Al recuperar la consciencia lo primero que vio fue el techo blanco, sorprendida se sentó en la cama y miró a su alrededor donde la presencia de su amiga Luka le acompañaba en esa habitación.

— Que bueno que despertaste, estaba pensando seriamente en llevarte a un hospital — Pero Rin no le respondió, trato de recopilar sus recuerdos antes de perder la consciencia y eso hizo que su rostro se tornará totalmente rojo.

— Luka… por favor… dime que Len no me pidió que me casará con él en frente de sus padres — La chica del cabello rosado y ojos azules no cambio su expresión, notó que su amiga estaba empezando a entrar en un estado de pánico.

— Len no hizo eso y menos frente a sus padres — Rin la veía suplicante.

— ¿De verdad? — su voz sonaba un poco aliviada.

— No, si lo hizo y no solo frente a sus padres, lo hizo frente a todo el mundo, Rei y yo lo escuchamos, Gakupo y Miku también, incluso Meiko lo hizo — La cara de Rin paso de rojo a blanco.

— ¡¿Qué voy a hacer?! — Ella saltó inmediatamente de la camilla tratando de buscar alguna salida por la ventana — ¡Esto no puedes estar pasando! — De nuevo chillo mientras llevaba sus manos hacía su cabello y lo revolvía.

— Pero está pasando y no sé porque te alteras tanto, ¿no es lo que querías? — Le cuestionó su amiga levantando su ceja.

— ¿En serio crees que quería que él me pidiera matrimonio frente a todo el mundo?, ¡tampoco quería que sus padres se enteraran! — Rin se recostó en la pared tratando de controlar su respiración que se había agitado — ¡Esto es demasiado para mí!, necesito escapar — Admitió mientras veía hacía el suelo desesperada.

— Primero que todo, tienes que calmarte — Luka se levantó de la silla donde estaba para llegar a su lado y tomarla por los hombros — Segundo… no puedes escaparte de esto, Len y sus padres están afuera muy preocupados por ti — Rin solo abrió los ojos de sorpresa.

— Pero —

— Nada de peros, si quieres puedo ir a decirles que no quieres verlos — Luka le abrazó para tratar de calmarla — ¿Quieres que haga eso? — Le preguntó con voz suave, Rin se sintió un poco más segura en los brazos de Luka pero aun así su corazón no quería calmarse.

— Eso sería grosero — Susurró la rubia meditando la situación.

— Creo que entenderán que hoy no te encuentras bien para hablar con ellos — Rin cerró sus ojos, no se sentía lista para hablar con ellos — También podría hablar con Len y decirle que te niegas a su propuesta — Rin la escuchaba atentamente sin decir algo — Sin embargo… no creo que quieras rechazarla — Rin pasó sus brazos alrededor de la cintura de ella estrechándose aun más en su amiga, necesitaba valor para afrontar la situación ahora.

— No sé que es lo que quiero — Un par de lágrimas amenazaron con salirse de sus ojos azules — Es que esto va demasiado rápido, él y yo… ¿casarnos? — Luka solo soltó una risilla al oírla.

— ¿Qué te parece si hablas con él a solas? — Le sugirió ella mientras se separaba, vio la cara de Rin enrojecerse y sus labios temblar del miedo.

— ¿Es-estaría bi-bien? — Luka le dio una sonrisa cálida.

— No tengas miedo, solo es Len y su torpeza, ya estas acostumbrada, ¿cierto? — Rin quiso sonreírle pero los nervios no la dejaban.

— De acuerdo — Acepto ella sin estar muy segura.

— Bien, iré por él — Luka se dio media vuelta para abandonar la habitación y dejar a la chica sola.

— Cálmate Rin… respira — Ella se sentó en la camilla tratando de respirar hondo para calmarse lo más rápido posible antes de que llegará Len.

Luka salió de la enfermería cerrando la puerta detrás de sí, enfoco su mirada en el fondo del corredor donde vio a tres rubios sentados en unas sillas esperando noticias, se acercó lentamente hacía ellos captando la atención de los tres.

— Luka-san, ¿se encuentra bien Rin? — La mujer rubia se acercó a ella rápidamente para preguntarle por el estado de la que consideraba su hija, Luka sonrió amablemente por su preocupación.

— Si, Rin está bien, solo está un poco… abrumada por todo lo que ha pasado hoy — Los tres rubios suspiraron aliviados.

— Tenemos que hablar con ella y disculparnos por lo que hicimos — El padre de Len se levantó de la silla al igual que su hijo — en especial tú — Le señalo frunciendo el ceño, Len solo hizo una mueca de desagrado.

— Sobre eso quería hablarles, no creo que sea buena idea que entren a verla todos a la vez, volverían a presionarla — Les explicó ella mientras los tres se sentían seriamente arrepentidos.

— Creo que tienes razón, hay que darle un poco de tiempo para que piense las cosas — De nuevo intervino el señor Kagamine — Tal vez deberíamos irnos a casa—

— También estaba pensando en eso — De nuevo los interrumpió Luka — sin embargo Len debería hablar con ella antes de irse — Ante la sugerencia los dos padres del muchacho mostraron su negativa.

— ¡Por supuesto que no!, ¡la volvería a asustar! — Asami se opuso rotundamente.

