Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.
Summary: Cuando encuentras a tu alma gemela es completamente inesperado y si no eres lo suficientemente maduro en ese momento es algo arriesgado,¿ qué harías para recuperar a tu otra mitad luego de arruinar hasta la última oportunidad?.
Tomo otra cerveza mientras reía por el mal chiste de Seth. Era sábado por la noche lo que significaba que hoy se relajaría y pasaría un buen rato con sus amigos. El bar ya acostumbrado a recibirlos todos los sábados estaba lleno, cosa que los tomo por sorpresa ya que la gente de Forks no era muy asidua a beber, pero parecía que todos se hubieran reunido por algún motivo ese día en el bar.
-¡Hey Cindy trae unos nachos aquí que nos morimos de hambre! –grito Jared a la mesera que coqueteaba descaradamente con James en esos momentos.
-¡Hombre no la molestes! ¡Que no ves que James está a punto de tener suerte por primera vez! –se burló Seth.
James le saco el dedo del medio mientras pasaba su otra mano por la cintura a Cindy. Que se rio coquetamente por su osadía y le susurro algo al oído a lo que James rápidamente acepto llevándosela lejos de la vista de ellos. Los silbidos de parte de sus amigos no tardaron nada en empezar. Las risas y bromas sobre él siguieron unos minutos más.
El alcohol estaba como ingrediente principal y todos parecían adorarlo en esos momentos. Eran la mesa más ruidosa del bar pero esto no parecía importarle al dueño que ya acostumbrado solamente los saludaba a lo lejos. Todo era normal como cualquier sábado por la noche hasta que la puerta de entrada del bar sonó con su acostumbrada campanilla y por ella entraron tres mujeres que alterarían las cosas esa noche.
Leah Clearwater, hermana de Seth, lideraba al trio llevándolas hacia una esquina desocupada. Una mesera se acercó a ellas tomo el pedido y apareció tiempo después con una jarra de cerveza.
Edward y su grupo se habían quedado callados al verlas entrar. Nadie se atrevió a pronunciar una palabra al ver a las tres sentarse a un par de mesas de distancia. La incomodidad era notoria de parte de ellas también pero parecían fingir mejor ya que ninguno de los hombres lo noto. El silencio no duro mucho ya que la música del bar se elevó y las pocas parejas que estaban bailando se multiplicaron. Seth fue el primero en pararse y buscar pareja para pasar el rato, suficiente tenía con ver a su hermana en la mesa de alado. Tyler y Eric no estaban tan al tanto de la situación pero igual se removieron incomodos, se levantaron para traer más cervezas y de paso saludar a las chicas de la otra mesa. Al final solo quedaron Edward y Jared en la mesa, miraban fijamente la mesa mientras tomaban sin parar lo que quedaba de sus cervezas.
Edward respiro hondo y miro a su amigo que era el afectado. Odio lo que vio delante de él. Su mejor amigo ya no era ese niño enamorado de algo qué nunca existió. Tomo lo que quedaba de la cerveza y lo golpeo en el hombro atrayendo su atención.
-¡Hey hombre! Olvida quien está aquí, tú ya no eres el mismo y ella ya no significa nada. Es hora de que demuestres que la superaste y no a ella sino a ti mismo.
-¿Qué quieres que haga? ¿Me tiro a cualquier chica en el baño para que ella escuche? –le pregunto irónicamente.
-No, ya lo hiciste antes, se más creativo. –Se burló recordando la secundaria –Simplemente diviértete, ya sufriste lo suficiente y por más tiempo del que deberías. Toma tranquilo tus cervezas y olvida que ella existe.
Jared se quedó en silencio un par de minutos mientras se terminaba su cerveza. Miro a la mesa donde el trio estaba sentado y se encontró con la mirada azul que lo atormentaba, ella lo observaba sin pestañar. La miro por lo que parecieron años, la vio mover los labios dedicándole una sonrisa nerviosa y sus dedos finos moverse hacia arriba en forma de saludo, la miro indiferente y levanto la cerveza que tenía en la mano en forma de saludo. De repente noto una mirada chocolate que lo observaba, Bella lo saludo un poco confundida, él cambio su semblante a uno más tranquilo y la saludo de la misma manera pero con una sonrisa coqueta, cuando volvió la mirada a su rubia debilidad ella ya no lo miraba sino que su mirada estaba trabada en la cara de su acompañante. La tensión pareció viciar el ambiente.
