Era un chico, pero no se sentía como ello. Tenía la misma edad que su hermano, mas eran distintos. Parecía un hombre al lado de Boruto. Tenía un aura envolviéndolo y con solo verlo sabías que cargaba un pasado. Era descortés y amenazante con todos, inclusive con ella, pero aún así no podía calmar su curiosidad por el nuevo miembro de su casa. Y es que era la encarnación de todo lo desconocido en su vida, pues podía decir que en sus pocos años de consciencia no recuerda haber visto a alguien así, ni siquiera al tío Sasuke.

Kawaki no sonríe por las galletas de mamá y la atención de papá. No le gustan los girasoles ni los días soleados, y pareciera estar todo el tiempo enojado.

Era una nueva persona en su vida, pero era tan distinto a todos los que había conocido. Siempre había recibido una sonrisa de respuesta, y es que estaba acostumbrada a entregar lo mejor de sí y tener lo mismo de vuelta. Pero él no cedía, ni siquiera por los ojos cielo y la sonrisa radiante de Himawari.

Kawaki es un chico problema según papá. Él cree que no va a funcionar, pero se siente mal.

Y ahí está, sentada en uno de los sillones de su casa con su típico diario en sus piernas, escribiendo acerca del chico que se encuentra en el otro extremo del salón, haciendo lo que mejor puede manejar: alejarse de todos.

A pesar de que vivo con él todos quieren que me mantenga alejada. No entiendo del todo qué está mal con él.

Y quiere pensar que él es solo un incomprendido, pero hay algo inquietante en la forma en la que mira al resto. Y está segura que contraste a su estado actual, en su mente no hay silencio alguno.

—¿Qué tanto miras?

La burbuja de sus pensamientos se quebró. Y al salir y ver la realidad, se encontró a ese chico de mirada oscura reclamarle algo de la forma más amenazante posible. Pero, por algún motivo, ella no va a ceder.

Le sonreí, como siempre. Quiero ver si en algún momento él también puede hacerlo.

—Nada—en su tono salió a relucir la dulzura con la cual siempre hablaba, y por supuesto, la calma que reinaba en ella. Remarcó su sonrisa, todavía más segura.

Su mamá se hallaba ocupada en otro sector de la casa, su papá estaba en el trabajo y Boruto en la academia. Estaban condenados a estar solos, y Himawari odiaba la soledad. Amaba el contacto humano y el comunicarse con otros y a su corta edad había descubierto que era bastante buena en ello, logrando siempre llevarse bien con cualquiera que le dirigiese la palabra. Kawaki, por el contrario, aterraba y causaba malas vibras en quien se le acercase.

—¿Qué tienes ahí?—extrañamente la atención del chico cambió hacia el cuaderno propiedad de la pequeña, y ella juraría escuchar su tono menos hostil, mas no diría nada al respecto. Era un pequeño logro, y el tomar el paso equivocado con ello podía significar el retroceder muchísimo más de lo pensado en su relación con Kawaki.

—Es mi diario—lo levantó un tanto, cerrándolo antes de eso y enseñándole la portada, la cual era de un tono amarillo pastel y tenía su nombre escrito con un plumón negro, con las letras hechas de una forma bastante estética y con distintos objetos rodeando el resto de la plana, tales como corazones, flores y estrellas. Ella misma había pintado y decorado el cuaderno, volviéndolo más bonito y suyo, por lo cual se sentía orgullosa de su diario. Kawaki lo registró con su mirada y luego la miró serio.

—Tener un diario es estúpido—dijo cortante, observándola con severidad. Era como si él transmitiese a propósito todas esas energías pesadas y sus malas intenciones. También había escuchado decir que el chico era malvado, mas Himawari no creía que la maldad fuese en realidad algo posible. Su teoría era que todos tenían motivos y justificaciones, pero eso no significaba que estuviesen correctos ni que fuesen aceptables. No obstante, el realizar algo por meramente maldad parecía ilógico, y una excusa fácil a todo lo que no entendemos.

—Pero me hace feliz—le contó, aún con esa sonrisa que le entregaba a todos. Y esa era una de las cosas más encantadoras de la pequeña, y es que no importase quién fuera, ella iba a mostrar lo mejor de sí y sería buena y alegre, conquistando el corazón de la persona que se cruzara por delante.—También me hacen feliz los días soleados—siguió relatando, ahora mirando hacia afuera y extendiendo sus brazos cerca de la ventana, apuntando hacia el cielo, el cual justamente se encontrada despejado y con el sol brillando notoriamente.—Los girasoles—ahora buscó uno dentro de la casa con la mira, pillándolo y después verificó que el chico le seguiese, cosa que sí hacía—y pasar tiempo con mi familia—había un marco de los cuatro en un mueble próximo a ella, por lo que lo miró, y finalmente volvió a poner toda su atención en el chico.—¿Y a ti que te hace feliz, Kawaki onii-chan?

El chico estaba más serio de lo normal, incluso parecía que le sucedía algo.

—No me llames así. No soy tu hermano.

Después de esas palabras él se levantó y se fue, dejando a la menor completamente sola. Se quedó unos momentos pensando qué le pasaba, pero simplemente no lo entendió.

A veces puede ponerse muy extraño. No sé más de él fuera de su nombre y las cosas que regularmente hace. Es un misterio, pero cuando quiero averiguarlo construye una pared entre nosotros y se aleja todavía más.

Kawaki onii-chan es un chico raro, pero aún así pienso que es lindo, aunque eso debe ser un secreto porque a nadie le gustaría saberlo.

Y si él supiera que lo volví a llamar así me miraría enojado, pero de todas formas se vería bonito haciéndolo.


¡Hola! Momento de reviews, y tengo una noticia que dar.

-JuuHinamori: Ay no! Me muero de amor ! Himawari estafando al mismísimo Hokage, y bueno, normal, viniendo de la niña que lo noqueó un día entero de un sólo golpe jajajajaja me encanta ver a Naruto enamorado y celoso de su hija, como todo padre. Y si, Himawari podrá con el valiente que tenga los huevos de estar con la niña del shinobi mas fuerte. NECESITO MASS. Saludos :) Sí adjrtk, Naruto es todo adorable con ella, me encanta): Así es, Himawari puede contra cualquiera, es una pequeña poderosa. Adrjkt aquí hay, y saludos.

Bueno, quería dejar hasta aquí esta parte, o sea, ya hablé de hartos chicos, y sé que había dicho que habría un capítulo de Mitsuki, pero me siento muy insegura al escribir algo sobre él porque en realidad no lo conozco y no quiero hacer algo mal¿? Y bueno, mi idea es hacer un salto temporal y que Himawari se enfrente a un amor más real, o simplemente hacer un capítulo final para cerrar, sin embargo no sé, así que podrían opinar y decirme qué quieren porque sería de mucha ayuda): Bueno, eso, los leo, tomo una decisión y de ahí publico algo, ¡nos vemos pronto!