Disclamer: La mayoría de los personajes son del universo de J.K. Rowling por lo que ninguno de ellos me pertenece.

EL PORTAL

Capítulo 3: El Mundo Muggle [Segunda parte]

— ¿Ves? Eso fue muy fácil — comentó Draco lleno de satisfacción.

Tomas se giró para verlo con rostro de indignación.

— Usaste mi rostro para meter el gol ganador — lo acusó el pequeño.

— Pero ganamos ¿no? Eso es lo que cuenta — sonrió con autosuficiencia.

— Por mí — musitó notablemente molesto.

El rubio pareció no escucharlo. En cambio, un pensamiento se adueñó de su mente; sin darse cuenta que éste no sólo había sido dicho en su cerebro.

— Estos juegos muggles son interesantes — murmuró.

— ¿Muggles? — preguntó confundido Tomas.

— Eh… Si… ¡Ah! Mira allá viene tu mamá — se zafó el slytherin.

— ¡Muy bien hechos niños! — exclamó emocionada Aurore abrazando a su hijo.

Al separarse se dio cuenta de que éste estaba enojado, pudo adivinar el porqué.

— Utilizo mi cara para meter el gol mamá — se volvió a quejar el pequeño.

— Lo sé mi amor — dijo tratando de no reírse —. Al menos ganaron.

— Eso mismo dijo él. — E hizo un ademán refiriéndose al chico.

— Muchas gracias Draco — sonrió agradecida.

— De nada — contestó serio.

— Por cierto, aquí está el premio — Y les mostró las entradas, eran 4 boletos para el Chessington World of Adventures Resort.

— ¿Eso es un parque de diversiones? — quiso saber Draco algo decepcionado al ver lo que parecían 4 tarjetas.

— No, solo son las entradas — contestó Tomas cruzado de brazos —. Son para poder entrar al parque.

— Entonces ¿Qué es un parque de diversiones? — preguntó algo exasperado.

. FLASH BACK ….

Si ganamos te explico que es — contestó el pequeño.

Eso dalo por hecho niño — aseguró volviéndose a adueñar de sus labios una sonrisa de autosuficiencia.

Aurore no tardó mucho en ir a registrarlos, si era sincera, no quería que el rubio se arrepintiera; si él era como su hijo y en realidad si eran muy similares, no debía de perder tiempo. Cuando por fin pudo regreso con ellos.

¿Nos dejarán competir mamá? inquirió ansioso Tomas.

Claro, aunque les tuve que decir que — se detuvo e inmediatamente se giró hacia Draco. Eras su hermano mayor.

¿Su hermano mayor? — dudó incrédulo, levantando ambas cejas —. Y ¿le creyeron?

Ambos son rubios — contestó encogiéndose de hombros . Les dije que por cuestiones de trabajo tu padre no podría acompañarte y por eso les pedí que dejaran competir a tu hermano mayor.

Ósea que les mentiste — sonrió Tomas . Eso es tan malo como decir malas palabras.

¿Quieres jugar o no? — volteó medio cuerpo hacia un lado, haciendo un ademán con sus manos señalando el lugar donde se encontraba el registro . Porque puedo ir pero fue interrumpida.

¡No! — exclamó rápidamente. — Es decir, así está bien.

Su madre sonrió.

Entonces ¿listos? — preguntó la señora.

Así es, y ¿tú niño?

Tomas corrigió . Si.

Los partidos de padre e hijo comenzaron. El rubio se impacientó, ya había analizado lo suficiente para aprender bien el juego; lo único que tenia que hacer era meter muchos balones o goles, como le llamaban los demás, a la portería.

¡Gol!— gritó el animador del juego.

Todos celebraron, Draco giro los ojos hacia arriba . Patéticos murmuró. ¿Cómo era posible que por algo tan simple se emocionaran?

Vamos, nos toca a nosotros — le comunicó el niño.

Ambos entraron a la cancha de juego, Tomas volteó a mirar al chico.

¿Qué haces aquí? quiso saber el infante.

Soy quien va a meter eso señalo el balón . Allá y después a la portería.

No, tú no sabes jugar, así que estarás en la portería le ordenó.

¿Cómo ese pequeño mocoso se atrevía a darle órdenes a él? Al gran Draco Malfoy, príncipe de Slytherin y sangre pura pensó . Estas equivocado, tú vas allá y yo seré quien meta los goles se impuso el rubio.

Si quieres que perdamos, hagamos eso.

