Boku no Hero Academia: Ultraviolento

Capítulo 19: La Reina, El Loto y El Titan


—Desde el momento en el que apuntas a alguien con un revolver, debes estar preparada para matar —fueron las palabras que brotaron en la mente de Mina Ashido mientras desplegaba su dominio [Black Queen].

Esa fue una de las enseñanzas que Tatsuro le inculcó en su entrenamiento.

En un primer momento, Mina pensó que Tats debió haber plagiado esa frase de alguna película del viejo oeste, y aunque su suposición era correcta. Fue solo en este momento que Mina pudo comprender la profundidad de sus enseñanzas.

Desde el momento en el que tomas acción, no puedes ir con una determinación a medio cocer. Cada parte de tu cuerpo, alma y voluntad deben estar preparada para ir con todo y afrontar las consecuencias hasta el final.

Desde el primer día que recibió su domínio de Tatsuro. Mina entrenó arduamente en controlarlo, y ahora frente a un enemigo que ella anhelaba derrotar con todas sus fuerzas, toda autolimitación humana fue borrada de su conciencia.

La batalla ya no se trataba de un enfrentamiento amistoso entre compañeros de clase, ahora solo se limitaban a mirarse como dos seres primigenios, con una enemistad irreconciliable, a punto de luchar por la más antiguas de las razones, ¡Sobrevivir!.

Desde los profundos ojos negros de Mina Ashido, brotaron lágrimas tan oscuras como el mismo abismo. Marcando su rostro, se extendieron alrededor de su cuerpo, transformando su dañado uniforme deportivo por un ceñido traje negro que exponía sus seductoras y jóvenes curvas.

Y cuando sus lagrimas negras hicieron contacto con la plataforma, en un parpadeo se extendió a decenas de metros dando forma a una densa e irregular masa negra que se agitaba como si tuviera vida propia; estaba revestida con psicodélicos entramados rosa violáceos; decorado con decenas de pequeñas bocas con agudos dientes que se abrían y cerraban como si esperaran ser alimentadas.

En el campo apareció una niebla espesa compuesta de gases tóxicos causados por el derretimiento que producía su dominio al corroer todo a su paso.

Un patrón negro se extendía desde la comisura de sus ojos hasta su cuello. Rodeada de aquella abisal corrosión lovecraftiana, como la hija del mismo caos, Mina Ashido completó el despliegue de su dominio [Black queen].

En el extremo opuesto, la figura de Shoto Todoroki fue consumida por un fuego blanco que emergió de su tórax; y como una víctima de la combustión espontánea, desde la coronilla de su cabeza hasta llegar a sus pies, todo su cuerpo ardía en un estado insondable, era el símbolo de la activación de su dominio.

Como la manifestación de una existencia de un plano superior, la divina flama blanca se extendió purificando cada centímetro del campo.

Dando forma a una gigantesca flor de loto, aquel etéreo fuego pálido con Shoto Todoroki como el centro, avasalló a todos con su presencia.

[Kashmir] hacia su primera aparición en público.

A diferencia de la habilidad de Tatsuro que se puede considerar como el origen de todos los dominios, siendo capaz de extenderse hasta llegar a unos monstruosos cientos de kilómetros; Mina y Shoto solo llevan entrenando menos de un mes, y exteriorizar sus habilidades por decenas de metros es su límite natural. En palabras de Tats, es un milagro que hayan logrado tanto en tan poco tiempo.

Cementoss, el héroe profesional, maestro de literatura y actualmente supervisor de la batalla, empezaba a mostrar signos de agotamiento debido a las constantes reparaciones que debía de realizar sobre la plataforma de combate.

Las personas en las gradas, sorprendidas más allá de su ingenio, no eran capaz de expresar en palabras, la cantidad de ataques que había sufrido su sentido común en el transcurso del combate.

Pero de todos, el más confundido era Izuku Midoriya que luchaba por exprimirse el cerebro e intentar dar una explicación a las habilidades que Mina y Shoto mostraban.

Las deducciones y análisis que él había escrito en sus apuntes no eran suficientes para comprender lo que estaba pasando. Pero en su ágil mente, se iluminó un pensamiento tan fugaz que casi no logra atraparlo.

¡Tal vez sus habilidades no tengan que ver con sus quirks!, pensó Izuku; e inmediatamente fue perturbado por su idea, si no son quirks entonces ¿Qué pueden ser?.

