Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.

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La palidez en su rostro la preocupaba. Apretó su mano en señal de apoyo.

-¿Que haré Bella? -sollozó tapándose la cara con una mano.

-Tienes que ser fuerte cariño, Luke... te va a necesitar mucho. -ella también tenía ganas de llorar por su amiga.

-Voy a destruir a mi hijo. Es muy pequeño para entender... -su llanto empeoró y Bella la abrazó a su cuerpo.

-No cariño. -sollozó. -Es un niño fabuloso, podrá con esto.

-¿Por qué no se fue para no volver? ¿Por qué tiene que hacernos esto? ¡A él no le importó nunca Luke!

-Prometió hacerse cargo. -le recordó tristemente.

-Sólo lo dice porque quiere que acceda de buena manera. -con rabia apretó las manos.

Bella no dijo nada, sospechaba que tenía razón.

Era ya muy tarde. Debería haber llegado a casa hace mucho pero no podía dejar a su amiga. Edward no la había llamado y eso la asustaba aún más. Le envió otro mensaje diciéndole que seguía con Rose. Mordió su labio preocupada porque él no leía ninguno, tal vez esta dormido quiso pensar.

-Esto es terrible. -el llanto de su amiga siguió. -Estoy segura que si su padre no le hubiera pedido verlo, Emmet jamás se hubiera interesado por Luke. Jamás.

Bella la siguió consolando recordando las palabras de ese hombre que hace unas horas quiso matar por lo insensible que era. Emmet McCarty al principio había sido excesivamente coqueto con Rosalie pero al ver que ella no estaba interesada se desesperó y confesó la real razón por la que la buscó. Su padre estaba muriendo y le había pedido conocer a su único nieto. Rose se negó de inmediato, Luke ya tenía una figura paterna y no arruinaría la estabilidad psicologica de su hijo. Fue ahí cuando Emmet cambió el gesto a uno más insensible y la amenazó con demandar la custodia, Luke iba a enterarse que tenía un padre por las buenas o por las malas.

-¡No dejaré que tengas a mi hijo! -le grito molesta en ese momento en medio del restaurante.

-No me quedaré con tu hijo, no estoy interesado en eso. Pero si llevará mi apellido. -Emmet no parecía afectado por nada de lo que él mismo decía.

-Lucas ya tiene un padre. -susurró amenazante.

Emmet levantó una ceja. -¿Lo adoptó? ¿Lleva su apellido?

Rosalie se quedo en silencio.

-Supongo que eso es un no, así que las cosas serán sencillas. Mira Rose, no quiero ir a la corte ni pasar por examenes de paternidad. Yo sólo quiero que él venga conmigo a ver a mi padre que le diga abuelo y se acabó, lo llevaré a tu casa y no nos volveremos a ver las caras. Si quieres te daré dinero cada mes para que mantengas al niño y yo no perturbaré sus vidas. Todos ganamos.

Bella se quedó sorprendida por la frialdad de ese hombre al hablar de su hijo, su propia sangre. Luego de eso Rosalie había enloquecido y salieron del lugar iracundas, Emmet las observó irse con el rostro imperturbable.

-Llámame cuando decidas algo. -fue lo último que le escucharon decir.

El silencio comenzó a reinar en el auto, el sonido suave de la llovizna al caer las relajó con el tiempo. Pasó más tiempo antes de que Rosalie la llevara a su casa.

Entró al departamento sin hacer ruido porque supuso que ya estaban dormidos. Inspeccionó el cuarto de Ethan encontrándolo cómodo en su cuna. Besó su frente teniendo cuidado de no tocar su herida.

-Dulces sueños mi bebé. -Ethan abrazó su león con más fuerza en medio de sus sueños. Salió con cuidado luego de acomodar su frazada.

Nerviosa entró a su habitación, agradeció haberse quitado los tacones en la entrada ya que Edward estaba dormido en medio de la cama. Tenía la televisión prendida y los pantalones puestos. Se desvistió colocándose un camisón corto que actualmente utilizaba ya que era fácil de quitar.

