En el instante en que ellos entraron las preguntas inundaron la sala, Rin había aparecido de nuevo en el mundo y todo se volvió un alboroto. Ella se sintió aun más segura en el cuarto de interrogatorio, lo había logrado, había escapado de Tamaki, pero ahora empezaba una tortura más grande, y era responder todas las incógnitas que todos tenían. Oliver se quedó a su lado un poco incómodo, no podía creer lo que estaba sucediendo ya que alguien de su familia había participado en todo este asunto, lo peor es que Rin no sabía como contarle lo que había descubierto.
— ¿Se encuentra bien? — Y uno de los detectives le había traído algo de té, ella solo asintió rápidamente mientras tomaba el té con sus manos.
— S-si — Respondió temerosa, aun podía sentir la adrenalina correr por sus venas.
— ¿Puede ayudarnos a entender lo qué paso? — Le preguntó, Rin asintió levemente, en ese momento el detective miró a Oliver — Tal vez sea mejor que este sola —
— No, esperé — Le detuvo ella — Yo… hay algo que tengo que decirle a él — Oliver se sintió confundido.
— ¿Qué cosa? —Preguntó Oliver temeroso y el investigador se veía interesado.
— Yo no sé como decirte esto — Rin solo miró al suelo apenada — Él… —
— Tal vez debería empezar desde el principio — Le animo el investigador — ¿Qué paso el 27 de diciembre? — Rin solo suspiró.
— Estaba con mi novio en un parque, cuando alguien vino a preguntar algo, solo recuerdo que vi que le enterró un cuchillo, no sé muy bien, no recuerdo — Rin trataba de no llorar por ello al recordar esa dolorosa escena— Cuando me desperté estaba en su casa, él me dijo que se llamaba Tamaki y que era mi… mi padre — Confesó ella con dificultad.
— ¿Qué? — Oliver se levantó poniendo sus manos en la mesa alterado — ¿Cómo es eso posible?, mi tío nunca ha tenido hijos— Rin solo le miró con angustia.
— Yo no le creía… pero luego me encerró en el sótano y allí — Rin no pudo evitar suprimir los sollozos — Allí habían huesos — Oliver solo se quedó pasmado, el hombre tomaba nota de todo lo que decía— Entonces me confeso que eran los restos de Helen —
— ¿Helen? — el investigador estaba confundido.
— Es mentira, ¿cierto? — Pregunto Oliver acercándose a ella tomándola de los hombros — ¡Mi tío no pudo haber tenido a mi tía todo este tiempo! — Rin tomó sus manos para apartarlo suavemente, cerró los ojos con resignación — Él… nos engañó… — Oliver por fin lograba procesar la información en su mente, se sentó callado en la silla aun incrédulo con la situación.
— Entonces… este señor ya había secuestrado antes, ¿cierto? — Rin asintió a la pregunta — ¿había alguien más? — Rin negó con la cabeza.
— Solo estaba ella… al parecer yo soy hija de ellos dos — Le comentó ella mientras miraba sus manos.
— ¿Qué te hizo este hombre? — Continuó con el interrogatorio.
— Solo me trataba como una niña, me peinaba y me daba de comer — Le aclaró ella.
— ¿Te agredió sexualmente? — Rin negó rápidamente.
— No, él piensa que yo soy su hija, y solamente me trato como eso — Le aclaró rápidamente, el investigador solo anotó en su cuaderno.
Luego Rin le contó el resto de la historia de como había escapado; el investigador salió y todos empezaron a moverse apurados, dejaron a Rin descansando en un cuarto aparte y Oliver la acompañaba, el pobre chico solo miraba hacía el suelo reflexionando todo lo que había escuchado el día de hoy, si el mismo no hubiera visto a Rin en ese lugar nunca hubiera creído lo que ella decía.
— Eso... eso quiere decir que tú y yo somos primos — El chico le comentó a ella, Rin asintió levemente.
— Es muy probable —
— ¿Quizás él se equivocó de chica? — Rin negó con su cabeza.
— No lo creo — Le confesó — Al principio lo dudaba, pero la historia de Kei y Helen coincide — Oliver suspiró pesadamente.
— ¿Cómo le voy a decir a mamá? — Él se revolvió el cabello angustiado — Ella está mal porque tu desapareciste, decía que se había repetido la tragedia y ahora… ahora su hermana apareció muerta y resulta que estaba bajo sus narices todo este tiempo — Rin observaba como Oliver cerraba sus ojos, quizás para no intentar llorar.
— Perdón —
— ¿Por qué te disculpas? — Preguntó con voz enojada — No tienes la culpa de nada — Rin solo agarró su propio brazo apenada, por dentro se sentía mal de ser hija de alguien que hizo tanto daño.
