¡Ayuda! ¡Mami! ¡¿en dónde están?! ¡No me dejen solo! ¡Quiero volver a casa! ¡Mami yo... no pue... no puedo... respi...rar!
Se reporta un incendio en el laboratorio central de Den City, según fuentes policíacas, hasta el momento se contabilizan más de 30 muertos y 18 heridos, entre los fallecidos estan 6 niños que desde hace seis meses se encontraban desaparecidos. ¡¿Qué es esto?!, al parecer se escuchó otro estruendo provenir de la planta baja, sigan sintonizándonos par...
¡Por favor alguien salve a mi hijo! Señora apártese, ¡Mi niño!, ¡por favor dime mamá! ¡Háblame!, señora por su bienestar no se acerque más.
- Caos...
¡Señora, por favor que no ve que está muerto!
-Destrucción...
¡No, ¡Eso es mentira! ¡Mi niño esta bien! ¡él es un niño fuerte!
-Tristeza...
¡Señora! ¡¿Qué demonios hace?! ¡suelte el arma!
-Resentimiento...
¡No tengas miedo mi niño! ¡Tu mamá estará a tu lado! ¡nunca te dejare solo! ¡esta vez te protegeré! ¡señora no hale el gatillo! ¡Señora!
-Muerte...
Ha diez años del incendio en el famoso laboratorio tecnológico de Den City, varios ciudadanos han conmemorado la muerte de los 6 niños que fueron torturados y quemados hasta la muerte, varias organizaciones que velan por el bienestar de la niñez aun manifiestan su repudio a las autoridades al mantener el caso impune, aun se desconoce a los autores de dicha barbarie.
-Vaya, si que no se cansan esos idiotas. ¿Qué opinas niño? No sientes asco al ver a tu padre, disfrutando de un buen vino mientras se ríe de los estúpidos que disfrutan de su tecnología, desconociendo su procedencia. ¡eh! Apuesto a que tú también eres un psicópata igual que tu repugnante padre.
- ¡Cállate imbécil! ¡que tú también das asco! ¡maldita porquería!
- ¡Je! Yo en tu lugar no me atrevería a insultarme, ¡pedazo de mierda! – el joven sentía como su brazo se retorcía de dolor, mientras era pateado por tres hombres.
- Vas a decirnos en donde aguardas esos malditos Ignis, mocoso
- Ya te lo dije, no lo sé, esos ignis escaparon, nadie sabe su ubicación
- Aun sigues queriendo verme la cara de idiota- de nuevo recibe latigazos en su rostro, poco a poco su rostro bello y angelical se volvía deforme.
- Tal vez a su padre le valga una mierda que su hijo este secuestrado, digo si lo hizo con seis por que deberia de preocuparse por su propio retoño, ademas no ha contestado nuestras llamadas y el chamaco al parecer desconoce acerca de los ignis.
- Tienes razón, toda esta basura ha sido inútil, odio desperdiciar mi tiempo.
- ¿Entonces qué hacemos?, por lo que veo no se le puede sacar provecho.
- Que no es obvio, dale el tiro de gracia a este mal nacido, ni para entretenernos ha servido.
- ¿En serio? Pensé que nos aprovecharíamos de su belleza, podría trabajar como una prostituta y darnos un ingreso extra.
- ¡Qué gran idea maricón! ¡Al fin has usado los sesos!
- Solo esperemos que los caballeros de Hanoi no nos vuelen la cabeza cuando se enteren de lo que le hicimos al hijo de su jefe.
- ¡Igual estando muerto nos vendrán a buscar!,
- Pero al menos hare sufrir a este hijo de puta. ¡Qué más da nuestra vida, el infierno debe de esperarnos hasta que le cobre a ese imbécil! Pero por ahora divirtámonos un poco.
El pobre chico sintió como sus costillas eran trituradas por las múltiples patadas, sus chillidos de dolor no eran nada ha comparación del sentimiento de odio que emanaba de sus ojos, viéndose débil e indefenso, maldecía aquellos hombres que al igual que su padre, eran culpables incluso peor, recordó como uno de ellos tomaba a su amigo de la infancia para luego saciar su perversión. En medio de su agonía visualizaba la horrenda escena, su pecho se estrujaba cada vez que veía las lagrimas caer de aquel niño, sintiéndose culpable por ser el responsable de su sufrimiento. Sus ojos comenzaban a nublarse, no se dio cuenta cuando su cuerpo empezó a inhibir el dolor, solo observaba como uno de esos hombres le apuntaba con un arma, cerro sus ojos llenos de lágrimas, cuando escucho un estruendo y gritos provenir de aquellos sujetos.
Sangre esparcida por toda la habitación, varios miembros mutilados, piernas, brazos y manos cortadas en mil pedazos, hasta que al fin se atrevió abrir sus ojos, lo primero que observo fue como un sujeto de capucha azul marino, que portaba una katana en su mano derecha, cortaba el miembro viril del desgraciado que había violado a su amigo
-¿Quién eres tú?
