- Odio este lugar- comento un chico que estaba en el cuarto de enfermería con un termómetro en su boca, todo el bueno humor que tenía había desaparecido por los sucesos distintos que pasaron después de que lo encontraron.

- Parece que te encuentras bien- dijo el doctor que le atendía.

- Se lo dije, pero nadie me hace caso- dijo él poniendo su expresión indiferente.

- Solo era para verificar- dijo el chico, Len se levantaba de la camilla dirigiéndose para la salir, le habían obligado a pasar la noche en la enfermería, no le molesto porque la cama era cómoda pero aún así ese ambiente de enfermos no le gustaba ni poquito.

Al salir de aquella cabaña se encontró con varios chicos corriendo en ropa deportiva, Len de repente quiso devolverse, el ejercicio y él no se llevaban bien.

- ¡Hey!, novato- Len se detuvo de repente, sintió que quería volver a irse de allí, se dio la vuelta lentamente para mirar a la persona que le había llamado.

- ¿Si?- dijo él dándole una mirada de odio.

- Lo siento por lo de ayer, creo que fui bastante ruda- se disculpo ella acercandosele un poco, aún tenía la ropa de ayer, Len simplemente suspiro.

- Pues no acepto tus disculpas- dijo Len intento alejarse.

- ¡Espera!, ¿vengo amablemente a pedirte disculpas y así me tratas?- dijo Meiko indignada.

- No es una obligación perdonar- Len la miraba con rencor, simplemente no le agrada tal chica.

- ¡Solo quiero hacer las pases contigo!- dijo ella mientras se irritaba más.

- No quiero tratarte y no tienes que tratarme, solo déjame en paz- comento Len mientras intentaba quitársela de encima.

- ¡Mei-chan!- ambos voltearon a mirar a la persona que les había interrumpido- ¡Len!, ¿ya te recuperaste?- pregunto Kaito mirándolos con alegría.

- Algo así- dijo el rubio mientras intentaba ser agradable.

- ¡Me alegro bastante!, es genial que estés haciendo amistad con Mei-chan- dijo con una gran sonrisa.

-Bakaito... las cosas no van tan bien como te imaginas- dijo la castaña, Kaito parpadeo un par de veces intentando comprender.

- Es imposible que esta mujer y yo nos llevemos bien- confirmo el rubio mientras Kaito ponía una cara triste.

- Oh... ya veo... yo solo quería que mi prometida y mi amigo se llevaran bien... pero creo que es imposible- dijo él con algunas lagrimas en los ojos, ambos chicos simplemente no querían caer en su trampa de arrepentimiento.

- Kaito, eso no te funcionara … espera... ¿cómo que prometida?- pregunto él con un deje de incredulidad.

- Mei-chan es mi prometida- dijo Kaito, Len miro de arriba a abajo a la castaña notando un leve rubor en sus cachetes.

- La habías mencionado pero no creí que fuera ella, es que la describiste como una linda dama, esta chica no se parece en nada- Meiko se irrito por el comentario, ¿acaso ella no parecía una linda dama?.

- ¡Meiko es una linda dama!- dijo Kaito alzando sus manos también enojado- Pero no se limita solo a dama, ¡ella es asombrosa!, puede hacer muchas cosas, como por ejemplo llevar este campamento ella sola, y una vez se enfrento a un oso- decía todas sus cualidades mientras le brillaban los ojos, Len solo pudo empezar a reírse de ello.

- ¡Hahaha!, eso no tiene nada que ver una dama- dijo entre risas, Meiko simplemente suspiro, ya se había hartado, por lo cual decidió darle un gran golpe al rubio y al chico de cabellos azulados.

- ¡Preparesen para los eventos ustedes dos!- dijo ella mientras se retiraba dejando a ambos chicos con un gran chichón en su cabeza.

- Por tu culpa Mei-chan se enojo conmigo- menciono el azulado mientras sobaba su cabeza, Len simplemente la miraba con desprecio, ¿porqué no podía ser más como Rin?.

El chico se sorprendió, ¿porqué deseo que ella se pareciera a Rin?, solo había estado una tarde con la chica, no creía que la conociera tanto como para ponerla del mejor ejemplo, pero la primera impresión que le dejo debió ser fuerte, de hecho se preguntaba como le estaría yendo a la rubia.


