-No puedo con esto- Rin tiro el libro mientras se rendía, era imposible hacer ese ejercicio, nunca había sido buena estudiando, ella misma se consideraba tonta, nunca se había puesto a estudiar en forma.
- Pero es fácil- contesto Luka mientras intentaba explicarle, desde que habían entrado a estudiar juntas, Rin no paraba de estudiar, su nivel académico no era el que exigía una escuela tan prestigiosa como en la que ahora estaban, por eso es que Rin no paraba de preguntarle cosas, pero Luka no era buena maestra.
- No lo entiendo- dijo Rin empezando a llorar, se sentía frustrada, había empezado terriblemente mal, se la pasaba estudiando para poder nivelarse con los otros chicos, especialmente con Len, no quería que pensara que fuera un estúpida.
- Bien… otra vez… - Luka soltó un suspiro, nunca había visto a Rin trabajando tan duro en los estudios, realmente en su carrera no importaba, pero desde que había entrado y conocido a los niños raros que estudiaban con ella, la veía leyendo a cada rato, supuso que es porque no quería sentirse inferior.
- Ah… de nuevo están estudiando- comento Gakupo, él venía de la cafetería con varias cosas para almorzar, pero pasó por el lado de las chicas que no se despegaban de los cuadernos ni un rato.
- Si… Rin esta muy entusiasmada, pero yo ya me encuentro cansada- contesto la chica de cabellos rosados quejándose bastante, Gakupo la miro conmovido.
- Lo siento Luka, si quieres puedes ir a comer- dijo la rubia arrepentida por obligar a su amiga a ayudarle a estudiar.
- No es que me importe, pero estas exagerando con el estudio, es bueno descansar el cerebro de vez en cuando- comento ella dándole una sonrisa.
- Si, Luka tiene razón, vamos a comer niñas, llevo mucho para compartir- Les dijo Gakupo mientras les mostraba las cosas que había comprado, Rin las miro y luego miro los libros, sería bueno descansar para ella.
- Esta bien- Rin guardo sus libros y las dos chicas siguieron a Gakupo hacia el sitio donde se encontraban sus otros dos amigos.
Rin sintió como su corazón empezó a bombear más sangre hacia su cara cuando vio al chico que le gustaba, solamente que el plus de este día es que se encontraba con un par de botones sueltos por el calor que hacía ese día.
-Hola…- susurro Luka a Len y Kaito.
-¡Luka-chan, Rin-chan!, ¿se van a unir a nuestro banquete?- pregunto Kaito emocionado, Len miro a Rin y esta le esquivo la mirada instantáneamente.
- Si, Rin por fin se ha despegado de los cuadernos- Dijo Luka mientras sonreía y se sentaba al lado del rubio, Rin se irrito un poco por eso.
- Eres muy estudiosa… - dijo Len mirándola todavía, estaba esperando a que ella se dignara a mirarle a los ojos, pero no lo hacía.
- Es que las personas no-inteligentes deben estudiar más- contesto ella sentándose al lado de Kaito, muy apegada hacia el chico de cabellos azules.
- Te entiendo Rin, yo por ejemplo, tengo que estudiar por dos semanas sin dormir para sacar una buena nota- comento el chico alzándole el pulgar, Rin le sonrió, cosa que no le agrado a Len ni un poco.
- Además Rin no entiende muchos temas, empiezo a creer que si es tonta- Luka suspiro. Y Len la miro interesado en el tema.
- ¡Luka!- grito Rin sintiéndose avergonzada, quería golpear a su amiga en esos instantes.
- ¿Por qué no le pides ayuda a Len?- pregunto Gakupo a la rubia, esta palideció en ese instante, jamás le pediría ayuda a Len, si lo hiciera, él se enteraría de que era una tonta sin remedio.
- Claro que no, Len no tiene tiempo para enseñarme- intento decir Rin, pero Luka suspiro.