— Si, es la primera vez que Len en verdad me asusta por su imprudencia — Concordó su esposo con ella — Debemos dejarla en paz —

— No creo que ella este en paz hasta que hablen seriamente — Luka miró a Len quien solo veía el suelo aburrido sin decir una palabra — Dejen que arreglen este malentendido lo más rápido posible, además creo que Rin se asustó más por la presencia de ustedes dos que por lo que él dijo — Y ambos se miraron entre sí.

— ¿Por nosotros? — Kei le miraba sin entender a que se refería.

— Si, Rin y Len se llevan bastante bien, ella esta acostumbrada a las cosas que él hace, en cambio cuando están ustedes dos… digamos que no son ellos mismos — Ambos miraron a Len en ese instante, él rubio sintió la presión por esas miradas.

— ¿Eso es cierto? — Preguntó Kei, Len solo los miro de reojo tratando de no alterarse con Luka por decir cosas raras frente a sus padres.

— Supongo… — Susurró mientras veía irritado a Luka — Pero no importa, iré a hablar con ella — Len cerró sus ojos y empezó a caminar hacía la puerta dejando a los tres solos.

— ¿Estarán bien? — Asami solo veía preocupada como Len abría la puerta de la habitación lentamente.

— Seguro que si —Luka sonrió complacida — Si soy sincera estaba esperando esto hace mucho tiempo — Ambos se sorprendieron al oírla.

— Yo también — Una voz masculina la secundo, los tres voltearon a dirección a Gakupo que venía por el corredor junto con Miku, más allá también estaba Meiko a una distancia prudente, Rei, Miki y Piko quienes también estaba curioso por la situación.

— ¿Eh? — Expresó Asami al ver a los demás amigos de su hijo decirle esas palabras — ¿Todos ustedes sabían sobre ellos dos? — no pudo evitar preguntar al ver a los chicos.

— Si, desde que esos dos se conocieron se estuvieron atrayendo el uno al otro — Mencionó Gakupo sonriendo y recordando — Kaito y Luka también deseaban de que ambos estuvieran felices… pero de alguna forma la situación se complicó demasiado, pero confió en que podrá resolverse hoy —

— Pues ya sería hora — Meiko habló un poco más alto para no tener que acercarse a Luka — No quiero que mi artista este triste y mucho menos por ese desconsiderado — Cruzó sus brazos, Gakupo soltó una risita y Luka solo le sonreía.

— Solo confiemos en que todo esto por fin terminé — De nuevo habló Luka mientras tomaba asiento al lado de ellos dos, en donde antes estaba Len.


Len entró Lentamente en la habitación, lo primero que vio al abrir la puerta fueron los ojos de Rin que se pusieron nerviosos al verlo, ella estaba sentada en la camilla esperándolo, él se acercó lentamente para no asustarla y se sentó a su lado sin decir alguna palabra, un pequeño silencio incomodo se formó sin que ambos dijeran algo, solo se observaban, pero Len no podía culparla porque lo que le había dicho le había asustado y ahora su reacción le había asustado a él.

— Nee… perdóname por ser tan… imprudente — Solo atinó a decir mientras miraba al suelo y empezaba a sentir su cara enrojecer, ahora que todo había pasado era consciente de las cosas que había dicho.

— Uhm… — Murmuró Rin mirándole sin saber que decirle, su corazón palpitaba muy fuerte, incluso podía sentir en sus orejas cada "pum pum" que hacía.

— Así que… ¿qué dices? —él quería saber la respuesta así que preguntó , Rin tomó algo de aire y cerró sus ojos, luego de abrirlos miró hacía el suelo.

— No —

— ¿Eh?, ¿qué? — preguntó algo desconcertado por su respuesta.

— Que no — Dijo ella decidida, Len se tomó un momento para comprender sus palabras, solo miró hacía el suelo algo decepcionado por la respuesta de Rin.

— ¿Por qué? — Se atrevió a preguntar entristecido, Rin solo le miró de reojo.

— Yo no me puedo casar con alguien que ni siquiera me ha dicho que le gusto — Len solo parpadeó un par de veces.

— ¿A qué te refieres? — Preguntó levantando una ceja.

— Tú… tú… ¡nunca me has dicho que te gusto! — Se quejó ella, Len la miró algo impresionado.

— ¿Qué?, ¡yo si lo he hecho! —Intentó justificarse, pero la mirada acusatoria de Rin lo hizo dudar— Lo di-dije, en la obra… —

— Eso era una obra — Respondió ella cruzándose de brazos, Len suspiró.

— ¡Te lo dije ahorita! — Le recalcó, pero Rin no borraba su expresión.

— Esa no cuenta —

— ¡Si cuenta! — Le riño Len mientras se sonrojaba de solo recordarlo.

— No, no cuenta, ¿es tan difícil decir "me gustas"? — Rin volvió a cruzar sus brazos — Además soy muy joven para casarme, no sé en que estás pensando — Len suspiró, pero no pudo evitar sonreír al sentir que volvían a tener discusiones tontas y el ambiente tensó se había ido.

