Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.

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Bella observo a las bellas mujeres que estaban paradas al otro lado de la puerta observando a Edward fijamente. Ambas se parecían mucho y era obvio que eran madre e hija.

-Hola Elena, hola Elizabeth. -Edward las saludo con tranquilidad pero Bella lo conocía lo suficientemente bien como para saber que estaba fingiendo.

-Hola hijo. -saludó emocionada Elena sujetando con fuerza su cartera.

Elizabeth abrazo el brazo de su madre y sonrió a Edward. -Hola hermano.

-Pasen, siéntense. -las invitó y observó a Bella. -Ella es mi novia, Bella. Bella ella es Elena... y Elizabeth mi hermana.

La presentación incómoda tenso el ambiente pero Elena fingió no importarle y se acercó a saludar a Bella.

-Me alegro de conocerte al fin. -la saludo.

Se sentaron en los sillones y Edward apego a su cuerpo a Bella inconscientemente mientras ambas mujeres se sentaban en el sillón frente a ellos. Elena observaba el entorno curiosa ya que llevaba más de veinte años sin pisar el lugar.

-Hay cosas que cambie. Papá vendió los sillones rojos hace mucho y las paredes las pinte yo. Creo que lo único que reconocerás es la cocina. -le afirmó sarcástico.

-Imagino que sí. -respondió fingiendo que no entendió el doble sentido de sus palabras.

-¿Cómo están las cosas con el taller? -preguntó interesada.

-Bien. -respondió serio. -Mi papá me enseñó cómo manejarlo desde muy joven.

Tanto Elizabeth como Bella estaban incómodas, Edward notó esto y cambio su tono a uno menos defensivo.

-Ahora trabajo con Jared. Las cosas van bastante bien, pensamos hacer alguna ampliación al taller.

-Me alegra escuchar eso. -Elena sonrió sinceramente.

La conversación siguió más fluida desde ese momento, Bella y Elizabeth también fueron parte de la conversación. Elena parecía muy interesada en la relación de ambos y contenta por ella. Bella estaba muy cómoda con las dos mujeres, la trataban de excelente manera, Edward era cordial pero era obvia su reserva.

-Empezare clases pronto. -Elizabeth, o Beth como le gustaba ser llamada, les contó nerviosa por la idea.

-La universidad es una etapa grandiosa. Te encantará. -la tranquilizo Bella. Edward acariciaba su pierna inconscientemente.

Elena le sonrió de acuerdo con ella. -Si cariño, te irá muy bien.

Edward no pudo evitar recordar lo que Bella le había dicho sobre ser un mecánico sin futuro. Suspiró suavemente cuando ella se acomodó entre sus brazos y acaricio su mano, relajándolo.

Elena estaba encantada con Bella, hablaban muy cómodas entre ellas. Era una mujer muy interesante y aunque Edward no pudiera verlo se notaba que amaba cada segundo que su hijo hablaba y más aún si era dirigiéndose a ella. En ese momento Bella se dio cuenta que Edward no tenía idea de lo que su madre sentía por él.

-Bueno creo que es hora que les diga el motivo de mi visita. -anunció Elena nerviosa, Beth acaricio su brazo dándole valor.

-Ya me parecía raro que vengas a verme sin justificación. -sus palabras salieron de él sin que pudiera evitarlo y lastimaron a la mujer que dolida fingió una sonrisa comprensiva.

-Debí venir antes... Yo hace un tiempo recibí una llamada de un amigo de la infancia, yo crecí aquí en Forks. Es el nuevo director de hospital de Forks y me ha dicho que me necesitan aquí.

Edward observaba a su madre pálida entendiendo sus palabras. -¿Y por qué venir aquí? Tu eres una cirujana reconocida puedes entrar al hospital que desees. -Edward aun no podía creer lo que ella decía. Jamás se le ocurrió que su familia perfecta se desintegraría.

-Quiero estar en Forks porque en esta ciudad estaré cerca de mi hijo. -le confesó sincera. -No me importa estar en un gran hospital ni aumentar mi cuenta bancaria, prefiero estar cerca de ti.

-Hubiera sido bueno que pensaras así cuando tenía dos años y te necesitaba cerca. -sus palabras acidas la lastimaron pero aguantó estoicamente las lágrimas.

