Notas pre-capitulo: No suelo dejar notas antes del capitulo, pero este vale la pena porque creo que quedo un poco confuso.
1) Para los que no se acuerden, Daisuke es el director de la pelicula en la que trabajo Rin, se baso en una novela que le habia escrito a su esposa Elizabeth para hacer la pelicula y el profesor de Rin y Len es fan de la novela, por lo cual decidieron desarrollar esa historia en la obra.
2) Fue un poco confuso escribir la obra, intente describirla como me la imaginaba, pero empiezo a creer que quedo un poco mal, por favor intenten enteder esa parte.
3) hice una nueva encuesta en mi perfil spbre como continuar este fanfic, antes de leerl el cap, por favor ve y contestala, gracias C:
4) la imágen del fic la dibuje yo, la pidió Kyoko Katsuragi y quise ponerla en este capitulo por la tematica de la obra, espero les haya gustado.
advertencia: Este capitulo es largo, aproximadamente 25 páginas en word.
— Yo, debo de volver a mi hogar — comento la chica rubia, bajo su mirada mientras actuaba de nuevo, se conocía todas las líneas como si fuera la palma de su mano, se estremeció con el leve contacto de la persona enfrente de ella, le había tomado delicadamente el mentón para que le mirará a los ojos.
— Entiendo — susurro esa persona mientras Rin se sonrojaba, estaban tan cerca el uno del otro mirándose de una forma muy intensa — ¿Vas a volver algún día? — pregunto, Rin solo se quedó callada mientras intentaba controlarse pero su corazón latía muy rápido y fuerte.
— No creo que pueda volver — le contesto mientras el chico enfrente de ella solo suspiraba, justo como lo había ensayado, luego aprisiono su cuerpo entre sus brazos y ella no pudo evitar sonrojarse, no era como si tuviera que hacerlo, pero eso era tan emocionante para ella que no podía evitarlo.
— Rin… debes poner cara de tragedia — le reprendió Luka mientras todos se reían alrededor, todos estaban viendo como actuaban, Len se separó de ella, ¡Era tan injusto!, no estaba sonrojado ni reaccionaba a nada.
— Estaba poniéndola — Rin solo hizo un berrinche, pero su cara aun seguía roja.
— Tenemos que hacerlo bien para mañana — Le dijo Luka, Rin solo suspiro.
— A mi me parece que lo hacían bien — Susurro Kaito pero la chica de cabellos rosados solo le indico que hiciera silenció con su dedo.
— Tomemos un descanso — sugirió el profesor, todos los presentes solo soltaron un quejido grupal, querían seguir viendo.
— Actúas bien — le dijo Len mientras le sonreía, Rin solo miró al suelo.
— Gracias, tú no lo haces nada mal — Dijo mientras rápidamente se iba hacía otro lugar, Len solo le miraba alejarse.
— Ella esta portándose raro — Luka se hizo al lado del rubio y Len solo le miro irse donde estaban Miki y Gumi conversando.
— Si, no entiendo el porque — le confeso mientras le miraba a la distancia, ella le miro, sus ojos se encontraron, inmediatamente volvió a mirar a sus compañeras para disimular que nada pasaba.
También era extraño para ella, desde que volvió a la escuela todos se portaban amable con ella, Luka dijo que todos se habían enterado de que era una chica sin padres y empezaron a compadecerla, era tan increíble que eso pasara pero no iba a replicarlo, no se portaría mal con la gente que ahora era gentil con ella.
— Rin… ¿por qué estás ignorando a Len? — Pregunto Miki, Gumi solo le observo algo interesada en el tema.
— ¿De qué estás hablando? — pregunto ella intentando desviar el tema.
— No te hagas, siempre estás pegada a él y ahora le sacas cualquier excusa para no estar a su lado — Rin solo rodo los ojos cansada.
— Eso no es cierto — intento replicar la rubia.
— Rin, ¿Podemos hablar? — Len se acercó a ella mientras Rin se estremecía por su repentino acercamiento.
— ¿Eh?, ¿Ahora?, es que iba por un poco de jugo antes de volver a ensayar, adiós — y empezó a caminar rápidamente mientras todos los presentes se quedaban viéndola.
— Estás en problemas — bromeó Gumi y Len solo se quedó observándola enojado.
Rin solo se apresuraba para que no se atreviera a seguirla, tenía que admitir que si era intencional que estuviera ignorando a Len, ¡Pero no sabía que decirle!, su mente estaba hecha un caos después de todo lo que paso y estaba ansiosa para que el día de la obra llegará, pero si Len le preguntaba el porque quería a sus padres allá no sabría que responderle, suspiro pesadamente mientras paraba un segundo, pensar en todo eso le daba jaqueca.
Faltaba solo un día para que toda esta locura empezará y no sabía si estaba preparada para ello, decidió no prestarle más atención a sus pensamientos y entro en la cafetería donde compro un poco de agua. Había muchos alumnos por ahí caminando de un lado para el otro, todos preparaban sus tiendas para el festival cultural, algo de lo que ella nunca había sido participe, aunque si había participado en varios eventos para recaudar fondos, se sentó un segundo mientras tomaba su preciada agua, estaba un poco exhausta por haber ensayado tanto, especialmente con Len, su corazón no paraba de estremecerse en cada escena con él.
— Rin — Le llamo una voz femenina, ella alzo la cabeza y se encontró con su amiga Luka, después de que la visitará en el hospital se habían arreglado, o al menos se habían ignorado en el tema de su noviazgo con cierto chico de cabellos azules.
— ¿Si? — pregunto ella con su temerosa voz, debido a la mirada dura de su amiga tenía miedo de que la reprendiera.
— ¿Estás bien? — Luka se sentó a su lado, Rin la observo y luego observo su botella.
— Si, estoy bien, no te preocupes — le intento sonreír de la mejor manera pero Luka no era una persona que se dejará engañar con sus sonrisas, ella casi siempre sabía cuando le pasaba algo.
— Ya veo… si quieres hablar sabes que estoy para ti, no te guardes nada — le dijo aflojando su mirada un poco, sabía que no debía presionar a su amiga Rin, ella era como un gato asustado, no podía obligarla.
— Estoy bien, solo ha sido difícil estás dos semanas, volver al orfanato, volver a la escuela, mi padrino, esas cosas — Luka suspiro, a pesar de lo que decía Rin, sentía que escondía algo, un secreto que era más grande que ella misma y que le atormentaba, obviamente tenía que ver con Len, para que Rin huyera despavoría cuando estaba tres segundos a solas con él.
— ¿Y qué hay con Len? — pregunto ella, Rin se tensó porque sabía que vendría una pregunta sobre eso, solo bajo su mirada y jugo con sus dedos.
— ¿Qué hay con él?—Le devolvió la pregunta, Luka le enarco las cejas.
— ¿Por qué casi no pasas tiempo con él? — le pregunto de nuevo, Rin solo jugo un poco más con sus dedos sin poder evitarlo.
— No lo estoy evitando — contesto rápidamente, Luka sonrió victoriosa.
— No te pregunte eso — Rin solo le miro, había caído en una trampa.
— Solo digo, que no lo estoy evitando, solo he estado ocupada — intento rectificar su error pero era tarde, por su torpeza Luka no lo dejaría así.
— Así que "ocupada" — y Rin se sintió desfallecer — Él también esta ocupado y busca hablar contigo, pero sales corriendo cada vez que le ves — Rin solo le miro, tenía que cambiar de tema rápido.
— Me iré adelantando — intento levantarse pero Luka le sujeto de la muñeca.
— No vas a evadir este tema para siempre Rin Kagamine — la rubia solo miro sus amenazantes ojos, asintió y luego de que la soltará empezó a correr de nuevo hacía el teatro de la escuela, debía ensayar otra vez.
Se acercó de nuevo al teatro sentándose para tomarse el resto de su agua, la mirada de Len sobre ella le ponía nerviosa de cierta manera, lo vio acercarse hacía ella y de nuevo le entraron ganas de correr, pero ya era demasiado obvio que le estaba evitando así que desistió de hacerlo, Len se sentó a un lado suyo y le sonrió con esa sonrisa tan perfecta que hacía que su mundo se derrumbará, odiaba tanto amarlo en esos momentos.
— ¿Me das agua? — pregunto él, Rin le paso la botella y Len solo tomo un poco de ella, no decía nada y eso tranquilizaba a la jovencita.
— Chicos, vamos a comenzar de nuevo, esta vez practicaremos la escena final — en ese momento Rin sintió desfallecer, la escena final siempre le salía mal porque no podía controlarse.
— Es la escena del beso — dijo Len mientras le miraba, Rin solo asintió nerviosa, en esos momentos odiaba estar tan cerca de Len — Si es tan difícil para ti, ¿cómo pudiste hacerlo con ese chico? — Las cejas de Len se arquearon mostrando su disgusto y a Rin solo se le vino a la mente ese recuerdo tan disgustante, quería borrarlo de su memoria si fuera posible.
— F-fue complicado — admitió mientras se ponía roja, había recordado que para besar a Oliver tuvo que pensar en Len mientras sus labios eran poseídos por alguien más, pero ahora estaba con la persona que le gustaba, le miro de nuevo tímidamente, este solo le observaba sin comprender sus reacciones.
— Igual, solo fingimos besarnos, no sé porque siempre lo arruinas — en eso tenía razón él, solo se ladeaban un poco para dar la sensación de "besarse", pero estar tan cerca de la cara de su amado era demasiado, siempre terminaba empujándolo o apartándose — Ya sé… solo cierra los ojos y quédate quieta, ¿de acuerdo? — Le sonrió él, ella asintió, esta vez lo haría bien.