Interrumpiendo la charla la puerta se abrió dejando ver al investigador que traía una taza de café.
— Rin, los Kagamine vinieron a verla — solo bastó para escuchar "Kagamine" para que ella se pusiera pálida como un papel.
— Ah, que bien —Oliver la miró confundido por lo asustada que parecía ella.
— No — Murmuró ella alterada — ¡No quiero verlos! —
— Pero ellos ya vienen en el corre…— Rin no dejo que terminará y corrió hacía el baño cerrando la puerta rápidamente.
— Rin… ¿qué te pasa? — Le preguntó Oliver tocando la puerta, en eso entraron Kei y Asami preocupados.
— ¿Qué pasa? — Preguntó Kei acercándose al investigador.
— Rin no quiere verlos — Dijo él con simpleza.
— ¿Eh? —
— Se encerró en el baño— Les dijo Oliver mientras se acercaba — Buenas tardes — trato de ser cordial con ellos.
— Hola Oliver — Le saludó Asami algo intrigada por su presencia allí.
— ¡Rin! — Le llamó Kei mientras tocaba la puerta — Sal de ahí — Suavizo un poco su voz tratando de no sonar tosco.
— Rin, vinimos a verte — Se le sumo Asami — estábamos muy preocupados por ti, sal por favor — Le pidió también ella tocando la puerta, pero no había respuesta.
— ¿Por qué no quieres salir? — Preguntó Kei al ver que ella no se dignaba a verlos.
— Podría ser… — se atrevió a hablar Oliver atrayendo la atención de todos en la sala — ¿Podría ser por lo que le paso a Len? — Ellos se miraron el uno al otro.
— ¿Eso es cierto? — Le preguntó Asami mientras se recostaba en la puerta — Nosotros no estamos enojados contigo —
— ¿Podría abrir la puerta? — Le pidió Kei al investigador.
— Iré por alguien — Él se levantó de su asiento para buscar alguien que le ayudará con la puerta.
— Rin, por favor déjanos verte — Con voz dulce Asami trato de persuadirla.
— Si, sal por favor — Le pidió de nuevo Kei — No sabes lo angustiados que estábamos por ti — Aun así Rin no respondía.
— Rin… — Susurró Asami mientras sus ojos se llenaban las lágrimas — ¿Acaso nos odias? — Su voz se quebró y al no recibir respuesta solo cerró sus ojos y se retiró un poco — No te molestaremos más entonces — Continuó ella dándose media vuelta para salir del cuarto, Kei la siguió preocupado.
— ¿Por qué no los quieres ver? — Le volvió a preguntar Oliver.
— Porque por mi culpa Len esta… — Susurró débilmente ella, aunque Oliver logró escuchar con dificultad — ¿Cómo podría verlos a la cara?, ¡su hijo está muerto por mi culpa! — el chico solo se llevó una mano a la cabeza sintiendo una jaqueca aparecer.
— ¿Y por qué sería tu culpa? — Le cuestionó.
— Porque él me buscaba a mí — Volvió a susurrar ella tratando de limpiar las lágrimas.
— No es tu culpa que mi tío fuera un psicópata — Murmuró fastidiado el chico rubio — Ellos te consideran su hija, lloraron mucho porque no te encontraban, y cuando por fin apareces los rechazas de esa forma, puedes llegar a ser muy malvada — Oliver le pico un poco.
— Pero… —
— Siempre imagine que si mi mamá encontraba a mi tía, la abrazaría hasta que se quedará dormida y le pediría perdón por todo lo que no hizo — Oliver solo cerró los ojos tratando de no llorar — Ahora ella no podrá hacer eso… pero seguro querrá abrazarte a ti, ¿tampoco la dejaras que te vea? — Rin solo recordó cuando conoció a Elizabeth, le había abrazado con tanta fuerza y calidez — No deberías quitarle eso a ellos tampoco —
— Ya traje la llave — Interrumpiendo la charla llego el investigador con la llave en la mano — ¿A dónde fueron los señores Kagamine? — Le preguntó a Oliver.
— Se fueron ya que la señorita no quiere verlos — Respondió el rubio con simpleza quitándose de la puerta — Seguro irán a llorar a su casa ya que Rin los odia— En ese momento Rin abrió la puerta y apartó al investigador a un lado.
Salió corriendo por el corredor sin importarle quien estuviera al frente, cuando logró visualizar la espalda de su padrino corrió hasta abrazarlo fuertemente y no dejarlo ir, Asami se veía sorprendida por esa acción pero de inmediato se alegró al entender que pasaba.
— Perdón — Susurró Rin entre gimoteos ella — ¡Yo no los odio! — Les hizo saber antes de que se confundieran.
