Boku no Hero Academia: Ultraviolento
Capítulo 11: Incidente en la cafetería
*** POV TATSURO***
—¿Por qué no hiciste nada? —preguntó Shoto cuando regresé al grupo después de completar la prueba de combate.
—No había necesidad de que moviera un dedo. Tú mismo lo viste, Mina pudo manejarlo todo sin problemas —respondí descuidadamente.
—¿Mina? parecen ser bastante cercanos, ¿Es tu novia? —averiguó Shoto, con una expresión seria que no puedo saber si quiere confirmar su deducción o tal vez sea su intento por devolverme la broma de la tarde.
—No pienses demasiado en eso, ella es bastante hábil y la acepté como mi discípula —contesté despreocupadamente.
Inicialmente, durante la práctica planeé darle algunas indicaciones a Mina, lo suficiente como para que pueda ganar, verla derrotando a Sero y Kirishima, sería mi forma de entretenerme.
Pero a mitad de la evaluación el estilo de combate de Mina cambió por completo, persiguiendo incansablemente el deseo por ganar. No sé si ella notó el cambio, pero esa es la actitud de alguien nacido para el combate. Y aunque no ha desarrollado ese aspecto, haber ganado en el límite de su fuerza, habrá implantado en su corazón la semilla de la incansable persecución por ser más fuerte. Es el primer paso para prosperar en el mundo de los verdaderos individuos con poder.
Mina es digna de recibir mis enseñanzas, fue la decisión que tomé al admirar su resolución final en la batalla contra Kirishima.
Shoto solo alzó la ceja por mi declaración, como si él estuviera dando por hecho que mis palabras eran solo algunas excusas aleatorias.
Al final de la evaluación, All might felicitó a todos por su desempeño, declarando que los únicos lesionados fueron Midoriya, Kirishima y Mina.
De regreso al aula recibí algunas miradas extrañas, a los ojos de los demás no hice nada más que huir en la prueba y mi única acción, fue aparecer al final para coquetear con Mina. El resto de mis compañeros de aula tal vez se pregunten por qué no recibí ninguna amonestación de All might por mi actuación poco heroica.
La respuesta es muy simple, es porque a pesar de no participar en el combate, todo el tiempo estuve protegiendo la bomba. De lo contrario con todo el desastre del último enfrentamiento de Mina contra Kirishima, si la bomba de papel maché fuera real, hubiera explotado al menos una decena de veces. Además, All might debe haber escuchado nuestra conversación a través del comunicador, y debió haber considerado que cumplí mi misión.
Mina, Midoriya y Kirishima, no tardaron en regresar de la enfermería, acaparando la atención de todos en el aula, rápidamente fueron rodeados mientras recibían elogios por sus respectivos enfrentamientos.
Mi mirada y la de Mina se encontraron, hice un gesto de aprobación con el pulgar y ella me respondió con su característica sonrisa, supongo que no sabe el tormento que sufrirá al convertirse en mi discípula.
Al siguiente día, la noticia de que All might estaba enseñando en la U.A., estalló en todos los periódicos.
Ignorando a la multitud de periodistas en la puerta, ingresé al campus con Shoto.
— ...Necesitamos elegir al presidente de la clase —anunció el profesor Aizawa, después de haber criticado el comportamiento de Bakugo y Midoriya en el examen de ayer.
Inmediatamente el aula entró en un alboroto.
Ignoré todo lo que pasó desde ese momento hasta que se mostraron los resultados de la votación en la pizarra. Y como era de esperarse, no hubo cambios en lo que ya conocía.
Midoriya ganó con tres votos, y Yaoyorozu asumió la vicepresidencia, al menos las cosas quedarían así hasta los eventos de la tarde.
En la cafetería, mientras buscaba un lugar libre para comer con Shoto, mi expresión se iluminó al encontrar a la persona que estaba buscando desde ayer.
—Encontré a un conocido, has algunos amigos y almuercen sin mí —me burlé de Shoto y fui al encuentro de esa persona.
Tomé una silla libre de otra mesa y me senté a su lado.
Todas las personas alrededor de la mesa guardaron silencio ante mi repentina y abrupta llegada, cinco pares de ojos me observaban con desconcierto, y un par con justificada indignación.
