Giró en el sofá incómodo como todas las noches. El insomnio era desgastante pero lo tenía apresado.
- Mierda, necesito dormir. - gruñó tirando las sábanas.
Camino a la cocina por un vaso de leche pero se detuvo en el camino ya que podía ver desde donde estaba la silueta de Bella ya adentro. Era un cobarde así que regreso al sofá.
Las cosas entre ellos no habían mejorado. Él luego de trabajar llegaba a cenar, cuidaba de Ethan y regresaba al sofá para no dormir y al día siguiente levantarse sólo para tomar un vaso de jugo antes de ir al taller. No quería discusiones pero sobre todo no quería que ella lo dejara, se sentía en la cuerda floja así que se negaba a presionar de ninguna forma. Ya conocía las reacciones de su mujer por eso evitaba enfrentarse.
El incómodo sofá lo recibió. Buscó su teléfono para distraerse y quizas con la vista cansada dormir al fin. Hasta que escuchó su sollozo.
Su cuerpo se estremeció por el sonido. No podía soportar algo así. Antes de pensar dos veces ya se encontraba de nuevo en la cocina y esta vez se acercó directamente a ella.
- ¿Qué te sucede? - preguntó preocupado acercándose a ella.
- Nada. - susurró dolida.
Tiro de sus cabellos sintiéndose desesperado.
- Bueno quizás a ti no pero a mi si me sucede algo.
Bella lo escuchó atenta esta vez.
- Llevo casi una semana durmiendo en el sofá siendo ignorado por ti. Me duele pero entiendo tu molestia. Ahora quiero encontrar una solución contigo, estamos comportándonos como niños.
- Yo no quería esto Edward. - suspiró ella.
- Ni yo. Ya habíamos superado hace mucho estos silencios e indiferencia. Estamos retrocediendo en nuestra relación.
- Pero yo...
- Yo sé que es mi culpa pero necesito encontrar una solución contigo. Una definitiva.
- No sé cuál podría ser. Tanya ya vive alla y no puedes echarla.
- Lo que sucede es que no confías en mí. Después de todo estas insegura de nuestra relación.
Ella se quedó en silencio.
- Dime algo Bella. ¡Por Dios! Yo tengo errores pero tú también, tenemos que arreglar esto. Somos una familia.
Las lágrimas caían por sus mejillas.
- Hey... - se acercó a secarlas. - No quiero verte así ni tampoco sentirme así. - besó su mejilla. - ¿Trabajemos en esto si? Veamos que podemos hacer.
La abrazó a su pecho suspirando.
- Estuve pensando que te sientes sola aquí con los niños. - acarició su rostro. - Tal vez sería bueno que por ahora vayas conmigo al taller y te quedes en el departamento...
- No quiero ver a...
- Ella nunca esta en las mañanas. Los niños pueden estar con Drake.
- Cuidar a los tres juntos.
- Bueno si mi puntería sigue igual ahora es muy probable que estes esperando al tercero. - le recordó. - Tendremos que prepararnos.
- Ay no. - susurró ella quejosa.
- ¿Ya no quieres tener más niños? - le preguntó seriamente.
- No. Realmente creo que con dos es suficiente.
Él suspiró algo triste y decepcionado.
- Yo sería feliz con una niña. Sólo te pido un último intento quizas en unos años, planificando su llegada.
- Creo que es tarde para planificar llegadas. - criticó.
- Bella no es sólo mi culpa si estas embarazada.
- ¿En serio hubiera podido evitarlo?
- Hablas como si no aceptara cuando no tienes ganas y te tomara a la fuerza. - gruñó molesto.
- Eres muy insistente. - le recordó pero pequeñeciendo la voz.
- Esto se esta yendo de control.
Edward se alejó ya que no quería enloquecer y empeorar las cosas.
- Me canse. Iré a dormir. - le indicó levantando las manos en señal de rendición.
Ella lo miró herida pero sin decir nada.
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- Y el dinosaulio se cayó del auto. - les contaba Ethan sobre su día con su tía Beth.
- Ya habla tan fluido. - suspiraba ella. - ¿Cuándo vuelva ya sabrás leer? - le hizo cosquillas en su barriga provocándole carcajadas.
