Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.
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-Traes mala cara hombre. -la voz de Jared lo distrajo unos segundos de su búsqueda.
James acababa de darle el sí quiero a Victoria hacia unos minutos y todos estaban reunidos afuera de la iglesia lanzando el tradicional arroz mientras felicitaban a los recién casados. Edward había tratado de pasar entre el gentío preocupado porque Bella había desaparecido junto a Rosalie.
-¿Dónde fueron? -preguntó ignorando su comentario.
-Rose quiere presentarle a algunos amigos creo. -le contó desinteresado. Jared traía en brazos a Luke que estaba incómodo por la cantidad exagerada de gente. Se habían peinado igual y tenían el mismo traje, era muy difícil pensar que no eran padre e hijo.
-Papá ya me aburrí, vamos a casa. -le pidió con un puchero apoyándose en su hombro.
-Recién empezará la fiesta hijo.
-¿Esta no era la fiesta? -preguntó confundido. Era la primera boda a la que iba.
-No, esta fue la ceremonia ahora recién empezará la fiesta.
Luke hizo una perfecta "o" con los labios. El niño suspiro.
-¿Igual fue la tuya con mamá? -preguntó inocente jugueteando con la corbata de Jared.
Su pregunta lo dejo en blanco y sin saber que responder. Rosalie le había dicho que sean lo más honestos posible con cualquier pregunta que el niño les hiciera.
-No hijo, yo no me casé con tu mamá. -le respondió suavemente, Luke frunció el ceño.
-¿Entonces cómo nací yo? -preguntó contrariado. -Los papás se casan para tener bebés.
-Ehmm. -Jared comenzó a sudar frío. -No siempre se necesita estar casado para tener un bebé. -contestó tratando de salirse del tema de su paternidad.
-¿No? -el niño parecía un poco molesto.
-No, el tío Edward tendrá un bebé con tía Bella y no están casados. -le explicó. Edward a su costado los miró de reojo pero siguió buscando con la mirada a Bella.
-Entonces tú también puedes hacer otro bebé con mamá. -razonó entusiasmado. -¡Quiero un hermanito papá! ¡Por favor! ¡Por favor!
Jared abrió los ojos impresionado por su pedido y miró a Edward pidiendo ayuda pero este solo se rio de su rostro pálido.
-Los bebés son llorones y ensucian mucho hijo. -le aseguró. -No podrás jugar con el hasta que crezca.
-¡No importa! Jerry Thomson tiene un hermanito que es bebé y dice que repite todo lo él dice, ya sabe caminar y lo sigue a todos lados... -Luke siguió enumerando las cosas que Jerry Thomson había dicho.
-Luke... ya te dije que no insistas con lo de un hermanito. -la voz de Rosalie los sorprendió detrás de ellos.
Edward de inmediato ubicó a Bella a su costado y sintió que volvía la paz a su cuerpo. Ese vestido azul lo traía loco desde que se lo puesto esa mañana, tenía un escote bastante generoso, pero la parte baja cubría por completo sus cremosas piernas, su vientre abultado se disimulaba por los pliegues de tela y solo de perfil podías notarlo.
Jared respiro tranquilo cuando Rose se apegó a su pecho ocupando su brazo vacío, besó suavemente el cuello de Jared disfrutando su aroma en el proceso.
Bella no pudo evitar sentir envidia al ver la familia feliz que ellos eran.
La ceremonia había sido emotiva lo que ocasionó que más de una persona soltara alguna lágrima pero las suyas no fueron de felicidad al ver a una pareja que se amaba desde niños, no pudo soportar ver cómo pudo ser ella la que iba a ese altar con el hombre que amaba. Sus lágrimas silenciosas sólo ella las limpió mientras Edward estaba sentado cómodamente a su lado prestándole más atención a su reloj. No sospechaba que él si sabía que ella lloraba pero no se atrevía a hablarle ya que tenía miedo de arruinar las cosas aún más que el día anterior, estaba igual de afectado de ir a una boda junto con ella.
