Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.

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Retraso.

Ambos conocían muy bien las consecuencias que traía esa palabra.

Edward espero mientras ella se hacía las tres pruebas.

- Aquí están. - ella las colocó sobre sus muslos, y se sentó junto a él.

Tensa enterró su rostro en sus manos.

- Ya llamé a tu doctora, tenemos cita para hoy. - le contó. - Sabes que estas pruebas no siempre...

- Esta bien. - contestó cortando sus palabras.

Quería que ella le hable y explote lo que sentía y veía claramente que crecía dentro de ella. Su postura tensa y como sus pies se movían sin parar lo ponían cada vez más nervioso.

- Bella, sabes que yo me haré cargo...

- Lo sé. - volvió a cortarlo.

- Bella hablame...

- ¿Qué quieres que te diga?

- No has dicho nada desde que volvimos de casa de Elena, sólo estas pensativa... quiero saber que sientes y piensas.

- Pienso que tal vez estoy embarazada otra vez y siento náuseas... lo que hace que mis sospechas tomen fuerza. - le contestó con el rostro aun enterrado en su manos y con un muro hecho por su cabello.

Edward suspiró.

- ¿Quieres jugo de naranja? - con cuidado colocó su cabello detrás de su oreja.

- No. - se negó.

- Pero tus nau...

- Tal vez sólo la comida me cayó mal... tal vez me intoxique y no es nada más.

- Tienes un retraso Bella...

- Tal vez sea un cambio hormonal... no lo sé...

Edward suspiró.

- No quiero verme cambiando pañales aún Edward, dejame por lo menos unos minutos más.

Él no pudo evitar sentirse mal por sus palabras pero no dijo nada y comenzó a caminar por la habitación con las pruebas en su mano.

Todo era silencio entre ambos hasta que un sollozo escapó de los labios de Bella. Edward la abrazó automáticamente.

-Tranquila. Estoy aquí contigo. -le susurró al oído.

-Tengo miedo. No quiero que le pase nada. - ella asustada sostenía su vientre.

Edward entendió a que se refería.

- Te cuidaré. Te juro que no dejaré que nada le pase a nuestro bebé. - le prometió reuniendo sus manos sobre su vientre.

Bella sollozó sobre su pecho hasta que el tiempo se cumplió. Edward fue el que revisó las tres pruebas. Era una confirmación a lo que sus instintos les decían, las tres eran positivas.

- Seremos padres de nuevo. - ella volvió a llorar pero él ocupó su boca en ese instante. La besó con todo el amor que sentía desbordar en su pecho.

- Será diferente. - prometía entre besos. - Esta vez lo haremos bien.

Bella sólo lloraba asustada apoyándose contra él.

- Te amo, ¿me escuchas? - sostuvo su rostro. - No te decepcionare esta vez, no los decepcionare. - agregó tocando su vientre.

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Luke acomodó su cabello como quería cuando estuvo lejos de la vista de su madre, en la escuela tener el cabello tan engomado estaba mal visto. En el autobús todos los niños hablaban y cantaban mientras él esperaba que su amigo Michael subiera en la siguiente parada. Su mirada se fue hacía la ventana en medio de su aburrimiento, contó los autos y decidió que el que más le gustaba era uno azul que estaba junto a su ventana. Cuando su amigo Michael subió al autobús le mostró su nueva figura de acción y con esto olvido la existencia del auto azul, el cual siguió su autobús hasta la escuela y no se alejó hasta que él estuvo dentro de ella.

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- Los resultados indican que todo esta perfecto. - la doctora que también la había atendido en su primer embarazo, le indicaba. - Sólo queda hacer la ecografía para ver el tamaño de este pequeño.

Bella aún no respiraba tranquila, pero tener a Edward sosteniendo su mano y acariciándola cada cierto tiempo era un apoyo muy importante. La ayudo a recostarse en la camilla para evitar cualquier esfuerzo.

- Tranquila. - besó sus labios suavemente.

La doctora colocó el gel sobre su vientre y comenzó la exploración con el ecógrafo. Ambos miraron atentamente la pantalla y luego el sonido se activo, mostrando con claridad un corazón latir acelerado.

- Tiene la talla correcta, y si tenían razón al decir que tiene cinco semanas de embarazo.