- Si ha crecido mucho. - Bella admitió besando su cabecita cobriza. - Pero sigue siendo mi bebé.
- No. Noah es el bebé. - gruñó Ethan señalando a su hermano que los observaba desde el cochecito.
- Noah tambien es precioso. - Beth tomó al pequeño Masen entre sus brazos. - Eres tan tranquilo pequeño...
- Ahora esta tranquilo. - suspiró Edward ganando una mirada desaprobatoria de Bella.
- Es inquieto. - admitió ella.
- No parece serlo con esa carita de ángel.
Noah la observó fijamente con sus grandes ojos verdes.
Estaban en la sala de la casa Masen. Beth estaba de visita y esperaban que Elena llegara para cenar todos juntos.
Ethan había salido esa tarde con su tía al parque dándole un pequeño descanso a Bella que estaba agotada.
Edward por su parte había llegado unos minutos atrás del taller y luego de ducharse se había ocupado de su hijo menor que parecía querer destrozar el mundo porque su madre estaba duchándose y no dándole de lactar. El bebé no se acostumbraba a los biberones y Edward había luchado para distraerlo evitando que su llanto alertara a Bella.
- Mamá. - Ethan aprovechó el momento para trepar encima de Bella y adueñarse de ella ahora que su hermano estaba cómodo con Beth.
Los adultos lo notaron pero sólo le dedicaron sonrisas.
- Dos niños. - suspiró Beth besando la cabecita de Noah. - No sé como lo logras. - alabó a su cuñada.
- Hey yo también hago mi parte. - se quejó Edward.
- Es diferente. - apuntó Beth.
- Yo me levantó en las noches a cambiar pañales hace años. Y desde que Ethan dejo de tomar pecho yo preparó sus biberones.
- Pero Bella esta con ellos todo el día. Su trabajo es más tensionado.
Edward bufó.
- Quizás si cambiaran roles entenderías más.
Bella no opinaba sólo se dedico a abrazar a Ethan que en ese momento estaba deseoso de mimos.
- Oh rayos tienes tres hombres que exigen toda tu atención. - concluyó Beth. - Mi hermano tiene que compartirte, con razón esta tan malhumorado.
- Hey. - se volvió a quejar. - Bueno es verdad, desde que llegó Noah siento que estoy en alguna clase de competición.
Bella suspiró, las cosas estaban mal entre ellos pero si era verdad que él siempre intentaba hacerse notar de alguna manera.
- Deberían tener una niña. - sugirió Beth con simpleza. - Ella te dará su atención y emparejará el exceso de testosterona y bueno por sus genes será una belleza.
Edward recién meditó ese último detalle.
- De hecho. - Bella carraspeó. - Creo que estoy embarazada.
Su confesión los dejó mudos.
Obviamente Edward si tenía en mente la posibilidad pero no habían hecho ningún test ni visitado al médico.
- ¿Otro bebé? - asombrada Beth sólo atinó a abrazarla. - Es increíble. ¡Felicidades!
Edward estaba en shock sin saber que decir ante el abrazo de su hermana.
- ¿Te hiciste algún test sin mi? - preguntó aún boqueando.
- No pero esta mañana vomite. - le contó. - Conozco mi cuerpo.
Edward no podía creerlo aún.
Elena eligió ese momento para llegar.
- ¡Abuela! - Ethan saltó inmediatamente de lo brazos de su madre y corrió a los de Elena que gustosa lo recibió.
Peter asomó su cabeza en ese momento. Ethan al verlo tambien se emocionó y exigió ser elevado por los aires.
Los saludos no se hicieron esperar y la cena empezó con tranquilidad.
- Noah. Noah. Noah. - llamaba Ethan al bebé queriendo su atención ya que este estaba concentrado en succionar su pequeño puño.
- Ethan déjalo tranquilo. - le pidió su madre ayudandolo a llenar su cuchara con comida.
- ¿Qué haces aquí cuando Ethan y Noah duermen? - preguntó Peter con su voz ya empezando a presentar cambios más notorios.
