D.o.t.E: ¡Hello Minna-san!. Espero que les guste. Disculpen la demora, pero he regresado. Este capitulo esta medio raro pero bueno, digo yo que captaron la idea de mi rara mente.
Disclaimed: Ojala fuera mio…
Inazuma Eleven esta por comenzar!
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-Mucho gusto, soy Fudou Aiko.- dijo elegantemente la mujer de larga cabellera castaña clara y ojos verdes iguales a los de su hija. Después del susto que dio la mujer a todo el equipo, Fudou explico que aquella loca mujer era su madre. Ahora, ella estaba sentada en una de las mesas, teniendo al entrenador Kudou y Hibiki enfrente de ella interrogándola. –Lamento lo de la puerta.-
-¿Cómo llego aquí?- pregunto el entrenador Kudou.
-Después de que Aki-kun me llamara, tome el primer vuelo con dirección aquí y luego solo pregunte por direcciones.- dijo como si fuera algo de día a día.
-¿Aki-kun?- pregunto en un susurro Kazemaru, sacándole un sonrojo fuerte a Fudou.
-Te dije que no me llamaras así.- dijo Fudou una vez más. Desde que fueron con ese maldito estilista, su madre se encariño con el apodo que el afeminado le coloco.
De repente, la mujer abrazaba una vez más a su hijo estilo chibi, sacándole una gota en la cabeza a los demás. -¡Aki-kun eres muy malo!- dijo.
-¿Qué rayos está pasando?- pregunto Goenji confundido y algo irritado por todo lo que estaba pasando.
-Fudou-san, si no le molesta, quisiera que habláramos del tema que nos concierne.- dijo Kudou igual de irritado que los demás. La situación era demasiado seria y peligrosa como para que esta mujer lo tomara tan a la ligera. -¿Estaba usted consiente de la situación?-
-Por supuesto que no. Ninguna madre en su cinco sentidos permitiría que su hijo o hija estuviera en algún peligro.- dijo de manera fría y seria Aiko, su mirada verde penetrante chocaba contra la del entrenador…lo que pudo o no pudo hacer que Kudou sintiera un escalofrió pasar por su espalda (aunque él sabía que definitivamente pudo).
-Si gusta, le podemos ofrecer una habitación en este hostal para pasar la noche…- ofreció Hibiki con cautela. La mujer parecía ser muy impredecible, (igual que su hijo) pero sobre todo, alguien sumamente peligrosa de no tener cuidado (también, igual que su hijo).
-Muchas gracias por su amabilidad.- respondió Aiko con neutralidad. –Sin embargo, tengo unos cuantos amigos aquí con los que ya he hablado y me han ofrecido estadía. Pediría que permitieran a mi hija quedarse unos cuantos días con Akio…ella debe de estar muy asustada.-
-Creo que no habrá problema con eso.- asedio Kudou.
-También, si se me permite, quisiera pasar el día de mañana alado de mis hijos.- pidió Aiko, su mirada siempre seria y neutra, pero Kudou pudo verlo. Por un segundo, los ojos verdes de la mujer mostraron una chispa de melancolía y emoción…una que solo encuentra en los ojos de alguien que sabe que perdió todo aquello que ama sin darse cuenta. Dentro de poco ellos estarán en el partido contra el equipo de Argentina, The Empire (A/N: Para ser honesta, no me acuerdo muy bien qué partido sigue después de jugar contra Knights of Queen...así que buenoooooo) así que la idea de que Fudou, uno de los estrategas perdiera el día era impensable…pero por alguna razón, esa chispa en los ojos verdes de la mujer no dejaban su mente.
-¡Un momento!- interrumpió Fudou una vez que su mente capto la petición de su madre. ¿Perder un día de entrenamiento? ¡Acaso está loca! ¡Él debía de ganar este campeonato! -¿Qué estás diciendo? No puedo perder el entrenamiento, y tú debes regresar a casa. Alice está bien, por lo que no debes preocuparte.-
-¿Por qué debo regresar a casa sola?- pregunto Aiko haciendo un lindo puchero digno de una niña de cinco años mientras se apuntaba y su labio inferior temblaba…como si fuera a llorar. El equipo entero vio esta reacción con una gota en la cabeza…La familia de Fudou era realmente un desastre.
-¡Porque tienes un trabajo!- le grito Fudou con una gran vena roja en su frente.
-¡Ah, es por eso!- dijo la mujer, captando la furia de su hijo. -¡No te preocupes, Oka-san renuncio antes de venir aquí!- dijo con orgullo la mujer, dándole un thump up a su hijo, logrando que la pequeña Alice riera y olvidara todo el asunto. Su mamá era realmente graciosa.