Mientras que con la chica rubia todo era aburrición, ella terminaba de limpiar el cuarto que era la sala, ya que después de no haber sido usada en mucho tiempo las cosas acumularon algo de polvo, era costumbre suya limpiarlo, pero para que mentir, eso era más divertido que no hacer nada, ni siquiera se había atrevido a tocar el psp después de que el chico que le hacia compañía en la tarde anterior se fuera. A cada momento intentaba mirar el teléfono por si la linea telefónica volvía milagrosamente y llamar a su supuesta amiga que la dejo abandonada en la mitad de la nada para decirle un par de verdades, pero no volvía.

- ¡Termine!- dijo con una sonrisa, mientras notaba el piso reluciente, de hecho, toda la casa brillaba como un espejo- ¿y ahora que hago?- se pregunto mientras intentaba analizar las cosas en su mente- Tal vez... debería ir a ver a Len... dijo que venía de un campamento...- considero aquella idea mientras se teñía sus mejillas un poco- ¡pero no es porque quiera verlo!, es porque él tiene mi lampara- intento excusarse mientras negaba para disipar ideas de que quería verlo, aunque sabía en el fondo que lo deseaba ver.

La chica tomo las llaves y el mapa mientras salía de la casita, y se dirigía por el bosque hacia el lago, seguramente allí debería estar el campamento por la lógica de las cosas, a pesar de que fue un largo camino llego sana y salva, intento asomarse un poco para ver si lograba identificar la cabellera rubia que había visto ayer, pero notaba que había varias personas tallando en madera. Rin medito sobre la situación, seguramente si la veían la echarían del lugar por ser privado, ella suspiro hondamente y con bastante sigilo se introdujo más adentro de allí, en una de las cabañas encontró un uniforme de chico, ella lo tomo y se vistió, así no la podrían reconocer.

La chica (ahora disfrazada de chico), caminaba por allí pensando que nadie la descubriría pero pronto empezó a notar que todo el mundo la miraba y murmuraba de ella, eso le hizo sentir incomoda, por lo cual intento escapar de allí pero fue detenida por una mano.

-¡Len!, te he estado buscando, Meiko dijo que sino aparecías en cinco minutos te iba a ahorcar y créeme, ella lo haría- Rin palideció al instante, noto que era un chico alto de cabellera purpura que jamas había visto, pero esta persona le había llamado Len, ella fue incapaz de decir algo por lo cual se dejo arrastrar.

La chica ahora era "secuestrada", tenía un gran pánico de decir cualquier cosa, noto que había varias personas esperándola atentamente reunidas en un gran charco de lodo.

- ¡Novato!, ¡no te vas a escapar!, ahora es tu turno- dijo una chica castaña, Rin inmediatamente enfoco su mirada a la zona de mayor voluptuosidad que encontró en su cuerpo, se sonrojo un poco al notar que ella puso una cara de desagrado por este hecho, pero para Rin este hecho era inevitable porque esa parte de su cuerpo llamaba mucho la atención- ¡ve y jala esa cuerda!, sino ganas entonces tendrás que limpiar los baños y tú- dijo señalando al chico que estaba sosteniendo la cuerda, era un chico que era muchísimo más alto que ella, tenía el cabello plateado y una mirada carmesí que amenazaba con destruirla- Dell, Si pierdes con nuestro pequeño egolatra lavaras los baños por el resto del mes- dijo ella con una sonrisa.

- Que molesta- dijo el tipo desviando la mirada, Rin se petrifico al ver que la miro de arriba abajo- sostén la cuerda de una vez- dijo el chico mientras le sonrió.

Rin asintió y tomo la cuerda en sus manos, estas temblaban de miedo y sentía una horrible tensión en su espalda, no sabía que iba a pasar.

- ¡Empiecen!- grito la castaña, en ese instante el chico de cabello plateado jalo la cuerda con todas sus fuerzas, esto hizo que la pequeña Rin se cayera encima del lodo.

- ¡Hahaha!, ¿eso es todo lo que tienes?- dijo el chico dando una gran carcajada, Rin solo se paro y le miro con rabia, ahora toda su ropa se mancho de lodo.

