Boku no Hero Academia: Ultraviolento

Capítulo 6: Examen de Ingreso


—Un límite de tiempo establecido, y un enorme campo de batalla…—dijo uno de los evaluadores en una sala repleta de pantallas, mientras observa a los participantes en sus respectivos combates —….no hay mejor forma para apreciar el brillo de su pasión y descubrir sus habilidades.

—Habilidad para comprender rápidamente la situación y actuar con precisión.

—Movilidad que pueda usar en diferentes circunstancias.

—Perspicacia para permanecer calmado en cualquier situación.

—Y por supuesto, pura habilidad en la lucha…

—E indiferencia, no te olvides de la indiferencia— intervino otro juez en un tono extraño.

—¿Indiferencia? ¿Y eso que tiene que ver? —preguntó un evaluador, un tanto curioso por el tono de su compañero.

—Miren a ese chico, parece estar disfrutando de un paseo en el campo —dijo mientras señalaba a un participante de cabello naranja que sostenía elegantemente una taza de porcelana en una de las pantallas— ¡Incluso se atreve a tomar té durante el examen!.

—¿De donde saco esa taza?

Los evaluadores negaron mientras observaban el extraño comportamiento del joven.

El participante de cabello naranja, por momentos se detenía a ver los enfrentamientos de otros participantes contra los robots, asentía o negaba con la cabeza como si fuera el que los estaba evaluando para después seguir caminando sin rumbo fijo mientras sorbía un poco de su té, pero fue en ese momento cuando los jueces se dieron cuenta de que había algo extraño.

—¿Por qué no es atacado por los robots? —preguntó un juez.

—Debe tener algún quirk de tipo camuflaje. Ignórenlo, han pasado 4 minutos y ese chico no ha hecho nada. Debe haberse dado cuenta que no tiene ninguna oportunidad de pasar la evaluación, y está perdiendo el tiempo. Hay varios participantes como él cada año, lo que tenemos que hacer ahora es poner a prueba a la buena cosecha.

—Con este sistema de puntos, podemos medir sus habilidades fundamentales —declaró un evaluador mientras presionaba un botón rojo— Ahora demos inicio a lo que enserio probará su verdadero valor.

Al mismo tiempo, en todos los campos de entrenamiento, simultáneamente varios edificios colapsaron.

Y desde los escombros se alzaron colosales bestias metálicas.

La escena asustó a los participantes, recordando rápidamente que era el enemigo de cero puntos mencionado en la orientación y debían de huir si lo encontraban.

Con cada movimiento de su cuerpo, el colosal robot destrozaba edificios como si estuvieran hechos de arena, demoliendo todo a su paso con solo batir sus manos.

Aterrados hasta la médula, los participantes huyeron en todas las direcciones, como pollos sin cabeza, lamentándose otra vez por qué no nacieron con más piernas.

Desde la sala de evaluación, los jueces tenían una visión completa de la situación en todos los campos de entrenamiento.

—Es en este momento donde se ve la verdadera naturaleza de los participantes —dijo uno de los jueces.

—¿Y dónde se fue el extraño chico de pelo naranja? —preguntó uno de los evaluadores que había estado prestando atención al joven, pero en un momento desapareció de su vista.

Varios de los jueces intentaron localizarlo a través de las pantallas. Era una certeza que ese participante no pasaría las evaluaciones, pero ver la forma de actuar del joven era extrañamente entretenido.

—¡Lo encontré! —dijo un juez, dudando si su propia vista no le estaba jugando una mala pasada.

—¡Acerquen la cámara! —exclamó otro evaluador, incapaz de creer lo que pasaba— ¿Cómo puede el robot no detectarlo?

En la pantalla que mostraba al robot gigante del área G, había algo que podía pasar desapercibido, pero con un poco de atención se podía ver una figura naranja en la cabeza del gigante metálico.

Un acercamiento demostró que era el mismo joven extraño de cabello naranja, sentado en seiza mientras realizaba una perfecta ceremonia del té.

—¿Qué diablos está haciendo ese chico?

—Hemos revisado la condición del robot, y sus sensores se encuentran en perfecto estado —dijo un personal del área de soporte— la única explicación que puedo dar, es que el robot es incapaz de percibir la existencia del joven sentado en su cabeza.

Los jueces se preguntaron por la identidad del participante. Si antes tenían curiosidad ahora el joven tiene toda su atención.

—¡Observen, parece que se está moviendo! —desde la pantalla los jueces vieron cómo el participante sacó unas pequeñas esferas de su bolsillo que inmediatamente se transformaron en un rojo incandescente como si fueran sometidas a altas temperaturas.

Sin vacilación en sus movimientos, el joven lanzó las esferas en diferentes direcciones mientras aún bebía de su taza de té.

Desde las pantallas los jueces pudieron ver el objetivo de las esferas, algunas impactaron y pulverizaron escombros causados por el robot gigante, que iban a lastimar a los demás participantes. Las otras esferas penetraron el armazón de los robots de 1, 2 y 3 puntos que aún no habían sido derrotados, derritiéndolos en un instante.

