Los días eran oscuros e interminables, Rin Kagamine jamás pensó que podía sentir su corazón quebrarse cada día de a poquitos, ¿cómo podía fingir delante de él que todo estaba bien cuando ella estaba a punto de romperse en llanto?, las sonrisas de Len eran un arma de doble filo, le gustaban tanto y las detestaba porque le gustaba. Sus dulces palabras, sus disimuladas invitaciones; todo es una tortura psicológica cuando lo que intentas es olvidar a alguien que amas pero al mismo tiempo no deseas separarte de él ni un poquito.

— Sabes, estoy pensando en ir de nuevo al parque de diversiones —Ahora ambos se encontraban en su lugar favorito, donde nadie los miraba, ni sus amigos ni sus compañeros, la azotea era perfecto para que ambos pudieran hablar — ¿Te gustaría ir conmigo? — Ella le observó sonriéndole un poco, una sonrisa fingida que él sabía muy bien que lo era.

— Me gustaría, tal vez deberíamos invitar a Luka, Gakupo y Kaito… ya sabes, reconciliarnos… — intentó disuadir ella pero el rubio sabía su plan.

— Rin, ¿qué está pasando por tu rubia cabecita? — él le tocó suavemente la cabeza dándole unos pequeños toquecitos.

— ¿Por qué lo dices? — De nuevo intento evadir la pregunta con otra, Len suspiró.

— No quieres estar a solas conmigo — Él puso una mirada triste y doliente — Todo cambio desde que conociste a mis padres —

Y era verdad, ella huía cuando estaba a solas con Len, solo podía sentirse segura cuando estaba con varias personas alrededor, sabía muy bien que si Len y ella conversaban sobre su relación terminaría llorando y aceptando cualquier cosa que él propusiera.

Mordió un pedazo de su sándwich mientras se quedaba callada, él que callaba otorgaba y Len apretó sus puños un poco enojado por su silencio, cuando ella terminó de tragar su bocado, tomó mucho aire para lo que iba a decir a continuación.

— Lo siento — Se disculpó, pero Len no quería eso.

— Hablemos sobre nuestra relación — Le exigió mientras Rin se sentía de nuevo insegura, con miedo de que pudiera decir él — No eres mi hermana, Rin — Le aclaró mientras ella no podía dejar de mirar al suelo, temblando.

— Si lo soy — Replicó mientras seguía sin querer hacer contacto visual con Len — Len… he comprendido que la única relación que debemos tener tú y yo es solo de hermanos— Empezó ella a hablar, miró sus manos temblando, sabiendo que lo que decía no era lo que quería decir.

— No lo acepto — Le interrumpió Len, él estiro su mano hasta su barbilla y le hizo mirarlo.

Sus ojos le exigían atención, ella no podía evitar sentir los propios suyos llenarse de lágrimas queriéndose escapar, era tan doloroso que apenas y podía respirar sin sentir su pecho arder del dolor. Él se acercó a ella para tomar sus labios, para robarle un beso como lo había empezado a hacer cada vez que estaban solos, la tomaba desprevenida y la arrastraba hacia algún rincón de la escuela para atraerla hacia él hasta quitarle cualquier rastro de oxígeno en su cuerpo, lo peor de todo es que poco hacía ella para resistírsele, cuando hacía eso caía en un trance del que no quería escapar y lo único que pedía su cuerpo era continuar.

Al separarse él le abrazó estrechándola contra sí.

— Sé que tú me amas, así que no te resistas más — susurró en su oído mientras ella sentía derretirse, sus labios temblaron al querer escapársele todas las palabras, toda la verdad.

— Len… te he dicho que no hagas eso más — Repitió lo mismo que había dicho desde la primera vez que lo había hecho, el lunes después del festival; todos los días hacía lo mismo y seguía desobedeciéndole, ¿pero quién no lo haría?, ni ella misma se obedecía, sus acciones eran contradicciones.

