Me quiero pegar a mi misma, dos años hace que publique los primeros capítulos y recién ahora me decidí por terminar esto, me costó bastante agarrarle el hilo y problablemente la narración haya cambiado un poco ya que no escribo como antes. Pero sin más, espero que sea de su agrado.
De más está decir que esto es sin fines de lucro y que los personajes y la obra pertenecen a Hiro Mashima-Sensei
Las cosas se fueron de nuestro control, esos meses que vivimos bajo el mismo techo con nuestras parejas, todos esos meses aparentando ser simples familiares políticos y no compañeros ilegales de cama nos llevaron a casi la locura.
Hoy en día mi vida se volvió una mierda, pero siento que lo merezco y me aferro a esa idea masoquista porque lastime a quien una vez fue mi todo, aquel que me hizo sentir mujer por primera vez de verdad, al que me enseñó a amarme a mi misma porque con todo lo que él me amo, aunque en algún momento me asfixio hasta el punto de sentirme indefensa, aprendí que antes que nada debo amarme a mi misma. Lyon-Sama fue mi primer amor real, aquel con el compartí muchas de mis primeras veces, entre ellas el convivir, casarme, pasar las noches o las tardes acurrucados imaginando como serían nuestros hijos. Por eso lo merezco, todo el dolor que estoy llevando en mi corazón, toda la pena, el arrepentimiento, el odio, todo debo cargarlo en mis hombros porque fui una mujer débil y malvada que se dejó llevar por el placer, la locura de querer poseer algo prohibido, pero no sólo eso, sino que sin pretenderlo termine perdidamente enamorada de él, mi frío y a la vez pasional amante, el hermano del que fue alguna vez mi esposo.
Pasaron los meses y la culpa fue tan pesada que tuve que decirle, en cierta medida, a Lyon-sama que estaba enamorada de alguien más, ese día sentí mi corazón hacerse pedazos cuando lo vi llorar preguntándose quien era el hombre, y yo negándome caprichosa y egoístamente a contestarle para no hacerle más mal. Luego de eso regrese con una valija a mi departamento de soltera, ese que servía de escondiste para cuando no podíamos estar juntos en la casa que compartía con Lyon-Sama.
De esa manera todo cayó en picada cual paracaidista y yo salte al vacío sin saber que mi paracaídas no abriría jamás. Para ese tiempo yo era una maraña de sentimientos encontrados, uno encima del otro traumas que revivían de un pasado muy lejano pero siempre presente se iban apilando en mi cabeza como ladrillos, sumando a tu llegada, la culpa, el remordimiento, la confusión, porque amaba a Lyon-Sama pero cada día que pasaba junto a ti, a tu hermosa manera de tratarme cuando yo escarbaba en lo profundo de tu corazón, cada beso que me dabas en la coronilla, o en mis muñecas, todo me hizo caer perdidamente enamorada.
Esa maldita noche en la que todo explotó dentro de mi cabeza mandando inconscientemente todo al tacho y te dije que te amaba, sentí el rechazo más puro y cruel de tu parte, frías y despiadadas tus palabras así como tu mirada furibunda. Aunque hoy en día luego de meses sin verte no puedo llegar a entender la verdadera razón de tu enojo, porque que me tomen de loca pero yo podía leer tus ojos como un libro abierto y aquella excusa que diste diciendo que yo era alguien que estaba obsesionada y loca por atención no es la verdad, se que el que era mi esposo fuera tu hermano tampoco era la razón principal de toda aquella explosión de ira.
Sin embargo pese a todo, te extraño desesperadamente, con una necesidad casi irracional, mi cuerpo y mi alma lloran en silencio por un poco de tu reconfortante calor. Y se que estoy mal, se que hoy en día solo me castigo más cada vez que sumerjo mi conciencia en alcohol y libero mi dolor en otras pieles, que no son frías ni blancas como el hielo. Pero siento que no hay otra forma de acallar esta pena, este monstruo que me susurra cuanto te amo y te necesito pero que me recuerda amargamente que eres el hermano del que una vez fue mi todo en este mundo tan despiadado, que él es tu maldito hermano.
Y que cruel que resulto ser ese destino que jugó con nuestras vidas que hoy te cruzo por la calle y te veo casi como si se tratara de una película muda, en una enternecedora y desgarradora escena, ibas de la mano con tu siempre seria cara pero un brillo de ilusión cruzó tus ojos cuando estos se perdieron en el abultado vientre de tu mujer. El tiempo se detuvo para mi, la vida lo hizo, y en cámara lenta nuestras miradas se encontraron teniendo una calle y decenas de personas en el medio, el sonido murió en mis oídos perdiéndose en la lejanía de mi mente, el calor se volvió asfixiante cortándome de repente la respiración.
Tu mirada se llenó de duda, titubeaste en tu caminar, me miraste roto, con angustia y culpa y toda aquella bola de sentimientos que yo también cargaba en lo profundo de mi pecho. Suspiraste y yo trage duro y me arme de todo el valor que alguna vez en mi vida pude reunir y te sonreí triste pero lo hice. Tus ojos se abrieron sorprendidos y de repente el ruido de la calle volvió lentamente a mis oídos, pude leer el movimiento de tu boca y las lágrimas se acumularon en mis ojos, entonces el tiempo volvió a su curso y te deje ir. Te deje mi corazón en un adiós silencioso.
Porque la vida es una mierda, y los finales felices no existen para todo el mundo, y yo me quedo acá intentando que este dolor y que esté amor se haga más pequeño con cada día que pase, no me arrepiento de haberte conocido porque fuiste algo que no puedo explicar con palabras pero si tengo remordimientos con la situación en si, sin poder evitar pensar siempre en el "que hubiera pasado si...".
