— ¿Nada más así?

—Lo hizo de la nada—respondió el castaño—. Aún esta dormido así que no hemos hablado sobre eso.

—Eren... ¿estás seguro de lo que me dices? —cuestionó el mayor al otro lado del teléfono.

Eren gruñó por las palabras de su padre.

— ¡Claro que sí! ¿Porqué mentiría con eso? —exclamó el castaño un poco enojado.

¿Cómo era posible que su padre no creyera lo que decía? Lo estaba llamando porque ocupaba una explicación pues no entendía lo que había pasado la noche anterior.

—De acuerdo hijo—la voz de su madre lo saco de sus pensamientos—. Deberás esperar a que Levi despierte y preguntarle tu. Deberás traerlo conmigo a penas puedas porque hay posibilidades de que el pueda recuperar su memoria o al menos un fragmento de ella.

Entonces la llamada finalizo dejando a un Eren nervioso. El y Levi habían tenido sexo... habían hecho el amor.

Lo primero que sus ojos vieron cuando despertó alrededor de las 8h23—según su teléfono— fue el fornido pecho del azabache, luego sintió los brazos del mayor alrededor de su cintura y sus piernas estaban enredadas.

Su corazón estaba palpitando rápidamente y sentía que moriría si no se levantaba de aquella cama.

Pensó que aquello era un sueño.

Al entrar al baño se dio cuenta de que no era así, pues tenía semen goteando de su ano, grandes chupetes y mordidas que estaban esparcidas desde su cuello hasta su clavícula y un poco mas allá.

Aún con la cabeza hecha un mar de dudas se metió a la ducha para relajarse y poder limpiar su cuerpo e intentar despejar su mente y pensar claramente.

Realmente amaba sentir sentir como la tibia agua recorría su cuerpo.

Todo estaba bien, pero al cabo de unos minutos la puerta corrediza del baño fue abierta de golpe causando que el castaño pegara un brinco seguido de un quejido.

Sus caderas aún dolían un poco.

Hay estaba Levi, completamente desnudo, lleno de pequeñas mordidas alrededor de su cuello y hombros, además lo estaba mirando de arriba a abajo.

Eren empezó a temblar levemente cuando vio al azabache lamer sus labios, pues el ya conocía aquel gesto.

—Buen día Eren—saludo el azabache entrando al baño tranquilamente, Eren se alejó unos pasos hasta dar con la pared del baño y el mayor le miro con duda—. ¿Pasa algo?

Pregunto, su voz estaba ronca por haber despertado recién y aquello hacía temblar aun más al castaño.

El baño se estaba llenando de vapor y Levi se estaba acercando más a Eren hasta poder tenerlo acorralado entre la pared y su cuerpo. Con sus brazos a cada lado de la cabeza del castaño y con su pierna derecha en posición para quedar en medio de las largas y esbeltas piernas del menor.

Le encantaba tener a Eren bajo su merced.

Termino flexionando sus brazos hasta que sus labios rozaron la marcada piel del cuello de Eren quien volvió a temblar al sentir el aliento del mayor pasear por su piel hasta terminar con sus labios recorriendo su mandíbula.

Eren pensó en empujar al mayor y salir rápido de ahí pero sus pensamientos se esfumaron cuando sus labios fueron capturados por Levi.

Soltó un leve gemido cuando la lengua del mayor se abrió paso por su cavidad hasta enredarse con la suya. Sintió las manos del mayor posarse sobre su cadera y luego sus piernas fueron ligeramente separadas por la derecha del mayor.

Cuando separaron su labios Levi gruño al darse cuenta de su nueva erección, Eren jadeó.

Entonces su cadera fue apretada nuevamente y cuando se dio cuenta el mayor lo había volteado hasta dejarlo cara contra la pared.

—E-espera Levi—pidió el menor al sentir los labios del contrario contra la piel de su espalda y sus manos bajando hasta su trasero.

No hubo respuesta mas que el sonido del agua golpeando contra el suelo.

— ¡Ah!


Sus ojos se movían por toda la habitación, sus piernas estaban temblando y tenia ambas manos en su cabeza, sus codos estaban contra sus muslos haciendo cada vez mas presión con el paso del tiempo.

Y sus nervios terminaron aumentando cuando escucho el suave "click" de la puerta al abrirse.

Escucho los pasos del mayor acercarse hacía el, también noto cuando se había sentado frente a el por lo que intento esconder su cabeza entre sus piernas.

Tenía vergüenza de verlo a la cara.

—Eren—llamo el mayor pero el castaño aún se negaba a mirarlo pero aún así planeaba reprocharle.

— ¿Porqué hiciste eso?

A pesar de que su voz salió ahogada por su posición, Levi había entendido perfectamente. El siempre podía entender a Eren sin importar la situación en la que estuvieran.

— ¡¿Me vas a decir o te vas a callar siempre?! —le grito Eren de repente revelando su rostro y dejando al descubierto las lágrimas que estaban acumuladas en sus ojos—. ¿Qué fue todo eso?

