Él era su segundo padre, literalmente. Unos años antes, estando más pequeña, creía que él era su otro papá, y aunque no entendía muy bien por qué debía tener más de un progenitor esa idea se aferró a su cabeza, hasta que su mamá le explicó que en realidad era su tío, y ni siquiera directamente, pues él era su primo y no hermano. Pero no le importó. Entendía que la rama familiar era un gran árbol clasificándolos a todos según la relación que manteniesen entre ellos, mas nunca le dio importancia a cuantas casillas mantenía de distancia con él. Es más, podía decir que se sentía más cercana a él que a la tía Hanabi (¡ella estaba obsesionada con Boruto!). Aparte que, desde bebé se encontraba un tanto obsesionada a él. Sus cabellos largos (más que los de su mamá), su mirada pálida y analítica, su personalidad un tanto torpe al tratar con ella. Y es que aún ve a personas riéndose cuando está junto a él, porque es como juntar fuego con hielo. Su mamá siempre le contaba increíbles historias de como el tío Neji combatía en la Cuarta Guerra, en los exámenes Chunnin o cualquier misión. Él, según los relatos de su progenitora, era un destacado y temible ninja en cada oportunidad, él cual no tenía piedad con ninguno de sus enemigos, incluso si ellos resultan ser conocidos, como lo fue en una pelea su propia mamá. En resúmen, Neji Hyuuga resultaba una persona aterradora para cualquiera, menos ella. Caracterizada con la dulzura de su mamá y la actitud extrovertida de su papá, Himawari era una niña que se mostraba con la mejor sonrisa frente a todo el mundo, sin pudor ni temor alguno. Y así desde recién nacida le ofreció y buscó calidez en el que sería su tío favorito.

Calidez que, por supuesto, tardó. Su experiencia con niños era nula, y a pesar de que había aprendido a tratar de mejor manera a las personas con las que se relacionaba, sabía de antemano que con los niños de su prima, sus sobrinos, debía ser completamente diferente. Desde que Hinata anunció su embarazo él había experimentado una gran emoción y nerviosismo por todo lo que se venía. Se imaginó con un bebé llorón, enojado, gritando e irritándolo, sacándolo de control. Habían tantas posibilidades en donde el resultado era un desastre que le daban ataques de pánico con tan solo imaginarlo. Y en esos nueve meses de caos (en donde no llegó a ningún aprendizaje, obviamente) nació Boruto, siendo una criatura un tanto rebelde y que se inclinaba por el amor femenino. Ni siquiera pudo sentirse mal al notar que ignoraba hasta a su padre, por lo que significó una victoria a penas, pasando así los primeros años del niño con visitas cordiales y siendo el tío del cual sabes el nombre pero no te interesa más allá de eso.

Y luego Hinata anunció que esperaba otro hijo y el desconcierto volvió a él. Y todavía empeoró cuando se enteró que iba a ser niña. Y es que, aunque fuese una injusticia total, una niña trae más problemas que un niño desde el momento de su nacimiento por simplemente ser una mujer. Esa bebé iba a crecer un día y se iba a ver expuesta a distintos tipos de conflictos, desde insultos sin sentido y prejuicios como abusos que nadie merece. Y sin ser menor, debía ser todavía más delicado con una niña. Y esos nuevos meses de embarazos se sintieron todavía peor que la primera vez. Lo único bueno que tenía que rescatar era que el parto fue tranquilo ya que sabían como lidiar con ello. Y se encontró otra vez en el hospital, esperando fuera de la habitación de su prima mientras Boruto era distraído por Hanabi (su tía favorita) y Naruto acompañaba a su esposa en ese especial momento. Entonces el médico les llamó y permitió entrar a conocer a la nueva miembro del clan Hyuuga-Uzumaki, a Himawari.

No supo muy bien cómo ella llegó a sus brazos, pero sí lo que sintió al ver su rostro. Y tembló. Le recorría una emoción tan poderosa como la mirada de esa pequeña con ojos gigantes color cielo, haciéndole perderse en ellos. Y se sintió en el cielo, en la tierra, en todas partes. De repente sus brazos fueron la cuna perfecta y el tenerla protegida fue una de las más grandes satisfacciones que alguna vez pudo experimentar. Después supo su nombre y todo calzó: ella era radiante, tal cual un girasol.