Pero él sonrió, poco le importaba lo que Rin le decía, tomó sus manos mientras las empezaba a besar subiendo lentamente por sus brazos, ella lo miraba queriendo resistirse, pero era débil, le faltaba voluntad para cumplir la decisión que había tomado, especialmente cuando él le coqueteaba descaradamente de esa manera. Pronto la cara de Len estaba a milímetros de su cuello, y no desaprovecho para besarlo y chuparlo, reclamando su piel, marcándola como su propiedad, porque él creía que ella le pertenecía y ella sabía que era cierto.

— Voy a seguir haciéndote esto hasta que me digas que me amas — Le susurró en su oído lamiéndolo.

— ¿Dónde quedó el Len prudente y respetuoso? — Le preguntó ella mientras él soltaba una risilla divertida.

— Lo mataste — Y él continuó con su juego, dándole caricias en partes que apenas y podía creer que fueran erógenas, ella reprimía sus gritos cerrando su boca fuertemente, aquello le gustaba tanto que le hacía flaquear.

Y la campana sonó dando por terminado la sección de romance del día, Len se separó fastidiado por su interrupción y Rin solo agradecía porque aquello terminará, sabía que si le hubieran dado unos minutos más, Len seguiría aprovechándose de ella hasta que estuviera satisfecho.

Ambos arreglaron sus uniformes para que no se vieran desacomodados y partieron de nuevo a clase.

No podía decirse que aquello pasaba todos los días, apenas y él chico estaba sacando su lado atrevido mientras ella descubría nuevas facetas de él. Aunque quisiera gritarle y decirle que basta, que lo que hacían estaba mal, no podía, porque lo deseaba profundamente y no deseaba que acabará jamás.

Y eso la hacía sentir culpable después, no podía creer que su voluntad fuera tan poca para ser manejada de esa forma por Len, nunca pensó que sería tan débil ante una persona como él, daría lo que fuera por sacar fuerza de voluntad y decirle que ya no lo vería más, pero le aterraba esa posibilidad también, siquiera pensar que no lo volvería a ver era mil veces más doloroso que su situación actual, pero aunque le rogará a Len que solo quería ser su hermana, él no quería eso… quería algo más que una simple amistad. Por eso había empezado a tentarla de esa manera, era su manera desesperada de convencerla.

Pero a él tampoco le estaba funcionando.

Len quería que Rin le aceptara de una buena vez, pero el poder paterno era más poderoso para ella de lo que era él, pero ella no se daba cuenta de lo desesperado que lo tenía, podía besarla, acariciarla, morderla o darle un placer infinito pero ella seguía reacia a cambiar de opinión acerca de su relación.

— Maldición — Susurró desesperado él al momento de verla partir de nuevo hacia su nuevo hogar.

Pareciera que ella no se diera cuenta que después de cada momento, ella tomaba más fuerza, al principio no podía ignorarlo, le correspondía intensamente cualquier beso que él le robará, pero luego empezó a alejarse cada vez más, a huirle cuando presentía que se iban a quedar solos, a inventar cualquier excusa para ya no almorzar juntos y eso le hacía ponerse más salvaje y más malvado cada vez. Rin temblaba cada vez que la tocaba, acallando su voz para ella sola mientras dejaba que él desgastará sus labios complaciéndola para luego recibir su indiferencia, intentando construir una relación que no tenía futuro en una base tan débil que cualquier soplido podía derrumbar.

Rin se estaba engañando, queriendo creer que podía hacer lo que los padres del rubio siempre quisieron que fuera, pero él no, sabía que era imposible verla de otra forma.

— Solo diles la verdad — Sugirió cierta chica de cabello rosado claro, Aria.

— Puff, no me hagas reír, si les digo eso, ella me odiará de por vida — Le respondió él.

Cuando Rin se iba y lo dejaba solo, él tomaba la segunda opción, ir con Seeu, Yukari y Aria, aunque no lo pareciera estas chicas eran sus amigas y lo recibían gustosas, al menos dos de ellas.

— Len, lo que ustedes dos están viviendo es estúpido, ella te gusta y tú le gustas a ella, se nota tanto que ya no lo pueden ocultar más — Volvió a hablarle, él solo le miró fastidiado.

