El despertador no sonó. Su cuerpo relajado por una gran ronda de sueño estaba compuesto de gelatina. Su cerebro no empeza a procesar aún cuando sintió el peso de un cuerpo sobre su pecho. Algo confundido bajo la mirada encontrándose con un revoltijo de cabello cobrizo igual al suyo.

¿Ethan? – preguntó confundido.

Anoche se metió en la cama. – le contestó una voz somnolienta a su izquierda.

Su cabeza comenzó a pensar en ese instante y los recuerdos de la noche anterior lo invadieron. Esa sería la primera mañana de muchas mañanas con su familia.

Ethan se removió en su pecho suspirando. Su largo cabello estaba haciéndole cosquillas a su barbilla. Bella por otro lado le estaba dando la espalda y eso de alguna manera le dolió, antes solía despertar amarrados de alguna manera. Con delicadeza tocó su cuerpo buscando voltearla.

Edward esta el niño aquí. – se quejó alejándose.

El siguió insistiendo hasta que cedió.

Ven aquí. – la atrajó a acostarse sobre su brazo. – No quiero dormir tan separados.

Tuve que alejarme un poco porque Ethan podía patear. – le explicó acercándose para besar su barbilla.

No puedo creer que no noté el momento en el que se subió a mi pecho.

Bella rió suavemente también aún tenía los ojos cerrados. – Yo estaba ahí hasta que él se dio cuenta que estabas aquí y te quiso sólo para él.

¿El bebé está moviéndose? -preguntó besando su frente.

No, sigue dormido.

Luego se quedó en silencio dejando que su familia siga durmiendo mientras él disfrutaba la compañía que tanto había extrañado.

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Ya veo que las noches ya no son lo mismo para ti. – Edward se burló de Jared que en ese momento dormitaba dentro de un auto en reparación.

Emma no duerme más de dos horas seguidas. -gimió por el recuerdo.

Es temporal amigo, su sueño se regularizará.

Tú también volverás a tener malas noches. – le recordó con una sonrisa cansada. – Y ahora que te mudarás con ellos…

Bella y yo ya pasamos una vez por esto, espero que la práctica nos ayude.

Me alegra que tu relación este mejorando cada vez más.

Fue difícil pero ambos estamos poniendo todo de nuestra parte por los niños y porque realmente nos queremos.

De eso no hay duda.

Siguieron trabajando esa mañana, nada fuera de lo común habia pasado y estaban de buen ánimo, hasta que una llamada cambió todo.

¿Dónde? Si… si… maldita sea Rosalie no dejaría a mi hijo en otro sitio. No, lo… esta bien… tranquilízate por favor iré yo. Te amo, adiós.

¿Qué sucedió? – preguntó Edward asustado por el semblante de Jared.

La policia encontró a Luke caminando cerca a la carretera de la salida del pueblo.

¿Qué? – sorprendido preguntó. Luke no tenía ni ocho años aún y llegar hasta desde su escuela no era algo fácil.

No sé que le pasa a mi hijo. – le contó muy preocupado. – Odia a su hermana y no hace más que portarse mal.

Son celos tal vez.

Ayer quiso darle caramelos a la bebe, él sabe que es peligroso le explicamos la razón y aún así lo hizo.

Luke no es malo, tal vez sólo fue una travesura y pensaba sólo darle a probar.

Ya no sé que pensar.

Su amigo se quitó el mameluco deprisa y lavó sus manos llenas de aceite de auto. Tomó sus llaves y subió a su auto.

En la comisaría no tardó en encontrar a su hijo ya que su pequeña cabeza amarilla resaltaba junto a la de otros adolescentes llenos de perforaciones.

Lucas. – lo llamó y este saltó de la impresión.

Pensé que llamarían a mi mamá.

Tu mamá esta ocupada con Emma y aún no puede sacarla al exterior.

El niño bajó la mirada molesto.

¿Usted es el padre de Lucas Hale? – preguntó uno de los policías.

Si, lo soy.

Encontramos a su hijo caminando solo cerca a la salida de Forks. ¿Lo dejó solo en casa?

No, esta mañana lo dejé en la escuela. – observó al niño que seguía con la mirada baja.

