Una vez en el auto, Chase y el extraño subieron a Everest al vehículo, Chase se quedó en el asiento trasero con ella y el extraño rápidamente tomó el volante, Chase hacía lo posible para que Everest resistiera, le tomó la pata y le llamaba la atención de la forma en la que pudiera hacerlo, mientras que el conductor intentaba ir rápido sin sacudir el vehículo, así que estaban muy empeñados en mantener a Everest con vida
-Everest, mírame, ¿Cómo te sientes?- Preguntó Chase, intentando mantener a Everest consciente para facilitar la tarea
-No pude...- Dijo Everest, llorosa y asustada por lo que había sucedido en el pequeño refugio que ambos habían armado con cariño y paciencia
-No quisiste, es distinto- Dijo Chase contagiándose de la tristeza de su querida Husky, sabiendo que ella estaba en contra de devolver una agresión, pero ambos notaron en que resultó
-Chase yo... te amo... ¿Tú... me amas a... mí?- Preguntó Everest con dificultad para hablar, para la suerte de ambos ya estaban llegando a la clínica, el extraño paró el vehículo y abrió la puerta trasera
-¡Vamos!- Pidió el tipo, él cargó a Everest y Chase lo siguió a donde tenían que ir
Al entrar a la clínica, la pareja canina vio a otros muchos aumentados que estaban allí, algunos con pintas sospechosas mientras que otros podrían ser luchadores en la vida, justo como ambos caninos que ahora empezaban a ver a otros en su misma realidad
-¿¡Tyler!?- Preguntó una enfermera asustada al ver la sangre en la ropa de aquel extraño que ayudó a Chase y a Everest
-¡No hay tiempo! ¡Llévala con el veterinario a que la trate!- Pidió Tyler apurando a la joven chica, que rápidamente fue con el encargado de los animales que allí estaba por terminar su turno cuando recibió la llamada de que lo necesitaban para tratar las heridas de Everest
-Estará bien- Dijo el extraño mientras calibraba su aumento de brazo completo, Chase quedó un tanto impactado por haber notado que aquél que lo ayudó era Tyler, el mismo hombre que le había dado los aumentos que le salvaron la vida, y que ahora volvía a salvar a quién Chase más amaba
-¿Tyler?- Preguntó Chase, recordando algo de lo que había sucedido en bahía aventura
-Yo mismito- Dijo Tyler suspirando de alivio por haber llegado a la clínica con Everest todavía viva
-Pensé que seguías en bahía en Bahía Aventura- Dijo Chase, preocupado por una hipótesis que le había surgido en el momento
-Lo haría, pero sabes que le quitaron el trabajo a todos los aumentados que sean policías, bomberos y eso- Explicó Tyler, Chase solo cerró los ojos, recordando aquella tarde en la que escapó de la ciudad para evitar hacerle daño a sus seres queridos, pero con eso ya notó que el peligro lo perseguiría por donde sea que fuera -Sé que es difícil, pero aquí son profesionales, tu chica estará lista en cualquier momento- Dijo Tyler, dándole dos palmaditas de ánimo a Chase mientras discretamente analizaba al pastor alemán aumentado y su avance, crecimiento y eso
-Fue mi culpa... no debí haber pedido que me protegieran- Dijo Chase, angustiado por lo que había sucedido
-Si te soy sincero fuiste un completo idiota al hacer eso, pero sé que no fue con intención de hacer daño- Dijo Tyler levantándose de donde él y Chase estaban sentados -Ven conmigo, tenemos que hablar en un lugar más privado - Dijo Tyler, ahora más serio que antes, Chase se levantó, y ambos caminaron por los pasillos de aquella clínica, al pasar por allí, Chase notó que las heridas de los pacientes ya no eran cosas comunes, muchos estaban allí por cortes, lesiones o incluso heridas de bala, y Chase no se tomó muy bien lo que veía pero Tyler solo caminaba, ignorando a los heridos
-Entra- Dijo Tyler abriendo una puerta que dirigía a una sala con muchas cajas como la que contuvo los aumentos de Chase en su día, el pastor alemán se hacía ya sus ideas, pero aquello que era impensable para el pastor alemán se volvía cada vez más cercano y probable
Había que aumentar a Everest
O al menos eso parecía, Tyler buscaba entre unas cajas una que él guardaba desde hace mucho y había ocultado entre todo eso que había en la sala
-Tyler..- Dijo Chase intentando entender que estaba sucediendo
-Lo sé, tampoco quiero hacerle esto- Dijo Tyler notándose un tanto afligido por lo que tendría que hacer -Pero la dejaron muy grave, puede que a lo mejor no haya que hacerlo pero... quiero que estés preparado en caso de que haya que darle la noticia- Dijo Tyler, quitándole el polvo a la caja de color morado gastado que había guardado -Esta caja... es la única que logré sacar luego de perder mi empleo, teníamos una para miembro de tu equipo, en si era una oportunidad de negocio y ya, pero tuve que estudiarlos a todos y cada uno de tus amigos, creo que él me costó más fue el bombero, no paraba de chocarse con todo, ¿No?- Dijo Tyler explicando porque Chase había recibido los aumentos en primer lugar