Notando la inquietud de su amigo, Ochaco Uraraka estabilizó el tambaleante cuaderno en la lesionada mano de Midoriya, e hizo lo posible en mostrarle una sonrisa calmante, de esas que te dicen que todo va a estar bien.

El alterado corazón de Midoriya pasó del desconcierto a la timidez en milésimas de segundo; tanta calidez en una sonrisa, lo cegó por un instante, expulsando de su cabeza cualquier otro tipo de pensamiento.

Desde otra parte de las gradas, un satisfecho Endeavour asentía con orgullo, nadie podía saber que pasaba por la cabeza del héroe profesional.

El concurso de miradas hostiles entre los participantes de la batalla final, concluyó cuando Mina hizo el primer movimiento. Levantó una de sus manos y como si ordenara un ataque, señaló en dirección a Shoto.

La irregular masa negra no tardó en responder, formando agudas espinas de tamaño humano que atacaron sin piedad al sagrado loto.

Cientos de carámbanos ácidos rodeados de pequeñas bocas intentaban devorar y corroer aquel fuego divino.

Incapaz de quedarse inmóvil, Shoto contraatacó; sus hojas de loto empezaron a rotar, y como si se tratase de las cuchillas de una licuadora gigante, mutilaron toda la masa corrosiva que intentaba acercarse.

Desde su centro, Shoto avanzó lentamente mientras reducía el espacio que el [Black Queen] de Mina ocupaba en la plataforma.

Las propiedades de su fuego blanco condensaba la más pura de sus flamas y el ataque más gélido de su quirk, en una extraña pero armoniosa sinergía.

El uso de un dominio trae consigo una gran carga y estrés para el cuerpo y la mente; por eso para Shoto y Mina que solo tienen un control básico de su nueva habilidad, son conscientes que deben de evitar a toda costa una batalla de desgaste.

Reduciéndose su campo de dominio corrosivo, el rostro de Mina se distorsionaba en una expresión de agobio.

Desde el centro del loto de fuego, Shoto se limitaba a acercar sus hojas rotatorias, en un simple pero efectivo plan.

[Black Queen] tomó forma de todo tipo de armas, en un intento de vulnerar la defensa de Shoto, pero...

Sin excepción, todos los ataques de la masa negra eran pulverizado por [Kashmir], la corrosión había perdido todo efecto.

Pero la situación cambió cuando Shoto se acercó a cierta distancia. La expresión de Mina dio un cambio y una sonrisa llena de ímpetu se dibujó en su rostro...

—¡Todoroki, me subestimas si crees que puedes vencerme solo con ese ataque!

Inmediatamente después, desde todos los ángulos, destruyendo gran parte de la plataforma en su movimiento; la corrosiva masa negra envolvió el loto de fuego en una perfecta prisión con forma de domo.

El agotamiento en Mina era visible, ella prometió a Tats que lograría el primer lugar y tenía que darlo todo en este ataque.

¡No voy a perder! Incluso si no soy tan fuerte como Todoroki, les demostraré a todos que puedo hacerlo. El esfuerzo que mi maestro invirtió en mí, no debe ser desperdiciado —pensó Mina, mientras grandes gotas de sudor se deslizaban de su rostro— Y esa no es toda la razón. ¡Quiero ganar! ¡Me entrené para este momento!

Su mirada ardía en decisión, solo ella era consciente de la cantidad de esfuerzo que se requería para mantener el domo que encerraba a Shoto.

A los ojos de los espectadores externos, la mitad del campo estaba envuelta en una aberrante masa destructiva.

Pero dentro del domo, miles de hilos corrosivos tan finos como telas de araña, danzaban con el objetivo de cortar y vulnerar la poderosa defensa del loto que no tardó en colapsar.

El brillo de [Kashmir] empezó a atenuarse, Shoto no esperaba que Mina ocultara tanta fuerza en su ataque. Tal vez si él no hubiera recibido su dominio de Tatsuro, estaría en un serio aprieto si solo usara su quirk contra [Black Queen].

Desde el exterior Mina consumió cada gota de su concentración. Presionando fuertemente su mano, el domo corrosivo empezó a contraerse, reduciendo el espacio que Shoto tenía para maniobrar.

Consciente de las intenciones de Mina, Shoto sabía que ya no era momento de esconder su mejor movimiento.