El joven se mantuvo lanzando esferas durante poco más de un minuto.

Después, continuó preparando más té en la cabeza del robot sin perder el equilibrio, indiferente de su entorno, sin lanzar más esferas, como si no le importara el destrozo que ocasiona el robot gigante en el cual estaba descansando.

Varios de los jueces se quedaron absortos frente a la actuación del participante

—¿Esto aún puede ser considerado una conducta heroica? —preguntó uno de los jueces con algo de duda.

Varios de los evaluadores se preguntaron lo mismo. Aunque el joven había salvado a otros participantes por alrededor de un minuto, después se mantuvo con indiferencia absoluta. Ignorando a las personas que pudo ayudar y robots que pudo derrotar, como si ya hubiera calculado que sus puntos son suficientes para ingresar, y el resto no es asunto suyo.

—No está rompiendo ninguna regla, tampoco pone deliberadamente a nadie en peligro, siento que su inacción es para dar la oportunidad a otros participantes para que puedan conseguir puntos —racionalizó un juez— Su fuerza es increíble, parece bastante hábil, tal vez si él hubiera ido con todo desde el principio, el resto no tendría muchas oportunidades.

Varios jueces asintieron en señal de aprobación a las palabras de su compañero.

—Encontré su identidad en la base de datos, es el participante nº 3425. Su nombre es Tatsuro Todoroki, hijo de Endeavour. Hace 10 años salió al extranjero, y no hay registro que haya vuelto desde ese tiempo. La última vez que se registró su quirk, fue en preescolar y su capacidad consiste en emitir lava de sus manos.

—¡Con que es hijo de Endeavour! —varios jueces exclamaron en señal de comprensión.

No es nada extraño que el hijo del segundo héroe rankeado, tenga ese nivel de habilidad.

Al ver que el joven Tatsuro no realizó otro movimiento, transfirieron su atención a otros participantes.

En el campo de entrenamiento B, un chico que no había mostrado ningún mérito hasta ahora, estalló con una fuerza explosiva derrotando al robot gigante de un solo golpe.

La escena hizo hervir la sangre de todos los jueces, no pudieron evitar gritar en admiración. En ese momento ya se habían olvidado por completo de las hazañas del joven Tatsuro.

***POV TATSURO***

La evaluación avanzaba bastante suave, después de obtener algunos puntos me senté a disfrutar del paisaje en la cabeza del robot gigante mientras disfrutaba de un delicioso té.

Al principio tenía algo de interés por este monstruo mecánico. Su capacidad de movilidad, el tipo de combustible que usa, su inteligencia artificial y sobre todo sus dimensiones, serían imposible de ver en la tierra original de dónde vengo. Por eso tenía la curiosidad de ver cómo funcionaba, pero es una lástima, mis conocimientos en ingeniería y robótica no son suficientes para comprender este nivel de tecnología.

Con los puntos suficientes para ingresar, decidí no actuar más de lo necesario, los momentos de tranquilidad son escasos en mi rutina y no los planeo arruinar.

Pero cuando faltaban tres minutos para que la evaluación culminara. Había algo que necesitaba mi atención.

A unos 200 metros de mi posición, la chica pelirroja con cola de caballo, Kendo algo más, del futuro grupo de 1-B, estaba rodeada por un grupo bastante denso de robots d puntos.

Kendo, tenía el cabello desordenado, su ropa deportiva estaba rasgada en varios lugares, revelando una juvenil y esbelta figura, su blanca y sonrosada piel mostraba algunos arañazos y hematomas. Su quirk estaba activado embistiendo a los robots con sus gigantescas palmas, pero a la velocidad que los destruía no era lo suficientemente alta, como para detener a la manada de robots.

Bajo esa presión el rostro de Kendo, se teñía en preocupación.

No había personas cercanas que la pudieran ayudar, la mayoría ya había hecho lo posible por alejarse del gigante metálico.

No es mala idea ser amigo con los futuros talentos de la U.A., Pensé.

Distraje la atención del gigante a un objetivo lejano, para que evitara molestarme en mi labor de salvador.

Me bajé del robot y fui en dirección a la chica.

No sé qué tipo de experiencia haya tenido ella en el campo de entrenamiento del manga original, tal vez su difícil situación se deba al efecto mariposa de mi intervención en la evaluación.

Como un héroe galante que llega en el momento preciso para salvar a la damisela, saltee al centro de la jauría de robots, caí justo al lado de Kendo.

—Señorita ¿necesita mi ayuda? —pregunté con el rostro más encantador que pude fingir.

Ella tenía una expresión visiblemente agotada, el sudor se deslizaba por su piel, incluso por esos lugares que tenían que haber estado cubiertos, ahora son solo agujeros en su ropa y no pareció darse cuenta. Respiraba agitadamente y su abundante pecho se remecía en un intento por recuperar su respiración. Su frágil figura, juvenil y seductora, tentaron a un joven laico como yo.