Ante estas palabras, el aire se tornó frio alrededor de Fudou mientras este quedaba como piedra. Su madre…renuncio…al trabajo…a la única fuente de ingresos que tenían por los momentos…sin pensar mucho en sus acciones y consecuencias que estas podrían traerle (mejor dicho, sin pensar. Punto.) Fudou tomo el cuello de la camisa de su madre, la atrajo de golpe y le grito -¡¿Renunciaste a tu trabajo?! ¡Esa era la única fuente de ingreso que tenemos! ¿Qué rayos pasa por tu cabeza, madre de cuarta? ¡Piensa en Alice por un demonio!-
Obviamente Fudou Aiko no se quedaría atrás en la pelea contra su hijo, así que liberándose del agarre, esta le reclamo -¡Pero es un trabajo aburrido! ¿Sabes cuánto esfuerzo hice para hacer esa magnífica entrada? ¡Eres un desconsiderado Aki-kun!-
-¿Así que no lamenta lo de la puerta?- pregunto Kudou a sí mismo, viendo toda la pelea entre madre e hijo con una gota en la cabeza, al igual que todos los demás. A este punto, nadie sabía si reírse por la cómica pelea…o considerar buscar ayuda psiquiátrica. Esto no era normal.
-Aki-kun…está entrando en la etapa de rebelión…-dijo Aiko con voz suave y triste, en una esquina mientras era rodeada por un aura deprimente y grandes lagrimas estilo anime salían de sus ojos.
-¡Cualquiera entraría a esa etapa contigo siendo su madre!- Le grito el chico. -¡Ya basta! Llamare a tú jefe y me disculpare…- pero antes de que el chico pudiera sacar su celular, la mujer, quien antes estaba en estado chibi, tomo con delicadeza su celular, sorprendiendo al chico. -¿Qué haces?- pregunto.
-Akio…-llamo la mujer, su voz suave y melodiosa. Fudou, ante su nombre completo (algo que su madre nunca usaba), se mantuvo callado, esperando las palabras de su progenitora. -¿Cuándo fue la última vez que pude ver uno de tus partidos?- pregunto, confundiendo por completo al Joker de Inazuma Japan.
-¿Q-Que tiene que ver eso con…?-
-Responde. ¿Cuándo fue la última vez que vi uno de tus partidos? ¿O la última vez que vi uno de las actuaciones de Alice? ¿O que fui parte de un evento escolar tuyo o de ella?- pregunto la mujer, su tono nunca subiendo y en sus ojos verdes brillaban la tristeza, culpa y arrepentimiento que sentía en ese momento. –Ni siquiera pude ver las finales de las pre eliminares…no pude despedirme de ti en el aeropuerto, incluso ahora no he podido enviarte alguna carta o algo que te haga recordar nuestro hogar…- antes de seguir, acaricio la mejía de su hijo, sabiendo que este al escuchar esas palabras sentía cierto dolor y envidia a sus compañeros…todos siempre tenían a alguien que estaba ahí presente…todos menos él. –Oportunidades de trabajos hay muchas Akio…si no trabajo en uno, podre trabajar en otro…siempre habrá una puerta abierta para nosotros, lo que no hay siempre son esos pequeños momentos de felicidad que podemos disfrutar como familia.- Años desde que el inútil de su ex marido los abandono, por años ella sentía que había perdido todo, incluso el deseo de vivir. Dejo pasar tantas cosas, tantos bellos momentos en los cuales ella pudo haber sido parte si tan solo hubiera dejado su tristeza y desesperación de lado…bueno, no más.
-Pero si no hay dinero, no podremos vivir…-trato de decir Fudou, odiando que su madre haya decidido decir todo eso enfrente de los demás. No le gustaba la idea de que la gente supiera de sus preocupaciones y penas.
-Akio…el dinero no lo es todo. No importa que tanto dinero una persona posea, si no tiene con quien compartir su fortuna, todo se vuelve vacío…-le dijo la mujer con sabiduría.
-Lo sé, pero así no funciona el mundo. Las palabras ni los momentos harán que Alice pueda ir a la escuela, o comprar sus útiles, o evitar que ella sienta hambre.- respondió con desagrado Fudou.
-Akio…gomen, realmente te falle como madre al poner tanta carga sobre tus hombros…-dijo la mujer con una sonrisa triste y llena de culpa. –Por favor, no permitas que le falle a Alice…hace dos días, ella era perseguida por un acosador y yo no me di cuenta…ella pudo sufrir de la peor manera…no pienses que porque actué como niña significa que desconozco la seriedad de la situación o el peligro que representa, no solo para ella, sino que a ti también. Oka-san no es tan tonta como aparenta ser.- le dijo con tono divertido mientras le guiñaba el ojo en complicidad, lográndole sacar un diminuta (pero muy diminuta) sonrisa a su hijo. –Hablando de ese tema…Ali-chan, acércate…-ordeno la mujer.