Es muy pequeño para intentar escapar de casa, esto no es nada común de un niño de siete años y si se vuelve a repetir llamaremos a servicios infantiles para que investiguen que sucede en su casa para que Lucas desee escapar.

Jared estaba demasiado molesto y asustado por Lucas así que llenó los formularios en silencio. El niño estaba muy cerca a él, nervioso por las miradas que le daban los adolescentes sentados esperando que llegaran por ellos.

Vamos. – le ordenó con voz seria.

El niño no tardó en obedecer, jamás Jared lo había tratado de esa manera. Subió al auto aferrado a su mochila y en silencio. El camino a casa fue tenso, Jared trataba de tranquilizarse pensando en el camino pero el recuerdo de que su hijo estuvo caminando solo por esa carretera.

Cuando lleguemos a casa no te encerraras en tu habitación. Te quedarás en la sala y no quiero ni una protesta Lucas.

Silencio.

¿Me escuchaste?

Silencio.

Muy bien. – detuvo el auto a un lado de la carretera. El niño se sorprendió. – Contéstame Lucas.

Silencio.

¡Lucas! – gritó logrando que el niño saltara asustado.

¡No me grites!

Contéstame cuando te hablo.

No quiero.

¿Qué demonios sucede contigo? ¿Dónde esta mi hijo? – preguntó preocupado.

¡No tienes un hijo! – le recordó con crueldad.

Por supuesto que si.

Yo tengo un papá y no eres tú. – susurró audiblemente. Fue todo lo que Jared pudo soportar.

Rosalie los esperaba ya fuera de la casa estaba pálida y se ajustaba con fuerza el saco gris que cubría su pijama. Lucas bajó sujetando su mochila con mucha fuerza.

Si vuelve a escapar llamarán a servicios infantiles. – le anunció a Rosalie.

Oh Dios mío. – se quejó dolida.

Lucas siguió su camino hasta la casa.

Creo que esta vez debes hacerte cargo tú. – le susurró Jared. – No soy su persona favorita.

Esta bien.

Rosalie tomó a Luke de la mano antes que entrara a la casa.

Vamos a la cocina, ahora.

Quiero ir a mi habitación.

No, estoy segura que tus gritos despertarán a tu hermana.

Luke gruñó.

Rosalie sentó al niño en una de las sillas y jaló una para ponerla justo frente.

Dime que sucede contigo. – exigió.

Nada.

Hace mucho tiempo estás comportándote de esta manera inexplicable. No quieres saber nada de tu hermana y antes estabas emocionado. Hijo nosotros te amamos al igual que ella.

No la quiero.

Emma te ama cariño, eres su hermano mayor. – acomodó con cariño el cabello de su hijo. – Dime que pasa, algo más te molesta.

Nada.

¿Te molestan en la escuela?

No.

¿Sólo no quieres a tu hermana aquí?

Yo no quiero estar aquí.

Dime por qué, tu papá y yo queremos que estes aquí con nosotros. Te amamos cariño.

Jared no es mi papá. – susurró.

Rosalie se sorprendió mucho por sus palabras.

Jared te ama con todo su corazón Luke, no importa que no lleves su sangre.

Si importa. – gruñó. – Tú no me querías porque era hijo de Emmet y Jared no te quiso mucho tiempo porque yo no tenía su sangre.

Hijo yo te ame desde que supe que te esperaba.

Pero Jared no. – gruñó más dolido que molesto.

¿Has estado hablando de esto con alguien? – sus sospechas comenzaron a crecer.

Jared no me quería, y tampoco a ti. Ahora sólo te quiere porque esta Emma.

Jared y yo tenemos una historia detrás, algo en lo que tú no estás involucrado Luke. Jared jamás opinó sobre ti cuando estuve embarazada.

Porque no te quería, y conmigo menos.

Jared era muy joven cuando te tuve y no era mi novio. – le contó. – Luke estos temas son de adultos, ¿quién ha estado hablando contigo de esto?

Nadie.

Dímelo Luke. Quiero saber quién está envenenándote de esta manera.

El no quiere que me desechen cuando tengan más hijos.

Dime quién Lucas. – le exigió ya comenzando a desesperarse.

