Boku no Hero Academia: Ultraviolento
Capítulo 26: Perdiendo el control
Tenía el ceño fruncido, sus músculos estaban tensos, su pupila no podía estar más dilatada, cada tanto tenía que pasar saliva y su columna no era lo único que estaba erguido.
Con su excepcional control de los sentidos, Tatsuro intentó bloquear su audición y distraer su atención, contemplando la carretera a través de la ventana del auto.
Pero, por más que lo intentó, no fue capaz...
—¡Ahh! Mt. Lady por favor detente. ¡No continúes!, retira tu mano ¡Aahh! ese lugar es muy sensible —musitó la hechicera voz de Ryukyu.
—Solo llamame Yu, y no puedo hacerlo —respondió sin detener las caricias al cuerpo de Ryukyu— Mis manos se mueven por sí solas y si quieres que me detenga, primero deja de morder mi cuello.
—¡Por favor! Si continúas, no voy a resistir ¡Ahhh!
—A pesar de tus quejas, tu cuerpo es honesto —rió Mt. Lady como un anciano pervertido, mientras formaba corazones con su dedo índice sobre el prominente pecho de Ryukyu.
—¡Aaahhh! ¡No más!
En el límite de su voluntad, con el afrodisiaco apoderándose de sus sentidos, Tats no podía seguir escuchando.
—¡Hado Senpai por favor encárgate de ellas! ¡Detenlas o algo!
—¿Pero qué hago? —se estremeció Nejire con el rostro rubicundo ante la escena.
Ver a su amiga y jefa, siempre tan sensata y amable, en un estado tan comprometedor e indecente; fue algo que nunca imaginó ni en sus sueños más salvajes.
—¡Solo intenta separarlas! —agregó Tats.
—Deja de presionarla —intervino Fuyumi— Hado ¿verdad?, por favor disculpa la rudeza de mi hermano.
Fuyumi a pesar de conservar toda su atención en conducir, el caos de sus pensamientos y el sonrojo en sus mejillas, reveló que por más que lo intentó, no fue indiferente a las heroínas y su apasionado espectáculo yuri.
Pero todos esos pensamientos fueron interrumpidos por una llamada.
—¿Mamá qué pasó? —preguntó Fuyumi.
—Acabo de ver por la televisión, villanos atacaron el museo, ¿Tú y tu hermano están bien?
—Si, Logramos retirarnos rápidamente. Mamá, no te preocupes por nosotros, yo y Tatsuro… — giró para mirar a su hermano y por su expresión parecía que tenía una lucha a muerte contra el afrodisiaco— …Yo y Tatsuro estamos bien, ahora estamos acompañando a unos amigos.
—Me alegra escucharlo —solo ahora, la matriarca de la familia Todoroki pudo dar un suspiro de alivio— No tarden en regresar a casa; Toya y Shoto también están luchando contra villanos en la ciudad de Hosu, pero no tienes que preocuparte por ellos, tu padre los acompaña.
Mientras Fuyumi intentaba conocer un poco más de la situación que enfrentaban sus demás hermanos; en ese mismo auto, una trabajadora Nejire empleaba todo su esfuerzo físico en un intento por separar a Mt. Lady y Ryukyu que como dos siamesas, enrevesaban sus manos y piernas, recorriendo cada una el cuerpo de la otra, mientras sexis y suaves marcas de labial decoraban sus pálidos cuellos a sus torneados hombros.
—Ryukyu, también has algo y ayúdame, al menos intenta alejarte —imploró Nejire.
—¡Por favor no mires! ¡Ahh! ¡No me mires en este estado! ¡Aahh!
—Sé que no es tu culpa, Ryukyu.
Asediado por la dulce melodia de gemidos y sexis lamentos femeninos, con los ojos inyectados en sangre, un fuerte crujido se escuchó en la mente de Tats; era la última capa de cordura que contenía su salvaje instinto.
—Fuyumi.
—Mamá te llamo luego —colgando la llamada, no pudo evitar estar desconcertada por el tono de su hermano— ¿Tats qué pasó?
—Alégrate porque en nueve meses serás tía —bromeó Tatsuro— Tendrás al menos dos sobrinos, serán saludables porque planeo hacerlos con mucho esfuerzo...
—¡¿Qué estupidez hablas?! ¡Este no es momento para tus tonterías!
Fue entonces que Tats alzó la mirada, y sus ojos se encontraron con su hermana, solo en este momento Fuyumi pudo comprender la magnitud del verdadero problema...
—Hice todo lo que pude, pero... este es mi límite. Aceptaré toda la responsabilidad después...
—¡No! ¡NO! ¡Hermano tienes que resistir!
—Es inútil...—inmediatamente el brillo de sensatez desapareció de los ojos de Tatsuro Todoroki.
—¡No! ¡No! ¡No! ¡Mierda! —rugió Fuyumi— Hado, perdimos a mi hermano. ¡No dejes que toque a las chic!...
Antes de completar sus palabras, Tats abandonó el asiento del copiloto y se abalanzó contra Mt. Lady y Ryukyu.
—¡Todoroki alejate!
—¡No por favor!, ¡No vengas! ¡Aaahh!
Mt. Lady ignoró al nuevo integrante, ella ahora estaba concentrada en deslizar su delicada lengua y dar tiernos masajes al lóbulo de la oreja de Ryukyu. Poco o nada le importaba la aparición de Tats, ella ya había perdido la razón.
Desde el asiento del conductor Fuyumi solo podía gritar.
—¡Tatsuro tienes que controlarte!, ¡No te dejes llevar!
Pero cuando miró por el retrovisor, solo pudo pensar que ya todo estaba perdido.