Ambos se levantaron para ponerse en el centro, como debía de ser, con cara hacia el público, siempre hacia el público, Rin se encontraba un poco alejada cuando Len le tomo de la mano.
— No te vayas… — suplico, Rin solo abrió los ojos sin esperárselo, no podía acostumbrarse a eso aunque ya lo hubiera dicho un millón de veces.
— Debo volver a mi hogar, ya no tengo nada que hacer aquí, enserio te agradezco todo lo que hiciste por mi— recito sus líneas, Len bajo la cabeza mientras suspiraba, tomo algo de aire.
— Me he enamorado de ti— Dijo firmemente, Rin solo le miro sorprendida, los colores se le subieron a la cabeza.
— ¿Qué dices? — pregunto sorprendida, sentía ese leve tintineo en sus oídos, no sabía ni que cara estaba poniendo en esos instantes.
— ¡Nunca había sentido esto por ninguna otra chica! — le grito haciendo imponer su voz, todo el mundo estaba callado expectante, las manos de Rin empezaron a temblar.
— Pe… pero — tartamudeo ella mientras empezaba a respirar con dificultad, Len se sorprendió pero decidió seguir con el guion.
— Sé que tu amas a mi hermano — Len miro hacía el suelo apenado, mordió sus labios y le miro intensamente, se acercó a ella y le tomo los hombros — No pude evitar enamorarme de ti — la rubia sintió que algo se quebraba dentro de ella, quería llorar en esos instantes — desde el primer instante — ella agacho su cabeza que estaba hecho un lio, por alguna razón había olvidado sus diálogos y tenía la mente en blanco — Todo este tiempo que pasamos juntos, ¿Tuvo algún significado para ti? — pregunto él, Rin miro hacia los lados para intentar acordarse.
— Claro que si… — respondió ella — el tiempo que reímos, cuando me consolabas, cuando jugábamos, todo eso me ayudo a salir adelante y todo eso está guardado en mi corazón, eres demasiado importante para mi — Rin sonrió por poder recordar sus líneas, sintió las manos de Len dirigirse a su cintura, cerró los ojos con fuerza cuando Len le movió para quedar cerca de su cara, sujetándola levemente para que no se cayera, sus labios estaban muy cerca el uno del otro y podía sentir la respiración de Len encima de sus labios.
Repentinamente oyó varios aplausos, Len se separó de ella y miro hacia su "público".
— Vaya… si actúan mañana así, seguro seremos un éxito — les felicito su profesor, Rin solo podía mirar hacia abajo mientras coloco una mano en su pecho para controlar su corazón que no paraba de latir como loco.
— Espero que sea así porque no quiero actuar nunca más en la vida — Len cruzo sus brazos y luego de eso le rodearon un montón de chicas y de chicos, Rin solo se fue al lado de Luka para controlarse, su cuerpo no soportaba tantas emociones.
— Rin… tu cara está roja — Le hizo notar la chica sonriéndole, Rin solo suspiro frustrada, odiaba eso.
— Bien chicos, gracias a todos por su arduo trabajo, todos se esforzaron mucho, esperemos que mañana sea un éxito — Les dedico las palabras el profesor del curso, Rin solo le miraba con atención — Ahora solo arreglaremos un poco las cosas para tenerlos listo para mañana — la rubia miro hacia su reloj, ya era hora de irse debido a que en el orfanato había toque de queda obligatorio, no podía darse el lujo de quedarse ayudando.
— Ya me tengo que ir — Le dijo a su amiga, Luka asintió.
Se despidió de todo el mundo mientras empezaba a caminar hacia la estación, el lugar donde vivía ahora estaba más lejos que cualquier otro sitió por lo cual siempre se iba una hora más temprano, de repente sintió que alguien la detenía.
— Te acompaño — Le dijo el chico rubio, Rin sonrió incomoda, no quería hablar con él.
— Si… — fingió mientras caminaban uno al lado del otro.
— En verdad que eres rara — le comento mientras Rin le miraba.
— ¿Por qué lo dices? — preguntó ella con curiosidad.
— Te sonrojaste mucho hoy, cuando te toque parecía que te fueras a morir — y Rin sintió que de nuevo los colores se subían a su cara, ¡odiaba cuando eso le pasaba! — ¿ves?, Rin, mi querida Rin, nos hemos besado varias veces, te he visto desnuda, me has visto desnudo, ¿por qué te da tanta vergüenza estar cerca mío? — sonrió complacido, Rin solo lo quería matar por recordarle esos momentos.
— Solo me da vergüenza porque estamos delante de tanta gente — intento defenderse pero eso era lo de menos, cuando actuaba no era tan consiente de la gente de alrededor como lo era del chico que tenía en frente, él soltó una leve risilla.
— Sé que dices eso para consolarte — bromeó, Rin solo bufo algo molesta.
— Te encanta fastidiarme — comento algo irritada, pero Len solo sonrió.
— Es lo más divertido de estar contigo — sonrió mientras Rin solo suspiro y lo observaba, no odiaba eso en absoluto, también lo disfrutaba de cierta manera.
Siguieron caminando hablado de diversos temas hasta que llegaron a la estación, se despidió de él mientras tomaba el tren, se sentía tan triste tener que evitarlo, pero ya no sabía más que hacer para detener todo lo que había empezado desde el momento en que lo conoció. Llego a su lugar de destino, una enorme casa vieja donde fue recibida por una de las monjas.
— ¿Cómo te fue? — pregunto ella al verla, Rin le sonrió.
— Bien, mañana es la obra, ¿podría llegar tarde? — pregunto Rin intentando convencerla.
— Si es necesario, entonces será una excepción — La monja solo se fue por una de las puertas y Rin camino por el corredor hasta llegar a su cuarto que no era nada especial, entro y puso sus cosas en la mesa de noche.
Compartía el cuarto con otra niña, una de doce años y de cabello negro, ella se asomó por la cama de arriba del camarote y le sonrió.
— Hola Rin-chan — le saludo mientras se bajaba de la cama.
— Hola Yuki — saludo la chica mientras se sentaba en su cama y descargaba sus cosas para recostarse en la cama.
— Pareces cansada — Ella bajo de su cama para sentarse a su lado mientras le sonreía.
— Un poco, estuve casi todo el día de pie — contesto Rin, no es que no le agradará la niña, de hecho era muy dulce y no la trataba mal.
— Mañana es la obra en tu escuela, ¿no estás emocionada? — pregunto con su adorable sonrisa, Rin solo miro hacia las tablas de la cama de arriba.
— No lo sé — Luego de eso cerro sus ojos, estaba tan cansada.
— ¿Estás nerviosa? — pregunto la niña mirándola interesada en ella y en sus movimientos.
— Mucho — admitió, aunque no era por actuar en una obra, estaba acostumbrada a presentarse delante de toda la gente.
Ya no recordaba si ella le había hablado o no, pero ya se había dormido profundamente, necesitaba recuperar energías para un día especialmente largo, desde que había llegado allí se sentía un poco nostálgica acerca de su niñez, cada día recordaba algo nuevo y en especial a "ese" chico. La despertó el ruido del celular, se levantó con bastante pereza, de cierta manera no quería que ese día llegará pero igual era inevitable que por fin estuviera allí; Yuki aun seguía durmiendo en su cama por lo cual salió sin hacer mucho ruido, a esa hora la mayoría estaban despiertos debido a que las monjas se despertaban a las cuatro, hizo fila hacia el baño y se alisto rápidamente para no tener que pelear con nadie, fue la primera en sentarse a la mesa, debido a que la mayoría estaba durmiendo a esa hora, no precisamente porque tuviera que ir temprano, es solo que no quería pasar tanto tiempo allí, recordó las palabras de la trabajadora social de que solo eran unas pocas semanas pero los días se le hacían extremadamente largos. Al terminar de arreglarse volvió a embarcarse hacia el instituto, en su pecho podía sentir el nerviosismo de las dudas que la carcomía por dentro.
Llego de primera al salón, no tenía mucho que hacer por lo cual decidió repasar el libreto, ya sé lo sabía de memoria y sabía como actuar todas las partes, bostezo cansada y con un poco de sueño, poco a poco iba escuchando murmullos en los alrededores debido a que los alumnos preparaban sus tiendas y atracciones para los padres el día de hoy. La puerta se abrió para dejar paso a varios estudiantes que la saludaron, ellos también iban a sus clubes a preparar todo, Rin se aburrió un poco así que decidió recostarse en su asiento y dormir un poco.
Al despertarse pudo notar que ya había pasado bastante tiempo, se levantó y salió de su salón, se encontró con bastante gente alrededor, ya había empezado el festival así que solo camino para ver que habían hecho las otras clases, aunque todo parecía un carnaval, debido a todos los colores que tenía el instituto en esos momentos, la gente parecía muy feliz por todo lo que habían hecho los estudiantes, además de haber muchos adultos alrededor también había niños, nunca pensó que en verdad vendría tanta gente.
En uno de los salones habían hecho una cafetería y en otro habían hecho un centro de adivinación, a Rin le dio curiosidad por eso y miro un poco, al asomarse encontró con una chica de cabello rosado claro usando un traje de adivina, la chica enfoco sus ojos azules en ella y le sonrió.
— Hola Rin — Le saludo Aria (alias Ia) mientras Rin solo movió su mano para saludarla — ¿Quieres que te diga tu destino? — Rin le observo temerosa.
— No creo — respondió ella, Aria solo se paró y la tomo del brazo.
— Vamos, no muerdo~ — canturreo mientras la sentaba en su silla, Ia miro la bola de cristal y empezó a mover las manos — ¿Quieres ver algo en específico? — pregunto mientras le observaba.