Era verdad, ya todos sabían lo que pasaban con ellos, solo fue que Rin le contará a Luka y esta le contará a Kaito y luego él le contará a Gakupo, así sucesivamente hasta que todos se enteraron de la noticia de que su padre había encontrado a Rin de bebé y que querían adoptarla como su hermana. Pero al mismo tiempo notaban la tensión entre ambos, esa tensión que no puede ser ocultada, dos personas que se amaban intensamente estaban pasando por un momento tan complicado y nadie sabía que hacer al respecto, si fingir que eran hermanos o eran pareja, ¿quién podría culparlos?, ni ellos mismos se decidían.

Rin quería ser su hermana, él quería ser su amante.

— Es la primera vez que me enamoró, y tenía que pasarme esto — Len escondió su cabeza entre sus brazos, queriendo escapar de todo de una buena vez, volver en el tiempo y hacer que su yo del pasado ser perdiera por la otra dirección del bosque.

— Nadie dijo que el amor es fácil, en fin, solo tienes que hacer lo que te dije: "seducirla hasta que ella acepte", es que mírala, esa chica babea por ti y trata de hacerse la fuerte, no la entiendo —

— Ia-chan… no creo que ese sea un buen consejo para Len-sama — Interrumpió Seeu en su pequeña discusión.

— ¿Qué propones tú? — Preguntó ella arqueando una ceja, ella solo miró hacia su plato sin saber que decirle.

La solución era obvia, cedía él o cedía ella.

— Tal vez podrías tratarla como una hermana — Intervino la chica de cabellos morados, Ia y Len la miraron sin comprenderle — Solo digo… si no puedes decirle a tus padres porque se decepcionarían, ¿cómo esperas que funcione su relación? — Y aquella era una buena pregunta que Len no se había hecho.

Y por el resto del día no pudo dejar de pensar en eso…


— Bien, espero que estudien bastante para sus exámenes finales — El Sensei cerró su libro mientras empezaba a caminar hacia la salida, Rin miró hacia su escritorio, claramente preocupada.

Todos los problemas que había pasado desde que había comenzado a estudiar allí habían apartado su vista de sus deberes, ahora se encontraba en un buen lio, ya que debía mantener buenas notas si quería graduarse, el único problema es que la única persona que podría salvarle se encontraba delante de ella sonriéndole con una cara picara.

— Así que… debemos estudiar — Él le sonreía triunfante, pero Rin presentía que esa sesión de estudios terminaría como todos sus encuentros en la azotea, con ella tratando de resistirse a sus besos y caricias.

Buscó ayuda a su amiga Luka, esta suspiró pesadamente mientras veía en sus ojos un grito desesperado de ayuda, pero al notar a Len, quien le miraba con ojos celosos y no pudo ir a ayudarla, porque dentro de Luka sabía que lo que Rin hacía estaba mal.

— Buena suerte — Luka Fingió una sonrisa dejando a Rin estupefacta y a Len victorioso.

— ¿Estudiamos? — Preguntó él, Rin le miró de nuevo mordiendo sus labios sin poder ocultar sus nervios.

— Si... por favor ayúdame — Susurró derrotada.

El camino hacia el orfanato se le hizo más largo que nunca, ella no podía ir a la casa de Len porque superaba el toque de queda, y él fue comprensivo con que debía ser allí su sesión de estudio, aunque no pareció agradarle la idea ya que no estarían totalmente solos para poner en marcha su plan. Ambos entraron a ese lugar mientras eran saludados por las monjas que estaban a cargo de aquel recinto, muchos niños miraban con curiosidad a Len pero no se atrevían a acercarle, Rin explicó todo detalladamente mientras ellas miraban al rubio sin mucha confianza.

— Esta bien, comprendemos que tu colegio tiene mucha exigencia académica — Rin asintió agradeciéndole, y allí fue cuando emprendieron su camino al cuarto de Rin.

Len no podía creer que ese lugar pudiera llamarse hogar, las paredes lucían viejas y las camas se veían bastante baratas, la habitación de Rin apenas y era lo suficientemente grande para acomodarse los dos en el suelo, con la mesa que usaba para estudiar, ella parecía incomoda mientras él la observaba sin querer prestarle atención a algo más.