- Yo tampoco tengo tiempo para enseñarte y aun así me tienes cada diez minutos preguntándome cosas- comento ella, Rin empezó a lamentarse de haber venido.
- Len si tiene tiempo para enseñarte- comento Kaito, Len seguía mirando a la rubia, él no decía nada solo observaba como la chica ideaba alguna razón para no pedirle ayuda.
- Pero…- Rin reflexiono sobre ello, ya no sabía que decir, Len le miraba atentamente, como si la estudiara, eso no le gustaba.
- Vamos, pídeselo- dijo Gakupo mientras le animaba, ella negó, ¡no lo haría!
- No tienes porque avergonzarte, todos necesitamos que nos expliquen de vez en cuando- dijo Kaito, Rin seguía negando.
-No quiero molestar- dijo ella sonriendo un poco, Len se puso a reír en ese instante.
-No seas orgullosa, pídemelo, tengo todo el tiempo del mundo para ti – Rin le miro finalmente a los ojos, su cerebro decía que dijera que no, pero su corazón le gritaba que dijera que sí.
- Si… estas dispuesto… entonces… por favor… enséñame…- Rin se sonrojo levemente, casi no terminaba de decir la frase, Len sonrió complacido.
- De acuerdo- Len le seguía sonriendo, Rin le entretenía, sí que le entretenía.
-Gracias al cielo- suspiro Luka.
- Si no querías ayudarme, no tenías porque forzarte le respondió Rin, Luka le sonrió.
- si quería, pero no soy buena explicando- se excusó la chica, en realidad ella estaba terriblemente ocupada, entre su trabajo, y sus propias tareas, ahora tenía que servir de maestra de Rin, estaba realmente agotada y agradecía mentalmente a Len con todo su corazón que le enseñara a Rin.
- Perdón por molestarte tanto- dijo Rin bajo, ella sabía que Luka estaba demasiado ocupada para enseñarle, pero no lograba entender bien los temas, se odiaba así misma por molestarle tanto, encima de que Luka la cuidaba ahora, tenía que enseñarle por sus peticiones.
-Ya basta de disculpas- dijo Kaito- ahora vamos a comer- dijo mientras empezaba a abrir una de las bolsas de Gakupo que no era nada más y nada menos que una paleta.
Rin ya empezaba a conocer a esos chicos, ya sabía que Kaito era el hijo de un gran empresario, que su color favorito era el azul y que su adicción más grande era el helado, también sabía que tenía novia, ella ya la había conocido, era la castaña con la que estaba en el campamento, cada vez que ella le llamaba le hacía reír las reacciones de Kaito, de verdad se querían. También había conocido a Gakupo, era hijo de una de las familias más antiguas de la ciudad, su color favorito era el morado y su vegetal favorito eran las berenjenas, las llevaba en todas las comidas. Y por supuesto, Len Kagamine, ella ya lo estaba conociendo, media 1.56, su color favorito era el amarillo, su fruta favorita eran las bananas, su hobby era jugar videojuegos, sus padres eran dueños de una gran compañía de videojuegos y por eso estaban viajando constantemente, además que le gustaba usar ropa interior con dibujos de aplanadoras, aunque eso último es un secreto de como lo descubrió.
Después de pasar la hora del almuerzo, todos volvieron a su salón a recibir otra clase complicada, Len jugaba la mayoría del tiempo con su consola, y Rin no paraba de distraerse para mirar la pantalla, odiaba sentarse atrás de Len, se distraía tan fácil con algo que ella consideraba "lindo" en medio de ella y el tablero, a veces solo cerraba los ojos e intentaba escuchar lo que el profesor decía, pero el aroma del chico le llegaba a sus fosas nasales, con todos sus cinco sentidos, Rin kagamine no dejaba de percibir a Len Kagamine. "Esto es estúpido", pensó ella rindiéndose, ella no podía poner atención en clase, así que solo se recostó encima del pupitre, de vez en cuando miraba la espalda de Len.