-Lo sé... no sabía lo mucho que me arrepentiría después. -su voz triste afecto a Bella que sintió compasión por la pobre mujer. -Pero no vendré si no me quieres aquí. Yo no voy a imponerte mi presencia en el pueblo. Vine por ese motivo, quiero que tú seas el que decida si me mudo aquí o no.

-No puedes pedirme que decida tu futuro basándome en lo que yo quiero.

-Si me mudo aquí será para tratar de tener una relación contigo Edward. No me importa nada más que eso.

-Ahora que te quedas sola me buscas... -se burló con sarcasmo.

-Yo nunca he tenido el valor de buscarte antes. Sé que me odias y puedo vivir con eso, solo permíteme tratar de enmendar mis errores.

-¿Qué harás? ¿Contarme un cuento en las noches? Ya pasó el tiempo donde te necesite Elena, ya no soy un niño. No veo que puedas hacer para remediar 15 años de abandono.

Elena bajo la miraba abatida por sus palabras y limpio las lágrimas en sus ojos.

-Ya basta Edward, no todo es como tú piensas. -le aseguro Beth molesta con su hermano. -Yo sé de tu existencia desde que tengo memoria, mamá jamás dejo de pensar en ti. Tenemos las fotos de cuando estuviste con nosotros enmarcadas por toda la casa. Mamá guarda fotos tuyas de bebé y las cuida como un tesoro. En todos tus cumpleaños compró algo para ti, el día que te fuiste ella estaba devastada. Ella está aquí porque al fin tomó el valor suficiente para buscarte y está dispuesta a soportar tus desprecios con tal de tenerte cerca pero yo no dejare que la lastimes de esta manera.

Bella notaba la tensión de Edward al escuchar a su media hermana. Acaricio suavemente su espalda y dejo un beso en su hombro mientras le susurraba.

-Dale una oportunidad cariño, sólo una.

Edward observó a las dos mujeres frente a él y respiró hondo. Odiaba que su vida se viera alterada. Cerró los ojos y sujeto su frente pensativo.

-No te exigiré una respuesta ahora, estaremos en Forks unos días. -Elena le tendió una tarjeta que tomó sin mirarla. -Estoy en ese hotel, llámame cuando tengas una respuesta. -se levantó sosteniendo la mano de Beth. - Fue un gusto conocerte Bella, espero verlos pronto, adiós.

Ambas mujeres salieron del departamento dejándolos impresionados y sin saber que decir.

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Se terminó la botella de agua que había en su regazo, llevaba toda la mañana trabajando y aunque afuera estuviera nevando su cuerpo sudaba como mañana de verano. A su alrededor sus amigos se preparaban para ir a comer.

Faltaban pocos días para Navidad y Jared había llamado un par de veces el día anterior pero él estaba muy ocupado recuperando el tiempo perdido con Bella. Sonrió como tonto al recordarla, en serio estaba esforzándose por compensarlo... y no hablaba sólo del sexo alucinante... aunque claro era lo que más le gustaba y Bella había estado con él siempre que podía, más de una vez él hizo una simple insinuación que los llevo a la cama en el acto cosa que antes era más difícil, ahora Bella despertaba a media noche para cabalgarlo o hacerle una mamada que lo dejaba fuera de combate. La vida no podía ser mejor en ese sentido. Pero habían otras cosas que habían cambiado como que siempre estaba pendiente de que estuviera bien y le mandaba mensajes cada vez que podía, tenían citas románticas y ahora era todo sinceridad de parte de ambos, hablaron del problema que tuvieron, de hecho ella estaba más dócil con el tema de las fotos ya no le recrimino lo que hizo. Todo era demasiado perfecto entre ambos.

Observó distraído la botella de agua que tenía en las manos, en taller estaba quedando vacío ya que era hora de comer. El negocio iba muy bien ya que no tenían competencia en el pueblo además de ser buenos en lo que hacían.

Un par de brazos lo tomaron por sorpresa al tomar su cintura. Edward sonrió como un tonto al reconocer quien era la que lo abrazaba.

-¿No te diste cuenta de que te quedaste solo cariño? - se burló Bella besando su mejilla.