Realmente estaba más alterado de lo que le gustaría. Sus mejillas estaban rojas y sus ojos llorosos resaltaban el hermoso color esmeralda que poseía.

Pero ese no era el momento adecuado para perderse en la belleza natural que era aquel mocoso.

—Te recuerdo—dijo en seco.

Eren lo vio directamente a los ojos unos segundos antes de dejar las lágrimas caer y pasear por sus mejillas. Levi noto sus labios temblorosos y luego sintió un impacto contra su cuerpo que lo obligó a recostarse en el sofá.

Y el llanto de Eren llegó a sus oídos oprimiendo su corazón. Sintió los brazos del menor enrollarse en su cuello en un intento de pegarlo a su cuerpo para asegurarse de que era real.

Que aquel Levi con quien había hecho el amor era real y que no estaba soñando.

Los sollozos de Eren pasaron a ser aun más altos cuando el azabache hundió su rostro en el hueco de su cuello donde dejo un beso que apenas rozó su sensible piel, pero lo que desató las lágrimas del menor fueron aquellas palabras que tanto había extrañado.

"Te amo Eren"


—Lo siento—susurro el castaño contra la pálida piel de su pareja quien llevo su mano hasta los cabellos de Eren para acariciarle—; el accidente fue mi culpa...

Levi soltó una maldición en voz baja para si mismo y obligo al castaño a levantar la cabeza de su pecho y mirarlo a los ojos.

—No fue tu culpa Eren; lo sabes muy bien—contradice el oji-plata—. Yo también me equivoqué—susurro.

Los ojos de Eren se abrieron un poco más en sorpresa ante las palabras del azabache, entonces... ¿el tenía razón aquella noche?

—... ¿Qué quiere decir eso? —pregunto con una bola de dudas en la garganta.

Levi suspiró;

—Yo no debí haberte ignorado de esa manera—dijo e hizo una pausa—no conociendo lo celoso que eres—agregó un rato después—. Estuvo mal dejarte de lado en una noche especial para ambos porque tu me ayudaste siempre que me quería dar por vencido e incluso me diste millones de ideas estupendas sin saber que tu eres mi verdadera inspiración y que cada palabra que escribí pensando en ti hace suspirar a miles de personas, pero no saben que yo hablo de una persona real; que ese chico que leen en mis novelas románticas si a pisado la tierra y que el maldito destino te mando a mis brazos provocando terremotos en mi mundo, a pesar de que a veces pienso que tu puedes tener algo mejor. Tienes una manera de ser demasiado bondadosa para alguien como yo, porque eres tan sensible que me haces temer por tu pequeño corazón, otras veces me aterra llegar a romper tu esbelto y bronceado cuerpo; pero eres tan lujurioso que no puedo evitar babear cada vez que te veo con las sábanas de fondo y esa sonrisa coqueta que me enloquece.

Cuando el azabache termino de hablar se atrevió a mirar al chico sentando sobre sus piernas pues desde que empezó había fijado sus ojos en el techo del living. El rostro completo de Eren estaba sonrojado, sus ojos estaban rojos y había pequeñas lagrimas atrapadas entre las espesas pestañas que le daban un hermoso brillo a esos ojos esmeralda que lo miraban con intensidad.

—L-levi—susurro abrazándole por el cuello, derritiéndose en los brazos del oji-plata—. Tienes que dejar de hacerme llorar—se quejo—. Esta es la tercera vez que lo haces hoy.

El pálido bufo ante las palabras del menor, con una pequeña sonrisa en sus labios apretó más el abrazo y hundió su nariz en el cuello del oji-esmeralda.

—La primera no cuenta porque fue de placer—susurro contra su piel.

Eren le dio un suave golpe en la cabeza a penas termino de hablar; su rostro estaba aun más rojo que antes y su corazón latía de manera descontrolada desde que Levi le dijo que lo recordaba.

Y ahora le decía aquellas palabras de repente; "tu eres mi verdadera inspiración"

¿Quién se creía Levi para hacerle eso? Sus manos aún temblaban y su cuerpo seguía pagando las consecuencias. Tenia marcas hasta en sus muslos internos y sus caderas nunca habían dolido tanto como ese día.

Desde que Levi había entrado al baño con el no lo dejo ni respirar con normalidad; hasta lo hizo meterse a la bañera donde tuvo que montarlo.

Tal vez no se quejaba en ese momento porque realmente había disfrutado todo aquello, pero ahora su cuerpo entero estaba pasando factura por aquello y la única excusa decente de Levi fue;

"—Fue mucho tiempo sin poder tocar tu cuerpo. No me puedo resistir"

Al parecer el tampoco podía porque siempre caía ante el y se dejaba llevar por la corriente de la excitación hasta ahogarse en el placer de poder ser uno con aquel hombre que amaba.

—Hey, Eren—llamo el azabache sacando al moreno de sus pensamientos—. Te amo.