Sin notarlo, ya se había vuelto a sentar normal y había llevado sus manos a la cabeza del chico, pero él estaba tan concentrado en su videojuego que ni lo noto, Rin soltó la coleta que llevaba dejándolo con el cabello suelto y desordenado, y ella no resistió el impulso de peinarlo con trenzas, empezó con una, luego con otra, y así fue llenándolo de trenzas por todas partes.
-Rin… - susurro el chico mientras seguía sin mirarla- No es que me moleste que me peines, pero se siente tan bien que me ha empezado a dar sueño- le dijo sin observarla.
- Pues es tu culpa que no pueda prestar atención en clase, así que no dejaré de peinarte- dijo ella mientras seguía trenzando el cabello del chico, Len bostezó, después de todo no era mentira que le estaba entrando el sueño.
Cuando Rin termino, recogió el cabello de Len y volvió a armar una coleta, ahora su cabello estaba lleno de trenzas.
-Así será más difícil quitarlas- dijo Len mientras volteaba a mirarla, Rin le sonrió pícaramente.
- Así te ves más lindo- dijo ella riendo levemente, Len también sonrió.
-¿Por qué quieres que me vea lindo?, ¿quieres que consiga novia?- pregunto él, eso fue un golpe bajo para Rin, ella solo volteó su cabeza hacia otro lado con cara de enojo.
Len volvió a hacer lo que estaba haciendo, no entendia porque Rin se había enojado, supuestamente eran solo amigos, tal vez debía aclarárselo otra vez, Cuando la campana de fin de clase sonó, Len se levantó y tomo sus cosas, Rin también lo hizo, pero cuando estaba dispuesta a irse fue tomada de la muñeca por Len.
-¿No íbamos a estudiar?- pregunto él mientras le sonreía.
- Casi se me olvida- dijo ella mientras jalaba su muñeca un poco, Len se estaba portando muy formal últimamente, su relación no había cambiado mucho desde que se encontraron, ahora hablaban más y convivían más, no es que le molestara, pero Rin sabía que sus sentimientos no cambiarían tan fácilmente.
-Bien, entonces vamos a mi casa- contesto él soltando su agarre, Rin solo abrió sus ojos sorprendida.
-¿Qué?, no… tu casa no…- dijo ella un poco alarmada.
-¿Por qué no?- pregunto extrañado el rubio.
- Preferiría que fuera en la casa de Luka- dijo ella, Len solo se confundió un poco.
- ¿Por qué su casa?- pregunto, Rin parpadeo un par de veces.
- Yo estoy viviendo con ella- contesto ella rascando su mejilla.
- Ah…- dijo él comprendiendo un poco del porque la casa de Luka.
- Luka, vamos- contesto Rin mirándola, Luka solo observaba a los dos chicos y ella asintió mientras se levantaba también y empezaba a caminar seguida del par de rubios.
- Adiós Kaito, adiós Gakupo- se despidió Rin desde la puerta, ambos chicos levantaron la mano para despedirse también.
Los tres caminaron hasta llegar aun edificio de apartamentos y entrar a la casa de Luka, Len veía atentamente como no decían nada, Luka fue la primera en pasar luego siguió Rin, Len siguió por inercia. Era una casa bastante bonita, era pequeña pero era muy cómoda, tenía un decorado de muebles rosa y paredes blancas, Len pudo ver varios cuartos, supuso que era un departamento para cuatro personas.
-Siento tener que irme tan pronto, Len- dijo la chica de cabellos rosados mientras abría la puerta para su cuarto- pero tengo que ir a mi trabajo- contesto mientras entraba en su habitación.
- Esta bien- Contesto el rubio mientras observaba bien como la chica en menos de tres minutos salía cambiada de ropa y se dirigia corriendo hacia la puerta de salida.
- Ven- contesto Rin una vez ya se fue Luka, Rin entro en una habitación y nuevamente por inercia el rubio le siguió.
-Tu cuarto es…- dijo Len al ver que era realmente sencillo, solo tenía una cama, unas cortinas simples y un escritorio de madera.