- Dell... dale otra oportunidad, creo que no estaba listo- Rin enfoco su mirada en la persona que había hablado, era un chico de cabello azulado con una bufanda, ella vio su expresión de preocupación, ¿ese era uno de los amigos de Len?.

- Esta bien, pero si pierde que lave la cocina- dijo él, la castaña simplemente suspiro.

- De acuerdo... ¡ Empiecen!- dijo de nuevo para dar comienzo al pequeño juego que tenían allí, esta vez la chica rubia tomo la cuerda con todas sus fuerzas y arrojo al chico al lodo, luego le dio una sonrisa de triunfo.

- Eso no es justo, ¡otra vez!- exigió el chico, Meiko se veía sorprendida pero era incapaz de decir algo, la rubia asintió dando su aprobación.

- ¡Empiecen!- volvió a gritar la castaña, esta vez ambos tiraban con toda su fuerza de la cuerda, pero ninguno cedía, Rin empezaba a resbalarse un poco e intentaba mantener el equilibrio al igual que su contrincante

-"No señor, no he vivido en un orfanato para que este niño rico me gane"- pensó mientras en un impulso logro hacer que su contrincante cayera al barro por segundo vez.

- Esto es increíble- dijo la castaña mientras aún miraba la escena, Dell se levanto de allí con una expresión de rabia

- ¡Ah!- exclamo el chico- parece que perdí y me tocara lavar los baños todo un mes- Rin le miro atenta, al parecer la expresión enojada se había pasado.

- Dell... te dije que si no entrenabas te iban a humillar algún día- comento la castaña dándole un suave golpe en el hombro.

- ¡Lo sé!- dijo mientras refunfuñaba aún más.

- ¡LEN!- grito el chico de cabello azul mientras se le lanzaba a la chica, esta al notarlo por acto reflejo se agacho mientras el chico caía al suelo- ¡Que malo eres!- dijo el chico con un puchero.

De nuevo se sintió nerviosa, ese chico reconocería que ella no era Len por lo cual intento huir pero el chico de cabellos morados se interpuso en su camino.

- ¡No!, esta vez no te vas a escapar- dijo el chico de cabellos morados con una mirada maliciosa.

- La siguiente prueba es por allí- dijo la castaña mientras la rubia era arrastrada de nuevo por el chico de cabellos purpuras.

Luego Rin se encontró con varias dianas hechas filas, intuyo de que sería la próxima prueba, aún seguía sin decir alguna palabra y esta vez había un chico de cabello castaño parecido a la chica que le había hablado antes, este le miraba con una sonrisa.

- Rubio- Dijo el chico mientras le lanzaba un arco y flecha- ¿sabes usarlo?- Rin enseguida negó con la cabeza.

- Bueno, solo apuntas y disparas- dijo él mientras hacia una demostración.

- No espero que seas experto en esto pero si no le das a la diana te tocara encargarte de la cocina- dijo la chica mirándole seriamente, Rin suspiro y tomo el arco, intento poner la flecha en medio de aquel arco, pero en un descuido la flecha salio disparada, justo a la mitad de la diana.

- wow... que suerte- murmuro ella para si misma, todos estaban boquiabiertos, Rin ni sabia si podría repetir tal hazaña, pero en definitiva ella estaba de suerte... o lo estaría Len, porque todo el mundo creía que ella era el chico.

- Esta bien... haz tenido suerte de principiante- susurro el chico de cabello castaño.

- No pensé que ganaría dos pruebas seguidas...- susurro la castaña al chico que estaba a su lado.

- Len a veces sale con sorpresas- sonrió el chico con entusiasmo.

- Entiendo, esta vez será algo un poco más complicado donde no tendrás suerte- dijo ella mientras Rin le miraba con temor.

- Mei-chan... no pretenderás que suba la cuerda...- pregunto el chico de cabello azul un poco asustado.

- ¿porqué no?- le devolvió la pregunta.

- ¡Porque seguramente se va a caer!- dijo alarmado- ¡Los nuevos no pueden con esa prueba!- siguió con su tono de voz alarmado.

- ¡Pero necesitamos ver de que esta hecho!- repuso la castaña desafiándolo

Kaito ya no dijo nada, pero le lanzo una mirada preocupada a quien creía que era su amigo, Rin estaba observándolos, esa chica no parecía que le cayera bien Len, al contrario parecía que quería torturarlo, por alguna razón eso hizo que se enojara, ella siguió a la chica hasta algo que parecía un gimnasio, en el suelo habían varias colchonetas y en la mitad había una cuerda.