Alice, con pasos lentos y evitando la mirada de su madre, se acercó para estar unos cuantos pasos enfrente de la mujer. Aiko, al ver el estado de su hija, suspiro y se arrodillo. De esta manera, ella no se sentirá tan amenazada. –Alice… ¿Por qué no me dijiste lo que pasaba?- pregunto sin rodeos.
-Porque…él es amigo de mamá…no quería que mamá saliera lastimada…-dijo con suavidad la pequeña.
-¿Yo saliera lastimada? Alice, es lindo que cuides de mis sentimientos…pero debes entender que—
-¡No quiero decir eso!- interrumpió rápidamente la rubia, su mirada verde por fin conectando con la misma mirada de su madre. -¡Él siempre grita! ¡Dice que lastimara a mamá si no hago lo que quiere…pero yo no quiero! ¡Quería ser fuerte como Onii-chan y Mamá pero tengo mucho miedo! ¡Así que cuando él llega, yo me escondo! …pensé que si me escondía y no me encontraba, no lastimaría a mamá…- explico la pequeña. -¡No quiero que él lastime a mamá!-
Aquella confesión sorprendió a todos…pero no de la buena manera. Aquel asqueroso ser había amenazado a una niña con lastimar a su madre. ¡Ahora todo tenía un maldito sentido! ¡Por eso Alice prefirió huir de su casa antes que contarle a su madre lo que pasaba! –Así que eso paso…-dijo la mujer suavemente, tan suave y tranquila que le saco un escalofrió a todos, incluyendo a sus dos hijos. –Ese maldito se atrevió a usarme para lastimar a mi hija…-dijo, sus ojos brillaban rojo ahora y su cabello parecía flotar y cobrar vida, como víboras listas a atacar a cualquiera que hozara cruzarse en su camino hacia la dulce venganza. –Prepárate maldito…cuando te encuentre desearas que Satanás estuviera tras de ti…-
-Salió…Mamá Oni (A/N: Oni significa "Demonio" por lo que esto significa Mamá Demonio)…-dijo Alice con una gota en la cabeza al ver a su terrorífica madre exclamar sus deseos por la sangre del viejo que la aterraba.
-S-Si…-fue lo único que respondió su hermano mayor.
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-¡MALDITA MOCOSA!- gritaba el hombre una y otra vez, tomando todo lo que estuviera a su paso y lanzándolo con fuerza contra la pared, importándole poco que se rompiera o si él se lastimaba. -¡MIERDA! ¡TE LO ADVERTI!- grito lleno de furia.
Hace unas horas, había llamado al trabajo de su amiga para asegurarse que seguía ahí, metida en su oficina como siempre. Esta vez encontraría a la niña, esta vez no escaparía…y vaya que festín se dará una vez que la encuentre. Lo podía imaginar, aquel pequeño y sagrado cuerpo retorciéndose debajo de él mientras sus ojos grandes y verdes derramaban lágrimas y de sus pequeños labios suplicas para que se detuviera. Pero todo se fue a la mierda cuando una colega de la maldita zorra le dijo que ella había renunciado y se había ido sin más explicación.
Muy bien. Si pensaron que se irían sin consecuencias, estaban muy equivocadas. Aún quedaba un miembro de la familia que podía lastimar…y… ¿Por qué no? Divertirse también, si la mocosa no lo hace, ese joven lo hará a la perfección.
Rápidamente fue a su habitación, tomo unas cuantas pertenencias, llamo un taxi y fue directamente al aeropuerto. Su mente pensando en una historia y un plan perfecto para poder obtener al joven chico de cabellos castaños para su antojo. Una vez dentro el avión, el hombro se acomodó, sonriendo mientras fantaseaba en todo lo que le haría al chico y como se encargara de asegurarse que esa mocosa sepa que todo el dolor de su hermano mayor fue su culpa. Él se encargara de destrozar a la pequeña. Con suavidad, metió su mano en uno de los bolsillos secretos que él manufacturo en su chaqueta, su sonrisa tornándose en una oscura al sentir las yemas de sus dedos tocar el frio metal de su arma de fuego.
Un pequeño seguro para que el chico obedeciera.
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D.o.t.E: ¡Finalizacion! ¡Espero que hayan captado y les haya gustado! ¡Por favor dejar su review/comentarios/criticas constructivas!
Matta ne!