— Sé que no es como tu habitación, pero es algo — Len bufó algo cansado.

— Por supuesto que no es mi habitación, es que no puedo creer que ni televisión tengan — Rin sonrió incomoda — ¿Aquí fue donde creciste? — Preguntó él alzando una ceja, ella asintió.

— Si, aunque no era la misma habitación, antes dormía con las demás niñas pero cuando vas creciendo y otros se van, te van asignando una habitación — Le trato de explicar mejor, Len asintió sin mucho interés.

— Bien empecemos, la primera prueba es de idiomas así que esa irá primero — Y ambos empezaron a sacar todas sus notas, o al menos las que Rin tenía, Len era de los que prestaba atención en clase y con eso tenía.

A veces le daba envidia la vida relajada de Len, siempre podía hacer lo que quisiera y no le tocaba trabajar duro, a ella desde pequeña le enseñaron que si quería algo tenía que trabajar duro por ello, por eso siempre asistía a las clases de canto en la iglesia para ser parte del coro, también tuvo que pedirle a su padrino que le pagara algunas clases de música para aprender a tocar el piano y otro instrumento y clases de canto para afinar bien la voz, recordar todas las cosas que tuvo que hacer para lograr su sueño de ser cantante, las horas de practica para aprender a bailar, o cuando se le iba la voz porque se pasaba demás cantando. Extrañaba esas cosas.

— Rin — Y ella salió de sus recuerdos encontrándose de nuevo donde estaba — ¿Me estabas prestando atención? — Le preguntó él mientras Rin asentía avergonzada.

— Si, si, ¿qué decías? — Preguntó mientras Len suspiraba.

— ¿Qué te molesta tanto? — Pregunto mientras la miraba acusadoramente, ella sonrió apenada.

— Lo siento… solo recordaba cuando estaba trabajando — Susurró esto último con pena.

— No entiendo porque te gustaba tanto ese trabajo, te esclavizabas todas las tardes allá y te obligaban a hacer cosas que no querías —

— No… no es del todo cierto, me gustaba mucho cantar, bailar… presentarme, extraño a Miku a veces, el escenario, el estudio de grabación, mi casa… — Y ella parecía en verdad añorar esas cosas, aunque se sentía muy sola cuando vivía en aquella casa pero era mejor que estar en el orfanato.

— Entonces… ¿Por qué no lo vuelves a intentar? — Rin simplemente abrió sus ojos sin poder creérselo.

— Len, no es tan fácil… mi representante era muy bueno y quede en malos términos con él, incluso si quisiera encontrar otro representante, él podría aplastarme cualquier intento… y… —

— ¡Silencio! — Le gritó él sorprendiéndola bastante — Deja de pensar en eso, me deprimes, ¿a quién le importa como terminaste ahí?, sé de alguien que puede hacerte más famosa que la tal Miku — Rin parpadeó un par de veces observándolo sin creerle.

— ¿Quién? — preguntó ella con un poco de ánimo en su voz, Len sonrió malvadamente.

— Si pasas todos tus exámenes con un 100 te diré su nombre y te daré su teléfono — Ella le miró con desconfianza.

— No te creo — Pero Len no quitaba esa sonrisita de su cara.

— Mi hermosa princesa, ¿estás dudando de mí? — Ella asintió mientras Len reía — Es alguien que ya conoces, te lo aseguro —

— ¿Ah si? — Ella alzó una ceja interesada, ¿quién podría conocer ella para no darse cuenta de que podría hacerla famosa?

— Y estaría encantada de ayudarte —

— ¿Quién es? — Y la pizca de curiosidad ya le había hecho interesarse más.

— ah, ah, ah, primero es la escuela, luego la diversión — Rin hizo un puchero mientras tomaba el cuaderno entre sus manos para repasar.

— Es imposible sacar 100 en todo — murmuró de mal humor.

— Tranquila, si pierdes tendrás un lindo castigo — Rin abrió sus ojos un poco nerviosa por aquel comentario, Len no paraba de mirarla pícaramente — Ya te he dado bastante adelantos… supongo que podríamos llegar al final de nuestros juegos— Su cara se tornó roja al darse cuenta a lo que se refería.

