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-Necesito ese maldito pastel.-le gruñó muy cerca al pobre vendedor nervioso miraba hacia la puerta como esperando que alguien entrara a rescatarlo.
-Lo sien...to señor, su pastel estara listo en una hora. -tratamudeo esperando un golpe en cualquier momento.
-Dejalo Ed, ya lo escuchaste. Volveremos. -le advirtió al muchacho y este asintió enérgicamente.
Jared tomó el brazo de su amigo y lo guió hacia la puerta.
-Casi logras que el muchacho se orine en sus pantalones, eso fue muy divertido pero... esta mal. -Salieron a la calle sintiendo los estragos de la nieve que comenzaba a caer.
-Pedimos ese maldito pastel hace una semana. -gruñó pateando un montículo de nieve.
-Esperaremos hasta que este listo. -le aseguró. -Andas muy tenso, la sequía te esta afectando.
Edward lo observó picado.
-¡Me callare! ¡Tranquilo! -se burló Jared.
Caminaron por las calles de Forks viendo como la nieve cubría todo. El frío los obligó a entrar en una cafetería.
-Este pueblo antes tenía tan poca gente que parecía fantasma pero parece que eso esta cambiando. -comento Jared al no reconocer a la gente que había en la cafetería.
-Es por esa película que hicieron aquí, creen que encontraran un vampiro si vienen aqui. -se burlo provocando las risas de Jared.
-Lo más cercano a un vampiro es Garrett, ese hombre se desaparece para alimentarse y luego vuelve al pueblo.
Edward bufo.
-Aún no puedo creer que él y Tanya tuvieran algo por años.
-Sólo se acostaban. Tanya lo quería y él abusaba de eso.
Jared lo observó fijamente pero no dijo nada.
-¿Qué? -algo molesto por su mirada le pregunto.
-Nada. -Jared jugueteó con su teléfono prefiriendo callar lo que pensaba.
-Yo no la trataba como Garrett a Tanya. -renegó. -Compartiamos cama era obvio que terminariamos haciéndolo.
-Lo que paso fue que mientras que tú jugabas a la casita con ella, ella creía que así poco a poco estaba ganando tu perdón. Ahora no se quién de los dos estaba más equivocado.
Edward alejó la mirada no queriendo hablar del tema.
-Le pediré a Rosalie que se case conmigo. -su declaración fue abrupta.
-¿Qué? -Edward lo observó de inmediato para luego sonreirle. -Me alegro amigo, ya era hora.
Jared rebuscó en su bolsillo y le mostro una cajita de terciopelo que encerraba un anillo con un solo diamante en medio atrapado por una delicada red.
-Se lo compré hace una semana pero aún no sé en que momento hacerlo, no quiero armar todo un escenario o algo cliché. Quiero decirlo en un momento especial para los dos.
Edward le sonrió con comprensión, él también había pasado por ese dilema.
-Llegará, sólo ten cuidado si llevaras ese anillo contigo a todos lados.
Jared le dio la razón y volvió a guardarlo.
-Quiero adoptar a Luke también.
-Ese sería un gran paso.
-Emmett sigue insistiendo con que vea a su padre, es tan idiota. Amenaza con un juicio pero al parecer su padre no alcanzaría a ver como termina.
-Esta realmente mal.
-Si, asi parece. No podemos hacer nada, esto lo decide Luke y él no quiere saber nada de Emmett.
-¿No siente nada por él? No dicen que la sangre llama... -se burló poniendo los ojos en blanco.
-No. Luke odia hablar del tema. Emmett aparece con regalos y mi hijo se esconde. Ya más de una vez lo vi reaccionar mal cuando vio a Emmett tratar de acercarse a él.
-Seguro siente que no es sincero.
-Tal vez sea eso. Además trata de llegar a Rosalie. -con molestia le contó antes de que la camarera tomara su orden. -El domingo llegó con rosas y juguetes pero el señor Hale estaba en casa y lo echó del lugar, yo quise bajar pero estaba desnudo y Rose no me dejó ir.