Te amo—repitió el menor separando a Levi de su cuello para poder besar sus labios suavemente.

Mordisqueo un par de veces el delgado labio inferior de su pareja hasta hacerlo sonreír, entonces unió sus labios en un beso tranquilo y sin apuro en el que ambos disfrutaron el calor del otro y el como sus labios encajaban de manera perfecta.

—Lamento haberte olvidado—susurro el mayor. Eren sonrió contra sus labios antes de dejar varios besos por todo el rostro del pálido.

— ¿Podemos dejar eso de lado? Ahora quiero disfrutar que ya estamos juntos de nuevo.

Levi frunció el ceño: —Nunca dejamos de estar juntos, solo hubieron unos cuántos problemas.

—Por favor que no te pase de nuevo—pidió el castaño con una sonrisa—. Fue un poco molesto y tedioso

— ¿Porqué?

Eren soltó una risa antes de fijar sus ojos en los gris-tormenta de Levi quien lo miraba con la ceja derecha arqueada.

—Eras un desastre—susurro y casi de inmediato el mayor replico con un "imposible" —. No me contradigas

—Dame razones para no hacerlo

Eren se acomodó un poco mejor en el regazo de su pareja abriendo un poco mas sus piernas y dejando su trasero contra los muslos de Levi; pues no quería mas asaltos por parte de este.

Una sonrisa burlona se poso en sus labios y carraspeó como si fuera a decir algo de importancia nacional, se paso las manos por el rostro y soltó un suspiro; sabía que tenía toda la atención de Levi en el.

Realmente disfrutar contarte alguna de sus experiencias.

—Pues como a las 2h de haber vuelto a vivir aquí me estabas preguntado donde estábamos porque no recordabas—contó mientras enumeraba con sus dedos—. Cuando te pedí que acompañaras al supermercado por las compras te perdiste en el pasillo tres y en lugar de buscarme le estabas preguntando a todos por la fecha y hora, aún estabas un poco desorientado.

—Eso no es nada—dijo el mayor pero Eren le indicó que se quedara callado.

—También cuando fuimos a una de tus terapias te enojaste con la enfermera ya que no la recordabas bien y porque no dejaba entrar al "chico de bonitos ojos" contigo—e hizo las comillas con sus dedos dando a entender que lo estaba citando—. Y cuando te di la contraseña de tu tarjeta de crédito me acusaste de ladrón alegando que tu jamás le dirás eso a alguien.

— ¿Qué cosas no?


Un ligero quejido salió de sus labios al momento que Eren separo sus bocas en busca de aire; —Eren

Llamo el más bajo en un gruñido.

Últimamente no podía dejar de besar los carnosos y suaves labios del mocoso que tenía por pareja; de repente se había vuelto adicto a ellos y Eren se quejaba de eso algunas veces.

"—Déjame respirar"

"—Levi, me vas a matar si sigues así"

Eran las cosas que siempre le decía el menor cuando lo obligaba a soltar sus labios. Es verdad que el podía aguantar un poco más que Eren sin la necesidad del aire, pero realmente no podía evitar el impulso que sentía por estar besando los labios del moreno.

Joder que son deliciosos, pensó Levi atrayendo el cuerpo del menor contra si para poder besarle de nuevo.

—Levi no. Nuestras madres vendrán pronto—sus manos se posaron contra la boca del mayor completamente flexionados para separar sus cuerpos lo más que pudiera.

Aquella repentina obsesión de Levi con estarlo besando todo el tiempo terminaría por matarlo. Porque no eran simples besos, prácticamente le hacía el amor en unos segundos.

—No importa—murmuró el mayor contra sus manos e intento jalar su cintura de nuevo.

— ¡Levi! —grita Kuchel entrando a la habitación de repente, el mencionado soltó una maldición en voz baja que solo Eren pudo oír.

—Deja de maldecir.

—Déjame besarte entonces—propuso el mayor.

Eren ignoro olímpicamente el comentario de su pareja y se dedicó a mirar solamente a su suegra quien tenia una expresión angustiada.

— ¡¿Cómo es posible que recuperes tu memoria y no me llames?! —le reclamó.

Tras de Kuchel entro Carla con una sonrisa un poco fingida que termino al ver a su hijo a un lado del oji-plata.

Realmente había pensado que su pobre hijo terminaría volviéndose loco teniendo al Ackerman viviendo ahí con el... pero al parecer todo estaba bien así que debía aprovechar a quejarse ella también;

— ¡Siempre somos las últimas en enterarnos de todo! —comenzó la castaña—. ¿Qué clase de hijos son ustedes?

—Mamá por favor no te alteres tanto—pidió el oji-esmeralda con voz tuene—. Papá tampoco lo sabe—agrego un rato después como si estuviera diciendo la hora.

— ¿Cómo es que su doctor no lo sabe aún?

—Son de lo peor—comentó Mikasa entrando a la habitación a paso lento—, de no ser por mamá nunca me hubiera enterado. Eres el peor hermano Levi...