— Lo sé — Kei le soltó sus manos para quedar libre y poder abrazarla apropiadamente — Bienvenida a casa, Rin — Él le estrecho entre sus brazos haciendo que Rin llorará aun más fuerte.
Asami se agachó a su lado para consolarla también, ambos esperaban a que ella desahogará todo lo que tenía por dentro y se calmará un poco, al final los tres volvieron a la sala de descanso donde seguía Oliver esperándolos, el investigador decidió dejarlos estar solos también para que Rin descansará después de tanta conmoción.
— ¿Podríamos hablar? — Le preguntó Oliver a Kei, éste asintió y ambos se retiraron de la habitación, Rin presentía de lo que quería hablarle Oliver.
Rin se mantenía recostada en el sofá mientras Asami cargaba su cabeza para calmarla, no podía escuchar la charla que tenían ambos hombres, pero le dolía el pecho al pensar en la reacción de su padrino al enterarse de toda la verdad.
— ¿De qué querías hablar? — Le preguntó Kei a Oliver, el rubio suspiró pesadamente.
— ¿Te han informado lo que paso? — Le cuestionó rápidamente él, pero Kei negó.
— Solo nos dijeron que Rin había aparecido — Le explicó rápidamente — también me preguntaba porque estabas aquí —
— Bueno, la persona que secuestró a Rin fue mi tío Tamaki — Le contó rápidamente Oliver, Kei solo abrió sus ojos impresionado por lo que acababa de escuchar.
— ¿Por qué Tamaki secuestró a Rin? — Oliver observó como la rabia salía de su cuerpo.
— Resulta que Rin es su hija —
— ¡¿Qué?! — Gritó él sin creérsela.
— Y eso no es lo peor — Kei ya ni siquiera escuchar que era lo peor — Al parecer la madre de Rin es mi tía Helen, y fue mi tío quien la rapto hace 20 años — Kei ya no soportaba tantas noticias, se sentó en el suelo porque sentía sus fuerzas irse.
— No, Helen… ella — Y las lágrimas brotaron de sus ojos sin poder evitarlo, Oliver suspiró pesadamente.
— Si reaccionas así… ¿cómo podría contárselo a mamá? — Contestó frustrado Oliver sentándose a su lado cansado.
— Yo lo mataré — Respondió enojado Kei al analizar por fin las palabras — ¿Cómo puede ser alguien tan descarado?, ¡él nos ayudo a buscarla!... y todo este tiempo, él, Tamaki… la tenía — Oliver solo puso una mano en su hombro tratando de brindarle apoyo.
— Lo siento — Fue lo único que pudo decir el chico al hombre que pasaba por su proceso de duelo.
Cuando su padrino volvió, Rin notó la tristeza en sus ojos, él solo se sentó en la silla a mirar la mesa perdido en sus pensamientos, ya sabía que Oliver le había dado la estocada pero lo mejor que pudo hacer fue quedarse callada, al rato Oliver se despidió de ella ya que le habían dicho que se podía ir, y a Rin le mandaron al hospital a una revisión general, la chica solo asintió sin oponerse. Asami y Kei le acompañaron a la revisión, y una vez que terminó por fin todo este asunto, le dijeron que podía volver a casa.
— Ven por aquí Rin — Asami la llevaba de la mano mientras ella trataba de seguirle, su padrino solo se quedaba atrás en silencio.
— ¿A dónde vamos? — Preguntó confusa ella ya que estaban por los corredores del hospital.
—Bien, aquí está — Asami le señalo con una sonrisa una habitación, Rin parpadeó un par de veces confundida.
— ¿Por qué me trajiste aquí? — Pero no recibió respuesta, Asami solo rio levemente como si le hiciera una broma.
Rin empujó la puerta para entrar a la habitación, allí encontró en la cama a un chico rubio que jugaba entretenido con un psp.
— ¡Ah!, ¡demonios! — Gritó él tirando el psp a la cama ya que había perdido la partida por no poder concentrarse.
— Len — susurró ella, en ese instante el chico le miró dándose cuenta de su presencia.
— ¡Rin! — Gritó él sonriéndole, pero inmediatamente se retorció del dolor y puso una mano en su abdomen.
— ¡Len! — y ella ya no razonó más y corrió para poder abrazarle pero fue detenida por Asami.
— ¡Espera! — Grito ella tomándola de la cintura para que no se le escapará — Len aun esta muy delicado, no puede moverse mucho, así que no lo toques muy brusco — Le ordenó ella mientras Rin no podía creerse lo que estaba pasando.
— Un abrazo no me matará — Rio él extendiéndole sus brazos — Ven aquí — Le ordenó, pero Rin se acercó cuidadosamente con miedo a romperlo, él enrollo sus brazos en su fino cuerpo sonriendo.