-¿Sigues metiendote por la ventana? -se burló recordando la secundaria.
-Si. -rio también. -Es algo diferente ahora.
Tomaron un café conversando sobre sus planes de matrimonio. Jared estaba seguro de su decisión. Cuando fue hora regresaron a la pastelería, el vendedor le entrego nerviosamente su pedido.
-No puedo creer que ya puedan poner fotos en los pasteles. -Jared observó el pastel verde con la foto de Ethan disfrazado de león en el medio.
-Yo tampoco sabía pero Bella se encargó.
Al llegar al departamento lo encontraron decorado con globos verdes y marrones. Luke era el más emocionado por los dulces de la mesa.
-Solo uno. -le rogó a su madre.
-No cariño aún no. -en ese momento el rubio volteó a verlos.
-¡Papá! -lo saludó saltando a sus brazos.
-Hola hijo. -alborotó sus cabellos pero no lo bajo de sus brazos.
Edward con cuidado dejó la torta empaquetada en la mesa. Bella se acercó de inmediato a verla. Un coro de "oww" se escuchó.
-¿Es la foto de Halloween no? -Rose sonrió por la sonrisa tierna de Ethan.
-Si lo es. -Bella sonrió también enamorada de su hijo.
-¿Donde esta...? -comenzó a preguntar Edward.
-Esta dormido. -Bella le contestó sin mirarlo.
Edward asintió y se alejó con Jared.
Los tres invitados faltantes no tardaron en llegar. Elena llegó con una gran sonrisa en el rostro acompañada de Beth que llevaba el pelo recogido en un moño moderno y Peter que acababa de llegar de Inglaterra. El muchacho de catorce años tenía el cabello marrón de su padre y los ojos azules de su madre, aunque su parecido con Edward era casi nulo bastaba ver algunos de sus gestos para notar el parentesco.
-¿Tú eres la mamá de Ethan? -pregunto sorprendido el muchacho con la voz ya más ronca que un año atrás.
-Si lo soy. Mucho gusto Peter. -lo saludó con una sonrisa.
-Llamame Caleb. No usare mas mi primer nombre. -sonrió seguro de si metiendo sus manos en sus bolsillos.
-Esta bien Caleb.-se rió al notar el coqueteo del muchacho.
-No puedo creer que mi hermano tenga tanta suerte. -elogió. -Tendría que volver a nacer para poder pensar que una chica como tú se fijaría en alguien como yo. -hizo un gesto de tristeza.
Bella enternecida acarició su mejilla. -Eres un muchacho encantador, estoy segura que muchas chicas estan detrás de ti.
-Pero la que quiero no. -hizo un puchero suspirando y acercándose a ella.
-Oww. -Bella creyó sus palabras y acomodó su flequillo.
Peter/ Caleb se acercó aún más logrando así que ella lo abrazara.
-No deberías estar jugando con tus carritos o algo.
Edward levantó una ceja al verlo.
El muchacho que disfrutaba del abrazo se alejó de Bella pero siguió abrazando su cintura con familiaridad.
-No deberías estar cambiando pañales o algo. - ambos se miraron levantando una ceja.
El llanto de Ethan fue motivo para que Bella se alejará del lugar.
-Uff que buena delantera. -Peter/Caleb hizo un gesto obseno mientras se mordía el labio.
-Controlate niño. -Edward golpeó su hombro suavemente.
-Es un halago Ed. -retrocedio levantando los brazos pero luego sonrio socarron. -Ahora entiendo porque la embarazaste, quien pensaría en eso cuando la tienes a ella.
-¿Donde esta Peter y quien eres tu? -el muchacho acomodó su cabello.
-Ahora soy Caleb. Odio que me llamen Peter. -Bella pasó cerca a ellos con el cumpleañero en sus brazos, le dirigió una suave sonrisa al chico.
-Creo que le gusto. -se burlo en voz baja.
-Seguramente, es maestra de primaria. Le gustan los niños.
-Ja. Pudrete. -se alejó para acercarse a Bella.