- Aquí tendrás que soportar tu propio peso, la mayoría no pueden con ello, por lo cual, no te preocupes, si no puedes llegar al techo y tomar aquel pañuelo, no abra consecuencia- dijo la chica con una sonrisa mientras señalaba un pañuelo que estaba colgado en el techo, Rin veía como todos murmuraban sobre ella, o mejor dicho él, ya que nadie pareció haberse percatado que ella no era Len.

La chica tomo la cuerda con sus dos manos y sus dos pies, aunque fue difícil al principio ella no se dejo doblegar, poco a poco fue subiendo una mano sobre otra, y aunque sus manos empezaron a arder siguió subiendo hasta poder llegar a la cima, al tomar el pañuelo bajo del mismo modo y se lo entrego a la castaña, luego se fue corriendo de allí, definitivamente tendría que escapar de ese lugar.

- No pensé que Len fuera a pasar esta prueba- menciono Kaito a su amigo de cabellos morado quien simplemente estaba anonado.

- Parece que tiene talentos ocultos- respondió él aun sin creérsela

Rin seguía corriendo mientras se adentraba al lugar donde había muchas cabañas reunidas, no sabía como salir de allí, por ahora se encontraba realmente perdida, miraba de un lado a otro y ya no sabia que hacer, si seguir buscando a Len o volver a la casa de Miku, aunque la segunda opción no era para nada tentadora, mientras seguía corriendo en medio de ese lugar se estrello con una puerta recién abierta.

- Odio este lugar- bostezaba un chico quien fue el que abrió la puerta, al percatarse de que había golpeado a alguien miro desinteresadamente de quien se trataba.

- Auch- susurro la chica, ella alzo su mirada y se encontró con la persona que estaba buscando- ¡Len!- dijo ella emocionada de volver a verlo.

- Tú también eres Len- menciono el chico, porque el podría jurar que se estaba viendo a si mismo en un espejo, pero realmente no le importaba ya que sabía quien era la que se encontraba en el suelo.

- ¡Deja de bromear!, te estaba buscando- dijo ella mientras se levantaba algo enojada.

- ¿Porqué?- pregunto él, mientras la miraba de arriba a abajo mientras pensaba que si alguien la veía, seguramente la confundiría con él.

- ¡Se me olvido!, pero escucha... ¡las personas aquí me confundieron contigo!, me pusieron a hacer un montón de pruebas y no sé porque, fueron horribles, incluso me manche de lodo- dijo ella mientras le intentaba explicar la situación al chico.

- Me imagine que eso harían, por eso me escondí...- Len sonrió, por fortuna apareció otro Len que hiciera las pruebas por él - ¿porqué estás vestida así?- pregunto él con curiosidad por saber la respuesta.

- Pensé que me sacarían si me veían, así que conseguí este uniforme- Len formo una sonrisa burlona en sus labios.

- Si que eres tonta- dijo él mientras se burlaba de ella, ella inflo sus cachetes enojada.

- ¡No vine aquí para que me insultaras!- hablo Rin con tono de molestia mientras empezaba a caminar hacía el otro lado.

- Tranquila, ya no me burlo- Len la tomo de la mano mientras la detenía, Rin aún seguía con sus cachetes inflados.

- Dame mi lampara- dijo la chica mientras recordaba para que venía.

- Ah... si, casi lo olvido- dijo Len mientras intentaba recordar donde la dejo- Ven, esta adentro- menciono mientras arrastraba a la chica, Rin al notarlo, empezó a sentir el eco de su corazón en sus oídos - La guarde en el armario- Len soltó la mano de Rin, esta soltó un suspiro de alivio, cosa que extraño al chico- ¿Pasa algo?- pregunto, él mientras veía como la chica tenía la mirada perdida.

- ¿Eh?- pregunto ella, ya que el ensordecedor latido de su corazón en sus oídos no la dejaba escuchar nada.

- ¿Qué si estás bien?- pregunto de nuevo mientras se le acercaba.

- Si...- dijo suavemente mientras le miraba a los ojos, Len se sintió nervioso por la intensa mirada, esta chica si que era extraña, bueno, el extraño era él por tratarla con tanta confianza.