Eren suspiró cansado ante las quejas de aquellas mujeres y se dejo caer en el sofá principal bajo la atenta mirada de todos, aquello era un poco incómodo para el castaño.

Aún más con la mirada de cierto azabache renegado ante la falta de "cariño" según sus propias palabras...

¿Qué tan infantil puede ser un Ackerman?, se preguntó mentalmente Eren cerrando los ojos e intentado descansar.

Cosa que fue inútil cuando Mikasa empezó hablar con su hermano.

—Michoza... has silencio que Eren quiere dormir—hablo el oji-plata.

—Cállate enano—ahora era la azabache.

Eren bufo desde su posición: — ¿Se puede saber que hacen en nuestra casa?

Kuchel miro a su hijo que seguía discutiendo con Mikasa y luego a Carla quien también estaba examinando la escena con detenimiento.

En una llamada entre Eren y Carla al castaño se le había escapado decir que Levi ya había recuperado su memoria. Si eso no hubiera pasado ninguna de ellas se hubiera enterado de la situación.

Además de que ella sabía porque Carla le había llamado a mitad de la noche completamente eufórica y ahora estaban ahí reclamando lo malos hijos que tenían.

—Mamá—llamo la azabache menor de pronto captando la atención de su progenitora—, aún podemos ir con Grisha ¿verdad? Creo que a esta hora aún trabaja.

Y ella tenía razón, como siempre.

—No podemos—hablo Levi; ocho ojos se posaron sobre el con duda.

— ¿Porqué no? —pregunto Mikasa.

Levi lo pensó antes de responder, de verdad lo había hecho; —Eren y yo tenemos cosas que hacer.

— ¡Falso! Iremos ya mismo con papá, lo llamaré en el camino—replico el castaño casi de inmediato caminando hacia la puerta dando a entender que hablaba en serio.

—Tsk


Eren bufo claramente enojado ante lo que sus ojos presenciaban. Y lo peor de aquello era que Levi no le prestaba atención en lo más mínimo. Estaba consciente de que aquel era un momento importante para el azabache pues estaban en la presentación de su tercer libro.

Erwin—maldito—Smith era el encargado como dueño de la editorial dar a conocer el ultimo libro del mayor como una de sus "mayores" creaciones. Pues desde que Levi había aceptado ser parte de su editorial los ingresos habían aumentado lo suficiente como para que se comprara una maldita isla e intentara robarse a su pareja.

Porque si; ahora mismo Eren estaba mas celoso del maldito jefe de Levi que de los productos de limpieza en descuento.

Claramente podía ver el brazo derecho del cejas ese sobre el hombro de Levi y lo peor de aquello era que el oji-plata no hacía nada para apartarlo de su lado.

¿Cómo algo tan sencillo podía ponerlo tan irritado y enojado al mismo tiempo?

Realmente no soportaba ver aquel acercamiento.

Ambos tenían muy claro que Erwin siempre había tenido un interés mas que amistoso con el azabache, el lo sabia por la manera en la que actuaba.

Lo tenía muy claro porque el actuaba de la misma manera cuando conoció a Levi e intentaba conquistarlo.

¡Y había funcionado! Y sí había funcionado siendo el un "mocoso"—palabras de Levi— entonces habían aún mas posibilidades para el rubio que era catalogado como un "hombre maduro y llamativo a la mirada"—según una revista del mes pasado que leyó con desagrado—. No era buena su posición entonces.

𝑺𝒆 𝒍𝒍𝒂𝒎𝒂 𝒎𝒆𝒎𝒐𝒓𝒊𝒂 𝒂 𝒍𝒂 𝒇𝒂𝒄𝒖𝒍𝒕𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒂𝒄𝒐𝒓𝒅𝒂𝒓𝒔𝒆 𝒅𝒆 𝒂𝒒𝒖𝒆𝒍𝒍𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒒𝒖𝒊𝒔𝒊𝒆𝒓𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒐𝒍𝒗𝒊𝒅𝒂𝒓.

— ¿Eren? —llamo el azabache con cautela— ¿Estás bien? —pregunto pero la mirada que le dio el menor le hizo saber que posiblemente esa noche tendría que dormir en la habitación de invitados.

—Vayámonos ya—demando Eren emprendiendo camino hasta la salida de aquel "lujoso" restaurante en el que habían hecho la presentación de "Normal Life"

Aquello era una mierda completa; Eren quería quedarse callado y no decir nada porque ganas de pelear no tenia en ese momento.

Pero las imágenes de Levi y el rubio le estaban taladrando la cabeza sin cesar. Sabía que no era buen momento para entrar en discusión con Levi, se suponía que era una noche tranquila y animada.

Levi parecía estar satisfecho con su último libro—pues el podía reconocer las emociones del azabache ahora— y el no tenía intenciones de arruinar aquello.

Cuando estaban en el auto Eren simplemente ya no podía contenerse; Levi le había enseñado a decirle siempre como se sentía y cinco años después de hacerlo ya no podía quedarse callado.