Silencio.

¿Fue Emmet verdad? – Rosalie afirmó.

Emmett es un tonto sin cerebro. – contestó el niño.

Esa afirmación la había escuchado más de una vez y sabía quien era el autor.

Dios mío. – a Rosalie se le detuvo el corazón unos segundos. -Desde cuando él te visita.

Siempre me cuido de lejos pero estuvo enfermo y no me podía ver.

Luke… - susurró asustada, esto era peor de lo que pensaba.

Él si fue a mis partidos de basketball. No se perdió ninguno.

Jared se perdió un partido por trabajo y ella por el embarazo no había podido asistir ese último mes.

Hijo nosotros…

Me iré lejos porque Jared no me quería cuando estaba en tu panza y ahora te quiere sólo porque Emma nació de ti.

Eso no es así Lucas. – obligó a su hijo a mirarla a los ojos. – Jared te ama al igual que tu hermana, él te lo ha demostrado más de una vez.

¿Por qué no me quiso de bebé? – se quejó con pena. – Yo fui un buen bebé, no como Emma.

Cariño, Jared no te conoció de bebé. – le susurró tomándolo en brazos. – En ese tiempo él y yo no hablabamos.

Sabía que existía, no quiso ayudarte a cuidarme.

Jamás se lo pedí y no era mi novio. – era una conversación muy difícil para tenerla con su hijo de siete años.

Si era tu novio. – renego molesto.

No cariño. Jared nunca fue… yo no me porte bien con él y estuvimos mucho tiempo alejados. – le limpió las lágrimas. – Luke tu no debes ni siquiera pensar en esos tiempos, tú no tienes nada que ver en eso. Yo tomé malas decisiones, Emmet también y Jared igual. Pero sólo Emmet y yo teníamos la obligación de cuidarte, Jared no.

El niño se quedó en silencio.

Entonces Jared no te quería porque lo trataste mal y no porque no quería cuidarme.

Así es. – con dolor por el recuerdo le contó. – Jared estuvo muy molesto hasta que volvimos a vernos y te conoció por primera vez.

El niño asintió acongojado.

Oh cariño, tu padre te adora. No creas en lo que te han dicho, nadie te ama más que nosotros dos.

Pero Jared nunca me querrá como a Emma.

Él te quiere igual que a Emma. – limpió las lágrimas del niño. – No entiendo cómo puedes dudarlo, él ha sido tu papá desde que te conoció.

Luke abrazó a su madre sollozando de vez en cuando. Unos minutos más tarde Jared entró en la cocina con Emma en sus brazos. La niña estaba despierta y necesitaba su toma de leche.

Alguien tiene hambre. – le explicó Jared en tono de disculpa a Rose por interrumpir.

Dámela. – con una pequeña sonrisa le pidió.

Emma estaba incómoda por el hambre y se removió molesta cuando fue colocada en el brazo libre que le quedaba a Rose ya que aún tenía a Luke refugiado en su cuello. El niño se negó a dejar su escondite aunque su hermana le diera patadas cuando se estiraba.

Dile que pare. -se quejó Luke cuando Emma volvió a estirarse.

Esta acomodándose cariño. -trató de explicarle al niño sin despegar la mirada de su hija que no lograba una posición cómoda.

Me hace doler. – se quejó.

No es su intención.

La bebé volvió a estirarse empujando a su hermano.

¡Basta Emma! – el niño gruñó molesto.

Hubo silencio luego de eso, Emma soltó el pezon de su madre y lo observó. Luke entrecerraba los ojos, el azul de estos estaba oscurecido por la cólera que sentía y su rostro estaba rojizo por la ira. Algo en el niño provocó una carcajada en la bebé. Divertida observaba a su hermano sin parar de reír. Tanto Rosalie como Jared no sabían cómo reaccionar, era la primera vez que Emma reía pero Luke no estaba de humor como para soportar la burla de su hermanita.

Luego simplemente ocurrió, el rostro fasdiado se convirtió en una sonrisa que luego dio inició a una sonora carcajada.

Jared continuo la risa y Rosalie al final. Luego de meses de tensión con Luke al fin pudieron reír como la familia que solían ser.

