Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.
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Hizo un análisis mental de sus finanzas. El vestido que acababa de comprar alteraría seriamente el fondo de ahorros que tenía. Con un suspiro observó las bolsas que llevaba en las manos, salió por zapatos y termino con tres bolsas llenas de ropa nueva. Lo único que le tranquilizaba era que sus malas decisiones no afectarían a Ethan ya que su hijo tenía el apoyo de su ... el tiempo había pasado rápido y lento a la vez, rápido porque ya Ethan cumpliría un año y seis meses, y lento porque el dolor de perder a su bebé tenía seis meses pero la herida estaba tan fresca como si hubiera sucedido ayer.
-¿Crees que es muy descotado? -Rosalie preguntó sacándola de sus pensamientos.
Observó con detenimiento la blusa azul detalles bordados que le daban un toque elegante único. Estaba hermosa.
-Es perfecto Rose. -su amiga dejó salir una sonrisa satisfecha al verse en el espejo.
-Si, lo es. -concordó. -¿Estas cansada?
-No, para nada. ¿Tu si? -llevaban toda la mañana paseando de tienda en tienda.
-No pero Jared si de esperar. -se rió revisando su teléfono.
-Vamos entonces.
Luego de pagar por la blusa caminaron hacia su destino final que era encontrarse con Jared que prefería ser chofer de ambas que salir de compras. Con un suspiró de resignación notó a Edward que traía de la mano a Ethan, ambos eran tan parecidos que era casi doloroso tener que ver esos ojos verdes casi todo el tiempo.
-¿Cómo les fue? -Jared sonreía contento mientras abrazaba a su novia.
-Muy bien cariño. -le sonrió besándolo suavemente.
Edward tomó las bolsas que Bella traía en las manos mientras Ethan besaba su mejilla.
-¿Escogiste los zapatos que te faltaban? -interesado le preguntó.
-Si, ya tengo todo. -tomó a su hijo de la mano ayudándolo a subir a la camioneta de Jared.
-¿No quieres ir a comer algo? -le propuso antes de que pudiera subir también.
-No. Estoy cansada. -escapó de su mirada subiendo seguida por él que se sentó junto a ella.
El parloteo de Rose y Jared llenó la camioneta de buena vibra por la emoción de los novios. Bella trato de ignorar los comentarios y planes que sus amigos hacían emocionados.
Edward la miraba constantemente llegando a incomodarla.
-Basta. -susurró bajo su aliento.
-No puedo evitarlo, lo siento.
Era ridículo. Ella suspiró.
Cuando llegaron a casa de Bella Edward se quedó con ellos. Ethan corrio con sus juguetes que lo esperaban en el sofá apenas cruzaron la puerta. Bella llevó sus bolsas a su habitación seguida por Edward que traía un par más.
-¿Te divertiste? -él preguntó interesado en la ropa que ella guardaba en su armario.
-Si. -respondió simplemente.
-Puedo llevarte el próximo fin de semana si quieres. -le propuso.
-¿De compras? -levantó una ceja confundida.
-Ehm si claro. -le aseguró. -Puedo llevarte, podrás comprar todo lo que quieras.
-No tengo tanto dinero. -siguió acomodando su ropa.
-Yo pagaría.
Bella volteó a verlo cruzando los brazos.
-¿Qué buscas? -preguntó encarándolo.
-Nada. -aseguró levantando los brazos. -Sólo quiero llevarte a pasear a algún lado.
-Estoy bien así. -con un suspiro siguió acomodando sus cosas.
-Bella...
-Edward no...
-Sólo es...
-No empieces. -lo detuvo.
Edward respiró hondo y se quedó en silencio.
Ethan hizo acto de presencia tirando su pelota. Edward se levantó y tomó a su hijo en brazos.
-Lo llevaré al parque. -le avisó.
Bella se quedó sola en la casa.
Vivía en un constante estado de estrés. Alejándose de Edward teniéndolo físicamente junto a ella todo el tiempo. Tenían una rutina que había hecho que Ethan no sintiera la ausencia de ninguno de los dos, pero sentía que no había progreso en su sanación. Edward ya no era tan insistente como antes pero se esforzaba por llamar su atención. Peleas no habían ya que él siempre cedía pero aún así no se sentía cómoda...
Pasó más de una hora y ellos no regresaban aún. El clima indicaba que habría una tomenta más tarde por lo que el frío comenzó a atacar. Preocupada por Ethan miró por la ventana, una cuadra la separaba del parque por lo que no lograba ver nada. Reviso los armarios notando que los abrigos del niño estaban en su lugar. Maldiciendo a Edward y su irresponsabilidad se calzó su abrigo y salió a buscarlos.