— Len — susurró ella aun sin creérselo — ¿Por qué?, en las noticias dijeron que estabas muerto — Ella se separó levemente sin poder explicar nada.
— Oh… sobre eso, al parecer creían que era un crimen pasional por lo cual decidieron que lo mejor sería decir que lo estaba para mi protección — Le explicó él acariciando su cabello suavemente.
— Chicos, los dejamos a solas — Asami se empezó a sentir incomoda por estorbar en la reunión, y se sintió incluso más cuando ambos la ignoraron completamente, ella tomo a su esposo del brazo y se lo llevó lejos.
— Rin, tenía tanto miedo — Le susurró Len suavemente en el oído — No sé que iba a hacer si no te volvía a ver — Len unió sus frente y le miró a los ojos, aunque los de ella estuvieran rojos de tanto llorar.
— Yo… creí que no te volvería a ver — Le confesó ella tratando de no llorar ya que estaba cansada de hacerlo.
— Perdóname — Él la envolvió de nuevo en sus brazos mientras ella se aseguraba de que eso no fuera un sueño, y que Len estaba realmente con ella.
— No, esta bien, lo entiendo — Ella por fin le sonrió — Estoy tan contenta de que estés bien —
— Si… bueno, ha sido muy complicado — Le confesó él — Tuve varias cirugías y transfusiones, y todavía me duele mucho la herida — Len le alzó su camisa dejándole ver las vendas donde estaba su cicatriz.
— Perdón por eso, por mi culpa… — Len le puso un dedo en su boca para callarla.
— Nada de que es tu culpa, tú no me hiciste esto — Y él enarcó sus cejas molestó — No sé porque lo hicieron pero si de algo estoy seguro es que no es tu culpa, y no quiero que lo vuelvas a decir — Le ordenó enojado,
— Pero él te atacó porque me estaba buscando — Len solo cruzó sus brazos molestó.
— ¿Qué te dije? — Rin solo suspiró pesadamente — ¿Por qué te secuestro? — Le preguntó seriamente, la chica miró hacía el suelo apenada.
— Porque es mi padre — Le confesó ella.
— ¿Tu padre? — Len levantó una ceja dudando — Pero a ti te abandonaron — Le recordó él, Rin negó dejando confundido al chico.
— Mi padre secuestro a mi madre, y la mantenía encerrada en su casa, cuando ella me tuvo, decidió escapar, pero él se dio de cuenta y mi madre prefirió dejarme en un lugar donde pudieran encontrarme para no vivir lo que ella sufrió — Le resumió ella a Len.
— Eso… — Él no sabía que decirle en esos momentos.
— Yo la odie tanto sin saber que ella sacrifico todo por mi bien — Rin amenazaba con volver a llorar, mientras cubría su boca para evitar que se escucharan sus gimoteos.
— Lo siento tanto, Rin — Rin trataba de contener las lágrimas que le surgían, sufría tanto por lo que se había enterado — Pero tú no lo sabías — Len besó suavemente su frente.
— Esta bien, esta bien — Ella sonrió con torpeza para alejar su tristeza — De ahora en adelante viviré feliz como ella quería — Len asintió conmovido, aunque sabía que Rin era frágil y que sufría mucho por dentro.
— Por eso deberíamos casarnos cuando salga del hospital — Le propuso él mientras Rin suspiraba.
— ¡Ya te dije lo que tienes que hacer! — Le regaño ella, ambos empezaron a reír nuevamente.
— Eso esta muy lejos — Le siguió el juego, Rin se sentía realmente afortunada.
— Bueno, tendrás que esforzarte, ¿cierto? — Len asintió.
— Haré mi mayor esfuerzo para hacerte feliz — Le sonrió él dándole un pequeño beso en sus labios — No te arrepentirás de haberte enamorado de mí — Le aseguró.
— Si — Rin se sentó al lado de la camilla con delicadeza para dejarse mimar un poco por su novio.
Ambos chicos continuaron hablando por un gran rato, hasta que Asami volvió por ella ya que la hora de la visita se había acabado, Rin por fin había logrado volver a casa donde fue recibida por todos sus amigos que habían recibido la noticia, todos ellos estaban allí para darle un abrazo ya que también estaban muy preocupados por ella. Rin se sintió realmente querida al saber que todos estaban esperando a que volvieran, también abrió los regalos que había recibido por su cumpleaños, pronto los recuerdos amargos que había vivido en los últimos días se habían ido, o al menos en la superficie. Cuando por fin le habían dejado sola en su cuarto no pudo evitar quitarse el vestido que Tamaki le había puesto ese día, lo rompió con todas sus fuerzas odiándolo aun más de lo que ya lo odiaba, ya no quería ser una muñeca nunca más.