Pasaron los días y era testigo de como la pequeña Himawari crecía poco a poco, como daba su primer paso y emitía su primera palabra, y sobretodo, como su sonrisa conseguía volverse más y más radiante. La niña florecía frente a sus ojos y se sentía como un milagro puro. Pronto se la encontró corriendo descalza por los jardines de la casa y llenándose los pies de tierra, como también la vio sonriéndole a todo aquel que se cruzase por su camino, mostrando que estaba hecha de azúcar y nada más. Y la vio acercándose a él, corriendo, como si necesitase alcanzarlo. La escuchó preguntándole todo lo que pasaba por su mente y causaba curiosidad en ella. La sintió abrazarlo y tomarle la mano para caminar, y sobretodo le latió fuerte el corazón cuando ella extendía sus bracitos para que el la tomara y cargara.

Y más que ella, nació una complicidad bajo la cual ambos estaban implicados. Que no podían explicar cómo pasó, pero pasó. Y ahí estaban, juntos con el pasar de los años, Neji cuidando ocasionalmente de ella y visitándola cuando tenía la oportunidad, y sus momentos preferidos, cuando la niña iba a quedarse a su casa y hacían lo que les diera la gana. Tal cual ahora.

Tenían una película en el televisor, en la que ninguno prestaba atención, puesto que el mayor leía concentradamente una novela cualquiera y su sobrina trenzaba sus cabellos, costumbre que tenía desde pequeña, y aunque él no fuese un gran fan de las trenzas le permitía hacerlo mientras no le tirase el pelo muy fuerte y dejara un resultado decente. Pero la pequeña se detuvo en un momento, causándole extrañeza, mas no la suficiente como para detener su lectura y averiguar qué pasaba. Y es que si lo hacía se iba a encontrar a la peliazul observándole fijamente.

Desde esos ojos azules Himawari se encontraba analizando el rostro de su tío, determinando si era lindo o no. A pesar de que él era uno de sus grandes confidentes no le había contado que ahora se interesaba por los chicos. Mucho menos le habló de Shikadai, Inojin y el tío Sasuke, pues tenía el presentimiento de que al hacerlo iba a terminar como un tomatito y esa sensación estaba lejos de ser su favorita. Pero se concentró y se dedicó completamente en su tío.

Su cabello es muy suave.

Sus ojos son muy bonitos, y sus pestañas son largas, como las de una chica.

Tiene una aura de chico cool, como el tío Sasuke.

—¿Qué tanto miras, pequeña?

Pero cuando sonríe es muy lindo.

Él es muy lindo.

Sonrió para sí misma. Ya había llegado a una conclusión. Como pudo, trepó hasta quedar medio sentada en las piernas de su tío y así pasó sus brazos por el cuello de este.

—¿Tío Neji?—preguntó, llamándole mientras sus ojos esperaban los adversos. Cuando los encontró, le sonrió con toda la energía posible.

—¿Si, Hima?—le respondió él, mirándola con ternura y correspondiendo a ese abrazo, pasando uno de sus brazos por el cuerpecito de su sobrina para así acercarla un poquito más.

—¡Eres muy lindo!—expresó feliz la niña, levantando sus bracitos y tirándose a él, quedando prácticamente en la misma parte pues no lo había hecho con nada de distancia, pero aún así generando una enorme sonrisa en el rostro de su tío favorito. Él se detuvo a verle un momento, tan radiante como siempre, brillando sin siquiera saberlo.

—Y tú también lo eres, mi niña.


¡Holis! Es momento de los reviews:

-Danteelouchiha: cuando vi el Wow por alguna razón supe que seria sobre sasuke, es imposible no caer por el hahaha gracias por el cap :) saludos. Precisamente coloqué el wow para hacerlo un poquito más misterioso, pero creo que todas pensamos en wow cuando vemos a Sasuke adjrk. De nada, ¡saludos! 3

-JuuHinamori: Ay noo! Se me han pasado volando los capítulos! Me encanta ! Himawari protagonista me pone loca! Necesito ver (más bien leer) los ataques de celos de naruto por favor y ya de ya quiero ver a Neji. Actualiza pronto ! Si se pasa rápido debo estar haciendo algo bien, ah adkrl. A mí igual, necesitaba un fanfic de Himawari así, y como no lo había tuve que crearlo yo. Ya se viene Naruto, y respecto a Neji, pues, sorpresa¿? Actualizaré pronto, ya verás. 3

-Guest: Mujer continua me causo ternura. Eso haré, y si te causó ternura mi misión está cumplida, esta historia debe ser puro azúcar y amor.

Bueno, nos vemos pronto, ¡adiós!