La ecografía mostraba un embarazo saludable cosa que antes no habían visto.

- Todo va perfecto Isabella. Sólo debes cuidarte como cualquiera, ya no será necesario el reposo absoluto. - indico mirando a Edward de soslayo. - Los dejaré unos minutos solos.

La doctora salió de la habitación.

- Todo esta bien. - él besó sus labios. - Todo irá bien cariño.

- No quiero arriesgarme . Me cuidaré mucho. - ella prometió aun mirando la imagen de su bebé.

- Y yo los cuidaré.

- Espero que entiendas a que me refiero. - Edward la observó confundido por un segundo, luego entendió.

- Esta bien, yo no... no lo había pensando.

- Claro que lo hiciste. - bufo.

- No haremos nada que no quieras.

Bella volteo a verlo, no había reproche en su mirada.

- No creo que puedas obligarme de nuevo. -sus palabras lo dejaron sin aire. - No sólo tú estas interesado en que no se repita lo que pasó entre nosotros.

- Lo sé.

- Recuerdo esa noche Edward, sé que tú querías embarazarme y lo lograste. Ahora me toca a mi dejarte claro que soy la madre de tus hijos pero no tu propiedad.

- Lo sé, lo tengo claro. - le aseguró.

- Los dos sabemos lo que hiciste. De alguna manera te aseguraste esta segunda oportunidad dándome otro bebé. - la calma en la conversación era algo nuevo en ellos. - Yo amo a mi hijo pero no volverás a amarrarme de esta manera.

Edward aguantó sus acusaciones sabiendo que tenía razón.

- No estaba seguro de que lograría embarazarte pero debo aceptar que esa noche lo intente. Sé que es nuestra última oportunidad y la voy a aprovechar.

Bella suspiró asintiendo.

- Hey. - tomó su mentón para girar su rostro. - Te amo, con o sin bebé yo quería esta oportunidad y lo sabes pero si sientes que aún no estás lista... lo entenderé, iremos aún más lento si eso necesitas.

- No sé que tan lento podemos ir si ya me embarazaste otra vez. Seguro esperas que me mude de nuevo... - susurró mirando al piso.

- Haremos esto de la manera que tú quieras. - Edward levanto su mirada. - Vivirás en tu casa si así lo deseas, yo puedo pasar las noches ahí para ayudarte o puedes llamarme a la hora que sea y yo estaré ahí.

Bella meditó unos minutos, ella aún seguía impactada por la noticia.

- Bueno aquí tienen la primera ecografía del bebé. - la doctora les entregó el sobre. - Y también la receta de las vitaminas.

Salir del hospital con resultados positivos no tranquilizó a los futuros padres. Edward manejó su auto teniendo el máximo cuidado y siempre vigilando la temperatura.

- Ethan se pondrá celoso. - Bella comentó observando las calles vacías.

- Tal vez por un tiempo, tendrá casi tres años cuando el bebé llegue.

- Jugaran juntos. - Bella acarició distraída su vientre.

- Si, seguramente se llevaran bien. - le aseguró, pero en el fondo rogaba que no pelearan como su hermano y él.

- Rosalie y yo tendremos bebés casi al mismo tiempo. - parecía comenzar a emocionarse.

- Es cierto. - Edward sostuvo su mano y la llevó hacia la palanca de cambios para tenerla junto a él.

- Otro bebé.

- Si. - suspiró.

- ¿Qué quieres que sea? - Bella le preguntó.

- Me gustaría una niña. - le aseguro sin pensarlo mucho.

- ¿Si? - ella pensativa observaba su vientre.

- Si. - aseguró. - Creo que puedo con la idea de ver muñecas y vestidos por todos lados.

Bella sonrió suavemente.

- ¿Tú que quieres que sea? - preguntó interesado.

- No lo sé. Yo lo amaré de todas maneras.

- Sé que si cariño, sé que si.

Pararon en una pequeña tienda de pasteles, Edward quería engreirla antes de que si quiera tuviera antojos. Se sentaron en las mesas que habían afuera ya que era uno de esos raros días donde la lluvia no haría su aparición.

- No hagas eso. - ella rió cuando él le robó un pedazo de pastel con la mano.

- ¿Qué pasa? - preguntó divertido lamiendo sus dedos.