— Esta bien — Dijo él cerrando los ojos, Rin le miró curiosa, y él se acercó hacía ella haciéndola retroceder un poco en la camilla, entonces Len tomó sus manos y las acarició lentamente — Me gustas — El chico sonrió triunfante al ver la expresión confundida y ansiosa de Rin — Aunque el término "gustar" no describe lo que siento por ti, es algo mucho más profundo y poderoso, yo te amo, eres la única chica que he amado y eres la única chica que amaré — La cara de Rin ya estaba roja, pero no pudo evitar que sus ojos se humedecieran de la emoción, lentamente las lágrimas bajaron por sus mejillas y Len las limpió suavemente.

— Len… — Llamó ella con su voz quebrada.

— Dime —

— Len… yo — y Rin lo miraba a los ojos y soltaba risitas nerviosas — He esperado tanto para que me dijeras esto — Len asintió.

— Perdóname, por mi inseguridad te lastime mucho, pero tenía miedo de este sentimiento tan grande que sentía — Rin sonrió cálidamente, las lágrimas no querían detenerse ni un poco.

— Yo también — Len le sonrió al oírla — ¡Te amo tanto! — Le confesó por fin al chico.

— ¿Entonces te vas a casar conmigo? — Preguntó de nuevo.

— Claro que si Len — Ambos se sonrieron el uno al otro bastante contentos.

— Entonces… — Murmuró él poniéndose serio y acercándosele lentamente.

— ¿Eh? — Rin lo veía acercarse y trato de alejarse, pero el rápidamente la hizo caer sobre la camilla y se posó sobre ella.

— Voy a besar a mi prometida — Le dijo con una sonrisa maliciosa, Rin sintió todo su cuerpo arder de la emoción y la vergüenza al escucharle decirle prometida.

Rin cerró sus ojos tratando de disfrutar el momento, ese definitivamente era de los días más felices en su vida, al sentir los labios de Len sobre los suyos le correspondió lo mejor que pudo, por fin ambos habían podido ser sinceros el uno con el otro y confesar lo que sentían, por lo cual, si moría en ese momento, podría morir feliz. Una vez que se separaron se miraron los ojos azules del otro sintiéndose más cerca de lo que se habían sentido antes.

— ¿Vamos a decirle a mis padres? — Preguntó Len levantándose animado, quería salir y decirle al mundo que Rin Kagamine era su novia.

— ¿Eh? — Rin apenas y se acordó de los padres del joven, volvió a palidecer al recordarlos — Ah… ¡no quiero! — Rin se tapó rápidamente con la sábana de la camilla.

— ¿Por qué? — Len no podía sentir algo más que felicidad, rio al ver la actitud de la chica.

— ¡Me da vergüenza! — Dijo ella debajo de la sábana hecha bolita.

— ¿En serio?, pero si ellos se pondrán muy contentos — intentó persuadirla él, pero Rin no quería ceder.

— Pero dijiste eso enfrente suyo y delante de todos en este recinto, ¡voy a morir de la vergüenza! — Len suspiró, quería salir corriendo gritando sus planes de boda.

— Entonces quedémonos aquí para siempre —

— Me parece la mejor opción — Len soltó una risilla al oírle.

— Menos mal nuestro cumpleaños está cerca, así podrás ir a vivir conmigo pronto — cambió de tema él rápidamente, Rin asomó su cabeza de la sábana al oírle de nuevo.

— ¿Vivir en tu casa? — Aquello le sorprendió un poco.

— Claro, si vamos a casarnos tenemos que vivir juntos — Ella parpadeó un par de veces para comprenderlo.

— Espera Len, yo no he dicho nada de irme a vivir contigo y tus padres — Intentó pararle ella, Len sólo alzó una ceja sin entenderle del todo.

— Pero vamos a ser marido y mujer, tenemos que dormir juntos en la misma habitación y hacer niños de noche —

— ¿Ni-niños? —

— Si, quisiera tener tres, una niña y dos niños para que la protejan, también me gustaría tener muchos perros, y dos gatos, tal vez un perico… — Rin empezaba a preguntarse en porque le había dicho que sí, ahora Len fantaseaba con una vida de casados y ella lo único que quería era trabajar de cantante.

— Len… — Le llamó ella, Len paro de relatar sus ideas para mirarla.

— ¿Si? — Rin suspiró al ver su cara radiante.

— Que haya aceptado casarme contigo no significa que sea en un futuro cercano — Le aclaró ella, Len borró su sonrisa.

— ¿Por qué? — Se quejó él frunciendo el ceño al ver truncado todos sus planes.

— Porque acabo de conseguir mi trabajo como cantante, además no pienso vivir con alguien que quiere vivir bajo el techo de sus padres toda la vida— Rin aclaró su garganta y le miró directamente a los ojos decida — Si quieres casarte conmigo tendrás que tener como mínimo una carrera universitaria —

— ¡Pero esos son cinco años! — De nuevo se quejó, Rin sonrió satisfecha.

— Entonces empieza lo más pronto posible, esas son mis condiciones — Len no pudo evitar sentirse frustrado, aunque no lo estaba rechazando pero quizás ella tenía razón, no podía sentarse en la casa de sus padres a jugar videojuegos toda la vida teniendo una esposa e hijos que cuidar, Len suspiró pesadamente, por fin la realidad lo alcanzó.

— Esta bien — Acepto sus condiciones él, Rin sonrió satisfecha por lograr que Len fuera a la universidad.