Retrajo la forma de loto de [Kashmir], lo concentró en solo un metro alrededor de él y atacó el domo en un solo punto, tan pequeño como la cabeza de una aguja.

[Kashmir - Rising Sun]

Como si se tratase de un material inflamable la corrosión negra empezó a arder en tonos iridiscentes.

Shoto fue liberado de su prisión y como un sol abrasador consumió el dominio de Mina.

Las cientos de fauces de la masa negra se estremecieron en desesperación.

Mina apretó fuertemente sus dientes, si ella no hacía nada, perdería en cuestión de segundos.

El enfrentamiento fue un extraño placer visual para los espectadores que a pesar de que con frecuencia pueden ver combates entre héroes, la colisión de habilidades entre Mina y Shoto no se parecía a nada de lo que habían presenciado antes.

Un espectador describiría más tarde en su blog personal, "...fue como ver a pequeños dioses usando la tierra como su campo de juego".

La densa abrasión de las llamas blancas de Shoto, calcinaron por completo toda la corrosión.

Sabiendo que este era el único momento para revertir su situación, Mina no se contuvo.

Desde que aprendió a cómo utilizar su dominio ella soñó con cumplir un deseo de su infancia, pero su destreza y control no eran suficiente.

Hasta que solo hace algunos días, logró un avance. Y a pesar que Tatsuro le recomendó que solo use esa habilidad como recurso final, porque consumiría toda su energía.

Pero ahora, solo usando esta técnica podía tener al menos una esperanza de ganar.

[Black Queen - Isolation]

Como un ser simbiótico, el ácido se estremeció y convergió en su cuerpo desde todas las direcciones.

Mina desapareció dentro de su dominio sin verse afectada. La masa negra reveló la vaga forma de un a criatura nacida del ácido.

Solo la cabeza de la criatura corrosiva pudo ser manifestada, revelando un prominente cráneo revestido con una cresta, era la viva imagen de la reina xenomorfa.

Aquella cabeza que parece haber salido de ciencia ficción, embistió liberando grandes cantidades de ácido contra la llama blanca, su nivel de corrosión no podía ser comparada al de antes.

La plataforma se convirtió en un desastre, algunas de las gotas de ácido que se desviaron de su objetivo, generaban profundas fisuras al contacto con la superficie.

Shoto reaccionó rápidamente, fundió toda su energía restante y aumentó la intensidad de [Kashmir - Rising Sun], elevando su blanco fuego en una estrella incandescente que con su abrasión y estallido de luz, impidió que los espectadores puedan ver lo que estaba pasando.

Consciente del peligro de la colisión de ambos ataques, el profesor Cementoss en un intento de disminuir los efectos del encuentro, elevó docenas de capas del concreto más sólido que pudo ejecutar.

Solo cuando el intenso efecto lumínico se atenuó, las consecuencias pudieron ser apreciadas.

El profesor Cementoss había colapsado y de la plataforma de enfrentamiento solo quedaba un profundo cráter.

Mina seguía de pie, ya no podía mantener su dominio. Regresó a su apariencia normal, vistiendo el uniforme deportivo, contempló el cielo mientras luchaba para no caerse; no quería mostrar debilidad.

—Parece que aun me falta entrenar para poder derrotarte. No puedo hacer ningún ataque, pero... No planeo rendirme —dijo a regañadientes, mordiendo sus labios en frustración.

En un mejor estado, Shoto aún tenía algunos pequeños rastros de su dominio [Kashmir] orbitando su cuerpo.

—Ha sido una buena lucha —alabó Shoto mientras se acercaba a Mina— Pero este es el fin…

Y cuando Shoto se disponía a expulsarla de los ya destruidos límites del campo, Mina alzó su mano, y realizando su gesto de marca personal, desenfundo su mano y desde su dedo índice disparó su última bala ácida.

Shoto fue tomado desprevenido, solo atinó a moverse levemente y la bala ácida impactó contra su hombro derecho.

—JaJaJa ¡Te descuidaste al final! —celebró Mina, y sin decir más palabras, cayó de espaldas, inconsciente, con una gran sonrisa en su rostro.

Completamente estupefactos por la última acción de Mina, ningún sonido se pudo escuchar en todo el estadio.

Shoto no volvió a acercarse a Mina, cauteloso de que pueda estar tendiéndole otra trampa.

