Boku no Hero Academia: Ultraviolento

Capítulo 32: Viaje escolar (II)


Cuando la clase de 1-B llegó al campo de entrenamiento, la determinación que cada estudiante había consolidado para salir de una vez de la sombra de la clase A, no pudo evitar estremecerse de raíz, como una humilde palmera en un tifón.

Un brutal pero fascinante espectáculo se desarrollaba; desde la cima de un pilar rocoso, Kaminari, como si no hubiera un mañana, emitía relámpagos eléctricos en todas las direcciones; Sero, al igual que un condenado, liberaba cantidades ingentes de cinta adhesiva de sus codos que a estas alturas ya podían ser medidas en kilómetros; Mineta, uno de los más lamentables, se limitaba a ver como ríos de sangre descendían de su cabeza, al forzar su quirk al extremo; Estas tragedias y similares que la clase A enfrentaba, no eran extrañas en el campo de entrenamiento.

—¿Qué es este infierno? —murmuró alguien de la clase B, sorprendido de la casi inhumana escena.

—¿Infierno? Esa son palabras demasiado grandes para alguien que no conoce el verdadero averno.

Como un veterano que menosprecia un recluta, intervino un desconocido de largo cabello naranja.

—¡¿Todoroki?!, ¿Por qué no estás practicando con el resto de tu clase? —preguntó el estudiante al darse cuenta que a su lado había aparecido el ampliamente conocido chico del escándalo con las heroínas hace un mes, Tatsuro Todoroki.

Pero incluso después de un momento, no recibió respuesta alguna. Era incapaz de saber que Tatsuro había viajado a la tierra de los recuerdos, a la época cuando aún entrenaba con su maestro, el elefante Airvatan.

Habían pasado 6 años desde que fue tomado como discípulo, y aún le quedaban 4 años para graduarse de las enseñanzas del elefante. Tats lo recuerda claramente, en ese momento se acercaba el día de su cumpleaños número once, y su maestro le prometió un valioso obsequio.

Y aunque él conocía los desvaríos del paquidermo, no pudo evitar emocionarse, quién sabe cuántos tesoros ha acumulado ese viejo monstruo. Pero sus expectativas se fueron directamente al desagüe cuando se enteró que "la sorpresa" era un viaje de entrenamiento a las fosas de las marianas, al este de Filipinas.

A más de 4 mil metros bajo el mar, con cientos de toneladas de agua presionando cada centímetro de su magmático cuerpo, el sufrimiento y la tortura que atravesó es algo que nunca en su vida quisiera volver a repetir.

Cada vez que la suave, apacible y tan añorada muerte empezaba a mecerlo en sus regazos, su maestro infundía energía vital para que continuara el entrenamiento.

Cada segundo era una tortura, morir era un lujo, quién necesitaba de enfrentamientos con poderosos enemigos, cuando ni siquiera podría saber si viviría la siguiente hora.

Aquellas experiencias tan cercanas a la muerte, fueron sin saberlo, el punto de inflexión que distorsionó la conducta del joven Tats; deformando su sentido común.

Pero todos esos lejanos y dolorosos recuerdos fueron aplastados por una voz que lo interrumpió trayéndolo al presente.

—¡¿Qué esperas que no te unes al entrenamiento?! —rugió una molesta Pixie-Bob, al lado de un agotado Shoto.

Supervisados por la rubia Pussycat, los hermanos Todoroki habían acabado con su castigo de dar varias vueltas por la montaña y solo recién se unirían al ejercicio.

Pero a pesar del castigo, Pixie-Bob no quedó conforme. Los mocosos habían robado el vino que ella reservaba para ocasiones especiales.

Su corazón sangraba de solo recordar que vaciaron su preciosa botella de más de medio millón de yenes, y sangró aún más cuando notó que una parte del bosque estaba destruido, no había que ser una genio para adivinar que han estado jugando con su quirk.

Presa por la ira, Pixie-Bob obligó a los mocosos a dar 50 vueltas a la montaña; hasta para ella, eso era una tortura, pero esa fue la única forma de desquitar su indignación.

