Hiiiii, volví con la continuación desde el punto de vista de Gray.
Lo mas importante es que los personajes no me pertenecen a mi sino al gran Hiro Mashima, si fuera al contrario habría transformado en un manga de romance a FT hahaha
Dejen un pequeñito review, me ayuda a querer continuar con esto, cualquier critica es aceptada.!
Aquí estoy, después de tanta insistencia del idiota de mi hermano vine a pasar una temporada en su casa. Y, demonios, me arrepentí cuando la vi de no haber ido antes.
Detrás de una mata de cabello blanco pude verla por primera vez, era hermosa, sus ojos chocaron con los míos y a partir de ese momento no pude despegarme de ellos, su mirada inocente se transformó lentamente en una nerviosa y género en mí una curiosidad increíble.
No miento cuando digo que no despegue la mirada de ti, eras hechizante, el movimiento de tus caderas al caminar, la forma en que elegantemente servías la comida, el escote que dejaba ver unos grandes pechos que me rogaban los mordiera y saboreara. En cada momento buscando tocarte accidentalmente, te cohibías por mi forma tan altanera y deseosa de observarte pero no podía evitarlo. Pusiste en mí un hechizo, el deseo me corría por el cuerpo más fuerte que nunca.
Mi hermano acompaño a mi esposa a comprar el postre, y supe que era mi momento, tan nerviosa estabas, pero podía notarlo, me deseabas tanto como yo.
La irritación corría por mis venas en el momento en que preguntaste eso, solos los dos, en el despacho de tu marido discutiendo de un tema tan sensible para mí, tu no entendías nada, ni si quiera yo supe por qué estaba tan furioso, simplemente odiaba hablar de mi padre.
Comenzamos a discutir, extrañamente me descargue en vos muchas cosas que nunca antes salieron de mi boca, simplemente escapaban solas, y sonrió ahora porque no esa no fue la única vez que me sucedería.
No pude evitar descargar mi ira sobre ti, tus cejas azules se curvaron en tristeza y enojo, me retrucaste todos mis argumentos dejándome en shock. Pero no supiste que eso solo genero más furia, aunque no iba dirigida a tus preciosos ojos, sino a mí, porque me odiaba cada día mas.
Con el tiempo entendería que serias tú la que se encargaría de derretir mi odio con lluvia, y seria yo quien se encargaría de destruir tus ojos de agua por ello.
Entre los gritos, en algún momento te bese, solo me deje llevar por lo tentador de tus labios, tan llenos de necesidad que me encargaría de satisfacer con una pasión fuera de mí. Oh por favor, besarte fue algo fuera de este mundo, el calor de tu lengua llego a ponerme tan loco que te resultaba difícil seguirme el ritmo.
Algo pervierte todo esto, porque sé que mi esposa y mi hermano podrían volver en cualquier momento, y eso no me impide que te sostenga del trasero mientras entro en ti desesperadamente. Sé que entiendes cuando pienso que jamás me había ocurrido esto, con solo mirarte siento que debo estar enterrado entre tus lechosas piernas. Porque sé que a ti te pasa igual, me buscas con exigencia, desabrochas mi cinturón y pantalón con urgencia, me necesitas para acallar ese dolor en tu entrepierna, tan igual a mí.
Podía notar tu excitación en tu cuerpo, mis manos volaban por tu figura de perfección, tus gemidos en mi oído, me volví una bestia, me movía una y otra vez disfrutando del sonido de nuestros cuerpos al colisionar, me mordiste cuando tuviste tu orgasmo y me maldije internamente porque no pude retener el mío, malvada mujer, me volviste débil.
Fuiste la primer mujer con quien no pude controlarme, maravillosamente deliciosa, caliente e inocente, tan niña y tan mujer a la vez. Supongo que fue por ello que ignore nuestros dedos anulares y te busque casi obsesionado por tu piel, te perseguí por cada uno de los cuartos de tu casa y allí me encargue de ensuciar cada mueble y pared con nuestro sudor.
Te deseaba a cada momento y la resistencia que pusiste en un principio hacia todo más divertido, me convertí en tu acosador, tocándote bajo la mesa mientras tenías a mi hermano enfrente, tus mejillas rojas, la forma en que mordías el tenedor cuando te hacia llegar a un orgasmo me volvía demente, aun más al notar como abrías tus piernas para mí, dejando que tus deseos más oscuros se cumplieran.
Te entregaste a mí, me permitiste explorar los rincones de tu cuerpo y yo me volví adicto a ti.
Te necesitaba de una manera inhumana, no tenía explicación pero tu piel, tu cuerpo, tu olor, quería que fueran míos, necesitaba estar dentro de ti y todo comenzó a complicarse cuando no solo era entre tus piernas, fue desesperante darme cuenta que deseaba estar dentro de tu misma piel.
Al comienzo nunca me molesto el que todo no fuera más que una mentira, porque eso es lo que era, una falsa, ya que ambos terminábamos en brazos de otros.
Fuiste, extrañamente, la única en tantas cosas, no solo en el sexo. Tú, solo contigo tenía acciones tan diferentes del resto. Besaba tu espalda baja luego del clímax, repartía besos por tu nuca y tu cabello despeinado. Me quedaba contigo, apoyado en tus pechos sintiendo que no existía mundo aparte de nosotros dos.
Esta era mi primera aventura, nos convertimos en amantes oficiales que vivían temporalmente en la misma casa, pero no compartíamos más que sabanas y sudor.
Ahí va otra de mis primeras veces, de aquellas que creí que ya no tenía.
