Is this a new moon?
Días y noches como hoy en que te ves obligado a rebuscar entre los escombros del pasado, la recuerdas y
sabes que nadie puede pensarla como tú.
Nadie puede decir su nombre o mirar al cielo en las noches claras y ser indiferente. La Luna les llena de ira las venas y unos pocos, al verla, se embriagan el alma con compasión.
Y quieres gritarle a su recuerdo, a ella. Que antes de su locura ningún hombre ganó la batalla del poder. Ella tampoco. Te bebes entre licores baratos las preguntas tiradas al aire. ¿Por qué decidiste destruir tu mundo
nuestro mundo, y no dejaste nada atrás?
Cuando observas un pequeño estallido de magia en cada niño piensas que están casi extintos. Que la magia de Bretaña se desvanece. Y te recuerda que ella se llevó consigo una generación entera.
Una lágrima cargada de culpas, recuerdos y remordimientos cruza tu mejilla cada que alguien rocía limón en tus heridas recordándola en la intimidad. Y mientras tu pluma rasga el pergamino donde cuentas su historia y le dices adiós, sabes que la historia la recordará por la audacia de sus actos y sus ojos llenos de peligro.
Y le cuentas al viento que nadie la recordará por sus manos cálidas, las criaturas imaginarias o su olor a fresas. Nadie recordará esa sonrisa perdida entre las cenizas.