-No hay duda que es tu hermano. -se burló Jared.
Los cánticos comenzaron por lo que todos se acercaron con cámaras a capturar el momento. Ethan imitó a sus padres a la hora de soplar pero escondió su rostro en el cuello de su madre cuando los aplausos empezaron.
Ethan pasó casi todo el tiempo en los brazos de alguien, sobre todo de Beth estaba fascinada con su sobrino.
-Tú no eras así de lindo de pequeño. -fastidio a Peter que bufo.
-Eso no es verdad. Eras un bebé hermoso. -Elena besó la mejilla de su hijo menor.
-Mamá. -gruñó sonrojándose. Luego escapó de sus brazos para ayudar a Bella.
-No volverá a esa escuela, envíe a mi niño y volvió este muchacho hormonal. -preocupada observó a su hijo coquetear con Bella.
-Encierralo en una escuela católica. -propuso Beth mientras le hacía cosquillas a Ethan.
Edward que estaba junto a ellas no pudo evitar reírse por sus palabras.
-No sé que hacer con él. Su padre debería hablar con él pero eso es... -hizo un gesto de molestia.
-Es normal el cambio, ya no es un niño. -Edward agregó recordando su propia adolescencia.
-Tú ya pasaste por eso, tal vez si hablaras con él... -pidió Elena con suavidad.
-No lo sé Elena... -dudó pasando la mano por sus cabellos.
-Por favor hijo, él necesita una charla de hombre a hombre y eso es algo que no le puedo dar.
-Dudo que me escuche. -bufó mirando como hacia reír a Bella.
-Me preocupa que se deje llevar por las hormonas... tiene que pensar en sus estudios y no solo en chicas.
-¡Es hora de abrir regalos! -Bella anunció provocando que todos reunan sus miradas en Ethan que caminaba algo torpe hacia ellos.
Luke se acercó de inmediato para ayudarlo a abrirlos. Uno a uno fueron abiertos con entusiasmo, juguetes y ropa quedaron de lado cuando Ethan quedó sorprendido por la canasta de baloncesto en miniatura que su padre le compró. Luke y él se la pasaron jugando con ella mientras los demás conversaban hasta muy tarde en la sala.
-Ahora se quedará en Forks. -anunciaba Elena cuando le preguntaron por la estadia de Peter en Inglaterra.
-Era solo un año de beca. -contó el muchacho algo desilusionado.
-¿Te gustaría volver? -Bella le sonrió comprensiva.
Edward no quería admitir la molestia que lo invadía cuando ella le sonreía a su hermano menor.
-La verdad... -le sonrió. -Creo que estar aquí será igual de bueno.
Todos rieron por el comentario doble intensionado.
-Esto es increíble. -gruñó para si pero Bella lo escuchó así que le lanzó una mirada molesta. Ella estaba sentada junto a él por algún milagro del destino.
-Mami... -Ethan se acercó a ella agotado. Lo tomó en brazos y este quiso descubrir su pecho. Edward fijó la mirada en su hermano que empezaba a formar una sonrisa por la escena.
-Creo que es hora de irnos. -Elena se levantó y fue seguida por todos.
Las despedidas fueron rápidas ya que Ethan empezaba a impacientarse. Peter fue el último en salir.
-Ese niño. -gruño Edward cerrando la puerta.
Bella sacó su pecho al fin acallando los reclamos de Ethan.
-Es... -carraspeo. -Es insoportable.
Bella no opinó pero si se quejó por la suave mordida que su hijo le dio.
-¿Estas bien? -Edward se acercó y noto la llaga que un diente de Ethan había provocado en su pezón.
-Si. -no lo observó al contestar, alejó a Ethan de su herida.
-Traeré la crema para heridas. -se levantó de inmediato.
-No. Estoy bien. -le aseguró cortante.
Ethan tomó el otro pecho quedándose dormido lentamente.
-No se ve bien. -gruñó al escucharla.
-Ese no es tu problema. -le aseguró.
Edward la escuchó pero se alejó de ella para no discutir otra vez. Buscó en los cajones del baño hasta que encontró la crema que el médico le receto para estos casos. Cuando salió encontró a Bella llevando a Ethan a su habitación. Lo recostó y besó su mejilla antes de salir.
-Aquí esta la crema. -se la entregó. Bella torció los ojos al tomarla. -Deja de actuar como una niña y da las gracias. -su comentario ácido activo aún más la molestia de Bella.
-¿Mejor por qué no te largas y dejas a esta niña en paz? -se burló empujándolo a un lado para meterse en la habitación.
Edward la siguió y cerró la puerta detrás de él.
-¡Se acabó! Estas así de insoportable desde esa noche... -iba a empezar a explicarse pero una cachetada detuvo sus palabras.
-¡Callate! ¡No me interesa saber que hiciste con tu puta ese día! -le gritó.
Edward cerró los ojos mientras acariciaba su mejilla lastimada.
-Estas loca. -impidió que volviera a golpearlo retrocediendo un paso. -¡Basta Bella!
-¡No me vuelvas a insultar! -Edward levantó las manos en señal de paz.
-¡Deja de golpearme sin razón!
Bella se alejó hacia el armario, lanzaba sus cosas por todo el lugar. Edward tomó todo cuando la vio sacar una maleta.
-¿Puedes por una maldita vez pensar antes de actuar? -siseo quitándole la maleta con brusquedad. Anticipando sus movimientos la retuvo entre sus brazos. -Tranquilizate.
Bella rechazaba sus brazos inmediato.
-¡Vete y dejame en paz! -gritaba inquieta.
-No dejaré que te vayas. -trataba de hablar sereno. -Estas alterada y puedes lastimarte y también... al bebé. -era la primera vez que se atrevía a comentarlo.
-Ethan estará bien conmigo. -su intento de cambiar de tema fue pobre.
-Deja de evadir el tema. -en voz baja acercó más su rostro. -¿Podemos hablar del bebé?
-Hablaba de Ethan. -titubeó un poco al hablar.
-¿Estas embarazada? -preguntó pero estaba seguro de la respuesta.
-Hablaba de Ethan. -repitió retrocediendo.
-Lo estas. -concluyó acercándose hasta que chocó contra la cama.
Edward se acercaba con el fin de tocar su vientre, moría por sentir a su hijo creciendo ahí de nuevo.
-No es tuyo. -sus palabras fueron dichas sin pensar.
Edward no le creyó.
-¿Por qué no me dijiste antes? -levantó la mano.
-No es tuyo. -insistió.
-¡Basta! ¡No puedes seguir con esta actitud!
-Jodete. -lo empujó tratando de huir.
-No seas brusca puedes lastimarlo. -la reprendió tomándola entre sus brazos.
-¡Sueltame! -gritó intentando salir de su prisión.
Edward la acomodó entre sus brazos quería disfrutar del momento. Observó su vientre desde su altura queriendo tocarlo pero sabía que Bella escaparía si la soltaba.
-No pongas esa sonrisa de idiota, ya te dije que no es tu hijo. -iracunda siguió empujando su pecho.
Edward se mordió la lengua, no quería caer en sus provocaciones.
-Vamos Masen... ¿Donde crees que iba cuando salia?- siguió insistiendo pero lágrimas silenciosas caían por sus mejillas. -¿Crees que estoy como estúpida esperando tu... maldito... perdón? -lo último lo dijo golpeando su pecho entre sollozos.
-Basta, no digas eso. -la sostuvo entre sus brazos aunque sus palabras y golpes lo lastimaban. Ella había dejado de luchar.
A regañadientes la dejó ir pero la persiguió hasta la sala donde ella acomodó sabanas como todos los días.
-Duerme en la cama, yo me quedare aquí. -prometió pero como pasaba a diario fue ignorado. La vio desvestirse quedando en bragas y sostén para luego acostarse. Con un suspiro buscó sus sabanas y se acostó en el piso.
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-Levantate. -soltó un quejido por el dolor que sintió en la espalda. -Sal Edward... quiero... vomitar. -la voz de Bella sonaba urgente.
Somnoliento se apuro a levantarse, Bella pasó corriendo a su lado. Se derrumbo en el sillón mientras escuchaba las arcadas violentas de ella. Desperezándose se acercó al baño, no pudo evitar conmoverse al verla frágil apoyada contra el lavamanos.
-¿Quieres jugo de naranja? -ofreció en medio de un bostezo.
-No. Dejame sola. -seguía temblando por el esfuerzo.
-Bella... -trato de acercarse.
-No. -le gruñó mirándolo a través del espejo.
Suspiró tomándose el cabello con fuerza. Salió del baño y fue de regreso a la sala.
Las mantas estaban en el piso, algunas suyas y otras de Bella. Levantó todo como todos los días, se había vuelto una costumbre ya que ella se negaba a dormir en su cama. Unas pequeñas pisadas le anunciaron que su pequeño estaba despierto.
-¡Papi! -volteó feliz encontrandose con su hijo vestido con una pijama celeste y blanca con un león estampado en el medio.
-¡Hola campeón!. -lo tomó en brazos lanzándolo por el aire.
-¡Awiba! -gritaba alegremente.
-Lo acabo de amamantar, puede vomitar. -la voz de Bella sonaba seria así que bajo al pequeño.
-Lo siento hijo, más tarde seguimos. -alborotó su cabello ganando sus risitas.
Bella no dijo nada más y siguió su camino hacia la cocina. Preocupado observó su semblante, la palidez seguía y últimamente le parecía que había perdido peso en vez de ganarlo. Había evitado el tema por mucho tiempo, estaba seguro que su hijo estaba en su vientre y se sentía pésimo al no poder hablar del tema por miedo a alterarla. Por eso cuando vio que sostenía su vientre como si tuviera una contracción se apuró a preguntar.
-¿Cuando será tu control? -la enfrentó llevando a Ethan en brazos.
Bella levantó una ceja al escucharlo.
-¿Control? -se burló.
-Basta Bella, hablemos de esto. -Edward se acercó a ella encarándola.
-No voy a discutir delante de Ethan. -siseo mirándolo.
-No vamos a discutir, solo dime como va tu embarazo. -sujeto su brazo evitando que huyera.
-¿Acaso es tu problema? -agitó su brazo.
-Lo es. Claro que lo es, deja de repetir lo mismo. -se molestó de inmediato.
-¡Es la verdad! -gruño tratando de zafarse de su agarre sin asustar a Ethan que los observaba.
-Es mi hijo, deja de decir estupideces-siseo amenazante.
-¡Diré lo que me da la gana!-se zafó alterada y se alejó hacia su habitación.
Edward trató de seguirla pero con Ethan en brazos no podía.
El timbre sonó sacándolo de sus pensamientos. Abrió la puerta quedando sorprendido al ver a Tanya del otro lado hecha un mar de llanto.
-¿Tanya? -ella se abrazó a su pecho. -¿Qué sucede? -trató de calmarla con su brazo desocupado. Ethan se removía en el otro.
-Lamento aparecerme asi... -sollozó sobre su pecho. -Pero eres el único que puede ayudarme.
-¿Qué es lo que pasó?
-No sé cómo hacerlo, tú ya pasaste por esto. -parecía algo ida.
-Tanya...
La rubia se alejó para mirarlo a los ojos.
-Estoy embarazada, espero un hijo Edward.
-¡¿Qué?! -su voz se combinó con una más histérica detrás de él.
Cómo en cámara lenta volteó para encontrarse con el cuerpo de Bella desvanecerse lentamente, sus brazos ocupados con Ethan y Tanya impidieron que se acercara lo suficientemente rápido para sostenerla, su cabeza dio un golpe sordo al golpearse contra el piso.
-¡Bella!- soltó a Tanya como pudo y prácticamente tiró a Ethan sobre el sofá para acercarse a Bella. Su rostro bañado en lágrimas estaba pálido y sus manos sostenían su vientre con fuerza.