Este tipo de actitud… Debe ser culpa de Tatsuro, pensó Shoto.

Solo cuando la heroína Midnight se acercó a comprobar su estado y confirmó que Mina colapsó por agotamiento, el público entró en un frenesí.

Ajenos a los eventos del festival. En una sala desconocida, altos mandos de las fuerzas de autodefensa espectaban el enfrentamiento que destrozó por completo su visión del mundo.

Como una representación renacentista, el infierno ígneo se extendía en todas las direcciones.

Cientos de dragones de lava, caían del cielo como si fuera el más vulgar de los granizos.

El pulpo antropomórfico de más de cien metros de longitud, usó cada uno de sus colosales tentáculos para contrarrestarlos.

Mientras que su enemigo, el titán de nombre clave "Vulcano", se encontraba sentado sobre un trono, en la cima de su altar de lava flotante, como si estuviera ensimismado en un estado de meditación.

—¿Qué clase de quirk es este? —fue un coronel quien rompió el silencio.

Pero no recibió respuesta alguna, de hecho el General Hayato también quería preguntarlo; pero siendo el superior de todos los presentes, se abstuvo de hacerlo. Su emoción era visible, en sus varios años de experiencia había visto enfrentamientos de individuos de rango titan, en sus batallas subvertían los mares y destruían montañas, pero esto…

...Esto es completamente distinto.

Embargado en tantas emociones, un fuerte capricho emergió en su mente.

Y a pesar de toda su experiencia castrense, no fue capaz de contener ese deseo.

—¡Coronel Nakahara!, Quiero que en toda la base suene el cuarto movimiento de la novena sinfonía de Beethoven —ordenó el General.

La joven coronel miró con una expresión de agravio al general por distraer su atención de la batalla, solo para cumplir esa orden tan irrelevante. Pero aun así, la Coronel no se atrevió a contradecirlo e inmediatamente las suave melodía de los violonchelos resonó en los altavoces.

La batalla del pulpo colosal y el titán de lava seguía su curso, en solo unos breves minutos de lluvias de dragones, el monstruo de cristal resultó seriamente dañado. Arrinconado en una posición defensiva no pudo lograr mucho, a los ojos de los militares esa criatura ya estaba condenada.

Pero en un acto de total arrebato, la criatura se enfrentó contra innumerables ataques de lava de dimensiones absurdas que hacían todo lo posible para detener su avance.

La bestia abandonó toda defensa, sus tentáculos se estremecieron formando tornados y rafagas que mutilarian a cualquiera de solo acercarse.

Ya no era una batalla por la supervivencia, por su actuar parecía que lo único que buscaba la criatura era causar el mayor daño posible a su enemigo antes de perecer.

Con el cuerpo de cristal al borde del colapso, la bestia llegó frente al templo flotante con decenas de esferas incandescentes orbitándolo.

Todo esto fue espectado por los líderes militares, mientras la melodía de Beethoven avanzaba, sonidos orquestales y luego el coro. Violonchelos, flautas y oboes se mezclaban con las acometidas del pulpo gigante contra los satélites incandescentes que actuaban como formaciones defensivas del templo.

Voces masculinas y femeninas se alternaban declamando la "Oda a la Alegría", acompañados por la orquesta y las primigenias olas de lava que intentaba a ahogar al pulpo en sus profundidades.

La sinfonía se elevó, mientras el coro llegaba a proporciones retumbantes, desde el cielo visceral, las nubes entretejidas con truenos de sangre, formaron una gigantesca palma lo suficientemente grande como para eclipsar una ciudad.

Como el mismo final de los tiempos, la palma de sangre descendió aniquilando toda esperanza, junto con el prolongado cántico, la sinfonía y la bestia llegaron a su fin.

En su extinción, solo un tentáculo del monstruo pudo llegar al titán de lava en su trono, no era un ataque sino una forma de transmitir su intención, pero solo Tatsuro en la cima de su templo ígneo podría saber el significado de esa intención final.

—Espero que hayan disfrutado de la vista —pronunció en tono solemne el gigante de magma.

Inmediatamente después, todos los drones en varios kilómetros fueron derretidos como moscas que se acercaban al fuego, y la transmisión de los militares se cortó, mostrando solo una pantalla monocromática.

Las emociones de la sinfonía junto con la batalla más allá de su imaginación encendieron el fuego en el corazón de todos los presentes.