— No dirás que… — Y no pudo terminar la frase sin avergonzarse de siquiera pensarlo.

— Seguro es todo lo que pasa por tu pervertida cabeza, así que tú decides, un trabajo nuevo o todos tus sueños húmedos hechos realidad —

— ¡Le-Len! —

— ¿Si? —

— ¡Cállate! — Rin escondió la cara entre su cuaderno sin poder mirarlo, Len se reía de ella, le divertía molestarla hasta hacerla sonrojar, aunque no es que fuera muy difícil para él.

— Es hora de concentrarse — Le ordenó él mientras Rin asentía.

La sesión de estudio fue lo usual, siempre tenía alguna manera para que ella recordará las cosas, y siempre le explicaba pacientemente todas sus dudas, incluso si ella aun no las tenía, en verdad era muy productivo estudiar con Len, cuando la sesión de estudio termino, ella empezó a guardar todas sus cosas, pero Len no paraba de mirarla.

— Rin, ¿Has pensado si vas a mudarte con nosotros? — Y esa pregunta le cayó como un balde de agua fría, Rin le miró de reojo.

— No he decidido — Le contestó un poco presurosa.

— Si vas a mi casa, ¿sabes lo que significa? — Le preguntó mientras ella no paraba de pensar en aquellas posibilidades.

— Viviremos bajo el mismo techo — Le contestó mientras le miraba de frente un poco incomoda — No creo que sea buena idea —

— Creo que podría ser bueno — Pero para Rin no podía ser algo bueno, vivir con Len, verlo todos los días, de la mañana a la noche.

— Len… lo que quieres de mí no se va a poder, tus padres estarán allá y… —

— Ellos viajan mucho, cuando no estén, seremos tú y yo solos— Pero aquello le ponía más incómoda y nerviosa que cualquier otra cosa.

— Len… — Y Rin ya no sabía que decirle, ni como insistirle, estaba cansada de luchar contra él y contra ella misma, ahora mismo solo deseaba tirarse a sus brazos para cumplir todos sus sueños y fantasías.

— Bien… me voy — Le anunció mientras se levantaba del suelo mirándola.

— Gracias por todo — Len solo le sonrió.

— Nos vemos — Al final se despidió dejándola sola en el cuarto, Rin solo pensaba en todo lo que hacía y decía Len.

¿Cómo poder solucionar todo esto?, todo se volvía más y más complicado con los pasos de los días.


Ya había llegado los resultados de los finales, Rin esperaba atentamente su nota ya que había estado estudiando intensamente con Len por dos semanas enteras, al menos en el orfanato él se controlaba porque las monjas o cualquier niño siempre estaban pendientes de que no hiciera algo, lo vigilaban muy de cerca y Rin estaba agradecida por eso ya que Len no mostró su personalidad atrevida allí y la dejo en paz mientras estudiaban, pero el día anterior le había recordado su amenaza y por eso rogaba que le hubiera ido bien en sus exámenes finales.

— Tranquila, Rin — Le dijo Luka mientras veía como ella no paraba de mover sus manos de las ansias de ver sus notas — No es el fin del mundo si repruebas algo — Pero para Rin eso era lo de menos, estaba en juego su castidad si no sacaba todas sus notas perfectas.

Ya se acercaban los profesores para poner las notas en el tablero y ambas chicas los esperaban a una distancia prudente.

— Necesito que todo este perfecto — Luka suspiró pesadamente al ver que su comentario no le había servido de nada a Rin.

— Rin… ¿por qué estás tan ansiosa? — Le preguntó finalmente, Rin se sonrojo por aquello y Luka empezó a entender — Tiene que ver con Len ¿eh? — Y finalmente la rubia asintió.

— Si saco un 100 en todos los exámenes él dijo que me daría el número de un representante — Y esto hizo que la chica de cabellos rosados abriera los ojos impresionada.

— Espera, ¿qué?, ¿de dónde conoce Len un representante?, su padre apenas y pudo conseguirte al otro representante — Luka empezó a pensar en alguna persona que pudiera ser un representante y estuviera al alcance del círculo social del chico.