—Señoritas, lamento interrumpir su agradable momento, pero hay unos pequeños asuntos que tengo que discutir —me disculpé con el tono más educado que pude fingir ante todas las chicas presentes de la clase 1-B.
Sin importarme si estuviesen o no de acuerdo, me dirigí a la persona con que tenía asuntos pendientes. Ella vestía un pulcro uniforme que resaltaba su suave delicada cintura, cintura que aún recuerdo haber palpado su textura con las yemas de mis dedos. Ella tenía el cabello naranja atado en una coleta lateral, sus hermosos ojos verdes resplandecían de justa ira al darse cuenta de la extraña mirada que dirigía a su cintura.
—¡Cof! Debería saber por qué estoy aquí ¿no? —tosí e intenté guiar la conversación para salir del incómodo momento.
Kendo no pronunció palabra alguna, solo se mantuvo en silencio rechinando sus blancos dientes. Tal vez esté dudando en como echarme de aquí sin arruinar su imagen. Bueno, si no quieres hablar entonces tendré que ayudarte un poco.
—Recuerdo que en la prueba de admisión de la U.A. Cierta damisela en peligro había sido acorralada por los robots de batalla, presa del miedo clamaba por ayuda. En el borde de la desesperación, apareció un valeroso héroe respondiendo a su llamado, y tomándola entre sus brazos, la salvó del peligro —exageré disfrutando ver como con cada palabra que pronunciaba el rostro de Kendo se teñía de rubor.
Las chicas en la mesa que escucharon mi apasionada narración, e intercalando miradas entre Kendo y yo, parecían haber malinterpretado algo, murmurando sus delirios adolescentes.
—¡Eso no fue así! —aclaró Kendo, intentando mantener una sonrisa que parecía torcerse en cualquier momento.
—Solo recuerdo que el tipo que se hace llamar héroe se aprovechó de la damisela —continuó Kendo, reduciendo el tono de su voz al final de la oración. El enojo y la vergüenza se pudo sentir en su expresión— Y sin compasión, la arrojó al aire. ¿No es así Tatsuro Todoroki?.
—¡Oh! Con qué recuerdas mi nombre —señalé sin importarme su tono, y educadamente pregunté —entonces ¿cómo debo de dirigirme a ti?
—Itsuka Kendo —dijo sin cambiar su expresión— Señorita Kendo para ti, no te atrevas a llamarme de otra forma, acosador.
—¿Acosador? no, no. Eso es solo un malentendido — continúe, mientras robé una verdura de su plato sin que ella se diera cuenta— Corrígeme si miento, ¿al final te ayudé o no al salir del cerco de robots?
—Sí —dijo a regañadientes, suavizando su expresión sin darse cuenta que su plato estaba siendo víctima de asalto— no de la mejor forma, pero me ayudaste.
—¡Ves, no es difícil aceptarlo!, Tengo una regla muy simple, los favores se pagan con favores, si quieres que ya no interrumpa tu tranquilidad en el futuro, tienes que hacer algo por mí.
—¿Qué tengo que hacer? —Kendo aceptó rápidamente su destino sin evitar el asunto.
—¡Como se espera de una representante de la clase! —respondí, admirando que ella no protestó ni se negara a devolver el favor— Lo que tienes que hacer es muy simple, me agradan los postres, sobre todo los caseros, solo tienes que hacerlos para mí cada día por un mes.
Realizando algunos cálculos simples, creo que salvar a alguien de posibles lesiones, y dar postres un mes son favores equivalentes.
—¡Postres caseros por un mes, eso es un exceso! ¡Imposible! —protestó Kendo inmediatamente algo sonrojada.
—Relájate, no tengo segundas intenciones —repliqué sin importancia, quién sabe qué cosas están pasando por su mente— Solo necesito algo con que acompañar mi té.
—Pero aun así, por un mes es demasiado —dijo Kendo, pero su expresión pareció perder algo de brillo.
—Dos semanas, ni más ni menos —negocié, declarando mi línea de fondo, menos no podía aceptar.
Y cuando Kendo planeaba seguir discutiendo….
Un fuerte sonido de alarma irrumpió en toda la cafetería.
—¡Hay una brecha de seguridad nivel 3! —resonó el mensaje de advertencia a través de los altavoces —¡Estudiantes por favor evacúen inmediatamente!
¡Oh! había olvidado que era hora de que sucediera el incidente de los periodistas y la puerta destruida.