Las típicas risas de niños inundaban el lugar. Encontró a su pequeño con facilidad ya que este estaba en una caja de arena que le encantaba. El niño solo llevaba una camiseta negra y blanca de manga larga por lo que molesta se acercó a abrigarlo.
-¡Mami! -estiró los brazos para que lo tomara. Le colocó el abrigo rápido.
-¿Donde está papá? - le preguntó a su hijo.
Ethan señaló a la banca.
Edward estaba a cuatro metros de distancia muy distraído como para notar que ella estaba ahí. La rabia se apoderó de ella. Tanya Denali con su vientre ya pronunciado hablaba animosamente con él. Edward parecía interesado en lo que ella le decía. "Y debe estarlo, esta embarazada de su hijo" pensó. El dolor se apoderó de su cuerpo cuando él acarició su vientre, las lágrimas llegaron a sus ojos. Ella debería ser la del vientre abultado, ella debería ser la que recibiera esas atenciones, ella debería ser la mamá de su hijo...
Dolida y con las lágrimas aún saliendo de sus ojos, se llevó a su hijo a casa. La cuadra que la separaba de su hogar le pareció eterna, las lágrimas se las llevaba el viento por la prisa con la que caminaba. Llegó temblando a su casa, Ethan estaba extrañamente tranquilo y no protestó cuando lo dejó sobre sus pies mientras ella huía al baño. Una arcada violenta hizo que se aferrara al inodoro para no caer. Se entregó al dolor apoyándose contra la pared, no sabe cuánto tiempo estuvo llorando así sólo fue conciente cuando unos pequeños pasitos se acercaron a ella.
-Mami. -detuvo sus sollozos para encontrarse con la mirada verde de su hijo.
Al verla un puchero se comenzó a formar en su boca.
-No, no, no cariño. Estoy bien. -se abrazo a su cuerpo pero el niño seguía mirándola hasta que partió a llorar asustado. -No, no. Shh. Tranquilo.
Olvidándose de su propio dolor se dispuso a consolar a su hijo. Lo saco del baño y lo llevó a la sala.
-¿Quieres ver un video en mi celular? -le propuso acomodándolo en su regazo.
Ethan asintió sollozante.
Saco su teléfono notando que no tenía ninguna llamada perdida, Edward tal vez no había notado la ausencia de su hijo. Esa idea la llenó de dolor e ira.
-Maldito irresponsable. -con odio le mandó un mensaje anunciando que ya tenía a su hijo en casa y que se quedara con su... mujer en el parque.
Colocó el video en el teléfono para entretener a su hijo y se acomodó con él en el sillón. Pasaron unos minutos antes de que las llamadas incesantes de Edward empezaran. Rechazó cada una de ellas hasta que Ethan aprendió a hacerlo para poder ver su video. No pasó mucho hasta que sintió golpes en la puerta. Los ignoró abrazando a su hijo tratando de dormir. Edward no se rindió y siguió insistiendo hasta que ya desesperado busco una ventana abierta para meterse.
Bella había pensado que se había ido cuando sintió el sonido claro de vidrio rompiéndose. Alarmada se levantó del sillón. Edward apareció empapado por la lluvia en la sala.
-¡¿Qué demonios fue eso?! -alarmada miró hacia la cocina.
-Se rompió un vaso.-respondió rápido, se acercó a ella y antes de que pudiera reaccionar la abrazó contra su pecho. -¿Estas bien? -le preguntó preocupado y culpable.
-Si... sueltame. -empujó su pecho para que lo hiciera pero él no la dejó.
-Lo siento mucho. -nervioso y con la ansiedad al límite comenzó a disculparse. -Yo... me la encontré ahí, no sabía que la encontraría.
-Sueltame. -siguió insistiendo hasta que él a regañadientes cedió. -No es mi problema con quién te metes o encuentras. -con odio lo empujó. -Dejaste a mi hijo sin supervisión. ¡¿Y si no era yo quien se lo llevaba?! -empujó su pecho iracunda. -¡Tuve que avisarte que yo lo tenía para que te des cuenta que él ya no estaba contigo! ¡Eres un maldito irresponsable!
-Yo... -desesperado jaló sus cabellos. -Yo me distraje. Ethan estaba bien y yo... ¡Agh maldita sea! ¡Soy un imbécil!
-Si querías pasar tiempo con tu otro hijo hubieras dejado al mío aquí donde yo pudiera cuidarlo. -sus palabras estaban llenas de odio.
-No. No fue así. -la desesperación se había apoderado de el. -Yo sólo...