Al otro día a Rin la visitaron de nuevo los investigadores para informarle que habían atrapado a Tamaki, también que habían encontrado los restos de Helen y que debía de ir a reconocerlo, también le sugirieron que se practicará una prueba de ADN para saber si realmente tenía relación con ellos. Rin aceptó a todo lo que ellos decían sin oponerse; aunque le fue duro tener que reconocerlo atrás de un cristal, ya que no quería tener que volver a verlo.
Quizás la peor parte fue cuando por fin se encontró con Elizabeth quien estaba devastada por la noticia, su esposo también lo estaba ya que él nunca se enteró de nada, Rin la vio el día en que le tomaron la muestra de ADN, ya que ella también debía tomársela para confirmar si de verdad era su hermana. Cuando Elizabeth la vio la abrazó con todas sus fuerzas y lloró por horas, Rin no se atrevió a moverse, solo dejo que empapará su camisa con sus lágrimas mientras recordaba las palabras de Oliver, y ya que Elizabeth no podía abrazar a su hermana lo mínimo que podía hacer era dejar que le abrazará. Días después llegaron los resultados de ADN que confirmó lo que ellos ya sabían, esto solo le dio pie a Elizabeth para visitarla todos los días y tratar de consolarse con su presencia, ya que quería ser la madre que Rin no pudo tener, pero por mucho que Elizabeth le insistiera en que se fuera a vivir con ella, Rin rechazaba su oferta ya que ella solo deseaba vivir con Len.
— ¿Te encuentras bien? — La voz de su novio la distrajo de sus pensamientos, ese día era el día donde por fin darían descanso a su madre.
— Si, solo estoy un poco triste— Mencionó ella vistiendo un vestido negro que llegaba hasta la rodilla, todos los que los acompañaban venían a desearle el pésame ya que su historia se esparció rápidamente.
— Es normal, odio los velorios — Él se sentó a su lado mientras la ceremonia tenía lugar un poco más lejos, a Len ahora se le dificultaba caminar pero su herida ya no le dolía como antes cuando estaba en el hospital.
— Todo es tan deprimente — Ella cerró sus ojos recostándose en su hombro.
— Por supuesto, y nadie deja de llorar — Le continuó Len — Yo no conocía a Helen pero sé que es muy importante para todos, pero no logró sentirme del todo triste por esta ceremonia — Le confesó él un poco dudoso de contarle ya que se trataba de la madre de su novia.
— Ella murió hace mucho y supongo que todos en sus corazones ya lo sabían, pero era difícil de aceptar — Rin no parecía molesta — Quizás no me entristece su muerte como tal, pero me destroza el hecho de que jamás la conoceré y no dejo de imaginar las posibilidades donde yo hubiera podido vivir a su lado — Len sintió su hombro humedecerse, suspiró pesadamente por ser un idiota y hacer llorar a su novia con recuerdos dolorosos.
— Seguro en otra vida podrás verla — Len dijo lo primero que se le vino en la cabeza.
— ¿Crees en la reencarnación? — Preguntó ella separándose y limpiando un poco las lágrimas que se le habían escapado.
— Para ser sincero, todas esas cosas no me convencen, pero tengo que admitir que desde que te conocí el destino me ha dado muchas pruebas de su existencia, así que no dudaré de la reencarnación, si digo que no, seguro me demostrará que me equivocó de la peor manera— Len cruzó sus brazos molestó, Rin rio un poco por su actitud.
— Eso no es exactamente creer —
— No importa, apúrate que ya la van a enterrar — Len se levantó con dificultad, Rin sonrió tristemente al verle moverse con esa dificultad, ahora tenía que concentrarse porque venía la peor parte.
Dejando a Len atrás quien se situó al lado de sus padres, Rin se posicionó al lado de Elizabeth quien por primera vez en mucho tiempo vestía de negro, dejo una rosa blanca encima de su ataúd y luego todos observaron como bajaba el ataúd hasta que lo enterraron completamente.
— Adiós — Susurró Elizabeth por fin cerrando ese cabo suelto de su vida.
— Adiós Mamá — Susurró Rin, luego se dio la vuelta para volver al lado de su novio y la familia de este, miró una última vez donde le habían enterrado, justo al lado de quien fue su abuelo, ahora seguramente ella se sentiría tranquila por reunirse con él finalmente.
Rin miraba la calle temiendo salir a la calle, pero desde que Len volvió a casa no habían salido para nada, en especial sola con él, en la reja de la casa a un lado y con mucho esfuerzo llegaba Len mirándole confundido.
— ¿Está todo en orden? — Preguntó él, ella asintió levemente.