Soy el hombre más idiota que existió alguna vez en la tierra, lo sé claramente. Cómo pude ser tan ciego esa noche, tan estúpidamente orgulloso y necio en ese tiempo para no darme cuenta de que tus hermosos labios sonrosados me decían la más pura verdad.
Claro como el idiota que soy tuve que descubrirlo después de haber dejado a mi boca hablar por mi ira y no por mi corazón, y haberte lastimado en el proceso, después de enterarme que esa misma noche habías dejado a mi hermano diciéndole que te habías enamorado de alguien más sin darle ninguna otra explicación dejándolo destrozado. Como todavía vivíamos en su casa cuando llegue por la mañana hecho un desastre lo encontré tirado en su estudio, llorando, borracho y sosteniendo su alianza, me conto entre hippos de borracho y de alguien que intenta ahogar el llanto que te fuiste con la cara envuelta en lágrimas y pidiéndole que supieras perdonarla con el tiempo, que te fuiste sin reverlarle que el maldito que la había engatusado, aquel que se encargó de volverla agua y hielo fui yo, aquel que hoy en día no puede olvidarla, que no se perdona por todo lo que pasó.
Yo era un maldito, jure que siempre iba a proteger a Lyon y lo único que siempre hice fue lastimarlo, hasta el punto de haberle robado el amor de su mujer. No pude verlo más a la cara y tomando todas mis pertenencias me fui de esa casa, dejé a Ultear con una gran incógnita, pidiéndole que me dejara solo por un tiempo sin darle ninguna otra explicación. Fui muy lento al tomar la decisión de ir a tu lado dejando el orgullo de lado, porque cuando al cabo de unos días estaba decidido a mandar todo al carajo así como hiciste tu, pero yo, muy distinto a ti, pienso y re pienso las cosas una y otra vez cual maquina descompuesta, pero esta pasión, está necesidad de estar a tu lado era más fuerte, al menos en ese momento. Por eso cuando bajando desesperadamente las escaleras del hotel en el que me estaba quedando la encontré con una enorme sonrisa, a mi mujer, aquella a la que amaba pero de una manera distinta, supongo que de la misma manera en la que tu amas a mi hermano, así como un recuerdo hermoso de un amor sin sufrimientos. Ese momento fue el más horrible de toda mi vida.
Me frenaste, y eufórica me dijiste que mirara una caja alargada con un pequeño moño, quería irme desesperadamente junto a la mujer de agua que tanto me volvía loco pero Ultear fue insistente y allí en el medio del recibidor sentí mis piernas perder su fuerza, y en el estómago un fuerte golpe de vértigo como si de repente todo el suelo se derrumbara en las penumbras.
Era una prueba de embarazo con sus dos rayas marcadas fuertemente.
Maldicion, mierda, por qué, por qué ahora, por qué ella.
Nunca había tenido la ilusión de ser padre hasta que Juvia apareció en mi vida, y me enseñó que los hijos pueden o no parecerse a sus padres, y que estos pueden o no cometer los mismos actos que sus propios padres. Por eso secretamente había hasta imaginado por primera vez como sería tener un hijo con ella, si saldría con su cabello azulado o su personalidad tranquila pero exótica. Aunque ella siempre supo que con esas palabras simples había cavado hondo en mi más profundo trauma de la niñez.
Y por eso en ese momento, en ese lugar, hice añicos mi corazón, tragué duro el nudo de mi garganta y le sonreí con ironía a la vida, por fin sería padre aunque no fuera con la mujer que más amaba. Por esa razón me guarde profundamente bajo llave toda aquella valentía y coraje que había juntado y la encerré con el recuerdo triste pero hermoso de sus ojos color agua.
Hoy por fin después de meses de no saber nada de tu vida, el destino me sonrío cruelmente, como refregándome en la cara que jamás podría volver a ser feliz con ella a mi lado.
Sentí como todo se detuvo, te vi y me viste, nuestros ojos en un hechizo y tal sincronía que nos encontramos entre decenas de personas. Te conozco y se que me conoces, se que contigo las palabras sobran, que los silencios son hermosos y que eres capaz de leer mi alma, así como yo lo puedo hacer contigo.
Te vi tomar fuertemente aire y luego de juntar el valor suficiente me sonreíste, y te mire sorprendido y entendiendo todo, este era el adiós, entonces si así iba a ser, te diré con un moviento silencioso aquellas palabras que siempre temi decirte, "te amo" y "adiós". Tus ojos se llenaron de lágrimas y como si el encanto se hubiera acabado cuál cenicienta y las campanas de la media noche, la realidad volvió en si y seguimos nuestros caminos por separado.
Maldita está vida en la que nací siendo el hermano de tu esposo, maldito mi orgullo y mi todo yo, tambien maldita seas por haberme hecho pedazos el corazón y haber dejado un enorme charco que ahora debería volver a congelar. No me arrepiento de nada menos de haber sido tu amante y no tener el valor suficiente de gritarle al destino que se vaya a la mierda, exactamente por eso cada día me pregunto "que hubiera pasado si te encontraba primero".
Notas finales
Siento el corazón roto por este triste final, pero quería por una vez escribir algo más realista, más duro, sacarlos de su eje y que experimenten ese amor que duele y que es el que más queda grabado en nuestra memoria y corazones.
Como originalmente pensaba este sería el final, pero con renovadas fuerzas e imaginación y con el hilo ya tomado y agarrado fuertemente, podría hacer unas especies de spin off sobre sus pasados y los traumas que ellos nombran muy por arriba, porque ya los tengo pensados en mi cabecita.
Bueno espero que tenga algún recibimiento positivo, un review al menos, lloro porque no lo merezco pero lo necesito como Gray necesita a Juvia y viceversa ;(