-Entonces...- Dijo Chase empezando a sacar conclusiones -¿Nos estabas espiando?- Preguntó Chase un tanto sorprendido y preocupado
-Créeme, se cosas de ti que todavía tú no sabes, y los mismo para tus compañeros, ¿Sabías que el mestizo tiene tendencia por los machos?- Preguntó Tyler un poco risueño, Chase no pudo evitar recordar aquél momento en que despertó a sus compañeros en el hospital y vio a Rocky y a Zuma juntos
-Ahora que lo dices...- Dijo Chase ya notando lo que le gustaba a Rocky, pero tampoco se iba a parar a hablar de los gustos de sus compañeros -Pero... ¿Y si Everest no es completamente compatible?- Preguntó Chase preocupado por la posibilidad de que Everest rechazara los aumentos
-¿Que es de la vida sin un poco de riesgo?- Preguntó Tyler, Chase tragó saliva y el hombre se rió levemente -Es chiste, no los va a rechazar, estos están diseñados para ella, compatibles con el tipo de sangre, la estructura y eso, además solo hay que hacer poco, pero el cambio será notorio, aunque supongo que ya sabes eso- Dijo Tyler intentando calmar a Chase, que se notaba afligido por lo sucedido
-¿Pero qué pasa si ella no lo soporta?- Preguntó Chase asustado, recordando que él no terminaba de aceptarse, que posiblemente Everest sufriría un impacto enorme en su comportamiento y su forma de ser, que era parte de lo que Chase amaba de ella
-Escucha, se que estás preocupado, pero si tú lo toleraste, debes confiar en que ella lo hará, debes estar junto a ella todo lo que puedas, justo cómo ella lo hizo contigo- Dijo Tyler, Chase recordó que Everest fue uno de sus principales motivos para superarse y salir adelante con su nuevo ser, ella había estado junto a él, y el fuerte temperamento de la Husky les permitió a ambos seguir unidos incluso con todo lo que ambos tuvieron que pasar
-Lo haré... es lo menos que puedo hacer- Dijo Chase un tanto triste pero con la determinación de ayudar a su amada a superarse y aceptarse
-Bien... llevaré la caja por si la necesitan, luego quiero hablar contigo de otra cosa- Dijo Tyler saliendo de la sala, Chase salió también y notó muchísimas miradas que pesaban sobre él, Chase comenzó a usar su escáner oculto en la retina para intentar ver las intenciones de los que lo miraban
-Es él- Decían algunos que miraban con cierta admiración a aquel primer animal aumentado que sin saberlo había sido noticia global en su momento
-Es el cachorro robótico- Decían unas señoras que estaban sentadas en grupo, en eso Chase siguió viendo la admiración que le tenían en aquel lugar
-¿Eres tú?- Preguntó una voz, muy cerca de Chase, y que sonaba muy infantil, el pastor aumentado volteó y vio a un emocionado y pequeño perrito que a simple vista parecía un lobo, pero no lo era, ni tampoco un Husky, el escáner tampoco hallaba una raza específica en su extensa base de datos así que se trataba posiblemente de un mestizo, lo que más llamó la atención de Chase fue que aquel cachorro estaba aumentado completamente de una de sus patas delanteras, el cachorrito miraba con expectativa a Chase, esperando un respuesta, pero Chase no sabía que responder
-¿Cómo te llamas pequeñín?- Preguntó Chase amistosamente mirando al cachorrito, que parecía morirse de la emoción por al fin haber conocido a aquel ídolo que era toda una figura para cualquier aumentado que buscara una esperanza o un ejemplo de superación
-S-soy Cody- Dijo el pequeño cachorro tímidamente presentándose frente a aquél ídolo, Chase le acarició la cabeza, sabía que no podía quedarse mucho tiempo con el cachorro, tenía que ir a ver a Everest, pero tampoco quería ser tan frío con el tímido cachorrito así que usó una salida rápida para poder ir a lo que quería ir
-Un gusto conocerte, Cody- Dijo Chase dándole otra caricia -Oye, ¿No crees que tus papás estarán buscándote?- Preguntó Chase intentando que el cachorrito no lo siguiera, pero una mueca de tristeza del cachorrito hizo que Chase viera parte de la situación del cachorrito
-Mis papás ya no están conmigo...- Dijo Cody muy triste por tener que hablar de eso, Chase se sintió muy identificado con eso y abrazó al cachorro, que ahora no entendía que sucedía, pero se sentía bien que alguien demostrara cariño cuando se necesitaba
-¡Chase!- Llamó Tyler a lo lejos, sonando aliviado pero a la vez preocupado mientras se acercaba al pastor alemán
-¿Pasó algo?- Preguntó Chase reconociendo la cara de Tyler, que los miró a ambos un tanto preocupado, teniendo que dar una noticia que podría ser un tanto chocante