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-¡Papá! ¡papá! – Ethan gritaba detrás de la puerta del baño.

-Ya salgo hijo. – le aseguró pero el niño no entendía.

Su hijo quería jugar con él pero Edward estaba tomando una ducha. Bella estaba en la cocina preparando la cena. Ethan pateaba y palmeaba fastidiado la puerta que los separaba.

-Que impaciente eres enano. – Edward salió del baño usando solo un bóxer.

-La cena esta lista. – Bella entró en ese momento. - ¿No te vestirás…?

Edward sonrió al verla tragar duro al verlo.

-Eso quería pero Ethan estaba impaciente, me pregunto de quién lo heredo.

-Vamos. – acalorada se alejó de la habitación.

Las cajas de mudanza ya estaban apiladas y listas, esa noche comerían y luego volverían al departamento de Edward para pasar la noche ya que todo estaba empacado. Por su parte él también tenía sus cosas empacadas y estaba más que listo para vivir con ellos en la nueva casa.

Colocó a Ethan en su sillita para comer y le acercó el tazón de puré que le correspondía.

-Puedes ir a vestirte. – Bella le aseguró colocando ambos platos.

-Hace calor. – sonrió divertido sentándose junto a ella.

-Espero que no te enfermes.

Comieron en silencio, Bella estaba algo tensa y sobre todo cuando la abrazaba por la cintura.

Ethan se entretuvo bastante intentando comer sólo provocando algunas risas a sus padres.

-¿Nos salió bastante adorable no? – Edward le preguntó al oído apegándose a ella.

-Termina de comer. -lo instó tensándose.

-Quien diría que podíamos hacer niños cogiendo tan duro como lo hacíamos.

La pregunta fuera de lugar provocó que Bella abriera los ojos como si fueran a salirse de sus cuencas. Edward rió divertido.

-Callate. – sonrojada golpeó su muslo.

-Oh vamos cariño, hace tiempo que no me hablas sucio. -mordió el lóbulo de su oreja provocándola.

-Edward… -gimió al sentir el mordisco. – Tu hijo esta mirándonos.

Era verdad, Ethan los observaba curioso pero su sonrisa no se iba.

Edward le sonrió al pequeño y ajustó su agarre en la cintura de Bella.

-Es un pequeño posesivo. – se burló Edward. – Pero debe aprender a conpartir.

-No lo molestes que puede empezar a llorar.

-No le molesta que te bese. -Edward aprovecho el momento para hacerlo.

Ethan aplaudió divertido.

-¿Viste? Hasta le gusta.

Bella estaba aún aturdida por beso y sólo asintió.

Al parecer Edward estaba decidido a seducirla.

Salieron de la casa esa noche antes que Ethan cayera dormido. El antiguo departamento de Edward sobre el taller estaba igual a como Bella lo dejó más de un año atrás.

-Empaque su cuna. – Edward le explico. – Puedo dormir en el sofá y así duermen juntos.

- No es necesario, podemos dormir los tres.

Ethan ya dormido fue rodeado por almohadas y colocado en el centro de la cama. Ambos padres se recostaron en cada extremo intentando dormir. Bella estaba fallando en el intento, esa habitación guardaba demasiados recuerdos. Su hijo fue concebido en esa cama y también Edward la había cogido para hacerle pagar su traición más de una vez, culpo a sus hormonas por sus pensamientos.

-¿Estas dormida? -Edward preguntó en susurros.

-No.

Su novio se levantó en silencio y camino hasta llegar junto a ella. Bella maldijo que no usara más que sus bóxers para dormir. Acomodaron a Ethan más a la izquierda y ambos se acostaron de costado para poder entrar en la cama.

-Extrañaba dormir así contigo.-Bella le susurró.

-Yo también. -Edward acarició su vientre y se apegó a cada curva de su espalda.

Bella reprimió un gemido al sentirlo semiduro contra su trasero.

-Te extraño. -con cuidado Edward repartió besos desde su hombro hasta su cuello.

-Esta Ethan. -Bella le recordó.

-Aumenta almohadas. – le dijo mientras filtraba una mano en su camiseta para atrapar un pezon.