-La fiesta será en casa de James, mejor vayamos ya. -sugirió Edward, en el fondo quería que Bella estuviera en el auto alejada de las miradas lascivas de algunos invitados.
-Cierto, vamos. -Jared estuvo de acuerdo.
Tomaron sus autos y partieron a casa de James. Edward manejo el auto negro que había comprado hacia poco, consumía poco combustible y había espacio para una silla de bebé en el asiento de atrás, extrañaba su Volvo pero necesitaba el espacio y sobre todo el dinero. Bella y él habían divido sus gastos desde que se mudaron juntos pero las cosas tenían que cambiar si ella dejaba de trabajar para cuidar al bebé cuando naciera.
-Jared me dijo que Rose te presentó algunos amigos. -comento buscando matar el silencio tenso que había entre los dos.
-Sí, eran primos de Victoria. -contesto sin mirarlo así que no notó como su rostro se tensaba de inmediato.
-¿Eran Alec y Riley? -su voz sonó interesada ocultaba que por dentro moría de rabia. Ambos hermanos eran un par de gemelos que solían ser amigos de Emmet, eran parte de su séquito durante la secundaria.
-Si ellos. -contesto seria e indiferente.
Edward se quedó en silencio luego de eso, llevaba todo el día tratándolo de la misma manera.
-¿Puedes dejar esa actitud? -resoplo hastiado.
-No, no puedo. -su voz irritada le respondió de inmediato.
-Actúas como una niña. -esculpió sin poder contenerse, estaba llegando a su límite.
-Que te jodan. -replicó ella más que molesta.
-Buena idea, un buen polvo es lo que necesito. -su comentario ácido la dejo en silencio.
Llegaron a la casa de James en ese momento. Bella comenzó a bajarse del auto pero Edward le sostuvo el brazo antes que lo hiciera.
-¿No tienes condones no? Olvidé comprar más. -preguntó burlón buscando herirla. Bella quitó su brazo bruscamente y se alejó de él rápidamente.
Edward cerró los ojos molesto y frotó su rostro sintiéndose frustrado, estaba comportándose como un patán sin control. Se bajó del auto cuando tomo valor, camino siguiendo su silueta perderse entre los invitados.
-Bella espera... -comenzó a llamarla pero lo ignoró completamente. -Bella...
La siguió, ignorando a la gente que comenzaba a ubicarse en la pista improvisada que había en medio del patio. La escuchó preguntar por el baño para luego perderse dentro de una puerta blanca. Suspiró sabiendo que era mejor dejarla sola un rato, nunca llegaban a nada si ambos estaban molestos.
Ubico la mesa que les correspondía gracias a que Jared estaba ya sentado junto a Rosalie. Se acercó algo temeroso a ellos.
-¿Donde esta Bella? -la pregunta de Rosalie lo puso tenso.
-En el baño. -su voz delataba su incomodidad.
-¿Pasa algo? -Jared lo observó con detenimiento.
-Peleamos de nuevo. -respondió estresado sosteniendo su rostro.
-Iré a verla. -Rosalie se levantó de su asiento rápidamente.
Se acomodó en el asiento ignorando la mirada acusadora de Rosalie. Jared palmeó su espalda cuando la rubia se alejó del lugar.
-Las cosas cada día empeoran más.
-Lo sé pero no hay nada que pueda hacer. -se sentía derrotado.
-Si lo hay. Sabes que lo hay. Ambos están sufriendo en esta situación y eso afecta al bebé.
-No quiero que mi hijo viva lejos de mí. -insistió sabiendo a donde se dirigían sus palabras, estaba cansado del mismo sermón.
-Lo verás siempre que quieras Ed. Cuando termine con Rose veía a Luke casi todos los días y...
-Yo no quiero un "casi".
-¿Prefieres que él crezca mirándolos pelear y discutir todo el día? No seas egoísta, piensa en él.
Edward se sintió peor que antes al escucharlo. Su hijo era todo, no quería dañarlo en ningún sentido. Las cosas no podían seguir de la misma manera.