— ¿Cómo te sientes Levi?

—Bien supongo. ¿Estas celoso o algo? —pregunto sin rodeos.

— ¿Del capitán América? Claro que no Levi. ¿Cómo se te ocurren esas estupideces?

Levi chasqueó la lengua: —Eso ni tu te lo crees.

—Entonces deja de hacer preguntas tan idiotas—bramo el castaño.

Si había algo que Levi odiara más que la maldita suciedad era el refinado vocabulario—que aprendió de el—que usaba Eren cuando se enojaba.

Era verdad que el tenía un vocabulario aún más extenso que el de Eren; pero realmente odiaba que el menor lo usara y hasta hora no había logrado que lo dejara de lado.

Siempre que se enojaba salía a la luz la prueba de haber pasado tanto tiempo con el, y lo peor era que lo usaba contra el sin tener miedo de como podía responder.

Eren era un maldito suicida.

—Ya habíamos hablando sobre tu vocabulario Eren. Por favor deja de hablar así.

Eren le miro por el rabillo del ojo aún más molesto: —Disculparme su alteza pero no me da la puta gana.

—Joder Eren. ¡No seas un maldito mocoso! Actúa como el adulto que se supone sos.

— ¡Adivina! Los adultos también dicen groserías idiota—exclamo el oji-esmeralda con sarcasmo.

Levi se estaba enojando ahora, conducir y tener un Eren enojado—por sabrá Dios que— no era una buena combinación.

— ¡Cállate Eren! —grito el pelinegro apretando sus manos en torno al volante del carro hastiado de los reclamos de su pareja,

— ¡No me grites maldito enano! —exclamó el más alto como contraataque—. ¡¿Porque no lo admites?! Me estas engañando con esa zorra de Petra ¡o tal vez con Erwin!

— ¿De qué diablos estás hablando estúpido? —pregunto el azabache intentado ignorar las palabras de su pareja.

No era momento para cuestionar por aquel simpático "apodo"

—Mocoso—llamo el más bajo cuando noto como Eren quitaba su cinturón de seguridad y empezaba a levantarse de su asiento—. Siéntate como la gente ahora mismo mocoso de mierda—demandó pero fue ignorado.

Eren siguió en lo suyo hasta poder pasarse a los asientos traseros y acostarse en ellos: —Estúpido enano

Entonces las luces de un carro contrario cegaron a Levi, intento pisar el freno y colocar su cinturón pero fue en vano. Estiro su mano hacia Eren con la esperanza de sostener su mano y que todo saliera bien.

Mientras, el castaño soltaba un grito de terror: todo fue en cámara lenta cuando pudo divisar a Levi cerrar sus ojos y estirar su mano. Entonces entendió su actuar y antes de poder entrelazar sus dedos el carro termino por chocar contra ellos de frente.

Su cabeza chocó con el asiento del acompañante y su cuerpo golpeó contra el suelo del coche un par de veces antes volver a golpear su cabeza contra la puerta derecha y caer inconsciente.

Pero mientras todo eso pasaba solo pensaba en Levi, porque el no tenía su cinturón y el carro venía de frente.

Levi...


¿Qué paso? ¿Dónde estoy?

Su cabeza duele, no logra sentir sus piernas, al menos no del todo. Siente su garganta seca y el cuerpo entero entumecido.

Parece que tengo años dormido.

Apenas y un poco logra abrir sus ojos para toparse con una borrosa habitación blanca que irrita sus ojos.

Por poco y puede distinguir algunas cosas del lugar donde se encuentra pero nada más escucha un constante sonido que le ponía los pelos de punta.

"Pi... Pi... Pi... Pi..."

Escuchó voces y luego vio ligeras manchas moverse alrededor suyo que reconoció como personas.

Un fuerte olor a bergamota y lima inundó sus fosas nasales que pudo reconocer como la colonia que usaba su padre.

— ¿El esta bien? —esa voz también le parecía bastante conocida.

Su párpado derecho fue abierto de repente; una luz blanca e intensa dilató sus pupilas y lo terminó por cejas unos instantes. Luego fue lo mismo con el izquierdo.

—Parece estar consiente—hablo quién estaba frente a el.

𝑫𝒆𝒔𝒑𝒆𝒓𝒕𝒂𝒓 𝒅𝒆 𝒖𝒏 𝒄𝒐𝒎𝒂 𝒆𝒔 𝒑𝒐𝒔𝒊𝒃𝒍𝒆 𝒑𝒆𝒓𝒐

«𝓷𝓸 𝓬𝓸𝓶𝓸 𝓮𝓷 𝓵𝓪𝓼 𝓹𝓮𝓵𝓲𝓬𝓾𝓵𝓪𝓼»

Unos veinte minutos después se encontraba casi sentado en la camilla con sus ojos aún cerrados e irritados por la cantidad de veces que pusieron una linterna frente a sus ojos.