- Es normal…- contesto ella- Bueno, no me atrevo a hacer nada con él, después de todo solo estoy aquí por unos meses- contesto la rubia mientras se sentaba en la cama y cruzaba sus piernas.
- Oh…- contesto el chico, Len no sabía que hacer en ese entonces.
- Luka se ofreció a cuidarme mientras salía de mi depresión- contesto Rin con la cara algo sería- realmente odio ser una molestia- dijo Rin mientras se recostaba un poco en la cama, Len noto que la falda de la chica se había alzado hasta el punto de ver un poco sus bragas, así que rodo los ojos hacia otra dirección.
- Entonces, Luka te cuida… ¿y tus padres?- pregunto él, Rin arrugo la sabana de la cama con sus manos en ese instante, el Kagamine no paso desapercibido ese detalle.
-No… no tengo- contesto ella volviéndose a sentar, Len le examino bien, ¿a qué se refería con ello?
- Creo que es un tema difícil- dijo él mientras se sentaba al lado de ella e intentaba cambiar de tema.
- Esta bien, tú me contaste sobre los tuyos, yo debería contarte sobre esto- dijo ella con la mirada triste.
- No tienes que forzarte- comento Len mientras intentaba sacar un cuaderno, Rin suspiro, quería decirlo, quería decírselo.
-Yo quiero contártelo- dijo ella, Len le miro serio, de verdad no quería traerle malos recuerdos a Rin- Es porque somos amigos, ¿verdad?, ¿me escucharías?- Len suspiro, si ella quería hacerlo, pues tendría que escucharla, fue él quien puso ese trato.
- Claro- contesto mientras tomaba su mano para darle algo de fuerza, noto como a la chica se le pintaron un poco las mejillas, dios… otra vez estaba haciendo que Rin lo mirará de una forma no amistosa.
- Es que yo… fui abandonada en una caja cuando nací, tenía unas horas de vivir y me dejaron al lado de una carretera solitaria para que me muriera- Len apretó fuertemente la mano de Rin en ese instante, jamás se le hubiera pasado eso por la mente- Entonces… un señor que pasaba por su carro, milagrosamente oyó mi llanto, y esa persona me salvo- Rin sonrió para ver a Len- Gracias a él puedo sostener tu mano ahora- dijo mientras Len solo seguía en un estado de shock- Crecí en un orfanato pero él me apadrino, suele visitarme y paga todo lo que gasto- dijo Rin mientras sonreía contenta.
- Ya…ya veo- Len se sintió un poco culpable, aunque la sonrisa de Rin no parecía falsa, sentía que había abierto una herida en la chica.
- No te preocupes, ya he aprendido a aceptarlo un poco, es solo que es solitario a veces, la familia de Luka es muy linda, pero yo no soy su hija, así que no me siento cómoda importunando aquí- volvió a decir Rin- Envidió un poco a Luka, ella tienen unos padres adorables, incluso dejaron que trajeran a alguien como yo a vivir con ellos, no cualquiera haría eso- Rin soltó la mano de Len y saco el cuaderno que él buscaba-
¿empezamos?- pregunto ella, Len asintió en ese instante.
- ¿Qué tema se te dificultad más?- pregunto, Rin lo medito un poco.
- Matemáticas- dijo ella mientras sonreía, Len suspiro.
- Bien, matemáticas será- Len se levantó y fue al escritorio, tomo un lápiz y un papel que allí había y escribió un problema para Rin- resuelve esto- dijo mientras le entregaba la hoja, Rin simplemente palideció al ver el problema.
- ¿Por qué?- dijo ella mientras lo observaba con miedo.
-Para ver cual es tu nivel, obviamente- contesto el rubio, Rin trago en seco y tomo el lápiz y empezó a pensar en la solución, Len le observaba, Rin le miraba cada tanto para verificar que la seguía mirando.
-Dame un minuto…- contesto ella y volvió a pensar, se sentía presionada, "okei Rin… esto no debe ser difícil… no entiendo la mitad del ejercicio pero, Len te está mirando, esfuérzate".