Rin se acercó a abrazarlo contenta, no estaba lista para un matrimonio en esos momentos, pero quizás dentro de 5 años si lo estaría, o quizás no, pero por ahora no se preocuparía por eso, solo deseaba pasar todo el tiempo posible con su ahora adorado prometido.

— Bien, vamos — Len la obligó a levantarse, Rin palideció al ver que la arrastraba hacia la puerta.

— Len… no quiero salir — Pero Len no la escuchó, simplemente abrió la puerta y salió con ella tomada de la mano, Rin vislumbro a una multitud al final del pasillo que pronto se acercaron a mirarla.

— ¿Aún no se han ido? — Dijo Len al ver a todas las personas que conocía.

— No seas grosero Len — Le riño su madre, Len suspiró.

— Solo queremos saber si Rin estaba bien — Le respondió Meiko mirándole algo enojada — Pero parece que se pudieron arreglar — Y ella sonrió al verlos tomados de las manos, Rin miró hacía el suelo totalmente roja por las miradas de todos sobre ella.

— ¿Se arreglaron? — Preguntó Kei mientras los veía preocupado.

— Si, ¿cierto Rin? — Len le miraba de reojo maliciosamente, Rin asintió sin decir una palabra — Rin acepto casarse conmigo — Len solo pudo sonreír ante su declaración, la mayoría se quedó en silencio al escucharlo.

— Si que vas con toda Kagamine — El único que habló fue Rei, Len soltó una risita divertida.

— ¿Es cierto Rin? — Luka le miró confundida, Rin asintió levemente para dar su respuesta.

— ¡Pero ustedes dos son muy jóvenes! — Chillo Asami mirándolos preocupada.

— No te preocupes por eso, son planes a largo plazo, Rin dijo que primero tengo que ir a la universidad — Len solo frunció el ceño, la idea no le gustaba tanto.

— ¡Ah! — Dijeron todos al unísono más tranquilos.

— Felicitaciones — Dijo Miki, Len solo sonrió al oírla.

— Si, ¡felicitaciones! —

Rin miraba que todos se veían felices por su nueva relación (exceptuando a algunos chicos), incluso Miku quien se disculpó por todas las cosas que le dijo, además de desearle felicidad a Rin con su nuevo novio, Rin le pidió perdón por haberle cortado el cabello y ambas se reconciliaron de nuevo, porque al final las cosas terminaron saliendo bien para Rin y Miku.

Los padres de Len se sorprendieron al oírle decir a su hijo que se iban a casar después de que él terminará la universidad, eso los dejo un poco tranquilos aunque aún se sentían algo angustiados por como habían decido las cosas tan rápidamente, pero veían que ambos chicos estaban felices con las decisiones que habían tomado, por lo cual Asami y Kei decidieron apoyarlos con ello sin oponerse algo.

— Kaito, no sabes lo que te acabas de perder — Luka inmediatamente llamó por celular a su novio, Meiko solo miraba hacía otra parte y Rin veía su reacción.

— Meiko — Le llamó ella — Sobre el trabajo, espero que hagamos un gran trabajo juntas — Le sonrió Rin, la castaña suspiró y le sonrió de vuelta.

— Demos nuestro mejor esfuerzo — y ella le revolvió el cabello lentamente — Espero que tu novio ya no nos de problemas — Rin sonrió algo apenada, aun no se acostumbraba a que Len fuera su novio.

— "¿QUÉ?" — Se oyó el grito de un chico por medio del celular, Luka alejo el celular un poco debido al grito que pego.

— Si, fue de lo mejor — susurró la rosada al responderle, en ese instante el celular de Len sonó, Len al mirar la pantalla decidió colgar.

— Suerte con él — Murmuró Meiko al verlo — Tienes que enseñarle modales — ella cruzó los brazos, Rin no pudo evitar soltar una risilla, ahora se encontraba muy feliz, en especial porque podía compartir su felicidad con casi todos sus amigos.

Después de tanta conmoción y tantas felicitaciones por fin todos terminaron yendo a sus casas; solo faltaba unas semanas para el cumpleaños de Rin y Len, por lo cual la rubia decidió hablar con todos en el orfanato diciéndoles que había decidido irse a vivir con su padrino y su madrina de ahora en adelante, nadie objeto esa decisión debido al poco tiempo que faltaba para que ella fuera mayor de edad, así que Rin empacó sus cosas y se fue a vivir junto a su nueva familia. Obviamente ambos padres del muchacho se negaron a la petición de Len de que los dejaran dormir juntos, pero a Rin le parecía mejor tener su propio cuarto porque aunque ella amará a Len, todavía no se sentía preparada para ciertas cosas, a pesar de que el joven tuviera muchas ganas de dormir con ella. De esta forma empezó la nueva agitada vida de Rin.


Advertencia: Desde este momento el rating del fic cambia a M, si quieren un final lindo se les recomienda que terminen su lectura hasta aqui.


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— Rin… — La chica sintió que una voz le llamaba, ahora se encontraba en su cama en un sueño muy feliz, se movió un poco resistiéndose a despertar — Rin, despierta~— La juguetona voz le seguía llamando, ella abrió los ojos cansada, todavía seguía oscuro como para que la despertaran.

— ¿Qué quieres Len? — Preguntó molesta levantándose viendo al joven rubio sentado en su cama.