-Ya callate, nada de lo que digas me interesa. -luego lo empujó cuando trató de tomarla entre sus brazos.
-Perdón. Te juro que nunca más pasara. -le aseguró aferrándose a una de sus manos.
-No, no pasará porque no volveré a dejar que te lo lleves a ningún sitio. -con fuerza tiró de su brazo.
-Bell... -dolido la miró.
-¡Nunca más! -le escupió.
Edward bajó la mirada para luego levantarla con determinación.
-Es mi hijo también, tú no puedes impedirme eso. -había seguridad en sus palabras pero su mirada estaba cargada de dolor.
-Si que puedo. -amenazante se acercó a él.
-No hagamos esto más grande por favor. -Edward bajó la mirada y cerró sus puños.
-No sacaras a mi hijo de aquí. -con ira lo amenazó ya cara a cara.
-Bella... es mi hijo... -se estaba conteniendo.
-Nunca más. -siguió empujándolo al final.
Edward tomó sus brazos para que parara.
-¡Sueltame! -gritó cuando él la llevó a la cocina para encerrarse con ella.
-No quiero pelear delante de Ethan. -le explico.
-Prefieres ignorarlo. -se burlo irónica.
-No fue así. Yo... soy un imbécil y tienes derecho a enojarte pero te juro que no volverá a pasar. Yo no le quitaré ni un segundo la mirada de encima. -le aseguró con sinceridad. -Fue un gran error que nunca más se repetira.
-Por supuesto que no.
-Bella no nos hagas esto... -comenzó.
-No dejaré a mi único hijo con un irresponsable. -le escupió.
-Por favor perdoname. -siguió él. -Es mi bebé también, no sólo tuyo. -se obligó a tranqulizarse. -Me gusta sacarlo al parque y jugar con él, yo... siento que no paso el tiempo que quisiera con él y esto es importante para mí.
-Podrás tenerlo en mi casa, no digo que no lo verás. -alejó la mirada.
-Por favor, perdoname. -siguió insistiendo. -No quiero que me veas como un mal padre. -trató de tomar su mano fallando ya que ella lo rechazó.
-Eres un irresponsable, eso ningún perdón mío lo cambiara.
Edward con dolor en la mirada se quedó callado. Lo derrotó. No hubo más réplicas, no aseguró que se llevaría a Ethan cuando quisiera. Nada. Él sólo aceptó su descalificación con resignación.
Un relámpago provocó que Bella saltara. Las luces de la casa comenzaron a parpadear hasta que se apagaran definitivamente. Bella contuvo un grito tapándose la boca.
-Shh shh, tranquila. -Edward la apegó contra su pecho.
-Ethan. -nerviosa se alejó hacia la sala.
El niño seguía entretenido mirando su celular.
La casa no estaba completamente en penumbra ya que aún había un poco de luz solar alumbrando. El sonido del trueno retumbó provocándoles un estremecimiento, Ethan saltó por lo que Bella corrió a tomarlo en brazos.
-Iré a revisar los fusibles. -Edward le anuncio.
-No, no. Mejor quedate donde pueda verte.
-Cariño no pasa nada. -le aseguró enternecido por su nerviosismo.
Otro rayo iluminó la casa.
-Podrás verlos después. -tensa llevó a Ethan a su habitación.
Edward levantó una ceja.
-Llevas más de dos años viviendo en Forks y te siguen asustando las tormentas. -se burló.
El sonido trono la casa.
-Callate. -gruñó.
Edward los acompañó a la habitación donde Bella buscó en sus cajones un par de linternas. Ethan no parecía tan asustado sólo curioso por el contenido de los cajones.
-Creo que dejé la ventana abierta cuando entre. -Edward se alejó rumbo a la cocina.
El vaso roto seguía en el suelo por lo que luego de cerrar la ventana limpió el desastre en el suelo.
Bella lanzó un grito sofocado cuando otro trueno retumbó la casa.
Dejó la escoba y fue rápido a verla.
Bella estaba ya debajo de las sábanas con Ethan junto a ella. Cerró las cortinas y se sentó junto a ella.
-No te asustes. -acarició sus cabellos.
-Sé que es tonto pero no puedo evitarlo. -Ethan jugueteaba con su león ausente a todo.
Edward suspiro al verla tan indefensa. Las lágrimas que antes había derramado aún seguían en su rostro marcadas por el maquillaje.
-¿Podemos hablar de lo que pasó hoy? -con paciencia acepto que ella se alejara de él.
-Ya no hay nada que hablar. -sentenció abrazando a Ethan que se ajustó a sus brazos.