El tiempo siguió pasando, Len seguía mirándola atentamente, Rin se impacientaba por cada minuto que pasaba, cada vez que escribía algo, lo borraba inmediatamente, no sabía que hacer, ese ejercicio era imposible, y sin que se diera cuenta, pasaron alrededor de diez minutos.
-No esta tan difícil- dijo el chico cuando empezó a cansarse de esperar.
- ¡Solo lo dices porque tú lo inventaste!- contesto ella avergonzada.
- yo no lo invente, es uno de los ejercicios que el profesor copio en la tarde- dijo él, Rin le miro incomoda.
- ¡Eres malo!- dijo ella con la cara roja.
- Esta bien, si soy malo, pero vamos a hacer un trato- Len se levantó y se le acerco.
-¿Un trato?- pregunto ella mirándole a los ojos.
- Si… es algo sencillo, si para mañana no te pones al día con los temas de matemáticas, yo haré algo que desees, en cambio, si puedes hacerlo, tu tendrás que hacer algo que yo quiero- Rin bufo, ¿Qué clase de plan pervertido era ese?
- Yo puedo fingir que no entiendo el tema, ¿no pensaste eso?- dijo ella, Len simplemente rio.
-No lo harás- dijo convencido, Rin le miro un poco curiosa.
-¿Por qué no lo haría?- pregunto ella esperando una respuesta.
- Sera una sorpresa, bien, empecemos, porque de verdad será mucho trabajo- Len volvió a la mesa, Rin se paró y se sentó al lado de él, Len empezó a tomar una hoja en blanco y empezó a resolver el problema explicándole todo como si ella tuviera cinco años.
Len miraba atentamente a Rin, ella miraba la hoja y empezaba a poner caras raras, luego de eso se devolvió a explicarle cosas básicas, Rin casi siempre se ponía roja por ver que las cosas que ella no había entendido se realizaban de forma tan sencilla, después de un rato la propia Rin ya se encontraba haciendo los problemas que antes no había podido hacer.
-¡Por fin!- contesto ella sonriendo victoriosa.
- Felicidades por resolverlo- dijo Len sonriendo triunfante.
- Es que eres realmente genial, Len- contesto ella casi llorando, Len se divertía viéndola, Rin jamás le aburría.
- Es fácil, solo necesitabas repasar cosas básicas- contesto él, Rin le miro algo confundida.
- Pero nunca he sido buena en matemáticas, siempre he sido floja en esta materia, pero creo que has hecho una especie de milagro- comento Rin mirándole agradecida.
- No eres tonta Rin- dijo él mientras Rin se sonrojaba hasta las orejas- Solo no has tenido un buen maestro, es todo- Len estaba a punto de reírse de ella, pero se contuvo.
- Gracias- contesto ella mientras miraba hacia el piso, lo que fuera menos los ojos de Len, sabía que le divertía que ella se sonrojara por cualquier cosa, pero solo lo hacía con él, con nadie más, pero es que esas reacciones se las sacaba solamente él.
-Bien, es hora de irme- contesto Len mientras se levantaba, Rin miro el reloj y noto que ya había pasado una hora y media desde que habían llegado.
- Ah… te acompaño hasta abajo- contesto Rin mientras se levantaba y lo seguía.
- Esta bien- contesto el rubio, Rin le siguió mientras él tomaba su maleta, y empezaba a caminar fuera del departamento hacia el ascensor, Len se veía pensativo y recordó que debía decirle algo a Rin.
- ¿Pasa algo?-Pregunto ella al verlo tan pensativo.
- Es que quería preguntarte algo- dijo él un poco incómodo.
-¿Qué cosa?- pregunto la chica.
- ¿Te enojaste cuando te dije lo de esta tarde?- pregunto él, Rin intento recordar un poco.
- ¿Lo de la novia?- Pregunto solo para verificar.