Pasaron los minutos y las chicas no volvían, Edward se removía incómodo esperando que aparecieran. Los invitados comenzaron a levantarse cuando los novios se ubicaron en el centro de la pista.
-¡Papá! ¡Papá! ¡No veo! ¡Cárgame! -Luke llegó corriendo a la mesa levantando los brazos para que lo tomara.
Jared acomodo la corbata de Luke antes de tomarlo en brazos. -¿Viste a tu madre? -le preguntó ya que él había estado jugando con otros niños alrededor de la casa.
-Sip. Estaba con tía Bella y un hombre cerca al auto. -le contesto distraídamente.
Edward no necesito más información para partir a buscarlas. Camino entre los adornos que armaban un sendero hacia el patio. Estaba anocheciendo por lo que los invitados bajaban con abrigos puestos. Unos cinco niños corrían de un lado a otro cerca al porche de la casa, no pudo evitar sentir una sensación extraña recorrerlo.
Su teléfono vibró con una llamada que ignoro y siguió buscando a Bella. La calle estaba llena de autos, Forks era un pueblo pequeño así que casi todos se conocían, era probable que la mayoría estuviera en la fiesta. Camino hasta su auto y no encontró a nadie, con un poco más de ansiedad miró a su alrededor, el bosque estaba cerca pero dudaba que Rosalie se adentrara sabiendo los peligros que había se metiera.
Resoplando sacó su teléfono para llamar a Bella pero un mensaje de voz le llamo la atención. Tenso toco la pantalla para escucharlo.
-Hola hermanito. -saludo la voz que más odiaba. -Supongo que estas muy ocupado como para atenderme. -se burló con sorna. -Sólo quería decirte que me encontré con Bella, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos y lo más gracioso es que me contó que tú no tienes idea de la valiosa información que me ayudo a recolectar. -su risa le dio náuseas. -¿Puedes creerlo? Te cuenta que me la folle pero no que ella me daba información valiosa de nuestro taller de mecánica. -Edward sudo frío. -Sí, Eddy. Papá debió recordar que tenía dos hijos, no sólo uno.
El mensaje acababa ahí.
Desesperado dio vueltas en círculos en la pista, tomo su cabello con rabia. Ese tipo estaba con ella, no podía soportarlo.
Llamo de nuevo al número desconocido pero no contestaron. Temblando llamó a Jared y le contó todo.
-No pueden estar muy lejos. -fue lo primero que le dijo cuándo se encontraron a la entrada del bosque.
-¡Vamos!
Caminaron desorientados, la luz del sol se ocultaba cada vez más. Jared trataba de hablar lo más sereno posible pero los nervios lo estaban afectando demasiado.
Pronto su teléfono vibro en sus manos de nuevo, contesto con la garganta cerrada.
-Hola Eddy... -saludó Garrett con voz ronca seguramente afectada por las drogas.
-¿Dónde está? -su voz tensa provoco que el rubio riera al otro lado de la línea.
-¿Bella?... -se quedó en silencio para luego reír. -Aquí, a mi lado. No te preocupes sólo estamos hablando... por ahora. -más risas. -La rubia está con nosotros también, todos estamos bien.
-¿Donde? -preguntó con cólera.
-Hermanito los tríos no me van...
-¡Carajo habla! -grito.
Colgaron luego de eso.
-Si las secuestró es mejor que llamemos a la policía. -sugirió tenso Jared.
-No creo que Dimitri sea de mucha ayuda. -con rabia recordó.
-¡Mierda! -renegó sosteniendo su cabeza. Tomo su celular de nuevo. -Vamos Rose contesta... vamos...
-No creo que haya podido llevárselas a las dos él solo. Regresemos a la fiesta y preguntemos por ellas, tal vez las vieron. - sugirió Edward desesperado.