Se sentía mareado por completo y su cuerpo no respondía del todo bien como debía, no se sentía como el mismo.

— ¿Cómo te sientes?

—No muy bien—respondió con lentitud—. ¿Q-qué paso?

Pero no recibió respuesta de inmediato así que con un poco de esfuerzo abrió sus ojos para darse cuenta de que ya no había nadie en la silla que estaba aún lado de su camilla.

Ahora ambos hombres estaban en una esquina de la habitación hablando entre si. Intento llamarlos pero su garganta no le permitía alzar la voz lo suficiente y el doctor—a quien reconoció como su padre— se acerco para darle un vaso con agua que solo pudo tomar teniendo la ayuda del mayor.

Estaba débil.

—Te dejaré con Levi por ahora. Llamaré a tu madre hijo—y no lo dejo responder.

Le dio un beso en la frente antes de dar media vuelta y salir de la habitación a paso lento.

Sin embargo aún estaba Levi ahí con el.

—Eren, ¿te duele algo? —pregunto el azabache sentándose en la silla junto al moreno.

El menor negó suavemente sin despegar su mirada del oji-plata quien había estirado su mano hasta poder entrelazarla con la suya.

— ¿Q-qué paso? —pregunto con la angustia haciéndole un nudo en la garganta.

Levi bajo la mirada por un momento hasta sus manos y empezó a acariciar los nudillos del menor con su dedo pulgar.

— ¿Cuántas veces te dije que cambiaras el cable del cargador? Te dije también que nunca tocaras cables con las manos mojadas—hablo en voz baja apenas para que el oji-esmeralda pudiera escucharlo.

Eren tragó la saliva que tenia acumulada en su boca mientras el miedo a saber lo que realmente había pasado empezaba a teñir sus ojos.

—Tuviste un paro cardíorespirato—le dijo el azabache de repente y Eren le miro aterrado—. Que te provoco una hipoxia cerebral.

Las lágrimas empezaron a bajar por las mejillas de Eren hasta perderse en la típica y blanca bata de hospital que pasaban en las películas.

—Yo... no tengo idea que estabas haciendo pero...—el Ackerman hizo una pausa mientras se tragaba el nudo de nervios que aún vivía en su garganta— cuando llegue a casa te encontré en el cuarto de lavado. Estabas tendido en el suelo con el cargador de tu teléfono en mano. Quise creer que era una broma pero terminé llamado una ambulancia.

Eren hipo un par de veces antes de limpiarse el rostro con un pañuelo que le había pasado el pálido. Lo miro a los ojos, noto que aún tenía la vista un poco nublada del lado izquierdo, alzo su mano derecha hasta poder tocar el rostro del otro para acariciar su mejilla, a Levi se le erizó la piel por completo.

— ¿Algo más?

—Estuviste en coma inducido por tres meses.

El moreno asintió. Se recostó en la camilla con su mirada fija en el techo mientras hacía un esfuerzo en recordar lo que había sucedido ese día pero no lo lograba.

Sin embargo Eren era doctor—más o menos— y sabía que Levi aun no le había dado la razón del porque tuvo un paro cardíorespirato.

—Fue por un choque eléctrico—sentenció. Levi siempre sabía que pensaba el moreno—. Parece que la luz se había ido por un momento y luego llegaste tu con tus manos mojadas junto a ese maldito cable que ya estaba todo roto y lo conectaste sin pensar entonces había mas corriente en ese momento. ¿Recuerdas que te dije que usaras el mío incluso? Maldito mocoso... ¿porqué nunca me escuchas?

El corazón de Eren se encogió cuando noto como la voz de su pareja se empezaba a quebrar. Lo recordaba muy claro pues el azabache siempre le hacía pequeñas reclamos sobre aquello, que no era buena idea tener ese cargador y por supuesto siempre lo regañaba por su manera descuidada de andar por la vida.

" —Eren sécate las manos"

"—Eren usa mi cargador si quieres"

"—Mejor lo hago yo. Tienes las manos mojadas"

"—Debes comprar un nuevo cargador"

Siempre era lo mismo y alguna veces el le hacia berrinches porque sentía que era vivir con su madre pero un poco más estricto.

— ¿Por que no me despertaron antes?

Levi suspiró.

Aquello era difícil para él, para Eren.

Era difícil para ambos y le dolía el corazón de la preocupación. Estar ahí por tres meses, cada día y noche velando por poder ver esos hermosos ojos de Eren de nuevo había sido duro.

—Lo iban hacer un mes después del accidente—comentó—, pero tu no despertaste. Solo, no lo hiciste.

Ya había oído sobre eso. Algunas personas ingresaban por situaciones parecidas a la suya y no volvían a salir, solo no lo hacían.

Otros ingresaban peor pero avanzaban; seguían luchando.

—Eren. Deja de llorar por favor—pidió.

—T-te extrañe—susurró entonces— y de verdad lo siento mucho. L-levi perdón p-por ser un mocoso y nunca obedecer. Tienes razón s-soy un desastre.