— No, nada en especial — Él sonrió con malicia al mirarle — Es solo que la noche está muy fría y… — Rin bostezó un poco escuchándole.

— Es muy tarde, sabes que no puedes estar aquí — Le riñó ella ya que una de las condiciones para que ella se quedará en esa casa era que el chico no entrará en su habitación bajo ningún motivo, pero a Len esta orden no le importaba en absoluto porque siempre que se descuidaban se metía en la habitación de Rin.

— No estés tan gruñona, hoy no puedes estar así — Len seguía con su modo de juego, Rin suspiró cansada pero luego sonrió al ver su emoción — Feliz cumpleaños, Rin — Le felicitó él.

— Feliz cumpleaños Len — Le felicito ella — pero no tenías que venir a media noche a decírmelo, pudiste decírmelo en la mañana — Pero Len negó suavemente.

— Por supuesto que no, quería ser el primero en felicitar a mi hermosa Rin, nadie me quitara ese placer — Él se acercó lentamente para darle un rápido beso en los labios, Rin lo recibió gustosa correspondiéndole con cariño.

— Te estoy mimando demasiado — Len se acomodó a su lado entrando en las cobijas junto a ella, después de todo era 27 de diciembre y era uno de los días más fríos del año.

— No me mimas lo suficiente — Y él se abrazó hacía ella, Rin correspondió el abrazo con cariño, aun eran una pareja muy joven y empalagosa.

—Seguramente tu mamá nos regañara en la mañana porque te metiste en mi habitación a mitad de la noche, agradece que no te he sacado a patadas — Rin aun sentía sueño, y el aroma de Len siempre le tranquilizaba tanto que la hacía dormir rápidamente.

— Pero necesito más amor — Len frotaba su cara suavemente en su cabello, Rin solo cerró los ojos sin poder aguantar más el sueño.

— Estate quieto — Le ordenó antes de quedarse totalmente dormida, Len suspiró.

— Odio ser un niño bueno — Se quejó mientras seguía abrazándola algo decepcionado por no tener intimidad con ella.

Al otro día Rin se despertó con los toques de la puerta, encontró a Len durmiendo plácidamente a su lado y suspiró cansada, seguramente quien tocaba la puerta era Asami quien ya debió de haberse dado cuenta que Len se le había escapado en la noche.

— ¿Quién es? — Preguntó Rin sin importarle en ese momento que la regañaran, la puerta se abrió rápidamente dejando ver a la madre de Len con un pequeño pastel.

— ¡Feliz cumpleaños Rin! — Gritó ella emocionada caminando hasta ella, en ese momento se dio cuenta de la presencia de su hijo al lado de la rubia — ¿Qué hace Len aquí? — preguntó enarcando las cejas, Rin lo miró desinteresadamente.

— No sé, cuando me desperté ya estaba aquí — Asami suspiró pesadamente, dejo el pastel en la mesita y se acercó al chico rubio.

— ¡Len! — gritó lo más alto posible para que él se despertará de un brinco, Len miró a su madre y a Rin que lo miraban enojadas.

— Ah… me dormí aquí… — susurró más para si mismo, Rin no pudo evitar reírse de él.

— ¡Oh dios mío!, ¡Len!, ¿qué te he dicho? — Ella cruzó sus brazos, Len suspiró.

— Que no debo entrar al cuarto de Rin — Repitió el como por décima vez desde que Rin había llegado a la casa.

— ¿Qué parte no entiendes de que no quiero tener nietos aún? — Len solo miró irritado hacía otra parte, odiaba que lo sermonearan.

— Pero no paso nada —

— ¡Eso no importa!, ¡Dos jóvenes con las hormonas alborotadas en la misma cama no significa nada bueno! — Ella volvió a reñirle, Len miró hacía Rin que no hacía nada más que disfrutar su sufrimiento.

— Esta bien, no lo volveré a hacer — Mintió él mientras Asami suspiraba.

— ¡Eso ya me lo has dicho varias veces!, seriamente te voy a castigar si lo vuelves a hacer otra vez — Rin solo disfrutaba el momento, Asami nunca lo castigaba, siempre dejaba que hiciera lo que quisiera, Len era el niño más mimado que conocía.

— Si, de acuerdo — Ella aflojo un poco más la mirada, no es como si pudiera estar enojada con su hijo por mucho tiempo.

— Oh mi dulce Len, ¡Feliz cumpleaños! — Asami se abalanzó a abrazarlo, Len sonrió y correspondió el abrazo.

— Gracias mamá — Ella se separó un poco mirándolo a los ojos mientras los propios suyos se humedecían.

— No puedo creer que mi hermoso bebé ya sea mayor de edad, hace poco eras mi niño consentido que jugaba videojuegos — Len empezaba a sentirse incomodo pero aun así soporto los comentarios de su madre.

— Mamá, Rin esta aquí — Susurró para que ella no la escuchara.

— ¡A ella también le cambie los pañales! — Asami chillo mientras lloraba emocionada — ¡Me perdí toda su infancia! — se quejó mientras la veía.

— Eso no importa, ahora vamos a vivir todas nuestras vidas juntas y ya nadie nos va a separar — Intervino Rin mientras la rubia mayor se controlaba.