— No realmente… — confeso Rin.
— Buuu~ — bufo ella — no seas aburrida, voy a leer tu suerte con Len — Le guiño el ojo mientras Rin se sonrojaba un poco.
— La verdad es que —
— Oh… lo veo… — susurro la chica de ojos azules, Rin solo le puso cuidado — Veo… que Len va a poner en orden sus sentimientos… —
— ¿De verdad? — pregunto Rin asombrada, incluso tapo su boca mientras la chica de cabello rosado sonrió con malicia.
— Si, veo que estará profundamente enamorado de ti… mmm… ¿eh? — Ia solo abrió los ojos aun más.
— ¿Qué paso? — pregunto la rubia intrigada.
— Veo a otro chico, es alguien de tu pasado — Rin solo le miro sin entenderle — Va a volver a aparecer y va a pretenderte... pero este chico es un lobo disfrazado de oveja — la chica rubia solo le miraba extrañada, ¿en verdad estaba viendo algo en su bola de cristal? — Ah… Rin, veo que tienes mucho sufrimiento en tu futuro –
— ¿Qué clase de sufrimiento? — empezó a temer por su futuro.
— No es muy claro… pero veo un hombre, alguien mayor — Rin veía confusa — Este hombre te va a quitar todo lo que más amas… — en ese instante Rin sintió un escalofrió, ya no quería seguir escuchando pero al mismo tiempo le daba curiosidad.
— Ia... ¿estás hablando en serio? — pregunto con voz temerosa, lo que le había dicho no le había gustado.
— ¿Eh?, bueno, eso depende de ti — la chica rubia miro al suelo, ¿en verdad se le avenían cosas malas? — No deberías preocuparte, seguro solucionaras todo — ella le observo sin creerle mucho.
— ¿Cuánto te debo? — quiso darle un fin a ese asunto.
— Solo son 500 yen — Rin solo saco algo de dinero y se lo dio.
— Gracias Ia — Intento no pensar en lo que ella le había dicho, ya tenía bastantes problemas con las cosas que pasaban en el presente como para prestarle atención a sus futuros sufrimientos.
— Espera Rin…— Le detuvo la chica, Rin solo volteó a observarla — Solo un consejo… deberías tratar de perdonar a las personas que te hicieron daño — Rin solo abrió los ojos, ¿qué demonios había dicho?, eso era imposible, impensable, inimaginable.
— Lo… lo tendré en cuenta — Se apresuró a caminar lo más rápido que pudo y alejarse de Ia antes de que le dijera algo más.
Aunque no se sorprendía, su vida era toda una tragedia, era normal que le siguieran pasando cosas malas y que eso nunca acabara, sus ojos se aguaron por un segundo e intento reprimir las lágrimas para que estás no salieran, no valía la pena llorar por algo que todavía no pasaba.
— ¡Rin! — ella volteó a ver quien le había llamado, era Luka, intento poner la mejor expresión que tenía.
— Hola Luka — le saludo ella, Luka solo le miro un poco desconcertada.
— Tienes una cara horrible —
— ¿Gracias?—
— No quería ofenderte, solo digo que pareces como si hubieras dormido poco y encima llorado — Rin solo miro hacia los lados.
— De hecho dormí muy bien, pero madrugue bastante así que tal vez sea por eso — Intento distraerla con ese argumento.
— Pensé que estabas nerviosa — ella solo negó con la cabeza.
— ¿Por qué me pondría nerviosa?, el público es algo que puedo manejar — Sonrió mientras Luka le devolvió la sonrisa.
— Yo estoy nerviosa, sé cantar… actuar es algo raro — le confeso mientras caminaban por ahí.
— Quien lo hubiera pensado~ — canturreo Rin mientras miraba alrededor buscando a cierta persona.
— ¿A quién buscas? ¿A Len? — pregunto su amiga, Rin solo le miro de reojo.
— Quizás — murmuro ella.
— ¿No quieres encontrarte con él? — Rin solo miro hacia una ventana, la verdad es que no quería, tenía miedo.
— No —
— ¿Acaso te hizo algo? — Ella se sorprendió por aquella pregunta, ¿Len hacerle algo?, tendría que enojarlo mucho para que eso pasara.
— Len no me hizo nada — Respondió inmediatamente.
— No te entiendo — Su amiga le miraba con preocupación, Rin podía sentir que Luka se preocupaba por ella pero no quería contarle aquello, sería doloroso para su corazón.
— Déjalo así — Rin siguió caminando pero Luka solo apretó sus puños, luego camino al lado de Rin otra vez.
Ambas caminaron por ahí mientras veían algunas otros puestos, comieron juntas en una cafetería debido a que Rin sentía hambre y Luka quería algo dulce, pero luego Kaito apareció y decidió llevarse a la chica de cabellos rosados hacia la casa del terror, Rin compro algo de takoyaki y decidió seguir viendo que más habían preparado sus compañeros.
— ¡Rin-chan! —se extraño por la voz que oyó, se volteó a ver y encontró a una mujer de cabellos rubios atados en una coleta alta, sus ojos verdes le miraban con bastante alegría, Rin casi se ahoga con su takoyaki al reconocerla — ¿Estás bien? — pregunto preocupada la mujer mientras Rin perdía todos los colores de su cara al verla.
— S-si… — respondió con duda.
— ¿Te sorprendí? — pregunto mientras le sonreía, Rin asintió aun sin creérsela.
— Elizabeth-san, ¿Puedo preguntar que hace aquí? — La mujer solo sonreía sin preocuparle mucho, miro hacía atrás y noto que su esposo iba con su profesor detrás de ella, cuando llegaron junto con Rin, ésta quedo aun más confundida.
— Oh, Kagamine, invite al escritor de la novela, ¿lo conocías? — Rin asintió sin creérsela del todo que ellos dos estuvieran ahí.
— Hola Rin, ¿Cómo estás? — Pregunto Daisuke, ella le observaba de arriba abajo.
— B-bien, no esperaba verlos aquí, no fui informada — Rin bajo su cabeza algo sonrojada, era incomodo hablar con los padres de Oliver.
— Osako-sensei nos invitó — Le hablo Elizabeth mientras Rin le miraba incomoda.
— Me pareció pertinente que él estuviera aquí, además de pedirle permiso para hacer una adaptación de su obra — Su Sensei parecía orgulloso de la obra y Rin solo podía avergonzarse por ser demasiado escuelera.
— Es solo una obra escolar… Sensei, por favor no tenga muchas expectativas, hacemos lo que podemos pero no son actores profesionales y los escenarios fueron pintados por alumnos y…— Intento hablar Rin mientras Daisuke le miraba.
— No importa Rin, si es algo que tu actúas entonces estará más que perfecta — Rin solo pudo ruborizarse hasta las orejas.
— Oh… querido, no le coquetees a alguien menor que yo — Su esposa fingió que estaba enojada, pero luego se rio.
— Tú querías verla también, ¿cierto? — pregunto Daisuke a Elizabeth, Ella miro a Rin.
— Claro, Rin… quería pedirte una disculpa por lo que mi hijo hizo — Elizabeth hizo una reverencia hacia ella y Rin se sonrojo aun más.
— Espere… ustedes no tienen que ver en esto, no hicieron nada malo, yo — Rin ya no sabía que decir para que dejara de hacer eso.
— Me apeno mucho lo que hizo Oliver, debiste decirme que te estaba molestando, yo lo hubiera frenado — Daisuke también le hizo una reverencia y Rin se quería morir en ese instante, toda la gente le estaba mirando.
— Oliver pasa por etapas de rebeldías, debí educarlo mejor, Yo… — intento disculparse de nuevo Elizabeth, Rin solo podía sentir pena por ella y por su esposo, ellos eran unos padres maravillosos, no sabía porque habían tenido un hijo tan horrible.
— Yo no tengo nada que perdonarles, ya les dije que no hicieron nada malo, además no me había atrevido a decir nada sobre su hijo, es que… es su hijo y bueno, me estaba molestando pero luego no supe como confrontarlo… yo — ya no sabía que decir y Elizabeth y Daisuke se miraron el uno al otro.
— Rin, tú no tienes la culpa de esto — Ella le tomo el brazo y se acercó para darle un abrazo, Rin se sintió extraña al recibirlo, no estaba acostumbrada a que los adultos le expresaran tanto afecto — Estoy muy enfadada con lo que hizo Oliver, él no se portó como una persona decente lo haría, no hiciste nada malo, cualquiera puede pasar por esto y tú hiciste lo correcto — Rin no sabía como sentirse, se supone que ellos deberían apoyar a su hijo, pero extrañamente le apoyaban a ella.
— Ya nos encargamos de mostrarle a Oliver que debe hacerse responsable de sus actos, así que no le dejamos entrar en nuestra casa hasta que no se disculpe contigo — Rin solo miro hacia su ex director.
— Pero… es su hijo, ¿por qué hacen todo esto? — pregunto anonada.
— Es nuestro deber educarlo — le contesto seriamente.
— Etto… ¿Me perdí de algo? — El profesor de Rin se veía realmente preocupado, Rin solo se separó de Elizabeth y le miro.
— No es nada Sensei, no se preocupe — intento persuadirlo ella, pero su Sensei solo alzo una ceja sin creerle nada.
— Si, solo son asuntos entre mi hijo y Rin — Le contesto Daisuke mientras lo distraía — Rin, estaré ansioso de ver tu presentación, ¿vamos querida? — Le tendió una mano a su esposa y ésta la tomo gustosa.