-Estaba pensando en ti. - le contó provocando una expresión de ternura en su novia. - Ayer me hiciste la mejor mamada de mi vida - se burló ganándose un golpe y una mirada molesta. - Lo siento cariño... me encantas así molesta... -le aseguro besándola a fuerza hasta que cedió. - y también de rodillas. -concluyo ganándose una mordida en el labio.

-Bueno señor adicto al sexo su comida esta lista.

-¿Hoy fue tu último día de clases no? -le pregunto observado su falda tubo y blusa abotonada, se suponía que era su traje de maestra pero se veía demasiado sexy como para enseñar a un grupo de niños.

-Sí, ya estamos de vacaciones ¡Al fin! -exclamó aliviada liberando su cabello del moño que utilizaba. Se paró de la banca donde Edward estaba sentado y espero que se parara pero él tenía otros planes.

-Dices que estamos solos ¿no? - le preguntó inocentemente limpiando sus manos de los restos de aceite de auto.

-Sí... Jared cerró la puerta cuando yo entre. - le indico señalando el camino a la puerta de salida. Al voltear lo tuvo enfrente de él con esa camiseta gris sin mangas que se ajustaba a su cuerpo a la perfección.

-Bueno ya estás de vacaciones así que lo que pase con esta falda -acaricio los bordes. -ya no es problema. - sonrió canalla cuando ella miro que su pantalones ya estaban abajo y su verga apuntaba lista. -Vamos nena cúmpleme la fantasía... -le pidió acercándose a su boca. Bella gimió en su boca y se aferró a su cuerpo. Desesperado toco sus nalgas buscando levantarla. La apoyo contra un auto que reparo en la tarde y ansioso se quitó lo que quedaba de ropa. Puso sus manos contra en marco de la puerta mientras Bella comenzó a desabotonar lentamente su blusa mostrando su brasiar de encajes, era casi transparente. Edward bajo la boca y se dedicó a chupar uno de sus pezones como si se le fuera la vida en eso. Bella gemía apegándolo mas su cabeza a su cuerpo y soltó un gritito cuando la mordió suavemente, jaloneo sus cabellos mientras el acariciaba sus pechos con rudeza. La estaba llevando al borde y se alejó cuando estaba cerca. Volteo su cuerpo apoyándola contra el marco de la ventana abierta del carro, acaricio sus muslos internos mientras levantaba su falda hasta que sus nalgas aparecieron al aire con un pedazo mínimo de tela cubriéndolas, quito sus braguitas y acaricio con su punta toda la raja húmeda.

-Edward... -gimió ansiosa.

Se ubicó en su centro entrando de golpe, Bella gritó por la invasión. Empujó más tratando de entrar por completo mientras ella lloriqueaba resistiéndolo. Sujeto sus caderas para darse impulso, y entró hasta la base de su miembro. Se quedó quieto unos segundos sintiendo la paredes calientes haciendo presión adecuándose a él. Eran pocas las veces que ella dejaba que él entrara por completo ya que era doloroso porque era demasiado grande como para aguantarlo, pero últimamente dejaba que lo hiciera o que lo intentara. Comenzó a embestir suavemente para no lastimarla, ya que el día que se reconciliaron se excedió y al día siguiente Bella no podía caminar bien... ahora tenía más cuidado para no dejarla inválida. Bella gemía agarrando el auto y el taller hacía eco al sonido de su miembro saliendo y entrando.

-Más rápido. -rogó tocando donde sus cuerpos se unían. Tomo más fuerte sus caderas y se dejó llevar embistiendo como deseaba.

-Ah... ahí... ahí... Ed...

Él la ayudo a apoyar por completo su cuerpo en el auto porque sus piernas temblaban. Tomo sus pechos desde atrás y siguió penetrándola con fuerza sacándole gritos más fuertes.

-Edwaaaard -gritó corriéndose con fuerza.

Sus paredes lo atraparon dificultando sus movimientos pero siguió embistiendo. Ella temblaba entre sus brazos. -Deja...te ir. -le pidió vibrando sin poder resistir más.

-Aun... no... chupa... mela. -le pidió, aún no iba correrse. La sintió voltearse pero antes disfrutó sus últimas embestidas profundas acelerado. Salió de ella con un gruñido y desesperado metió su verga a su boca apenas se agacho, la mamo unos segundos para luego sacarla y pasó la lengua por toda su extensión.