-Bella está sentada con ella. –le comento a Edward que les daba las espaldas.
-¡Dios otra vez esa mujer! –se quejó mirando hacia la mesa logrando que sus miradas se traben.
-Es hora que deje ir a Rosalie Hale. –anuncio mientras se paraba y se dirigía a la mesa del trio ocasionando que su mejor amigo prácticamente escupa la cerveza de la impresión.
Camino decidido hacia ellas, su mirada nunca hizo contacto con el azul intenso que parecía querer consumirlo. Llego a la mesa con su mejor sonrisa.
-Hola chicas. –saludo con voz ronca. Las tres respondieron el saludo sorprendidas.
-No les molesta que me robe a su amiga un rato ¿verdad? –las tres muchachas se miraron entre sí, pero fue Rosalie Hale la que aparto la mirada y se dirigió a Bella.
-Ve Bella, estaremos aquí. –su tono de voz dulce parecía encerrar un segundo sentimiento detrás que nadie pudo identificar pero que genero más tensión en la mesa.
-Yo… -ella no sabía qué hacer en esos momentos, se sentía en medio de algo.
-Vamos Bells ya escuchaste a tu amiga –la amiga en cuestión sintió un nudo en el estómago al escucharlo –la pasaremos bien. –prometió con esa mirada que no admitía un no por respuesta.
-Está bien, no tardo en volver chicas. –Leah le dedico una sonrisa de ánimo mientras que Rosalie parecía encontrar más interesante su botella de cerveza.
Jared trato de ignorar las reacciones de Rosalie pero no pudo pasar por alto la pulsera plateada que colgada en su muñeca, en ella había un pequeño dije en forma de anillo de compromiso en miniatura, mientras se alejaba abrazando a Bella por la cintura pudo notar que el pequeño dije era acariciado por su dueña. ¨Lo eres todo para mí Rosalie¨, ¨Algún día te comprare un anillo de verdad y te convertirás en mi esposa¨, ¨ ¡¿En serio pensaste que ella se fijaría en ti?! ¡Mírate Stevens eres un simple imbécil!¨, ¨Todo fue un plan para que aprendas que el único que puede ser el capitán del equipo soy yo, y el único que puede tener a Rosalie Hale soy yo¨. ¨Jared lo siento, escúchame por favor, yo… no quise lastimarte. Eres demasiado bueno para mí, lo siento mucho.¨
Las voces de recuerdos del pasado lo atormentaban, pero ya no más, era hora de dejar ir el recuerdo de un amor que marco su personalidad para siempre. Era hora de dejar ir a Rosalie Hale.
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Edward observo a su amigo bailar y divertirse, lo cual le parecería genial sino fuera porque era con ella. Las cervezas se habían acabado y todos sus amigos estaban disfrutando al bailar con alguna muchacha. Todas las mesas estaban prácticamente vacías, solo los que querían un poco más de comodidad a la hora de manosearse con su pareja estaban sentados, la música estaba más elevada que nunca y un par de las mesas de billar habían sido retiradas para tener más espacio para bailar. Se sintió desubicado así que se paró dispuesto a buscar con quien divertirse un rato. Miro a sus costados y se encontró con Tyler con una de las meseras apegados a la pared, desde lejos podría verse como un típico manoseo en una esquina oscura pero por el rítmico movimiento de sus caderas se podía adivinar como algo más. Eric estaba en la barra abrazando a Susy su ex novia de la secundaria, y parecía que pronto habría un reencuentro entre ambos. James que había desaparecido por bastante tiempo esa noche se encontraba en una de las mesas conversando abiertamente con Cindy la mesera, pero no era cualquier charla al parecer porque parecía muy distraído queriendo chupar sus pechos encima de la tela, cosa que ella impedía dándole besos coquetos, la muchacha esquivaba sus intentos mientras se percataba que nadie los mirara, en eso estaban cuando las luces del bar fueron sustituidas por reflectores dignos de club nocturno que raramente se usaban pero esta parecía ser la noche indicada para darles un buen uso, la multitud alabo el cambio y la música sonó aún más fuerte. James aprovecho la distracción de la mesera para meter su mano dentro de la blusa por la parte de arriba liberando un pecho en cuestión de segundos, Cindy voltio sorprendida a verlo pero él fue más rápido metiéndose el pezón a la boca chupándolo con fuerza, la mesera observo a su alrededor preocupada porque alguien los viera pero al ver que todos estaban metidos en su mundo opto por disfrutar el momento, tomo la cabeza de James apretándolo contra ella y él al notar su disposición la tomo de las piernas sentándola a horcajadas. Por otra parte Seth se encontraba un poco más recatado al tener a su hermana cerca, estaba sentado en la esquina más apartada besando a una muchacha morena.