— Nos vemos — Elizabeth se despidió mientras caminaba al lado de su esposo con una sonrisa, Rin solo se quedo quieta un minuto mirándolos desaparecer por alguna atracción.
Era tan extraño para ella, pero por dentro sintió algo cálido al ver esa pareja que solo vinieron a verla actuar, sonrió como tonta al pensar que alguien se tomó la molestia de venir a verla actuar en una obra escolar, como si ellos fueran sus padres.
— Rin… — y de nuevo alguien le llamaba, volteó a observar al chico de una coleta y cabello largo y purpura como una berenjena.
- Hola Gakupo — Le sonrió ella mientras él le miraba de una forma muy extraña.
— ¿Quiénes eran esos? — pregunto mientras Rin solo se quedo callada, no sabía que decirle.
— Se puede decir que es mi ex jefe y su esposa — contesto con simpleza no tenía nada que ocultar.
— Oh… entiendo, es que se parece a ti y pensé— Rin solo le miro algo extrañada.
— No es nada mío, si es lo que te preguntas — Gakupo no dijo nada más sobre ese tema.
— ¿Has visto a Len? — Le pregunto mientras la rubia solo negaba con la cabeza — Él dijo que vendría temprano — Pero Rin solo miro al suelo, recordó que había otras personas que debía ver hoy.
— Luego lo buscaré — Después de eso se dio media vuelta y se fue a esconder en algún otro lado.
Mientras tanto cierto chico rubio miraba por la ventana del auto completamente aburrido, a su lado estaba una chica rubia que estaba muy alegre y enfrente de él sus padres, su madre estaba muy alegre de poder ir al instituto para verle actuar, y su padre solo estaba concentrado en buscar algún lugar para aparcar.
— Len, ¿a qué hora es tu obra? — pregunto su madre mientras Len solo le miro de reojo.
— A las dos — Contesto aun aburrido, aunque por dentro la idea de ir a esa obra le atormentaba.
— ¿No está nervioso Len-sama? — Le pregunto Seeu con su adorable sonrisa, Len rodo sus ojos para mirarla.
— No mucho, solo tengo que decir unas líneas y ya — contesto cruzándose de brazos y simulo que en realidad no le importaba, pero no hablaba enfrente de tanta gente y tenia un poco de nervios de que cometer alguna estupidez.
— Ya quiero ver a Len actuando como un príncipe encantador — Su mamá puso las manos en sus mejillas soñando sobre ese momento, Len sintió que quería saltar del auto en movimiento.
— No lo molestes Asami, se avergonzará antes de tiempo — Bromeó su papá mientras terminaba de estacionar el auto en algún lugar.
— Si, escuche que actúas muy bien Len-sama y que las escenas son muy románticas — continuo hablando Seeu mientras Len se empezaba a sentir ruborizado.
— ¿Quién es la protagonista? — Pregunto su madre con curiosidad.
— Solo una chica de mi salón — contesto rápidamente antes de que Seeu dijera algo más.
— ¿Es linda? — pregunto su mamá de nuevo, Len solo suspiro.
— Si señora, es muy linda — contesto Seeu con un tono alegre, Len quería que este día terminará de una buena vez.
Los cuatro bajaron del auto mientras Asami tomaba a su esposo del brazo y empezaron a caminar juntos, Seeu solo camino al paso de Len que no parecía querer animarse, todo ese asunto de la obra y de Rin le hacía querer no escuchar nada.
— ¿Quiere ir al puesto de mi clase, Len-sama? — Pregunto Seeu, Len solo le miro un poco aburrido.
— ¿Qué hicieron en tu clase? — pregunto, Seeu solo sonrió.
— Un puesto de adivinación, ahora debe estar Ia adivinando el futuro — Len solo rodo los ojos, ¿Dejar que esa chica le adivinara el futuro?
— Paso — dijo inmediatamente, aun le dolían las mejillas de la última confrontación con ella.
— ¿Acaso no quieres saber tu futuro? — Pregunto ella.
— No realmente —
— ¿A dónde deberíamos ir primero? — Pregunto la madre de Len mirando alrededor.
— ¿Qué te parece comprar algo de comer? — dijo su esposo mientras ella asintió.
Len vio su oportunidad de escaparse y apresuro su paso para encontrarse con Rin, entro al instituto donde intento buscar la cabecita rubia pero al haber tanta gente no lograba verla. Nunca había visto a la escuela con tantas personas, se sentía un poco asfixiado por todas esas personas alrededor pero aun así siguió caminando para encontrarla.
Si él fuera ella… ¿dónde estaría?, siguió mirando alrededor hasta que vio a Miki hablando con Gumi, se acercó a ellas mientras están reían emocionadas y absortas en su conversación.
— Hola, ¿han visto a Rin? — pregunto yendo al grano.
— Lo siento, no la he visto — Gumi solo puso sus manos en la cintura y le hizo mala cara, Miki la observo y luego lo observo a él.
— Yo la vi hablando con unas personas extrañas que estaban con el Sensei, pero luego no sé donde fue — Contesto ella intentando darle una sonrisa, Len se sintió extraño, era raro que Miki se portará tan formal con él.
— ¿Eso dónde fue? — pregunto desviando su mirada un poco.
— En el segundo piso —
— Gracias — Luego de eso se fue, Miki quedo con una sonrisa tonta en su cara mientras Gumi le reprochaba con la mirada.
Camino rápido para llegar al segundo piso y ver si Rin todavía se encontraba por ahí, pero solo logro encontrarse con Luka y Kaito que comían un helado.
— Hola Len — Le saludo la chica de cabellos rosados.
— Hola Luka, Kaito — saludo él — ¿Han visto a Rin? — pregunto sin dar mucho detalle.
— Estuve con ella un rato, pero luego se fue por ahí, no sé donde — Len solo bufo desesperado.
— Gracias… — Luego siguió caminando, ¿dónde podría estar Rin?, ya estaba cansado de estar buscándola, como no la encontraba en el segundo piso decidió subir al tercero.
Pero luego de un rato no pudo encontrarla, se sentó por ahí sin hacer mucho ruido solo por si la veía pasar, pero nada, era como si se hubiera desvanecido de ese instituto, seguramente se estaba escondiendo de él, miro el reloj y noto que ya era la 1:20, debía ir a vestirse para la obra, así que camino hacia el teatro de la escuela lentamente, no tenía mucha prisa, a la 1:30 entro en su camerino y se encontró con Rin.
— Rin… — susurró, ella volteó a verle, tenía el vestido de sirena que usaría en sus primeras escenas, solo era una cola disimulada con una falda, no era tan bonito como imagino que lo sería pero le quedaba bien.
— Oh, ahí estás — Dijo ella acercándosele — Debes cambiarte, ya casi vamos a empezar — le dijo mientras le pasaba su ropa y le señalaba un pequeño camerino que había allí.
— Te estaba buscando, mis padres, ¿Cuándo vas a hablar con ellos? — pregunto mientras Rin solo le miro a los ojos.
— Ahora no se puede Len — Le contesto mientras se sentaba a maquillarse un poco.
Len solo le maldijo por dentro y entro al cambiarse a su ridículo traje de príncipe, era una camisa blanca con una gran gabardina vender con algunas líneas doradas y un pantalón gris, soltó su cabello y salió del camerino, al parecer Rin ya había terminado de prepararse y le miro.
— No te ves mal — le dijo sonriéndole mientras se acercaba a él y le tomaba de la mano para sentarlo en la silla que estaba antes.
— ¿No iras a maquillarme? — dijo alzando una ceja, Rin soltó una risita.
— Solo voy a peinarte — Le contesto mientras tomo un cepillo y empezó a acomodarle el cabello, la mayoría estaba hacia atrás y su flequillo lo dejo hacia adelante, luego noto como Rin se recostó encima de él y le olio el cabello, en ese momento empezó a oír su corazón en su pecho, palpitando fuertemente.
— ¿R-Rin? — susurro mientras -ésta se separaba.
— Lo siento, tu cabello huele muy bien — Len la miro por el espejo, Rin parecía estar triste.
— ¿Por qué estás tan rara? — logro preguntarle por fin, tenía esa duda desde que Rin había vuelto de nuevo a clases, ella solo lo miro incomoda.
—Len… después de la obra — intento de nuevo posponer, pero Len estaba harto, la tomo de la muñeca y la volteo para que quedará contra la mesa debajo del espejo, se acercó a su cara y le miro serio.
— Dime… — Le ordeno mirándole a los ojos azules de ella, Rin estaba sorprendida, Len no solía ser agresivo y aquello era tan raro, en verdad debía de estar enojado.
— Yo… lo siento — Intento disculparse y desviar su mirada de esos ojos azules que le ordenaban ceder.
— ¿Por ignorarme?, pues deja de hacerlo, tengo derecho a saber porque te portas así — Le exigió tomando su mentón y haciendo que le mirará otra vez, estaban tan cerca el uno del otro — Esto es frustrante Rin —
— Len… — Susurro de nuevo— Quisiera decirte que voy a dejar de hacerlo, pero… — Le miro ella con duda, no sabía si en verdad debía hacerlo o no.
— ¿Tú me amas? — Pregunto él antes de que ella pudiera seguir, Rin solo pestañeo un par de veces y su cara empezó a tornarse roja.
— ¿Eh? — pregunto anonada por el cambio de pregunta — No preguntes eso tan de repente — Intento separarse un poco de él yéndose para atrás y sentarse en la mesa, pero Len le atrajo hacía él tomándola de la cintura y poniendo una pierna en medio de sus piernas.