— ¡Rin! — Asami se abalanzó a abrazarla, Rin correspondió, era muy feliz en esa casa con Asami, Kei, Seeu, Suu y Len, toda la soledad que alguna vez había sentido se había ido y en especial siempre había alguien que estaba en casa para recibirla cuando llegaba.

— Asami, deja a los niños que al menos se preparen — Kei Kagamine estaba recostado en la puerta mirando la escena.

— Pero es que estoy muy emocionada — Contestó ella, Kei sonrió y se acercó sentándose en la cama.

— Feliz cumpleaños Rin y Len — Los felicitos a ambos.

— Gracias padrino — Rin se abrazó al hombre quien le correspondió, Len sonrió al ver como sus dos padres amaban a Rin incondicionalmente.

— Gracias — respondió el rubio sintiéndose feliz de ver a toda su familia reunida demostrándose cuanto se querían.

— Será mejor que nos apresuremos a desayunar o llegaremos tarde — Kei se paró de la cama mientras Asami le seguía con pesar.

— ¿A dónde van a ir? — Preguntó Len alzando una ceja.

— A trabajar por supuesto — contestó rápidamente su madre, Len miró a Rin sin confiar mucho en las palabras de sus padres.

— Oh, que les vaya bien — Sonrió ella, ambos sonrieron incomodos.

— Nos vemos en la noche— Se despidió Kei saliendo del cuarto de Rin tomado de la mano con su esposa.

— Creo que es muy evidente — Susurró Len mirándola de reojo.

— Si, nos van a hacer una fiesta sorpresa — Sonrió ella — Debemos fingir sorpresa — Le advirtió.

— ¿Qué tal esta? — Len puso una cara de sorpresa haciendo reír a su novia.

— Demasiado adorable —

— ¿A quién le llamas adorable? — Se quejó él fingiendo molestia.

— A ti — Rin le sacó un poco la lengua, pero inmediatamente fue atacada por Len quien rápidamente se le tiro encima para robarle un beso.

— Quiero muchos besos hoy — Exigió él volviendo a juntar sus labios con los de la rubia, Rin se dejaba besar, ella también quería varios besos el día de hoy.

— Será el mejor cumpleaños— Murmuró una vez que Len se separó para verla a los ojos.

— Claro, estaremos los dos juntos, dándonos amor, ¿podría ser mejor? — Susurró mientras bajaba su mano hasta su pierna, Rin al sentir esto lo empujo levemente.

— Si, no podía ser mejor — Guiño ella el ojo levantándose de la cama, Len volvió a soltar un suspiró al ver su actitud.

Rin abrió la puerta y allí se encontraba Seeu escuchando detrás de la puerta, esto sorprendió un poco a Rin, Seeu al verse descubierta se sonrojo.

— ¿Qué haces ahí? — Len se levantó para ver a la chica.

— Yo venía a decirles que el desayuno ya esta listo — Dijo rápidamente mirando hacía el suelo.

— Si, pero… ¿qué hacías detrás de la puerta? — Volvió a preguntar Len enarcando sus cejas.

— ¡No los estaba espiando!, bueno, si, un poco, ¡solo no quería interrumpirlos! — Grito ella sintiéndose el doble de avergonzada, Rin sonrió al verla toda nerviosa.

— No pasa nada Seeu — Dijo ella caminando hacía su lado.

Rin, Len y Seeu bajaron al comedor donde les esperaban un desayuno muy especial, el plato estaba adornado con varios vegetales de colores y decía "feliz cumpleaños" con figuritas y dulces.

— ¡Feliz cumpleaños! — Dijo Seeu al ver sus caras, ambos rubios rieron bastante contentos al ver el gesto de parte de Seeu.

— Gracias Seeu — Le agradeció Len, la chica sonrió complacida al ver la cara de ambos.

Rin y Len comieron su desayuno bastante animados, el día de hoy sería muy ocupado, en especial por la tarde, así que se alistaron rápidamente con sus mejores vestidos, hace muy poco habían tenido una fiesta de navidad, había sido bastante divertido pasar una navidad con toda la familia reunida, a Rin le habían dado tantos regalos que hoy usaba uno de los que Asami le había regalado, Len también usaba algo que su madre le compró, hoy esperaba un mejor regalo como era la costumbre de sus padres.

— Sabes, deberíamos dar una vuelta para pasar el rato — Comentó Len aburrido en el sillón, estaba un poco ansioso por la fiesta sorpresa, Rin asintió al oírle.

— Si, la espera me está matando — Concordó ella, ambos se alistaron para salir, con sus abrigos debido al día tan frio.

Una vez pasaron por la puerta, Seeu y Suu se sonrieron en complicidad, Seeu tomó el teléfono para avisar a todos que ambos habían salido.

Rin miraba la nieve en la calle, hace poco había nevado y el frio era demasiado, incluso si usaba medias largas y botas podía sentirlo por todo su cuerpo, le ponía un poco triste su cumpleaños la mayoría de las veces, después de todo ese día había sido abandonada, aunque tratará de no pensar en eso, muy en el fondo quería saber la razón de porque alguien la había dejado afuera en un día tan frio para que se muriera.

— ¿Qué estás pensando?, parece que ya no estas feliz — Sus pensamientos fueron interrumpidos por Len, ella solo sonrió incomoda.

