.
.
Primeras noches
No pudo evitar suspirar cansado cuando volvió a escuchar el mismo llanto de nuevo. No había dormido en toda la noche y cuando pensó que podría descanzar dos horas seguidas sus ilusiones se destruyeron de nuevo. Un gemido de frustración salió de Bella que completamente agotada se quedó dormida apenas toco la almohada.
Ethan no parecía muy contento con su nuevo entorno, o eso pensaban ya que ningún juguete ni chupón lograba tranquilizarlo. Lloraba apenas era consciente que estaba despierto y si estaba aburrido también. No entendían a su hijo y eso los tenía frustrados a ambos.
Bella seguía con el rostro enterrado en su almohada mientras trataba sin exito levantarse de la cama.
4:53 am
Y ninguno había podido descansar nada.
Con extremo cansancio se levanto de la cama apoyándose en los muebles para no caerse, no quiso prender la luz porque le dolían los ojos. Entró a la habitación de su hijo en medio de la penumbra.
-Shh, shh ya estoy aquí. -le habló con voz ronca mientras lo tomaba entre sus brazos.
El pequeño siguió lanzando sollozos pero más tranquilos. Torpemente palpó su pañal para ver si tenía algún recuerdo para él pero no había nada. Supuso que era hambre la causa de su llanto. Con el dolor de su corazón prendió la luz de su habitación quedando ciego en el acto y camino hasta Bella que seguía dormida, colocó al bebé a su lado y se alejó a apagar la luz. Regreso a la cama escuchando los ruiditos que Ethan hacia antes de ponerse a llorar de nuevo.
-Shh shh tranquilo. -lo calmo meciéndolo suavemente con su mano sobre su vientre.
Bella desperto al escucharlo, con lentitud se acomodó de costado acercándose al niño y destapó su pecho derecho liberando un pezón ya bastante más grande de lo que Edward llegó a conocer. Ethan en medio de la oscuridad sintió el tacto del pezón en sus labios y por instinto se apegó a él mamando de inmediato, Bella contrajo el rostro adolorida por la sensación. El silencio de la habitación fue ideal para que ambos se quedaran dormidos inevitablemente.
.
.
El agua del mar caribeño se sentia grandioso contra su cuerpo y Bella desnuda acostada sobre él se sentía aún mejor. Acababa de hacerle el amor y esto lo había dejado fuera de combate. Las suaves olas golpeaban contra sus piernas relajandolos aún más. Una pequeña ola lo cubrio mojando su pecho, Bella rio divertida mirando su expresión de sorpresa.
-Es un poco de agua bebé.
Se besaron luego pegando sus pechos más. Sintió una presión extraña en uno de sus pezones.
-No hagas eso si no quieres que te lo haga a ti. -le advirtió a Bella mientras manoseaba su culo a gusto.
-¿Hacer que bebé?
Edward rió cuando sintió la presión de nuevo. Se alejó de ella para ver que le hacía, para su sorpresa las manos de Bella estaban en la arena mientras una extraña ventosa succionaba su pezón.
-¿Que demonios? -se sacudió bruscamente.
Su sacudida lo regreso al mundo real. Parpadeó incómodo por la luz que se filtraba por la ventana. Un pequeño lloriqueo hizo que bajara la mirada encontrándose con los ojos de Ethan, confundido observó a su hijo y este con el rostro molesto se acercó a succionar uno de sus pezones.
-¡Hey!- se alejó de su hijo asustado.
-¿Qué pasa? -Bella despertó alarmada observando a todos lados. Su mirada se topó con la imagen de su hijo tratando de llegar al pezón de Edward.
-¡Ethan! -ocultó su risa pobremente. -Ven cariño.
Acomodó al niño entre sus brazos y le dio uno de sus pechos. Con una risa inevitable observó a Edward que contrariado se alejaba hacia la ducha.
-¡No vuelve a dormir con nosotros!
Bella rió aún más al escucharlo.