-Ed… -gimió.

-Te extraño tanto… - con más insistencia apretó su pecho

-Ethan… -insistió.

-Seremos silenciosos. – le prometió ahora atacando sus labios.

Bella tenia el cuerpo en ebullición y no podía pensar con claridad al sentir sus estocadas ritmicas contra su trasero.

Edward la giró quedando sobre ella. La besó disipando sus pensamientos mientras que acariciaba su centro sobre las bragas. Por reflejo abrió las piernas permitiendole acomodarse, él no desaproveho el momento e hizo a un lado sus bragas para comenzar las caricias con la cabeza de su pene.

-Aquí no. -con la poca cordura que le quedaba obligó a Edward a pararse de la cama.

Él siguió tocándola mientras caminaban hacia la sala.

-Tranquilo.-Ella intento quitárselo de encima cuando ella se recostó en el sofá.

-Necesito cogerte. -su voz confirmaba sus palabras.

-Despacio. -ella sintió una estocada brusca sobre la ropa.

Edward no perdió el tiempo ni pensó en romanticismo, lleva meses sin coger y ya no podía más. Sacó su verga sólo lo necesario y la acercó a su coño haciendo a un lado sus bragas.

-Llevas mucho tiempo calentadome. -la acusó.

-No estaba lista. -admitió gimiendo al sentir la cabeza de su verga ingresar y salir.

-Te lo haré suave sólo porque estas embarazada. -le prometió. -Sino te cogeria tan fuerte que no podrías caminar.

Bella gimió, recordaba muy bien esa sensación. Edward le quito las bragas y se acomodó en el sofá, se alineó y entró de una estocada.

-¡Ah! – el grito por la invasión fue inevitable.

-Shhh… -Edward regresó y volvió a penetrarla. -Estas tan ajustada a mi talla.

-Eres demasiado… grueso. -gimió. -Dios… puedo sentirte palpitar.

-Aún recuerdo cuando te embaracé. -Edward siguió cogiendola certeramente. – Estabas tan apretada… no pude evitar venirme… muy adentro. -le susurró lo último con esfuerzo.

-¡Ah! ¡Ah! – gemía luego de cada embestida.

Edward sostuvo sus caderas para tomar impulso y se arrodilló en el sofa. Había extrañado mucho sentirla, su verga estaba más que dura y sabía que se vendría en cualquier segundo. La ayudó a venirse acariciando su clitoris.

-Vente cariño. – le rogó acelerando.

Bella no pudo resistir más, estaba sensible por el embarazo y su orgasmo llegó arrasador. Lo atrapó en su interior mientras él con un gruñido liberaba su simiente con un chisgueteo tibio y seguido.

Siguió moviéndose pero sosteniéndose del sofá para no caer sobre ella.

-¿Otra vez? -preguntó ella al sentir como su verga crecía una vez más.

Edward asintió agitado, siguió preparándose para la siguiente ronda.

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Adormitó en el auto mientras se dirigían a la nueva casa. Edward manejaba con un muy buen humor mientras ella agotada sólo quería dormir, él había sido tan insistente la noche anterior que sólo había logrado dormir un par de horas.

-Teta. -pidió Ethan en el asiento de atrás.

Bella buscó en su bolso el biberón de agua del niño.

-Toma cariño.

Edward tenía apoyada su mano en su vientre dando suaves caricias a su bebé que lanzaba una que otra patada.

La casa apareció al fin a la vista de Bella, era grande, más grande de lo que las fotos de Edward dejaban ver.

-Es hermosa. – susurró.

-Que bueno que te guste. -le sonrió mientras detenía el carro. Saco las llaves de su bolsillo. -Es toda tuya.

Bella tomó las llaves y ambos se observaron por unos interminables segundos.

-Te amo. – el susurró ya prácticamente sobre sus labios.

-Yo también te amo. -ella contestó antes de besarlo como tanto deseaba.

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Hola a todos! Y regrese al fin! Como ya les explique mi demora es sólo por cuestiones académicas, y bueno los reviews que estuve recibiendo esta semana me recordaba que ustedes estaban pendientes así que hice un esfuerzo para apurar el capítulo. Espero que les guste