Eren siente entonces los labios del azabache posarse sobre su mejilla y luego varios besos son repartidos por todo su rostro. Sus manos están entrelazadas y apenas puede sentir el tacto de la típica fría piel de su pareja.

—Esta bien ahora—dijo— porque siempre voy a estar aquí para ti Eren. Te amo, ¿lo recuerdas? No te vas a librar tan fácil de mi.

Sus lágrimas siguen cayendo en lo que parece ser una catarata sin fin que rompe aún más el corazón de Levi.

Porque su pareja estuvo tendido tres meses en una camilla, sin moverse.

Solo estaba ahí aparentando que dormía, viéndose hermoso incluso en esas situaciones. Sin ser consiente de lo que pasaba a su alrededor.

Pero ahí estaba ahora hecho un mar de lágrimas y no sabía como tranquilizarlo... aún.

Su pecho subía y baja con fuerza, lo escuchaba hipar, lo miraba tratando de limpiar las lágrimas que bajaban por sus mejillas hasta perderse en la bronceada piel de su cuello y la única solución que llegó a el fue juntar sus labios.

Se inclinó sobre Eren hasta poder besarle con calma, rozando sus labios con miedo y con amor. Se besaron con tranquilidad y sin apuros hasta que el aire les falto, Levi plantó un nuevo beso sobre la roja nariz del menor antes de mirar sus opacos y verdosos ojos.

—Estamos bien—repitió.

—Por favor cálmate, tu madre vendrá en un rato y deben hacerte mas exámenes—anuncia, puede notar la expresión del menor quién quiere reclamar así que se adelanta a él—. Tienen que hacerlo Eren, y tu estarás de acuerdo. Yo estaré esperándote aquí, estaré a tu lado en todo momento y luego de todo podremos irnos a casa; te dejaré comer todo el helado que quieras.

—Me sorprende que nos pudieras reconocer—agrega el azabache un rato después, rompiendo el silencio—. Grisha me contó que algunas personas no recuerdan a sus familiares—comentó.

Eren trago antes de responder: — ¿Cómo t-tu accidente?

Ackerman miro al castaño sin entender lo que decía, frunció el ceño y le miro a los ojos.

— ¿De que accidente me estas hablando?

—Y-ya sabes—habló el otro con pena.

—Tuvimos un accidente por mi culpa luego de que publicaras "Normal Life"

—No sé de que estás hablando. Tuviste sueños raros por lo que veo—expresó el mayor—. Luego me los puedes contar.

Eren lo miró atónito, ¿sueños?

¡Claro que no! Aquello era tan real como lo que estaba sucediendo en ese momento.

Abrió la boca dispuesto a replicar sin embargo la puerta de su habitación fue abierta. Sus padres entraron a paso rápido: su madre tenía los ojos vidriosos y casi de inmediato se acerco para abrazarlo con cariño.

—Hijo... ¿cómo estas?

Eren intentó sonreír: —Estoy bien mamá.

—Eren—llamo su padre—. Haremos los exámenes de tus reflejos y más.

Levi miro al castaño de reojo y una pequeña sonrisa se poso en sus labios cuando noto el puchero que hacía el menor.

Eren odiaba los hospitales.

—De acuerdo—aceptó—. Pero Levi se queda conmigo—demando haciendo reír a los tres.

—Y tu madre no te importa—dijo Carla fingiendo llorar.

— ¡Claro que sí! Pero Levi me prometió darme todo el helado que quiera cuando salga de aquí.

—Mocoso aprovechado...


— ¿Cómo te sientes?

—Ya estoy mejor. Gracias.

Dijo el castaño recibiendo su vaso de chocolate, se acomodó en sofá de tal modo que lo ocupaba casi todo y dejo un espacio entre sus piernas suficientemente grande como para que el azabache pudiera sentarse allí. Cuando lo hizo, Eren dejo un beso en su nuca.

Levi chasqueó la lengua, sentía el largo cabello de Eren rozar su nuca pero no hizo nada para quitar al otro, tomo el control del televisor y empezó a navegar entre las opciones qué Netflix le daba para ver alguna película.

— ¡Oh Levi! Vuelve un poco—dijo el castaño, el azabache obedeció—. Ahí, veamos "Un lugar tranquilo"

Levi alzó una ceja mientras leía la sinopsis, parecía interesante.

— ¿De dónde la conoces?

—Armin me la recomendó. Dijo que tiene una trama interesante o algo así—susurro el moreno acomodando su cabeza en el hombro de Levi y tomando su chocolate.

Levi no objetó nada, se limitó a tomar de su té negro y a ver la película en silencio. Sin embargo, a pesar de que Eren parecía estar concentrado en aquello; su mente aún estaba vagando.

¿Qué eran aquellas imágenes?

Había hablado con Levi sobre aquello varías veces pero siempre recibía la misma respuesta por parte de su pareja.

