Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.
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Felicidad. Era eso que sentía cuando su hijo lo llamaba papá o cuando su mujer lo besaba de esa manera. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había respondido a sus besos y se sentía en el cielo. Sus manos codiciosas acariciaban su cintura provocando estremecimientos cada vez que las subía cerca a sus pechos. Cuando el ardor conocido entre ambos comenzó, se detuvo. No quería que ella pensara que todo era por sexo, ya había cometido ese error una vez.
Con la respiración alterada hundió su rostro en su cuello. Entrelazo sus manos para seguir en contacto. Pasaron unos minutos así.
-Debo ir a casa. -ella recordó en voz baja.
-Lo sé. -suspiro él.
-Lleva a Ethan apenas despierte mañana.
-Esta bien.
Bella aprovechó el poco espacio entre ambos y caminó rumbo a la puerta. Cuando estuvieron junto a la puerta él la detuvo. Se acercó para besarla una vez más.
-Adios. -la besó por última vez suavemente y luego le sonrió.
-Adios. -aún afectada sólo le respondió con una media sonrisa y luego caminó escaleras abajo.
La vio partir en su auto y se prometió que no la dejaría ir de nuevo.
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Sueños y recuerdos la perturbaron esa noche. En todos Edward era el protagonista y el sentimiento de angustia no la abandonaba. Muchas veces despertó agitada y muchas más terminó llorando ante el sentimiento de confusión que la tenía desolada.
El timbre sonó luego que ella ya tuviera un par de horas despierta.
-¡Mami! -Ethan gritó tirándose a sus brazos cuando abrió la puerta. -Dolmí con mi papi. -le contó emocionado.
Edward se quedó en el marco de la puerta observando y al encontrarse con su mirada sonrió.
-Despertó a media noche y tuve que llevarlo a dormir conmigo. -le contó.
Bella abrazó a su pequeño, lo había extrañado. Se hizo a un lado para que Edward pudiera pasar y dejar algunos regalos de Ethan. Cuando volvió a ponerse delante de ella hubo un momento de silencio incómodo pero fue Edward el que tuvo el valor de acercarse y besar sus labios con suavidad. Ella luego bajó la mirada sin saber como actuar y preguntó.
-¿Tienen hambre?
-Si. -respondieron a la vez.
Llevó al niño a su sillita para servirle su desayuno.
-¿Despertaste temprano? -Edward la siguió en todos sus movimientos con la mirada, había tanto que quería decir pero las palabras estaban trabadas en su garganta.
-Si, algo así. -respondió evitando su mirada.
-¿Algo así? -preocupado se acercó a ella. -¿Te… sientes mal?
-No, es sólo que tuve insomnio. -quedaron cara a cara.
-Yo también. -confesó mirando sus labios.
Bella sintió ese hormigueo tan familiar subir por su cuerpo.
-¡Leche! -exigió Ethan sacándolos de su nube.
Bella se alejó rápidamente para entregarle al niño su biberón.
Edward se sentó a la mesa junto a ella a desayunar. Siguieron la rutina pero esta vez se sentía muy diferente. Terminaron de comer junto a Ethan que esa mañana parecía más risueño que de costumbre, el niño quiso estar entre los brazos de su madre todo el tiempo.
-Te extraño anoche. -le contó Edward. -Pensé en traerlo pero se quedó dormido cuando lo acosté a mi lado.
Luego de eso se ofreció a lavar los platos para que ella pudiera seguir mimando a su hijo.
-Elena quiere que almorcemos con ellos, Beth se irá mañana. -le contó recordando.
-Ehm, si algo de eso me dijo. -Edward seguía teniendo sus reservas con ellos.
-¿No quieres ir? -le preguntó.
-Quería pasar el día sólo con ustedes. -Bella acomodó a Ethan entre sus brazos.
-Vayamos, sólo será un almuerzo, luego veremos qué hacer. -Edward pareció satisfecho con su respuesta.
-Esta bien.
Lucharon para bañar a Ethan que más engreído que nunca sólo quería jugar con sus nuevos juguetes.
-Vamos cariño… -Bella cansada trató de sacar su cuerpito resbaloso de la bañera.
-¡No! -grito.
Edward estaba esperando con la bata del niño en las manos.
-Déjame a mí. -se la entregó y luego tomó a un escurridizo Ethan que pataleó mojándolo en el proceso.
-¡Ethan! -lo reprendió Bella.
El niño comenzó a llorar mientras lo secaban a la fuerza.
-¡No! -lloró queriendo regresar al agua.
-Hijo… -Edward lo llevó hacía la habitación donde ya su ropa estaba lista.
Entre pataletas lograron colocarle los mini calzoncillos y un pantalón.
-¿Puedes darme sus zapatillas? -Bella hacía malabares para mantener a Ethan en la cama.
Edward se acercó y las colocó como pudo en los pies de su hijo.
-¿Por qué estás tan inquieto enano? -Edward lo atrapó antes que escapara de la cama.
-¡Quelo mi pelota! -grito.
-Ya enano. Sólo deja que te vistamos. -Apenas Bella logró terminar de abotonar su camisa Ethan salió corriendo de la habitación.
Ambos se sentaron en la cama algo agotados.
-Y sólo tiene dos años… -Bella suspiró escuchando las pisadas del niño.
Edward abrazó su cintura apretándola contra él. Besó su frente.
-Estaré contigo, no harás esto sola. -se sintió reconfortada, de eso no tenía dudas. -Prepárate, que luego se escapara por la ventana para ver alguna chica.
-Hey. -golpeo su vientre por su mal chiste.
Rieron quedamente. Bella se dejó abrazar provocándole a Edward una sensación de felicidad indescriptible.