El estado de ánimo fue interrumpido cuando un teniente entró a la sala, entregando un informe al General Hayato que no tardó en leerlo, mostrando su ceño fruncido

—Coronel Nakahara, inteligencia afirma que es muy probable que "Vulcano" sea japonés o esté residiendo en japón, desde órdenes de más arriba se le ha asignado la misión de investigar cuales son las intenciones de vulcano en japón, la información restantes se te será entregada luego.

Después de haber visto el nivel de poder de vulcano, Nakahara podía afirmar sin equivocarse que esta misión se la asignaba alguien que tenía algún tipo de rencor personal contra ella. Pero a pesar de eso, eran órdenes de arriba. Solo le quedaba tragar la bala y aceptar las órdenes.

—¡Si señor!

—Junko, tienes que cuidarte —murmuró el General a la Coronel que había educado como si fuera su propia hija.

En el infierno ígneo, donde Tatsuro aún no había convergido su dominio, sentado en su trono se encontraba atrapado en sus pensamientos, la última voluntad del pulpo se transmitió a él a través del tentáculo y esa voluntad le trajo años de recuerdos que no esperaba volver a encontrar.

"Casa", una sola palabra.

Hasta el final, esa fue la última voluntad del pulpo, y aunque Tatsuro no se arrepiente de haber aniquilado a su enemigo; esa única palabra que el pulpo pudo transmitirle, le hizo tener cierta simpatía por su enemigo, porque al igual que el pulpo que llegó a esta tierra a través de un portal desde quien sabe donde, Tats también es un extraño para este mundo.

Llegando a través de circunstancias incomprensibles, renació en un hogar donde puede disfrutar de la calidez de una familia, pero a pesar de eso él tuvo una vida anterior, tuvo amigos, tuvo sueños, tuvo decepciones...

Alejo de su mente tantos pensamientos que solo supondrán una carga mental, se dispuso usar su quirk [Human After All] para retornar a la normalidad, volver a la U.A y ver los resultados de su discípula en la competencia.

Cuando mina Ashido volvió en sí, estaba en una cama de la enfermería.

Giro a ambos lados y al darse cuenta que estaba sola, pudo descargar toda su frustración.

Lágrimas se desbordaron de sus ojos, cada gota contenía un fragmento de su destruida esperanza de quedar primera.

Solo se calmó después de unos minutos y cuando limpiaba torpemente sus lágrimas, una tos desconocida la interrumpio.

—¿Quién está ahí?.

Desde un asiento del que Mina podía Jurar que no había nadie hace un momento, un chico de largo cabello naranja y doble pupila, bebía su té tranquilamente.

Mina rápidamente limpió sus lágrimas y preguntó.

—¿Maestro cuándo llegaste?

—...Justo ahora

Mina se mantuvo callada, ordenando en su mente lo que quería decir.

—Maestro, Y-yo no pude ganar. Hice todo lo que pude y aun así no lo logré —las lagrimas que pensó que ya había agotado, se asomaron tiernamente en sus ojos— A pesar de todo el entrenamiento, no pude lograrlo. T-Tal vez… tal vez, no soy buena discípula, deberías buscar a otra persona.

Con el dolor en su corazón, Mina pronunció esas palabras, no cumplio con las expectativas y la amargura en su corazón la agobiaba.

Tats sin decir ninguna palabra, la envolvió en un abrazo.

Si un hombre ve a una mujer llorar, lo mínimo que puede hacer es abrazarla, si ni siquiera es capaz de hacerlo, tal vez debería ir a tailandia y amputarse la hombría, era uno de los ideales de Tatsuro.

—Mina escúchame, tal vez ahora no puedas ganarle. Pero en el futuro lo harás, te ayudare a ser más fuerte que mi hermano.

— ¿Cómo puedes estar tan seguro?— replicó entre lágrimas

— Porque yo soy tu maestro.

Después de consolar a Mina por un tiempo, Tats la acompañó hasta que llegara al podio del segundo lugar.

Solo cuando ella recibió la medalla con una sonrisa, Tatsuro comprendió que este agotador día había llegado a su fin.


Notas del Autor.

Aqui Xildar, siento la tardanza, 3468 palabras.

Sin comentarios, estoy cansado de tanto escribir, próximo arco habrá más desarrollo de personajes.

Próximo capítulo, Viernes 12/10. Actualizaciones en Twitter: bnha_u