Boku no Hero Academia: Ultraviolento

Capítulo 22: La subasta


Bajo el despejado cielo nocturno y un acogedor clima de finales de primavera; cálidas luces iluminaban un excéntrico edificio de intrincada y curvada arquitectura, en la distinguida zona de Roppongi en Tokio.

Si se toma la línea Chiyoda del metro de Tokio, hasta la estación de Nogizaka, uno no tardaría en encontrarse con una fascinante edificación que da la bienvenida a sus visitantes con un frontis cristalino en forma de olas.

Es el centro nacional de artes de Tokio, uno de los museos más grandes de Japón y que hoy acoge uno de los eventos más importantes del año.

Periodistas y fotógrafos de varios medios se presionaban mutuamente, intentando ser los afortunados en llevarse las mejores primicias en el borde de una aterciopelada alfombra roja que se extiende desde el exterior hasta el vestíbulo. Mientras que en una zona más lejana, cientos de entusiastas fans eran limitados por un cordón policial.

Lujosos autos de todas las marcas se estacionaban frente a la alfombra, desde el más popular de los cantantes actuales hasta la más fascinante de las modelos, caminaron a paso de estrella mientras eran bombardeados por los flashes y respondían las ocasionales preguntas de los periodistas.

Pero para los reporteros, a pesar de que las estrellas a las que entrevistaron eran todos destacados en sus campos, no se podían comparar al verdadero negocio que todavía no había llegado.

Fue entonces, desde un espacioso automóvil de lujo, descendieron 3 mujeres y un hombre.

Vestidos en elegantes trajes de gala, inmediatamente al pisar la alfombra, realizaron su característica pose.

—¡Venimos a dar una pata de ayuda! ¡Extremadamente lindos y felinos! ¡Wild, Wild... Pussycats hacen acto de presencia en la subasta caritativa! —exclamaron al unísono.

De cabello rojo y ojos marrones, Mandalay hacía gala de un fascinante vestido color vino que presionaba sobre cada centímetro de su anatomía.

Una rubia Pixie-Bob junto a una desinhibida Ragdoll no se quedaron atrás, evidenciando sus maduras proporciones en refinados pero prácticos vestidos.

Tiger en un tono más prudente, lucía un traje que amenazaba con romperse al contener su abrumador cuerpo muscular.

Después de una serie de violentos flashes, se reincorporaron e intercambiaron algunas palabras con la prensa.

—Mandalay, Pixie-Bob y Ragdoll ¿pueden dedicarle un fanservice a nuestros televidentes? —preguntó un joven periodista de un programa de espectáculos.

—¡No hay problema! —intervino la ronca voz de Tiger que había sido ignorado voluntariamente por el periodista.

Inmediatamente los cuatro Pussycats como si modelaran en una pasarela, dieron una vuelta para exhibir su vestido.

La escena hubiera sido perfecta si no fuera porque Tiger también "modeló". Viendo a las Pussycats realizando pasos tan elegantes y seductores, el periodista solo tuvo la extraña sensación de ver una perfecta ensalada de frutas pero con la participación de Tiger fue como en lugar de complementar las frutas con yogur o miel, las hubieran cubierto con mayonesa. Innegablemente repulsivo.

Los Pussycats se alejaron en el vestíbulo del museo ignorando el conflictivo corazón del periodista de espectáculos. Y bajo las insidiosas miradas de las modelos orgullosas de sus atractivos que solo pudieron morder sus labios en impotencia, porque sin importar cuán hermosas sean, la atención que ellas recibían no se podían comparar a los héroes profesionales.

En la entrada, más héroes llegaron al evento.

—¡Espero no llegar tarde! —comentó la heroína Midnight que fiel a su estilo ostentó un revelador y gloriosamente escotado vestido azul noche mientras agitaba un látigo de cuero que haría divagar en sueños húmedos a masoquistas y extraños.

Reconocidos héroes rankeados no tardaron en aparecer.

Best Jeanist, Gang Orca, Mirko y otras figuras reconocidas caminaron por la alfombra roja que para alegría de los fotógrafos no se negaron a posar para los medios.