Edward observó sus movimientos desde la altura y casi se corre cuando uso su verga húmeda con sus jugos para mojar sus pezones. Muy segura de sus movimientos tomó su verga para besarla chupando las gotitas que escapaban, metió la cabeza y la lamio como si fuera un dulce.

-Me estas... matando... -gruñó mirándola juguetear solo con la punta.

Ella sonrió mientras comenzaba a tomar más carne y chupaba con fuerza, las rodillas de Edward comenzaron a fallar y se aferró al auto, no pudo resistir más y comenzó a embestir contra su boca que lo tomaba en gran parte, con su mano tomo su cabeza y se impulsó logrando un ritmo rápido, el sonido de la boca de ella lo excitaba más y verla acariciar sus pechos en el proceso lo tenía al borde. Acelero sus embestidas a su boca sintiendo con llegaba al fondo de su garganta, siguió follándola hasta que exploto liberando chorros de su leche llenándole la boca, se sostuvo con fuerza del borde de la puerta mientras Bella bebía su leche para luego limpiar su verga con la lengua de cada gota hasta dejarlo limpio. Edward sin fuerzas se aferró al marco de la puerta para no caer.

-Es hora de que tú comas. -le recordó ella mientras se levantaba.

-Dame... un minuto para recuperarme y lo hago...

-Me refiero a comida normal cariño. - se burló besando sus labios inocentemente.

Edward se colocó los pantalones y entraron al apartamento por la puerta que daba al despacho.

Era muy notorio que Bella había vuelvo a vivir con él, el apartamento otra vez parecía habitable. La cocina estaba en las mejores condiciones y era utilizada como era debido, Edward no tenía ni idea que había sopa instantánea en uno de los cajones y eso lo hubiera ayudado mucho los días que ella no estuvo. Bella sirvió los platos de ambos y comenzaron a comer.

-¿Ya te dije que amo tu comida? -le preguntó con una sonrisa.

-Un par de veces. -rio ella besando su mejilla.

-¿Quieres que salgamos hoy a algún lado?

-Mmm ¿Quieres ir al cine?

-Sí, creo que estrenaron una sobre zombies...

-O podemos ver esa de Shaining Tatum...

Edward puso los ojos en blanco. -No sé si me guste la idea de ti mirando a otro...

Bella rió por sus celos. -Si vamos te compensaré.

Edward sonrió por sus palabras pero sintió una ligera sensación de incomodidad, ella lo compensaba seguido, cada vez que él tenía ganas de tenerla ella estaba más que dispuesta, no habían tenido ni una pequeña discusión ya que ella cedía siempre... No le molestaba lo bien que estaban sino que sentía que algo pasaba, algo se le estaba escapando.

Terminaron de comer y mientras Edward lavaba los platos Bella se daba una ducha, el teléfono de ella comenzó a sonar pero antes que él pudiera verlo ella ya había salido del baño y contestado inmediatamente, no pudo escuchar lo que hablaban pero por la cara de Bella no era nada bueno...

-Es de la escuela hay un poco de papeleo y necesitan que firme unas cosas. -le contó entrando a la cocina en toalla.

-¿Tienes que ir ahora? -preguntó algo molesto.

-Si cariño, pero cuando vuelva vamos al cine ¿sí? - se puso de puntitas para darle un pequeño beso.

-Bueno no tardes. -le pidió desanimado besado su cuello.

-Me vas a retrasar... - le advirtió ella pero sin alejarse.

-Lo haré rápido. - le prometió desatando sus pantalones.

Bella lo observo con ojos negros pero parecía preocupada por irse pronto. Edward dudo sus movimientos quedando el bóxer, se acercó a ella un poco más esperando su reacción. Bella miró la hora rápidamente y desato su toalla. Edward la ayudo a subir a su cadera y la apoyo contra la pared de cocina, libero su miembro lo suficiente y entro en ella. Se movió rápido dentro y fuera sintiendo como era apretado cada vez más hasta que ella se corrió obligándolo a seguirla, su semen caliente la lleno y al salir de ella un chorrito escapo por muslo.

-Te dije... que sería rápido. -le recordó besando su cuello.

-Ahora debo bañarme de nuevo...