— No lo sé, lo peor de todo es que dijo que yo ya lo conocía — Y esto sorprendió aún más a Luka.

— Rin… no creo que eso sea verdad — Rin solo suspiró cansada, se estaban demorando bastante en publicar sus notas.

— Luka, no sé si es una mentira, pero no creo que él pudiera bromear con eso, al principio tuve mis dudas pero parece que va enserio — Luka miró al chico que estaba a unos metros de ella, no parecía estar muy preocupado pero también esperaba por las notas.

— Entonces esperemos a ver como te va… — Finalmente ambas chicas vieron como ya habían terminado de publicar todos los resultados.

Una ola de estudiantes pasó sobre ellas ocupando cualquier espacio posible, Rin se encontraba hasta el final de esa ola mientras intentaba buscar su nombre entre todas esas personas, logró colarse por un hueco y empezó a leer los nombres de la clase.

— Número 49 Kamui Gakupo... número 50 Yuzuki Yukari… número 33 Aria… número 20 Kaito Shion… wow lo hizo bien — Susurró ella mientras seguía buscando su nombre.

— Pareces tener problemas para encontrar tu nombre — Susurró una voz a su lado, Rin volteó a mirarlo, sabía perfecto quien era.

— No sé donde está — Le respondió a Len, este le miró y le sonrió.

— Revisa bien — Le dijo mientras le veía confiado — Parece que no te salvaste — Y Rin suspiro, ya sabía que era imposible sacar notas perfectas, subió su mirada y pasó al lado de otras dos chicas que salieron llorando, pero al final de la lista no estaba su nombre.

— ¿Dónde está mi nombre? — Preguntó fastidiada, Len se burlaba de ella.

— Mira arriba — Haciéndole caso subió hacia los primeros puestos.

— Número 3 Megurine Luka… número 2 Kagamine… ¡Len! — Y ella se espantó, Len siempre ocupaba el primer lugar, que alguien le hubiera quitado el puesto le resultaba imposible e impensable — Número uno… Kagamine… ¿yo? — dijo sin poder creérselo, Len se acercó a ella y puso una mano en su hombro.

— Mira todo lo que haces para evadirme, incluso me quitas del ranking de notas — Y Rin aún seguía en shock, veía su nombre allí sin poder creérselo, Len le observaba divertido, no imagino que Rin haría una cara tan graciosa al ver su nombre en el primer puesto.

De alguna forma los otros estudiantes los sacaron para que ellos pudieran ver sus notas, Rin todavía no podía digerir que ella hubiera logrado sacar un 100 en todos sus exámenes, Len le veía sonriendo.

— ¿En verdad esto está pasando? — se preguntó mirándolo, Len asintió.

— Nunca dude de ti —

— ¡Rin!, ¿viste eso? — Preguntó Luka llegando a su lado — ¡Eres increíble! — Le alabó bastante alegre ella, Rin le sonrió.

— Si… —

— ¡Ahora Len te dará el número del representante! — Le recordó su amiga, Rin miró a Len y este rio pícaramente.

— Cierto… no se me olvido, aquí lo tienes — Y él le extendió un papelito, entonces Rin lo tomó en sus manos y leyó el nombre del famoso representante…

— Sa... —

— ¿Sa? — Repitió Luka queriendo ver el nombre de esa persona.

— Sakine Meiko… — Susurró ella sin creérselo del todo.

— ¿Qué? — Preguntó Luka sorprendida — La ex de Kaito es representante… —Len le miró y le sonrió.

— ¿No te lo dijo tu novio? — Le preguntó sonriéndole perversamente — Resulta que el padre de Sakine Meiko es el dueño de la mejor disquera del país y tiene varias alianzas internacionales, su hija va a heredar todo eso pero para prepararse va a tener que trabajar de representante, me imagino que puedes ser su primer artista, Rin — La mencionada alzó su cabeza para mirarlo, si todo esto era cierto ella podría firmar contrato con una disquera y trabajar como solista sin tener que estar en un grupo, aquello le emocionaba pero no sabía si podía contar con Meiko para aquello.