Edward al ver a sus amigos tan bien acompañados y disfrutando a montones decidió hacerlo también, camino entre la gente hasta encontrarse con Jared que traía un par de cervezas en la mano.
-¡Hombre esta sí que es una gran noche! ¡Hace un rato vi a Tyler dándole a la nueva mesera! ¡James esta con Cindy en una de las mesas dándose la gran vida! ¡Esta noche quedara para el recuerdo por siempre! –la emoción de Jared era más que notoria y su lengua suelta se debía a la cantidad de alcohol que había ingerido.
-¡¿Y tú en que estas con…?! –le pregunto el voz alta por culpa de la música.
-¡¿Quién? ¿Bella?! –pregunto y él solo respondió con un movimiento de cabeza.
-¡No hermano, ella es diferente! –respondió sonriéndole maliciosamente.
Edward no sabía cómo interpretar su comentario y justo cuando iba a preguntarle se topó con la imagen que se quedaría en su retina por siempre.
Su peor enemigo se encontraba bailando seductoramente con nada más ni nada menos que Isabella Swan, sus cuerpos se movían al compás de la música mientras se miraban a los ojos. El sostenía firmemente la cintura de ella apegándola a su cuerpo mientras que ella ponía un brazo sobre su hombro. Un extraño estremecimiento recorrió su cuerpo, esa noche lo odio un poco más.
-¡¿Qué hace ese hijo de puta aquí?! –su voz alerto a su amigo que rápidamente lo tomo del brazo.
-Llego hace una hora con Aro y Dimitri. –Edward los busco con la mirada encontrando a cada uno tratando de ligarse a una chica, lo cual era asqueroso ya que ambos estaban casados. –Hey Edward tranquilo, no dejes que él arruine esta noche.
Trato de seguir el consejo de su amigo que lo recluyo en la barra tratando de distraerlo. La gente estaba más que motivada y cada vez eran más las parejas que se recluían en las esquinas apartadas. Las bebidas estaban yendo y viniendo por todos lados. Las meseras habían desaparecido ya que la mayoría estaba enrollándose con alguien en alguna esquina, así que las cervezas eran vendidas solo en la barra. Edward vio a Bella caminar hacia los baños mientras él se acercaba a la barra, su cuerpo se movió por si solo y antes de darse cuenta se encontraba impidiendo el paso a Bella.
-¿Te diviertes? –pregunto mirándola directamente. Ella lo miro exasperada.
-Sí y mucho, ahora déjame pasar que necesito volver pronto.
-¿Volver con él? No sabía que lo conocías. –pronuncio su nombre con desprecio.
-Lo conocí el día que llegue. Es más lo conocí en tu taller. –le respondió un poco sorprendida por su tono de voz.
-¿En mi taller? ¡¿Qué diablos hacia ese imbécil ahí?! –su enojo era real.
-No lo sé. Yo lo encontré ahí. Se fue después que Jacob lo echara.
-Más le vale haberse largado sin tocar nada.
Bella lo miro desaprobatoriamente y trato de esquivarlo sobre todo porque podía sentir claramente el olor a alcohol en su aliento pero él se lo impidió tomándola de un brazo para luego apoyarla contra la pared, encarcelándola entre sus brazos. Sintió su mirada recorrerla lentamente provocándole un sonrojo que odio de inmediato.
-Estas hermosa, -le susurro en el oído.
-Edward suéltame, estas ebrio.
-Puede que lo esté pero eso no significa que mienta cuando digo que estas hermosa. -Bella se sonrojo de nuevo y agradeció la falta de luz porque odiaría que el supiera el efecto que tenía en ella –Desde que te vi bailar con Jared sentí unas ganas locas de ser yo el que bailaba contigo, de ser yo el que te apretaba contra mi cuerpo…
El alcohol en su cuerpo provocaba que dijera cosas que secretamente pensaba y si estuviera en sus cinco sentidos no las diría. La tenía tan cerca que su cuerpo reaccionaba y al parecer ya había perdido el control de sí mismo. Se apegó a ella aún más pasando una mano por su cintura ajustando así todas sus curvas a su cuerpo y amenazaba con probar sus labios.
-¡Vaya, vaya pero si es Eddy! ¿Podrías hacerme el favor de soltar a mi pareja de baile?
Bella incómoda por la manera en la que los había encontrado se alejó de su cuerpo. Edward murmuro una maldición.
-No deberías hablar de esa manera delante de una señorita. –le reprendió irónicamente. –Bella espero que no te haya molestado este… muchacho.
La susodicha miro extrañada el intercambio entre el par, era más que obvio que tenían cuentas sin saldar.
-No la estaba molestado, ¿acaso la viste protestar? –Lo miro retador y se acercó a ella de nuevo -¿Querías que te suelte Bella? –le susurro en el oído.
Bella en ese momento no sabía que responder sentía una corriente de lava ardiente recorrerla al tenerlo tan cerca de su cuerpo. Respiro hondo mirándolo a los ojos.
-A todo esto ¿dónde está tu noviecita? –fueron interrumpidos.
-Yo no tengo novia –respondió mirando a Bella a los ojos.
-Entonces sería bueno que Tanya estuviera informada de eso. –se burló.
Bella se sintió incomoda por el comentario y se alejó de su cuerpo lentamente provocando una protesta por parte de Edward.
-Eddy en vez de estar aquí molestando a Bella porque no vas a ver a tu amigo que en estos momentos está recibiendo una paliza afuera del bar.
Edward se tensó de inmediato y corrió rápidamente fuera del bar con Bella pisándole los talones. Afuera la gente estaba agrupada mirando la pelea. Jared se encontraba en el piso con un tipo que era 2 veces su tamaño peleándose a muerte. Edward rápidamente se coló entre la gente y sostuvo al tipo por la espalda tirándolo a un costado. Un par de hombres que suponía eran amigos del tipo lo sostuvieron y llevaron lejos tratando de calmarlo.
-¡Jared! –corrió a socorrerlo, la gente comenzó a dispersarse y entre ellos apareció Rosalie Hale que espantada trataba de ayudar a Jared. -¡¿Qué paso?! –le pregunto a su amigo que con un ojo morado y sangre en la boca se levantaba.
-¡Es mi culpa! –sollozo Rosalie mientras trataba de revisar su rostro herido con mucha delicadeza.
– ¡Llevémoslo a un hospital, tiene una herida en el costado que no para de sangrar! –sugirió Bella.
-No, estoy bien solo necesito un par de vendas y ya. –Jared hablo lento y se levantó tambaleándose.
-Sera mejor que te lleve a tu casa –le dijo Edward ayudándolo a caminar.
-No puedes llevarlo has bebido demasiado esta noche –le prohibió Bella deteniendo su caminar.
-Yo… yo puedo llevarlo, no he tomado nada y conozco el camino a su casa. –Sugirió una Rosalie preocupada –Después de todo es mi culpa que este así.
Jared miro a Edward implorándole con la mirada que no dejara que ella sea la que lo lleve a casa pero lamentablemente no tenía otra opción. Lo ayudaron a subir al auto de Rosalie sin que el dijera una palabra. Al parecer Jared había defendido a Rosalie de un tipo que quería sobrepasarse con ella y la cosa se puso violenta.
-¡Hey hombre lo siento! Sé que esto será difícil pero simplemente recuerda que ya no eres el mismo de la secundaria. –le hablo al oído mientras Rosalie se despedía de Bella.
Rosalie subió segundos después. La tensión en ese auto se podía palpar. Bella abrazo a Jared a manera de despedida provocando un pequeño gruñido por parte de Edward y una mirada de reojo por parte de Rosalie, apenas se despegó de él Edward se apegó a ella pasando sus brazos por su cintura provocando que volteara a verlo sorprendida.
-Hace frío –le respondió simplemente mientras la apretaba más contra sí mismo.
Lo miro desaprobatoriamente para luego poner los ojos en blanco y mirar el auto de Rosalie partir.
-Vamos adentro, quiero bailar contigo. –le susurro suavemente en el oído.
-Debo buscar a Leah para avisarle lo que paso. –le respondió comenzando a caminar, él no se despegó de su cintura.
-Está bien, pero luego serás mía. –le susurro de nuevo pero esta vez dejo un beso en su cuello sellando así la promesa.
No tardaron en encontrar a Leah que no había notado a la ausencia de sus amigas ya que estaba muy entretenida con Paul, su novio, que acababa de llegar. Se mostró preocupada por Rosalie y muy divertida por la exasperación de Bella al tener a Edward firmemente agarrado de su cintura.
-¿Ahora si podemos bailar? –volvió a susurrar en su oído pero esta vez pasando sus manos por su vientre.
-Creo que prefiero sentarme. –respondió engreída acercándose a una de las mesas. Se sentó cómodamente pero le duro poco ya que inmediatamente sintió a Edward sentarse a su lado pasando descaradamente un brazo sobre sus hombros. Lo sintió estirarse cómodamente mientras la abrazaba con un brazo mientras que con el otro jugueteaba con sus dedos como si fueran una pareja normal.
-¿Se puede saber porque demonios te comportas de esta manera? –le pregunto exasperada pero en ningún momento se alejó de él.
-¿Qué tiene de malo? –Pregunto sorprendido por la pregunta –Tú me gustas y yo te gusto es normal esto entre nosotros. –le respondió muy seguro de sí mismo.
-¡¿Quién te dijo que tú me gustas?! –pregunto indignada.
-Nadie lo dijo en voz alta, es evidente por como reaccionas y como me miras.-respondió engreído.
Bella se alejó molesta y trato de pararse pero él fue más rápido tomándola de la cintura sentándola a su lado de nuevo. Se rio de su cara de gatito molesto y acaricio suavemente su mejilla.
-Me gustas mucho Bella, y si no hubiera tomado tanto te aseguro que no te lo estaría confesando en estos momentos. –le hablo mirándola a los ojos mientras rosaba su mejilla suavemente.
-Me alegra saber que sobrio no serias capaz de hablarme así. –le respondió irónica alejándose de nuevo de él.
-¡Hey! No lo tomes de esa manera. –La abrazo de nuevo pasando un brazo por su cintura –Mira yo no soy bueno para estas cosas, pero de verdad soy sincero cuando te digo que me gustas.
Bella lo miro a los ojos y una burbuja pareció atraparlos dentro. El sonido de la música servía de fondo y la oscuridad motivaba a atreverse a ir por más. Alrededor muchas parejas se recluían en los rincones más oscuros mientras otros disfrutaban desinhibidos en la pista improvisada de baile. Esa noche estaba más que encendida y parecía no querer terminar.
-Yo no soy como las chicas con las que andas… -susurro ella y si no fuera porque todos sus sentidos estaban focalizados en ella no hubiera escuchado su suave voz.
-Yo no soy como los chicos con los que has estado. –le contesto mientras miraba sus labios y su respiración se aceleraba.
-Si juegas conmigo las pagaras –le susurro ella prácticamente sobre sus labios.
-Te prometo que no te arrepentirás. –y dicho esto se apodero de sus labios.
El tiempo pareció detenerse mientras sus labios estaban en contacto que se movían sincronizadamente como si no fuera la primera vez que se encontraban. El sabor a alcohol en los labios de él se mezcló con el sabor a fresa de los labios de ella, la combinación fue explosiva y los volvió adictos y deseosos de más del otro. El busco la entrada a su boca y cuando sus lenguas se encontraron la sensación se volvió más intensa provocando que un gemido saliera de sus labios. Sus lenguas se movían probándose y conociéndose. Edward se sentía hervir y sus manos comenzaron a trasladarse de su cintura hacia arriba, cuando toco el borde de sus pechos unas manos lo apartaron alejándolo de ellos, quiso protestar pero se distrajo por las caricias que comenzó a hacerle a su cuello. Solo cuando el oxígeno hizo falta se separaron.
-Llevaba mucho tiempo deseando hacer eso. –le dijo Edward mientras le daba pequeños besos apretándola contra él. Bella sonrió por su comentario y lo atrajo otra vez a sus labios.
Hola a todos , es la primera vez que escribo un fic y de verdad gracias a los que me siguen para mi significan mucho.
Como pueden ver a la historia se le viene muuucho drama así que preparen a sus corazones ;) . Además quiero advertir que esta historia es categoría M así usare mucho lenguaje fuerte y mucho lemmon. Subiré los capis lo más pronto que pueda, la u me consume bastante así que puede que demore de vez en cuando. Bueno cuídense mucho y pronto nos veremos.