—Ryukyu ¿Es necesario que asistamos? ¡Prefiero estar atrapando villanos!... ¿Qué puede pasar aquí? ¿No será aburrido? —preguntó una joven curiosa de largo cabello azul.

—Nejire, esta es una subasta caritativa. Es para una buena causa, y además de vez en cuando necesitamos mostrarnos a los medios —aclaró la heroína con la fantástica habilidad de convertirse en un dragón, Ryukyu que llegó acompañada con su pasante, la estudiante del tercer año de la academia U.A Nejire Hado.

—Ryukyu mira, ¡Ese hombre tiene la cabeza de un perro! —agregó Nejire señalando con su característica inocencia y curiosidad a un hombre de gran estatura que había hecho su aparición en la alfombra roja y caminaba hacia ellas.

—Nejire por favor, no comiences ahora, es el jefe de la policía.

—Ryukyu no esperaba que asistieras, woof—saludó el oficial incorporándose a la conversación.

—Oficial Tsuragamae, buenas noches. Le presento a mi pasante Nejire Hado.

Intercambiaron saludos, pero notando que en el rostro de Nejire se acumulaban capas tras capa de dudas que esperaban ser preguntadas, Ryukyu se disculpó y avanzó con su compañera al vestíbulo temiendo de que las infidencias de su pasante ofendan al oficial.

Tatsuro y Fuyumi también caminaron por la alfombra roja, pero al solo ser hijos de un héroe, y no el verdadero Endeavour, no recibieron mucha atención.

—¿No crees que tienen poco interés en nosotros?, creo que es por culpa de tu vestido ¡Ouch! —comentó Tats recibiendo un fuerte codazo en las costillas.

—Hermano, no deberías hablar así —respondió Fuyumi, su boca sonreía pero sus ojos no lo hacían— Mantén tu compostura, estoy segura de que no quieres que me queje con papá, tal vez crea que necesitas más tiempo de reflexión en la recepción de la agencia.

—Ok, ok... Tú ganas, me callo —concluyó Tats realizando un gesto como si cerrara su boca al igual que una cremallera.

Pero a pesar de su velocidad de reacción no pudo evitar que al realizar el gesto, su codo sintiera por un breve instante una tierna suavidad para después escuchar una caída y un suave lamento.

—¡Auch eso dolió!

—Lo siento, no fue mi intención —se disculpó Tats, dándose cuenta que la persona que por casualidad empujó, era una cautivadora mujer rubia de ojos púrpuras ataviada en un vibrante vestido rojo llama, la joven heroína Mt. Lady.

—No necesito tu ayuda, puedo levantarme sola —replicó Mt. Lady.

—Lo que tú digas —respondió Tatsuro con una sonrisa, retrayendo su mano mientras Mt. Lady continuó su camino.

—Lo siento, no la culpes. Es la quinta vez que se tropieza en menos de una hora, no está acostumbrada a usar tacones tan altos —alegó el héroe muscular, Death Arms, compañero de equipo de Mt. Lady.

Mientras los vio alejándose camino al interior del museo, la dorada sonrisa y ojos azules de dobles pupilas de Tats no se separaron del vaivén de las voluptuosas curvas de Mt. Lady, que lo seducían como un durazno maduro meciéndose con la suave brisa, a la espera de ser arrancada del árbol y ser disfrutada.

Con los héroes a una distancia segura de que no lo pudieran escuchar, Tats comentó con su hermana.

—Fuyumi, no crees que sería un logro importante para tu hermano, sí conquisto la voluntad de esa arrogante mujer.

—Aun eres un mocoso de 15 años. Deja de decir estupideces y quita esa expresión obscena de tu cara. ¿Tanto tiempo en el extranjero te secó el cerebro?

Después de los héroes, algunos poderosos hombres de negocios hicieron su aparición. El más destacado fue un fornido y caucásico hombre obeso, Alan Goodman, magnate en la industria internacional de tecnología y fabricación de equipamiento para héroes.