Mira mocoso, yo sé que es lo mejor, soy el mayor aquí.

Pues no lo parece — murmuró molesto mientras se cruzaba de brazos.

Esta bien, de todas maneras, yo no quería jugar.

¿Qué están haciendo? Acomoden sus posiciones — se escuchó a lo lejos.

Ambos voltearon a ver a Aurore, ésta muy bien sabia que se les estaba dificultando ponerse de acuerdo. Tomas le hizo una mueca que notablemente le decía que Draco no estaba poniendo de su parte.

No hagas esas muecas mocoso, que las entiendo muy bien.

¡Vaya! — exclamó con ironía . Algo que por fin comprendes.

Si estuvieras en el mundo mág se detuvo . Del lugar donde vengo, ya te hubiera hecho que te arrepintieras.

¿Y por qué no lo haces en este momento? lo desafío el niño.

El rubio sonrió y comenzó a caminar de forma amenazante hacia él al momento en que le decía . Ya verás mocoso, te enseñaré a respetar a tus mayores — Iba con paso decidido hacia Tomas, pero antes de que lo hiciera fue detenido por una voz femenina notablemente molesta.

Con un demonio ¡¿Qué diablos están haciendo?!

El slytherin se paró en seco. El niño rubio se puso recto.

¡Toma tu lugar Draco! — le mandó . ¡Y tú Tomas, a la portería!

Aunque ninguno de los dos se movió. El chico estaba completamente desconcertado, ¿Cómo se atrevía a hablarle así? De pronto un recuerdo vino a su mente, era como si escuchara a su propia madre.

¡¿Están sordos?! ¡Ahora!

Esa última orden hizo que ambos reaccionaran. El primero en hacerle caso fue Tomas y corrió hacia la portería. Draco al verlo, se giró y camino hacia la mitad de la cancha casi mecánicamente.

Aurore volteo a ver al animador quien la veía notablemente sorprendido, ¿Cómo aquella amable señora podía convertirse en lo que acaba de ver? Ella pareció adivinarlo . Niños sonrió .Uno debe de hablarles con mano dura, si no nunca entenderán.

El presentador solo sonrió nervioso.

Ok musitó . Será mejor que comencemos.

El juego inició, el equipo de TomDra [Tomas/Draco] comenzó a hacer sus jugadas, el otro equipo también. Cada balón que era arrojado hacia Tomas éste lo detenía, aunque no se podía decir lo mismo del rubio, quien no duraba mucho con la pelota. Cada que le quitaban el balón, musitaba algunas malas palabras. El pequeño solo observaba como corría de un lado para otro casi sin aliento, se notaba muy exhausto. Afortunadamente hubo un tiempo fuera que Tomas aprovechó para acercarse al que se suponía que era su hermano mayor, quien se encontraba medio encorvado con sus manos apoyadas en sus rodillas en señal de cansancio.

Será mejor que yo sea el que juegue y tú solo trata de detener la pelota para que no nos anoten gol.

A pesar de que aún estaba tratando de recobrar el aliento, el rubio lo dudó.

Déjame jugar unos minutos para que veas si soy bueno, si no vuelvo a la portería aseguró volteándose para otro lado y un poco sonrojado —. Lo prometo.

Esta bien aceptó sin chistar ya que estaba completamente agotado. Al final, si era tan bueno en la portería como con el balón podrían tener alguna oportunidad pensó.

Tomas volteó a verlo sorprendido, sinceramente creyó que no le iba a dar la oportunidad . Gracias sonrió gustoso.

Sin perder tiempo, hicieron el cambio, el otro equipo también. El padre del niño se fue a la portería y su hijo al centro del campo. Lo anterior para que de cierta manera se igualará la competencia, aunque el otro pequeño se miraba un poco mayor que Tomas, Draco calculaba que tenía alrededor de unos 9 años.

Reanudaron el partido. El infante llevaba la pelota, se acercó a la portería contraria cuando de pronto le fue robada la pelota por Max, quien corrió lo más rápido que pudo hacia donde se encontraba el rubio, éste al verlo acercarse inclino un poco sus rodillas.

Ni lo pienses muggle, eso no entrará aquí — murmuró confiado y con una sonrisa en su rostro, misma que fue borrada de inmediato al escuchar el ¡Gol! Por parte del presentador . ¡¿Qué?! Pero ¿qué diablos había pasado? ¿Cómo es que ni siquiera había visto el balón?