Los hermanos reconocieron su error y aceptaron el castigo, sin embargo grande fue su sorpresa al ver que a medida que pasaba el tiempo, el chico que más le irritaba, no parecía tener rastros de cansancio.

Sospechosa de que hiciera trampa, Pixie-Bob envío una de sus creaciones de tierra para vigilarlo, pero ese no parecía ser el caso.

Solo su hermano, el chico más serio, mostró rastros de agotamiento en la última mitad del castigo.

Pixie-Bob quería hacer sufrir al chico de cabello naranja, debido que aunque ella no lo notó, gran parte de su insatisfacción reprimida se proyectó en el pobre Tats que no tenía nada que ver.

Tal vez por los celos indirectos que le tiene a Ryukyu y Mt. Lady de haber conseguido un hombre lleno de vigor, tan joven y todavía legal…

¡No! ¡no! ¡NO!, Pixie-Bob negó fuertemente, es cierto que se le pasa la edad para casarse, pero incluso ella que no tiene vergüenza en acosar estudiantes prometedores, no se atrevería a arrebatarle el chico a las heroínas o peor aún ¡Unirse a la relación!, como la tercera rueda o tal vez la cuarta, ella no quería ni imaginarlo.

En todo caso, era el momento de unirse al grupo y ayudar a los prometedores gatitos con su entrenamiento, realizando algunas modificaciones al campo de entrenamiento y que los estudiantes de la clase B, se incorporarán a la práctica.

Tats, por otra parte, siguió la rutina de entrenamiento programada. Solo tenía que expandir ataques magmáticos de sus brazos hasta que supuestamente alcance el límite.

Límite que solo fue algunas decenas de metros, para después hacer expresiones como una madre en labor de parto, fingiendo esforzarse. Un dato curioso es que la cantidad de energía en actuar fue mayor al esfuerzo necesario para liberar lava, que a estas alturas de su fuerza es tan fácil como respirar.

El entrenamiento acabó sin inconvenientes, la más destacada de la práctica fue Mina Ashido que empleando su quirk y dominio al máximo, derritió una pequeña colina, ganándose la admiración de ambas clases.

Shoto, algo influenciado por su hermano, decidió actuar más discreto, ocultando parte de su fuerza.

En una nota aparte, Itsuka Kendo había ignorado todo este tiempo a Tats, ni siquiera respondió a sus provocaciones. El menor de los Todoroki pensó que estaba perdiendo su toque para irritar a las personas y solo le quedó alejarse de Kendo en rendición; con la promesa de que próximamente preparara un discurso lo suficientemente irritante que incluso Gandhi y el Papa no dudarían en buscar pelea.

A las cuatro de la tarde, a la hora de la comida, Pixie-Bob y Ragdoll animaron a los agotados estudiantes a preparar sus propios alimentos.

Después de unos momentos la escena se convirtió en una animada experiencia grupal, donde todos colaboraron para elaborar el mejor curry; todos excepto uno.

—¡Hey tú! ¡¿A dónde vas?! —reprendió Pixie-Bob, haciendo que varios girarán en su dirección.

—¿Acaso no son vacaciones? —preguntó Tats con el ceño fruncido, como si sus palabras fueran de sentido común.

De hecho tendría todo el sentido del mundo, de no ser porque Tats a vista y paciencia de todos, se estaba escapando al bosque; usando solo un short veraniego, revelando su definido cuerpo muscular.

Pero en comparación con las cosas que llevaba, tener el torso descubierto no parecía tan extraño, porque en su mano derecha tenía su tabla de surf; y en la izquierda, un arco rústico hecho con ramas y lazos de corteza seca.

Sus compañeros no pudieron evitar dudar de su vista. Tal vez Tats era el único que estaba disfrutando de las vacaciones, se atrevieron a pensar.

—¡Es un viaje escolar y estás a nuestro cuidado! —replicó Pixie-Bob ignorando los intentos de Ragdoll por calmarla— ¡¿Y qué planeas hacer con ese arco?!.

—Voy a cazar mi propia comida, ¿para que mas llevaría un arco? —respondió con desdén

—¡No puedes irte cuando te dé la gana!, mocoso creo que debo enseñarte algunos modales...