— Contéstame — le ordeno otra vez, la vergüenza de Rin la superaba, eso de alguna manera no le disgustaba pero tampoco quería contestarle ahora — Dijiste que solo querías estar a mi lado, entonces, ¿por qué? — Ella solo quería que ese pequeño interrogatorio acabará.
— Para — Le rogo mientras algunas lágrimas amenazaban con salirse de sus ojos.
— Rin, Tú me…— No pudo terminar de decirlo porque alguien había abierto la puerta, ambos miraron a ver quien había entrado.
— ¿Qué están haciendo? — pregunto Gumi quien venía con Miki a ponerse sus trajes, Len soltó a Rin y solo salió enojado de allí, ella miro hacia el suelo con una mirada afligida.
También salió de allí e intento que no se le corriera su maquillaje, odiaba la situación en la que estaba ahora, no quería ignorar a Len pero lo consideraba necesario. Len en cambio solo se sentó a esperar a que los demás llegaran, Luka y Kaito no tardaron en llegar para cambiarse también, y pronto los demás estaban poniéndose sus trajes para la gran actuación.
Len se atrevió a mirar afuera de la cortina y empezó a notar a varias personas entrando, estaban emocionadas y parecían bastante felices, volvió a enfocarse en Rin quien ahora solo estaba sola en un rincón tratando se calmarse, se acercó a ella y se sentó a su lado.
— Perdón — se disculpó mientras Rin le miraba, ella no le dijo nada, solo se quedó mirando hacía el suelo pensando — Rin… de ninguna manera quiero alejarme de ti — ella se quedó pensativa, ¿quién estaba haciendo mal?, Len no tenía porque disculparse.
— Len… Yo creo que tú y yo… —
— Chicos, preparasen, comenzamos en cinco minutos — Ordeno el profesor mientras todos se levantaban a hacer lo que tenían que hacer, Rin se movió hacia el sitió detrás del escenario.
— ¿Estás nerviosa? — Le pregunto Len, ella soltó una ligera risa.
— Yo no tengo pánico escénico, espero que tú puedas manejar al público — Rin tenía que mejorar ese ánimo, no podía salir triste a actuar, así que hizo lo que pudo para sonreírle a Len y al público.
— Lo manejaré — le contesto de nuevo él.
El narrador, en este caso Gakupo, tomó el micrófono y empezó a hablar que obra representarían, Len volvió a mirar el auditorio y noto que había demasiada gente, incluso había gente sentada en el suelo, definitivamente iba a ser un éxito esa obra.
— "En algún lugar del mar, vivían las hermosas sirenas que cantaban para enamorar a los hombres y hacer que lo perdieran todo, incluso la cordura" — Empezó a hablar Gakupo recitando el dialogo con el que empezaba el guion.
En ese hermoso y azul mar, vivía una Sirena en particular, su cabello era rubio y sus ojos eran verdes, su piel era blanca debido a la falta de sol porque ella nunca había podido salir hacía la superficie y conocer el mundo fuera del mar, pero no era porque no quisiera, es porque estaba prohibido.
Un día, la hermosa sirena decidió desafiar esas leyes y con dos de sus hermanas decidió conocer lo que había más allá de la superficie.
En ese instante se subió el telón y se dejo ver a Rin con Miki y Gumi, Ambas estaban en el centro fingiendo ver todo a su alrededor.
— Hermana, ¿crees que si fue buena idea venir? — Pregunto Miki mientras juntaba sus manos y fingía preocupación.
— Claro que si, este lugar es hermoso — Rin recito sus líneas, miraba el paisaje que habían pintado sus compañeros — Es tan azul y hermoso, abajo solo hay oscuridad, ¿pueden ver esos peces que están en el cielo? — pregunto ella ilusionada.
— Según me contaron, a esos peces se les llama pájaros — le corrigió Gumi mientras Rin solo sobaba su cabeza.
— Cierto, es que se me olvidan algunas cosas — Rin miro disimuladamente a la gente que había venido a verla, pudo identificar a Elizabeth y Daisuke, ambos parecían muy felices de estar en la primera fila viendo su actuación.
Las pequeñas hermanas siguieron explorando ese nuevo mundo hasta que el clima empezó a cambiar, las corrientes submarinas eran demasiado fuertes para conseguir volver a su casa por lo cual se habían perdido.
Algunos estudiantes habían prendido un ventilador que alguien de alguna manera consiguió, el viento era fuerte y los escenarios se habían hecho con olas gigantes, Miki y Gumi solo pretendían estar luchando contra el viento, pero Rin solo se alejo de ellas.
— Espérenme— Grito Rin pero Miki y Gumi decidieron desvanecerse fuera de su vista y del escenario.
La tormenta siguió, y la pobre sirena extraviada no sabía hacia donde debía nadar, de repente vio un gran y enorme barco que se acercaba hacia ella, el cual apenas pudo esquivar.
Y con el juego de escenarios se acerco un barco (con algunas ruedas pintadas de azul), en ella estaba Kaito vestido con su traje azul, parecía estar luchando contra el viento y sus marineros remaban y trataban de arreglar el barco.
— Príncipe, no va a durar mucho — Dijo uno de los marinos, Kaito lo miro afligido.
— Lo siento a todos, esto es mi culpa — Intento disculparse Kaito mientras Rin solo los miraba desde una esquina.
— No, no lo es, es culpa del clima, usted no controla eso — Le contesto otro mientras Kaito suspiraba.
— No debí escoger esta fecha para venir, debí de esperar — él se veía realmente afligido, Rin puso cara de tristeza, en ese instante el barco se movió y todos cayeron al suelo fingiendo que se hundían.
— ¡Oh no! — grito ella al verlos caer a todos.
En ese momento el telón se bajó y en pocos segundos lo subieron otra vez, ahora solo estaba Rin al lado de Kaito sosteniéndole la mano.
— Solo pude salvar a uno — Comento afligida, acarició suavemente la cara de chico de cabellos azules — Es tan lindo… — susurro mirándolo con dulzura, acarició suavemente sus cabellos azules, en ese instante se paró y miro hacía el público — No logro entender porque mi corazón palpita de esa forma, ¿acaso me he enamorado de este joven humano? — Pregunto hacia el público, luego lo volvió a mirar — No lo conozco muy bien, pero solo pude ir tras él cuando el barco se hundió, mi corazón lo escogió instintivamente, ¿es está la persona que me está destinada? — De nuevo se sentó a su lado sonriéndole — Creo que si me he enamorado— En ese momento Kaito empezó a moverse, le miro a ella y estiro su mano hacia su rostro, la rubia solo se quedo mirándolo sorprendida o al menos eso podía reflejarse en su cara.
— ¿Quién eres? — pregunto con dificultad Kaito, Rin solo tomo su mano y la retiro de allí, se supone que no debían verla, así que corrió lejos de él.
Su encuentro con el joven príncipe fue el desencadenante de todo, La hermosa sirena había quedado totalmente enamorada de aquel hombre y sufría de solo pensar que jamás podría volverlo a ver, tenía miedo de regresar a su casa debido a las faltas que cometió, así que en cambio fue hacia un lugar donde tenía prohibido entrar, la casa de la gran bruja malvada.
Ella le rogo que le diera una oportunidad para poder convertirse en un humana, está solo le miraba con desdén.
— ¿Para qué quieres convertirte en humana? — pregunto Neru a quien se le había asignado el papel de la bruja del mar.
— He cometido un gran crimen, no puedo volver a mi hogar — Rin solo estaba de rodillas, pidiéndole ayuda a ella.
— ¿No será que te enamoraste de algún humano? — pregunto riéndose Neru, Rin bajo su cabeza — Así que es eso — ella se rio levemente — Te ayudaré pequeña sirenita —
— ¿Enserio? — pregunto esperanzada, Neru asintió.
— El único trato es que él no debe enterarse de que eres una sirena — Rin asintió feliz — Si él se entera te convertirás en burbujas — Complemento la bruja, Rin aun así siguió sonriendo, no le importaba nada, solo quería ver de nuevo a esa persona.
En la siguiente escena se cerraron los cortinas rojas, Rin tuvo que quitarse la falda de sirena y rápidamente se acostó en el suelo fingiendo que estaba desmayada, las cortinas volvieron a subirse y todos miraban expectantes como seguiría la obra, en esos momentos se acercó Len mientras caminaba alrededor de ella, Rin pudo sentir como respiro fuertemente cuando se agacho a su lado, esto casi le daba risa pero la contenía, al parecer Len si estaba nervioso por la gente.
— Oh… ¿U-una naufraga? — tartamudeo él, pudo escuchar las risas detrás de las cortinas y eso lo hizo enfurecer — Que hermosa que es — dijo con determinación mientras tocaba su cara y sonreía.
— Príncipe, Su hermano lo esta buscando — se acercó rápidamente una de sus compañeras vestida de sirvienta, Len la tomo en brazos cargándola como una princesa, Rin no pudo evitar abrir un ojo para mirarle, se veía incomodo — ¿Quién es ella? — pregunto la sirvienta sorprendiéndose.
— Parece que también naufrago con la tormenta, hay que conseguirle ropa y un doctor — Ordeno, mientras la muchacha asentía, Len camino con ella siguiendo a su compañera.
Al bajarse de nuevo el telón bajo a Rin, esta soltó una ligera risilla y Len le miro mal, corrió de nuevo hacia el camerino a ponerse el vestido que había traído especialmente para la obra, Len volvió a dirigirse al centro del escenario y dijo algunas líneas con el doctor para ganar tiempo, cuando terminaron las líneas Rin volvió a aparecer con el vestido blanco, la gente del publico saco un grito al verla, ella sonrió sin poder evitarlo.