- ¡Oye Len!, ¿estás ahí?- Se escucho el grito de alguien fuera de la cabaña, Len sin pensarlo tomo por los hombros a la chica y la lanzo al armario cerrando la puerta asustado.

- Si...- respondió nervioso de que le hubieran escuchado, el chico que le llamo entro a la cabaña y noto lo nervioso que estaba su ocupante.

- ¿Porqué corriste así del evento?- pregunto Gakupo quien al ver la extraña actitud del Kagamine decidió ir a preguntarle.

- ¿De qué hablas?- cuestiono Len sin entenderlo.

- Después de subir la cuerda saliste corriendo como si huyeras por tu vida, en realidad te portaste muy extraño con las pruebas- comento Gakupo mientras lo examinaba- ¿acaso te cambiaste de ropa?, ¿fue por eso?- pregunto al notar que la ropa del chico rubio estaba impecable y anteriormente se había manchado con lodo.

- Ah... si, odio estar sucio- "¿ Enserio confundieron a Rin conmigo?" pensó el chico mientras se daba de cuenta que por lo parecidos que eran engañaban a los demás, incluso a sus amigos; y aunque Rin le había dicho que les habían confundido, él no lo creyó del todo.

- Parece que te hace daño el aire libre, pero realmente me alegra un poco el cambio, únete después a nosotros, vamos a hacer una actividad de integración- El chico de cabellos morados salió de la cabaña para reunirse con los demás, Len abrió la puerta encontrándose con una muy enojada Rin.

- ¡CÓMO TSADFSFAFSF!- intento gritar la chica pero el rubio tapo su boca primero haciendo que lo que tuviera que decir no se entendiera.

- Lo siento... me asuste, además, no te pueden ver ahora, si lo hacen, sabrán que no fui yo el que hizo esas pruebas y me torturaran, ¿entiendes?- pregunto el chico, Rin le miraba con rabia pero de cierta manera lo entendía

- Esta bien- dijo ella intentando disipar su furia- igual encontré mi linterna - dijo mientras se la mostraba al chico y la guardaba en su bolsillo.

-¿No te parece extraño?- pregunto Len, Rin no entendió a que se refería.

- ¿Qué cosa?- pregunto ella para aclarar.

- Que nos confundan- aclaro Len como si fuera obvio.

- Al principio, pero nos parecemos, así que es normal, además ellos no saben que existo, así que si hubieran visto diferencias las habrán ignorado- comento Rin, Len simplemente suspiro.

- ¿Y el apellido Kagamine?- pregunto él, aunque odiaría saber si ella fuera un familiar pero empezó a pensar que había algún tipo de parentesco.

Pero aunque preguntara, no recibió respuesta, la chica se quedo callada como si estuviera muerta, tal vez debatiéndose con sus demonios internos, Len estaba mirando cada uno de sus movimientos pero ella no parecía reaccionar.

-Tal vez deberías irte...- concluyo el chico que su pregunta no sería contestada, ahora se había abierto un gran interrogante que seguramente no podría contestar.

- No somos familiares, es solo una coincidencia- dijo la chica mirando hacia el suelo, con algo de temor- Mi apellido Kagamine no fue heredado de mis padres- Len sintió que esas palabras sonaron muy dolorosas para su gusto.

- Si...- El chico no sabía que decir, la chica se dio media vuelta como si estuviera perdida, y por simple instinto, el volvió a tomarla de la mano- Tal vez... debería... acompañarte a tu casa- dijo el como excusa para no dejarla en ese estado.

- Pero si te vuelves a quedar hasta tarde tendré que volver a prestarte mi lampara y no pienso volver para eso- contesto ella saliendo de su trance.

- Llevare mi propia lampara, no te preocupes- intento sonreír el chico, Rin le devolvió la sonrisa y apretó su mano.

- De acuerdo... pero quisiera recuperar mi ropa... la deje donde encontré esta- comento Rin, Len suspiro.

- Deberías dejar ese habito tuyo de desnudarte y dejar tu ropa por ahí, además estas hecha un desastre, deberías bañarte primero- hecho a recalcar él, Rin solo desvió su mirada, porque tenía razón- Iré a buscarla, mientras tanto, espérame en el bosque- dijo Len, Rin asintió, ambos salieron de aquella cabaña con rumbos distintos.

