Disclamer: La mayoría de los personajes son del universo de J.K. Rowling por lo que ninguno de ellos me pertenece.

EL PORTAL

Capítulo 2: El Mundo Muggle

Una chica de ojos marrones se encontraba recostada en su cama, pensaba sobre lo que haría este verano, aunque nada venía a su mente, fue en ese momento en que el teléfono sonó.

- Aló.-dijo ella.

- ¿Hermione? –escucho que preguntaron del otro lado. Soy Harry.

- Hola Harry, ¿cómo estás? -pregunto entusiasmada.

- Muy bien y ¿tú?

- También, pero muy aburrida.

- Lo supuse, es por eso que te llamo. Invite a Ron, a Ginny y a Luna al cine y pensé que te gustaría unírtenos.

- ¿Al cine? Y… ¿Crees que les gustará? -cuestionó sonriendo.

Sabía muy bien que sus amigos jamás habían pisado un cine, incluso le extrañaba que quisieran hacerlo… muy seguramente la idea fue del moreno de anteojos.

- Si vienes puedes averiguarlo.-comentó en tono de burla.

- Creo que me ha convencido Sr. Potter.-bromeó. ¿A qué horas nos vemos?

- ¿Te parece a las 12:30 pm?

- Claro, entonces hasta más tarde.

- Hasta luego Hermione.

Y colgó.

En los siguientes minutos la gryffindor aprovecho para arreglarse. Eligió utilizar un pantalón de mezclilla a la cadera, el cual acentuaba muy bien su figura, con una blusa blanca, arriba un chaleco corto de color negro con unas sandalias del mismo color y su cabello lo sujeto con una coleta.

Antes de salir de su habitación, se dio un último vistazo en el espejo.

Bajo la escalera apresurada mientras le preguntaba a su mamá por su chaqueta.

- Me parece que está en la sala.-escucho que le contestaron.

Hermione llego a la estancia y vio su jersey. Antes de tomarla su mamá atrajo su atención.

- ¿Va a algún lugar señorita?

- Era Harry.-sonrió. Todos irán al cine y me invitaron, si puedo ir ¿verdad?

- Ya estas arreglada ¿no?

La castaña se acercó a su mamá y le dio un beso en la mejilla.

- ¿Puedo ir?-pregunto poniendo cara tierna.

- Esta bien.-sonrió. Solo llega antes de las 7 pm, recuerda que hoy es el día del padre y lo celebraremos.

- Gracias mamá.

Y le dio otro beso.

- Sí, sí, sí. Por cierto, invita a los chicos a cenar. Entre más seamos, más gusto le dará a tu padre cuando llegue de trabajar.

- Claro, yo les digo. Nos vemos más tarde.

Camino hacia la sala. Al llegar tomo su chaqueta, dándose cuenta de que la puerta estaba abierta.

- Que raro, cuando baje no estaba así.- comentó para sí misma.

Supuso que probablemente y con las prisas, su padre la había dejado de esa manera, solo que ella al bajar no se había percatado de eso. Sin perder tiempo se puso en marcha hacia su destino, se acercó al umbral y fue ahí cuando vio una melena rubia que cruzaba la calle a toda velocidad. Y solo un nombre pudo venir a su mente.

- Ese se parece a… ¿Malfoy?-se preguntó confundida.

Se rio de sí misma.

- Que tonta eres Hermione, claro que no podía ser él. El slytherin muy seguramente se encontraba en el mundo mágico, en su mansión para ser más específica. Además, él jamás podría estar en el mundo muggle… y menos cerca de su casa.-pensó para sí misma al momento en que eliminaba ese pensamiento.

Sin darle tanta importancia se despidió de su madre.

- No lleguen tarde a la cena.-escucho que decía.

- No, hasta luego mamá.

Y salió de su casa.

...

- Maldita sea.-murmuró por lo bajo. Agrr… estúpido sillón hijo de…

Pero se detuvo ya que otra cosa llamo su atención, rápidamente se dirigió hacia aquella fotografía que estaba frente a él, tanto que se olvidó el dolor del golpe que anteriormente había tenido.

- No, no, no.-dijo en símbolo de negación. No puede ser… Estoy en el mundo muggle y no solo eso, sino en la casa de ella… en la casa de Granger.

Casi por instinto Draco comenzó a voltear en todas direcciones, era cierto que tenía su varita, sin embargo, ella también, así que lo de hechizar a alguien estaba descartado. Por lo que pensó rápidamente que es lo que debería de hacer, no podía dejar que Hermione lo descubriera, sino estaría perdido.

- Tengo que salir de aquí y rápido.-se recordó.

No muy lejos pudo divisar la puerta, se dirigió a ella sigilosamente, giro la perilla, estaba punto de salir cuando la escucho.

- Mamá, ¿has visto mi chaqueta?-pregunto la castaña desde las escaleras.

- Me parece que está en la sala.

El rubio abrió los ojos como platos al escuchar que bajaba los escalones a paso apresurado, por lo que volvió a preguntarse, ¿Qué debería de hacer? Lo único que cruzo por su mente fue tirarse al piso, detrás de un gran sillón que adornaba aquella modesta sala y lo hizo.

- Agr…-musitó por lo bajo, en señal de dolor.

Esperaba que éste pudiera ocultar su alargado cuerpo, aunque no fue suficiente por lo que tuvo que encorvarse un poco para que no se le vieran los pies.

Presto atención a su alrededor y percibió como los pasos iban acercándose cuando de pronto…

- ¿Va a algún lugar señorita?-escucho a una mujer preguntar.

Probablemente se trataba de la mamá de la castaña.

- Era Harry. Todos irán al cine y me invitaron, si puedo ir ¿verdad?

- ¿Potter? ¡Genial! Solo falta que él llegue en este momento.-ironizó.

Poco a poco la voz de la gryffindor iba alejándose, esa era la señal que estaba esperando. Tenía que salir de ahí. Se acercó nuevamente a la puerta, giro la perilla y la abrió muy despacio.

- Esto te pasa por hacerle caso a un retrato Draco.-se reprochó a si mismo.

A lo lejos escuchaba aun la conversación, pero no alcanzaba a entender de lo que hablaban y si era realmente sincero, ni le interesaba. De pronto escucho que la voz de la castaña se hacía más fuerte y supo que tenía que salir lo más pronto que pudiera.

- Sí, sí, sí. Por cierto, invita a los chicos a cenar.

- Claro, yo les digo. Nos vemos más tarde.

Como pudo salió de la casa dejando entre abierta la puerta y corrió hacia la calle saltándose el portón del patio. No puso atención de cuanto estuvo corriendo, pero se detuvo al llegar a lo que parecía un parque. Tomo todo el aire que pudo para tratar de compensar el que había perdido hace un momento.

- Mierda.- musitó.

- Esa es una mala palabra.-escucho decir detrás de él.

Al girarse pudo divisar a un niño rubio como de 6 años quien lo miraba seriamente, eso le pareció extraño, más viniendo de un niño tan pequeño… y mucho más le extraño cuando éste no decía nada, solo lo observaba.

- ¿Se te perdió algo niño?-preguntó impaciente.

- Dijiste una mala palabra.-contesto sin inmutarse.

- ¿Y?

- Debes disculparte.-le ordeno cruzándose de brazos.

Draco no sabía si enojarse o reírse. De alguna manera la forma de ser de ese niño le agrado.

- Mira mugg… niño, ¿no tienes que ir a molestar a alguien?

- Lo haré cuando te disculpes.

- El príncipe de slytherin no se disculpa por nada, niño.

- No soy niño, mi nombre es Tomas.

- ¿Y eso que tiene que ver conmigo?

Pero ya no dijo nada, el infante solo lo observaba sin inmutarse. Draco pensó que tenía agallas, a pesar de tan corta edad. Aquel silencio fue abruptamente interrumpido por una voz femenina.

- Tomas, te he estado buscando, ya te he dicho que no te desaparezcas sin decirme.-le dijo una mujer de cabello negro al niño al momento en que se ponía de cuclillas y colocaba ambas manos en los hombros del pequeño.

- Lo siento, estaba buscándolo.-se disculpó.

El rubio volteo a ver a aquella señora, observándola detenidamente, era de aproximadamente unos 30 y tantos años, cabello negro, tez blanca y ojos color café. Ésta se dio cuenta de ello y por fin puso atención a la escena que estaba frente a sus ojos.

- ¡Oh, lo siento!-exclamo poniéndose de pie. Lo ha estado molestado ¿no es cierto?

- ¿Qué?- pregunto extrañado el slytherin. No… es decir, no se preocupe.

- Tomas, ya te he dicho que no debes de molestar a las personas.-se giró hacia Draco.- Lo siento, es un niño muy peculiar. Por cierto, soy Aurore Stevens.-le tendió la mano.

- Draco Malfoy.-la estrecho.

- Él es Tomas.-comento refiriéndose a su hijo.

- Si, ya lo…

- Él dijo una mala palabra, mamá.-dijo Tomas interrumpiéndolo.

- ¿Qué? Ahh…-volteo a ver a Draco. ¿Es por eso que lo ha estado molestando? Me disculpo, es que le he prohibido decirlas y quiere que todos hagan lo mismo.-sonrió. ¿Qué le parece si como disculpa, nos acompaña? Estamos en un picnic.

- ¿Un picnic?-pregunto extrañado.

- Si, ya sabe, una comida que se realiza en un parque, campo o espacio abierto y en lugar de comer en una mesa, comemos sobre una manta que esta tendida en el suelo.

- Nunca he estado en algo así.

- Ya decía que no parecía de Londres, ¿de dónde es?

- De… un lugar muy lejano.

- Es de Slytherin.-se escuchó.

Draco volteo a ver al niño de 6 años.

- ¿Qué? Pero ¿Qué diablos? ¿Cómo supo que... - pensó.

- ¿Y tú como sabes eso?-quiso saber su mamá.

- Él dijo que era el príncipe de Slytherin.

El chico respiro aliviado.

- Con que así había sido.

- ¿Un príncipe?-se giró al rubio. ¿Es usted un príncipe?

- Eh… algo así.

- ¿Slytherin? ¿Dónde es eso?-quiso saber.

- De un lugar… muy lejos de aquí.

- Ni siquiera sabe dónde está.-comento el niño.

- Tomas no seas grosero.- lo reprendió su mamá. Disculpe que le pregunte tanto, entonces, ¿gusta acompañarnos?

El slytherin se escogió de hombros. Y solo se limitó a seguirlos. Al llegar se dio cuenta que, en efecto, era justo como Aurore se lo había descrito. No parecía en realidad algo del otro mundo. La mujer se sentó, Tomas hizo lo mismo y al rubio no le quedo más que imitarlos. Cuando menos lo espero ya tenía un emparedado de crema de maní en su boca. Aquella comida, por llamarle de alguna manera, era diferente a todo lo que había comido.

- Simple pero delicioso.-pensó.

Sin proponérselo volteo a ver al niño rubio de 6 años, se dio cuenta de que parecía algo triste, miraba a un señor y a otro niño, que parecía de su edad, jugando algo que notablemente no conocía, entonces lo entendió, él muy bien sabia como se sentía estar solo. La madre del pequeño pareció adivinarlo.

- Tomas, sabes que hizo todo lo posible por venir ¿verdad?

- Pero igual no vino.

De cierta manera el ver a su hijo así la frustraba.

- ¿Por qué no te acercas y les preguntas si puedes jugar con ellos?

- Porque es un torneo de padre e hijo y aquí solo está el hijo.

Y sin previo aviso se puso de pie y camino hacia unos árboles notablemente molesto, aunque sobre todo triste por el comportamiento desentendido de su padre. Su madre no tardo en alcanzarlo.

- Tomas, yo se que tu papá tiene algunas cosas que mejorar, pero sabes que te ama, ¿no es cierto?

- Pues no lo parece.- se cruzó de brazos.

- A veces los adultos somos un poco tontos y no nos damos cuenta de las consecuencias de algunas decisiones que tomamos. No nacimos sabiendo como ser padres.

- Tu lo haces muy bien como mamá, en cambio él…

- Lo sé.-se detuvo, lo que menos quería es que su hijo estuviera triste y menos por un padre desobligado, fue en ese momento que a su mente vino una idea. -¿Por qué no le preguntas a Draco si quiere hacer equipo?

- Ni siquiera debe de saber jugar.

- Inténtalo. Anda, vamos.- lo animó. Hazlo por mí, ¿sí?

El slytherin solo los observaba a lo lejos, ignoraba acerca de que estuvieran hablando, de quien, si lo sabía, pero no de que. Él al igual que aquel niño rubio, conocía lo que era esperar a un padre que tenia otras cosas más importantes que hacer que estar con su hijo, en su caso primero fueron los negocios familiares, después lo del Sr. Tenebroso y nuevamente el cuidado de los intereses de la familia Malfoy. Recordaba como su madre siempre lo excusaba e intentaba desesperadamente ocupar su lugar, con el único fin de que él estuviera bien, que no se sintiera triste por su ausencia, añoro esos días de su niñez, ya que después de la caída del que no debe ser nombrado su madre fue haciendo lo mismo que su papá, dejándolo solo, posiblemente porque ya no era más un niño pequeño.

De pronto fue traído nuevamente al presente cuando se percató de que ambos volvían hacia donde él se encontraba.

- Anda, pregúntale.

Pero Tomas solo se cruzo de brazos y se volteo hacia otro lado, Draco pudo darse cuenta que, al igual que él, el niño era muy orgulloso. Aurore se impaciento así que ella decidió hacerlo.

- Tomas quiere saber si te gustaría formar equipo con él para jugar al fútbol.

Esa pregunta hizo que le atragantará el jugo que momentos antes estaba ingiriendo.

- Eh yo no sé jugar a… eso.-comentó refiriéndose al juego.

- ¿Ves? No sabe jugar. Solo haremos el ridículo mamá.

- Lo importante es divertirse.

- Eso lo dicen los perdedores.-respondió Tomas.

El slytherin concordó con él e hizo una mueca de aceptación, desvió su mirada y se encontró con la de Aurore que lo veía entre angustiada y triste.

- Aunque no sepas jugar, aun así, lo intentarás ¿verdad Draco? -pregunto casi suplicante. Yo lo haría, sin embargo, como hoy es el día del padre, solo están dejando participar a padres e hijos(as).

Éste solo se limitó a volver a observarla y por fin pudo identificar porque a pesar de no conocerla, había aceptado su ofrecimiento del picnic, era como si viera a su propia madre, tenía un ligero toque de similitud que el rubio recordaba de su niñez.

- Al final todas las madres harían lo que fuera por sus hijos.-reflexionó.

- Si me explican cómo se juega puedo hacerlo.-comento secamente.

- ¿Lo ves?-sonrió complacida la mujer y se giró hacia su hijo. Entonces ¿vas a jugar?

- Esta bien.-aceptó el pequeño.

Aurore rápidamente le explico el juego al chico, a decir verdad, era muy parecido al quidditch, solo tendría que usar sus pies en lugar de una escoba, evitar que la pelota salga de un cuadro y meter el balón dentro de lo que parecía una caja, a la cual llamaban portería.

- Extremadamente fácil.-comentó con una gran sonrisa de autosuficiencia.

La mujer sonrió también.

- ¿Y qué vamos a ganar?-quiso saber el rubio.

- Entradas a un parque de diversiones para toda la familia.

- ¿Un parque de diversiones?-preguntó confundido.

- Si ganamos te explico que es.-contestó el pequeño.

- Eso dalo por hecho niño.-aseguró volviéndose a adueñar de sus labios una sonrisa de autosuficiencia.

CONTINUARA….

Notas de la Autora:

Hola

El segundo capítulo. Por cierto, ¡Feliz año nuevo para todas(os)! ^_^ Disfruten estas festividades.

[AGRADECIMIENTOS ESPECIALES]

- Liz Jean Tonks

- .944

- SakSamu

- Alice1420

- Lucy

- Meg

Gracias por sus comentarios, los agradezco demasiado. Y a las(os) que siguen la historia igualmente ¡muchas gracias!

¡Espero leernos pronto!

~&~ Un review es igual a un día más de inspiración ~&~