Hasta que culminó la hora de acceso, solo los principales medios fueron invitados para transmitir el evento.

Tats que después de haber llegado, se entretuvo mirando con profunda meditación las exposiciones en otras salas del museo de diversos artistas invitados, mientras escuchaba ocasionales comentarios de Fuyumi que sin duda era más conocedora del tema que Tatsuro.

Cosas como composición, denotación y pesos visuales entraron por una oreja y salieron por la otra. En la mente de Tats solo estaba especulando quién puede tomarse tanta molestia y organizar este evento solo con el objetivo de contactarlo.

Al cabo de unos momentos, fueron interrumpidos por un asistente de la subasta que los invitó a pasar al gran salón donde se desarrollarían los eventos.

Rápidamente Tatsuro selección un asiento, e ignorando completamente todo el protocolo, forzó a su cuerpo a quedarse dormido. Quién quiera que sea la persona que lo busca, eventualmente harán su aparición. No vale la pena que malgaste mi atención en cosas sin sentido, fueron los pensamientos de Tats.

Fuyumi no dejaba de mandarle miradas de reproche, pero por más furiosos que fueran sus ataques de codo, su hermano no respondió.

Bajo ese estado, Tatsuro se perdió por completo la ceremonia de inicio.

La breve historia de la vida del artista, Pino Moretti, seguida de su afanosa narración de cómo después de haber perdido toda esperanza, fue salvado por un gigante de magma en África, y que en honor a su salvador donaría los ingresos de la subastas de sus pinturas con excepción de su primera escultura, a la fundación Save the Children, conmovió a los presentes.

Y antes de que diera inicio la subasta, atravesando el techo desde un lugar acondicionado para su entrada, apareció All Might, brindando un breve discurso elogiando el gesto del artista, para después partir inmediatamente.

Pero hasta que el primer artículo se mostró, todo le fue indiferente a Tats.

Liberando la tela que lo ocultaba, se exhibió la primera pintura, y Tats medio consciente, medio dormido, abrió los ojos.

—Al fin despiertas… Creí que dormirías hasta el final —se alivió Fuyumi.

Pero Tats no respondió, porque sin conocer la razón, una extraña emoción se elevó en su pecho; como si fuera llamado por el destino.

—Lo he descubierto, este es mi camino —murmuró.

—¿Qué descubriste?, ¿De qué camino hablas? Seguro que aún sigues dormido.

Los ojos de Tatsuro brillaban en deseo y su hermana era incapaz de comprenderlo.

A pesar de que Tats no entendía el arte y mucho menos de pintura, la fantástica imagen de un gigante que pareciera contener toda la energía del mundo recogiendo la creación en sus brazos, impactó directamente en el alma de Tatsuro.

No era un arma poderosa, tampoco tecnología de punta, mucho menos minerales preciosos, pero en este momento esa pintura tenía más valor que cualquier otro objeto en el mundo.

No puedo dejar que caiga en manos de otra persona, mi camino depende de esa pintura, consideró Tatsuro.

—El monto de apertura para la primera obra de la subasta "El Overlord Carmesí" son 50 000 dólares.

Inmediatamente, sin conocer el protocolo o ni los modales.

—Trescientos mil —anunció Tats.

Los operadores que atendían a los clientes privados a través de los teléfonos, se quedaron mudos; no esperaban que el precio de la primera pintura despegará tan rápido.

A pesar de que muchos héroes y artista fueron invitados a la subasta, su presencia no cumple otra función más que mediática. Y aunque muchos de ellos son adinerados, son pocas excepciones donde hayan realizado ofertas en este tipo de eventos. Son los compradores privados quienes usualmente ganan las ofertas.

Mt. Lady que se encontraba una fila atrás de Tats, no pudo evitar asombrarse. Haciendo unos cálculos rápidos, trescientos mil dólares serían 33 millones de yenes, inmediatamente exhaló aire frío.