-Si lo hay Bella. -suspiró tomando valor. -Tanya esta sola en su embarazo, estabamos hablando de eso. Yo no me reuní con ella, nos encontramos eso es todo.
-No esta sola en su embarazo. Debes hacerte cargo. -ella quería ocultarlo pero el dolor que sentía se escuchaba a través de su voz.
-No cariño. Ese bebé no es mío. -adolorido siguió. -Tú eres la única que a llevado a mis hijos en su vientre y te amo por eso.
Bella vibró por el sollozó que soltó ante el recuerdo. Edward no resistió más y se acostó junto a ella a pegándola contra él.
-Te amo Bella. -ella lloró más fuerte. -Daría lo que fuera porque tú también siguieras embarazada.
-No mientas. -con rabia alejó sus manos de ella.
-Yo quería que nuestro bebé naciera. -le aseguró. -Quiero probartelo, que me creas cuando te digo esto.
Ella se quedó en silencio escuchándolo.
Edward la abrazó sobre las sabanas respirando su aroma. Ethan ya había comenzando a dormirse en los brazos de su madre.
El viento y la lluvia golpeaba constantemente su ventana. Bella tembló al escuchar otro trueno.
-Tranquila. -la apretó de nuevo a su pecho.
-¿Por qué tocaste su vientre? -la pregunta fue inesperada.
-Estaba pateando. -Bella sollozó. -Tanya quiso que lo toque... Yo no soy el papá pero si soy su... tío.
Bella volteó de inmediato.
-¿Qué...?
-Garrett es el padre. -le contó dejándola impresionada.
-¿Ellos... se conocen? -Bella no recordaba haber visto a Tanya con Garrett jamás.
-Si. -Edward aprovechó para ajustarla entre sus brazos. -Ella a estado con él hace mucho tiempo, por eso nos causaba problemas. Garrett la embarazó pero no quiere hacerse cargo.
-No puedo creerlo... ¿Hace cuanto se ven?
-Tienen algo desde la secundaria. Mi papá también lo sabía... yo no tenía ni idea y cuando comencé a verla mi papá ya había muerto.
-Tanto tiempo...
-Garrett no tolera que yo tenga algo así que estalló en celos, Tanya en realidad sólo me usaba para que él regresara a ella.
-Y ahora la dejó embarazada...
-Si y el maldito se niega a hacerse cargo.
-Estuvo tan insistente con el tema de Ethan y ahora que si tiene un hijo no lo quiere.
Bella estaba pensativa mientras Edward no hacía otra cosa que apretarla mas contra él.
-Garrett piensa que no es suyo. -Bella arrugo la frente. -Tanya esta segura que es suyo pero no lo obligará a hacerse cargo.
Bella suspiró y volteó a ver a su hijo que dormía inocentemente junto a ella.
-La entiendo.
-¿Entonces me crees? -susurró emocionado.
-Creo que no serías capaz de negar a tu hijo luego de todo lo que pasó. -le habló sinceramente. -Pero no puedo dejar de sentir dolor al pensar que mi bebé también ya estaría pateando ahora.
Limpió sus lágrimas y respiró hondo.
Edward acarició sobre las sábanas su vientre.
-No puedo evitar pensar en que habría sido y como se vería. -le confesó su tormento.
-Yo pienso que hubiera sido una niña. -susurró. -Me hubiera tenido atado a su meñique. Estaría loco por ella.
Bella sonrió triste.
-Ethan se habría sentido celoso pero seguro con el tiempo se hubieran llevado muy bien. -Edward la giró para estar cara a cara.
-Hubiera alejado a todos los niños que la persiguieran, yo estoy seguro que los celos me habrían llevado al límite.
-Muñecas y maquillaje por todos lados. La imagino usando mis zapatos y joyas. -Bella sollozó aferrándose a su pecho.
-Yo la imaginó hermosa así como tú. -le susurró en el oido.
La sostuvo mientras ella dejaba ir su dolor en forma de lágrimas. Le susurró palabras cariñosas y le habló de los sueños que lo invadían donde una niña de ojos chocolates le hablaba. Bella lo escuchó olvidando por un momento la tormenta que afuera azotaba. Edward terminó metiéndose con ella bajo las sábanas, la sostuvo contra su pecho hasta que el sueño comenzó a vencerla.
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Hola a todos! :) espero que les halla gustado este nuevo capítulo. Mil gracias por tan bellos comentarios, leer que consideran que mi fic es bueno llena mi corazón de escritora amateur *-* estudio ingeniería así que para mi saber que alguito de talento en esto tengo me sorprende muchísimo. Bueno sólo me queda darles las gracias a todos de nuevo jijiji y pedirles que le den un vistazo a mi nueva historia.