Max sonrió gustoso y corrió con su papá para celebrar. Tomas sólo se limitó a llevar sus manos a la cabeza y bajarlas al terminar el festejo del equipo contrario. Draco por su parte apretó sus puños enojado, le molestaba que un ser que él consideraba inferior pudiera haberle ganado en algo que se le hacía tan fácil.

¡No pasa nada chicos! ¡Ustedes pueden! — los animaba Aurore desde la audiencia.

Tomas comenzó a recorrer la cancha con el balón, no iba a permitir que le robaran la pelota nuevamente y menos que metieran otro gol, si eso sucedía, muy probablemente perderían el partido. El pequeño castaño nuevamente lo enfrentó, estaba por quitarle el balón cuando sin preverlo tropezó sin razón alguna, dándole la oportunidad de tirar a la portería y así ingresar el balón.

¡Gol! — gritó el anunciador, a quien Aurore rápidamente se le unió al festejo y saltó gustosa . Marcador 1-1 — expresó.

¡Sí! — exclamó el slytherin sonriendo.

Sin pensarlo mucho, el pequeño volteó a ver a su compañero de juego, ambos se miraron satisfechos y por primera vez Tomas pudo ver en el rubio, una sonrisa sincera, eso le agradó.

El presentador siguió narrando el partido. Ahora era el turno del equipo de Max de contraatacar. Draco se preparó, sabía que tenía que poner atención; la primera vez no se lo había esperado, ahora estaba listo. El niño castaño corrió con todas sus fuerzas y llegó a la portería, pero el chico ya lo esperaba ansioso, sonrió casi por instinto. Cuando observó como la pelota se elevaba por el aire, hizo lo mismo, sin embargo, se percató que se había adelantado, si no hacía algo pronto, el balón cruzaría por en medio de sus manos. Fue ahí cuando una idea se originó en su mente.

El pequeño rubio no podía creer lo que acaba de presenciar. Con tal de que el balón no entrará a la portería, Draco utilizó su rostro, forzando a la pelota a salir disparada hacía antes de la media cancha.

Anda, niño, ve por la pelota — lo animó el slytherin agarrándose su adolorida nariz.

Sin perder el tiempo, Tomas fue por ella y anotó otro gol sin que nadie se lo esperase. — ¡Gol! —gritó el animador y la audiencia aplaudió —. Marcador 2-1— pronunció.

Ese lapso fue aprovechado por el pequeño y se acercó al chico. — ¿Te encuentras bien? — quiso saber.

Perfectamente niño. Se necesita más que eso para dañar al gran Draco Malfoy.

Genial — susurró el infante.

Pocos minutos después el partido terminó con victoria para el equipo TomDra.

Los siguientes dos partidos los ganaron sin problema; básicamente porque ambos equipos sólo estaban compitiendo para divertirse y pasar tiempo juntos este día del padre. Así que llegó el momento de la final, Tomas se encontraba emocionado ya que, a pesar que quería ganar el torneo, nunca imaginó que en realidad si pudiera pasar, principalmente por quien era su compañero de juego.

Draco se colocó a su lado —. Yo seré quien comience el juego, de acuerdo niño.

El pequeño no pudo identificar si lo anterior había sido una orden, una pregunta o sugerencia, pero decidió no interferir o molestar al que en ese momento fungía como su hermano mayor —. Está bien — se limitó a contestar.

El slytherin previamente había observado al equipo contrario, el padre parecía un imbécil y el hijo no se quedaba atrás; sabía que no iba a hacer tan fácil como los dos anteriores, aunque estaba seguro de que ganarían. El árbitro se acercó a ellos y les pidió que eligieran un lado de la moneda, lo anterior para definir quien comenzaría. Quien ganó el volado fue el equipo TomDra.

El juego inició. Sin perder el tiempo Draco comenzó a recorrer la cancha con el balón y con mucho más control que antes; observó su primera oportunidad y lo pateo sin dudar hacia la portería —. Que fácil pensó.

Lo que no tenia en cuenta es que el padre del niño iba a alcanzar a atajarla con el pie antes de que llegara con su hijo.

¡Maldición! exclamó.

Esta vez fue Robert quien tomo el balón y corrió hacia la portería. Draco hizo lo mismo y se apresuró detrás de él, pero antes de que lo alcanzará, éste pateo la pelota con todas sus fuerzas haciendo que entrara a la portería; aunque no solo la bola, sino que Tomas también. Aquel artefacto golpeó el estómago del niño haciendo que cayera hacia atrás por el impacto.