- Si… -dijo el confirmando sus sospechas, Rin suspiro.
- ¡Es que tienes muchas fans!- contesto Rin irritada, Len se sorprendió por eso.
-¿Qué?- pregunto él anonado.
- ¡En el instituto tienes un montón de fans!, ¡yo nunca he tenido un amigo hombre!, ¿Cómo debería actuar?- dijo ella mientras Len veía como seguía enojada, en eso el ascensor llego a su destino, ambos rubios salieron de allí.
- Pero… -
- Además esta esa chica que simplemente me molesta porque cree que somos novios, la detesto, el otro día lleno mis zapatos de basura, no me gustaría que fuera tu novia, ninguna de esas tipas- contesto Rin, Len solo parpadeó un par de veces.
-¿Quién?- pregunto él mirándola seriamente.
- Eso no importa- contesto Rin sonriéndole- sobre mi cadáver serán tus novias o algo parecido, ellas no saben quien es Rin Kagamine- Rin seguía sonriendo.
- Sabes… yo soy el que decido con quien tengo una relación- dijo él con una gotita en su cabeza.
- Si, si, si, pero como amiga tengo que cuidarte- contesto Rin mientras le picaba un ojo, Len sonrió también.
- De acuerdo, entonces tú tampoco puedes conseguir un novio si yo no estoy de acuerdo- Rin asintió, ¡eso era perfecto para ella!
-¡Es un trato!- contesto Rin.
-Hablando de tratos, espero que cumplas el tuyo mañana- Len se dio media vuelta y camino hasta la puerta, luego giro su cuerpo y le sonrió a Rin- Mañana hay un examen sorpresa, así que termina de estudiar, adiós- después de eso siguió caminando, Rin estaba en una especie de shock, ¿qué acababa de decir?
-Ya estoy en casa- dijo el chico mientras abría la puerta.
- ¡Bienvenido!- contesto la voz de una mujer mientras se acercaba rápido hacia él, Len sonrió al verla.
- Hola mamá- dijo él mientras le abrazaba, ella miro su cabello y sonrió un poco al ver el peinado de su hijo.
- ¿Quién hizo estas trenzas?- pregunto ella, Len se avergonzó en ese instante, ¡había olvidado que llevaba el cabello peinado así!
-¡Ah!, lo olvide- contesto él intentado dañar el peinado, la madre de Len sonrió divertida.
- Preparé la cena- dijo ella mientras empezaba a caminar, Len siguió a su madre con una gran sonrisa, al entrar al comedor noto que también estaba su padre allí.
- Papá- dijo ilusionado mientras se acercaba él, este lo miro seriamente.
- ¿Dónde estabas?- pregunto él un poco molesto.
- Me quede ayudándole a una amiga- explico rápidamente al verle.
- ¿Amiga?- pregunto él, luego de eso empezó a reírse- vamos… alguna mentira más convincente- dijo mientras seguía riéndose.
- Es la verdad, no tengo porque mentirte- contesto Len haciendo un puchero.
- Pero es que te demoraste tanto, y yo estaba esperando para que jugáramos esto- él padre de Len alzo un CD, Len miro con gran ilusión ese CD.
- Es…-
- Si, es mi nuevo juego, y salí temprano para jugar contigo, y resulta que te vas con una chica a no sé donde, rompes el corazón de papá, ¿sabes?- dijo él fingiendo molestia, Len sonrió.
- ¡Vamos a probarlo ahora!- contesto el rubio con mucho entusiasmo.
- ¡NADA DE ESO!- intervino su madre mientras se acercaba con la comida - ¡no me van a dejar la comida en la mesa!, vamos a tener una cena como una familia- la madre de Len puso los platos en la mesa, Len sonrió.
Los padres de Len habían vuelto poco después de que él volviera a la casa en verano, desde allí habían pasado ese tiempo con él, incluso el mayordomo de la casa aprovecho para irse de vacaciones, Len había compartido tanto con su familia que casi deja los videojuegos de lado, aunque eso era difícil ya que sus padres vivían de sus videojuegos.