— No es nada importante— Pero aunque lo haya dicho, Len no se sentía complacido con su respuesta, empezaba a reconocer cuando Rin se encontraba triste y lo quería ocultar.

— Vamos, puedes decirme cualquier cosa — Le motivo un poco, aunque ella no quería hablar de eso ahora, se suponía que hoy sería un día feliz, nada lo dañaría.

— Esta bien, solo pensaba en que hace 18 años alguien me abandono — Entonces Len comprendió el aura melancólica que ella tenía — Pero… ese mismo día conocí a Len, así que en verdad es un buen día para celebrar — La mirada de Len se aflojo al oírle, eso era cierto, ellos habían nacido para encontrarse en ese momento.

— Todo eso que pasaste, solo fue para estar aquí, conmigo — El rubio puso una mano en su hombro, Rin la tomó, quizás todo había sido duro para ella pero ahora pensaba que todo valía la pena, en especial porque tenía a Len.

— Si, es un poco romántico, solo naciste para mí —

— ¿Quién nació para ti? —

— Tú lo hiciste, después de todo yo nací primero — Rin se rio de la expresión de la cara de Len.

— Cierto, naciste primero… ¿eso quieres decir que eres mayor que yo? — Len se sorprendió, Rin se decepcionó un poco.

— ¿Te acabas de dar cuenta? — Su tono monótono hizo avergonzar a Len.

— ¡Es que no lo había pensado! — Le aclaró él, Rin soltó una risilla.

— Si, soy mayor que tú, deberías respetarme más — Le picó un poco.

— Igual solo son horas — Len cruzó sus brazos, Rin le miraba complacida.

— Pero las horas cuentan — Rin se le adelantó un poco para quedar delante de él — Quizás a esta hora yo ya había nacido, en cambio tú tienes que esperar hasta la noche para ser oficialmente mayor de edad — Se burló mientras Len le veía incómodo.

— No es justo — Se quejó mientras observaba a su novia bastante complacida de ser la mayor de los dos.

— Mira Len, ¡columpios! — El rubio miró a Rin correr hasta el parque que quedaba cerca, él solo la siguió.

— ¿Y eres la mayor? — él cruzó sus brazos irónicamente, ella se subió a uno sin importarle lo que él dijera.

— Hoy es el último día en que puedo hacer esto sin verme rara, de mañana en adelante seré adulta — Ella se balanceó en el columpio para moverse de atrás hacia adelante.

— Te ves rara ahora mismo— Len se acercó a ella mientras Rin seguía balanceando en el columpio.

— Vamos Len, sé que quieres divertirte también — Len se rindió, no hacía nada malo si montaba un poco con ella.

Len se posicionó en el columpió del lado y empezó a balancearse también, ya no eran niños como antes, pero por ese momento no importa, Len amaba ver a Rin sonreír, incluso si hacía algo tan infantil como montarse en un columpio el día de su cumpleaños. Una vez que pararon, Rin se dedicó a mirarlo tiernamente.

— Soy tan feliz — Susurró, el rubio veía sus ojos azules brillar, él sabía que ella era feliz porque él también lo era.

— Yo también — Le contestó, ambos acercaron un poco los columpios y acercaron sus rostros para juntar sus labios.

Esa sensación calidad los embargo a ambos, cuando se besaban se sentían en otro mundo, sus lenguas moviéndose sincronizadamente acariciándose de manera lenta, se saboreaban el uno al otro sintiendo el sabor más exquisito que jamás hubieran probado, Rin sabía que solo los besos de Len le hacían sentir en el paraíso, no había otro chico en la tierra que la hiciera sentir esas cosquillas en su estómago y ese caos en su corazón como Len lo hacía, y él sabía que solo podía darle todo su amor a una persona, que esta felicidad jamás la sentiría con alguien más que con ella.

Una vez se separaron se tomaron de las manos sin romper su contacto visual, los rostros de ambos irradiaban felicidad.

— Jamás quiero separarme de ti — Rin disfrutaba de las palabras de Len.

— No nos vamos a separar jamás — Su voz era música en los oídos de Len, no quería que ese momento se acabará.

Pero se terminó.

— Disculpen — Una voz los hizo romper ese hechizo en que ambos se encontraban, voltearon sus rostros para mirar a la persona que les había hablado.

— ¿Necesita algo? — Preguntó Len al ver al hombre alto de cabello rubio con un abrigo y un papel en su mano.

— Si, estoy buscando una dirección — Él hombre tosió un poco y debido a que llevaba un tapabocas, Len supuso que estaba enfermo.

El chico se levantó para tomar el papel de las manos del hombre que se lo había ofrecido, miró la dirección tratando de acordarse de las calles para llegar allá, miró hacía alrededor mientras Rin observaba al extraño algo curiosa, él la miró con sus ojos ámbar, los cuales le parecieron familiar a la rubia, la chica trato de acordarse donde había visto a esa persona, había conocido a mucha gente pero no podía identificarlo con el tapabocas en su cara.

— Oh, solo tiene que caminar tres calles hacía allí y luego girar hacia la izquierda — Le respondió Len al hombre.

— Muchas gracias — Respondió él tomando el papel — ¿Ella es tu novia? — preguntó de nuevo, Len se sonrojo un poco.

— Si — Dijo apenado por la pregunta, pero responderla la hacía feliz.