Mientras Rin se sentó en un tronco esperando al chico, Len empezó a recorrer todo el campamento por la ropa de la chica, aunque ahora que lo pensaba, debió haber sido al revés, ella buscarla y él esperarla, simplemente ahora no entendía su lógica de querer hacer cosas por ella, Len Kagamine sabía que siempre había sido un egoísta, ¿porqué ahora era tan amable?, se lamentaba él desde lo más profundo de su corazón.

-Se esta demorando mucho- susurro Rin para ella misma, se canso de estar sentada, ya había tardado más de quince minutos, así que ahora solo caminaba en círculos un poco ansiosa, tanto que podría hacer un agujero, él sonido de las hojas hacía que el ruido la distrajera un poco, mientras caminaba por el suelo sobre aquel montón de hojas, su pie fue a parar a un grupo de hojas que en realidad eran un montón de ramas entrecruzadas, y entre ellas escondían un enorme hueco.

Rin inevitablemente cayó allí, de no ser por la sudadera de chico que usaba, se hubiera hecho muchísimo más daño del que ya se había hecho, miro hacia arriba pero ese horrible hoyo en el que había caído era demasiado alto para ella, sumándole el hecho que apenas intento pararse se dio de cuenta que se esguinzo su tobillo, lo cual estar de pie le resultaba realmente doloroso.

-¿HAY ALGUIEN ALLÍ?- grito la chica, pero no hubo respuesta de ningún alma cercana- ha... no te preocupes Rin... Len vendrá.. él dijo que lo esperara, seguramente me encontrara- dijo para tranquilizarse un poco.

Rin continuo sentada en aquel lugar, idea una forma de poder subir, pero las paredes eran demasiado vertical, además de que era muy húmedas, Rin intuyo que ese lugar debía de llenarse de agua a veces, pero al parecer por ser verano ahora estaba casi seco, intento buscar una forma de poder estar de pie sin presionar mucho su tobillo, ahora Len se tardaba demasiado.

- Acaso... pensaría que yo me fui...- se imagino esa posibilidad, si eso es así, entonces nadie la encontraría- No podre salir de aquí... voy a morir de hambre aquí, seré un esqueleto, y si algún día me encuentran en el campamento van a contar historias de terror sobre mi, ¡NO ME QUIERO CONVERTIR EN UNA HISTORIA DE TERROR!- de nuevo empezaba a ponerse ansiosa, intento respirar para poder calmarse- No Rin... no empieces, vamos... Len vendrá, el vendrá.. yo sé que vendrá.. ¿cierto Len?- susurro para intentar calmarse la chica.

Pero pronto los minutos se volvieron horas, ahora Rin estaba mirando hacia arriba desanimada, aunque ahora estaba angustiaba por ver el cielo oscurecer, empezó a imaginarse casos hipotéticos donde no la encontrarían, y luego a imaginarse que pasarían semanas sin saber si alguien se daría cuenta de su ausencia, las lagrimas empezaron a salir de sus ojos, no le gustaba esa sensación de ser olvidada y no tener a nadie que la recordara.

Cuando algo húmedo toco su hombro se asusto, aunque fue una diminuta partícula de agua, vio aterrada al cielo, este se había totalmente negro por una gran nube de lluvia, lo cual era muy malas noticias para ella, pronto una gota se convirtieron en diez, y esas diez empezaron a ser cien, y debido a que las miles de gotas caían alrededor y terminaban vertidas en ese agujero, el nivel de agua empezó a ascender.

- ¡No, esto no me puede pasar a mi!- grito aterrada, el agua ascendía rápidamente y pronto llego a su media pierna- ¡ALGUIEN AYUDEME!- su miedo empezó a aumentar cuando sus pies empezaron a resbalarse por el barro del piso- no... no... ¡LEN!- grito ella con todas sus fuerzas mientras sus lagrimas se sumaban al agua debajo de ella.

- ¡Rin!- oyó la chica, esperanzada miro hacia arriba pero no encontró sino agua.