Tragué saliva, volví en mí, intenté parecer galante y alejar mi mirada del balance de sus picos gemelos.

Me miró extrañada por un momento, como preguntándose de dónde había parecido. Por agotamiento o descuido, afortunadamente, ella no percibió mi obscena mirada

—¡Por favor!, muchas gracias —dijo con una alegre sonrisa que todo hombre desearía proteger, mientras la preocupación en su rostro se desvanecía— Sin darme cuenta quedé atrapada en medio de tantos robots, ahora soy incapaz de manejarlos a todos.

¿Eh?, ¿una sonrisa?, ¿eso es todo? no se ruborizó, ni siquiera saltó a los brazos de su salvador. Parece que ni atractivo no funciona en esta chica, tendré que trabajar en mi llegada para hacerlo más impresionante, tal vez algo estilo Marvel. Aleje mis pensamientos aleatorios.

Ahora la chica tenía una expresión más relajada, ya no parecía tan preocupada, supongo que mi presencia le brindó algo de confianza.

—Ahora que has aceptado mi ayuda, toma esto —dije mientras le lanzé un pequeño cubo del tamaño de un dado— No lo vayas a soltar.

—¿Qué es esto? —preguntó Kendo, mirando con extrañeza el cubo, mientras con la otra mano con su quirk activado mantenía a raya los robots.

Y sin previo aviso, envolví mis manos en su pequeña y delicada cintura.

Sentí la suave textura de su piel entre las yemas de mis dedos.

—¡Suéltame! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Pervertido! ¡Aprovechandote en esta situación! —su rostro se puso pálido con un ligero rubor, la repentina situación la sorprendió tanto que incluso se olvidó de usar su quirk contra mí.

—No te resistas —murmuré suavemente, tan cerca de ella que pude sentir un delicado aroma frutal.

Su rostro era tan rojo como la remolacha, la vergüenza estaba escrita en toda su expresión, parecía no saber cómo actuar en esta situación.

Pero antes de que ella hiciera esfuerzos por alejarse o decir algo más, con algo de fuerza en mis movimientos, giré como una peonza con su cintura aun en mis brazos, y como si se tratase de un lanzamiento de martillo, la arrojé en una dirección segura.

La chica que había sido arrojada al aire fue incapaz de seguir el cambio de eventos, su rostro pasó de la sorpresa a la conmoción, para después alejarse gritando en el horizonte.

—¡No olvides mi nombre! ¡Soy Tatsuro y me debes un favor! —grité sin saber si me había escuchado.

A lo lejos pude ver que antes de caer, se activó el cubo que le di. Un campo de protección amortiguó su caída.

Ignoré a los robots, con mi agilidad fue pan comido evadirlos.

En cuanto a porqué lance a Kendo, y no la rescaté como un héroe decente. La razón es muy simple, es gracias a mi aprendizaje con el maestro Airvatan y sus sabias palabras.

"Tatsuro tu nivel de heroísmo y preocupación por los individuos de tu misma especie está por encima del de una viuda negra, pero por debajo del de un caimán. Una papa tiene más altruismo que tú. Así que cuando salves a otras personas, haz la primera cosa divertida que pase por tu cabeza, esa es la forma más directa de potenciar el crecimiento de tu alma".

En un inicio creí que se burlaba de mí. Pero después de intentarlo, en contra del sentido común, su idea funcionó. El potencial del alma es algo subjetivo, varía entre individuos, es muy difícil de aumentar, y es increíblemente necesario si quiero elevar de nivel la capacidad que recibí al nacer, e incluso el potencial del alma puede ayudar en el control del quirk.

Mi paquidermico maestro, podrá tener todo los defectos que tiene, pero a partir de ese momento no dudé de sus enseñanzas, sin importar lo absurdo que fueran.

Sin Tener más que hacer en la evaluación, caminé sin rumbo hasta que la prueba llegó a su fin.

En el camino de regreso no pude ver a la señorita Kendo algo más por ningún lado.

Al salir de la U.A inmediatamente llame a Nakata para buscar una forma de volver a Australia y completar la misión que nos asignó el maestro.

Una semana después, recibí la carta de aceptación de la U.A.


Notas del Autor.

Les saluda Xildar otra vez, con el capitulo mas largo hasta ahora 2326 palabras.

¿Qué otra waifu creen que necesita ser "salvada"?

Próximo capitulo, Martes 21/08. Actualizaciones en Twitter bnha_u

Advertencia: El lanzamiento de waifus es un deporte de alto riego.


Acabo de crear un blog para organizar todo el material que compone la novela (ficha de nuevos personajes, modificación de personajes originales, etc). Agregare información a medida que avanzan los capítulos. Visítalo en: Ultraviolentofic (punto) wordpress (punto) com