Después de comer, las tres personas de aquella enorme casa empezaron a jugar, los tres compartían esos momentos, Len amaba estar con sus padres, él los quería bastante, siempre deseaba que estuvieran con él en cada momento.
-Nee… te dejaré esta copia- dijo el padre del chico mientras apagaba la consola, ya era bastante tarde y sabía que Len tendría que ir al instituto mañana.
- ¿Ya se tienen que ir?- pregunto Len un poco triste.
- Si, tengo que llevar el juego terminado a la compañía a la que vamos a venderle- contesto el padre mientras Len suspiraba.
- No me debo quejar, estuvieron casi un mes conmigo- Len sonrió, su padre revolvió sus cabellos y también sonrió.
-Aunque hay una mala noticia- contesto su padre, Len le miro serio.
-¿Qué pasa?- pregunto él, su padre miro a la madre de Len, esta suspiro.
- Bueno… El señor Imai, se va a retirar- ella sonrió levemente, Len la miro algo triste, conocía a esa persona desde que era un bebe, era difícil para él saber que se iba a ir.
- Ah… eso… supongo que ya era hora- Len suspiro algo triste.
- No pudimos encontrar un reemplazo a tiempo- Dijo ella mientras se lamentaba por eso.
-Eso es porque no dejarías que cualquiera cuidara a tu bebe- contesto el padre de Len, ella asintió.
- Nadie aguantaría a mi bebe, nadie más que yo… y el señor Imai- contesto ella sonriendo.
- Yo no necesito un mayordomo, me puedo cuidar solo, tal vez alguien que me ayude con la comida, pero del resto estaría bien- contesto Len, su madre le miro seriamente.
- Pero… - iba a replicar su madre, pero empezó a comprender que Len no quería que nadie le molestara.
- Estaré bien, yo contrataré a un cocinero, me encargaré de eso- contesto él restándole importancia.
- Esta bien- contesto ella, sabía que su hijo era muy independiente.
- Decidido, Mañana nos vamos, buenas noches, Len- El padre de Len se levantó y siguió su camino.
- Hasta mañana- su Madre también se despidió, Len se levantó y tomo el CD, se fue a su cuarto con una gran sonrisa.
Len puso el Cd en el nochero, sabía que mañana sería un lindo día, últimamente se portaba raro, igual, él sabía quien era la causa de que se portará así, y tampoco no le molestaba para nada. Se puso su pijama y se acurruco entre las cobijas, no se durmió instantáneamente, después de todo hizo un trato con Rin, ahora solo pensaba que le iba a pedir cuando ganara la apuesta.
-Es mentira…- comento la rubia mientras lloraba, tal y como lo había predicho Len, habían hecho un examen sorpresa, aunque el profesor le había dicho que no tendría nota, solo era para medir sus conocimientos y saber quien necesitaría clases extra. Resulto ser que Rin saco un examen perfecto en su prueba de matemáticas, pero las otras áreas dejaban mucho que desear, por lo cual Rin se sentía terriblemente humillada.
- Pero un 100 en matemáticas no lo logran muchas personas- comento Luka mientras Rin limpiaba un poco sus lágrimas.
- ¡Eso dices porque tu sacaste 100 en todas!- comento ella con rabia, veía el ranking de posiciones, Len estaba de primero y Luka de segundo.
- No es cierto, saque 99 en matemáticas- dijo ella sonriendo, Rin suspiro, al final lo que Len le había enseñado, le había servido, se puso al día con matemáticas, pero no con las demás materias.
- Que notas tan malas- Dijo cierto rubio detrás de ella, Rin se asustó e instintivamente se posó detrás de Luka.
- Cállate- contesto ella al reconocer que Len era quien era quien había hablado.
- Vaya Rin… tienes peores notas que yo, y eso que sacaste un 100 en matemáticas- contesto Kaito rascándose la cabeza y algo incómodo.