— Len-sama~ — Seeu se acercó hacía ellos con su uniforme.
— ¿Qué sucede? — Ambos rubios miraron a la chica que sonreía alegremente.
— ¿Está seguro que quiere caminar? — Le preguntó Seeu.
— Si, ya te dije que si — Len solo enarcó sus cejas cansado.
— Len no ha hecho ejercicio en un buen tiempo, así que podría sentarle mal — Ella le miraba preocupado.
— Quizás tenga razón — Secundó Rin mirando hacía el suelo temerosa.
— ¿Enserio? — Len solo dio un paso fuera de la casa, Rin solo le miraba asustada — Parece que no quieres caminar por la calle, ¿te asusta? — Seeu miró a Rin y entendió la situación.
— No tiene que preocuparse por eso, le diré a mi mamá que nos lleve en el auto— Seeu le sonrió tomándole la mano.
— No, vamos a ir caminando — Len cruzó sus brazos, Rin suspiró.
— Pero… — Rin trató de persuadirlo pero al ver su mirada sabía que sería inútil.
— Anda, vamos — Len le ofreció su mano, Rin la tomó dudando pero aun así la tomó.
Ambos empezaron a caminar en la calle, Seeu los siguió de cerca sin querer interrumpir la primera salida que ambos tenían hace semanas, Rin miraba alerta por todas partes, pero Len solo estaba relajado y tratando de no quedarse atrás, aunque se había demorado mucho su recuperación, pero por fin había decido volver a la escuela antes de que se acabará el año escolar y poder hacer sus últimas memorias allí. Una vez llegaron al colegio Seeu se despidió y salió a encontrarse con sus amigas. Rin se sintió más segura una vez entró al edificio, aunque ahora todas las miradas se dirigían hacía ella debido a toda la conmoción sobre su incidente.
Len entró al salón en total calma, caminó hacía su asiento y Rin apenas se asomó por la puerta todos se reunieron alrededor de ella llenándole de preguntas, Len recibió la mirada de algunos pero era inevitable que Rin se llevará la de la mayoría.
— Buenos días Len — Le saludó Gakupo quien solo le observaba — Me alegro que ya te sientas mejor —
— Gracias Gakupo — Respondió él devolviendo el saludo — Hola Kaito — El chico de cabello azul se tensó al oír su nombre ya que hace rato no lo escuchaba del chico.
— Hola — Respondió reprimiéndose por dentro porque hace semanas que no veía a Len y obviamente estaba preocupado por él, pero ya se sentía feliz de haberlo visto entrar por la puerta.
— Quería hablar contigo — Len le miró seriamente mientras Kaito empezaba a sentirse conmovido — Sé que antes no me porte bien contigo, porque no lograba entender tus decisiones ya que para mí, la persona que amo nunca podre dejar de amarla — Len en ese momento miró hacía Rin que reía nerviosamente evadiendo preguntas de sus compañeros — Pero ya no quiero seguir enojado contigo porque pronto ya no nos veremos tan seguido por la graduación — Kaito notó el leve rubor en las mejillas del rubio.
— ¿Hablas enserio? — En la voz de Kaito se sentía la emoción.
— Perdón por lo de antes —
— Len… — Sus ojos se humedecieron en ese instante — ¡Len~! — Y de un saltó Kaito se abalanzó sobre él para abrazarlo lo cual sorprendió a Len, a Gakupo y a Rin que lo vio ya que su gritó llamó su atención.
— ¡AH! — gritó la rubia asustada — ¡Kaito!, ¡vas a lastimar a Len! — Ella fue corriendo en ayuda de su novio quien estaba atrapado en un poderoso abrazo que casi lo dejo sin aire, Rin tomó al chico de cabellos azules de la oreja y lo alejo rápidamente — ¡Mo!, ¡él todavía esta delicado! — Rin frunció el ceño pero Kaito sonreía alegremente.
— Lo siento, lo siento — Len tosió un poco pero luego sonrió.
— Si, extrañaba un poco esa energía— admitió él, Rin le sonrió feliz de ver que por fin Len se había arreglado con sus dos amigos.
— Rin — Rin sintió que alguien le abrazaba por la espalda, solo pudo ver los cabellos rosados de su amiga Luka revolotear por el aire.
— Luka, buenos días — Le saludó ella, aunque no fuera la primera vez que la viera porque Luka fue la primera en ir corriendo a la casa cuando supo que ya había vuelto y la iba a visitar varias veces, pero últimamente no iba por los exámenes.
— Me alegró tanto que estés aquí — Ella casi llora al verla, Rin la miraba conmovida.