No esperaba que el chico que ignoró en la alfombra roja, pueda gastar tanto dinero tan rápido, en una pintura que ella consideraría genérica. A pesar de que su popularidad está subiendo y sus ingresos también, el dinero que ha ahorrado no llega ni a un tercio de esa cantidad, en gran parte debido a la deuda que acumulaba por destruir espacios públicos cuando detiene a los villanos.

Algunos en la sala se preguntaron la identidad del joven, hasta que reconocieron que era la familia Todoroki, y todo volvió a la normalidad. No era un misterio que la familia Todoroki era adinerada y sobre que tan adinerados eran no podían especular. El conglomerado de la familia de héroes, tiene decenas de subsidiarias que ni siquiera Endeavour se molesta en manejar, algunos son más audaces y especulan que no sería una sorpresa si la familia Todoroki aparece en el top 100 de la lista de Forbes de los héroes más ricos del planeta.

Pero de todos los presentes la más sorprendida fue Fuyumi.

—¡Tatsuro esa cantidad es demasiado!, ¡Es imposible que papá té de tanto dinero para una pintura!

—¿Quién dijo que sería el dinero de papá?

Desde otro lugar en la subasta, Goodman, el obeso hombre de negocios, inconforme con la actitud del joven, envió a su asistente a indagar la identidad de Tats.

—Es sólo el hijo de un Héroe, su arrogancia es injustificada —se burló Goodman— Parece un paleto de campo que llega por primera vez a una subasta, y busca algo de atención.

Ordenó a su asistente presentar una oferta.

—Cuatrocientos mil, ¿quién da más...?

—Un millón —a pesar de la voz de Tats fue baja, resonó en toda la sala.

Disgustado por la conducta del joven, Goodman desistió de hacer otra oferta, aunque su fortuna superaba con creces ese monto, esa pintura no valía un millón. No es un retrasado que dejaría arrastrarse en una guerra de ofertas con un joven que ni siquiera a llegado ha la mayoría de edad.

Sin nadie más para competir, Tatsuro ganó el primer artículo, y la segunda pintura no tardó en llegar.

Y al igual como con la primera obra, la misma extraña sensación bombeo en el pecho de Tats.

Sintiendo que es muy probable que la situación se repita con todas las pinturas. En ese mismo instante llamó a Sakamoto.

—¿Cuánta liquidez de efectivo tenemos disponible?

—Joven Todoroki, ahora tenemos 75 millones disponibles en los bancos suizos.

—Recuerdo que había más de 200 millones, a dónde se fue todo el dinero.

—Señor, la semana pasada le envíe un correo encriptado con la información. La investigación de portales está en un punto crítico, quemamos dinero a ritmo de 50 millones al mes, si no fuera por los ingresos de las minas de diamantes y nuestro saqueo a los villanos no podríamos mantener nuestro ritmo de gastos.

—Parece que después tendré que buscar una forma de conseguir más dinero —murmuró Tats.

Sakamoto tragó saliva.

La última vez que el joven Tatsuro dijo eso, una dictadura completa cayó y fue reemplazada por un gobierno títere destinado a minar los recursos de un pequeño país en África central. Sakamoto solo podía orar en silencio por el país o persona que tenga la mala suerte de sufrir de la codicia del joven Todoroki.

—En todo caso tengo una tarea para ti, en Japón hay una subasta de arte. Quiero que ganes todas las pinturas a cualquier costo.

—Señor si se vuelve derrochador, Tal vez no lleguemos a fin de mes.

—Sakamoto relajate un poco, yo me encargo del resto.

—…. —después de un suspiro muy largo, Sakamoto respondió— Ok señor, como usted ordene.

Después de unos cuantos minutos un nuevo operador apareció con un teléfono en mano en el área de clientes privados.

Tatsuro se relajó mientras la discusión por la ofertas se llevaba a cabo.

—Esto es aburrido las ofertas solo suben de cien mil en cien mil —murmuró Tats— Hermana tengo sueño, me avisas cuando presenten esa nueva escultura.

Sin decir más palabras, Tats se durmió ignorando las quejas de Fuyumi.

—Para eso quieres venir, lo único que haces es perder mi tiempo… —reprendió Fuyumi, pero a pesar de sus palabras, dejó descansar tranquilo a su hermano.

Un extraña lucha de otra escala se desarrolló en la subasta, para los héroes o heroínas que han luchado en el filo de la muerte contra los villanos, jamás tendrían miedo por solo algunas palabras. Pero varios de los presentes solo podían sudar frío, porque el nuevo operador que había aparecido, estaba completamente dispuesto a ganar cada oferta. Dejando en ridículo a los demás participantes.

Pero de todos el más feliz era el pintor Pino Moretti que ni en sus sueños más salvajes, imaginó que la subasta tendría éxito.

Cuando fue contactado por los japoneses no estuvo completamente seguro del éxito de su exposición, pero cuando le dijeron que puede haber una posibilidad de que el gigante de magma que los salvó podría aparecer, no dudó en arriesgarse a pesar de que la subasta pueda ser un fiasco. Su sueño se cumpliría si volviera a encontrarse con su salvador y agradecerle por la inspiración que revitalizó su carrera.

Con el éxito de la subasta, incluso si su salvador no aparece, su felicidad no disminuiría por la gran cantidad de dinero recaudado para los niños menos afortunados.

Pero de todos la más ocupada, era la Coronel Nakahara que desde una instalación resguardada en el mismo museo, monitoreaba toda la situación. Los posibles sospechosos que podrían ser Vulcano, estaban siendo evaluados en tiempo real. Tampoco olvidaron investigar los orígenes del fondo del sospechoso nuevo postor. Pero cuando se toparon con los bancos suizos, el muro infranqueable del anonimato financiero, desistieron de la persecución de los fondos.

—Vulcano tienes que estar presente. Sigan buscando no ignoren ningún detalle.

Para la última pintura todos los postores se retiraron, ya no tenía sentido.

Una tras otra, hasta que se completaron un total de 9 pinturas de las cuales uno fue a manos de Tatsur manos del nuevo postor privado que no era otro que Sakamoto.

Y el obeso magnate, Goodman, fue ignorado por el resto; ni siquiera tuvo la oportunidad de hacer una aparición. A pesar del monstruoso capital que posee fácilmente palideció ante los especuladores del arte o al menos eso era lo que pensaba, su rostro ardía de vergüenza.

—Malditos especuladores, esto no puede quedar así, no puede quedar así...

No pasó mucho tiempo hasta que se reveló el último artículo de la noche, mostrando una perfecta y definida imagen tallada en mármol que emulando las principales características del periodo helenístico con una fuerte influencia de la dinastía Tang, se erguía como un durmiente Bodhisattva, una prominente figura de 6 brazos.

Algunos de los presentes no pudieron evitar exclamar en admiración, la escultura se sentía demasiado viva. Pareciera que en cualquier momento abriria los ojos y con la furia de un volcán destruiría todo a su paso como un dios del caos.

Tatsuro no fue la excepción, llamó a Sakamoto para confirmar que por todos los medios debe ganar la escultura.

De la emoción, los ojos de Tats estaban inyectados en sangre; si las anteriores pinturas movieron su alma, esta escultura estremeció su propia existencia.

Y a la aviso del subastador, las ofertas no tardaron en superar cualquier record que las pinturas anteriores habían acumulado.

— 30 millones ¿Quien ofrece más?, Les recuerdo que "Hiperión" siendo la primera escultura de Pino Moretti, es la obra que abre un nuevo camino en la vida del artista. Es indudable que el valor de "Hiperión" solo aumentará con el tiempo.

Tats se limitó a contemplar su adquisición, en su mente esa escultura ya era suya. Solo era cuestión de tiempo para utilizar la escultura en sus planes.

Pero cuando las ofertas ascendieron a 60 millones, recibió una llamada de Sakamoto.

—Señor estamos fuera de efectivo.

—¡Maldita sea! ¡Capitalistas hijos de puta!


Notas del Autor.

Les saluda Xildar, 3196 palabras

Los escándalos tendrán que esperar un episodio más.

Próximo capítulo, Viernes 26/10. Actualizaciones en Twitter: bnha_u