-Te acompaño. -se ofreció con una sonrisa torcida.

Bella lo observo unos segundos. -Vamos entonces.

No se negó como él esperaba. En la ducha volvió a follarle la boca quedando exhausto. Termino dormido en la cama hasta que ella volvió de la escuela cuatro horas después.

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Estaba cansada, era notorio aunque ella lo negara más de una vez. Edward culpo a la bendita escuela que la tenía trabajando como esclava aunque debía admitir que él tenía gran culpa también. Suspiro al sentirla acomodarse contra su hombro, estaban en el cine y la película lo aburría a muerte, Bella se había quedado dormida minutos después que esta empezó. El lugar estaba lleno de parejas y para mala suerte de él una a unos seis asientos de distancia estaba teniendo algo de acción manual. Quiso bufar cuando sintió un gemido ahogado. Esa cita no había salido como él tenía planeado.

Tomó su teléfono para distraerse un rato topándose con más mensajes de Jared hablándole sobre sus planes navideños antes normalmente eran cenar en casa de Jared con su madre y hermana, pero ese año no iba a ser así ya que lo más seguro era que Rosalie y Luke tengan otros planes. Era un hecho que pasaría Navidad con Bella pero aún no habían hablado del tema.

La película termino luego de lo que parecían horas y Bella aún no despertaba.

-Bella, ya acabo cariño. -se removió acomodándose. -Tenemos que irnos.

La movió ligeramente logrando despertarla.

-¿Qué pasó? -preguntó desorientada.

-Te quedaste dormida cariño.

Bella observo el entorno sorprendida y luego volteo a verlo con expresión culpable. -Lo siento, estaba muy cansada...

-Lo sé. Vamos a casa para que descanses. -la abrazo preocupado.

Caminaron lejos del cine acercándose al auto de Edward que estaba a unos metros, cuando Bella estaba a punto de abrir la puerta él lo impidió dándole la vuelta y apoyándola sobre la puerta.

-¿Qué sucede amor? ¿Estas enferma? -le preguntó preocupado.

-He estado muy ocupada con la escuela, eso es todo. -le contestó acariciando su mejilla. -Estas vacaciones me vendrán muy bien.

Edward abrazo su cintura y la besó suavemente. -Si quieres que bajemos el ritmo...

-No es eso Ed. Me gusta nuestro ritmo. -le aseguró sonrojándose. -Es solo cansancio por la escuela.

-Si quieres puedes dejar de trabajar, sabes que puedo...

-No, me gusta mi trabajo. -lo cortó tapando su boca.

-Bueno quiero que lo tengas en mente igual, eres mi mujer y sólo quiero que estés bien.

Bella le sonrió. -¿Tu mujer? Eso suena muy de hombre de las cavernas.

-Bueno tengo una caverna donde me quedo todas las noches. -le aseguró acariciando sus nalgas.

Bella estalló en risas. -Eres un adicto, todo lo asocias con sexo.

-Hablando de adicciones... ya que me hiciste ver una película que no quería...

Bella levantó las cejas interrogante.

-Ya sabes que quiero ver contigo...

Su novia se mordió el labio divertida y a la vez excitada por sus palabras.

-Vamos a ver una película entonces...

Edward no tardo en ayudarla a subir al auto y llegó en tiempo record a casa. Bella se puso cómoda en la cama esperando que él pusiera la película.

-Esta es buena. -comentó para sí mismo mientras observaba los títulos de las películas.

-¿Buena? ¿Excelente argumento? -se burló su novia de sus palabras.

-Ya verás. -le advirtió él con los ojos entrecerrados. -Con esta película no te dormirás.

Coloco la película y apago las luces. Se acomodó a lado de ella debajo de las sabanas. Estaba en bóxer y ella con su pijama para comodidad de ambos. La película empezó mostrando un repartidor de pizzas que tenía muchísima suerte ya que todas sus clientas estaban urgida por atención.

-Chico con suerte. -observó ella no solo por la rubia que le hacia una mamada...

-Yo tengo más suerte. -alardeo Edward. Ambos rieron cómplices por el doble sentido de sus palabras.