- Bueno empiezo con un largo baño donde a veces me quedo dormida, después preparó la cena hasta que Ethan despierte de su siesta y juego con él.
- ¿No sales o algo?
- No seas tonto Peter a donde iría con dos niños dormidos. - se burló Beth.
- No lo sé, podríamos ir al cine o algo.
- ¿Podríamos? ¿En serio estas invitando a mi mujer a salir? - Edward quería arrancarle los ojos mientras Bella reía junto a él.
- Al menos se que conmigo si se divertiría.
- Peter... no enloquezcas a tu hermano. Con un bebé en casa sus nervios deben estar crispados.
- Oh oh. - Beth recordó en ese momento. - Díganles la gran noticia.
Edward se tenso.
- Es muy pronto...
- Creo que estoy embarazada.
Elena y Peter tenían expresiones asombradas antes de que estallaran en felicitaciones.
- Aun no esta confirmado. - deslizó Edward luego de ser abrazado.
- Bueno es prudente que esperen hasta el tercer mes.
Elena estaba muy emocionada mientras que Peter seguía contrariado.
Al acabar la cena ambos hermanos estaban sentados frente al televisor.
- ¿Es en serio? Noah no ha cumplido ni dos meses de nacido.
- No es tu problema. - gruñó Edward.
- No y que bueno que no lo es. - suspiró el muchacho. - Al menos si sé usar condones.
Edward se sorprendió por la declaración de su hermano menor.
- ¿Qué dijiste? - el chico se sonrojo. - Oh no, no, no. Eres un niño.
- No lo soy. - gruñó. - Ya me acosté con Chelsea.
- Ok, salgamos de aquí. - el cobrizo lo tomó del cuello sacándolo de la sala.
Las mujeres en ese momento bajaban las escaleras luego de acostar a Noah.
- ¿Qué haces Edward? - Bella se acercó asustada.
- Hablaremos de hombre a hombre. - le aclaró llevándose a su hermano afuera lejos de la vista de ellas.
Cuando lo soltó en el patio de la casa el muchacho lo miró pálido.
- Debiste ser un abusador en la escuela. Me sacaste de ahí como un saco de basura.
- Escuchame enano. Ya que quieres hacer cosas de grandes tendrás que escuchar sobre las consecuencias.
- Pero yo...
- El sexo es genial pero peligroso. Tienes que cuidarte siempre porque nunca sabes que pueden contagiarte, si te acuestas con una te acuestas con su pasado también.
- ¿En serio me darás esta charla?
- Asi es ya que tu papá no está aquí.
- Sé de métodos en la escuela...
Edward suspiró poniendo los ojos en blanco. -¿ Crees que todos son buenos? Existen...
Y así empezó a enumerar los pros y contras de los métodos existentes. Era una conversación que desearia nunca haber tenido con él pero era inevitable además que tendria que tenerla en algunos años con sus propios hijos.
- Entendiste.
- Si. - Estaba pálido luego de contarle alguna experiencia suyas y de amigos sobre el temas. - Pero a pesar de saber todo eso tienes tres hijos.
- No sabía nada de los antibióticos ni sus efectos anulantes y bueno tampoco sabía que Bella los había tomado. Ya Noah y este supuesto bebé son... otra historia.
Alejó la mirada en ese momento.
- Fuiste irresponsable.
- ¿Por qué mierda quieres saber de mi vida sexual?
- Jesus. Relájate. - levantó las manos indignado. - Era una pregunta. Ya que me obligaste a hablar de sexo yo te obligo a ti.
- Eres tan irritante.
- Bueno mis sobrinos son un claro ejemplo de lo que puede pasar, ¿no?
- Así es. Mente fría. - concluyó él alejando la mirada.
- Bueno te comprendo... Bella es una diosa. - suspiró haciendo un gesto obseno con las manos.
- Te matare uno de estos días.
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Aquí les dejo este regalito para que empiecen bien esta semana. Espero sus comentarios!!! Y muchas gracias por los que recibi en Vidas Ajenas; Suiza19, Andre22, Maryluna, miop... por citar algunos nombres ya que como siempre lei los mensajes de todos :) muchas gracias por motivarme.