— ¿De dónde conseguiste su número? — Preguntó Luka incrédula, él sonrio.

— Por alguna razón me dijo que estaba en deuda conmigo y me mando una colección de Cedes para agradecerme, además de su nuevo número de celular para mantenerse en contacto, lo único que me dice es que vuelva al campamento y no lo haré, así que a mí no me sirve, úsalo tú — Ambas chicas se miraron sin poder creérselo aún.

Len se dio media vuelta y empezó a caminarse lejos de ellas, aún no se hablaba ni con Luka ni Kaito ni Gakupo, no quería tener que intercambiar palabras con ellos.

— ¿No te molesta? — Le preguntó Rin a Luka.

— Tú no eres mi novia, Rin, si te sale esto te aseguró que seré la persona que más se alegrará por ti — Rin le sonrió a Luka, un camino nuevo se abría para ella.

— Entonces es hora de contactar a Meiko— Se dijo a ella misma con optimismo.


Actualice~ , sé que es medio relleno, pero tenía que rellenar algunos huecos antes de empezar el drama, les dije que estaba reconsiderando hacer un lemon, yo había dicho que no, pero me tento el diablo, pero no llegará pronto, tendrán que esperar mucho por ese lemon, pero si habrá Limmes, uno muy pronto 3 , pero van a tener que tenerme paciencia ya que ando baja de inspiración, pero creo que el próximo capitulo será muy bueno .

Responderé sus hermsoso reviews~

Dianis Mars: Gracias por recomendarme, a cualquiera le encantaría tener muchos reviews, es dificil en estos dias conseguirlos, al parecer el fandom de vocaloid se está apagando un poco, pero bueno, seguiré aqui escribiendo para fans como tan fieles como tú~.

Sorayahikarine09: Okei, la verdad es que yo dejo pistas, es genial darse cuenta a veces de lo que va a pasar en tu historia favorita, y al final una trama con sentido hace que la persona se ponga a pensar en como va a seguir, pero las historias que más gustan son las que nos sorprenden u3u, en fin, no uses la violencia~

Amanacha15: No Amanacha, el final vendrá cuando tenga que venir, y sé que sabes la respuesta sobre la madre de Rin~.

Kyoko Katsuragi: Bueno... no es como si el final no fuera a ser lindo (?), digamos que los eventos finales no son lindos(?).

No se porque te sorprende lo de las monjas xDD, todo el mundo sabe que la iglesia es lo más corrupto que hay, incluso los orfanatos, aqui es muy dificil adoptar un niño, por ejemplo este año, la entidad que se encarga de eso se quejo porque nadie estaba adoptando, pero resulta que esa entiendad pedia tramites imposibles, y le negaba la posibilidad a mucha gente, además esta entidad favorece a los extranjeros que les dan dinero =3=, ahora se dan de cuenta del mal que le hacen a los niños cuando hacen mil y un cosas para obstaculizar las adopciones.

Señorita Kyoko, me ofende que no sepas quien es el chico nuevo, tú lo conoces, ya salio antes en este fic xD

DeiUchiha: gracias por el review~

Lina Makone: Vaya que me escribiste... a ver por donde empiezo... digamos que tu comentario esta 99.9% acertado, y con eso dije mucho xD

Andrea: Gracias por leerme y dejarme un review, son aportes que me hacen muy feliz 3

Valkagamine: no la voy a dejar C:, sigue leyendome~

Karla: Gracias por dejarme un review

Lolligirl-Karlitha: Pues este fic yo lo he leido cinco veces (Lel), soy la autora, tengo que leer todo esto para acordarme de los detalles que olvido xDD, y escribir este fic a sido un reto o3o, he intentando mejorar mi narración y me alegra haber llegado a este nivel XD, al menos ya quedo más satisfecha con las cosas que escribo a como lo hacía antes, sé que debo mejorar aun más pero por ahora estoy bien.

Todos quieren un ver celoso xDD, pero luego no les va a gustar~

Guest: gracias por el review

Zetbel: gracias por comentarme, y Asami es muy graciosa~

Bien, es todo por ahora, esperen la próxima continuación.