¡Oh no! — exclamó angustiada Aurore. Iba a entrar a la cancha, aunque fue detenida.

No puede hacerlo, no hasta que le indiquen, si no pueden quedar descalificados — comentó el presentador, que más tarde supo que se llamaba Andrew.

El rubio al ver al infante en el suelo, corrió hacia él sin pensarlo.

¿Estás bien? — preguntó con un ligero tono de preocupación.

Si, solo —se detuvo, las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos.

Draco apretó los puños, se puso de pie y se apresuró furioso a enfrentar a Robert.

¡¿Acaso eres idiota?! — lo empujó . Es solo un niño.

¿Y? Él no debió de querer detener la pelota con su cuerpo. Aquí se viene a ganar niño, o si no ¿para qué juegas? — soltó.

Este último comentario hizo enojar al rubio quien rápidamente metió su mano a uno de sus bolsillos; al hacerlo sintió su varita, la apretó, estaba a punto de sacarla cuando una pequeña voz hizo que no lo hiciera.

Esta bien Draco. Yo Tomas se puso de pie; se secó las lágrimas con su brazo . Estoy bien, sigamos jugando comentó con el rostro enrojecido.

El rubio no se equivocó con él, en verdad si era orgulloso —. Es muy parecido a mí — pensó . ¿Estás seguro?

Sí. Vamos a patearles el trasero — contestó notablemente decidido.

El slytherin sonrió con esta última frase, comenzaba a caerle bien este niño. — Tomas — lo llamó; éste volteó a verlo —. Yo voy a la portería, tú, patéale el trasero.

Vamos a hacerlo juntos — sonrío el pequeño.

Cada uno se fue a su posición. El juego se reanudó; Tomas corrió con el balón, el hijo de Robert se acercó a él confiado de poder quitarle la pelota, aunque con lo que no contaba es que el que fingía ser el hermano menor de Draco hizo una finta de ir hacia un lado y eligió el contrario, eso originó que ganará un poco de tiempo para así estar frente a la portería, donde golpeó la bola sin dudarlo.

¡Gol! — gritó Andrew emocionado —. Marcador 1-1. En tu cara idiota — comentó sin pensar y después observó que todos los que se encontraban en las gradas voltearon a verlo —. ¡Oh perdón! ¿lo dije en voz alta? — y todos rieron.

El pequeño saltó de la emoción, se giró y corrió hacia el chico, iba a abrazarlo cuando se detuvo y la incomodidad se adueñó de ese momento. Draco pareció adivinarlo así que solo se limitó a decir —. Bien hecho — a lo que Tomas contestó con un —. Gracias.

El pequeño estaba por marcharse cuando el rubio lo llamó —. Acabo de idear un plan para que ganamos, niño — el infante sonrió.

Los siguientes minutos se dedicaron a correr con el balón de un lado para el otro, jugando con ambos, a veces le tocaba al slytherin, en otras a Tomas. Al parecer el plan estaba dando resultado debido a que sus contrincantes parecían cansados.

Ya casi termina— comentó el pequeño muy cerca de él.

Muy bien, vamos lo animó . Recuerda que sólo tendremos una oportunidad; si esto falla, ellos pueden ganar Tomas asintió. Sabía que, si se equivocaban en algo, aunque fuera mínimo, probablemente les costaría la copa del torneo y lo que menos quería era perder contra un tipo como Robert.

Los dos integrantes del equipo contrario se quedaron absortos y sin saber como reaccionar, al menos al inicio, acerca de lo que estaban observando; TomDra venía hacia ellos, habían dejado la portería completamente sola. Robert comprendió entonces lo que pretendían hacer y no iba a permitirlo, así que se fue con quien traía el balón en ese momento, el rubio sonrió, en verdad que era muy predecible. El padre de Stephan se fue en contra de Tomas, que era quien traía la pelota, pero antes de que éste pudiera hacer algo, le paso el balón a quien en ese momento era su hermano mayor, un pase impecable que fue a dar directamente al pie del slytherin y siguió corriendo. Robert volteo a ver al infante quien tenía una sonrisa en su rostro, no entendió el por qué hasta que sin esperarlo vio cómo se barría y pasaba por en medio de sus piernas; se giró rápidamente, lo vio ponerse de pie y en marcha para alcanzar a Draco.