- ¡LEN!- volvió a gritar ella, pero no recibió respuesta- debió ser mi imaginación...- se dijo ella perdiendo la esperanza, solo miro hacia abajo notando que su destino sería muy trágico

- ¡IDIOTA!, ¡¿Qué haces hay?!- Rin volvió a mirar hacia arriba, ahora sus ojos no le mentían.

-¡LEN~!- gimió entre sollozos ella, el chico solo veía como la chica estaba llena de barro llorando desconsoladamente, el intento agarrarse de una rama que veía fija en el suelo, aunque todo estaba resbaloso pero aún así, estiro su cuerpo y brazo lo que más pudo para poder llegar a ella.

- Toma mi mano- dijo él con esfuerzo, Rin alzo su mano pero su tobillo no dejaba que pudiera apoyarse bien- Rin...- susurro el chico, Rin simplemente decidió ignorar el dolor y apoyo su pie tomando algo de impulso para poder saltar y tomar la mano del rubio.

Len saco fuerzas de donde no sabía que tenía, y con esfuerzo logro alzar a la chica, luchando contra el resbaloso suelo y la fuerza de gravedad logro tomarla entre brazos y sacarla al fin al borde de aquel lugar.

- ¡Len~! - ella lo abrazo mientras sollozaba terriblemente- ¡Len!, ¡Len!, ¡Len!- no paraba de repetir sus nombre, Len podía sentir que realmente estaba aterrorizada con el pequeño accidente que tuvo, pero no era para menos, ya que eso fue peligroso.

- Sabes... no quería jugar a las escondidas, eso fue estúpido- susurro él mientras ella aún lloraba.

- ¡¿Acaso piensas que lo hice apropósito?!- comento ofendida, Len solo sonrió.

- Ya sé... tonta, menos mal estas bien- Rin aún seguía aferrada a él, si se separaba sentía que se moriría, ahora él le había salvado la vida- Ya me puedes soltar...- comento Len empezando a sentirse incomodo por estar tanto tiempo siendo abrazado.

- Lo siento- dijo Rin retirando sus brazos.

- Vamos Rin... aún queda un largo camino- Len iba a empezar a caminar cuando la chica se quejo de repente- ¿Qué sucede?- pregunto preocupado.

- Mi tobillo, creo que me lo torcí cuando caí- dijo mientras le mostraba su tobillo al chico, el suspiro, noto la gran hinchazón que tenía allí, además del color rojo.

- Entiendo...- Len se acerco a la chica y tomo su brazo pasándolo por sus propios hombros- Vamos...-lentamente ambos empezaron a caminar, mientras Rin se apoyaba gran parte de su peso en Len, este lo resistía, aunque no parecía del todo cómodo, pero no necesitaba que lo fuera.


- Definitivamente tienes un esguince- comento el doctor que atendió en la mañana al rubio, ahora se encontraba por la chica que había sufrido el accidente.

- Ah...- suspiro la chica mientras se lamentaba por lo frio que estaba aquel hielo aplicado en su tobillo, empezaba a quemar su piel.

- Voy a vendarlo y debes guardar reposo por unos días, trata de no caminar- dijo mientras tomaba el vendaje, este empezaba a enrollar el tobillo delicadamente, aunque para la chica era una tortura.

- Si...- dijo la chica mientras aguantaba las terribles ganas de llorar.

-¿Cómo paso esto?- pregunto el medico a un rubio que no quería ni mirarle.

- La encontré en un agujero- susurro intentando no dar muchos detalles.

- Len me salvo la vida- dijo inmediatamente Rin, me caí en un agujero y empezó a llover y casi ni me podía mover, ¡ y él me encontró!- dijo con una gran sonrisa.

- Ya veo... ¿y porqué tienes el uniforme de este campamento?- pregunto con curiosidad.

- Quería... saber como era este campamento- dijo la chica un poco avergonzada.

- Entiendo... por favor, la próxima vez será mejor que no te acerques, pueden demandarte- dijo el doctor, Len suspiro mientras Rin solo se quedaba callada un poco apenada- Bien con esto bastara, ahora... el problema será moverte a tu casa- dijo el doctor mientras se levantaba, el simplemente observo a los dos chicos notando su gran parecido.

- Será un gran problema, no hay nadie- dijo ella, observo atenta a Len, el médico por instinto también lo observo.

- No me mires, los teléfonos de la zona están muertos y no tengo carro- contesto el rubio, el doctor suspiro profundamente.