Por alguna razón aquello no me molestaba en lo más mínimo, de hecho cuando comencé a notarlas una sonrisa se instaló en mi rostro que por estar pegado a tu pecho, escuchaba tu corazón latiendo aceleradamente, disminuyendo hasta volver a la normalidad.
Es curioso el hecho de que toda la vida con Lyon habíamos deseado y peleado por lo mismo, tan así que ahora me había convertido en quien sí sabe besarte, en aquel que sabía cómo y dónde tocarte. Pensar en aquello hace que un nudo se genere en mi pecho, porque había tomado lo que no es mío, te robe de él, aunque sea por breves momentos que solo eran de placer. Me disgusta porque lo quiero, él es mi hermano y tu su esposa, te ama lo sé y tú le correspondes, pero soy yo quien más te conoce, él ni si quiera sabe de tus sueños más profundos, aquellos que por vergüenza no quieres contar.
Pero soy yo él de corazón de hielo, y por nada del mundo quiero cambiar eso, porque yo ya tengo alguien quien se encargó de romper esa coraza, mi esposa, tan hermosa y que amaba pero aun así no se comparaba contigo.
Tú tienes ese no sé qué, que hace que vuelva a tus brazos una y otra vez.
Generabas algo en mí que no podía explicar. Entraste como un calor de verano, asfixiándome, quedándote en mi pecho y permaneciendo allí, aun cuando te vas.
Tenerte en mis manos, con tu rostro sonrosado, esos ojos vueltos locos como los míos, nuestras pieles tocándose con necesidad porque me necesitas tanto como yo, conmigo te sientes libre, sientes el placer del buen sexo, que es solo sexo por placer, con el único fin de hacernos ver el cielo.
Pero no todo puede ser así de perfecto, no, por esos tiempos yo me encontraba furioso conmigo mismo, te detestaba ya que aunque no estuvieras conmigo, tú estabas. Cerraba mis ojos y pensaba en los tuyos, en ese hermoso cabello azulado y tu olor, por Dios, tu olor era lo más exquisito que había olido jamás, y lo era aún más cuando comenzó a mezclarse con el mío, cuando me huelo la ropa y sé que ahí estas, jodiéndome siempre.
Eso hiciste, me cambiaste, odio el hecho de que lo que en un principio me gustaba y me divertía, ahora me molesta, cada que pienso que después de darte todo el placer que deseas vuelves a sus brazos, que terminas durmiendo en tu cama con él a tu lado.
Y yo vuelvo a los brazos de Ultear, a quien amo, pero no a quien deseo tener a mi lado ahora. Eres mía, te deseo para mí y solo para. Ya no me hago la idea de compartirte y eso me asusta, porque ya no soporto verte caminar por la casa con él siguiéndote, besándote y haciéndote sonreír de amor.
Y ahora aquí estamos, yo abrazado a tu pecho como siempre suelo hacerlo, entonces escucho tus palabras, esas dos palabras que hicieron a mi corazón bailar de locura.
Pero no puedo, esto no puede ser, no puede ser que me ames, yo lo veo, sé que cuando estas con él eres diferente, conmigo es solo placer, eso y solamente eso. Furioso me levanto y mi lengua salta descontrolada, no quiero decirte todo esto, pero es el orgullo quien habla por mí.
Juvia en verdad que no quiero esto, tus ojos se llenan de lágrimas y solamente quiero decir que lo siento pero no puedo decirlo, es más fuerte que yo, entonces hablo y pude sentir tu corazón romperse: "¿Me amas? No jodas Juvia, estas confundida, esto no es más que sexo, tu estas casada, ¡Con mi puto hermano!" mientras gritaba le señalaba su alianza y a nosotros, detenme, no deseo continuar, Juvia no arruines esto por favor.
Entonces me quede estático, dijiste algo que nunca quise escuchar, "te amo, pero ya no puedo soportar este trato, tus cambios, siento que un día me quieres y otro me odias. Ya no soporto sentir que cuando me alejo y me decido por dejarte atrás, tu vuelves a tomar mi corazón de la única manera en la que sabes hacerlo…"
Y dejó inconclusa la frase, me pregunto cómo es que llegue a hacer que me amara ¿Realmente me amas? Entonces por qué cuando estas con él pareces sonreír como si fuera tu mundo, demonios Juvia no me confundas más.
Era cierto, últimamente ni yo me entiendo y termino descargándome contigo que eres la única culpable, pero no puedo soportarlo, te quise dejar ir, alejarte, pero verte con él es más fuerte y debo reclamar en tu cuerpo, mostrarte con estas manos y esta boca a quien perteneces realmente.
Te miro con furia, es lo único que puedo hacer, deje que todo esto se me fuera de las manos, por un momento llegaste a conocer mis más profundos demonios, aquellos que ocultaba de todos. Tengo una revolución de sentimientos en mi garganta y corazón, no sé qué hacer.
Perdóname Juvia, hubiese querido seguir con esta mentira en la que tu no me amas y en la que yo…
Me voy dando un portazo, tan grande que hasta me arrepentí por un segundo, me fui dejando tras esa puerta un corazón de hielo que estaba derritiéndose, porque tú eres agua, eres la lluvia que fue borrando a este frió Gray.
No se si se entendió bien el hecho de que Gray esta muy confundido, no sabe si Juvia lo ama a él o a su hermano. Pobre Gray :3
Estoy pensando en hacer un tercer capitulo, aun no se si volver a Juvia o seguir con Gray.
Un solito review, que me animo a continuar con esto, muchas gracias a Lymar Vastya: creo que leímos el mismo fic querida, eso me ayudo a terminar de armar la historia que tenia pensada en mi cabecita, te agradezco mucho, mucho muchísimo hahaha. Espero leas este cap y creas también que es fantástico!