- Tienes las manos sucias. - lo reprendió divertida.

Él estaba muy cerca de ella, la tenía abrazada por un brazo así que aprovecho y le robó un beso.

- Ahora tú también tienes la boca sucia. - se burló besándola de nuevo.

- Veo que de nuevo te dieron una oportunidad hermanito. - la voz agria que escucharon rompió la burbuja por completo.

- ¿Qué quieres? Tienes una orden de restricción. - Edward estaba crispado y Bella abrazaba su cintura para controlarlo.

- Tú la violaste primero al buscarme el otro día. - le recordó pero su mirada se fue a Bella escaneándola.

- ¿Qué? - ella preguntó.

- No fue...

- Entró a mi departamento para golpearme porque estaba celoso porque él no era el padre del hijo de Tanya.

Bella debilitó su agarre.

- Fui a encarte para que te hagas cargo de tu hijo. No estaba celoso. - estaba a punto de saltarle encima pero Bella y su bebé eran primero, no quería alterarla.

- Ese niño no es mío. - repitió altanero.

- Pues esos ojos azules no son míos y lo sabes. - le respondió.

- Eso no significa nada.

- ¿Lo viste entonces? - esta vez fue Bella la que preguntó.

Garrett por un segundo se vio sorprendido por su respuesta.

- No.

- Cuando lo tengas en tus brazos tal vez sepas la verdad.

- No estoy interesado en el bastardo de una puta.

Edward sabía que lo estaba provocando.

- Largate. No queremos escucharte.

- Pero hermanito... - comenzó a burlarse. - Porque no te haces cargo de este bastardo, estoy seguro que Tanya también querrá jugar a la casita y tu engendro tendrá un hermano.

Que se metiera en Ethan fue su límite. Se levantó con claras intenciones de golpearlo.

- Basta Garrett. - silenció Bella. - ¿Qué no ves que esto es ridículo? ¿Qué ganaras provocándonos? Dejamos tranquilos.

Garrett levantó las manos y sonrió en señal de una irónica rendición.

- Pensé que te importaba que Edward dejara a su hijo abandonado pero bueno no es tuyo así que supongo que no hay problema.

- Drake no es su hijo. - Garrett levantó una ceja.

- Tanya se acostaba con él en esas fechas. - le respondió burlón.

- No lo hacía, dormía conmigo.

- Estas tan engañada Bellita, yo lo vi en su cama hace casi diez meses ¿Qué esa no es la edad del niño?

- ¿Fue la noche que...? - le preguntó a Edward con una calma tensa.

- Estaba ebrio y dormí en su casa, no pasó nada. - le aseguró mientras Garrett reía a sus espaldas. - Discutimos esa noche, estabas embarazada...

Bella se perdió en sus recuerdos unos segundos.

- Yo te vi. - Garrett recordó con odio. - Estabas en su cama... Ese niño es tuyo, yo no volví a tocarla.

- No es suyo. - Bella le contestó. - Edward no sería capaz de dejar a su hijo abandonado, lo conozco y si algo es, es un buen padre.

- Aprendí de los errores de papá, yo no le haría a mi hijo lo que tú le estás haciendo y que papá también te hizo. Haz una prueba de paternidad a Drake, sal de tus dudas pero a nosotros dejamos en paz.

Edward espero el golpe que su hermano estaba deseando darle pero no llegó. Garrett lucía afectado pero su altanería no dejaba que el sentimiento saliera completamente a flote.

- Sé mejor que Anthony Masen. Hasta ahora sólo estas repitiendo sus errores. - con eso regresó a su asiento junto a Bella que besó su mejilla y tomó su mano.

- El mejor papá para mis hijos. - Edward sonrió al escucharla y acarició su vientre plano.

Garrett observó el intercambio captando el mensaje. Él ya no era un obstáculo para ellos.

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TARDE! Lo sé y lo siento pero la u me consume la vida peor que vampiro. Bueno aqui les traigo un nuevo capítulo, como podemos ver la etapa de madurez emocional al fin esta llegando para estos dos. Al fin se dieron cuenta que depende de los dos que las cosas funcionen. Nos leemos pronto! Vidas Ajenas estará listo para el sábado o tal vez un poquito antes!