—¿Qué es el nivel 3 de seguridad? —preguntó alarmada una chica con vides verdes y espinosas por cabello.
—Significa que alguien se ha infiltrado en el territorio escolar —respondí al ver que nadie conocía la respuesta.
—¡Chicas tenemos que evacuar rápidamente! —dispuso Kendo inmediatamente después de escuchar mi explicación, verdaderamente digna de ser una representante tiene el natural aura de un líder, su rápida respuesta es digna de admiración.
Las chicas presentes del 1-B en la mesa fueron abrumadas por la repentina y desconocida situación, aceptaron el liderazgo de Kendo y se disponían a unirse a la multitud en dirección a la salida.
—No tienen que hacer nada, la emergencia se acabará pronto —comuniqué en un tono compuesto.
—Son sólo periodistas que entraron al campus —completé para calmarlos mientras seguía tomando verduras del plato de Kendo sin que ella se diera cuenta.
Todas las chicas miraron a Kendo esperando su decisión, siendo ella la única persona que me conocía, la veracidad de mis palabras dependen del juicio de Kendo.
—Todoroki ¿Eso es verdad? —preguntó Kendo en un tono solemne, olvidando cualquier rencor pasado.
Sin decir palabras solo asentí, respondiendo a su seriedad.
—Aunque no me importa si crees o no en lo que digo. No es agradable ver un grupo de jóvenes damas siendo presionadas en la multitud— respondí señalando a la puerta de salida que ya se encontraba completamente abarrotada.
Kendo dudó por un momento, pero al final suspiró en rendición.
—Tienes razón, no ganas nada con engañarnos, tampoco hay forma que te puedas aprovechar de nosotras. Me ayudaste en esa ocasión, supongo que debes de tener algo de habilidad —declaró Kendo— Te creeré por esta vez.
¡Hey! ¿Qué fue eso? por qué habla como si fuera un predador que disfruta de acosar mujeres y que solo salen mentiras de mi boca. ¿Tan mala es la impresión que dejé en esta chica?.
Aunque las chicas siguieron comiendo, su intranquilidad se podía respirar en el aire.
—¿Todoroki verdad? Soy Ibara Shiozaki —se presentó la chica de rostro delicado y vides espinosas por cabello.
—¿Cómo sabes que son los periodistas que entraron al campus?— continuó Shiozaki con una angustia que perturbaba su expresión santa.
—Puedes llamarme Tats, para no confundirme con mi hermano que está en el mismo aula —respondí para después inventar alguna mentira razonable— Es por mi quirk, no tienes nada de qué preocuparte, el problema se solucionará pronto. Además que puede salir mal, All Might también está en la U.A.
Hablé en un intento por borrar su ansiedad, a pesar de que estábamos en un extremo de la cafetería, se podían escuchar a las personas luchando por evacuar rápidamente. También en el momento que mencioné a All Might la expresión de todas se relajó, no en vano el "símbolo de la paz" es un seguro que transmite calma con solo nombrarlo.
Teniendo al héroe número uno en la escuela es en sí mismo bastante tranquilizador para todos.
—¡Tienes razón! ¡Gracias Tats!—agregó Shiozaki en un tono sereno.
En ese momento, desde la entrada de la cafetería se escuchó un fuerte rugido.
—¡Todo está bien! ¡Solo es la prensa! —gritó Iida que había escapado de la multitud para advertir desde la parte superior de la puerta.
Mi trabajo está hecho. Eso será suficiente para que las niñas en esta mesa me crean, y no salgan corriendo a unirse a la multitud.
Me levanté de mi asiento y planeaba retirarme.
—Una semana, solo por una semana te daré postres —sonó la avergonzada voz de Kendo, parece que le tomó mucho esfuerzo pronunciar esas palabras.
—¡Es un trato! —asentí sin continuar negociando.
Mientras me alejaba pude escuchar los agradecimientos de algunas chicas y también la voz de Kendo
—¡¿Ehhh?! ¿Qué pasó con mis verduras?— exclamó al ver su plato vacío.
Solo pude acelerar mi paso.
Notas del Autor.
Aquí Xildar, 2024 palabras, algo ligero.
Un capítulo más relajado, la calma antes del arco de "Enfrentamiento en la U.S.J."
Próximo capítulo, Sabado 01/09. Actualizaciones en Twitter: bnha_u