Corrieron de regreso a la casa de James. La fiesta continuaba y nadie había notado la ausencia de ambos. Luke estaba entretenido con otros niños ignorando la desaparición de su madre. Se acercaron de inmediato a Seth y Quil para preguntar por ellas pero no fue necesario, Rosalie y Bella estaba riendo a lado de los primos de Victoria.
-Me debes estar jodiendo... -susurró Jared.
Edward no sabía cómo reaccionar en esos momentos. Pero el alivio que lo recorría hizo que no le importara nada más que verla sonreír a lo lejos.
-Ese imbécil nos engañó. -la rabia que destilaba Jared no era solo por ese motivo.
-Me alegra que así fuera. -respondió Edward entre dientes.
Se acercaron a ellas lentamente, en el fondo querían escuchar lo que hablaban con los hermanos. Jared los conocía muy bien, ellos fueron parte del séquito de Emmet que se encargó de destruirle la vida durante la secundaria.
-¿Dónde estaban? -la voz tensa de Jared las tomó de sorpresa. Rosalie volteó con una sonrisa que murió al ver su expresión.
-Aquí... ¿dónde más? -respondió con una ceja alzada.
-Estuve llamándote y no contestabas. -la acuso cruzándose de brazos.
-No me fije quién llamaba, pensé que estabas con Edward en la barra o algo...
-Estábamos buscándolas. -siseo molesto. Rosalie lo miro confundida.
-Así que Stevens está contigo... -la voz de Riley era algo socarrona. -Quien lo diría...
Jared volteó molesto. -Si está conmigo, ¿algún problema? -Edward sujeto su hombro deteniendo sus avances.
-Relájate, no vale la pena. -le recordó.
-Veo que siguen siendo amigos. -Riley los observó tranquilo, Alec oculto su risa con el vaso que bebía. -¿Sigues sacando a Stevens de problemas?
Edward no le respondió. Resoplo empujando a Jared lejos de ellos.
-Vamos.
Bella y Rosalie observaban el intercambio en silencio.
-¿Chicas no quieren bailar? -pregunto Alec con voz sedosa dirigiéndose a Bella. Edward la observo fijamente y antes de que pudiera contestar él respondió.
-No puede. -soltó a Jared y tomo a Bella de la cintura, con intensión acomodo su vestido resaltado la redondez de su vientre. -El bebé la cansa. -le explicó con una sonrisa burlona.
Los dos hermanos abrieron los ojos asombrados mientras Bella se sonrojaba incómoda.
-Vamos Rose. -exigió Jared tomando su brazo.
Ambas fueron arrastradas lejos de los hermanos e incómodas se zafaron de sus brazos cuando llegaron a la mesa.
-¡Suéltame! ¡Sólo faltaba que nos orinen encima para dejar claro que somos su territorio! -Rosalie les reclamo irritada.
-¡No puedo creer que le hablaras a ese par de imbéciles! -le reprochó Jared.
-Son amigos míos desde hace mucho tiempo. -le contestó enfrentándolo.
-Ya no lo serán más.
Rosalie ignoro su comentario y soltó su brazo bruscamente -Veré a Luke. -Jared la siguió de inmediato.
Edward espero a que desaparecieran para hablarle a Bella. -¿Dónde estaban? -su voz tensa y baja no le advirtió a ella el verdadero estado de molestia que tenía.
-Aquí. -respondió rodando los ojos hastiada. -Pensé que tenías el suficiente cerebro para entender esa oración.
-¿Suficiente cerebro? -preguntó burlón. -Creo que no, admito que para algunas cosas soy muy estúpido. -acepto con rabia.
Bella no noto el doble sentido de su comentario.
-¿No deberías estar buscando un "buen polvo"? -le recordó irritada.
-Me distraje buscándote. -En ese momento Bella volteo a verlo confundida. -Recibí una llamada muy... reveladora y pensé que estabas en peligro pero obviamente me equivoque. -se burló sarcástico. -Tirarte a Alece no debe ser muy peligroso.
-¿Que llamada...? -su voz antes irritada había cambiado a una más temerosa. Edward la observó con una sonrisa que la mato por dentro. -No... No, no, él...
-Me dijo que estaban juntos en ese momento y que habías olvidado revelarme un detalle sobre ustedes. -Bella sintió que se le revolvía el estómago. -Supongo que el plan para destruirme estaba más perfecto de lo que pensaba. -acepto con un resoplido dolido.
-Lo siento mucho... -la voz ahogada por el llanto silencioso de Bella a su lado no logró afectarlo.
-Recuerdo que lo conociste en mi taller... -recordó con rencor. -Soy un idiota, jamás me pregunte que hacia él ahí. -se sostuvo el rostro siéndose derrotado.
Los recuerdos comenzaron a invadirlo, Bella tenía acceso a todos esos papeles ya que se quedaba todo el día en su despacho y antes de estar embarazada siempre le contaba lo que pasaba con las finanzas del taller. Recordó las veces que ella salía con escusas que ahora le parecían ridículas, seguramente para encontrarse con él...
-Él me obligó... -la escucho susurrar con voz rota mientras sentía una caricia temblorosa en su espalda. Una sensación nueva lo recorrió por completo, rechazo.
-¿Te obligó? ¿A cambio de qué? -su pregunta fue brusca mientras se alejaba de su agarre. Su rostro seguía enterrado en sus manos.
-Era otra condición para que no difunda el video y que tú te enteraras de todo... -sus sollozos no lo afectaron, soltó su rostro y la enfrento.
-¿Preferiste destruir lo único que me queda de mi padre para que no te vean desnuda? -Bella lo miro destruida. -Te recuerdo que ya te vieron y que fue tu amante el que envió las fotos. -no le devolvió la mirada luego de eso. -Pudiste engañarme con él, acusarme de no poder darte el futuro prometedor que tú te "mereces" pero esto... yo jamás hubiera esperado que te metieras con el único recuerdo y legado que me queda de mi padre.
-No seas injusto, estaba desesperada y no estaba pensando con claridad. -le explicó desesperada. -Sólo le di copias de documentos que afirman que tú eres el dueño.
-¿Cuál es su plan? ¿Cómo piensa quitármelo? -le preguntó furioso.
-No, no lo sé. -respondió ella sosteniendo su cabello desesperada. -Nunca me habló de eso.
-Garrett sabe de estas cosas, tal vez busca un vacío legal o no sé... -resoplo con rabia. -¿Qué mierda haré? -se preguntó desesperado.
-No logrará quitártelo, todo estará bien. -trato de animarlo acariciando su espalda, Edward quería que lo suelte sus caricias no le daban consuelo.
-¿Cómo mantendré a mi hijo? ¡Mierda! -su cabeza estaba atormentándolo con las deudas a la vez que pensaba que no tenía un futuro seguro para su hijo.
-Volveré a trabajar apenas pueda. -Bella prometió. -Saldremos de esta, no te dejaré solo.
Edward se zafo bruscamente de su agarre. -No necesito tu compasión. -su rabia la lastimó. -Puedes irte cuando quieras, ya no te retendré.
-¿Que...? ¿Me estas echando de tu casa? -pregunto dolida. Sostuvo su vientre inconscientemente.
-No te estoy echando. Sólo quiero que sepas que puedes irte cuando quieras, sé que no podré darle un futuro a mi hijo y si eso... si eso significa que será mejor que te lo lleves lo aceptaré. No quiero que le falte nada.
-¿De qué hablas? Si podrás darle todo... -le aseguro muerta de miedo.
-Me refiero a que tal vez me quiten el taller y eso significa que no tendré casa tampoco, mi hijo no vivirá penurias, si eso llega a pasar puedes llevártelo. -le explicó destruido. Bella se abrazó a su cuerpo aunque trato de rechazarla al comienzo.
-Eso no pasará, estaremos juntos, no te dejaré. -su promesa no lo animó para nada.
-Sigue tu vida. -su voz dura fue acompañada de un empujón alejándola de él. Algo adentro de él había muerto. -Me quiero ir. No aguanto un minuto más. -Bella asintió tomando su bolso pero Edward tenía otros planes. -Que la pases bien. -se alejó dejándola sola y completamente desolada.
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-¡Rosalie! ¡Tenemos que hablar! -Jared la llamó molesto pero ella lo ignoró. -¡Rose! -la tomó del brazo para detenerla.
-¡Déjame! -gritó molesta. Luke los observó a lo lejos.
-Explícame que hacías con ese par. -le reclamó igual de molesto.
-Ya te dije que son amigos míos. -resoplo quitó su brazo bruscamente.
-Eso me queda claro. -acepto burlón. -No puedo creer que lo sigas siendo.
-¿Qué tiene de malo? -preguntó molesta.
-Ese par me arruinaba la vida en instituto, seguramente ellos pusieron las drogas en mi casillero. -recordó con rabia. -Y tú sigues siendo su amiga.
-No sé si fueron ellos. Eso pasó hace mucho...
-Si hace mucho, pero no deberías ser amiga de ellos después de lo que me hicieron. -le reprochó.
-Jared... -Rosalie suspiró. -Entiendo que te moleste pero ellos ya no son los mismos de antes. De hecho estuve hablando con ellos porque quería presentárselos a Bella, tal vez alguno le guste.
-¿Bella? -preguntó sorprendido. -Pero ella está embarazada...
-Eso no importa, es hora que siga su vida.
-No empieces Rose...
-Sabes que tengo razón, Edward ya empezó.
-No puedes afirmar nada sobre él. No ha salido con nadie más. Además no podemos meternos en sus problemas Rose.
Ella bajo la mirada sabiendo que tenía razón. -Bella está deprimida, piensa que él está acostándose con otras. Quiero ayudarla.
Jared se acercó con una sonrisa tranquilizadora y la cubrió con sus brazos. -Lo sé cariño. Eres increíble. -le susurró en el oído.
Rosalie se relajó por completo entre sus brazos, le daban esa seguridad que nunca antes había sentido. Sabía que jamás amaría a otro que no fuera él, no había hombre más perfecto para ella.
-Te amo. -susurró contra su cuello.
-Yo también te amo. -Jared besó su mano con cariño.
-No hablaré con los gemelos más, esta noche sólo seremos tú y yo. -le prometió mirándolo a los ojos.
-Sólo tú y yo. -sonrió de regreso él acercándose a besarla. Probó sus labios suavemente sin profundizar, siendo lo más tierno posible.
-¡Ahora si me darán un hermanito! -el gritó de Luke los sorprendió en medio del beso. El pequeño rubio se abrazó a las piernas de ambos de inmediato mirándolos con una gran sonrisa. Ambos rieron de su entusiasmo.
-Supongo que no seremos solo tú y yo. -rio Rosalie.
Jared rio con ella besándola de nuevo.
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Sentía los rayos de sol quemando su rostro. Levantó un brazo para colocarlo sobre su rostro pero se quedó atrapado en algo a mitad de camino, confundido abrió los ojos y observó su entorno. Lo primero que observó fue el techo de su auto y lanzó un suspiro adolorido al recordar los eventos del día anterior.
El sonido de su teléfono le provoco jaqueca así que no demoro en contestar.
-¿Hola? -preguntó con voz ronca.
-¡Edward! ¿Dónde estás? -la voz ansiosa de Jared aumento su dolor.
-Mmm... -revisó su entorno, estaba estacionado cerca al lago de Forks. -¿En el Lago? No tengo idea de cómo llegue aquí...
-Son casi las tres de la tarde, estábamos preocupados por ti. ¿Puedes conducir o quieres que vaya por ti? -Jared parecía molesto.
-Creo que ya puedo conducir...
-Te esperamos. -colgó.
Lanzo su teléfono al asiento de al lado y busco una botella de agua en la guantera, bajó del auto para mojar su rostro y luego regreso. Había botellas vacías en el asiento trasero y estaba seguro que el dinero que uso en alcohol pronto lo necesitaría.
Manejar a su departamento fue difícil, si era sincero con él mismo no quería llegar. Las calles estaban algo desiertas por ser domingo en la tarde, Forks era un pueblo de familias conservadoras así que los domingos eran familiares por costumbre. Compró unas aspirinas en el camino, y en pocos minutos llegó a casa.
Muerto de cansancio abrió la puerta encontrándose con tres pares de ojos que lo observaban con diferentes expresiones.
-¿qué hacen todos aquí...? -preguntó con una ceja alzada.
Jared lo observaba con los brazos cruzados y esa expresión de desaprobación que últimamente tenía, Rosalie estaba furiosa queriendo matarlo con la mirada mientras abrazaba a Bella que evitaba su mirada y mantenía sus manos en su vientre.
-Anoche trajimos a Bella y no te encontramos, pasaron las horas y obviamente pensamos que algo malo había pasado. -la voz de Jared era seria.
-Ya te dije dónde estaba... no pasó nada malo. -espero sentir la culpa que normalmente lo atacaba pero nunca llegó...
-Eso veo. -Jared parecía su padre.
Incómodo se quitó la corbata y la lanzó junto a su chaqueta al sofá que estaba a su derecha. Jared se acercó a él hasta que estuvieron cara a cara.
-Tú y yo hablaremos. -le ordeno. -Luego que te des una ducha, apestas a alcohol barato.
Edward sonrió sínico. -Tenía que ahorrar.
Jared lanzó un bufido. -Camina que estaré esperándote. -Lo empujó al pasillo con algo más de fuerza de la necesaria.
Edward camino desabotonando su camisa y no le importó la mirada de Bella que lo siguió todo el camino hasta que se perdió por el pasillo.
Cuando salió de la ducha se encontró con ropa limpia sobre la cama, con el ceño fruncido se colocó la ropa sin entender por qué Bella la colocó ahí. La simple camiseta gris y los vaqueros los encontró mucho más cómodos de lo normal.
Afuera de la habitación el pasillo se escuchaba silencioso así que con un suspiro se aventuró. Jared se encontraba solo, entretenido con algún juego de su celular.
-¿Estas solo? -preguntó extrañado.
-Sí, Rose se llevó a Bella.
-Ah. -fue su único comentario.
Su indiferencia sorprendió a Jared.
-Ellas fueron a ver departamentos.
-¿Qué querías decirme? -cambio de tema mientras se sentaba en el sofá junto a él.
Confundido Jared respondió. -Quería decirte que Bella nos contó que paso anoche y que no está bien que la culpes de esa manera.
-Es tu opinión. -replicó tranquilo.
-Si lo es. Entiende que ella no sabía qué hacer y sobre todo no quería que la odiaras.
-De todas maneras paso.
-Bella se irá con nosotros a la siguiente pelea Edward, es la última vez que dejó que la trates de esa manera.
-Puede irse cuando quiera. -replicó con la misma sonrisa sínica que traía desde que llego.
-¿Qué te pasa? Estas actuando extraño.
-Ya no me importa lo que pase con ella Jared, si piensa que es mejor llevar el embarazo en otro lado que lo haga, yo sólo quiero lo mejor para mi bebé.
-Hasta ayer estabas empecinado con que ella se quedara.
-Ella estará mucho mejor sin mí. Y tienes razón estas peleas solo dañan a mi hijo.
-Bueno entonces le diré a Rose que la lleve a casa luego de...
-Sí, si dile lo que tengas que decirle, yo iré a trabajar al taller.
-¿Trabajar? -la cara de Jared era de preocupación ahora. -El taller está cerrado ahora Ed...
-Lo sé pero hay un par de coches que están retrasados y sus dueños llegan por ellos el lunes.
-Eso nunca antes te había importado... Somos el único taller, tendrán que esperar a que acabemos.