Desesperado comenzó a levantarla pero sintió un líquido caliente quemar su brazo. Con horror observó como sangre fluía sin parar de su entrepierna, la misma situación la había vivido antes así que con horror supo lo que pasaba.
-Esta perdiendo al bebé. -habló mientras salía del departamento escuchando el llanto de Ethan que asustado lo llamaba.
Colocó a Bella en el auto como hizo una noche hace casi dos años atrás. Buscó desesperado en su teléfono el nombre de su madre otra vez mientras corría escaleras arriba para tomar su hijo que lloraba asustado.
-Hola hijo. -saludo contenta de inmediato.
-Bella... esta... otra vez esta pasando. -sollozó desesperado. Ethan seguía en el sofá llorando y se aferró a su cuello aterrado.
-Traela, estoy en el hospital. Avisare de inmediato. ¿Donde esta Ethan?
-Aquí. -el llanto del pequeño era sofocado en su cuello.
-Vengan rápido.
Acomodó a Ethan como pudo en el asiento de copiloto ya que Bella estaba recostada atrás.
Manejó como loco siempre mirando a Bella y la sangre que no dejaba de fluir. El llanto de Ethan sólo provocaba que se alterara aún más.
Sintio una especie de dejavu cuando llegó al hospital, tomaron a Bella de sus brazos y se la llevaron sin más, sacó a su hijo y lo abrazó en todo momento tratando de serenarse con su pequeño cuerpo. Elena volvió a abrazarlo en medio de su desesperación pero esta vez ambos imaginaban el motivo por el cual Bella estaba siendo atendida de emergencia.
-¿Familiares de Isabella Swan? -preguntó un médico y automáticamente se acercó. -¿Usted es su novio?
La sensación de dejavu continuaba, de alguna manera esperaba lo que se le venía.
-Sí.
-Logramos controlar la hemorragia con exito pero lamentablemente su embarazo no podía continuar, era ectópico y tuvimos que hacer el procedimiento correspondiente para evitar que siga afectándola.
-¿Afectándola? -preguntó sin entender. No deberían ser esas palabras las que debía escuchar.
-Sí, su embarazo era riesgoso ya que el embrión estaba mal ubicado.
-¡¿Pero no podían hacer nada?! -gritó destrozado. Elena saco a Ethan de sus brazos.
-No hijo, no se podía. -trató de consolarlo.
-Mataron a mi hijo. -su rabia iba encontra de el medico.
-No señor Masen, su hijo no iba a vivir. Logramos evitar que su estado lastime más a su mujer, podrá tener más hijos pronto. -se alejó dejándolo destruido en medio del pasillo. Era increíble la frialdad con la que hablaban los médicos.
-Nunca pude tocar su vientre, nunca sentí a mi hijo. -sollozó con más fuerza.
Elena acariciaba sus cabellos escuchándolo y llorando como él también.
-Me va a odiar, yo... no debí alterarla esta mañana. -se lamentó. -Es mi culpa.
-Edward mirame. -Elena le habló seriamente. -Era imposible que este bebé se forme, estaba mal posicionado. Tú no tienes nada de culpa.
-¿Pero por qué lo estaba?
-Hay muchos factores que influyen hijo, es algo biológico. -trató de consolarlo.
El consuelo que recibió el resto del día no logró que su estado mejorara, le atormentaba saber como lo tomaría Bella cuando reaccionara. El médico le dijo que tal vez los anticonceptivos que usaba tenían una hormona en exceso que pudo haber sido un factor que influyo, esa noticia terminó de sepultarlo.
-¿Necesita una manta? -la voz de la enfermera lo sacó de sus pensamientos.
La habitación ya estaba a oscuras y Bella seguía dormida ausente de todo.
-No gracias, estoy bien. -mintió sin pensar. Se moría de frío pero no le importaba, se lo merecía.
Le habían dicho que Bella había sido operada y que saldría del hospital en una semana, así que Ethan iba a quedarse con Elena y Beth unos días.
