidas y dos más de ellas fueron suficiente para que Levi terminara dentro del menor quien apretó sus labios y lloriqueo ante la sensación de ser llenado hasta las entrañas por aquel líquido espeso y caliente mientras el mayor se deleitaba con la vista del trasero de Eren goteando su semen.

Después cuando limpio un poco el cuerpo de Eren con su camisa y la tiró, extendió su mano hasta la mesa de noche para apagar las luces de la habitación y recostarse junto al castaño quien estaba casi dormido.

—Eren—llamó el azabache girando a un adormilado castaño—. Buenas noches mocoso—susurro enredando sus piernas.

El oji-esmeralda casi dormido solo atinó a pegarse al pálido pecho y abrazarlo antes de cerrar sus ojos dándose por vencido ante el cansancio.


¡Hola!

Se que deseo era leer algo bastante explícito y ¡lo intenté! Pero esto fue lo único que salió para ALF...

Además le pido disculpas por extender tanto este capítulo y su narración en cuanto al contenido R18

También le recuerdo que solo nos falta un capitulo y probablemente será aún más largo que este

—Gracias por leer