- Lo sé- contesto Rin avergonzada- ¿Qué me vas a pedir?- pregunto ella poniéndose a su lado.
- Ah… eso lo sabrás pronto- contesto Len sonriendo, Rin suspiro, Len era tan raro, pero aun así le agradaba tanto- Por lo pronto vamos a tener que repasar Filosofía, biología, anatomía… mmm, esto me tomará más tiempo del que pensé- Len se llevó un mano a la cabeza simulando como si le doliera, Rin suspiro.
- Si es molesto para ti, no tienes porque hacerlo- contesto ella algo triste.
- No es molesto, me deja pasar más tiempo contigo- contesto Len sonriéndole, Rin se sonrojo en ese instante, los chicos que estaban con ellos los miraron extrañados.
- Len… no pensé que fueras tan indecente, mira que haciendo apuestas con Rin y queriendo estar a solas con ella- comento Kaito, Len se sonrojo hasta las orejas.
- ¡No se trata de eso!- contesto él queriéndole golpear, Rin empezó a reírse al ver a Len en ese estado, en cambio Luka suspiro algo frustrada.
-¿Qué pasa Luka?- pregunto Rin al notar el suspiro de su amiga.
- Eh… no es nada- contesto restándole importancia, aunque por dentro sabía que le había molestado el comentario de Kaito, ella se había dado cuenta que desde que Len le había ayudado a ella, este había captado su atención, pero al parecer el chico solo tenía interés en Rin y eso de cierta manera le molestaba.
- De acu… ¡ay!- Rin iba a contestarle a su amiga pero de pronto fue empujada por una chica de cabello rubio largo, que ataba con una coleta.
-Demonios… estas terriblemente gorda, fíjate- contesto la chica de ojos ámbar, Len miro la escena, veía como la chica de apellido Akita había empujado a Rin.
- Tú… voy a ma-
- Akita-san- Hablo Len antes de que Rin pudiera terminar esa frase- Rin estaba allí, tú fuiste la que la empujo, yo te vi, deberías disculparte- dijo Len en tono serio, la chica se sonrojo en ese instante, era la primera vez en toda la vida que Len Kagamine había dicho su apellido.
-Ah… No… ella estaba en el camino y no me deja ver mis notas- contesto ella mirando hacia otra dirección.
- Pero eso no significa que le trates tan mal- Contesto Len, Rin solo suspiro fastidiada.
- Ya basta, no hables con ella- Rin camino hacia el lado donde no estuviera Akita Neru y tomo a Len del brazo y lo arrastro con ella, Kaito y Luka los siguieron también.
-Me las pagaras Kagamine- susurro Neru mientras observaba a la rubia, Rin volteo su cara y saco la lengua hacia chica, Len observaba curioso la escena.
Aqui hay una persona que cuando se aburre en clase le hago trenzas al de al frente ... en eso me inspire, en fin, un cap, algo corto, y aburrido, pero es de relleno, desarrollando un poco la relación de Rin y Len, simplemente cuando abri el documento y vine aqui y dije ¿que capitulo era el que publicaba?, y vi que era el seis, casi me da un shock, no pense escribir tanto de ello, pero aún no me aburro de la historia, inventaré algo más para llevar este fic un poco más, sinceramente este fanfic no estaba tan planeado en mi mente, solo algunos detalles, pero me inspira escribir noncest, cuando menos pense llevaba cinco paginas, y hoy escribi otras seis...
En fin, pequeñas pistas sobre el pasado de Rin, habra un capitulo entero que lo revelara todo con más detalles, pero no será pronto, no, tengo que idear una forma de hacerlos sufrir~ .
Nos vemos pronto, más pronto de lo que se imaginan.
PDT1: No... no me inspire en ninguna canción, creo, analizo sobre todas las canciones de los Kagamine que escucho, y no encuentro ninguna parecida
PDT2: Dylan Mekuto, tu chiste me hizo reir XDD, sé que es un mal chiste, pero mi sentido del humor es raro.