-Seguramente los necesitaran pronto, cierra la puerta cuando salgas. -le pidió mientras se acercaba a la puerta, Jared lo veía boqueando. -Ah, por cierto si Bella necesita sacar sus cosas, dejé un par de maletas en el cuarto del bebé. -le aviso mientras salía.
Jared se quedó de piedra mientras veía al desconocido que tenía al frente.
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Termino el segundo auto muy tarde esa noche. El regreso a su departamento fue solitario, normalmente tenía Bella detrás de él cuando acababa la jornada diaria. Recordándola supuso que ya no debía estar en el lugar lo más seguro era que Jared la había ayudado a tomar sus cosas y largarse. El silencio y la oscuridad de su departamento fueron prueba de ello. Desvistiéndose entró a su habitación, todo estaba a oscuras así que torpemente chocó con un mueble. De inmediato las luces se encendieron y un susurro preocupado se escuchó.
-¿Estas bien? -era ella... seguía ahí, se había quedado con él.
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Tiempo después
-¿Ya tienen un nombre? -la pregunta de Beth hizo que prestara atención a la conversación.
Estaban cenando con Elena y Beth festejando la llegada de la última. Escogieron el restaurante más elegante de Forks para la ocasión, Bella estaba sentada a su derecha con un vestido azul claro y un peinado elaborado. Su vientre estaba inmenso de ya casi nueve meses.
-Aún no hemos escogido uno. -le respondió Bella sonriendo suavemente.
De pronto recordó que nunca habían hablado del tema, de hecho no hablaban para nada...
-¿Pero tienen algunos en mente? -insistió emocionada Beth. Edward no pudo evitar devolverle la sonrisa a su media hermana.
-Ehmm si algunos. -susurró Bella de pronto sonrojada.
-¿No me digan que Edward Junior es uno? -rio alegre la muchacha. Elena sonrió a su hija feliz de estar con ella de nuevo.
Bella rio suavemente contagiada por la joven pero sus mejillas rojas la delataron.
Beth rio sorprendida. -¿Le pondrás tu nombre?
-¿Qué? No, no, no. -respondió de inmediato. -Ni siquiera he pensado en un nombre. -admitió.
Era verdad, había estado trabajando día y noche. Se sintió mal por no darse tiempo de pensar en un nombre para su hijo.
Bella tenía una expresión pálida luego de escucharlo.
-¿Que otro nombre tienes en mente Bella? -pregunto la muchacha para que olvidaran rápido el comentario de su hermano.
-Bueno me gusta E... Ethan, Noah, Matthew...
Todos notaron que había evitado decir su nombre.
-Son bonitos todos. -la felicito Elena emocionada. -¿Verdad hijo?
-Mmm sí, me gustan. -aceptó algo incómodo. La mirada de Bella voló hacia él.
-¿Cuál te gusta más? -preguntó de inmediato. Sus miradas se trabaron unos segundos.
-Ahmmm. -atrapado por su mirada no podía pensar con la claridad suficiente. Alejó su mirada de ella y pensó. -Ethan me gusta más. Aunque Edward era la mejor opción. -su comentario fue para picar a su hermana que rio divertida.
-Entonces así se llamara. Ethan Edward Masen. -sentenció Bella mirando su vientre fijamente.
-Si eso quieres, por mi está bien. -su voz displicente pareció afectarla pero la ignoró.
-¿Doble E Masen? -picó Beth con una sonrisa traviesa tratando de salvar el mal momento.
-¡Hey! Deja en paz a mi hijo. -Edward le siguió el juego a su hermana. Volteó cuando sintió una descarga en su muñeca derecha.
-Ed... ward -el susurró ahogado de Bella y su mano aferrándose a su muñeca lo sorprendieron. -Creo que Ethan ya viene... -luego de eso contrajo el rostro en señal de dolor.
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Hola a todos! Muchas gracias por leerme de nuevo, aquí les traigo otro capítulo más. Como siempre quiero agradecer a los reviews que son mi motivación me encanta ver lo que piensan de la historia!