— Ho-hola — Le hablo Len, Rin se acercó hacia él, mirando hacia sus ojos intensamente, una mirada que lo ponía nervioso — ¿Te sientes bien? — tomo su mano al hacerle esa pregunta, ella sonrió inocentemente.
— Si, muchas gracias — Rin tomo su mano y la miro como si fuera lo más interesante — Gracias por ayudarme, y por el vestido — ella miro hacia los lados como admirando el lugar — ¿Dónde estoy? — pregunto soltándole y mirando hacia el público.
— Estás en mi casa, no te preocupes, eres mi invitada — Le sonrió acercándosele y le puso una mano en el hombro, ella volvió a enfocarse en él.
— Gracias — repitio.
— ¿Cuál es tu nombre? — pregunto Len justo como lo decía en las líneas, ella solo miro hacia el suelo.
— Elizabeth —esas palabras salieron lentamente de su boca, actuaba como una chica desorientada, El rubio sonrió como si le hubieran dicho algo bastante agradable.
— ¿De dónde vienes? —
— ¿Eh? —
—Dime, ¿te perdiste en el mar? — volvió a preguntar, ella solo bajo su cabeza.
— Etto, yo— Se quedó callada, justo como en el libreto, ella no debía decirle que era una sirena — Estoy buscando a alguien — continuo diciendo — Él fingió estar sorprendido — No sé quien es, solo lo vi una vez — Rin intento mirar hacia abajo, fingiendo timidez, Len no pudo evitar poner cara de confusión, a veces se le olvidaba que ese libreto era ridículo.
— Te ayudaré a buscarlo — Tomo su mano mientras ella le miraba confundida, luego le sonrió.
— No sé como agradecerte por todo lo que estás haciendo por mi —
— Será un placer ayudarte — Continuo sonriendo.
La historia empezaba a desarrollarse desde ahí, en el cual el protagonista le ayudaba a encontrarse con la persona que ella buscaba, pero por cosas del destino, ambos terminaron yendo a la fiesta de compromiso del hermano del protagonista, allí ella se encontró con él.
— Hermano, esta es mi invitada — Len le presentaba a su "hermano", la chica que había encontrado, este la miro de pies a cabeza, el vestido de príncipe le quedaba muy bien, el azul siempre había sido el color de Kaito, Rin solo podía mirarlo con admiración, cosa que a Len le parecía fastidioso.
— ¿Acaso?… — susurro Kaito admirándola una vez más — No, es imposible — Continuo Kaito, Rin parecía estar mirando a un mismísimo Dios reencarnado, la cara que hacía podría convencer a cualquiera que estaba enfrente del amor de su vida — Lo siento, ahora estoy un poco confundido, ¿Cuál era tu nombre? — pregunto mientras Rin miraba hacia los lados.
— ¿Mi nombre? — Ella se balanceo un poco, intentando que se notara que estaba nerviosa, Kaito asintió — Mi nombre es Elizabeth — afirmo con dulzura, Len bufo, solo quería que esto terminará rápido.
— Es un nombre encantador — Kaito tomo la mano de la rubia y le planto un beso allí, Len no pudo evitar mirarlo mal, odiaba que tocará a Rin y aunque sabia que eso era actuación, tenía ganas de golpearlo.
— Hermano, TE RECUERDO que tienes NOVIA — Enfatizo él resaltando esas palabras, en verdad parecía molesto y celoso, tomo la mano de Rin y la acerco a él, Rin se sentía confundida, eso no era lo que debía pasar.
— Oh, No te preocupes, solo es un gesto amable, aun no olvido a mi novia — Sonrió con malicia mirando a Rin, esta no podía hacer nada, su mirada pasaba de Len a Kaito y de Kaito a Len, ya había hecho esta escena pero por alguna razón no pareciera que actuaran.
— Esta bien, ya nos vamos — Len la alejo de él, aunque no haya sido mucho la distancia, aun así Rin decidió seguir el libreto mientras miraba a Kaito, luego su vista se poso en Len, quien miro al suelo irritado — No te acerques a él — le ordeno con la voz más dura y fría que podía poner, Rin sintió un leve escalofrió.
— Pe-pero… esa es la persona que… estaba buscando — El rubio volteó a mirarle con los ojos un poco iracundos.
— ¿Cómo? — volvió a preguntar con la voz dura, incluso Rin tenía miedo de responder pero debía hacerlo.
— La persona de la que me enamoré a primera vista, es él… — Ella no pudo sonreír ni seguir el guion, como se supone que debía hacerlo, los ojos de Len le intimidaban.
— No… — resonó por toda la habitación, el silencio que en ese momento se sentía en el teatro la estaba matando — ¿No me oíste?, ¡él tiene novia! — le recordó mientras se acercaba a ella y le tomaba por los hombros, se quedó en silenció por unos segundos, intentando descifrar que decían los ojos de Len.
— Lo sé, pero no significa que me deje de gustar — dijo rápidamente, sus palabras apenas fueron claras.
— ¡Has lo que quieras! — la voz del chico sonó por todo el lugar, el eco le llegaba a sus oídos y eso le entristecía, aunque fuera de mentira no podía evitar sentirse culpable.
Rin se quedó en la mitad del escenario, miro hacia Kaito intentando regresar a su papel, Luka había llegado con un hermoso vestido, recogió su cabello y ahora se veía más hermosa que de costumbre, la gente al verla llegar no pudo evitar gritar algunas cosas, especialmente los fans de ella.
Rin camino hacia la pareja, empezaron a entablar diversas conversaciones, la música empezó a sonar y varias parejas se pusieron a bailar, entre ellos Luka y Kaito, Rin miro hacia el público.
— Ella es tan hermosa, y él es tan amable, no puedo evitar que mi corazón sienta envidia por ella — Expreso mientras los miraba de reojo y los señalaba, esos eran los pensamientos de la protagonista y por eso debía decirlos en voz alta — Quisiera poder bailar como ella y tener a la persona que ella tiene, yo solo quería poder encontrarlo y estar junto a él — La cara de Rin se contrajo fingiendo una gran herida, sus manos pasaron a su pecho — ¿Qué debo hacer ahora? — Se arrodillo en el piso, miro hacia el público como si ellos tuvieran la respuesta — La persona que amo no me corresponderá nunca — sentenció cerrando los ojos, luego espero unos cinco segundos para encontrarse a Len a su lado.
— Elizabeth, baila conmigo — Len estiro su mano para que ella lo tomará, la rubia parecía dudar pero luego la tomo decidida, la mano de su príncipe se deslizo por su cintura y la otra tomo su mano, mirándose el uno al otro fingiendo ser otras personas, pero en el fondo ambos sabían quienes eran y que sentían, no parecía ser algo significativo pero estar tan cerca era dichoso, y compartir un baile de mentira era lo mejor que podía pasarle a ambos en esos instantes— Ellos se van a casar — Continuo hablando Len — No puedes hacer nada, ¿lo sabes? — pregunto mientras la acercaba a su cuerpo y la atrapaba para bailar lento, Rin se recostó en su pecho.
Escondió la cara entre su hombro y fingió llorar, las otras parejas iban desapareciendo, incluso Luka y Kaito se alejaron de su vista, ambos quedaron solos de nuevo.
— Ya no sé que voy a hacer — Confeso separándose de él.
— Olvidarte de él — Le aconsejo.
— ¿Cómo? — pregunto desesperada, empezó a respirar fuertemente y sus ojos se cristalizaron — ¡Yo te… — Ella solo mordió su labio inferior, iba a dejarse llevarse por su sentimientos — ¡Le amo demasiado! — corrigió rápidamente, las pupilas negras de los ojos de Len se dilataron, pudo darse cuenta que ella iba a decir otra cosa.
— Tal vez no sea amor… — Solo pudo responderle intentando no hacer alguna tontería, por alguna razón miro hacia el público, en busca de sus padres pero no los veía.
— Volveré a mi hogar — Declaro ella mientras se daba media vuelta y se iba caminando.
Len suspiro y revolvió su cabello, su flequillo se despeino pero lo dejo así, miro de nuevo a todas las personas que le veían desde el público.
— ¿Y ahora que voy a hacer yo? — pregunto mientras reflejaba tristeza en sus ojos.
El telón detrás de él se bajó, empezó a caminar de un lado al otro distrayendo al público con su monologo.
— ¡No quiero que se vaya! — Exclamo mientras suspiraba fuertemente — este sentimiento… es tan egoísta, ¡nunca espere que encontrará a ese hombre!, justo tenía que ser mi hermano — bufo desesperado y puso una mano en su cabeza — No puedo dejarla ir… tiene que saber lo que siento — se dijo así mismo, se sonrió mientras miraba hacia arriba, de nuevo las cortinas se abrieron para dejar un nuevo escenario descubierto.
Aunque estaban hecho con cartones, tenían unos lindos dibujos de decoraciones de iglesia, en la mitad estaba Kaito y Luka con algunas personas, todos parecían celebrar la boda que se llevaba a cabo entre el príncipe del país y su prometida, Rin volvió al escenario con el cabello suelto, se situó a un lado de Len para ver la boda.
— ¿Estás bien? — pregunto Len mientras le miraba.
— Estuve pensando… — murmuro ella — En realidad fui una ilusa al pensar que esa persona me amará solo porque yo me enamoré de él — continuo hablando mientras miro de nuevo hacia el público — El amor no funciona así — luego miro de nuevo a Len, luego hacia Kaito y Luka que parecían ponerse los anillos de matrimonio — Me alegro mucho que la persona de la que me enamoré, haya encontrado la felicidad — Sonrió con tristeza, Len le miraba a ella y le ofreció su mano, la tomo y la apretó suavemente.