Edward no podía evitar sentirse caliente al escuchar los gemidos seguidos que salían de la boca de la rubia, Bella observaba todo fijamente. El chico estaba bien dotado y hacia gritar a la rubia que estaba en cuatro. Edward se acercó suavemente a Bella y la abrazo, esta no dijo nada. Tomó uno de sus pechos debajo de su camiseta y comenzó a juguetear con su pezón. Los gemidos de la actriz eran fuertes y lo calentaban más. Bella bajo la mirada cuando él comenzó a mamar sus pezones dándoles mordidas, se acomodó de costado acercándolo mas a su pecho provocando que él se aferre más. Bella gimió cuando la acaricio con fuerza.

Edward no pensó solo actuó quitándose el bóxer y ayudándola a sacarse la ropa, se colocó sobre ella y puso su verga entre sus pechos, tomo la cabecera de la cama para darse impulso mientras Bella juntaba sus pechos para acariciar su pene y su boca mamaba la punta que llegaba a ella. Comenzó a embestir al ritmo de los gemidos del televisor, en la pantalla hacían lo mismo que él. El "pop" incansable se escuchaba en la habitación. Bella acariciaba sus pezones rozándolos con su verga dura. Acelerando observaba como su verga se perdía entre sus pechos. No le aviso cuando comenzó a correrse sobre sus pechos y boca.

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Bella despertó sintiéndose de gelatina. Su cuerpo no daba más. Se movió suavemente para no despertar a Edward, la noche anterior debió agotarlo porque no sintió cuando salió de sus brazos. Entró a la ducha quitando los restos de la noche anterior. Preparó un desayuno como todos los días y se sentía tranquila, hasta que su celular sonó.

"Quiero verte" era lo que decía el mensaje y provocó que su cuerpo se tensara. Respiró hondo sintiéndose enferma. Desesperada jalo sus cabellos, no entendía como se había metido en un problema tan grande.

"Hoy no puedo" le escribió rápidamente para luego borrar el historial. Sirvió los platos de ambos y se acercó a la habitación para despertar a Edward. Una vibración en su bolsillo la altero.

"No era una pregunta, ven ahora" apretó los dientes con fuerza. "Estaré ahí en media hora" asqueada tecleo. Borro la evidencia de los mensajes y se acercó a la cama.

-Ed... Amor... es hora de despertar. -lo sacudió suavemente besando su hombro.

-Es muy temprano. -se quejó hundiendo la cara en la almohada.

-Ya son los diez cariños, ven a desayunar conmigo. -besó su mejilla acariciando sus cabellos. -Rose me llamó, iré a encontrarme con ella y vuelvo en unas horas.

-¿Saldrás otra vez? -se quejó.

-Sí, tratare de no tardar.

-Llámala y dile que no puedes. -le pidió volteándose y sujetando su cintura.

-Llevo tiempo sin salir con ella... No tardare cariño. -besó suavemente sus labios. -Ven a desayunar.

A regañadientes lo saco de la cama llevándolo con ella hacia la mesa.

-¿Por qué tienes que ir ahora? -refunfuño molesto.

-Porque la directora tuvo problemas con unos papeles, son cosas sencillas pero trabajosas. -le explicó mientras lavaba los platos.

-Se supone que estas de vacaciones.

-Lo sé pero soy la nueva y me está poniendo a prueba para darme la plaza permanente.

-No tienes por qué ganarte nada, yo te mantendré a ti y a todos nuestros hijos.

-¿A todos? -se rio nerviosa por sus palabras.

-Claro, quiero un equipo de futbol. -le aseguró serio.

Bella lo observó sorprendida por saber que él pensaba en tener hijos con ella. Su corazón se aceleró a mil por hora al imaginar a un pequeño de ojos verdes en sus brazos.

-Te daré tu equipo de futbol. -le prometió conmocionada. -Te amo Edward Masen, te juro que estoy loca por ti.

Él sonrió torcidamente. -Yo te juro que te haré un equipo de futbol. -la apretó contra su cuerpo juguetonamente pero luego besó su mejilla. -Te amo aún más.

Se abrazaron un buen rato para sentirse cerca. Hasta que el celular de Bella sonara alejándolos en el acto.

-Debo irme. Te amo. -se despidió besándolo.

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Aquí está un nuevo capítulo, espero que les guste y estén preparándose para lo que viene :3