"—De verdad no sé de que hablas. ¿De dónde sacas que soy un escritor anónimo? Bien que te gusta verme con el uniforme mocoso... Tu sabes que no soy bueno en eso"

Entonces... ¿qué eran todas esas imágenes que andaban volando en su cabeza?

Cinco meses después de su accidente—que claramente había sido por descuido suyo—, cinco meses de los que se paso un mes entero encerrado en el hospital como parte de su recuperación.

Haciendo los ejercicios para recuperar la fuerza de su cuerpo, para intentar caminar con normalidad porque tres meses en cama había debilitado su cuerpo. También tenía los exámenes constantes en los que se aseguraban que su memoria, reflejos y otros siempre estuvieran bien, le hacían hablar con Melanie su psicóloga temporal para saber sí su mente estaba bien para estar seguros de que tuviera los pies en la tierra.

Así durante ese tiempo solo estuvo tratando de recuperar el ritmo normal de su vida, con Levi a su lado dándole ánimos cuando se sentía cansado y estaba a punto de mandar todo a la mierda.

A pesar de todo aquello, seguía soñando con las mismas escenas.

Una y otra vez.

No había hablado de aquello con Melanie; porque realmente no sabía lo que era y la verdad le dolía el corazón cuando pensaba mucho en aquello.

Siempre lo mismo, veía ese maldito y horrible accidente, a un Levi lleno de golpes, débil e incluso indefenso ante lo que no recordaba.

También estaba esa imagen en la que tenían sexo y él era el pasivo...

Eso no podía ser real...

Realmente no podía entenderlo, ¿de dónde venía todo eso? Porqué se había sentido tan real.

Pero el podía vivir con aquello: eran sueños interesantes después de todo.

— ¡Eren! —el castaño parpadeó varías veces antes de ver la nuca de su pareja y soltar un leve "Uhm"—. Te estoy hablando desde hace rato mocoso. La película ya terminó.

El castaño miro la pantalla, ahora solo estaban pasando los créditos. Miro la nuca del mayor atentamente y la imagen en la que Levi era quién lo penetraba llego a su mente por un instante.

Siguió sus impulsos: paso sus brazos alrededor de la pequeña cintura de su pareja y lo atrajo más a su cuerpo hasta dejarlo sentado sobre su pelvis entonces hundió su rostro en el cuello del mayor hasta pasar su nariz por toda la extensión del pálido cuello.

—E-eren—habló el más bajo encogiendo sus hombros e intentando librarse—, espera. Q-quiero ver Deadpool 2...

Eren gruño e ignoro lo dicho por su pareja: subió su mano derecha dentro de la amarilla camisa del otro hasta dar con su pezón izquierdo y pellizcarlo suavemente. Mientras su mano izquierda la sumergió en el pantalón de algodón.

Nunca le había alegrado tanto que Levi durmiera sin boxers.

¡Ah! E-espera mocoso—jadeó Levi cuando la gran mano de Eren apretó su falo.

Eren dio suaves mordidas en todo el cuello del mayor saboreando los gemidos que soltaba el otro, dejo de jalar el sensible pezón del pálido para posar su mano sobre la cadera la Levi envolviendo sus dedos en contorno al hueso que sobresalía entonces tiro de el restregando su erección en el redondo trasero de su pareja.

—E-eren—gruñó el azabache apretando la mandíbula y moviendo su cadera al paso que marcaba el castaño.

—Te voy cojer Levi—le susurro al oído antes de morder el lóbulo de su oreja— y lo vas a disfrutar. Lo haré hasta que muera del cansancio.

Y Levi no se negó: se dejo tocar dócilmente por su pareja.

Había pasado tanto tiempo sin sentir las grandes y cálidas manos de Eren pasear por todo su cuerpo.

Porqué realmente disfrutaba poder tener ese contacto de nuevo con Eren.

Porque sabía que terminaría enredando sus dedos en el largo cabello del otro, jadeando, gimiendo y rogando por más.

Sabía que su cuerpo quedaría temblando de placer y lleno del espeso semen de Eren... Pero de verdad le encantaba estar así a pesar de que tratara de negarse.

Porque realmente amaba a Eren y estaba aliviado de tenerlo con el; porque por tres meses había sentido que le faltaba algo a su corazón.

Ahora tenía ese fragmento con el nuevamente y lo amaba.


Entonces... ¿entendieron?

Este fanfic realmente es un Ereri; pero las escenas que han leído antes de que se mencionara el coma de Eren siempre fueron Riren decidí decirles eso.

—También les aclaro que nada fue un sueño.

Todo lo que paso en los primeros capítulos y parte de este si han sucedido en un mundo paralelo de

A Lost Fragment.

—Tengo planeado seguir el fanfic para seguir la trama. Porque lo desarrolle en mi mente y creo que así ustedes podrán entender todo.

—Además tengo planeado subir un One-shot de este fanfic para enseñarles como se conocieron los chicos; y otras cosas más.

¿Qué les parece la idea?

—Gracias por leer