Como una ágil serpiente, Tatsuro se deslizó entre las heroínas; un brutal carnicero sería llamado gentil en comparación con el menor de los Todoroki que atrapado entre las mujeres, amasaba generosamente sus carnes, como la más tosca de las caricias. Que cual apretón en el metro, gozaba con palma abierta la tersa y fina piel femenina, cubierta de sudores y fluidos que le dieron un seductor y obsceno brillo.
—¡OHHH!
Sus manos como enredaderas aprisionó a las dos heroínas contra él, como el centro de un jugoso emparedado; mientras su boca bailaba recorriendo cada pulgada del cuello de las mujeres.
—¡Ahh!¡Aaaahhh!¡AAAhhh!
Lamentándose en el asiento del conductor, Fuyumi no podía soportar ver a su hermano y dos mujeres como animales en celo.
—¡Maldita sea! ¡¿Por qué demonios tuve que acompañarte a la subasta?! —exclamó en arrepentimiento— ¡Ya sé! ¡Hado usa tu quirk para detenerlo!.
—¡Pero el auto!
—¡No importa!, ¡No te contengas, golpealo hasta noquearlo!
Justo cuando Tatsuro estaba introduciendo sus viciosas y depravadas manos dentro de las piernas de Ryukyu.
—Todoroki perdoname... [Wring Wave]
Realizando un uppercut de manual, Nejire lanzó una poderosa onda de choque en el mentón de Tatsuro, arrojando una violenta ráfaga dentro del auto que destrozó por completo el techo.
Fuyumi perdió ligeramente el control del auto, casi chocando con un Audi en el lateral.
Por un momento después del impacto, los ojos de Tats parecían brillar con sensatez, pero en solo un parpadeo se atenuó, continuando inmediatamente con su feroz "ataque" a las mujeres.
—¡No funciona! ¿Qué hacemos?
—Hazlo otra vez, sin compasión…—indicó Fuyumi.
Pero sus palabras fueron interrumpidas por el sonido de una sirena de policía.
—¡Mierda! ¡¿Cuántas desgracias pueden pasar hoy?! —Fuyumi redujo la velocidad y estacionó el auto al margen de la carretera.
—¿Todo en orden?, me permite ver su licencia —dispuso el oficial de tránsito de mediana edad.
—Si oficial, no hay problema —sonrió Fuyumi como la más inocente de las hadas
Los ojos del oficial se dirigieron a los pocos fierros retorcidos donde debería existir el techo del auto.
—…
—¡Ah! Eso es solo un pequeño accidente —agregó Fuyumi.
—Estaba conduciendo temerariamente, es una infracción grave y por esa razón tengo que ponerle una multa… —siguió el protocolo, y encendió su linterna para ver a los demás ocupantes del auto.
Una chica de cabello azul ocultaba su rostro mirando por la ventana opuesta, y un joven en el centro de dos mujeres disfrutaba de lo que el oficial identificaría como el festín que todo hombre debe disfrutar por lo menos una vez en la vida. Con una flor en cada brazo gozaba de furiosos besos franceses y abundantes caricias.
¡Espera!, esas no son las heroínas Mt. Lady y Ryukyu —pensó el oficial — Maldito suertudo, con sexys heroínas famosas. Definitivamente los héroes viven en otro mundo. ¡Tsk! que envidia, y pensar que dentro de unas horas tengo que ir a casa solo para soportar a mi obesa mujer, ¡Los cielos son tan injustos!.
Con el rostro rígido, Fuyumi observaba la expresión del oficial que después de un largo y amargo suspiro, continuó.
—Son jóvenes y deben disfrutar de la vida… Por ahora, los dejo con una advertencia. ¡Tengan todas las precauciones cuando manejen!.
Fuyumi no perdió el tiempo e inmediatamente huyó.
—Eso estuvo cerca, espero que no las hayan identificado, su reputación se puede manchar si alguien las reconoce —comentó Nejire.
—Si las reconocen o no, es el menor de nuestros problemas.
Después de manejar por alrededor de diez minutos que parecieron eternos, Fuyumi y Nejire bajaron del auto totalmente rubicundas y agotadas por la escena rosa, animada con sonidos húmedos de lenguas esgrimidas cual combate, acompañado de gemidos tan furiosos que ya habían perdido la cuenta de cuántas veces las heroínas alcanzaron el cielo.
—¿Dónde estamos? —preguntó Nejire
—Es una villa privada de la familia.
—¿Y ahora como los bajamos? no se pueden separar.
—Solo usa tu quirk para expulsarlos —Fuyumi no dudó.
Con algo de vacilación Nejire aceptó; dañar a su amiga junto con inocentes es algo que no quería hacer, pero... forzada por la situación era lo único que le quedaba.
[Wring Wave]
Con una fuerte onda de choque, sin separarse, los tres salieron disparados del auto, como si fueran parte de un solo ser; volaron varios metros antes de caer contra el piso.
Mientras Fuyumi abría la puerta de la casa, y Nejire aún estaba perdida pensando que es posible que todo sea parte de un bizarro sueño; Mt. lady, Ryukyu y Tatsuro, se devoraban mutuamente como bestias que no han probado carne en meses, y a pesar de eso ...
Gracias a su fuerza de voluntad, y el pequeño hilo de cordura que conservaban, no traspasaron la línea. Pero esa pequeña cantidad de cordura no fue suficiente para que se den cuenta que un dron tan pequeño como una cigarra estaba grabando la candente y comprometedora escena del trío.
Notas del Autor.
Aqui Xildar, con 1638 palabras.
Gracias a los nuevos lectores y también a los más veteranos por el aumento de visitas; esta semana rompimos los 5k.
Próximo capítulo, Viernes 16/11. Actualizaciones en Twitter: bnha_u
/* Notas no relacionadas */
Gracias por sus votos: Ganó Marvel: Reencarnación, próxima semana capítulo uno.