Y antes de que Pixie-Bob continuará la discusión, de repente un conejo silvestre apareció de un arbusto.

—¡oh!, Entonces creo que perdí un zapato en el bosque, voy a buscarlo...

Tatsuro se excusó absurdamente y arrojando su tabla de surf al piso, manifestó una pequeña ola magmática que usó como empuje para perseguir al conejo mientras tensó su tosco arco en dirección al bosque.

—¡Oye tu! ¡Vuelve aquí! —protestó Pixie-Bod qué cabalgando una de sus criaturas de tierra, fue a perseguirlo.

La escena sin sentido había dejado a todos sin palabras, solo después de ser exhortados por Ragdoll e Iida, volvieron a la misión de hacer el mejor curry del mundo, ignorando voluntariamente los anteriores eventos.

Desde el escape de su hermano, Shoto, en todo el momento mantuvo una expresión rígida. Pensando si debería llamar a Fuyumi y hacer que advierta a Tatsuro, ella es la única que puede mantener a raya sus tonterías, evaluó.

Mientras la clase disfrutaba de una velada después de acabada la comida, y Shoto pensaba en cómo corregir la cordura de su hermano, recibió un mensaje.

Después de leerlo, su cejas no pudieron evitar elevarse ligeramente, pero aún así no ignoró el contenido.

Y tal y como lo solicitaba su hermano, Shoto buscó a esa persona; solo después de convencerla, juntos se escabulleron de los ojos de sus compañeros en dirección al bosque; pero ellos no serían los únicos con ese plan...

En la misma ladera de la colina donde Shoto encontró a su hermano ayer en la noche, Tats descansaba al borde de una fogata, mientras la carne de un conejo empalado se cocinaba en el fuego.

Mirando como la jugosa carne goteaba, recostado en su tabla, Tats rompió el silencio.

—Al fin llegaste, ¿no crees qué eres demasiado lenta para ser una heroína? —comentó con algo de burla en su voz.

Con el sudor deslizándose por su delicado rostro y con algunas hojas secas adornando su alborotado cabello rubio. Luchando por recuperar la respiración y agitando su maduro pecho, Pixie-Bob se bajó de su creación de tierra.

—¡Aquí estabas!, ¡No tienes idea del castigo que te espera! ¡De esta no te libras!, maldito mocoso.

Ignorando el reproche en el tono de la heroína, con la carne en su punto de cocción ideal, Tats arrancó una pierna del conejo, y saboreando no pudo evitar exclamar.

—Efectivamente el conejo silvestre tiene un sabor más concentrado, debí traer mantequilla.

—¡Hey presta atención!, ¡Te estoy hablando!.

Pero solo después de pasar la carne que lentamente disfrutaba, Tats dijo unas palabras que arrojaron una roca al corazón de Pixie-Bob.

—Mañana atacarán los villanos, serán al menos nueve y su fuerza supera con creces lo que los profesores y tu grupo de héroes puede enfrentar.

—¡¿?! ¡¿E-espera que?! ¿Villanos?

Preguntó la heroína, la irritación que sentía por las acciones desobedientes e infantiles de Tats, inmediatamente abandonó su cuerpo. Ahora solo el sudor frío y una angustia inexplicable la embargó.

Tats giró, dándole una mirada significativa, se movió un poco de la fogata y como si cediera un espacio para que ella se sentara al lado, continuó comiendo la carne de conejo.

Resoplando, Pixie-bob aceptó el gesto de Tats.

—¿Quieres un poco? —dijo Tats señalando la última pierna de conejo.

Negando tajantemente, Pixie-Bob con un tono serio, sin separarse de las dobles pupilas de Tats, como si buscara rastros de mentiras en su expresion, preguntó.

—¿Cómo sabes que los villanos atacarán?.

—Gracias a mi quirk, hace unos momentos sentí la presencia de nueve personas en las cercanías, aunque por la rapidez con que se fueron parece que solo estaban inspeccionando la situación. Es la típica acción de alguien que planea hacer un ataque, y si yo fuera ellos, escogería el momento en que mi objetivo es más vulnerable. Algo así como una "prueba de coraje".