¡Tira, hermano! exclamó el pequeño quien ya se encontraba a su lado. Así que el chico lo hizo, aunque el balón pegó en uno de los tubos de la portería.

G… ¡Ahrr! — escuchó que la audiencia pronunció.

Inmediatamente fijó su mirada en la pelota, ésta se dirigía nuevamente hacia él, pero estaba muy alta, la única manera de lograr que fuera gol era usando sus manos, aunque eso no estaba permitido. Fue ahí cuando algo más atrajo su atención, se trataba de quien en ese momento era su hermano pequeño; por lo que, sin pensarlo, lo tomó de la camisa elevándolo por el aire, logrando así, alcanzar la pelota y generando una nueva oportunidad de gol, sólo que lo hizo con la parte del cuerpo que era más accesible en ese momento y esa fue la cara de Tomas.

¡Gol! — gritó emocionado Andrew —. Marcador 2-1.

Prontamente el equipo contrario se coloco a media cancha, tratando de ejecutar la misma táctica, pero solo pasaron unos cuantos segundos cuando el árbitro realizo el sonido que marcaba el fin del partido.

Y con esta última jugada termina este gran encuentro señores. Con ustedes el equipo ganador del torneo ¡TomDra! — exclamó el animador por el micrófono.

¡Sí! ¡Ganaron! ¡Wooooo! – se unió Aurore.

FIN DEL FLASH BACK ….

— Entonces ¿Qué es un parque de diversiones? — preguntó algo exasperado.

— Un parque de diversiones tiene una variedad de atracciones y aparatos mecánicos destinados a la diversión y al entretenimiento — contestó amablemente la mamá de Tomas —. Aunque es mucho mejor que lo conozcas, ¿no lo crees? Por qué irás con nosotros, ¿verdad? — La mujer observó como éste iba a negar con la cabeza por lo que agregó —. A Tomas le encantaría que asistieras.

El Slytherin se giró hacia donde se encontraba el niño, quien todavía tenía sus brazos cruzados.

— Si él quiere ir, por mi está bien — opinó encogiéndose de hombros.

— Yo — se detuvo—. Prometo pensarlo.

— Al menos es un comienzo — expresó sonriente la mamá de Tomas.

Draco volteó a ver a su alrededor, dándose cuenta de que estaba anocheciendo, eso le indicaba que tenía que regresar y más porque la castaña no regresaría sola a su casa.

— Tengo que irme.

— Claro, toma — Aurore extendió su mano —. Esta es mi tarjeta, cualquier cosa que necesites, puedes marcarme. Recuerda que aquí en Londres, eres mi hijo mayor — expusó con una ligera sonrisa.

— Gracias — Draco la tomo; estaba por marcharse cuando fue detenido.

— Los boletos son para usarse el próximo sábado. Así que aquí te estaremos esperando hasta las 10 am para que nos acompañes — se desvío hacia su hijo —. Despídete y dale las gracias por lo de hoy, Tomas.

El infante descruzó los brazos —. Gracias por jugar conmigo y ayudarme a ganar el torneo — comentó con el rostro completamente enrojecido.

— De nada — y sin darse cuenta, sonrió; era como si se viera así mismo en el pequeño. Fue ahí cuando de su mente se adueño el comentario de Aurore "Ambos son rubios" — y sonrió aun más.

— Anda, no se te vaya a hacer tarde — lo apuró la mujer.

— Hasta luego Draco — se despidió Tomas.

— Hasta luego, Tomas — y se puso en marcha rumbo a la casa de Hermione Granger. Afortunadamente era bueno con los espacios y ubicaciones, si no estaría perdido.

No tardó mucho en llegar a la casa de la castaña. Se coloco detrás de la cerca, de tal manera que pudiera ver si era seguro para él ingresar. Estaba a punto de hacerlo, cuando de pronto, varias siluetas se divisaron en la sala.

— Maldición — musitó —. Lo único que me faltaba, que "esos" ya estuvieran aquí — dijo refiriéndose a los amigos de Hermione, quienes habían sido invitados por motivo de la celebración del día del padre. Los observó reírse y platicar muy plácidamente, fue entonces que evaluó sus opciones, era obvio que no podía usar la magia porque seria descubierto —. Creo que tendrás que disfrutar del aire libre Draco — ironizó.