Edward odiaba dormir con pantalones así que se los quitó con cuidado por su falta de ropa interior. Desnudo sobre las sábanas era una vista impresionante. Se recostó a su lado abrazándose a su torso y los tapó a ambos con la frazada que había al pie de la cama.

-¿Donde estabas? -la voz ronca de Edward la sorprendió.

-Lo siento Rosalie me necesitaba. -le explicó sintiendo como se movía dándole la cara.

-Ethan estaba esperándote. -había rencor en su voz soñolienta.

-Lo siento. -acarició su mejilla pero él le dio la espalda. -Ed...

Pasó el resto de la noche así, dándole la espalda.

A la mañana siguiente despertó antes que él sintiéndose extraña, de pronto tuvo que pararse de inmediato al baño más cercano y vaciar todo el contenido de su estómago. Temblando se sostuvo de las paredes cuando todo acabó. Edward apareció en la puerta segundos después.

-¿Qué sucedió? -preguntó aún somnoliento.

-No lo sé. Me sentí mal de pronto.

Ambos se miraron a los ojos largamente. Una comunicación silenciosa entre ambos.

-Salió negativa. -le recordó mirándolo.

-¿Solo hiciste una? -nervioso la observó enjuagarse la boca.

-Mm si, me vino días después. Es imposible que este...

-Con Ethan fue igual. -se apoyó en el lavamanos tenso. -Mierda.

Bella se sintió dolida por su reacción.

-Estoy segura que no es el mejor momento pero si ya esta viniendo...

-¿Qué no lo ves? ¡Pasaremos por la misma mierda de nuevo! -renegó molesto contra ella.

-Criar a Ethan no ha sido... -Edward la detuvo de inmediato.

-No hablo de tener un hijo, hablo de todos los análisis y juicios, mierdas con las que Garret joderá de nuevo.

Bella se quedó en silencio por largos segundos.

-Eres un bastardo. -susurró rabiosa. -No me he acostado con otro que no seas tú Masen. Si no me crees es tu jodido problema.

Afectada salió del baño con Edward pisándole los talones mientras ella se vestía a toda prisa.

-¡Hey! ¡Si estas embarazada no saldrás de aquí de ninguna jodida manera!

-No eres nadie para retenerme aquí. -su voz baja era amenazante. Y quitó su brazo bruscamente cuando él trató de atraparlo.

-Basta Bella. -se controló cuando la observó salir de la habitación. Ni quería lastimarla.

Antes de que hubiera terminado de salir del pasillo, Ethan comenzó a llorar en su habitación. Bella bajó la mirada al escucharlo sintiéndose débil y derrotada.

Edward suspiró agradeciendo internamente a su hijo. Bella no iba irse si Ethan la necesitaba. En silencio observó como atendía al pequeño que ajeno a todo sonreía en los brazos de su madre. No queriendo invadir el momento madre e hijo, se quedo callado en el marco de la puerta. Ethan dependía demasiado de ellos, no hablaba bien aún por lo que la idea de darle un hermano le parecía demasiado prematura.

Suspiró cuando su hijo le sonrió llamándolo extendiendo sus pequeños brazos para alcanzarlo. Bella no volteó a verlo mientras se ocupaba de él, con cuidado se acercó a tomarlo de sus brazos. Apenas lo tomó ella salió de la habitación dejándolos solos.

Todo el día siguió igual de tenso y ninguno dio su brazo a torcer. Tenía una pena en el pecho que lo lastimaba pero no quería averiguar cual era el origen. Bella no salió del departamento pero tampoco lo hizo Edward, tenía miedo de volver y no encontrarlos.

Rosalie llamó a Bella al anochecer cuando las escuchó hablar encerradas en su habitación, sintió el pecho partirse en dos al escuchar el llanto profuso de la madre de su hijo al contarle a su amiga su posible embarazo.

-¡No lo quiere! ¡Ni siquiera cree que sea suyo! -su llanto era desgarrador.

-No merece que sigas sufriendo por él.

Edward se alejó de la puerta no queriendo escuchar más.

Los días pasaron convirtiendose en semanas y la soledad y la distancia entre ambos crecía cada vez más. Edward había intentado acostarse con ella pensando que eso solucionaría las cosas pero ella huía de su contacto o en casos extremos lo empujaba lejos de su cuerpo. La desesperación lo estaba matando, no sabía como actuar cerca a ella, ni siquiera le pregunto si en realidad esperaba un bebé.

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Edward subió los pantalones de Ethan terminando de vestirlo.

-Ahora jala la palanca. -el pequeño se acercó a ella y tiro con fuerza quedando sorprendido por el movimiento del agua en el inodoro.

-¿Aua? -Edward sostuvo su mano antes de que la zambullera.

-No se toca hijo, esta agua esta sucia. -le explicó mirándolo a los ojos como Bella le dijo que haga cuando le prohibía algo. -Es como la de... el mar, ¿recuerdas? ¿la playa?

-Aua fuchi. -torció el gesto ante el recuerdo. Edward rió al verlo.

-Si esta es igual. Sabe horrible y te dolera la pancita si la tomas. -Ethan analizó sus palabras con la vista fija en el inodoro.

De pronto comenzó a correr queriendo salir del baño.

-¡Hey enano! Falta una lección más. -Edward tomó al pequeño antes de que escapara ganando risitas de su parte.

Acercó a su hijo al lavamanos donde con esfuerzo logró limpiar sus pequeñas manos. -Siempre te debes lavar las manos sino los bichos atacaran tu pancita.

-¡Mi pancita no! -gritó preocupado. Fruncio la frente en un gesto que le recordó mucho a Bella.

Lo bajo al suelo y logró secarle las manos unos segundos antes de que él corriera lejos del baño.

-¿A donde va tan apurado? -la voz de Jared sonaba divertida mientras se acercaba al baño.

-No lo sé, es una caja de sorpresas. -sonrió sin poder evitarlo.

Jared recorrió el suelo con la mirada. -¿Como les fue?

-Todo bien. Lo encontró divertido. -le contó secándose las manos. -Aprendió rápido. Es tan inteligente. -Edward suspiró orgulloso.

-Uy si. Esta a un paso de entrar a la NASA con este gran avance. -se burló y lo golpeó divertido.

-Callate tarado. No puedo creer que ya dejará los pañales. -

-Esta creciendo.

-El tiempo a pasado muy rápido. -Edward no pudo evitar suspirar.

-¿Hablaste con...? -dejo la pregunta en el aire.

-No. -respondió rápidamente.

-Tienes que preguntarle. ¿Esperaras a qué se le note para saber que espera a tu hijo?

-No creo que me lo diga. Me detesta.

-Tú te lo buscaste. -Jared puso los ojos en blanco. -Rosalie anda misteriosa también creo que ella esta apoyándola con el embarazo.

-No lo sé. -suspiró caminando con su amigo hacia la sala. -¿No te dijo donde irían?

-No. Sólo sé que es cosa de Bella.

Edward sintió su teléfono sonar. Con un suspiro leyó el nombre de Tanya en la pantalla. Ella no paraba de insistir.

-¿Otra vez ella? -Jared le quitó el teléfono de un tirón. -No entiende lo que es un no.

-Quiere que la ayude a arreglar su ducha. -Jared leyó la conversación con detenimiento.

-Dice estar desnuda y desesperada. -sus risas invadieron la sala.

-Estaba duchándose. -Edward le quitó el teléfono pero no contestó a Tanya.

-Ayer la vi en la plaza, estaba muy bien acompañada.

Edward levantó una ceja al escucharlo.

-¿Quien era?

-No lo vi, tenía la capucha puesta. Estaban muy cariñosos.

-Tanya es así. Para un rato y ya. No le gusta estar sola. -por un momento la idea de tener algo de una noche con ella paso por su mente. -Con ella no hay compromisos.

-Contigo siempre fue diferente. -le recordó pero lo ignoró.

En ese instante se escucharon unas llaves abriendo la puerta. Bella entró junto a Rosalie, ambas lucían tensas llevando las bolsas de supermercado.

-Hola. -Jared las saludó con una sonrisa que fue correspondida.

Edward las observó en silencio mientras se alejaban hacia la cocina.

-Habla con ella. -Jared le susurró golpeando su muslo. -Cariño, Luke nos esta esperando.

Rosalie se acercó de inmediato con Bella pisándole los talones.

-Nos vemos pronto chicos.

Se fueron dejándolos solos. Edward la observó alejarse de él sin mirarlo. El silencio en el departamento les pareció extraño...

-¿Dónde esta Ethan? -Bella salió a buscarlo sin acabar la pregunta.

En su habitación no estaba, en la de ellos tampoco, el estudio estaba cerrado y el baño del pasillo vacío. Ansiosos buscaron hasta debajo de la cama.

-¡Ethan! -la voz de Bella lo alarmó y corrió de regreso a su habitación, escuchaba la voz infantil de su hijo en el baño del cuarto.

Entró esperando lo peor y así fue al encontrar al pequeño cobrizo empapado y con un barquito en las manos. El piso del baño estaba mojado y las toallas también.

Bella lo miró acusadoramente. -Dice que quería que su barquito nade en el agua del mar.

Ethan los miraba alternando la mirada entre ambos.

-Ethan te dije que esta agua no se tocaba. -renegó mientras en pequeño lo miraba inocente.

-Aua fuchi. -Edward suspiró pasándose la mano por el rostro.

-¡Debiste vigilarlo! -Bella explotó molesta. Ethan brincó del susto al escucharla. -Sólo te pedí que le enseñes a usar el baño.

-Lo hice pero no creí que haría esto. -Bella estaba furiosa mientras le quitaba la ropa húmeda al niño. -Perdón, debí ver que hacía después.

Edward preparo el baño para Ethan mientras Bella lo desvestía. En silencio el niño se dejó bañar sin su barco, jugueteó con las burbujas pero no protestó ni cuando Bella lo saco del agua al final del baño. Edward limpió el piso sin intervenir en el baño.

Bella lo llevó a su habitación para cambiarlo, una camisa azul y un pantalón corto fueron los escogidos. Ethan balanceaba sus piernas y jugaba con una pelota celeste mientras su madre hacía el esfuerzo de peinarlo. Bella rompió en llanto cuando de nuevo el cabello de su hijo se levantó. Edward que había estado en la puerta observando se acercó de inmediato.

-Bella... -susurró tratando de acercarse.

-Cuidalo. -ella se alejó, encerrandose en la habitación de ambos.

Edward alboroto el cabello de su hijo. -No tiene caso, nunca podrá domarlo. -Ethan se abrazó a su cuello parecía decaído.

-¿Estas triste hijo? -le preguntó sorprendido al verlo sin su sonrisa.

Ethan jugueteo con su cabello.

-Estas tan grande ya. -paseó por la habitación con él en sus brazos. -Pronto sera tu primer cumpleaños. ¿Has pensado que quieres de regalo?

Ethan apoyo su mejilla en su hombro.

-¿Te gustaría...un hermanito? -preguntó con un nudo en la garganta. -Creo que eso tendrás antes de lo esperado. No hay devoluciones y tendrás que cuidarlo. -su voz siguió deteriorándose. -Sé que serás un excelente hermano mayor.

Edward abrazó a hijo paseandolo por la habitación hasta que se dio cuenta que el niño llevaba mucho tiempo dormido. Con cuidado lo acostó en su cuna acercando su león de juguete.

Decaído entró a la habitación que compartía con Bella, ella estaba en el centro de la cama temblando a causa de las lágrimas. Edward se acercó por inercia a ella.

-¿Qué pasa Bella? -le susurró tratando de acariciar su brazo.

-No me toques. -le ordenó en medio del llanto.

Edward se sintió mal por su rechazo.

-Sólo intento saber que te pasa. -dolido se levantó de la cama.

-¡¿Ahora si te importa que me pasa?! -su respuesta estaba llena de resentimiento.

-¡Claro que si, eres mi mujer! -Bella se rió de sus palabras.

-¡¿Asi?! ¡Hace unos días solo era tu puta personal! -le gritó llena de ira se levantó dispuesta a golpearlo pero Edward la detuvo.

-¡No sé que mierda te pasa pero te vas a tranquilizar! -Edward luchó con ella para evitar que lo lastimara.

-¡Te odio, te odio! ¡Tú me hiciste esto!

-¡Basta! -le gritó cuando ambos calleron a la cama.

Edward subió sobre su cuerpo posicionándose entre sus piernas.

-¡Sueltame! ¡No me volverás a tocar!

-¡No voy a hacerlo! -le prometió pero ella estaba fuera de control.

-¡Vete de aquí no quiero verte, te odio, te odio, te odio...! -gritaba en medio de sus sollozos.

-¡Tranquilizate!

-¡Desearia que Ethan no fuera tuyo, desearía... ! -partió a llorar de nuevo.

A él le dolieron sus palabras pero las aceptó y con esfuerzo las digirió.

-Shh, shhh. Despertarás al niño.

Él también tenía ganas de llorar al escucharla y verla en ese estado.

-Te odio. Tú me destruiste. No vales nada. -sollozó dejando de intentar golpearlo.

Edward la soltó cuando la vio derrotada. La observó sollozar hasta quedarse dormida.

Sintiendo un gran peso sobre la espalda salió del departamento luego de taparla con las frazadas. Caminando termino en el bar de toda la vida. "Te odio", "Desearía que Ethan no fuera tuyo" con dolor recordaba cada una de sus palabras. ¿Por qué estaba así? ¿Por qué comenzó a agredirlo de esa manera? Sus preguntas iban siendo olvidadas por cada vaso de alcohol que tomaba. La tarde se convirtió en noche y la noche en madrugada. Nadie lo buscó como en otras ocasiones, no vino su mujer con el vientre abultado ni su mejor amigo a sermonearlo. Esta vez la noche fue su única compañera, sus pasos torpes lo llevaban a casa con su mujer lentamente. Un auto se detuvo a su lado.

-¿Be...lla? -preguntó mirando un cuerpo de mujer antes de desvanecerse.

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Jared bajó de su auto sorprendido por la camioneta Hammer que estaba estacionada en su lugar. La casa de Rosalie estaba encendida y al ver la hora que era se sorprendió. Sin tener idea de lo que pasaba colocó sus llaves en la puerta pero no tuvo que terminar de abrirla ya que la puerta fue abierta por Luke que se abrazó a su cuerpo automáticamente.

-¡Papá! -sollozó el niño en su cintura. Preocupado bajo la mirada.

-¿Luke? ¿Qué pasa hijo? -preguntó tomándolo en brazos.

Caminó con él hacia la sala de los Hale encontrando a su mujer siendo besada por Emmet McCarthy. Su peor enemigo la sostenía firmemente por la cintura mientras ella tenía sus manos en su pecho. Sintió las mismas náuseas que sentía a los quince años.

-¡¿Qué significa esto?! -gritó evitando que Luke observara lo que él veía.

Emmet soltó a Rosalie con gesto burlón.

-Así que tú eres el que finge ser el padre de mi hijo. Sigues igual de patético Stevens.

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Y aca estoy de nuevo! estamos viendonos más seguido eh?! ya entre en vacaciones al fin, un segundo mas en la uni y me volvía loca. Como podrán ver las cosas están empeorando . y se podrán aún peor. Solo les dire que el cumpleaños de Ethan esta a días, que rápido crece el pequeño leoncito. Ya nos leeremos pronto.