— Si alguno tiene alguna objeción por la cual esta unión no debe realizarse, ¡que hable ahora o calle para siempre! — se oyó la voz de Gakupo en el fondo, Rin sonrió hacia sus espectadores.
— Es lo mejor — Soltó la mano de Len y este se quedo mirándola como caminaba hacia ellos — ¡Felicidades por su casamiento! — les dijo, mientras les sonreía con la mejor sonrisa que pudo poner.
Entre felicitación y felicitación, se fueron desvaneciendo dejando a Rin sola, Len camino hacia un lado de la tarima, para observarla bien, solo faltaba la escena final y se había decido.
— ¡Espera! — camino hacia ella y ella hacia él, encontrándose justo en el centro — ¿Te vas a ir? — pregunto decidido.
— Si, yo ya no tengo nada que hacer aquí — contesto confundida por su actitud.
— No puedes, no quiero que te vayas — Sus ojos tenían determinación, Rin se confundió, esas no eran las líneas.
— Debo volver a mi hogar, enserio agradezco todo lo que hiciste por mi pero… —
— Te amo — Rin miro hacia sus ojos, prácticamente se quedó sin respiración al oírlo, iba a entrar en crisis por no saber que hacer en esos momentos, sus manos temblaron y su cara se tornó bastante roja, ¿a quién demonios le estaba diciendo eso?, él le tomo del mentón y se acercó hacia ella, junto sus labios sin dar marcha hacia atrás, la cara de sorpresa de Rin no podía ser peor, pudo oír al público gritar, algunos de emoción, otros de sorpresa pero al cerrar los ojos se olvidó de donde estaba y se dejó llevar por él, al menos por esos segundos que duro ese beso pudo dejar de pensar en cualquier preocupación.
Él se separó de ella, le miro con cariño y le sonrió.
— ¿y tú? — Rin sentía todo su cuerpo arder, no quería mirar hacia cualquier lado que no fueran los ojos de Len, tenía miedo de seguir con ese absurdo juego.
— Yo también te amo — y antes de que pudiera darse cuenta las cortinas se habían cerrado dejándola a ella y a Len detrás de ella, intento devolver su mente a su cuerpo, pero con lo que había hecho Len no sabía ni como responder.
Pudo escuchar como Gakupo relataba el final de la historia y la finalizaba, los ojos de Len seguían mirando a Rin, una osada acción, pero espero que Rin entendiera lo que él sentía por ella, ella titubeo un poco, iba a decirle algo pero sus compañeros llegaron hacia su alrededor, se quedaron mirándolos.
— Len… ¿Qué demonios fue eso? — Pregunto Luka cuando llego hacia su lado.
— Oye, al menos ese final fue impactante — lo defendió una de las chicas.
— Pero la pobre Rin aún no se recupera — Kaito llego a su lado y vio que la chica seguía sonrojada y perdida en su mente, ella agacho su cabeza para escapar de esos momentos.
— Rin, respira — intento alentarla Luka pero lo único que veía Rin eran sus propios pies.
— Dejen eso para después, hay que volver a recibir los aplausos — ordeno Neru mientras todos hacían una fila y se tomaban de las manos, Len tomo la de Rin y esta solo se quedó mirándole.
— ¿Estás bien? — Rin no respondió, solo apretó su mano aun avergonzada por lo que él había hecho.
De nuevo se abrió el telón y les aplaudieron, a pesar de no haber sido el final recibieron muchos aplausos, Rin ni siquiera se percataba de ello, al volver por fin de sus pensamientos, ya se encontraba en el camerino sentada en una silla, miro hacia su alrededor y todas las chicas se cambiaban, incluso Luka.
— Rin, ¿estás mejor? — pregunto su amiga al notar que Rin le miraba.
— Si… eso creo — contesto con timidez e intentando recobrar el hilo de tiempo que había perdido — Luka… Dime… por favor dime que Len no me beso delante de todos — Su amiga rosada no pudo evitar sonreír un poco, la rubia le miro a los ojos.
— Lo siento — le contesto mientras le sobaba sus cabellos rubios, Rin se hundió más en la silla.
No podía ser, no podía ser, no podía ser…. ¿Por qué de todos los momentos que habían y por haber se le había ocurrido hacerlo precisamente en ese lugar?, se miró al espejo y miro su cara espantada, ya la había besado… y posiblemente los padres del chico la vieron.
— Voy a estrangularlo — atino a decir mientras Luka le miraba curiosa.
— Bueno, no es la primera que te besa delante de mucha gente, ¿recuerdas el primer día que estuviste aquí? — Luka quiso calmar un poco a la chica, pero eso no pareció surtir efecto.
— No, es diferente, él estaba viendo – Y aunque Rin lo dijera, pareciera que no se lo dirigía a Luka.
— ¿Por qué pareces tan asustada? — pregunto de nuevo Luka, Rin solo se paró.
— Por nada — a los ojos de la Megurine eso era una mentira, Rin parecía tan alterada por ese hecho, si no fuera porque sabía que Rin amaba profundamente a Len, creería que eso la hubiera traumatizado.
La rubia entro a la habitación para cambiarse, rápidamente se quitó el vestido de protagonista, si tenía suerte jamás en la vida tendría que usarlo de nuevo, su uniforme escolar se lo puso rápidamente, quería irse de allí lo más rápido posible. Al salir a toda prisa del teatro se dirigía hacia la salida que menos transitada estaba, por atrás, pero alguien la llamo, y no quería voltearse a ver a quien le llamaba tan insistentemente, pero al escuchar la voz de su profesor no tuvo más remedio que parar.
— Oh… Sensei… lo siento, no me siento muy bien — se disculpó rápidamente, Elizabeth y Daisuke lo acompañaban otra vez.
— Kagamine, ¿Qué pasó al final de la obra? — Su maestro solo le miraba reprochándole, Rin solo le miro con un leve temor.
— Yo… yo no tuve nada que ver — se excusó ella, era la verdad, pero tampoco hizo nada para detener a Len — Len cambió el dialogo y todo, yo no sabía que hacer, me tomo por sorpresa —
— Oh… te juro que lo pondré a limpiar todas las ventanas de este instituto por eso — Elizabeth rio levemente ante ese castigo.
— Pero no estuvo mal, de hecho me pareció muy romántico, casi como una confesión de amor verdadera — Y miro indiscretamente a Rin, esta miro hacia abajo bastante apenada, a ella también le había parecido pero no lo era.
— No, seguro olvido sus líneas — intentó desviar la conversación.
— Que raro, a mi me pareció que entre ustedes dos había algo, la forma en la que se miraban parecía que querían decirse muchas cosas — Daisuke habló, Rin solo seguía avergonzada, no quería hablar de eso — El beso me sorprendió, a pesar de que siempre es la escena que más te resulta difícil, ese beso fue magnifico, como si en verdad lo desearas al final — él le sonrió y Rin se maldijo por dentro a ella misma y a todos los sentimientos que albergaba por ese idiota impulsivo.
— Ellos dos son pareja, pensé que si los ponía juntos quedaría más convincente — Ambos esposos soltaron un "oh" y Rin quería saltar del tercer piso.
— Sensei, no somos pareja… por favor no los confunda — Su Sensei rio levemente mientras le miraba.
— Esa última escena dice todo lo contrario — Y eso era todo, Rin quería escapar.
— Antes de que se me olvide, Rin — Elizabeth se acerco a ella, en la mano llevaba un sobre blanco marfil, se lo extendió y le sonrió — Por favor ven a mi fiesta — le pidió amablemente.
— ¿Fiesta? — pregunto ella, la mujer adulta y rubia asintió levemente.
— Si, es un poco formal, es para celebrar nuestro aniversario, en verdad me gustaría que estuvieras allí — Y Rin solo miro de forma rara el sobre, ella no tenía nada que ver con esa familia como para que pensaran en invitarla a un aniversario, tomo el sobre y lo abrió, con letras doradas estaba escrito su nombre, por lo cual comprendió que desde hace mucho tiempo tenían planeado invitarla.
— Yo… etto, no sé si pueda ir — Intento excusarse ella, pero la mujer le sonrió.
— Vamos Rin, en verdad me haría mucha ilusión que fueras, si te preocupa Oliver, te aseguro que no te va a molestar, te lo prometo — Rin rodo sus ojos, aunque en parte eso era lo que temía no era su principal razón.
— Es que yo no sé si las personas del orfanato me dejen ir — Elizabeth abrió los ojos.
— ¿El orfanato? — pregunto sin disimular su asombro.
— Es que… me despidieron — se sonrojo demasiado para su gusto — Y… me devolvieron allí… — contesto un poco atragantada con su dolor, si, para ella seguía siendo doloroso.
— ¡Ah! — exclamo estirando sus brazos mientras Rin reaccionaba a eso, ella ya la tenía atrapada entre sus brazos, a esa mujer si que le gustaba abrazarla, empezaba a dejarse llevar— Mi pobre Rin…. — contesto acariciándole la cabeza— Si quieres, yo puedo sacarte de allí — Rin le miró sin creérselo.
— No, no se moleste, ya pronto cumpliré 18 y no tendré que quedarme más allá — se justificó Rin, Elizabeth miró a su esposo y este le sonrió.
— Si necesitas empleo, o algún lugar donde quedarte, te lo podemos proporcionar — le propuso él, Rin solo negó rápidamente.
— No, no se moleste por mi, yo estoy bien —
— Vamos, que no te avergüence recibir ayuda — Daisuke le miro con sus ojos cálidos, Rin no entendía esas miradas ya que casi nunca las recibía.