— Ah, que lastima — Contestó él, Len parpadeó algo extrañado — No voy a sentir esto — Y antes de que el chico pudiera darse cuenta de algo, él extraño se acercó hacía él y clavo algo en medio de su abdomen, Len apenas y pudo procesar lo que pasaba cuando sintió el dolor punzante en su cuerpo.

— ¡NO!, ¡LEN! — el chico oyó la voz de Rin quien se levantó asustada al darse cuenta de lo que acaba de pasar, se acercó rápidamente tratando de alcanzarlo pero el extraño se lo impidió tomándola de la muñeca y acercándola hacía su cuerpo, él sacó un pañuelo poniéndoselo en la cara callando todos sus gritos — ¡NO! Uhmadsads — Fue lo último que Len escuchó cuando llevó su mano hacía la parte donde le habían enterrado el puñal y sintió su calidad sangre brotar.

— R-Rin — Susurró observando como ella era arrastrada hacía una camioneta gris, su visión se volvía borrosa a medida que los eventos iban pasando, se puso de rodillas sin poder soportar más su propio peso, Rin estiró su mano para tratar de alcanzarlo pero fue inútil.

Lo último que vio la chica fue a Len desplomarse en el suelo y cerrar sus ojos, el olor del pañuelo de ese hombre en su nariz la hacía sentir mareada, y una vez la introdujo a la fuerza en el auto ella perdió la consciencia.


Al fin llegamos a esta parte del fic, que nostalgico... el fic aun no se termina, yo diría que le faltan tres capitulos que voy a escribir para complacerme a mi misma (?), asi que no esperen mucho de ellos. Sobre lo que paso, ya se habían dado pistas sobre esto xDD, el hombre misterioso incluso había aparecido (para más detalles mirarse capitulo 23), sobre quien es él, uhm... lo diré el próximo capitulo, pero seguramente alguien ya debió de darse cuenta, es muy obvio.

Bueno, este cap es especial, llegamos a los 300 reviews, muchas gracias por su apoyo, tener 300 no es nada fácil, aunque haya historias que considero que no deberian tener tantas(?), pero hay historias que en verdad se merecen todos los reviews que tienen, me alegro que la mía pudiera llegar a este lugar. gracias por todo .

Muchas gracias por los reviews, les contestaré algunos:

Citla: Len y su imprudencia :v, y ya sabía que nadie se lo esperaba, el Len de este fic si que da sorpresas, ¿o no?, gracias otra vez por promocionarme, yo aun no termino mi labor por aqui, creo que me tendrán que aguantar pòr un buen rato (yo no me voy a ir a wattpad).

Kyoko Katsuragi: Si, había notado tu ausencia, rompiste mi kokoro un monton de veces (u), eres de esas personas que pensé que me leería para simpre pero ya me acostumbre a las decepciones ;_;, okei, dejo el drama(?).

No hay problema, con tal de que te pases por aqui de vez en cuando yo no me enojo, Sobre Gakupo y Miku, pues la respuesta es si :v; sobre Rei y Rui, eso no se va a saber (pero lo más probable es que no); y yo también me alegro que Asami y Kei los apoyen, deben hacerlo C:. En fin, nos vemos también.

Gabriela Kagamine: Len es único, su mente funciona de una manera especial C:.

Y tienes razón, no nos conocemos pero nos une un lazo muy importante, el amor por Rin y Len , que tantas personas amen tan intensamente algo que ni siquiera es fisico es como un milagro (?), pero henos aqui, inventando un mundo donde nuestra pareja pueda ser feliz (o sufrir).

LenxRin: yo también deberia estar estudiando :v, me arrepentiré luego de no haberlo hecho (?).

Dianis Mars: Pues es mejor terminarlo que dejarlo incompleto, ¿quieres que lo abandone sin saber el final?, porque podría hacerlo.

Sakunyaa: gracias por el review, hay fic que merecen la pena leerse varias veces, me alegro que mi fic sea uno de los que te motive hacerlo.

Shio: que no me voy a Wattpad :/, no me gusta Wattpad, fin (?).

y yo también me diverti escribiendo el capitulo anterior, en especial porque quería que tuviera muchos recuerdos para cerrar las cosas, es el fin de un ciclo después de todo.

Yukiji Taisho: Si, fue dificil hacer que Rin se comportará así, mi impulso siempre es ceder a lo que Len diga (?), pero me mantuve firme (miren que fue dificil), pero todo salió bien al final, eso creo... gracias por leerme.

Ochoa Anabel: uhm, esta historia tiene algo en particular, la empecé con una idea muy diferente pero le fui agregando cosas hasta que se convirtió en esto, pero la mayoría del tiempo siempre tuve un esquema mental de como seguirla, asi que si han habido cosas que se planaron al principio (esta historia cumplio tres años en julio), asi que tengo muy buena memoria, ¿no crees?, gracias por el review, espero que te siga gustando la historia.

Ana- kurohitsu: ¿qué hago sufrir mucho a Rin?, pero si apenas estoy empezando nyeheheh ò3ó, gracias por leer todas mis historias, me da un poco de verguenza porque cuando empecé tenía muchos errores, pero no me dan ganas de editarlo porque me gusta ver mi progreso de vez en cuando.

Cherry-express: gracias por todos los reviews, gracias a ti llegue a 300.