Trató de dormir pero el sueño no llegaba, los recuerdos habían invadido su mente. Siguió dándole masajes suaves a la mano nivea y entubada de Bella mientras las lágrimas fluían libres.
-Esto no debía pasar. Yo sé que fui un perro todo este tiempo pero te juro que cambiaré, se que me insultaras y te burlaras de mis palabras cuando despiertes pero no me importa las resistire por... -sujeto su mano con firmeza. -porque somos una familia, saldremos de esta. -besó suavemente su mano.
Al día siguiente las visitas de sus amigos le parecieron una visión, sólo cuando estuvo con Ethan esa mañana de sintió algo mejor. Bella siguió sin despertar el resto del día.
-Hey, ¿estas escuchándome? -la voz de Jared lo sacó de sus pensamientos.
-No, lo siento. -respondió ausente.
-Edward ella se va a recuperar pronto, el doctor me dijo que la intervención se hizo a tiempo.
-Lo sé. -apretó su rostro contra sus manos. -Casi la mate.
-¿Tú? Amigo fue algo que a cualquiera le puede pasar.
-Es verdad. -Elena afirmó desde el otro lado de la habitación. -No tienes la culpa de nada.
Edward se quedo en silencio, la pena lo consumía.
Pasaron las horas y se negó a despegarse de Bella, Ethan fue el único motivo por el que salió mas de una vez de la habitación. En algún momento el cansancio lo venció y termino recostado en la silla más cercana a Bella.
-¡Eso es mentira! -una voz gritó muy cerca a él logrando despertarlo.
-Lo siento mucho. -Rosalie observaba con pena a Bella que sostenía su vientre buscando desesperada.
Se acercó de inmediato a ella. -Bella...
-¡Tú no me toques! -le gritó apenas sintió su mano sostener su brazo.
-No se podía hacer nada. -le aseguró Rosalie con lágrimas en los ojos.
-Bella... -quería consolarla.
-No. No. Estan mintiendo. -sollozó. -Mi hijo. Mi hijo. -su llanto continuaba.
-Era inevitable... no se podía hacer nada más. -le contó igual de triste.
-¡Claro que si! ¡Seguro tú no hiciste nada! ¡Nunca lo quisiste! -lo acusó en medio del llanto.
-Bella no... -trató de explicarse.
-¡Era mío, solo mío! -gritó en medio de su dolor.
Una enfermera entró.
-No debe alterarse la herida...
-¡Me voy a alterar todo lo que quiera! ¡Mataron a mi bebé! -gritó para luego derrumbarse en la camilla.
La enfermera se acercó he inyectó una sustancia en el suero.
-Lamento su perdida pero lo mejor para su recuperación es serenarse.
Bella ignoró sus palabras y se aferró a su almohada sin dejar de llorar.
Edward se acercó lleno de pena queriendo por una vez saber que decirle. Se odió al sentirse incapaz de encontrar las palabras correctas.
Al parecer la enfermera inyectó algún calmante porque logró adormecerla.
-¿Te quedarás ahora? -preguntó Rosalie en un suspiro.
-Si, esta noche también. -sostuvo su cabeza con desesperación.
-Sabes que los siguientes días serán difíciles, puede quedarse conmigo...
-No, yo me haré cargo.
Rosalie suspiro. -Buenas noches. -salió del lugar luego de besar la mejilla de Bella. -Cuidala.
Su pedido era sincero y preocupado.
-Lo haré.
Prometió. Sobre todo a si mismo.
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Hola a todoos! espero que la actualización les haya gustado, ya pueden ver que a habido un pequeño giro. Quiero saludar a las chicas que estuvieron metiendome presión estos días Nahomy y Michelle, es bueno que alguien me recuerde el cap que les debo gracias chicas. Además quería decirles y les parece buena idea abrir un grupo en Facebook. Gracias a los demás por sus fabulosos reviews :3 cada uno me roba una sonrisa y me alienta a seguir.
Saludos !