— Es-ta bien… lo pensaré — intento zafarse de esa manera.
— Prométeme que vas a ir a la fiesta, puedo darte algún vestido, es más te lo enviaré, ¿Dónde te estás quedando? — Rin se separó de ella y retrocedió.
— No es necesario — sentía sus mejillas arder, tanta amabilidad la ponía incomoda.
— Bueno, puedes ir un poco más temprano a mi casa y lo arreglaremos todo — Rin asintió aun sintiéndose nerviosa — ¿Vas a ir? — pregunto por última vez la mujer, Rin asintió, si le decía que no seguramente le seguiría insistiendo hasta el cansancio y ella deseaba desaparecer de allí lo más rápido posible.
— Bueno, si me discul…—
— ¡Rin! — En ese instante Rin se sintió desfallecer, justamente lo que quería evitar había llegado a ella, le dio miedo mirar hacia atrás pero aun así lo hizo, lo vio a él y a sus padres, la hermosa madre de Len la veía con una cara sorprendida y el padre de Len… era él.
— ¡Ah! — exclamo Elizabeth, Rin por instinto la miro — ¡Kei Kagamine! — La sonrisa que tenía era de oreja a oreja.
— ¿Elizabeth? — el padre de Len hablo, Rin paso su mirada de la mujer, al hombre, luego a Len y luego otra vez hacia el padre de Len.
— Que coincidencia, ¿ese es su hijo?, vaya que ha crecido — Ella le sonrió amablemente, Len le observo de arriba abajo y luego tanteo la mirada entre ella y Rin que se veía realmente asustada, luego entre su padre y la mujer.
— Si… vinimos aquí por Len, ¿y ustedes? — pregunto Kei mirando a las dos rubias.
— Vinimos por Rin — Ella le puso una mano en su hombro, Rin solo se sentía tan confundida en esos momentos.
— No sabía que conocías a mi hija — El hombre se acercó a la chica y puso su mano en sus mejillas — ¿Por qué estás tan pálida? — le pregunto con dulzura, Rin no pudo evitar mirar a Len y luego a la cara sorprendida de Elizabeth, esta se separó un poco.
— No, no es nada — susurro mirando hacía el suelo.
— ¿Es tu hija? — Pregunto Elizabeth sin creérsela — Pero me dijo que era huérfana y…—
— En realidad es mi ahijada, yo soy su padrino — Kei Kagamine sonrió — La encontré cuando era bebé y desde ahí le ayudo económicamente y a veces la visito — Elizabeth miro hacia Rin, esta se veía realmente preocupada, pero no lograba descifrar porque.
— Rinny — La madre de Len le hablo, Len se quedó quieto, el repentino llamado de su madre hacia a Rin le hizo temer — ¡Oh!, sabía que eras tú la de la obra— Ella se acercó rápido hacia la chica y la abrazo, Len se quedó algo impactado — Estás tan bonita, has crecido mucho, ¿Aún te acuerdas de mí? — Pregunto con dulzura a la chica, ella no podía dejar de mirar a Len.
— ¡Esperen! — Explotó Len de una vez por todas — ¿Qué demonios está pasando aquí? — Todos los adultos e incluido Rin le miraban.
— Olvide por completo que Len no lo sabía, Lo siento — Se disculpó Kei mientras reía levemente — No quería ponerte celoso — él rubio menor solo enarco las cejas, ¿celoso?
— Déjame entender esto… ¿tienes una ahijada desde hace 17 años la cual estudia conmigo y la tratas como a tu propia hija y no querías decírmelo por qué me pondría celoso? — Sus palabras sonaron atropelladas y con rabia acumulada — ¿Y quién es esa señora? — apunto hacia Elizabeth, luego apunto hacia su esposo — ¿Y él? — Pregunto de nuevo enarcando más las cejas, luego apunto hacia Rin y esta se asustó repentinamente — ¿Tú sabías esto? — Le exigió saber a la rubia, esta se separó rápidamente de la madre del chico y se acercó a él.
— ¡Te lo juro que no sabía! — insistió pensando que él estaba realmente enojado con ella, él aflojo su mirada, ella en verdad parecía realmente sorprendida, igual que él.
— Esta bien — La tomo de la muñeca y le acercó a él, le aprisiono entre su pecho para refugiarla— Quiero una explicación, ¡Ahora! — Exigió él, los padres de Len se miraron entre si, luego Kei miro hacia Elizabeth.
— Lo siento Elizabeth… tenemos un asunto que resolver en este momento — Ella solo sonrió.
—Oye… ¿puedo escuchar yo también? — pregunto mientras le miraba con ojitos de cordero, él hombre suspiro.
— ¿Enserio? — Pregunto él un poco fastidiado, ella le sonrió.
— Tu hijo pregunto sobre quien era yo — Y él se rindió, miro a su esposa, Asami.
— Por mi no hay problema… pero me gustaría que fuera en un lugar más privado — Ella miro hacia su alrededor, había muchas personas mirándolos en ese momento, luego miro hacia los jóvenes rubios, Len aun sostenido a Rin de manera protectora y ella parecía incomoda por todo.
— Sensei — Len miro a su profesor, este solo suspiro, saco unas llaves y se las tiro.
— Yo no quiero meterme más en sus problemas, luego me las devuelves — y él los dejo solos, todos miraron al chico, y aun sosteniendo la mano de Rin camino hacia uno de los salones donde lo abrió.
Ahora solo se encontraban en esa habitación los dos padres de Len, Elizabeth y su esposo, Rin y Len sentado uno al lado del otro, uno exigiendo una explicación y la otra queriendo que esto terminase de buena vez.
— Bien… ¿Por dónde comenzar?, supongo que por aclararles quien es esta dama y su esposo — Elizabeth le sonrió a los chicos, Len solo alzo una ceja confundido, aun no entendía que hacia allí, pero esa mujer se parecía mucho a Rin, solo que con ojos verdes y más adulta.
— Verán… todo comenzó hace 20 años atrás, cuando trabaja para la familia de Elizabeth y… —
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Bueno, si llegaron hasta aqui es porque han leido 20 capitulos de mi historia, así que decidi celebrarlo y escribir un poco más, por lo cual me quedo especialmente largo, en estos dias me di de cuenta que esta historia ha cumplido los dos años de publicarse, no espere que me tomará tanto tiempo escribirla realmente. Tengo que confesarles que estoy un poco decepcionada, me habia acostumbrado a recibir más de 10 reviews por capitulo de esta historia y me alegraba mucho, pero el capitulo pasado recibi ocho, estoy sumamente agradecida con esas personas por tomarse el tiempo de dejarme un review y dejarme saber sus opiniones, pero no sé que haya hecho mal para que los demás lectores decidieran no dejarme reviews, el capitulo anterior me habia costado mucho porque estaba realmente triste, pero queria actualizar asi que me obligue a mi misma a escribir hasta que quedará, pero cuando me obligo a mi misma a escribir no hago los capitulos interesantes, pero saben que no me gusta hacerlos esperar mucho y si me habia tomado mi tiempo por los problemas de la uni y senti que no debía dejarlos esperando más, pero creo que lo mejor es tomarmelo con calma y esperar a que realmente tenga la inspiración necesaria para no volverlos a decepcionar.
Solo quería decirles eso, y agradecer a las personas que me dejaron los reviews, saben que siempre me ha gustado leerlos cuando me siento desanimada, en especial a esas personas que han seguido este fic desde sus inicios y lo empezaron a leer hace dos años, algunos recordaran que fui impulsiva al escribirlo por primera vez y poco a poco fui planeandolo hasta convertirse en un hermoso fic de 20 caps, todo eso ha sido gracias a ustedes por animarme a escribir y a imaginar como continuarla, saben que para una persona que escribe fics, lo más importante es saber que su historia es apreciada, eso nos da entusiasmo para seguir trayendoles historias y ser constantes, enserio muchas gracias por su apoyo.
Ahora contestaré los 8 hermosos reviews que me dejaron C:
Kyoko Katsuragi: Mi querida Kyoko nwn, a ti no se te escapa nada, y si... ¡era Rei!, le ayudo a encontrar a Rin, luego explicaré porque fue Rei muehehe.
Me alegro que te haya gustado la escena subida de tono, ultimamente lo he re-pensado y tal vez considere poner un lemon después de todo, pero eso solo lo estoy pensando, pero sé que habra un Lime proximamente.
Firielvnz: me alegro que te haya gustado la portada y el capitulo, queria hacer un poco más dinamico el fic y por eso decidi dibujarles algunas escenas, aun pienso en dibujar algo más, vamos a ver como resulta todo C:
Dianis Mars: Lo siento Dianis, pero Rin y Len no estan relacionados para nada, Le padre de Len es el padrino de Rin, gracias por leerme durante todo este tiempo C:.
Lalala: Masomenos tu teoria es correcta, el padre de Len si es el padrino de Rin, en el proximo capitulo explicará toda la historia y como estan relacionados.
Hazuki Sakamoto: No creo que adivines como terminará este fic, en definitivamente el final es en lo único que no he dado pistas, gracias por leer los capitulos C:.
Auditore Alex: Bueno, estoy usando OC para los padres de Len, La madre de Len es inspirada en Asami Shimoda, no sé parece en nada pero en el nombre si(?), y el Padre de Len esta inspirado en Kei, la persona que diseño a Rin y Len (también a Miku y Luka). Espero no te confundas con eso.
Guest: Gracias por leer mi historia, y drama es lo que viene(?)
Shioo: Sorry, no son hermanos, aun puedes volver a intentar(?), gracias por leerme C:
Nos vemos en el capitulo 21 C:
