Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.

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Espero preocupado a Edward apoyado en su camioneta, se suponía que ya debería haber salido del bar para ir a casa. Prendió un cigarrillo mientras miraba a su alrededor, todo parecía relativamente tranquilo y normal hasta que noto una cabellera rubia iluminarse por las luces de la calle. Su corazón bombeo más rápido como era costumbre al verla de nuevo, no habían pasado más de un par de horas pero aun así sentía esa sensación de alivio recorrerlo. La vio caminar sola sin alejarse mucho de la puerta del bar mientras hablaba por teléfono, se la veía preocupada. Respiró hondo observándola, por más años que había pasado aún tenía el mismo efecto sobre él. Como el acosador profesional que era desde los quince años se acercó a ella con el fin de escuchar su conversación.

-Cariño no demorare. –su voz dulce le provoco un escalofrió hace mucho no la escuchaba. –Sí, lo prometo. Tranquilo, no llores.

-Si quieres yo hablo con él. –le hablo a su espalda provocándole un salto de espanto.

Rosalie volteo asustada encontrándose con un Jared vistiendo desgarbado y con pose relajada como siempre, el cigarro en la mano solo aumentaba la intensidad de su aura irresponsable y joven. No pudo evitar ser atrapada por su mirada, desde los dieciséis años no podía con ella.

-Tuvo una pesadilla. –le explico tendiéndole el teléfono. El castaño asintió preocupado tomando el teléfono.

-Hola Luke. –saludo con una sonrisa filtrándose entre sus labios.

-¿Papi? –le respondió su pequeño entrecortado por sus sollozos.

-Hey campeón no llores, solo fue una pesadilla todo va bien. –le aseguró.

-Pe…ro yo quie…ro que ma…mi ya ven…ga ten…go que cui…darla sino los mons…truos se la lle…varan le…jos. –lloraba el niño desconsolado.

-No campeón, mami está conmigo yo la cuidare. No te preocupes.

-Pe…ro tú… ya no… la quie…res –le contesto inocentemente. Jared levanto la vista para encontrarse con unos ojos azules que lo perseguían todas las noches y supo que el pequeño no podía estar más equivocado.

Llevaba sintiéndose vacío demasiado tiempo, su orgullo siempre más poderoso fue el que no permitió que fuera a buscarla desde la primera noche en la que no pudo dormir, no quiso escucharla tampoco cuando ella trató de hablar con él la primera vez que dejo a Luke, estaba herido de nuevo como si lo hubiera engañado como hace unos años… pero no era así y luego de meditarlo durante todos esos días se dio cuenta que no la había perdonado como pensó, aún existía el sentimiento de traición rondándolo.

La miro a los ojos sabiendo que ella había escuchado lo que su hijo dijo. Respiró hondo al notar el dolor en el fondo de su mirada, sentía su cuerpo estremecerse solo de verla pero verla sufrir… no podía soportarlo. No pudo evitar recordar el día que descubrió que ella estaba embarazada.

Flashback

La lluvia golpeaba con fuerza la ventana del auto de su madre pero eso no lo detuvo de su camino, tenía que llegar pronto al hospital, el padre de Edward había muerto. Su mejor amigo estaba destrozado cuando lo llamo e inmediatamente se puso en camino. Corrió entre los pasillos buscando a su amigo, y confundido llego a una sala donde varias personas esperaban, no se fijó por mucho tiempo en la gente o rostros pero una voz detuvo su camino. Volteo lentamente sin poder creer lo que escuchaba.

-Muchas gracias Dr. Marshall. –agradecía esa voz que lo atormentaba.

-Es un placer Rosalie, tu niño está muy fuerte y sano. –la felicito sonriéndole paternalmente.

Jared no podía creer lo que miraba ¿niño? Su mirada se deslizo por su cuerpo y se detuvo asombrado en un pequeño bulto definido entre sus caderas. Su mente colapso no entendía que hacia ese bulto ahí, se resistía a entender lo que eso significaba. Retrocedió golpeado una silla detrás de él, el sonido provoco que tanto Rosalie como el doctor voltearan a verlo. Los ojos azules de ella lo miraron sorprendidos y luego hizo el amago de acercarse pero Jared retrocedió negando con la cabeza. Apretó los ojos tratando de eliminar la escena de su cabeza pero era imposible, los abrió y la vio a punto de llorar, respiro hondo y se tragó el dolor que lo invadía. La miró una vez más antes de alejarse a buscar a su mejor, alguien que si valía la pena en su vida…

End Flashback

Ya no pensaba igual, en ese entonces era un niño con el corazón roto. Su vida ya no era la misma y sobre todo supo que ella significaba mucho más de lo que creía. Limpió la lágrima que se le había escapado a la mujer que amaba desde los quince años.

–Si la quiero hijo, realmente la quiero… la llevaré a casa, no tardaremos, te quiero. –Se despidió del pequeño que quedo un poco más tranquilo.

La rubia lo miraba intensamente. Jared solo pudo sonreír de lado nervioso sin saber que más decir, se había quedado mudo y el valor había abandonado su cuerpo. De repente sintió unos labios conocidos contra los suyos y en ese momento pudo volver a respirar como hace mucho no lo hacía. La beso con ganas lleno de sentimientos de añoranza y tristeza acumulada de los días que había pasado separados.

-Tenemos que hablar. – Jared suspiró en respuesta pero no dejo de besar su cuello.

-Si.

-Le avisaré a Bella y nos vamos.

-Voy contigo, Edward hace mucho debió salir.

Caminaron hacia el bar a cierta distancia al comienzo pero la rubia no lo soporto y sujeto su mano, Jared no pudo evitar sonreír como idiota. Se abrieron paso entre la gente buscando a sus amigos pero no fue necesario porque un Edward completamente iracundo choco con ellos.

-Eh, eh tranquilo hombre. ¿Qué sucede? –Jared lo sujeto del hombro para que no saliera aun del local.

-¡Soy un idiota, eso es lo que pasa! –le respondió molesto y luego sujeto su cabello con ganas de arrancárselo.

Rosalie los observo y en silencio le aviso a Jared que iría a buscar de Bella pero Edward se le adelanto.

-Está ocupada en una esquina al fondo de bar. –le informo amargamente. –Dudo que quiera ser interrumpida.

-Ya vuelvo. –Rosalie se alejó inmediatamente en busca de su amiga.

-¡Hey tranquilo! ¿Qué sucedió? –le pregunto su amigo preocupado.

-Esta con él. Nunca le importe. Sólo se divertía conmigo. –respondió sintiéndose el mayor idiota del mundo. Alejo su mirada de su amigo mientras le contaba lo sucedido, al principio no le creyó que Bella fuera capaz de hacer algo como eso pero cuando Rosalie volvió, sola, a decirles que Bella volvería a casa con Garret, solo pudo verlo compasivo y triste.

Jared lo llevo a casa con Rosalie siguiéndolos en su auto. Edward se sentía un imbécil así que no dijo nada durante todo el viaje. Se preguntaba una y otra vez como había sido tan tonto como para no darse cuenta antes.

-Acompañare a Rose a casa y vendré...

-No. -lo interrumpio - Quedate con ella, acaban de volver. Yo estaré bien.

-Volveré, no quiero que hagas alguna tontería ... -insistió.

-No la haré, sólo quiero estar solo.

Jared lo observo unos segundos analizandolo. Luego de un rato suspiro.

-Si necesitas cualquier cosa...

-Te llamaré imbécil, no te pongas sentimental -le prometió bajando de la camioneta.

Jared rió -Jodete cabrón.

Se alejó de la camioneta de su amigo y se despidió de Rosalie con un gesto de la mano. Subió las escaleras y entro al departamento de manera automática, camino en medio de la oscuridad hasta llegar a su objetivo, su cama. Estaba dispuesto a dormir, estaba bloqueado y no quería pensar. Su teléfono vibró en su pantalón anunciandole la llegada de un mensaje, abrió los ojos por inercia y para su mala suerte lo primero que vio fueron las manchas de húmedad que le recordaban a ella... Una ola de recuerdos invadieron su mente; recordó como amaba poder despertar y verla aún dormida entre sus brazos, muchas de esas veces ella estaba desnuda y no aguantaba las ganas de acomodarla y penetrarla despertadola en el acto. Recordar las veces que ella fue suya aumento el dolor que sentía al saber que posiblemente esa noche sería su peor enemigo la haría suya. Atormentado por la idea se levantó de la cama y se dirigió a su mini bar en la sala, mientras buscaba desesperado esa botella de Whisky una luz intermitente roja iluminaba la sala. No encontraba la maldita botella y esa luz solo lograba desesperarlo más, cuando ya no pudo más busco el origen de la maldita luz encontrando que era su contestadora, se acercó algo sorprendido porque no llamaban a casa seguido.

-Hola Edward, soy... Elena -la voz que escuchó lo desilusiono , tenía la esperanza que fuera otra persona... -Hijo quería saber si vendras en Navidad ya que en Acción de Gracias no pudiste... Me encantaría tenerte aquí ese día, sabes que puedes traer a tu novia si deseas. Estaré esperando tu llamada... te quiero.

Edward soltó un bufido luego de escuchar eso, una madre que lo abandono a los dos años que ahora decía quererlo...

Paso las siguientes horas sobre su cama rodeado de alcohol hundiendose cada vez más en los recuerdos y sufriendo por el sueño de un futuro que jamás pasaría.

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Gimio por el dolor de cabeza que parecía que haría estallar su cabeza en cualquier momento. No abrió los ojos solo quiso acomodarse mejor en la cama pero la luz que se filtraba entre las cortinas le llego de lleno provocandole más dolor.

-Hey tranquilo, se pasará luego de que tomes la pastilla. - una voz lo tranquilizo mientras sentía caricias en su cabello.

Su mente comenzó a hilar las palabras para entender el significado sin poner atención a quien las decía. Hundió más la cabeza en la almohada escapando de la luz.

-Tienes que comer algo, llevas dormido mucho tiempo. - la voz susurraba cerca a su oido y las caricias seguían. De pronto de convirtieron en besos repartidos por su hombro, sintió claramente un hormigueo recorrerlo al sentir una mano perderse debajo de la sabanas buscando esa parte de él que ya estaba despertando.

-Ahmmm ¿qué hora es? -preguntó sintiendose aún perdido, las caricias a su abdomen solo aumentaban su confusión.

-Las tres de la tarde. - la voz sobre su hombro estaba algo ansiosa. - Date la vuelta Ed, quiero verte. - le pidió insistente mientras buscaba la manera de acariciar su miembro. Estaba exhausto y con movimientos torpes logró ponerse de costado sin abrir aún los ojos. Sintió un gemido cerca a su rostro y luego labios besandolo y él respondió torpemente, sintió como una mano húmeda lubricaba su pene mientras sentía una boca gimiendo entre besos, estaba adolorido por lo duro que ya estaba pero no controlaba su boca para hablar solo podia corresponder a esos besos insistentes, levanto un brazo y logro acercar más a la mujer que acariciaba con su miembro su vagina, sus labios lo humecian y su clítoris chocaba constantemente con su punta, su mente pareció recordar ese movimiento... pero no pudo seguir cuando sintió como era ubicado en su centro, soltó un gruñido mientras sentía las paredes calientes y apretadas comenzaban a recibirlo, la mujer entre sus brazos lloriqueo mientras se penetraba a si misma,era muy grande para ella... la sentía ir lento buscando adecuarse a él pero eso lo estaba desesperando así que tomo su cadera y con un solo impulso la penetro por completo, ella grito por la invasión pero entre lloriqueos y gemidos comenzó a mecerse contra él, la lucidez comenzó a invadirlo pero solo con el objetivo de moverse mas profundo.

-Ah...ah...ah... Ed...Ed... - gemia ella mientras arañaba su pecho.

Ambos estaban de costado con la pierna de ella rodeando su cadera, la penetración era profunda. Edward quiso acelerar pero la posición no lo dejaba asi que la tumbo y comenzó a penetrarla con rudeza. Ella grito con más fuerza en cada embiste y la cama chillaba por el esfuerzo. Ella besaba su cuello y se aferraba a él hasta que le levanto las caderas y la penetro con todas sus fuerzas, grito su nombre mientras su cuerpo estallaba de placer. Edward sintió como era ordeñado con fuerza y volvió a penetrarla pero estaba vez se dejo ir vaciando su leche en su interior. Tardo unos segundos en terminar de correrse sin desperdiciar una gota. Se quedó quieto, respirando en su cuello mientras se tranquilizaba. No dijeron nada unos segundos hasta que ella comenzó a acariciar su cuello.

-Te extrañé -su voz sono quebrada y su cuerpo se ajusto mas a su alrededor aferrandose a él.

Edward gruño un poco ya que aún estaba sencible y dentro de ella, con su ayuda logró salir y fue acostado aún mas cansado en la cama de nuevo.

-Ahora si estas agotado. - ella se rio quedamente luego beso sus labios - Te amo. - le confesó acomodandose sobre él.

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El dolor de cabeza seguía pero había perdido la fuerza. Su cuerpo estaba resentido, agotado... Estiro su brazo para abrir su mesa de noche en busca de alguna pastilla.

-La pastilla esta sobre la mesa junto al vaso de agua. - le comento una voz que reconocía perfectamente.

Volteo bruscamente buscandola y no pudo creer lo que vió... Era ella, la razón por la cual tenía una resaca que estaba destruyendo su cabeza. Lo miraba algo nerviosa mordiendo su labio, sus brazos soltenian la sabana que tapaba su desnudes.

-¿Bella? - pregunto sin poder creerlo.

Ella se acercó y acaricio su mejilla con suavidad.

-¿Cómo te sientes? - le preguntó preocupada.

-Sorprendido... - le respondió sinceramente mientras observaba su cuerpo... y supo que estaba agotado por una justa razón.

- Vine esta mañana pero te encontré dormido... te quite la ropa mojada y te acoste en la cama. - el sonrojo en sus mejillas hizo su aparición.

-¿Entonces... Por qué tú también...?

-En la tarde trate de despertarte para que comieras algo... y bueno pasó...

Ambos se quedaron en silencio. Edward comenzó a recordar escenas que posiblemente pasaron esa tarde.

-Estaba prácticamente inconciente. -recordó que ella misma se penetro provocando que se empalme al instante.

Bella miró hacia otro lado avergonzada porque prácticamente se había aprovechado de él.

-¿Por qué viniste esta mañana...? -pregunto algo nervioso.

-Yo... quería hablar contigo. - su mirada se perdió parecía incómoda.

-Te vi feliz con él anoche, no veo que tengas algo que decirme. - su voz fue cortante.

-Lo sé y yo... estoy arrepentida. Rosalie me contó todo lo que pasó realmente hoy a primera hora y me sentí fatal. Lamento lo que te dije. - estaba muy incomoda y se la veía arrepentida.

-¿A qué hora viniste? - pregunto de inmediato.

-¿Ah? Ahmmm como a las nueve. - le respondió algo dudosa.

-Bueno eso significa que no desayunaste con nadie... - miró a Bella analizandola pero parecia tranquila.

-Vine apenas Rosalie me contó todo. Lo siento Edward fui una idiota contigo.

-¿Entonces viniste a arreglar las cosas...?

-Sí, ayer fui a buscarte al bar por eso. Quiero que volvamos a ser lo que eramos.

La miró sintiendo su corazón acelerarse en su pecho. Volvia... ella volvia... Se acercó a ella y la beso con ganas. Bella se aferró a su cuerpo acariciandolo.

-¿Quieres volver a aprovecharte de mi?

Edward la miró y no pudo evitar reírse divertido por la situación.

-¡Hey no te burles! - se quejó golpeando su hombro.

Edward se acosto de nuevo mientras se burlaba de ella. - Te aprovechaste de mí. Me siento usado. - siguió riendose. Ella se quejó golpeando su pecho y se subió a él para taparle la boca.

Edward movió las caderas para chocar contra su húmedad, Bella gimio al sentirlo.

-Al parecer si lo haras. - le dijo en voz ronca. Bella lo miro con los ojos negros llenos de deseo, con su mano derecha tomo su miembro duro y comenzó a penetrarse lentamente. Gruño al sentirla, observo como se perdia dentro mientras ella lloriqueaba con los ojos fijos en su tarea, parecía decida a tomarlo por completo pero era mucho y llegaba a ser doloroso.

-Bella no... - trato de impedirlo pero fue demasiado tarde. Bella se quedó quieta con la cara contorsionada de placer, apoyo sus brazos en su pecho mientras se acostumbraba a su tamaño. Edward estaba desesperado por moverse, eran pocas las veces que se daban la paciencia para prepararla y lograr que entre por completo.

-Ed... -gimió arañado su pecho cuando el comenzó a impusarla hacia arriba, Edward había tomado sus caderas moviendolas al ritmo que quería.

-Mier...da te extra...ñe tanto. - logró decirte entre gemidos. Se sentó llevado su cuerpo apretado con él, buscó sus pezones desesperado y chupo mientras la ayudaba saltar con sus manos.

-Te fasci...nan mis te...tas - se burlo acercando su cabeza mas a ella, él mordió su pezón como confirmación y al sentirla gemir con fuerza la tiró sobre su espalda comenzando a penetrarla con rudeza mientras amasaba y chupaba ambos pechos.

Bella arañaba sus hombros en cada embiste. La sintió apretarse a su alrededor y supo que estaba cerca, se acercó a besarla cambiando el ritmo de sus arremetidas haciéndolo rapido y duro hasta entrar por completo y saliendo lento para volver con todas sus fuerzas.