.
.
Los cambios de pañal eran su pesadilla personal. Bella parecía tener un talento para evitar los desastres a la hora de hacerlo pero cuando Edward lo hacía... pasaban cosas como esta; Ethan había embarrado sus pequeños pies en el pañal sucio cuando Edward los soltó para tomar una toalla para impedir que siguiera orinando el lugar como si fuera una pileta. Ahora tenía un bebé completamente sucio, el mueble igual de sucio y su propia camiseta mojada.
-Mierda. -gimió quitando con cuidado la ropa sucia de Ethan. Desnudo por completo al niño y se quito su propia camiseta.
-¿Que demonios paso...? -Bella pregunto al ver todo el desastre que había.
-Ehmm. -Edward no supo que responder mientras tomaba a Ethan cuidando no embarrarse.
-Yo lo bañaré y tú limpia esto. -le sugirió tomando al pequeño con cuidado.
Ethan lanzó berridos contentos ya que parecia feliz al estar desnudo. Edward suspiró al verlo mientras él tenía que limpiar todo el desastre. Con pesar y cansancio tomó todo lo que necesitaba para ponerse a trabajar.
Cuando acabó de limpiar se acercó al baño donde Bella estaba con Ethan. Se sentía irritado y muy cansado, solo quería darse una ducha para dormir un par de horas. Escuchó la voz cariñosa de Bella hablarle a Ethan que entre balbuceos parecía contestarle.
-¿Sabes que eres el bebé más hermoso del mundo? -sonrió sin poder evitarlo cuando vio a Ethan balbucear dándole la razón.
Bella secaba a Ethan recién bañado apoyándolo contra el mueble del lavamanos. Edward sonrió cansado cuando su hijo estiro los brazos hacia él pero camino hacia la ducha ignorando el pedido del niño.
-Vamos a vestirte pequeño. -Bella tomó a Ethan pero este pataleo.
Edward se saco los pantalones tirandolos a la ropa sucia. Escuchó el sonido que Ethan hacia antes de llorar y volteó cansado, su hijo lo miraba con un puchero desde el hombro de Bella. Con un suspiro se acercó.
-Ven aquí. -lo tomó en brazos porque no quería escucharlo llorar. Cansado lo meció y al mirarlo se sorprendió al ver sus labios inclinados hacia arriba. -¿Esta... esta sonriendo?
Bella se acercó más para observarlo.
-Si. -ambos sonrieron embobados en respuesta.
Ethan los tenía completamente enamorados de él.
.
.
Miro la hora preocupándose. Ethan sollozo con hambre pero rechazó categóricamente el biberón cuando lo acerco a su boca.
-Toma campeón, mamá no viene aún.
Ethan torció el gesto alejándose otra vez y empezó a llorar desconsolado. Resoplo frustrado sin saber que hacer.
-No hay más Ethan, si tienes hambre tomarás este biberón.
Ethan siguió llorando y agitándose con desesperación. Lo meció y meció sin saber que más hacer. Rechazó cada juguete que le ofreció tirándolo lo más lejos que sus pequeños brazitos lo dejaban.
No queria llamar a Bella, no queria aceptar que la necesitaba para cuidar a su hijo. Cuando Rosalie y Leah aparecieron en su departamento completamente listas para una fiesta se sintio enfermo, la sensacion empeoro cuando se llevaron a Bella encerrandose juntas por un par de horas en su habitacion, pero fue aun peor cuando salio luciendo hermosa gracias a las curvas ganadas en el embarazo y su belleza natural con poco maquillaje. Se quedo boquiabierto y tuvo que ajustar sus brazos alrededor de Ethan para no dejarlo caer. "Volvere pronto" le aseguro besando la mejilla de su hijo.
Buscó su teléfono molesto y marco.
-Edw...
-Ethan tiene hambre. -la cortó de inmediato.
-Tardaré un poco... -se disculpó nerviosa. Escuchó música y voces de fondo.
-Te lo llevaré entonces. -Ethan seguía llorando y agitándose.
-No, no. Yo ire. -le aseguró rápidamente.
-Dijiste que tardarías. -su nerviosismo lo puso molesto.
-Ehmm voy a apurarme. -escuchó un resoplido de alguien más al otro lado de la línea. Los celos se apoderaron de él.
-Puedes follar más tarde, tu hijo tiene hambre. -le cortó lleno de rabia.
Ethan siguio llorando sin hallar consuelo, los minutos pasaron pero el bebé no dejaba de llorar.
-Pruebala. Tu mamá no esta. No hay nada más que pueda hacer. -Ethan lo observó con los ojos llenos de lágrimas. -Estamos solos, tú y yo.
Intentándolo por milésima vez acercó el biberón a su boca, el niño fruncio los labios alejándose, un poco de leche cayó a su mejilla y se deslizó hasta su boca, al sentir el sabor lamió lo mejor que pudo los residuos Edward volvió a intentarlo y esta vez al propósito regó la leche cerca a su boca, repitió el proceso hasta que lograron una manera extraña de alimentarlo. Pasó el tiempo y el biberón se acabó junto con la energía de Ethan.
Exhausto Edward limpió lo mejor que pudo el rostro de su hijo y se acosto junto a él en la cama. El sueño les llegó a ambos.
Un sollozo perturbó su sueño. Abrió los ojos buscando a Ethan de inmediato pero se llevo la sorpresa de encontrarlo dormido. En medio de la oscuridad notó una figura en la puerta de la habitación. Bella camino hacia la cama con el fin de tomar a Ethan.
-Dejalo, dormirá aquí. -ella detuvo sus movimientos de inmediato.
-Lo siento mucho.
-Iré al sofá.
-No tienes que hacerlo, iré yo. -se ofreció.
-Sólo acuestate. -resoplo parándose.
-Edward...
-Buenas noches.
La rozó al pasar a su lado, sintiendo claramente sus dedos tratando de tomar los suyos. Su aroma lo impacto sin remedio robándole un suspiro, estaba usando ese perfume que solía volverlo loco. Apretó el puño con rabia al recordar que se puso ese perfume para atraer a otros. Golpeo el sillón al sentarse en él. Era un hecho que no podría dormir otra vez. Se acomodó como pudo en el reducido sofá y prendió la televisión que había ahí. El cansancio logró ganarle un par de horas después. En algún momento en la noche sintió el suave llanto de Ethan pero fue rápidamente acallado, luego sintió unas manos acariciar sus brazos para despues cubrirlos con una manta.
A la mañana siguiente despertó con un dolor infernal en el cuello. Bella notó su molestia y se ofreció a darle un masaje pero él lo rechazó sin dudarlo. En el taller el dolor se intensificó pero lo ignoró lo mejor que pudo. Regresó al departamento muy tarde esa noche, encontrando todo en silencio. Revisó a Ethan que dormía plácidamente en su cuna y se volteó dispuesto a pasar la noche en el sofá otra vez.
-¿Estas bien? -la voz de Bella estaba ansiosa.
-Si. -contesto secamente.
-¿A donde vas? -preguntó siguiéndolo.
-A dormir.
-No me hagas esto. -sollozó. -Yo dormire aqui pero tú ve a la cama.
-Dejame en paz Isabella. -gritó bajo su aliento exasperando.
-Estaba con Rose y Leah. -le aseguró. -Te lo juró.
-No me interesa con quien estabas.
-Si te importa. -lo jaloneo poniéndose frente a él. -Así como tú me importas a mí.
-¿Asi? -se burló. -Entonces por que estoy odiando que me toques en estos momentos. -Bella lo soltó alejándose pero él avanzo. -¿Te importo? Entonces por qué no me dejas conseguir paz de una maldita vez.
-¿Que quieres que haga? -sollozó sujetando su cabeza desesperada.
-Quiero que actues como lo que somos, padres. Ethan es antes que cualquiera de nosotros, tú dejaste que lloraba por horas sólo por irte a divertir un rato.
-Yo no...
-No me importa lo que hiciste o no hiciste. ¡Dejaste a mi hijo llorando por horas maldita sea!
-Lo siento. -sollozó culpable.
-Pídele perdón a tu hijo no a mi. Yo si puedo estar sin ti. -se alejó de ella sin importarle lo bruscas que fueron sus palabras.
El resto de los días fueron llenos de silencio. Bella tenía el semblante decaído y dormía cada vez menos. Rosalie y Leah comenzaron a visitarla seguido ya que dejó de salir con ellas, las miradas envenenadas de ellas hacia él lo tenían sin cuidado. Cuando llegaba y las encontraba sentadas rodeando a Ethan en el suelo, lo único que hacía era lanzar un escueto "hola" para luego besar la cabeza de su hijo que parecía el único feliz de verlo. Mas tarde cuando al fin se iban Bella se acercaba a ofrecerle lo que sea que ellas hubieran estado comiendo.
-Hay pizza en la cocina.
-Estoy bien, gracias. -Bella suspiró al oírlo. Ya no comía en casa así que estaba segura que no estaba bien.
-No la hice yo, puedes comerla. -sus palabras molestas hicieron que detuviera su camino por el pasillo.
-No quiero comer Isabella, no me interesa quien la preparó.
-No pareciera que fuera así ya que todo lo que toco parece que estuviera infectado para ti.
-¿De que hablas?
-Nada Edward. Sólo estoy aquí para alimentar a tu hijo. -sus ojos se llenaron de lágrimas y trató de alejarse.
-Estas aquí porque tenemos un hijo juntos. No se que demonios te pasa pero yo no tengo nada que ver.
-Tienes todo que ver. -susurró para si misma.
-No quiero discutir.
-Sólo quieres estar lejos de mí. No quieres tenerme cerca. -siguió llorando.
-Basta Bella. ¿Que te pasa?
-Me pasa que llevas semanas tratandome como una paria.
-Eso no es verdad.
-Si, si lo es. Llegue tarde una noche y tú me tratas como la peor mujer de la Tierra.
-Estas exagerando. -quiso huir del tema.
-Desde entonces duermes en el sofá aunque eso destruya tu espalda.
-Basta Isabella. Eso no es como lo dices.
-¡Sabes que lo es!
-Yo no te trato como una paria.
-Duerme conmigo entonces. Regresa y dejaré de pensar así.
-No veo que compartir la cama sea algo necesario y lo sabes.
-No soporto dormir cómodamente mientras tu estas sufriendo en ese sofá.
Bufo al escucharla.
-Buscaré una cama cómoda entonces. -se burló.
-Duermes con otra y me voy con mi hijo. -amenazó histérica acercándose a él.
Edward abrio los ojos impresionado. -Asi que no puedo dormir en una cama cómoda porque sino me quitas a mi hijo.
-Tú sabes lo que trato de decir. -molesta aparto la mirada.
-No puedo follarme a otra. -resoplo burlón. -Pero tú si que puedes follarte a otros.
-No me follo a nadie. -cerro los ojos tratando de tranquilizarse. -Yo sólo... solo quiero que duermas en la cama y ya.
Edward se quedó en silencio analizando sus palabras. Lo estaba manipulando para que estuviera con ella.
-Dormire contigo. Ganaste como siempre Bella. Estaré en tu cama todas las noches. -prometió acercándose peligrosamente a sus labios.
Bella se estremeció por la cercanía. Retrocedió mirando fijamente sus labios hasta chocar contra la pared.
-Haces con mi vida lo que quieres pero lo que siento por ti jamás lo cambiarás.
Sus palabras cargadas de sentimientos la dejaron callada y con lágrimas en los ojos. Se alejó mirándola lastimado y huyo del departamento.
.
..