- ¿Dónde vives?- pregunto a la chica ella puso su dedo en su mentón moviendo sus ojos a la derecha como acto reflejo para recordar.

- Es la casa vecina a este campamento- contesto ella- es la próxima en la carretera- el médico empezó a meditar sobre el asunto.

- ¿Dijiste que estabas sola?- pregunto él, Rin asintió- ¿porqué no te llevo mejor a la ciudad?- Rin medito un poco sobre ello.

- Si vuelvo a la ciudad me perderé mis vacaciones, ¡usted dijo que solo serían unos días!, seguro puedo cuidarme sola- comento la chica, él estaba a punto de protestar cuando fue interrumpido por el chico.

- Yo la cuidaré- dijo Len, ambos se quedaron mirándolo como si acabara de decir algo realmente increíble

- Pero...- intento replicar él pero Len lo volvió a interrumpir.

- Yo de verdad no quiero estar aquí, prefiero estar mil veces con ella que aguantarme a Meiko, así que voy a cuidarla- el especialista en salud simplemente volvió a soltar un suspiro.

- Si dejo que eso pase... la señorita Sakine me matará- contesto con aparente miedo.

- No se tiene que enterar- comento Len intentando persuadirlo.

- Si desapareces obviamente se dará de cuenta- dijo un poco irritado.

-No desaparece por completo, solo en el día..- contesto el rubio, Rin solo observaba como discutían los dos hombres, aunque nadie haya pedido su opinión.

- De acuerdo... pero se mantendrá en secreto- contesto él accediendo a la petición del rubio.


Buenas noches!, volvi con el capitulo 3, pues bueno, ayer realmente me inspire, o mejor dicho, estaba frustrada y decidi intentar continuarlo, y la inspiración llego, así que por eso pude traerles este capitulo hoy, aunque lo senti medio apresurado, pero bueno, el final me gusto, y empiezo a considerar que soy terriblemente dramatica con mis fics u-u, este fic tiene un gran misterio sobre la relación de Rin y Len, que seguramente terminaran descubriendo, pero bueno, me gusto, aunque les recuerdo, es non-cest.

bien... he notado que tengo 19 reviews con solo dos capitulos, realmente no pense que les gustaría tanto, eso me hizo feliz, así que contestaré los reviews.

Little Kagamine love: ¿de qué hablas?, los juegos otome son geniales e_é!, además de terriblemente adictivos, hace poco jugue o mejor diche lei una novela ligera, se llama saya no Uta, depende de las rutas puede escoger el final de dos horas o de diez horas, coincidencialmente mis primeras rutas me llevaron al de diez horas xDD, no podía irme a dormir sin saber como terminaba, pero te lo digo, terriblemente adictivos.

Pues los juegos no son el fuerte de Rin, vamos a ver como continua su relación, pero no todo en este fic será dulce, es tipico de mi hacerlos sufrir, tú sabes.

Pd: yo me enoje contigo e_é.

Gabriela Kagamine: gracias por leer, y obviamente cualquiera estaría nerviosa en una situación así.

K Dragnel Inuzuka21: Gracias K-chan, me alegro que lo hayas amado.

Leo y Belu fans kagaminecest: Gracias por leer mis historias C:

Estefa-chan: Hola lectora nueva, espero que me sigas hasta el final, y bueno las personalidades cambiaran... no te acostumbres a ella, la idea con este fic es... bueno, te la dire en otro capitulo.

PD: sería divertido que los persiguiera un oso.

Rin Redfield: Pues si eres como este Len pero en femenino entonces eres genial, aunque ya dije que me inspire un poco en la personalidad de Katsuragi Keima, pero no es exactamente la misma, vamos a ver como te seguira pareciendo la personalidad de Len, porque como le respondi a la chica de arriba, ellos cambiaran C:.

No sé que tan normal es ver hentai con un desconocido... a mi me costo verlo con una amiga.

Richy Escorpy: gracias

RinkuPandaLen-Ch: Gracias, y pues si, la idea es que sientan cosas el uno por el otro.

Kaddakudi: Oh dios xD, ¿sueños sucios?, por ahora nada sucio en este fic.

Lullaby: ehm... esto no termina todavia, ¿puedes tener paciencia?, esto tomara tiempo en terminar.