-Ya... no... aguanto... - su voz distorsionada por el placer lo encendió más. Golpeo y golpeo con su cadera hasta que ella explotó apretandolo en su interior obligandolo a correrse, su leche caliente salió en chorros largos llenando su interior.

-Eso nena, mi leche llenandote... así me tendrás siempre. - le prometió mientras dejaba dentro hasta la última gota.

Bella tardo unos segundos en recuperarse, levanto la mirada para observarlo sacar su miembro lentamente levantando sus caderas para evitar que el semen se derrame, no pudo evitar poner los ojos en blanco por la imagen. Saco su verga húmeda y luego se agacho para besar sus labios vaginales como si fuera su boca. Puso una almohada para mantener sus caderas al aire.

-¿No quieres que desperdiciar tu leche? - se burlo con voz ronca.

-La tengo hace tiempo esperando por ti. Mi mano no hace un buen trabajo. - le contesto mientras examinaba su pene aún duro.

-¿Qué tanto le ves? - acaricio con su uña el largo de su verga arrandole un gruñido y poniendolo mas duro.

-Estamos teniendo un diálogo mental. -se burlo de ella provocando que ponga los ojos en blanco. - Quiere algo pero no se decide.

-¿Así? - le siguió el juego. -Tal vez quiere un poco de amor... - le sugirió tratando de sentarse.

-¡No, no! ¡Mi leche se cae si te sientas! - se quejó molesto pero fue tarde porque un chorro comenzó a caer. - ¡Demonios!

Bella se acosto rápidamente - Aún tengo bastante adentro cariño. - se comenzó a reír por su reacción exagerada.

-Pondre mas para llenar. - se quejó como si fuera de vital importancia provocando las risas de Bella. La beso para callarla y entro de golpe. -Mmm mi leche ayuda... - comenzó a mecerse pero Bella ya estaba muy sensible y no tardo en correrse. Edward sintió la presión dentro de ella y resistio lo más que pudo hasta que se dejo ir llenándola con más. Descanso unos segundos entre sus pechos y luego se retiro con cuidado de ella.

-Ya van tres veces que me dejas entrar por completo... veo que me extrañaste. - le comentó mientras jugueteaba con sus pechos y besaba sus labios. - Si mi memoria no falla... te penetraste mientras estaba inconciente.

-Sí, te extrañe demasiado... - le aseguró sinceramente besando sus labios.

-Eso significa...

-Que si quiero darte una segunda oportunidad, hoy... desperté arrepentida por todas las mentiras que te dije y luego Rose me contó todo... me sentí fatal y vine a buscarte para pedirte perdón, pero estabas dormido y te cuide pero bueno no pude evitar las ganas...

-Y me alegra que no pudieras. - la besó de. nuevo. - No me importa que pasó ayer, hoy sé que eres mía...

-Lo soy. -le aseguro inmediatamente subiendose a su regazo de nuevo. -Te prometo que te compensaré. -besó su pecho. -Me mudaré aquí, cocinaré lo que quieras, veremos las películas porno que tanto deseas -se rió al decir eso y por su cara ilusionada. -Te compensare amor... te haré feliz y no te fallaré nunca más. -una lágrima escapo por su mejilla.

-Tranquila nena... Con sólo tenerte conmigo me haces el hombre mas feliz del puto mundo. -le aseguró abrazandola contra su pecho. -Te amo Isabella Swan.

-Te amo Edward Masen, realmente lo hago. No puedo perderte, ya no sé como vivir sin ti. Eres lo mejor que tengo en mi vida y no voy a perderte, no dejaré que eso pase jamás. -le juro segura de sus palabras.

La beso con ganas acercandola a su cuerpo, ella normalmente no aguantaba tantas rondas seguidas por eso lo sorprendió cuando la sintió penetrarse ella misma guiando su pene en su interior.

-¿Otra vez? - gruñó excitado impulsandose más profundo.

-Si...mmm... quiero sentirte... soy tuya y quiero... que lo tengas...claro. -le dijo mientras lo cabalgaba y se aferraba a su cuello. Ambos estaban muy sensibles y no tardaron mucho en correrse gritando sus nombres, Edward se hundio lo mas que pudo dejando mas de su semilla en su interior.

Completamente exhaustos se quedaron dormidos en los brazos del otro.

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Bueno primero que nada les pido disculpas por la demora, ya encontré otra manera que me dejará escribir mas seguido. Quiero agradecer muchiiiiiisimo a las chicas que mandaron sus rr, en serio chicas es por ustedes que sigo :) .

No vemos pronto!