Pixie-Bob se mantuvo en silencio escuchando las palabras del estudiante. Si la situación se convierte en una dónde la prueba de coraje que tienen preparada para mañana, con todo los estudiantes esparcidos por el bosque, y con los villanos lanzando un ataque sorpresa; las consecuencias serían impredecibles.

Deslizando una discreta mirada a las torneadas piernas de la heroína que aún estaba atrapada en sus pensamientos, Tats casi se pierde en esa tersa y delicada piel, imaginando su suavidad y textura; desde aquella noche con Mt. Lady y especialmente con Ryukyu, siente que ha despertado un extraño fetiche por las atractivas y seductoras piernas.

Tosiendo un poco, el menor de los Todoroki volvió a la realidad, no era el momento para esas cosas.

—Bueno ya dije lo que tenía que decir. Es el momento de que ustedes los héroes profesionales piensen en contramedidas, y busquen la forma de solucionarlo.

Concluyó Tats, pero cuando volvió a mirar a la heroína notó que la expresión en su rostro se había suavizado.

—Entonces ¿por eso saliste del campamento?... ¿Para comprobar si había villanos?

—¿eh?

—...Esa debe ser la razón. Y para evitar alarmar a tus compañeros actuaste tan excéntrico.

—¿Ah?

—Supongo que ayer en la noche saliste a buscar a los villanos, no importa si no quieres decírmelo... no tienes que fingir. Aún eres demasiado joven para escapar de mi excepcional talento deductivo. Sé cómo actúan los chicos como tú, ocultando sus verdaderas intenciones de proteger a los demás, bajo caretas; ayudando en las sombras, sin querer ser notado, ni recibir nada a cambio.

Racionalizando una explicación, Pixie-Bob había malentendido por completo las acciones de Tats.

Si bien es cierto que él había decidido informar a las Pussycats y a los profesores de que los villanos planeaban atacar; eso era porque las ganancias de que sus compañeros obtengan experiencia de la lucha real a costa del riesgo de lo caótico que pueden ser los villanos en esta ocasión, no era un negocio rentable.

Acabar de una vez por todas con el escuadrón de acción de vanguardia de la liga de villanos, y evitar que se vuelvan una molestia en el futuro, era lo más apropiado.

Bajó las circunstancias adecuadas, incluso un mosquito puede causar la muerte; es mejor mantener los riesgos al mínimo, y eliminar las variables.

Pero la cuestión es que se escapó del campamento solo para disfrutar sus vacaciones, no para evitar alarmar a sus compañeros como Pixie-bob imagina; y lo de ayer fue que de casualidad encontró ese buen vino y no pudo evitar probarlo; en resumen, las mayorías de sus acciones solo siguen una línea de pensamiento, y esa es, satisfacer sus egoístas caprichos.

—Creo que no te evalué apropiadamente —se disculpó Pixie-Bob dando una leve inclinación— No pensé que todo lo que haces es por la seguridad de tus compañeros. Ahora entiendo porqué Mt. Lady y Ryukyu…. Bueno no importa, hablaré con los demás y lidiaremos con todo de aquí en adelante, no tardes y vuelve al campamento pronto.

Pixie-bob se alejó rápidamente, y hasta el último momento, Tats no se molestó en corregir el malentendido en la mente de la mujer que ahora parece tener una mejor impresión de él. De todas formas ganar algunos puntos en el corazón de una mujer hermosa nunca es un desperdicio, pensó tats. Pero en todo caso, aún hay cosas que requieren su atención.

—Ya escucharon suficiente, ahora salgan de allí... —le habló a un arbusto no muy lejano.

Desde esa ubicación dos personas salieron de su escondite, uno tenía una mirada digna y la otra una expresión preocupada.


Notas del Autor.

Aquí Xildar, con 2518 palabras.

El viaje escolar es el mayor arco de la serie. Paciencia, tardará un poco en cocinarse, no los decepcionare.

Próximo capítulo, Sábado 5/01/19. Actualizaciones en Twitter: bnha_u