— Gracias Luka —
— Luka~ , mira quien se reconcilio con Len — Kaito le mostró revolviéndole los cabellos al rubio, Len solo le miró algo incómodo pero luego sonrió nostálgico.
— Dejen el escándalo, y vamos a empezar la clase — Dijo el profesor apenas entró al salón, luego se dio de cuenta de la presencia de ambos rubios, él sonrió.
— Rin y Len, pensé que no nos darían el placer de su presencia otra vez y tendría que reprobarlos —
— ¿Qué? — Rin gritó asustada — ¡Pero he hecho todos los deberes! — Y ella miró a Len asustada — ¡Y Len ya llenó su formulario para la universidad! — Le señalo ella, todos se quedaron en silencio y luego empezaron a reírse.
— En fin, me alegro que estén devuelta, ahora siéntense que tienen mucho en que actualizarse — Ordenó él, todos se sentaron de nuevo.
Rin volvió a su puesto detrás de Len, se alegró mucho al tener la vista a la que estaba acostumbrada, los días allí estaban contados pero para ella fueron los más felices que recordaba, empezaba a apreciar la decisión que había tomado para poder hacer amigos y momentos felices.
Semanas después~
— Vamos, digan "queso" —
— Queso — dijeron al unísono Rin y Len, Rin sonriendo y Len aburrido.
— Vamos Len, sonríe — Le pidió su madre.
— No entiendo porque tienes que tomar una foto — Él chico cruzó sus brazos molestó.
— ¡Por qué hay que tener un recuerdo del momento! — Le dijo su mano frunciendo el ceño.
— Vamos Len, solo es una foto — Le animó Rin sonriendo, Len suspiró pesadamente accediendo a la petición de ambas mujeres y sonriendo por fin aunque no muy alegre.
— ¡Sonrían! — Asami tomó por fin la foto de los chicos sonriendo.
— No era tan difícil — Le contesto Rin.
— Si, si — Len solo se apartó un poco para poder tomar sus maletas.
— No puedo creer que mi bebé se va a ir a la universidad — Asami lo abrazó por la espalda nostálgicamente.
— Mamá — Le llamó Len cansado.
— ¡No quiero que vayas! — Dijo ella restregando su cara en su espalda, Rin solo disfrutaba la escena.
— Esto es decisión de Rin — Se quejó Len.
— ¡Rin!, ¡no dejes que se vaya! — Rin se cruzó de brazos molesta.
— No quiero casarme con un vago mantenido por su mamá — Declaró ella bromeando, Len solo metió su maleta en la cajuela del taxi.
— Lo siento, pero ella decide — Su madre solo puso un puchero mientras las lágrimas llegaban a sus ojos.
— ¡Pero si Len no está aquí entonces Rin se ira también! — Se quejó soltándolo por fin.
— Es porque Meiko me propuso que me fuera a vivir con ella para poder salir de gira juntas — Le aclaró Rin de nuevo.
— Me voy a sentir muy sola — Len suspiró pesadamente al ver la actitud de su mamá.
— No te preocupes, aun tienes a papá — Le intentó animar, pero Asami solo hizo un puchero.
— Bueno es cierto, podríamos hace otro niño — Len sintió como golpeaban su orgullo de hijo único.
— Mamá, no digas cosas sin pensar — Él acarició su cabeza — Volveré en diciembre, veras que este tiempo se pasa muy rápido, así que aprovecha para pintar mucho, ¿de acuerdo? — Ella asintió levemente resignándose.
— Vamos, no te deprimas Asami, yo todavía no me voy sino hasta la próxima semana — Rin le intentó animar pero ella suspiró pesadamente.
— Ese no es tiempo suficiente para recuperarme de este golpe — Se quejó ella de nuevo — Que te vaya bien Len — Le sonrió ella al ver la impaciencia del taxista que le esperaba.
— Gracias mamá — Él le abrazó una última vez.
— Buena suerte Len — Rin se despidió también, Len se acercó hacía ella y la tomó de la cintura para darle un beso que duro varios segundos y le dejo sin respiración.
— Buena suerte, Rin — Le sonrió coquetamente él, después de eso entró al taxi.
Ambas mujeres se quedaron despidiéndose de él en la puerta, hasta que ambas perdieron de vista el taxi donde iba el chico, Asami suspiró una última vez poniendo una cara realmente triste, Rin comprendía que despedirse de su hijo era un gran tormento para ella, en especial de un niño mimado como Len quien era todo para ella y para su marido. Rin estaba segura que lo iba a extrañar, pero ahora mismo él y ella debían de separarse ya que cada uno perseguiría su sueño por aparte, pero estaba segura que en algún momento podrían juntar sus caminos una vez más. Por ahora Rin se esforzaría en lograr su sueño de ser cantante una vez más, y todo andaba en viento en popa debido a tener una manager como Meiko que tenía contactos en todas partes, por lo cual, todo iba bien en su vida.