Giró su rostro hacia los lados, tratando de encontrar algún lugar que pudiera utilizar mientras los amigos de la gryffindor se largaban. No vio nada, así que comenzó a caminar a la casa de al lado, volteo hacia un árbol y pudo ver una pequeña casa arriba de éste —. Si que son raros estos muggles — comentó. Y sin perder tiempo trepó el árbol. Al entrar se dio cuenta que tenia algunas mantas y cosas, que ciertamente para él, eran innecesarias; se acomodó en una esquina, ya que desde aquel lugar podía verse la casa de Granger, así que se dispuso a quedarse ahí hasta que viera que podía entrar sin ningún problema o esperarse hasta que fuera ya muy noche para poder ingresar al sótano sin ser visto.

….

Abrió los ojos de pronto al sentir el sol en su rostro; sin darse cuenta se había quedado dormido, se maldijo así mismo por eso. Prontamente se puso de pie, lo hizo tan rápido que no se percató de la cercanía del techo y terminó golpeándose.

— ¡Agrr! — se quejó —. ¿Cómo fuiste tan imbécil como para quedarte dormido? ¡Maldita sea! — exclamó mientras bajaba el árbol que conducía a la casa donde anteriormente había dormido —. Esto no puede empeorar — dijo al momento que pisaba el césped del jardín. Iba a comenzar a caminar con rumbo a la casa de Hermione, pero un ruido atrajo su atención, se giró y pudo divisar un bulto delante de él —. Genial. Lo único que me faltaba.

Un gran bulldog inglés estaba frente a él; éste no lo miraba de una forma agradable, al contrario, le estaba mostrando los dientes.

— Ni siquiera lo pienses animal del demonio, si te atreves siquiera a acercarte te juro que — no puedo finalizar debido a que el perro comenzó a correr hacia él, Draco no pudo más imitarlo, sólo que diferencia del can, se apresuró al lado contrario, rumbo a la casa de la castaña —. ¡Deja de perseguirme! — gritó alarmado.

El bulldog dejó de seguirlo hasta que el rubio saltó la cerca y dejó de estar en su propiedad.

— ¡Maldito animal! — bramó enojado.

Se giró hacia la entrada de la casa de Hermione, estaba a punto de ponerse en marcha cuando vio la puerta abrirse, como pudo se echó al suelo; quién salió fue el papá de la gryffindor.

Será mejor que entre por la puerta de atrás — pensó. Esa puerta que había visto al salir del sótano y que no había podido utilizar porque en ese momento la Sra. Granger estaba preparando el desayuno.

Rodeó la casa y fue a parar al pórtico que buscaba, lo abrió lentamente e ingresó con sumo cuidado, si el Sr. Granger estaba despierto muy probablemente alguien más en la casa también podía estarlo. Llegó a la puerta que daba al sótano, giró la perilla muy pausado para no hacer ruido y bajo. Al llegar al lugar donde se encontraba el conducto que lo regresaría a su casa, suspiro aliviado; si realmente lo pensaba, no podía ocurrírsele un momento en que alguna vez estuviera tan feliz de regresar a su casa, salvo éste. Viró la llave y se abrió el Portal.

— Por fin — suspiró aliviado.

Se disponía a entrar cuando escuchó una voz detrás de él.

— ¿Malfoy? — preguntó anonada la castaña quien se encontraba detrás suyo.

Cuando el rubio percibió quién era la persona que pronunciaba su nombre, se quedó completamente inmóvil.

CONTINUARA…

Notas de la Autora:

Hola :)

Tercer capítulo de la historia. Espero que sea de su agrado. Lamento mucho la espera, ya no estoy de vacaciones así que probablemente tardaré más o menos el mismo periodo para actualizar, por lo que agradezco su paciencia.

Quiero agradecer especialmente MrsDarfoy porque me hizo algunas observaciones a la historia que me están ayudando a mejorarla. Traté de poner especial atención a sus consejos, aunque sé que todavía necesito mejorar en algunos aspectos. Si alquien sabe o conoce alguna beta que pueda ayudarme, me avisa.

[AGRADECIMIENTOS ESPECIALES]

- Meg [Muchas gracias por tus comentarios, espero no haberte hecho esperar demasiado].

- pax399

- MangoSalvaje

- MrsDarfoy

- rubenchoellocoxd

- Alice1420

- Lucy

- SakSamu

- .944

- Liz Jean Tonks

Gracias por sus comentarios, los agradezco demasiado. Y a las(os) que siguen la historia igualmente ¡muchas gracias!

¡Espero leernos pronto!

~&~ Un review es igual a un día más de inspiración ~&~