Ella no había dicho nada sobre esa nueva oportunidad y eso de alguna manera lo tenía tenso, no sabía cómo iba a reaccionar ya que no conocía los nuevos límites que había entre ambos. Los abrazos estaban permitidos y los besos también, pero tal vez aún no podía decir que era su novia…
Ethan regresó con su pelota y se quedó quieto al verlos.
-¡Soltala! -gritó sorprendiéndolos.
Bella tuvo que moverse rápido ya que el niño trepó a sus brazos de inmediato.
-No te pongas celoso cariño. -acarició sus cabellos desordenados y besó su frente.
-Mia. -abrazo su cuello con toda su fuerza.
Edward sonrió de lado.
-Podemos compartir. -pico a su hijo.
-¡No! -y se apegó más a su madre.
Bella acariciaba su espalda buscando tranquilizarlo. Edward suspiró sintiéndose algo excluido pero Bella le dedicó una pequeña sonrisa y tomó su mano.
Esa señal fue suficiente para que su corazón se tranquilizara y se sintiera incluido otra vez.
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-Pero mi hermana tuvo un auto. -renegó Peter luego de que su madre le anunciara que no le regalaría un auto a los dieciséis.
-Tu hermana si era responsable a esa edad. -le explico seriamente mientras Peter sólo cruzaba los brazos.
-¿Tu padre te dio uno? -le preguntó a Edward que estaba algo distraído mirando a Bella alimentar a Ethan.
-No. En realidad construí mi primer auto con mi papá. -le explicó.
-¿En serio? -se sorprendió para luego dejar su cara decaer. -Papá no sabe de autos, él sólo sabe de tetas falsas.
-¡Peter! -Elena lo reprendió.
No era un secreto que la razón de su divorcio fue la infidelidad de su esposo con una paciente.
-¡Hablo de los implantes! -levantó las manos en señal de rendición. -¡Papá es cirujano!
Elena miró molesta a su hijo menor.
-No le hagas caso mamá. Aún podemos enviarlo a Inglaterra y la tranquilidad volverá.
-Callate Lizzie. -se burló.
-¡Ya te dije que soy Beth!
Por alguna razón Elizabeth odiaba que le dijeran Lizzie.
Edward observó la interacción de sus hermanos preguntándose cómo hubiera sido crecer con ellos. No se imaginaba peleando con ellos o gastando bromas, al menos con Garrett su relación siempre fue mala y una pelea significaba que terminaría herido.
-Bella, ¿Tú eres hija única? -le preguntó Elena llamando su atención.
-Si, lo soy. -respondió cómodamente.
-Tienes suerte. -gruñó Beth cuando su hermano le robó una papa frita de su plato.
Bella rió suavemente.
-Yo creo que me hubiera divertido más al crecer si los hubiera tenido. -admitió.
-Entonces, ¿Ethan tendrá hermanos? -Peter preguntó con la boca llena.
-No lo he pensado. -Bella se puso tensa.
Edward destruyó a su hermano con la miraba pero el adolescente no estaba al tanto de lo que sucedía a su alrededor.
El resto de la tarde volvió el buen humor, Ethan jugó con sus tíos que sacaban su lado aniñado para divertirlo.
-Perdón. -Edward le susurró cuando la abrazó en el sofá.
-¿Por qué? -Bella se tensó en sus brazos.
-Peter no debió incomodarte con el tema del bebé. -ella suspiró al escucharlo.
-No te preocupes. -acarició su mano.
Edward se ajustó más a su costado para poder repartir besos por su hombro queriendo llegar a su boca.
-Aquí no. - él la ignoró cuando llegó a su destino.
-¡Consigan un cuarto! -se quejó Peter provocando que se separaran.
-Largate de aquí enano. -lo echó Edward frustrado.
-Es mi casa viejo. -se burló.
-No molestes a tu hermano. -lo reprendió Elena. -Es su casa también.
Ella había entrado a sala con una pila de películas en los brazos. Beth traía una también y Ethan las seguía con un estuche en las manos.
-¿Nos quedaremos? -Edward le preguntó al oído, una tarde películas no era lo que tenía en mente.
-Ethan no tarda en dormirse. -le recordó. -Luego de su siesta ya la película habra acabado.
-Pero… - él suspiró.
Ella le sonrió y le dio un beso corto.
-Es una tarde familiar.
Él supo que la batalla había acabado cuando no recordó porque estaban hablando y no besándose.
Ethan subió a su regazo luego de que la película hubiera empezado. No era para niños y él se había aburrido de jugar en la alfombra. Edward acomodó al niño en sus brazos y este se quedó dormido a los pocos minutos. Bella ocupaba su otro brazo y observaba a Ethan pensativa.
-¿Pasa algo? - le preguntó ya que ella no prestaba atención a la película.
- No me contaste todo lo que pasó esa noche. - su voz monótona lo puso tenso.
- ¿Esa noche? -hablaban entre susurros y la película de acción ocultaba bien el contenido de su conversación.
- Si. Esa noche que no termino de recordar. -Edward se tensó y ella lo sintió claramente.
-¿Qué has recordado?
Bella levantó la mirada encontrándose con sus ojos.
-Tengo un retraso.
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Hola a todos! Sé que muchas lo sentían venir . este par no tiene problemas de fertilidad. Pero quiero que tengan claro que esos finales donde todo lo arreglan con hijos no son mis preferidos. En la vida real nada mejora sólo porque un niño nuevo llega, eso lo tengo claro. Gracias por sus reviews, así sea un "me gusta tu historia" me motiva a seguir alegrando mi día y las que me dejan sus opiniones les doy mil gracias ya que así puedo mejorar.
Bueno nos leemos pronto! y para las que me lean en Vidas Ajenas nos leeremos mañana espero!