Rin decidió entrar a la casa tarareando una melodía, Asami le siguió de cerca sin entender su actitud despreocupada ya que esta era una despedida, pero para Rin solo era el comienzo de una nueva aventura.
Fin
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Era obvio que yo no pasaría tres años de mi vida escribiendo una cosa que terminaría en tragedia :v, nadie me creyó la muerte de Len, pero asi era más dramatico xD. Bueno, llegó el momento de la despedida, mis palabras finales serían en que todavía falta el epilogo y un cap especial, que espero escribir pronto, pero la historia termina aqui, no es tan meloso como algunos hubieran querido pero este capitulo era para por fin cerrar los ciclos, al fin de cuentas Len tiene que ir a estudiar para que Rin se case con él y Rin tiene que seguir su vida de cantante.
Me di cuenta que me encanta escribir sobre estos años finales de escuela, cuando uno esta apunto de graduarse, quizas para mí, estos son momentos muy importantes en la vida de cualquier persona ya que uno hace una trasición de adolescente al mundo adulto que esta lleno de responsabilidades pero donde uno va a luchar con todas sus fuerzas para conseguir lo que quiere, ya sea una carrera o una familia. Es curioso porque cada vez que encuentro a alguien con quien estudie en mi colegio, y pregunto sobre su vida, siempre me enteró que todo el mundo tiene hijos y yo no :v (y eso que yo tengo 23), muy pocos se atreven a hacer algo distinto a trabajar como lo es inscribirse a una universidad para aspirar a algo más grande, en fin, para concretar mi idea, en el fic mis personajes luchan por lo que quieren, y eso quise plasmar y espero que lo haya logrado, quizas el que casi no hacía nada por ello antes era Len, pero al final termino madurando y va a luchar por lo que desea (ya que según él la realidad lo alcanzó).Rin siempre lo hizo aunque a veces quisiera rendirse pero no lo hizo.
Nos vemos en el epilogo C: y por ahora responder los reviews:
Mekuto: ¿por qué andas desaparecida :?, eso es bullying con los pocos que escriben fics por aqui ya ;_;, bueno, todos hemos crecido, después de todo aun no me creo que la historia que cree impuslivamente y que solo iba a tener cinco capitulos termino con 30 ;o;, muchas gracias por seguirme todo este tiempo 3, fue un placer estar contandoles esta historia por tanto tiempo, y en especial en que me leyeran . (Suki kirai?, pensé que no les gustabala historia asi que la puse en hiatus :v)
Sakunyaa: Sé feliz, Lillianne-sama te lo permite C: (miren que soy benevolente), y bueno, no me gusta el gore, por eso no puse que le pegaba, pero me imagino que para sodomizar a alguien tiene que haber fuerza bruta :/, pero enserio no me gusta escribir esas escenas asi que mejor no lo puse, gracias por llegar conmigo hasta aqui C:.
Ana M. C.G: Tu review fue emotivo, me hiciste acordar cuando yo deje mi primer review, lo hice con tanta sinceridad y alegría~ , aun lo recuerdo muy bien aunque quisiera olvidarlo ya que se volvió un feo recuerdo por desacuerdos que tuve con la persona que lo escribió :v.
Supongo que debo darte la bienvenida n3n, aunque este fandom ya no tenga tanta gente, aun hay personas que aman esta pareja con todo el corazón (por ejemplo yo nunca la he dejado de amar aunque haya épocas en las que mi gusto por vocaloid se vaya), y por personas como tú es que yo no dejo todavia esta sección (aunque la universidad me exige que me vaya u_u), yo trataré de seguir escribiendo para que te amañes.
Kyoko~ : que lastima que ya no te pases, yo te extraño :c, pero supongo que hay ciclos que la gente cierra, pero es un placer verte por aqui, gracias por pasarte aunque sea para leer mi historia, fuiste una de mis lectorar favoritas porque siempre me dejeba reviews lindos (además tunick es el noimbre de la mamá d eKeima Katsuragi :v), gracias por brindarme tu tiempo en escribirme u3u.
Ana- Kurohitsu: obvio no soy desalmada :v solo dramatica(?), gracias por seguir leyendome, esperoq ue te haya gustado el cap final, y ojala esperes ansiosa el epilogo :v
Bien, muchas gracias por todo, fue un placer escribir esta historia aunque me tardará tanto, los animos que me dieron no dejaron que me rindieran, espero poder terminar mis otros fics (aunque si soy sincera ya estoy dudando sobre algunos), quisiera darle galletas y abrazos a todos porque ahora estoy feliz.
